01 junio, 2014

Ocho años, un post y una cata


Hoy se cumplen ocho años exactos de la publicación de mi primer post en este cuaderno de anotaciones. 1161 posts han pasado, casi 13000 comentarios se han publicado (todos contestados, salvo error u omisión...), 900 mil visualizaciones ha tenido la publicación. España es el país donde más se leen mis anotaciones, seguida de los Estados Unidos de América (segundo, muy destacado), Francia, Alemania, países escandinavos, China y México. Y etc.

No sé ya qué significan esos números ni qué valor tienen. Con el tiempo he aprendido que esto del blog no es una cuestión de tamaño: quién te lee, cómo recibe esa persona tu comentario, cómo lo utiliza después, es mucho más importante que cuántas personas te leen. Saber, de vez en cuando, quién es ese lector y poder charlar con él es mucho más importante que cualquier cifra. Que tus datos, tus "descubrimientos", tus opiniones ayuden y creen algo positivo (para quien hace el vino, para quien lo vende o para quien lo bebe) es mucho más importante que cualquier cifra. Es una cuestión de percepción cualitativa, no cuantitativa. Por desgracia (o no, quién sabe...), esa parte cualitativa de mi trabajo en el blog no tiene estadísticas y me llega sólo a través de pequeños fogonazos, muy personales, que producen sensaciones de placer y de pensamiento positivo: sea para quien sea, estás haciendo algo que ayuda a alguien. Esta idea me gusta y me ayuda a seguir adelante.

También he aprendido que no es una cuestión de periodicidad. Para los noveles: es falso que sea imprescindible publicar un post cada tres o cuatro días. Si te creas una obligación con un blog que pretende ser amateur al cien por cien, cometes un grave error. Hay que publicar sólo cuando se tiene algo que contar y se tienen ganas de hacerlo. Así de sencillo. Más bien creo, a ocho años vista y tras no menos de tres intentos de "suicidio bloguero", que se trata de una cuestión de estilo. En ocho años he entendido algunas cosas, he aprendido muchas más, he modificado, filtrado, corregido...He llegado a unas pocas conclusiones que definen, más o menos, mis contenidos y ese estilo:

1. Ya no tengo prisa en publicar. Un blog no es un periódico y lo más importante no es llegar antes que el resto de "competidores" (grave error considerar que los otros blogueros lo son), sino llegar bien, con textos meditados, reposados, corregidos y bien escritos.

2. No publico cualquier cosa porque toca y porque hace muchos días que no lo he hecho. Menos y mejor es más en casi todos los órdenes de la vida. En este, también.

3. Puedo escribir sobre vinos cuyos productores no conozco y sobre viñedos que no he pisado. He aprendido a hacerlo, cierto. Por razones obvias, al no ser un profesional del asunto, mi tiempo y mi presupuesto para viajes y visitas es limitado. Pero sé que mis posts ganan peso, sustancia e interés si hablo de personas con las que he charlado en sus bodegas y en sus tierras, de vinos que conozco de primera mano porque he tocado las cepas y el terruño donde se hacen. Conocer de primera mano las cosas mejora tu comprensión de las mismas y, en consecuencia, te permite explicarlas mejor.

4. Cuido mi redacción hasta donde llega mi competencia (tengo la suerte de que algunos amigos cazan con rapidez mis errores y me advierten) y la selección de las fotografías tanto como me es posible. Respeto los derechos de autor tanto como las citas. Si tomo prestado algo, lo identifico en el post con claridad. Cuido también la presentación y la compaginación. Un blog tiene que ser de lectura fácil y de visión agradable.

5. Sin un viñedo sano y bien cuidado no tendrás la mejor uva posible para hacer un buen vino. Hay que preocuparse por saber dónde nacen los vinos que quieres comentar. Pero mucho más importantes son las personas que los hacen. Cuando entiendes a las personas, entiendes sus vinos y el por qué de las cosas, en el viñedo y en la bodega. Eso intento transmitir desde hace ya tiempo. Cuando las empresas o las marcas ocultan el trabajo de las personas en los viñedos y en bodega, me cuesta más entender y, en consecuencia, tiendo a explicar menos.

