10 abril, 2016

125 años no son nada

Chipironcitos fritos de La Fitorra Hotel Cèsar en Vilanova i La Geltrú

9 de abril de 2016. Celebramos 125 años de tradición hotelera ininterrumpida en el Hotel Cèsar de Vilanova i la Geltrú. Otros emplazamientos, otros nombres para el hotel, otros apellidos incluso para sus propietarios, pero siempre una misma voluntad. La que la familia Nolla ha sabido mantener durante los últimos decenios. Somos clientes discretos del hotel y de su restaurante, La Fitorra, desde hace unos diez años. Me gusta observar y ver cómo se construyen y desarrollan las cosas. Y para poder explicarlas, en este caso no había historia que resumiera mejor el espíritu de las hermanas Nolla y de Joanaina Escalas que la pequeña fábula con la que David Foster Wallace se dirigió a los estudiantes del Kenyon College el 21 de mayo de 2005 (la traduzco del libro de Nuccio Ordine, La utilitat de l'inútil. Manifest, Quaderns Crema, Barcelona, 2013, p.29):

"Érase una vez dos peces jóvenes que nadaban y se toparon, por casualidad, con un pez más viejo que iba en dirección contraria; el pez viejo saludó con la cabeza y les dijo: 'buenos días, chicos. ¿Cómo está el agua?' Los dos peces jóvenes continuaron nadando un rato; por fin, uno de ellos miró al otro y le dijo: '¿qué demonios es el agua?'"

Foster Wallace proporcionaba la clave de lectura de su relato: "el significado de la historia de los peces es sencillamente que las realidades más obvias, ubicuas e importantes son, con frecuencia, las más difíciles de ver y de discutir". Ordine remata: "como sucede a los dos peces más jóvenes, no nos damos cuenta de qué es realmente el agua en la que vivimos cada minuto de nuestra existencia." La historia de los dos peces que no saben qué es el agua por la que nadan me sirve para explicar que el ambiente que se vive y respira en el Cèsar es como el "agua" en la que vivimos: cuanto sucede en el hotel entra de forma natural y "obvia" en nuestro cerebro. Como el "agua" en la que vivimos, los pequeños detalles son los que justifican cada minuto que pasamos en él.

Esos pequeños detalles "tienen la belleza de la segunda mirada, el tipo de belleza que sólo se revela con la intimidad" (Jonathan Franzen, Puresa (Purity), Editorial Empúries, 2015, p.762, mi traducción del catalán). Así es como siento la evolución del Cèsar y de La Fitorra: los colores de las paredes, los detalles en el patio, las flores y plantas que lucen en los parterres, incluso los troncos cortados y no arrancados para que apoyen nuevos adornos... Las segundas miradas revelan la auténtica belleza de las cosas y de las personas, la belleza de aquello que no es tan aparente ni inmediato a la vista... Y en la cocina de La Fitorra siguen haciendo las cosas bien, sin estridencias y mejorando: los chipironcitos fritos con cítricos de la foto superior me llevaron a Los encuentros en la tercera fase sin más. Realmente tan ricos que parecían de otra galaxia. Y por primera vez en mi vida, descubrí que el nuevo rol de Manel Avinyó (Clos Lentiscus, Can Ramon, Viticultors del Montgròs) es el de Richard Dreyfuss... Su espumoso, método tradicional con segunda fermentación en botella, DO Penedès en la cosecha de 2013, es una de las mejores formas de comunicarse (esa música...) con la gastronomía y el territorio del Garraf marítimo: 62% malvasía de Sitges y 38% xarel.lo, sin azúcares añadidos y 20 meses en rima (degüelle de diciembre de 2015) que aportan aromas de maquia, sequedad y frescura del atardecer, retama lamiendo la cal. Una maravilla.

Hotel Cèsar, chipironcitos de Vilanova y Clos Lentiscus Blanc Brut Nature 2013 en el restaurante La Fitorra: todo predispone, con amable sencillez, a entender que el "agua" siempre está a tu alcance porque vives en ella. Basta con que sepas mirar con atención y entender. Y pasarán otros 125 años sin que nos demos cuenta.
Clos Lentiscus Blanc BN 2013

03 abril, 2016

En El País Semanal desde hoy

El País Semanal 3 de abril de 2016
Hoy es el primer día, el día en que un renacido, renovado, diferente y atractivo El País Semanal llega a los quioscos para quedarse, además, la semana entera. Me gusta mucho la idea que ahora, mientras escribo estas líneas, tengo por fin entre manos: una revista con todas las de la ley a un precio muy asequible (con el periódico) que se puede comprar y leer durante toda la semana.  En este blog siempre he mimado la compaginación y el equilibrio entre texto e imágenes y creo que el nuevo EPS va muy por este camino también. Ofrece un cuerpo y tipo de letra agradable y fácil de leer. Y las imágenes, aunque no siempre funcionen como segundos titulares, aportan mucho.

Hoy es el primer día, además, en que este diferente y renovado El País Semanal publica un artículo mío, en la sección Placeres, sobre "El vino de la semana". Los responsables apuestan por una manera de decir las cosas del vino que es la que he intentado desarrollar a lo largo de casi diez años en el blog. Les agradezco con toda sinceridad y humildad que hayan pensado en mí. Voy a seguir en EPS con la misma línea editorial del blog: voy a hablar con prosa limpia y tan cuidada como me sea posible de los vinos que más me gustan. No hay directrices ni obligaciones. No hay otro camino a seguir que el del trabajo bien hecho en el campo y en la bodega y el del vino placentero y sincero en la copa. No hay otra manera de hacerlo que contando las historias de las personas en sus paisajes con cepas, que terminan condensando visiones y emociones en vino. Empieza, sí, una nueva etapa para mí. Ya dije que no pienso dejar el blog (tampoco lo piden los responsables de EPS) aunque me parece que la periodicidad en las publicaciones aquí se va a resentir un poco.

Pero para hablar de las historias que voy conociendo alrededor del vino; para ayudar a difundir su cultura, que nos ayuda a comunicarnos mejor con la naturaleza, con sus paisajes de viñedos, con la gastronomía de cada lugar, con la arquitectura, con las personas que los habitan, los miran, los interpretan y los proponen en forma de botella y de copa; que nos invita, en fin, a conocernos mejor... para hablar, difundir y defender los valores de una cultura gastronómica integral como es la nuestra, cualquier espacio es necesario e insuficiente. Así pues a partir de este domingo 3 de abril nos vemos en El País Semanal y, siempre que sea posible y tenga cosas que compartir, en el blog. El primer vino que propongo en EPS es todo un símbolo para mí y una declaración de intenciones: Château Paquita 2014 de Eloi Cedó (para Sistema Vinari).