16 mayo, 2014

Kreydenweiss Muscat 2010



Las cosas del azar: con el grupo de la revista Sentits habíamos conocido a Marc Kreydenweiss en Calce esa misma mañana. Les caves se rebiffent 2014 reúne, en una fantástica iniciativa, a las seis bodegas de ese pueblo mágico para el vino que es Calce con seis invitados, uno por bodega. Comparten espacio, comparten vinos, comparten pasión. El invitado de Olivier Pithon era, este año, Marc Kreydenweiss. Tanto tiempo bebiendo sus vinos y le conocimos en Calce: un tipo sencillo, humilde, joven, sensible que hace vinos y destilados en Alsacia que hacen pensar y disfrutar. Su padre trabaja en el Ródano, él se ha quedado en Andlau, su paraíso. Por la noche, antes de llegar a casa tenía cierta necesidad de burbujas...paré para comprar algo que me apeteciera en la Vinacoteca. Nunca falla... Te llevas lo que te apetece más alguna recomendación sensata de Carlos Persini. Él, no yo, me llevó hacia los blancos y cuando me hizo caer en la botella de muscat de Marc, ¡para casa se fue!

En la etiqueta no lo dice claramente pero la expresión "vin sec de charme" (que encaja a la perfección con el espíritu de este vino) se repite en la contra de la botella y en la parte de la página web que Marc dedica a su "jardín de cepas", su Clos Rebgarten. No sé si tiene que ver con que Carlos comentaba que 2010 era su última añada en este Clos...En cualquier caso, este muscat ottonel en pureza es un vino que encanta, fresco, ácido, dulce (siendo seco), apacible, meloso. Muchas cualidades que parecen casi contrarias pero que conforman el buqué de un vino muy especial. Ideal para los espárragos, con un punto de oxidación, sin duda. Amable y meloso, sí, con un recuerdo de miel de tomillo y un dejo de flor de lavanda salvaje. Espíritu festivo del mes de septiembre en el campo. Ácido y fresco en la boca, con recuerdos del prado al amanecer y destellos de caramelo de hierbaluisa. Pétalos de rosa. Moscatel mineral, también, con ráfagas de hidrocarburos de sus hermanos de terruño.

Corona de flores. Destellos de La Lune de Mark Angeli. Sorprendente. Una moscatel preciosa, tersa, vibrante, amable pero sin empalagos. Con las horas, asoman aromas de trufa blanca y de pimienta rosa. Encantador. Voló la botella y se echó mucho de menos la segunda botella...

2 comentarios:

CRIS dijo...

De Marc Kreydenweiss me ha gustado todo lo que he probado, y supongo que ese muscat no será menos, echo de menos los muscats alsacianos en las cartas de vinos de los restaurantes. Un saludo

Joan Gómez Pallarès dijo...

Marc es un hombre de gran sensibilidad, que conecta a la perfección con su tierra, sus uvas y su clima y sabe entender bien qué necesitan. En efecto, no hay vino suyo que no me gusta e interese. Lo que no he probado jamás son sus destilados.
Muchas gracias por el comentario, Cris, y un saludo!
Joan

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