01 enero, 2015

El propósito (no de Año Nuevo)

Hace unos días, mi admirado Manuel Camblor explicaba por qué había dejado de escribir su blog de referencia, La otra botella. Y aludía al mío como a uno de aquellos históricos que todavía aguantaba. ¿Por qué aguantas, Joan?, venía a preguntar, ¿qué te motiva? Hace todavía menos, Vicente Vida, otro amigo, se preguntaba  (en Vinos para compartir) si el formato "blog" seguía siendo válido. Y yo he querido dedicar cuatro palabras a ambos y a quienes tengan la voluntad de querer leerlas hoy, en este primer día del año nuevo, para explicar por qué sigo aquí. Las razones, breves, no tienen nada que ver con las de hace tres años. Ya ni cuento qué pasaba por mi cabeza en junio de 2006, cuando el blog empezaba. (Este post, por supuesto, no es una declaración de propósitos "buenos" para el año. No me gustan ese tipo de ejercicios de voluntarismo y menos si son públicos...)

Utilizo la palabra "propósito" con otra acepción (del DRAE):  "(Del lat. proposĭtum)... 3. m. Asunto, materia de que se trata." ¿De qué trata hoy este blog? ¿Cómo lo concibo? ¿Por qué sigo publicando en él? Empiezo por el final. Escribo en él porque ya no lo entiendo como un blog ni me considero bloguero a ningún efecto, aunque la mayoría se niegue a reconocerlo. De hecho, ya no sé qué es, hoy, un bloguero. La gente ha confundido el medio con los fines. Y el blog no es más que un instrumento que nada define en cuanto a contenidos. Me permite escribir y que otros lean en todo el mundo. Me permite comunicar y relacionarme con rapidez con mis lectores. Ni más ni menos. Hoy es un blog, ayer fue un libro, mañana una revista o un cuaderno o un teléfono o una pizarra. Escribo sobre aquello que descubro y me gusta en el formato y superficie que me apetece en cada momento.

¿Cómo lo concibo? Me guío por un principio ético y dos estéticos. El ético: intento escribir con el máximo respeto hacia el prójimo. Esto sonará a tontería pero hace ya bastante tiempo que no escribo cosas negativas o malas sobre nadie en este cuaderno. Quiero el bien para todo el mundo, respeto el trabajo de todos (me guste o no, lo comparta o no) y sólo escribo sobre aquello que realmente me gusta. Conozcas mucho o nada a la persona que ha hecho un vino, cuando abres una botella puede pasar de todo. Si me gusta, si me llama, si me encanta, si me dice cosas, escribo sobre ello (a veces, no tengo ya tanto tiempo...). Sin apriorismos y sin casarme con nadie pero siempre con respeto. Si no, callo. Lo mismo me sucede con mis experiencias gastronómicas en general. Recetas, cocinas, vinos en ellas...si me gusta mucho lo que como, bebo y veo, escribo sobre ello. De una forma natural y sin presiones. Si no, callo. Se dice tanto hablando como callando y en este cuaderno sólo escribo cuando tengo algo que contar y disfruto haciéndolo.

Los dos principios estéticos: el primero es el de la sencillez. Con mayor o menor conciencia (leo y repaso mucho antes de publicar...y aún así, ¿verdad, Jose?), escribo de forma clara y concisa, ágil y transparente. En la medida de mi capacidad, también atractiva. Sintaxis complejas, subordinadas sin fin, vibraciones de autocomplacencia, adverbios en exceso, adjetivos innecesarios...van saliendo de este cuaderno. Como diría Henri Brunel (El año zen, Palma de Mallorca, 2004, p.159), en este sentido, "ya sólo me gustan los textos inocentes", mis textos inocentes. El segundo es el de la poesía. Me explico: ni soy ni me considero poeta. No escribo poesía y si lo hiciera, creo que no la publicaría aquí. Pero sí leo poesía y creo con firmeza que una lectura poética del vino abre muchas puertas de comprensión. Procuro conocer los datos técnicos, saber cómo se ha hecho un vino, entender qué hacen las personas en el campo, etc. Pero si no fuera capaz de capturar ese instante de placer fugaz que me da un vino; si no tuviera una cierta visión de la parte más espiritual e incorpórea de ese vino, que me conecta con una tierra lo más pura posible, con unas cepas y con unas personas; si no fuera capaz de traducir en palabras (de vez en cuando...) ese tipo de sensaciones, creo que ya no estaría escribiendo el cuaderno.

