04 marzo, 2014

Còsmic Vinyaters


Cada vez que me pregunte por qué sigo con el blog y qué me da después de más de siete años de vida intensa, miraré esta foto. Aquí está la respuesta. Miradla con atención: son dos parejas felices. Se han encontrado cada una de ellas, lo saben y lo disfrutan a su manera. Se nota. Pero es que, además, las dos parejas se ven por primera vez. Y también saben que se han reencontrado. También son felices por eso. Ellos son los motores del asunto, con una amistad que viene de lejos, cimentada en la cepa y en el vino, aposentada en un territorio compartido (el Baix Penedès) y, ahora ya en la lejanía, renovada con este encuentro que, para nada, fue casual. Lo provoqué yo, con la complicidad de Iolanda Bustos y de una tercera persona. En la cena de La Calèndula del pasado 28 de febero se reencontraron. Eduard Pié, Sicus (izquierda) y Salvador Batlle, Còsmic Vinyaters. Les he conocido en los últimos meses. He estado con ellos en sus viñedos y bodegas. He bebido sus vinos con ellos, solo y en otras compañías.

Lo tengo claro. Eduard en la sierra de Bonastre, con sus xarel.los y sus monastrells. Salvador, en la sierra del Montmell (con sus cabernet francs, sus sauvignon blancs y marselans) y, desde esta cosecha 2013, en Agullana (Alt Empordà), con sus garnachas rojas y sus cariñenas blanca y tinta, son el revulsivo necesario para los vinos de esta tierra. Son el espejo en el que todos los que nos interesamos por el vino tenemos que mirar, entender, beber, opinar y situarnos. En positivo o en negativo, qué más da. Son los tractores (en el sentido etimológico de la palabra), los que, con fuerzas y maneras distintas de hacer, tienen que acabar arrastrando al resto. Eduard es la fuerza tranquila, la reflexión, la pasión meditada, la sensibilidad sin fronteras. Salvador es la fuerza indómita, la valentía, la energía, la correa de transmisión con todo ser vivo que se mueva cerca de él. De Eduard escribí hace poco. No me fue difícil, aunque lo que voy entendiendo y digiriendo con él de su trabajo requiere de un proceso lento.

Con Salvador (Còsmic Vinyaters) me es más complicado. He estado ya dos veces en sus viñedos de Agullana, he estado dos veces también en su bodega mínima y en las dos ocasiones me han pasado las horas sin que ni se me haya ocurrido sacar la libreta y tomar alguna nota. Agullana es la parte positiva y brillante de las fuerzas que se concentran cerca de donde Pompeyo cruzó los Pirineos. Y entre el paisaje, que te llama y arrastra sin remedio, y Salva, que hace exactamente lo mismo, se queda uno casi en blanco. Sensaciones, sentimiento, pasión y ¡ni una nota tomada! Los viñedos que gestiona Salva son de una pureza única. No hay nada entre ellos y el cielo. Comunicación y entendimiento. Eso hay. Mínima intervención, biodinámica. Cepas viejas (sobre los cuarenta años). Intuición, comprensión de qué necesita cada cepa en su vinificación y un encuentro único entre las viejas cariñenas blanca y tinta y la "garnatxa roja" (la gris). En ocasiones utiliza barro (de Juan Padilla) o inoxidable o madera. Mezcla vinificaciones con un único objetivo: que notes sin filtros ni adulteraciones de ningún tipo (no hay insumos aquí, ni en forma de sulfitos: 100% natural) el poder de cada uva en su tierra y clima.

No sabría decir cuál de los tres vinos emporitanos me gusta más (tiene un cuarto vino, Essència, del que tenéis que recordar el nombre, por favor: pero de él hablaré en otra ocasión. Los vinos dulces de Eduard y Salva merecen un post único). Confiança es un vino de "garnatxa roja" de cepas de cincuenta años que se agazapan bajo la fuerza del sol del Ampurdán y de la tramuntana. Son cepas que expresan como ninguna otra la esencia de esa tierra. Las vinifica con las tinajas de Juan Padilla, levaduras del viñedo, pie de cuba hecho en el propio viñedo. Discreto color entre el hilo de cobre fino y la pie de la cebolla de Figueres, fragancia del suelo. Tierra y austeridad. Monte bajo y libertad. Es un vino que aletea en tu paladar, caballo ágil pero poderoso. Percherón de fragancia. Llibertat es un monovarietal de cariñena de cepas que viven más protegidas del viento. Aunque me confiese garnachero, el lector de este blog sabe que caigo con frecuencia en el placer de las cariñenas, tanto emporitanas como prioratinas. Confieso no haber bebido jamás una como ésta: opulencia y tesón. Mirto y corazón del bosque. Frescura y opulencia. Carnosidad y rusticidad. Valentía es un vino único. De cariñena blanca vieja. La fuerza de las pieles. La pasión por lo desconocido. El sabor de la retama en flor. El aroma del laurel y de la jara. La pasión embriagadora de aquello que te envuelve sin compasión, te arrastra y te dice "atrévete". Autenticidad. Difícil de entender si uno no ha pisado esos viñedos, visto esas cepas, absorbido ese paisaje, charlado y bebido con Salvador. Háganme confianza. Busquen esos vinos y déjense llevar. Esto no ha hecho más que empezar. El futuro es hoy y está con Salvador Batlle y Eduard Pié.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Molt interessant! Aquests nois són el futur. Tant de bo n'hi hagués molts com ells! Entre tots endreçaríem una mica el paisatge d'aquest país nostre, tan desordenat. La pregunta és: on es poden trobar aquests vins? A Bcn, les ampolles de Còsmic Empordà no les he vist enlloc. Can Cisa? Ànima del vi? Salut! Albert Duran

Joan Gómez Pallarès dijo...