Y no quiero aburriros más, Con estas pocas ideas (hace años, llegué a pegar auténticos palizones sobre metabloguerismo), me manejo bien ahora. Así voy a seguir, como no puede ser de otra manera, hasta que me canse y deje de encontrar motivaciones como las que he explicado al  principio: con mi actitud y mis escritos, intento transmitir pasión por el vino, algo de conocimiento, sensaciones y muchas ganas de compartir. Andaba yo barruntando con qué vinazo me regalaba hoy en el cumpleaños del blog, cuando Jose Gallego (Marejol, en Vilanova i la Geltrú), su generosidad y amabilidad sin fronteras se cruzaron en mi camino. Me proponía (¡a mí y a otros 80 afortunados!) una cata vertical de Reserva Particular de Recaredo en el ambiente festivo y de amor por el vino de Temps de Vi.  No voy a hablar de Caves Recaredo y de lo que las personas que llevan la bodega representan para mí: ya lo hice en su momento. He aprendido y disfrutado con ellos, con su sabiduría, humildad y grandes resultados como con pocas bodegas en el mundo. El vino del cumpleaños me encontró, pues, a mí, no yo a él.

Por este orden: 2004 degollado al instante por uno de los grandes, Jordi Mata, digno heredero de su padre. 2003 degollado al momento. 2003 degollado en noviembre de 2013. 2002 degollado hace dos años (de la Enoteca de la familia: no está a la venta). 2002 degollado al instante. 1998 degollado al instante (de la Enoteca de la familia: no está a la venta). Presentación a cargo del gran Ramon Francàs. Comentarios y anotaciones, técnicas y no, a cargo de Ton Mata (en la foto), digno heredero de su padre. Las sensaciones que regalan los grandes vinos de la casa siempre estuvieron presentes, aunque el trabajo por sacar el vino cada añada sea, necesariamente, distinto. Finura, sensibilidad, profundidad, emoción, tierra, elegancia, integración, evolución y envejecimiento que conservan y mantienen vivos los fundamentos de cada vino.

2004. Sigue sonando a añada excepcional. Pronto saldrá al mercado con el cupaje más o menos habitual (40% xarel.lo, 60% macabeo de viñedos plantados en los primeros años 50 del siglo XX). En las añadas más recientes, el degüelle al instante penaliza algo al vino: hay que tener paciencia. Con el 1998, por ejemplo, pasó mucho menos y se mostró con grandes cualidades ya de entrada. Con este 2004, hay que esperar, pero cuando se hace, muestra una acidez y una frescura que auguran largos, largos años de vida. Intenso, calcáreo y floral: retama y coca de Sant Joan. Goloso aunque su posgusto sea amargo y de nobleza vegetal. Talco. Piel de naranja. Amable y fino. 2003. El degollado al instante muestra el drama de la añada, la lucha intensa, el orgullo por salir adelante con un vino complicado que es más profundo y tiene una entidad única. No siempre salen igual las botellas...pero las de ayer mostraban en plenitud (sobre todo la degollada hacía seis meses) el valor del 2003: más levaduras, más sensación compotada, más mieles. Con los minutos y el oxígeno, los vinos ganan en frescura y en agilidad.

2002 degollado al instante fue el vino que más cerrado se mostró durante la noche. Con claridad (para mí...), comparándolo con el 2002 degollado hacía dos años, el ejercicio de anoche muestra cómo los grandes vinos de largo envejecimiento de Recaredo agradecen mucho un buen período de reposo tras el degüelle (de ahí, la importancia de esa fecha en la contraetiqueta de cada botella) antes de ser bebidos. Éste mostró una preciosa mineralidad de talco, calcárea; una intensidad enorme; una fragancia de tilo y, a ratos, de hinojo silvestre y sutiles trazas de miel de romero. Amable y aromático. 1998, el otro vino de Enoteca que sólo se puede beber cuando la familia así lo decide (de ahí, lo tremendamente afortunados que los presentes nos sentíamos: tres enotecas en una sola cata...), degollado al instante, muestra cómo los años perjudican cada vez menos ese bellísimo ejercicio del degüelle in situ. 1998 muestra una madurez excepcional, roscón de Reyes, mazapán, fruta escarchada tanto como frutos secos, miel de caña, hidrocarburos, infusión de manzanilla. Un enorme equilibrio y mucha elegancia. El gran vino gastronómico de la noche, un vino para todo.