¿De qué trata, pues, este blog?  ¿Cuál es su propósito? Escribir sobre la gastronomía como un proceso cultural en el que el vino es protagonista imprescindible, y hacerlo de una forma concreta: quiero romper el silencio que encierra la botella de vino. Busco las puertas a la vida auténtica que ciertos vinos (unos más que otros...) te pueden abrir. Entro por esas puertas y penetro en el espíritu de personas y vinos. Cuanto esto sucede, cuando consigo esa conexión "poética", invito a los lectores a que entren conmigo con el mismo espíritu: conocer para querer. Difundir para hacer el bien. Escribir con sencillez para llegar. Hacerlo con herramientas de "poeta" para que la parte emocional de las personas conecte con mayor facilidad. Respetar y amar para entender. Y disfrutar compartiendo porque sólo esperas una cosa: que la gente lo pase tan bien como tú. Por eso sigo escribiendo aquí. Éste es el propósito de mi cuaderno hoy.

¡Y que 2015 nos acompañe lleno de buenas mesas y de salud para disfrutarlas!

28 comentarios:

Joan Callau dijo...

La idea que expresses d'una lectura poètica del vi, és sensacional. Més d'una vegada el vi ha entrat en algun dels meus poemes, amb força, amb calidesa, amb màgia. Entenc, doncs, el que dius, i sincerament ho aplaudeixo.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Moltes gràcies pel teu comentari, Joan! Sense ser jo un poeta ni, per tant, sense que vulgui fer aquí poesia, sí crec que una visió que intenti alliberar el vi de l'ampolla de vidre i oferir-ne altres perspectives, a més de la descripció habitual de colors (cada vegada menys), olors i sabors, és molt interessant.
Cal estar obert d'una altra manera diferent a la percepció que tinc de les persones i de les coses que fan, al camp, al celler i a l'ampolla.
Perpo val la pena!
Moltes gràcies i bon any nou!
Joan

Ramon Francàs dijo...

Molts ànims Joan, i molt bon 2015 amb salut i grans vins. Avui m'has fet pensar en Gustave Flaubert: "Escribo por el solo placer de escribir, para mí solo, sin ninguna finalidad de dinero o publicidad. En mi pobre vida, tan vulgar y tranquila, las frases son aventuras y no recojo otras flores que las metáforas." Jo em sento molt identificat amb una opinió de Carlos Siller: "La palabra tiene mucho de aritmética: divide cuando se utiliza como navaja, para lesionar; resta cuando se usa con ligereza para censurar; suma cuando se emplea para dialogar, y multiplica cuando se da con generosidad para servir."

Mariano dijo...

Brillante reflexión Joan. Sensatez y honestidad a partes iguales. Comparto mucho, prácticamente todo y especialmente el hecho de no autoetiquetarse. Hace tiempo que el blog forma parte de mi vida y de hecho creo que ya no me la imagino sin él, como una especie de proyección del ser, porque hace tiempo que vi que compartiendo lo que veía, comía y bebía lo disfrutaba dos veces... Siempre he pensado que la felicidad está en el camino y el cuaderno forma parte de él.

Seguiremos. Abrazo!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Ramon!!! Molt bon any i tot el millor per a tu i pels teus!!! El teu comentari és un regal preciós de cap d'any!!! Moltíssimes gràcies!!! Flaubert sempre és al cap i a la prosa, i tant, com ho és Valery amb la seva capacitat per delimitar els límits precisos de les paraules i on es troba la veu de les coses...Com ho és Horaci, qui molt més enllà d'escriure una ars poètica, va escriure una obra que inspira tot un camí en un dels seus versos: "escru el que vulguis, mentre sigui senzill i tingui un sentit, una unitat".
Confesso que no sé qui és Carlos Siller i ara mateix ho buscaré, però la teva referència és molt afortunada i oportuna. M'hi identifico del tot!
Una abraçada i molt i bo per a tu i els teus!!!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Bien dicho, Mariano. Por lo menos en nuestro caso, el blog no es un objetivo per se (ésa es una de las ideas del post) sino una parte del camino. Los objetivos son otros, muchos otros, que pueden tener un apoyo en el blog pero nada más...
Un fuerte abrazo y que tengáis un 2015 bueno y lleno de cosas bonitas!
Joan

Vicente Vida Lanzas dijo...

