29 septiembre, 2014

Cornelissen, Frank. Ideas. Sensaciones

Cornelissen, Frank
Con una persona como Franck Cornelissen, dos hora de charla y degustación de sus vinos dan para mucho. Tuve la sensación, tras el fecundo encuentro que Vila Viniteca organizó en Barcelona hace pocos días, que salía de un posgrado intensivo, de un curso de muchas horas que, gracias a la combinación de descripciones, sensaciones, técnicas, ideas y reflexiones pausadas de Franck, entendidas junto a la gama completa de sus vinos, me situaba de una manera más firme en algunas de mis convicciones. Más firme y con ideas y argumentos para compartir, que fueron los que Franck, con sus maneras amables y lentas, aunque fecundas y de un aliento vital tremendo, expuso con claridad, con sus palabras tanto como con sus vinos. Como siempre me sucede cuando una charla de este tipo me impresiona, intento transcribir con la mayor literalidad posible las notas que tomo. Sin filtros, vamos. Frank Cornelissen quiere que todos los aromas de la uva  se encuentren en su vino. Parecerá una perogrullada, pero se trata de algo más bien complicado de encontrar hoy en día...Las intervenciones suelen ser múltiples, en el campo y en la bodega y Franck, en cambio, aplica una sola ley: la técnica del minimalismo. De una gran tierra saldrá una gran uva. De una gran uva, saldra un gran vino siempre con la menor intervención posible. Un gran vino, en fin, nace de la conjunción de detalles cada vez más pequeños, mínimos, ínfimos. Su suma es la que acaba dándonos el placer que Franck busca transmitir: la tierra líquida, la mineralidad de unos viñedos, como base del carácter y personalidad de sus vinos.

El volcán en la copa. Las uvas, su mosto y sus pieles, en la botella. Las variedades de la uva son vehículos, jamás objetivos porque la clave siempre es la tierra, el viñedo. Franck es capaz de proponer vinos cuyas variedades ni nombra: no lo considera lo más importante. Franck escoge el Etna (ladera norte y a alturas muy destacadas, de 600 a 1000 msmn) porque le permite utilizar los elementos que él considera importantes: 1. La complejidad de la policultura y de la biodiversidad en un ambiente atmosférico lo más puro posible. 2. La sanidad y calidad, gracias a ese ambiente no contaminado, de la fotosíntesis en esos viñedos: la limpidez y pureza de la luz, como elementos clave para tener mejores plantas y uvas más intensas. 3. El lugar que uno escoge tiene que tener una larga tradición e historia vitivinícolas: todo está inventado y nuestros antepasados remotos sabían ya a la perfección dónde se encontraban las grandes tierras para las grandes uvas. Sicilia...no hace falta decir más. 4. En la medida de lo posible, suelos pobres de arena (en este caso, volcánica), para poder encontrar viñedos en pie franco (da igual si son prefiloxéricos realmente o no) y para poder plantar, hoy, en pie franco también. Su viñedo más joven tiene 50 años y el más viejo es de 1910. Cuando se pueden probar uvas y vinos de viñedos viejos en PF (con muy bajos rendimientos además), uno se da cuenta del valor y poder organoléptico de ese tipo de vinos.

Tuvimos la suerte de beber (en mi caso, por primera vez alguno de ellos) y comentar todos sus vinos, aunque a Franck (extraordinario catador y conocedor de todos los grandes vinos que en el mundo son, de veras impresionante) no le entusiasma describir las copas que se van sirviendo. Él charla de lo que os he contado en el párrafo anterior. Y mientras lo hace, yo voy oliendo, bebiendo, saltando y volviendo para atrás, para entender y poder describir cada uno de los vinos. Es esto. Susucaru Rosé 2013. Cítrico, zumo de mandarina. Granada. Puro y fresco. Perfume de rosa con tanino firme. Nerello mascalese, moscato nero, malvasia, inzolia. Crece y crece. Largo y refrescante. Uno de mis rosados preferidos. Munjebel blanco 2013. Carricante, grecanico dorato, coda di volpe. Aceite con perfume de nueces verdes. Raíces. Densidad y lentitud. Cítrico también: piel de limón. Pedernal. De nuevo, la frescura y la tanicidad en un blanco que enamora por su carácter. Contadino 2012. La tradición hecha vino. Trece variedades de uva, bancas y tintas, juntas, aunque con base de nerello mascalese. Cofermentación. Ciruela pasa. Higos maduros. Cerezas en alcohol. Postres de músico. Un punto de carbónico y algo de volátil. Para mesa de manteles a cuadros y verduras sicilianas. Munjebel 2012. Un vino más relajado. Me recordó la Nochebuena. Calor. Rescoldos de fuego entre los restos de ceniza. Austeridad. Nobleza. Sequedad y tanicidad. Le sienta bien la botella a este blanco.

