24 agosto, 2014

4kilos vinícola, motor 13


La palabra "motor" es el nombre que 4kilos vinícola da a su departamento de I+D+i. Cada año este departamento propone un vino distinto, un vino que ensaya, muestra y, quizá, predice hacia dónde irán las cosas en algunos vinos ya consolidados de la vinícola. En 2012 el trabajo se hizo con premsal blanc de viñedos en call vermell de 1991, un vino sin sulfitos añadidos, vinificado en barro de Vilafranca de Bonany, macerado con sus pieles, pigeage manual diario (de hecho, hasta los codos), sin estabilizar ni clarificar ni filtrar. Ocho meses en inox con sus lías. No puedo describirlo porque no he podido beberlo nunca...

En 2013, el protagonista ha sido la espectacular uva del fogoneu, mallorquín y francés, en Son Amaret, viñedos de más de 50 años de Toni de Son Vell. Es una variedad de uva que me gusta tanto como el callet y en manos de 4kilos, se ha convertido en este motor 13, monovarietal de fogoneus, un vino iluminador tanto como apacible, sutil tanto como fragante, insinuador tanto como susurrante. He podido probarlo dos veces. Vendimiado el 20 de septiembre de 2013, ha sido derrapado al 100%, pisado con suavidad (sin adición de sulfuroso) y puesto a macerar y fermentar en vasijas de barro de 225 L de Vilafranca de Bonany. Las vasijas se muestran abiertas como dedales enormes pero durante la fermentación (a temperatura controlada de 18ºC) se cierran herméticamente. Se abren una vez al día para un pigeage manual (hasta los codos, ya saben). 25 días hasta el prensado, tres meses de crianza en otras vasijas y dos de inox hasta el embotellado, el 28 de febrero de 2014. No lo especifican, pero supongo que con una estabilización natural y sin clarificar ni filtrar. 11%.

Las sensaciones que tuve con este vino en La Música del vi 2014 se han repetido y multiplicado con la botella que tuve la suerte de tomar hace unos días (regalo de Francesc Grimalt, de Son Durí). Zumo de violetas. Esencia de cerezas. Ligereza. Frutosidad. Acidez. Frescura. Pimienta roja y laurel. Paso de perdiz. Ojo de cernícalo: agudez y liviandad. La cueva junto al mar: Mediterráneo húmedo y fresco, a la sombra de un algarrobo centenario. Un vino nuevo, que es esencia de una tierra vieja y sabia. Un vino hecho por personas que sienten y entienden esa esencia de una forma especial, única. No sé como describirlo: con los pies muy en el suelo pero volando hacia la eternidad. Algo así.

AA

PS. No se pierdan la "Wine song" de 4kilos,  ¡si quieren encarar septiembre y sus tareas con ganas!

2 comentarios:

Rumbovino dijo...

Qué alegría poder saludarte y leerte nuevamente querido Joan!

Hemos tenido una temporada un tanto "loca" por llamarla de alguna manera, pero nos da gusto estar de nuevo con más tiempo para disfrutar de tu lectura.

Sorprende cada vez más ver vinos de tan baja graduación alcohólica, luego de épocas de grandes calores. Ojalá podamos cruzarnos alguna vez con esta etiqueta, lástima que a Galicia no llegan o al menos a Lugo.

Abrazo grande y hasta pronto, Salutes!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muy buenas, queridos amigos!!! Y perdonen por el retraso en la respuesta...he estado casi una semana de viaje por la Champaña y no he tenido demasiado tiempo para las conexiones!
Placer volver a encontrarles aquí, ya instalados en Galicia y empezando a disfrutar de las bondades de esa tierra...puede que no sean mallorquinas pero las que tienen cerca son también de mucho cuidado, ¿verdad?
Supongo que el grado alcohólico y una vendimia algo temprana en relación con lo que esta bodega suele hacer (vendimiar en su punto) formaban parte del experimento de este motor 2013.
Un abrazo y buen reinicio de actividades!
Joan

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