Buenas ideas para pensar unos días. Veo, Joan, que en buena parte coincidimos en buena parte en el propósito para escribir sobre las emociones que producen los vinos. Coincido contigo y con Mariano en el hecho de que escribir sobre las emociones que producen los vinos es ya una importante recompensa. Casi como doblar el disfrute.
Otro beneficio añadido es el ponerse en contacto con tanta gente con la que se comprtaen ideas, debates y buenos vinos, que probablemente no conocería si no fuera por este medio de difusión de ideas y vivencias.
Yo, en muchas ocasiones, y debido a mi timidez natural saco las entradas casi como vienen a la cabeza, sin repasar demasiado, me temo que si las releyera muchas quedarían en el tintero, probablemente aquellas más personales o en las que pongo más sentimiento.
En fin, seguimos compartiendo.
Un abrazo
Vicente Vida Lanzas

sommplanet dijo...

Lo que suelo buscar en la mayoría de los vinos es algo tan complejo y sencillo a la vez como la "sinceridad", al igual me ocurre con los comunicadores del vino. Entiendo que para llegar a hablar de poesía y poder transmitir parte de la verdad que encierra cada botella de vino se debe haber catado mucho antes, por lo que te animo a que sigas descorchando los sueños de muchos vitivinicultores sinceros para el disfrute de tus muchos seguidores.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Bos días e aínda mellor entrada de ano 2015

Sexa cal sexa a razón que lévate a escribir o teu bloge que dure moitos anos mais.

De certo que sempre ficarán viños por beber, paisaxes por ver e persoas por querer.

Unha aperta.

Xoán Elorduy

Jose dijo...

Hola Joan et al,
es que me temo, caro Joan, que soy un poco (bastante) Pepito Grillo y un mucho (demasiado) tocanarices. Mira que yo también repaso lo que escribo casi una decena de veces y aun así, cuando en un momento onanistalector me releo, me tropiezo con faltas de ortografía, gramaticales o, ¡aun peor!, de puntuación y prosodia.

Blogger. Sigh. Quizá es una cuestión de concepto. Blogger como fin o el blog como medio. Para unos el blog es su fin, para otros es sólo un medio. En ocasiones escribo en un post-it, pues es lo que tengo a mano. Otras ocasiones es en el blog. En otros momentos en el 'notepad'. Escribir... Hay quien me pregunta sorprendido si escribo y a mi me sorprende su sorpresa. Llevamos los humanos miles de años escribiendo y ¿hay quien renuncia a ello? ¿Se puede vivir sin escribir y sin leer? Claro que se puede, pero si sabes leer y escribir y no lo haces, quizá es menos vivir. Se puede vivir sin belleza, pero ¿es eso vivir? En cualquier momento y rincón la podemos encontrar. En cualquier momento y rincón podemos leer y escribir.

Con el tiempo, quizá, dejé también de escribir más que de aquello que me mueve; de aquellos vinos que realmente me hacen sentir un pellizco. El pellizco.