Munjebel Vigne Alte 2013. Por primera vez bebo los tres pagos diferenciados de nerello mascalese de Cornelissen. Entre 800 y 1000 msnm.  Elegante y fino. Fruta con todas las mayúsculas que le queráis poner. Sirope de frambuesa con su refrescante tonicidad. Zumo de granada. Zarzamora. Munjebel Monte Colla 2013. Viñedo más bajo y mas de orientación sur. Noto lo mismo que en el Vigne Alte pero atenuado, más suave y redondo. Me gusta más el Vigne Alte... Munjebel Chiusa Spagnolo 2013. Tiene los mismos aromas del Vigne Alte pero gana en frescura en relación al Monte Colla. Mayor densidad y concentración. Sequedad y calidez. Magma 2012 (Barbabecchi). El viñedo que hace que Franck se emocione. Su viñedo. 1910. Pie franco. 900 msnm. Nerello mascalese. Elegancia y finura. Etna en su perfil más clásico. Regaliz de palo. Tradición. Cacao y corteza de naranja. Agua fresca. Suave tanicidad. Profundidad. Tomo buena nota: Franck comenta, como de pasada, que Magma 2011 es, de todos los vinos que ha hecho en Solicchiata, el que más le gusta. Si 2012 me parece ya un vino muy bueno, ¡me impongo encontrar una botella de ese 2011!
Susucaru 13 Munjebel 12 y 13 Contadino 12

6 comentarios:

Vicente Vida dijo...

Muchas gracias por la entrada. Me pongo en el debe probar estos vinos, sin duda merecen la pena.
Los vinos de Sicilia ya me habían dado alguna grata sorpresa, como los de la Tenuta de la Terre Nere. Nunca había probado unos vinos con una aproximación natural tan radical. Lo dicho, habrá que conseguir alguna botella.
Saludos
Vicente Vida Lanzas

Joan Gómez Pallarès dijo...

Es un placer, querido Vicente, poder compartir sensaciones e información sobre una persona y una idea de vinos tan interesante como ésta. No sé quién los llevará en Madrid, la verdad, pero seguro que no te es muy difícil dar con ellos. Sicilia es una tierra de promisión para la vid desde la colonización beocia...Siguen ahí y por algo será...Como decía Cornelissen, los grandes terruños hace cientos, miles de años que sabemos dónde están. Sicilia es uno de ellos, con una variedad de uvas, geológica, de altitudes y temperaturas tremenda.
Saludos!
Joan

Cuina Cinc dijo...

Hola, Joan, hola, savi!:))
"El gust és meu" LVG ahir pag. 9 Cristina Jolonch. Felicitats i per molts anys!
puguem gaudir de tot el que ens expliques! Gràcies,
Bon diumenge,
Fina

Joan Gómez Pallarès dijo...

Moltes gràcies, Fina!!! Mentre hi hagi vins interessants i una sola persona que tingui ganes de llegir el que pugui escriure'n jo, tenim bloc assegurat!!!
Crec que anem bé, en vins i en les quatre persones que segueixen interessades en el que faig que, cada vegada més, són les que em ve més de gust tenir!
Bon diumenge!
Salut!
Joan

Raimon dijo...