Tens tota la raó, Albert...més n'hi haguessin, més endreçat tindríem el paisatge vitivinícola en tots els sentits! La resposta és...no ho sé!!! Tenim un petit problema de distribució aquí...Moltes coses les fan ells mateixcos, ho sé, i jo tinc uns quants restaurants, a Barcelona i a Tarragona, on bec els seus vins perquè els hi duen ells mateixos. Sé que tenen una distribució a Girona, però no sé qui els hi du a Barcelona, si tenen algú.
Els hi preguntaré i t'ho dic!
Salut!
Joan

bboyz1970 dijo...

Me ha encantado leer tu opinión sobre Cosmic, yo probé hace un año creo su Cabernet Franc y el Sauvignon Blanc en una degustación en Badalona, y tampoco me pude resistir ha escribir sobre ellos. Estoy deseando hacer una cata de sus vinos en breve y compartirlos con los compañeros.
Un gustazo comprobar como empujan con trabajo y riesgo las nuevas hornadas.

SALUDOS!!

Julio Romero Tera dijo...

También deberías recordar a los que vamos por detrás, sobre todo los que nos movemos menos que Emily Dickinson y que gracias a la red y a las tiendas on line, podemos ser notarios de tus complicidades. A la base de datos y pendientes...
Saludos.
Julio

Joan Gómez Pallarès dijo...

Buenas, bboyz1970: mi última experiencia fue impresionante...un arro de cigalas en el Llagut de Tarragona tomado con un Còsmic CF del 2007. Alucinante, maravillosa combinación. Su sauvignon franc (ahora en el mercdo ya en 2013), necesita un poco de botella, pero el 2012, que probamos en la cena de La Calèndula, estaba soberbio...
Un gustazo, en efecto, encontrara jóvenes que te reconfortan con sis inquietudes y con sus saberes!
Y ya no entramos en sus nuevos vinos del Ampurdàn, porque ahí se sale,,,
Saludos!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Estoy con vosotros, Julio, ya lo sabes...intentando que la gente pueda tener vías de información, por una parte. Y ellos, los viticultores, vías de salida también, aconsejando, cunado me lo piden, en bares y restaurantes, vinos que me gustan e interesan. Los que distribuyen ya conocen todo, pero alguno,a veces, también se inspiran aquí. Celler Cal Marino, por ejemplo, va a tener en Barcelonba los vinos de Còsmic, para tomar allí o para comprara botellas.
Piano piano si va lontanp e si beve tanto!!!
Saludos y gracias por estar ahí!
Joan

David dijo...

A raíz de este post, y muchos otros, y de tu libro "Vinos naturales", y de mis propias ideas en otros ámbitos de la vida, parece evidente que la sintonía con la naturaleza es muy positiva. Esa sintonía nos lleva a dejarnos llevar, sin pretender ser más listos que nuestro entorno y creer que el ser humano domina el mundo a su voluntad. En ese sentido, cobra evidente sentido tener en cuenta cuán larga es la tradición del cultivo de la vid en cada viña y como de viejas son las cepas. ¿Quiere esto decir que para seguir en esta sintonía los terrenos donde tiene sentido el cultivo de la vid en España ya están todos dedicados a este menester y no debemos pretender transformar ningún terreno no dedicado todavía a ello?

Un abrazo
David

Joan Gómez Pallarès dijo...

Buenas noches, David!
te pido mil disculpas por contestar tan tarde a tu atractivo comentario: planteas un tema crucial y aunque no quiero extenderme, merece un apunto claro.
Los mejores viñedos de Francia (que nos lleva unos siglos de adelanto en el tema) renuevan sistemáticamente sus cepas. Una edad media de un gran viñedo puede estar entre los 35 y los 45 años. Trabajar sólo con cepas viejas o muy viejas (de 60 para arriba) puede ser muy bonito pero es de miras muy cortoplacistas, en mi opinión...Creo que quien piensa en su presente pero sobre todo en el futuro de quienes van a disfrutar de su viñedo, encuentra un equilibrio entre el mantenimiento de plantas viejas, la selección de las que dan la fruta que se cree mejor y la reproducción de esa madera, para repoblar las faltas. Esto por una parte.
Por la otra, que no creo que tenga mucho que ver con la primera: mi opinión es que hay que conocer a fondo el tipo de suelo y la historia de la viticultura en cada zona donde uno pretenda plantar. Plantar cepas en un campo de llano húmedo y muy arcilloso donde antes hubo, durante años, cereal, no suele ser una gran idea...Pero recuperar bancales olvidados y perdidos en los que la uva convivía con frutales u olivos, almendros, etc., es una gran idea.
Podemos transformar, claro, pero con criterio, conocimiento y sabiendo cuál es la historia de cada lugar.
Un abrazo y gracias por tus comentarios!
Joan

cosmicceller dijo...

Moltes gràcies Joan i a tots els que us agrada la feina que estic fent, a Barcelona tinc distribució Entrevins, a la web www.cosmic.cat surten punts de venta, però tinc molt limitada la distribució devins de l' Empordà a Barcelona per que vull potenciar el mercat local de la zona de Girona, si algú vol adquirir els meus vins que contacti amb mi per correu info@cosmic.cat faig enviaments a tota la Península Iberica.

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