Abrazotes,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Querido Vicente, tú las sacas tal cual porque escribes muy bien, puñetero!!!
Hoy me lo comentaba un lector tuyo, me lo comentaba a mí, eh? que prefiere quedar en el anonimato: es que este Vicente Vida escribe muy bien, me decía!!! Y lleva razón, claro!!!
Compartir descubrimientos, botellas que enamoran, buenas descripciones y sensaciones. Si es posible, verse de vez en cuando...
What else...?
Un abrazo,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Simmplanet!!! Muchas gracias por tu comentario!!! Seguiremos bebiendo, por supuesto, y tu apunte sobre el vino sincero...Lo comparto por completo!!! Para mí es lo más importante y, casi, diría que es un adjetivo más adecuado que "auténtico" o "natural", que aplicamos con el corazón y no con una normativa en la mano. Aunque haya escrito un libro entero a definir qué es "un vino lo más natural" posible para mí, lo de vino sincero me cautiva mucho!
UN abrazo!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Sommplanet era...
Perdona'm!!!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Què bonic el que has dit, Xoan!!!
Quin privilegi i quin luxe, encara que ens veiem poc, tenir-te entre els amics al món del vi!
Una abraçada,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Buenos días, Jose, y perdona que tarde en contestar tu comentario, me dejó ayer por la noche la página colgado, literalmente colgado, y no podía acceder a sus contenidos ni terminar de contestar los comentarios de los amigos que habéis tenido la paciencia de leer y la amabilidad de dejar algo escrito aquí.
Desde que el mundo es mundo civilizado, es decir desde que se comunica con pinturas, con símbolos, más adelante con letras y con lenguaje articulado, la mayor parte de la gente usa un mínimo de sus posibilidades de comunicación. Más: la mayor parte de la gente comunica pasivamente, sólo recibe y no reacciona de forma pública. Por lo tanto, no sabemos cómo recibe...
Y unos pocos que en cada momento histórico somos distintos en función de mil parámetros distintos, usamos todo para comunicarnos. Entre las posibilidades principales leer y reaccionar públicamente a lo leído. Como consecuencia de eso, algunos escribir, donde y como sea, pero escribir y alcanzar un nivel distinto de comunicación.
La gran ventaja de los soportes y medios que la civilización que nos toca vivir es que ha abierto las puertas de la comunicación pública a un porcentaje de gente en relación a la población global, alucinante y desconocido en la historia de la cultura escrita.
Para bien y para mal es así.
Ahora lo que es más relevante (y esto no había sucedido nunca antes) es el filtrom los filtros que tenemos que usar para llegar a contenidos relevantes, de interés, que nos muevan, que nos den, que nos provoquen, que nos hagan crecer y reaccionar, que nos permitan progresar.
Creo que en el mundo del vino, por ejemplo, nosotros podemos ser parte de esos filtros. De esa gente que, como tú dices, se mueve sólo por el pellizco, por el pinchazo del vino vero, del vino sincero, del vino auténtico, y que es capaz de trasmitir una parte de lo que esas sensaciones le dan.
Así veo yo mi blog ahora mismo: pinchamos, provocamos, informamos, filtramos, compartimos para que otros puedan tener la oportunidad de sentir lo suyo con los vinos que proponemos.
No es poco...
Un abrazo!
Joan

Bodega Ateneo dijo...

Saludos Joan, y Feliz Año para ti y tus lectores lo primero; tu y otros blogueros han hecho reflexiones parecidas en los últimos días, sobre si el formato del blog es el mejor, y la conclusión es clara : SI ; cuando un bloguero se convierte en un profesional, que vende sus principios por dinero, ya no es un bloguero, es un tipo que se gana la vida escribiendo en una web ; a veces leo lo dificil que es llegar a la gente joven, y tu blog es un ejemplo del buen escribir, y del mejor transmitir, y eso ayuda mucho a los que estamos empezando en ello; dices bien, el blog no es un fin, es un camino, y todos pensamos muchas veces en tirar la toalla, ya sea por agotamiento o por las críticas que recibimos día a día, pero solo un cobarde se tira de su barco sin alcanzar puerto, y nosotros nunca llegaremos a Itaca.
Sacando mi lado mas oscuro, piensa en los años que lleva en marcha tu blog, y como sobrevivió y sobrevivira a muchos otros proyectos , de aspecto temible, pero de fondo ponzoñoso como un mal verdejo.

Un fuerte abrazo Joan, sigue adelante!!

Rafa Tobar.

Toni dijo...

Adelante y que durante muchos años podamos decir la última frase del post.. cambiando el año. ;-)

Joan Gómez Pallarès dijo...

