26 octubre, 2014

Domaines Lupier El Terroir 2009

Domaines Lupier El Terroir 2009
A veces sucede...pero sólo cuando merece mucho la pena. Ellos lo merecen todo, ellos lo dan todo, ellos entienden la tierra y sus cepas de garnacha como nadie. Ellos, Elisa y Enrique, Domaines Lupier, me gustan cada día más. Y sus vinos primeros (2008 en el recuerdo y este 2009, que me tiene enamorado) siguen dando grandes momentos. Casi nunca repito en el blog. Y esta vez lo hago. Viene un amigo a cenar  a casa y quiero que beba sólo cosas que me gustan mucho de otros amigos. Y doy vueltas y vueltas a mis botellas hasta que encuentro las dos últimas que tengo de El Terroir 2009. Una desaparece hoy: es una de las garnachas preferidas de quien firma, que se confiesa garnachero hasta los tuétanos. Ya describí en su momento cómo trabajan la tierra y sus cepas los Lupier, pero si alguien quiere tener más datos, puede consultar aquí, aunque sea para la añada 2008. O mi post anterior, sobre el Dominio de los Lobos. De las cosas fundamentales, poco cambió de 2008 a 2009, la que más quizá, la lluvia de agosto que convirtió a El Terroir en un vino azul y fresco.

Cinco años han pasado y vuelvo a él para brindar con el amigo y para comer un delicioso pan con tomate, jamón y sobrasada de la buena (de Obrador, en Santanyí). El vino empieza casi opulento, con volumen y formas redondas, amplias, y con las horas (no muchas, tampoco...lo confieso: cayó rápido esta botella) gana en esbeltez y ligereza. La madera acompaña, muy discreta (leves recuerdos de ceniza de sarmiento: cepas viejas y nobles y buena madera para la vinificación), la presencia de los aromas de la fruta, la gran protagonista de El Terroir 2009: picotas oscuras y crujientes, algo ácidas, y arrayán. También tomillo y brezo. Austeridad y expansión en boca. Rusticidad y frescura. Tanino serio y firme. Las horas afinan y hacen más profundo y vertical al vino. Con los años, se confunde más y más con el monte donde nace, pierde aromas de fruta roja y mantiene los de su alma azul, trota veloz y feliz y sabe que, para suerte de quien tenga botellas, su carrera está muy lejos de ver el final. Mi amigo se fue feliz a la cama. Ha dormido como un niño. La sobrasada, todo hay que decirlo, "murió" también encantada con su vino.

12 comentarios:

Smiorgan dijo...

Precisamente tengo una botella de El Terroir 2009 aquí en casa, esperando el momento adecuado para cerrar una tetralogía de vinos navarros. Me gusta lo que te leo decir sobre él. Ya compartiré.
Saludos.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Es un vino para horas, Elías, aunque las botellas acaben pronto!!!
Saludos y mucho placer cuando lo disfrutes!
Joan

Txangu dijo...

Precisamente ayer le compré a Elisa in person 2 botellas del Terroir 2010 y otras 2 de La Dama, aquí en Bruselas. Y no soy de comprar vino en ferias.

CUATRO ESPECIAS Por ELENA ZULUETA DE MADARIAGA dijo...

Yo creo que a mi mucho no me duraría la botella Joan, ya sabes que un buen vino es una de mis grandes debilidades.
Un besote

Jose dijo...

Los vinos que duran más en nuestro paladar; en nuestra memoria, que en nuestra copa, son los vinos importantes.

Saludos,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Txangu, buenas tardes!
Yo tampoco, la verdad, pero cuando la ocasión te la pintan tan bien, lo que me da placer de verdad es escuchar cómo quien lo hace te explica el vino y si me gusta mucho, poder comprárselo a él mismo. Eso, la verdad, me encanta!
Felicidades, disfrutarás ese 2010, como siempre, más inmediato en El Terroir, más a largo plazo con La Dama.
Saludos!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Elena!!! Eres de las buenas, tu!!! Gran gran cocinera y buena comedora y bebedora!!!
Besos!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Hay vinos, Jose, de los que no te puedes (en la medida de lo posible, ni quiere) desprenderte nunca. Hay vinos que hemos bebido que siempre van contigo, ¿verdad?
A mí me pasa, y tanto.
Saludos!
Joan

Jose dijo...

Es por eso, Joan et al, que el vino y la comida, son importantes: Fijan nuestro contexto (emocional).

Saludos,

Jose

P.S. Aunque hay quien no lo entiende...

Joan Gómez Pallarès dijo...

Quien no lo entienda peor para él, Jose. Cuanto comemos y bebemos, sobre todo si es con placer, nos marca. Y su recuerdo nos seduce y espolea.
Saludos,
Joan

Vicente Vida dijo...

Vinos grandes hechos por grandes personas. He tenido varias ocasiones de charlar con Elisa y es un placer casi tan grande como beber sus vinos. Estoy encantado de tener algunas botellas del 09 en la bodega. Las iré gastando.
Saludos,
Vicente

Joan Gómez Pallarès dijo...

Llevas mucha razón, Vicente! Y eres hombre previsor y afortunado por tener botellas guardadas de ese 2009. A mí me queda ya bien poco..,
Saludos!
Joan

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