07 noviembre, 2015

Barranco Oscuro, Salmónido 2014

Barranco Oscuro, Salmónido 2014
En las alturas de la Contraviesa, los Valenzuela han sobrevivido a contracorriente. Vienen de muy lejos estos 'salmones': Barcelona y Valencia. Han cruzado mares y ríos, han creído y labrado, han plantado y vendimiado. Este rosado de mil uvas distintas, de sabor único, es su metáfora. Por fin: todos los colores en uno. Todos los esfuerzos en uno. Vino de altura, vino de intensidad, de concentración, esfuerzo y frescura. A contracorriente encima de los 1000 metros. Una vida a contracorriente en este vino. 15%. Viñedos entre los 1280 y los 1368 msnm mirando al Mediterráneo desde esa posición única, privilegiada, pura. Para la vida, para las uvas, para parir un vino.

Me atrevería a decir que todas las uvas han fermentado juntas; que el vino ha sido prensado en el momento justo en que su color se parecía a esas huevas únicas, entre el salmón intenso, el rojo clarete y el naranja de las tejas añejas; y que ha pasado algún que otro mes en maderas viejas. Puede que no. Intento explicar mis sensaciones con este vino, que me ha desbordado: noto la madera pero a lo mejor es de un poco de raspón. A veces es la propia nobleza y vejez de una parte de las cepas que aporta ese aroma al vino. Y a veces procede de una corta estancia (es un 2014) en barrica... En todo caso, es un vino casi de lágrima y de santuario en las alturas, con aromas de brezo y vegetales, con aires de mermelada de tomate.

Al mismo tiempo que te penetra cierto dulzor (alguna uva blanca o algo de garnacha...), el aguijón, la aguja de un arbusto con bayas rojas, se clava en tu paladar. Endrinas. Vino agreste y salvaje con ese aire lejano de madera vieja, un vino antiguo que sabe a otoño y a posada. Pan de mosto, levaduras y cerezas del madroño. Frescor de altura, intensidad, sequedad y austeridad. Viento. Imposibles (pero están ahí, y juntos) pomelo rosa, jengibre, masa madre y arándanos rojos acídulos. Volumen y entidad. Persistencia y mundo élfico: amor por la vegetación y por las pasarelas imposibles entre Naturaleza y seres humanos.

Ya han llegado. Del Mar de los Sargazos al Mulhacén ha sido su camino invisible. Hoy, Barranco Oscuro es una de las realidades más atractivas, cambiantes y siempre sorprendentes del panorama del vino español. Salmónido 2014: para librepensadores  y anarquistas vínicos de corazón.

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