Estic content de poder contrastar opinions sobre aquests vins i comentar aquí per segon cop.

Vaig assistir a la cata d'en Frank a la V. Viniteca a Barcelona i sens dubte, els seus vins no em van deixar indiferent. Això sí, he de dir que em va atraure més el seu concepte que no pas els vins en si. D'acord, busquen tipicitat i terrer, el tenen. En Frank emplea ànfores i prescindeix de gaire sulfits sense abusar-ne la menció, cosa freqüent en molts elaboradors.
Per una banda, vaig adonar-me del desgavell entre els meus gustos i els seus objectius amb el Contadino negre, potser l'únic seu vi que em va agradar per ser prou concentrat (sense voler fer entendre que valori particularment la concentració en els vins). Precisament ell va advertir-nos que distava de la seva idea de vins per ser concentrat, amb la qual cosa les distàncies van començar a quedar clares.
En segon lloc, crec que molts altres vins arriben a millors expressions del terrer sense haver de passar per ànfores ni renunciar als sulfits. No pensaria en això si no fos perquè la insistència en la naturalitat i mineralitat les vaig trobar proporcionalment inverses a la insistència i complexió en boca dels vins. I és que els vins es fan més per beure que per contemplar conceptualment.
També m'agradaria comentar l'absència de sulfits (tot i que s'esmenten a l'ampolla) en relació a la longevitat dels vins en qüestió. Sempre he tingut entès que sense sulfits, un vi perd longevitat. Suposo, definitivament, que no és un condicionant rigorós.
No voldria acabar sense esmentar el Magma, la concreció vínica d'en Frank (posant-me platònic), que com la majoria d'altres vins no em va convèncer tot i que reconec que és únic.

Raimon S.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Benvolgut Raimon ,
perdona que contesti tan tard el teu comentari sobre el tast i el que hi vas percebre...
Tampoc no tenia clar que hagués de defensar res perquè, sens dubte, tu tampoc no critiques ni ataques es. Descrius els teus gustos i els poses al costat dels vins que vas tastar per dinar-ne una opinió.
Per tant, tot i que els dos tenim ja clar que les nostres percepcions són diferents (jo em vaig identificar molt amb el Susucaru i amb els blancs, però més que amb un vi en concret, em vaig identificar molt amb una manera d'estar i d'entendre la terra), si volia comentar que l'assumpte de la longevitat dels vins sense sulfits és una mica bizantí. Fa molts i molts anys no hi havia metabisulfits que anessin a parar al vi i avui encara podem beure extraordinaris vins del 1900 i pocs...Quan el vi es fa bé, quan la fruita és el més sana possible i els llevats que propicien les fermentacions són poderosos i els que pertoca al lloc, la FAL i la FML provoquen sulfits naturals suficients com per protegir el vi. Si, a més, les coses es fan amb tècnica (ningú no diu que un vi naturtal no es pugui fer amb tècnica; ja friso per poder sentir el que el Josep LLuís Pérez ens explucarà dels seus vins naturals i de com els fa el proper 15 de novembre a Cal Compte), el vi ben fet pot durar i durar. No hi ha, per tant, una relació directament proporsional entre vi natural i manca de longevitat per culpa dels sulfits...
Crec que el temps anirà demostrant tot plegat!
Jo crec, havent begut força vins que es fan a l'Etna i, també, a la resta de l'illa, que els del Cornelissen són dels que millor et diuen la terra de la que venen i què hi ha passat en una anyada concreta. No cal dir que si, a més, els vins et parlen sense embuts i estan ben fets (descarto, és clar, donar per bo un vi amb defectes per més natural que sigui...encara que no hi ha dues persones que tinguin un mateix sostre de percepció de la imperfecció, per dir-ho ràpid), som davant de vins i productor que privilegio i que segueixo. Fins i tot el seguiria encara que els seus paràmetres no entressin ben bé dins dels meus gustos personals.
I m'agrada molt llegir que tu fas el mateix. T'obres a tot, tastes tot i després tries en funció del que més t'agrada.
Perfecte!
Salut i bons vins!
Joan

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