Nadie lo sabía, pero me hicieron el mejor regalo de octavo cumpleaños del blog. Aunque sea de esta forma, la única que puedo utilizar, quería compartirlo con vosotros. Mil gracias por seguir ahí.
Joan

34 comentarios:

Smiorgan dijo...

Ocho años deleitándonos, haciéndonos aprender y compartiendo con nosotros.
Gracias por todo amigo Joan.
Un abrazo.

Jose dijo...

¡Ocho años ya! Y aquí sigues; aquí seguimos.

Con el tiempo, con los años, se adquiere la calma. Construir, crear, ser, siempre para algo positivo. También con el tiempo y con los años se adquieren las herramientas para hacerlo.

Gracias Joan.

Abrazotes,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Eres muy amable, Elías! Muchas gracias por tus palabras...hace relativamente poco que he encontrado cierto equilibrio entre todos los elementos que comento en el post y ahora, aunque publique menos, me siento con más capacidad para hacer pasar algún buen rato.
Abrazo!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Eres grande, Jose! Sí, aquí seguimos algunos, persiguiendo la definición de un comcepto que ha ido cambiando, con nosotros, con los años: qué vimos nos gustan más, cómo son, cómo podemos hablar de ellos...
Hemos cambiado mucho desde que empezamos, por lo menos yo así me reconozco...tanto en las herramientas que usamos, como en aquello que "perseguimos". Lo que más me duele, quizá, es que he perdido casi por completo la capacidad de poder leer mucho de lo que publicáis los amigos y otras gentes de interés.
El caso es que sigamos haciendo cosas que nos apetezcan. Y contándolas!
Un abrazo!
Joan

Jose dijo...

Los humanos somos así. El entorno (¿terroir?) nos cambia, pero también somos capaces de cambiarlo. Evolucionamos. Cambiamos. Si no fuera así seriamos, apenas, poco más que un saurio destinado a extinguirse en un lustro.

Bebamos. Compartamos.

Abrazotes,

Jose

joan franquet dijo...

Felicidades, que siga hasta que las ganas y las fuerzas te hagan y dejen disfrutar ����������

Joan Gómez Pallarès dijo...

Con tanto viajar y tanto entender paisajes con viñedo, querido Jose, lo más importante que he aprendido es que sin los hombres que observan, trabajan, deciden sobre ese paisaje nada se entiende...desde que podemos estudiar cómo evoluciona de una forma científica hasta el día de hoy, sin entender la vincluación/explotación/respeto/manipulación/etc del hombre con la naturaleza que se convierte en paisaje, nada se entiende.
No hay destrucción stricto sensu (a veces, sí, vaya, tampoco voy yo a exagerar en eso...), hay evolución, nada muere, todo cambia.
Abrazo,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, Joan, así se hará!
Joan

Jose dijo...

Intento en la medida de mis posibilidades, cuando se tercia, y con poca fortuna, concienciar de la diferencia entre intervenir en la naturaleza y ayudarla.

Abrazotes,

Jose

Víctor de la Serna dijo...

¡Enhorabuena, Joan! Sabiduría de la experiencia acumulada, y qué espléndida manera de celebrar con esos vinos escalofriantes de Ton Mata...

Joan Gómez Pallarès dijo...

El matiz es complejo, Jose, porque incluso no hacer nada, cuando de naturaleza se trata, provoca cambios...Pero más allá de paradojas, comparto por completo tu punto de vista. Intervenir en la medida justa y necesaria, la menor posible...ayer, Ton Mata lo explicaba de maravilla cuando definía la biodinámica ante un grupo de catadores poco avezados, en general, a esos conceptos: ayudar a que la naturaleza reencuentre un equilibrio que la excesiva intervención ha distorsionado. Ponía como ejemplo al mildiu, al que se combate mucho mejor con otros hongos que con compuestos de cobre...
Abrazo!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, Víctor! Sin duda, fue un espléndido regalo el que los amigos del Marejol y de Recaredo me hicieron, a mí y a todos asistentes, incluído un querido amigo, periodista del vino, que cumplía años él mismo, no su blog!
Creo que el Reserva Particular de Recaredo resume mejor que ningún otro vino de la casa la esencia del cava: el conocimiento profundo de dos viñedos (uno para el xarel.lo, otro para el macabeo)) que vienen trabajando desde hace decenas de años; el ensamblaje que, aunque con las lógicas variaciones anuales, simboliza un equilibrio y un símbolo para la DO Cava; la identificación de un estilo que permite vinos longevos o muy longevos con una mezcla portentosa de evolución y de cualidades mantenidas; y con la llegada de la nueva generación (Ton Mata con la colaboración única de Joan Rubió), el cultivo biodinámico de los suelos que ayudará a transmitir una tierra mejor a los miembros de la cuarta generación. Y lo mejor: no paran de evolucionar, de ensayar, de proponer cosas con sus vinos tranquilos que, a no dudarlo, acabarán beneificiando también a sus espumosos.
Abrazo!
Joan

Jose dijo...

