15 junio, 2015

Charla en Ciudad Real (7)

Séneca nos explica por qué los hombres no mueren del todo y por qué esa forma de entender la "inmortalidad" se vincula al paso de las estaciones:  (Ad Lucil., , 36, 9-12) ...cogita nihil eorum quae ab oculis abeunt et in rerum naturam, ex qua prodierunt ac mox processura sunt, reconduntur, consumi: desinunt ista, non pereunt, et mors, quam pertimescimus ac recusamus, intermittit vitam, non eripit; veniet iterum qui nos in lucem reponat dies.

(Traducción libre) "Piensa que ninguna de las cosas que proceden de la naturaleza y desaparecen de tu presencia  y vuelven a ella, perecen. Dejan de ser de la manera como las conocías pero no mueren. Y la muerte, que es lo que más tememos y rechazamos, interrumpe una manera de vivir pero no nos arrebata la vida. Llegará otro día que nos devuelva a la luz."

Docebo  omnia quae uidentur perire, mutari. Aequo animo debet rediturus exire. Obserua orbem rerum in se remeantium: uidebis nihil in hoc mundo exstingui sed uicibus descendere ac surgere. Aestas abit, sed alter illam annus adducet; hiemps cecidit, referent illam sui menses.

"Os voy a enseñar que lo que parece morir, en realidad cambia de estado. Aquello que se va tiene que volver de la misma forma. Observa las cosas del mundo que se presentan de forma cíclica: verás que nada en él se extingue, sino que alternativamente va y vuelve. El verano marchará, pero el año siguiente nos traerá otro verano. El invierno caerá, pero otros doce meses nos traerán otro invierno."

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada