22 marzo, 2015

Ferrer-Bobet Selecció Especial 2006

Ferrer i Bobet selecció especial vinyes velles 2006
2006 en la DOQ Priorat. Una añada muy buena con un "unico probema": en el calendario llega después de dos añadas extraordinarias, 2004 y 2005. En 2003 pasó lo que pasó en toda Europa. En 2004 y 2005, las condiciones del clima y la reacción de las cepas a ellas, en suelos tan pobres como los del Priorat, pusieron en manos de los elaboradores dos cosechas (sobre todo, para mí, la de 2004) de gran impacto. 2006 fue muy buena paro no tanto: de promedio llovió menos que en 2004 y 2005; la temperatura media fue más alta y la media de las temperaturas más altas y mínimas fue más alta también; la humedad relativa fue muy parecida y la irradiación solar, también. En resumen: una muy buena añada pero no tan equilibrada ni perfecta como las dos anteriores.

Bodegas como Ferrer-Bobet viven estas circunstancias (por lo menos en 2006) con una cierta tranquilidad. Las cepas de las que procede el vino de su Selecció Especial (viñedos centenarios de cariñena de Porrera en su casi totalidad) saben cómo autorregularse; el tipo de cultivo con que las trabajan (orgánico, sin insecticidas ni pesticidas ni herbicidas) promueve la autodefensa de las plantas; el PH, la acidez y el grado del vino (15%) producen una protección natural que tiende a una excelente evolución de sus vinos; en fin, su sistema de vinificación (poco intervencionista: fermentación alcohólica en grandes volúmenes, como se hacía antaño en el Priorat; maloláctica, en maderas de tostado ligero; estabilización natural y embotellado sin clarificar ni filtrar) ayuda a que estos vinos encuentren su mejor momento pasados los años. El impacto de la añada, por así decir, disminuye un poco con esos años, mientras que el resto de circunstancias que acabo de describir, provoca una evolución muy positiva en botella.

La he abierto dos horas antes de empezar a beberla. A unos 13-14ºC. Ya en sus primeros aromas se ofrece como un "clásico": su belleza no pasará de moda, siempre habrá quien la sepa apreciar, y sabrá mostrar el carácter de una tierra y de su uva. Los terciarios son los que dominan al principio: humo. Rescoldos en el hogar. Ceniza de sarmientos. Invierno y recogimiento. Pendientes frescas y húmedas. Hierro. Llicorella en estado puro. Ciruelas pasas. Café, copa y puro. Con las horas, surge su figura estilizada, perfumada de musgo y de pizarra. Llegan entonces la fruta y la frescura. Ciruela cárdena. Profundidad. Agilidad y poderío. Amabilidad y atracción por la tierra: las raíces llaman, te llevan con ellas. Frescura casi cítrica: corteza de naranja confitada. Regaliz. Boletus edulis y laurel. Sangre y metal. Energía amable. La discreción del otoño cuando han caído ya sus colores más vivos. La discreción del otoño cuando se deja acariciar por las frías manos del invierno. La belleza del otoño cuando lo arrastra el olvido de las primeras brumas. Un clásico hermoso y delicado: da la bienvenida a una primavera que se resiste a perder sus aires de invierno. El círculo nunca se rompe, tampoco en la botella.

8 comentarios:

SIBARITASTUR dijo...

Un lujo poder probar estos grandes vinos con años. Qué añadas destacas a partir de 09?.
Y lo de "sangre y metal" es un buen eslogan para los heavys jejejejeje

Joan Gómez Pallarès dijo...

Buenos días, Jorge!
Puede que de las que siguen a 2009, 2010 sea la que más satisfacciones inmediatas está dando...Pero yo creo que 2012, que vino con dos años de sufrimiento importante de la tierra, acabará dando grandes alegrías. Y 2013 y 2014 va muy por zonas y por bodegas: según se vendimiara antes o después, mucha fruta se quedó en el viñedo...y quien hizo ese sacrificio, sacará muchas menos botellas pero creo que serán muy interesantes. Por ahora, para mí, 2010 y 2012.
Vino de sangre, vino metálico. Así es!
Abrazo,
Joan

Anónimo dijo...

Seleccio Especial de Ferrer Bobet fue EMHO uno de los mejores vinos catados el pasado lunes en Vitis.
Y la competencia era dura:-)
Una abraçada Joan
Enrique

Joan Gómez Pallarès dijo...

Es un vino que mejora año a año, Enrique, no sólo con la botella (este 2006), sino también en el trabajo en el campo y en la bodega. En este sentido, para mí, 2011 marca un antes y un después de este Selección Especial Vinyes velles!
Una abraçada!
Joan

Anónimo dijo...

Saludos Joan y felicidades por este blog imprescindible. Voy a hacerte una pregunta de lo más zafia, puesto que soy un simple novato, pero en verdad me inquieta: ¿cómo logras los 13-14º de temperatura en el vino tras dos horas abierto?

Joan Gómez Pallarès dijo...

Saludos y muchas gracias por tus palabras!
Pues es muy sencillo y la pregunta nada zafia: en la mesa siempre tengo una camisa de frío. Y la botella va entrando o saliendo de ella según noto, más o menos, la temperatura de lo que bebo. Así de fácil lo hago!
Saludos,
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Una cubitera con hielo también sirve pero es más engorrosa porque "moja" mucho. Yo utilizo camisas de frío de champagne porque cubren las botellas de vino por completo. Las otras solo una parte y hay que ir moviéndolo. No pasa nada pero para quién sea aprensivo con los posos, no sirve.

Anónimo dijo...

Muchas gracias a ambos por la respuesta, gran blog también Sibaritastur, sin duda. Un abrazo.

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