Todo lo que hacemos y no hacemos; todo lo que decimos y no decimos, tiene siempre consecuencias.

Es bastante complejo y en ocasiones, al menos para mi, casi filosófico. Intentar explicar porqué una acción o inacción puede resultar, o no, de ayuda para el entorno natural o, por contra, de un intervencionismo inadecuado. Es bastante complicado.

En ocasiones he tenido que intentar razonar acerca de lo inadecuado (por no decir lo inmoral) que era eliminar un nido de golondrinas, puesto que evitará en gran medida una "invasión" de insectos posterior. Y los insectos que, en efecto, haya, seguro que forman parte de un equilibrio, que si no es excesivo, no necesita ser regulado por nuestra mano.

Saludos,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Voy!!! Con el 12+1!!!
En términos de viñedo está clarísimo y es uno de los casos / estudios del caso que se pueden proponer, si conoces a fondo la realidad en España (la que mejor conozco yo, claro), para mostrar la acción / inacción del hombre en un entorno que es o que fue de cepas: cómo el bosque coloniza antiguas zonas de bancales; cómo el hombre construye bancales de forma por completo artificial donde, por tradición, nunca hubo un bancal; cómo el hombre, con la sencilla acción de sembrar y dejar crecer las hierbas buenas entre sus calles de viñas, con la ayuda de los aluviones, constrye de forma por completo natural y en menos de 15 años, terrazas. Y mil etc. más que he ido aprendiendo en estos años de viajes por la España vítivinícola.
Y el resto, es lo que tu apuntas: cuanto mejor conozcamos el ecosistema de una zona y dónde se encuentra el equilibrio de la cadena trófica, mejor andarán en los campos que gestionemos. Tú hablas de golondrinas. Yo hablaría del último caso que me zarandeó: el de la eliminación sistemática de los murciélagos...uno de los mejores insecticidas naturales que existen...
Estupendo charlar contigo de estas cosas, Jose!

Mariano dijo...

Algunos han visto crecer y madurar tu blog. A otros, además, nos ha hecho crecer y madurar, aprender, reflexionar y sobre todo, disfrutar. Sabes que comparto la filosofía y desde hace algun tiempo yo tampoco tego prisa. De hecho, creo que ahora la prisa está en otros medios más rápidos, y que el blog ya no es la vanguardia, por lo que reviste cierta decadencia noble y tranquila, en la que me siento más cómodo, la verdad.

Gracias por los ocho y por otros ochenta más.

Un abrazo!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muy buena tu descripción, Mariano, muy buena! La comparto: el blog, ahora mismo, no está en la punta tecnológica, quizá ni tan siquiera en la de la moda. Todo se quiere concentrar, todo se tiene que resumir en una foto, en un dardo de 140 caracteres...
Como decía un conocido mío que hace vinos en el Montgrí, Apoikía, el blog se ha convertido en el refugio de la palabra. Eso no es decadencia, me atrevo ahí a apuntar una cosa distinta, eso es clasicismo. La buena palabra escrita, la imagen bien escogida y trabajada, la sintaxis correcta y la descripción que contene las palabras en su justa medida, ni más ni menos de las que quien escribe quiere proponer.
Eso son ventajas, todas ellas son ventajas!!!
Yo también he aprendido mucho y disfrutado más con tus propuestas, con tus ideas, con tu entusiasmo!
Sigamos y disfrutemos!
Un fuerte abrazo!
Joan

Ramon Francàs dijo...

Ni se t'acudeixi plegar! Felicitats Joan.

Anónimo dijo...

Feliz cumpleaños, sigue viajando, encontrando botellas con mensaje, describiendo emociones, hablando de tierras, de magia y de personas. Un abrazo Pilar

Joan Gómez Pallarès dijo...