Rafa!!! Lo de "fondo ponzoñoso como un mal verdejo" es genial!!! Lo del mal rollo con el verdejo frente al buen rollo que nos genera a los amantes del buen vino (no todos, claro...), poco se lo podía esperar Pepe Peñín...O sí,??? Sabe mucho Pepe, mucho...
Muchas gracias por tus palabras, Rafa. Estamos en un mismo proyecto todos y aquí no hay puertos ni metas: hay un camino común que se hace más placentero gracias a compañías como las que nos damos entre todos y ese camino se llama vino. Y por ese camino tenemos que andar y cuantos más seamos mejor.
Leía hace un rato una buena reflexión de José Antonio Marina en La Vanguardia. Él pertenece a una fundación que ayuda a situar el papel del alcohol en la sociedad al lugar que le corresponde. Luchan y argumentan contra esa nefasta moda del "binge drinking" (a ver quién se emborracha antes y peor...beber por beber, sin otro objetivo que beber y emborracharse...) y usan algo sobre lo que hablo aquí y compartimos todos cuando estamos ante un vino que nos emociona: el "eternal now"!!!
Poder compartir con todos el placer de esa copa de vino, poder transmitir que ese momento llega a ser casi eterno,,,que no hay necesidad alguna de emborracharse o de beber el vino que sea sin más, sólo por beber, ayudar a hacer llegar la idea de que beber un buen vino es una acción más de ese "eternal now" que nos hace mejores y más felices, eso es grande.
Y ahí nos encontramos todos!
Un fuerte abrazo, y ánimos!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, Toni, así sea!!! O, por lo menos, que mientres dure nos lo pasemos de primera compartiendo sensaciones alrededor de buenas mesas con buenas botellas de vino!
Saludos!
Joan

Jose dijo...

En ocasiones me da por pensar si ante esta enormidad de posibilidades de comunicación escritas, Gutenberg no oscilaría, a cada segundo, entre una profunda depresión o el más febril entusiasmo.

Abrazotes,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Creo que Gutenberg no se movería, ahora mismo, de la galaxia en que le instaló McLuhan!!! Su idea de "aldea global" poco o nada tiene que ver con la realidad de hoy...aunque cada momento de la historia, en el fondo, ha vivido en su aldea global particular...
Abrazo!
Joan

Enric M. dijo...

Bon any Joan!
El temps passa ràpid i les maneres de consumir informació encara més . Fa uns anys "tothom" tenia un blog però avui tot es sintetitza en 160 caracters com a màxim i quan més ràpid millor. Dona´m informació ràpida, curta i encisadora i decideixo en deu segons si m' interessa seguiir o no. Pim -pam. I està molt bé, però necessitem aquestes pauses (ara anomenen pausa a un post de mil paraules!)

Salut i a reveure!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Bon any, Enric, i moltes gràcies pel teu comentari.
Em senbla que ho dius quasi amb recança (i tens raó!!!); però la idea que un post com els meus o de qui sigui convidi a una pausa lectora, m'agrada molt. Les pauses en la vida que duem sín imprecindibles. La lectura, no cal dir-ho...
Si amb els nostres blocs convidem a paises lectores i la gent s'hi enganxa, estaré encantat!
Molts gràcies per aquesta idea, aquest regal de Reis!
Joan

Carlos De Yzaguirre dijo...

Como lector de tu blog, solo queria decirte que sigas con la profundidad que nos haces adentrarnos en los vinos que catas. Sensanciones, texturas todo se mezcla con una maravillosa aportacion de informacion que, por lo menos, a mi me sirve para tener otra perspectiva del vino. Vamooooos.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Carlos, muchas gracias por tus palabras, de verdad!!! Tú eres una persona discreta pero que aporta mucho...siempre atento, siempre descubriendo, siempre compartiendo!!!
Estamos juntos en esto! Seguimos!
Una abraçada,
Joan

Jorge Guitián dijo...

Como siempre, Joan, me parece más que acertado tu punto de vista sobre qué es hoy un blog y un bloguero, en qué se han convertido. Consigues plasmar las dudas que a mí me enzarzan durante párrafos en dos líneas. Un placer.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, Jorge!!!
Siempre hemos sido más o menos igual: tus posts han sido más "maratonianos" que los míos normalmente! (Con un gran guiño de complicidad!).
El placer es mío, por supuesto!
un abrazo!
Joan

Anónimo dijo...

Donde para ahora el amigo Mcamblor, hace lustros que le perdi la pista. Saludos

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