21 mayo, 2014

Palazuelo 2005 por Raúl Pérez


Soy admirador del Proyecto/Bodega/Vino Matador. He hablado de él en otras ocasiones y procuro estar al tanto de las novedades que salen, tanto como de ir repitiendo aquellos vinos que más me han gustado de ediciones anteriores de la revista. Unir la creatividad de un artista plástico con la de un artesano de las cepas es algo estimulante y muy bonito. Me gusta y me interesa seguir los resultados. Entre mis preferidos, siempre han destacado tres: el vino de Hidalgo con Scully (excepcional, sin duda, ese palo cortado del pago de Miraflores); el de Clouet para Alfaro (vino tranquilo, antes de la segunda fermentación en botella y del champagne, hecho en botas de Sauternes: para llorar) y esta mencía 2005 de Raúl Pérez (en la DO Bierzo) con obra de Palazuelo. Desconozco los límites de la complicidad entre ambos artistas y no sé si hablaron mucho o poco de la obra y del vino con la que iba a beberse esa obra (y viceveresa: de la obra con la que iba a verse ese vino).  El caso es que la relación entre el mago/maestro Pérez y Pablo Palazuelo funcionaba bien en las dos botellas que había bebido de esta unión.

Cierto es que la mencía de Raúl tenía una opulencia y un empaque que desbordaban la obra de Palazuelo (en la etiqueta, inferior, la véis), pero no lo es menos que la síntesis y la sencillez casi prehistóricas de Palazuelo conectaban a la perfección con el perfil más oscuro y austero de la mencía, que lo tiene. Hasta que llegó 2014 (para este 2005: 9 años). La última botella que he bebido de esta mencía que tanto me gustaba, muestra ya claros síntomas de agotamiento, de cansancio, de estar llegando al final de su vida como obra de arte que era. Mientras, la contraparte de Palazuelo sigue ahí, viva y rampante, desafiando el paso del tiempo con casi desbordante juventud. Con las otras uniones que he citado, ambas obras de arte siguen su camino juntas, con fuerza y claridad. Aquí, han empezado a separar ya sus caminos. Mucha evolución en el vino de Raúl Pérez para ser un 2005 (en cualquier caso, para uvas en terreno pizarroso, fue una buena, casi gran añada en España), tabaco, hojas secas, cedro, ceniza, calor de hogar. Pizarra oscura y de paso algo lábil (le cuesta afianzarse en el paladar), ha perdido casi por completo las trazas de la fruta que llevaba y queda ya con los ropajes de los aromas terciarios de su vida con la madera y en botella, bastante extremos. Algo desequilibrado en boca en relación con lo que la nariz te dice: esa nariz (poderosa) de evolución no encuentra ya un apoyo firme en el vino en boca. Ciruela pasa. Poso de café. La historia fue hermosa mientras duró pero me da la sensación que está llegando a su fin.

5 comentarios:

Mariano dijo...

Hace ya algunos años que lo probé, y la verdad es que no me gustó. No al menos en la línea que me suele gustar lo de Raúl, que generalmente pongo en un pedestal. No tengo mis notas a mano, pero recuerdo una austeridad excesiva, calidez... un vino muy agresivo.

Casualmente el lunes me llevé una gratísima sorpresa (posiblemente la mayor del año) con el alter ego de su Pecado 2007 que hace con Pedro Guímaro. Sencillamente tremendo.

En todo caso, y dejando claro que la mayoría de los Ultreias, sí me han gustado, me es muy grato ver que en la mayoría de los elaboradores es fácil distinguir las dos caras de la mencía, me refiero a la del Bierzo (más de pizarra y arcilla) y la de la Ribeira Sacra (sobre todo esquisto y su particular clima), especialmente cuando alguien como Raúl trabaja como nadie en ambos lugares, creo que ha sido un inmejorable precursor para todos los que han venido detrás, y los que vendrán, en dos zonas tan prometedoras.

Un abrazo!

SIBARITASTUR dijo...

Desconocía la existencia de este vino. Variaría un poco la distinción de zonas de Mariano. Partiría por definir en general como el Bierzo exceso de madera y en Ribeira más "respeto" y menor incidencia del roble. A partir de ahí iría haciendo las sucesivas clasificaciones.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Es mi tercera botella, Mariano, y las dos anteriores me habían prarecido soberbias. Este tiene su qué todavía, sin duda, pero el paso del tiempo ha caído sobre el vino quizá más rápido de lo que yo esperaba. Eso intenté transmitir con el post.
No controlo tanto como tú el efecto organoléptico del terruño sobe las disntintas mencías pero me propongo intentarlo! No sé si es tanto un tema de la parte geológica del terruño o la del clima vinculado a las superfícies de agua que hay o no hay, claro. Sobre el Priorat podría decir unas cuantas cosas en las diferencias entre garnachas en función de eso (en realidad ya lo he hecho), pero sobre las diferencias en mencía entre Bierzo y Ribeira, tengo que conocer mucho más para poder opinar!
Un abrazo, y me alegro de tu alegrón con ese 2007!
Abrazo,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Ya, Jorge, pero esa distinción de sabores nada tiene que ver con el terruño yel clima, sino con la mano de la personas que hace el vino. Sí note, en el caso de este Palazuelo 2005, un peso grande en la evolución de la madera. Para estos vinos, que tienen alguna verdadrea joya, hay qie seguir la Revista Matador: cada número,q ue en realidad es una letra del alfabeto, tiene entidad propia pero, al mismo tiempo, lleva aparejada la creación de un vino específico que la mano de un coordinador (Quim Vila, Telmo Rodríguez), por llamarle de alguna manera, propone a un artista plástico y a un artesano de las cepas. Uno puede comprar los vinos, por supuesto, sin comprar la revista, y viceversa. Y cuando se hacen las dos cosas, el placer es mayor!
Saludos,
Joan

Anónimo dijo...

Buenas Joan

Un gran amigo mío, y muy buen conocedor de los vinos de Raúl, me dijo que, respecto de este Palazuelo, depende mucho su origen. El tiene botellas conservadas por él desde que salió al mercado, y otras compradas posteriormente. Y me comenta que las primeras estan aún en muy buen estado, mientras que las segundas están cansadas como esta que comentas. Tal vez sea el caso de la botella que has bebido.
En cualquier caso es un gran vino, y fue una de las ediciones más interesantes de Matador.

Un saludo

Carlos Persini

Publicar un comentario