No!!! No plego!!! Moltíssimes gràcies, Ramon! I felicitats també a tu, encara que sigui tema privat, la celebració va ser sonada!!!
Salut,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, Pilar! Así intentaremos mantenernos aunque la capacidad de movimientos, ahora mismo, sea mucho más limitada que hace un año...pero lo que hago, intento hacerlo con las mismas ganas y pasión!
Abrazo,
Joan

sommplanet dijo...

Muchas gracias Joan por construir algo más que palabras en torno al vino y crear una auténtica comunidad.

Jose dijo...

Pobres y vilipendiados murciélagos :-( No me gusta el calor, el verano, pero salvo ese momento en que el sol nos da tregüa, se esconde por unas horas y surgen los murciélagos en su paseo nocturno. Me gusta oirles en su tic-tic (sí, yo les oigo. Es cierto) convulso en ese momento de ligera pausa y luz azul.

Abrazotes,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias a ti, sommplanet, por formar parte de este grupo de amigos (aunque no nos conozcamos demasiado) que trabaja día a día por situar al vino y a su consumo razonado, moderado y muy placentero en el lugar que le corresponde!
Una abraçada,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Yo también les oigo, Jose, en la hora del crepúsculo en que los murciélagos toman la vez de los vencejos en el cielo de mi ciudad. Es como por arte de magia, llegan unos, se van los otros y todos comen lo mismo aunque a distintas alturas...
Fascinante, también, ver cómo la naturaleza tiene tantos puntos atractivos también en la gran ciudad...
Abrazo!
Joan

Anónimo dijo...

Ocho años de disfrute, haciendonos soñar slow. Un abrazo, Joan.
Bentley

Joan Gómez Pallarès dijo...

Grande tu comentario, bentley, y tu manera de ver las cosas: ene fecto, mi apego por la slow way of life, drinking wine and eating progresa adecuadamente!
Un abrazo y mil gracias por compartir lecturas y comentarios!
Joan

Julio Romero Tera dijo...

No creo que Falstaff sea un modelo; pero si está acertado cuando dice (Enrique IV, parte II, acto IV, escena iii): ...Para mí, un sack español tiene un efecto doble: me sube hasta el cerebro y allí seca todos los humores estúpiidos, espesos y turbios que lo rodean, convirtiéndolo en un espíritu agudo, rápido y ocurrente, lleno de figuras ágiles, ardientes y exquisitas, de tal manera que, cuando éstas llegan a la voz, la lengua que la engendra, se vuelve extraordinariamente ingeniosa....
Si el sack lo hacemos extensible a cualquier buen vino y la lengua a la pluma... Como diría mi abuela, el blog tiene tus ojos. Aunque llegada la pubertad, ganará músculo y engrosará la voz. Será una gozada verlo crecer.
Un abrazo,
Julio

gaia07 dijo...

Chapeau!!

Sabias palabras y sabias decisiones.

Un saludo

Joan Gómez Pallarès dijo...

Me encanta tu metáfora, Julio, aunque mi visión de Falstaff no es un mal modelo! La veo con los ojos de Wells!!!
Muchas gracias y veremos cómo llega la fase testosterónica del asunto!!!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, gaia07! Siempre que tenga algo interesante que contar, aquí seguiré dando ideas e intentando descripciones.
Saludos!
Joan

Anónimo dijo...

Joan, he disfrutado contigo en la distancia y en la cercanía; hemos compartido mesa y algunos vinos; hemos charlado y sintonizado y has marcado un camino franco y honesto en el que el aroma de los buenos sentimientos siempre ha estado presente. Gracias por lo entregado y que sigas así.

Un abrazo muy especial en esta efeméride,

Pedro Barrio.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Son muy bonitas tus palabras, Pedro...aroma de los buenos sentimientos. Me lo hago mío, con tu permiso! hemos pasado buenos ratos y seguiremos pasando buenos ratos alrededor de la conversación, buena mesa y mejores vinos!
Sigamos juntos!
Un abrazo y mil gracias por tu felicitación!
Joan

David González dijo...

Felicidades Joan

Ocho años ya, como pasa el tiempo!!!!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, David!!! Aquí estamos, sí, juntos los pocos que empezamos!!!
Un abrazo!
Joan

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