17 febrero, 2014

Vino friki: Vueling y Ling, febrero '14

Escribo el post desde la habitación de un hotel en Valladolid. Villanubla y el páramo estaban preciosos este atardecer y el viaje en avión ha sido casi de placer. Raquel Pardo me había mandado un pdf con su artículo para la revista Ling de Vueling (sobre un bar, en Barcelona, que ofrece "nuevas experiencias" brutales). Confieso que lo había leído demasiado rápido y el avión y la revista en papel me han dado la tranquilidad que necesitaba. Su lectura, la forma cómo iba surgiendo en mi cabeza una conversación improvisada con Raquel sobre el tema de fondo del artículo (los vinos naturales), otras charlas sobre el qué, el para qué y el cómo de los blogs y de su decadencia, de los tuits y su auge, me han llevado a este post.

Lo escribo como si fuera un tuit pero sin la tiranía de los 140 caracteres. Total, pensaba en el avión, si blogger va a llevar este escrito a todos los que sólo leen tuiter. Y tuiter hará lo propio con los que leen feisbuc. Por supuesto, tiene la inmediatez de un tuit: en cuanto le diga "publícate", saldrá de inmediato. Y, claro, si alguien quiere comentar algo, podrá hacerlo aquí mismo, en el post, o en tuiter o en feisbuc. Qué más da el formato. Lo que importa es la comunicación y su contenido. Si quiero hacer un artículo de fondo y enjundia, de investigación, novedades y fotos, lo haré. Si quiero un formato breve y sin fotos, lo haré. Si quiero escribir una columna de opinión, la escribiré. Y cada cual leerá desde donde quiera. Y contestará desde donde quiera. Si le apetece. Y puedo escribir, además, desde el dispositivo móvil o fijo que me convenga. Se acabó la tiranía de la autoimposición en esta casa editorial.

"Son raros, pero molan". ¿Vino friki = vino natural? No creo que sea ésta la idea-fuerza de Raquel, pero es la que destaca (también de forma gráfica). Los vinos que son más naturales nacen y se hacen en el campo y así termina el artículo: "con prácticas que enlazan con lo ancestral, respeto a la tierra, a las raíces, a los ciclos naturales del entorno...viticultura sostenible, transparente, responsable..." Esto es lo sustancial. El "quítame allá ese sulfito", frente a todo lo que se hace (o no se hace...) en el campo es, sólo, un detalle en la vinificación. No baladí, pero uno más. Antes tienen que pasar muchas cosas, en el campo y en la bodega. No es, tampoco, una cuestión de sabores mas o menos raros. O de perfecciones o imperfecciones. Es una cuestión de "cuantas menos intervenciones, mejor", en una gradación y con una intensidad en la que no encontrarás a dos viñerones que trabajen de la misma forma. El resultado final será el de un vino más cercano que otros (de su entorno) a la realidad de la que surge (tierra, cepas, clima, personas). Eso es lo que cuenta. Y tanto para el viticultor como para el consumidor (ambos suelen confundirse, además), no es ya una cuestión de modas o de tendencias. Es una actitud de la que no hay que vanagloriarse. Hay que ejercerla y, si se puede, hay que explicarla. 

Algunos de los mejores vinos que se hacen siguiendo esta forma de entender la vitivinicultura, no suelen llevar nada escrito en sus etiquetas. Y nosotros, como consumidores, tampoco tenemos que llevar un cartel que diga "bebedor de este y no de aquél tipo de vino". "Realmente atrayentes", ¿"extrañamente seductores"? (los signos de interrogación son míos), propone Raquel. Yo creo, con ella, que son muy atrayentes, pero no "extrañamente seductores". Son necesariamente seductores, inexorablemente seductores diría, porque nos hablan con apenas filtros de algo que forma parte de nuestro ADN como seres humanos: de la tierra y de sus aromas y sabores. 

Me ha salido un poco largo este tuit...Qué más da.

15 comentarios:

Jose dijo...

... lo de "nuevas experiencias".... ¡ma'llegao! Sigh.

Saludos,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Lo de antes, lo auténticom vuelve con fuerza, amigo mío!!! El círculo se cierra de nuevo. Igual aprendemos algo con esta crisis...
Abrazo,
Joan

Jose dijo...

Ná, seguimos haciendo lo mismo desde que el mundo es mundo, caro Joan. Las mismas piedras para el mismo Sísifo y los mismos cainitas, al fin y al cabo.
Como taaaantas veces he comentado, yo siempre he vivido en crisis. Mis vacas siempre han sido más parecidas a las hindues :-)

A estas alturas, para mi, la mayor y mejor experiencia, lo más sorprendente, lo más de lo más... es que se hagan bien las cosas.

Abrazotes.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Y creo que, vacas hindúres al margen, lo mejor de todo esto es que estamos llegando a un estado de cosas parecido al de ciertas zonas de Francia e Italia, las unas más conocidas que las otras. Cada vez más gente se da cuenta, por las razones que sea, de que hay otra manera más sisífesca, de hacer las cosas. Pero esta vez la roca se va a quedar en lo alto del monte...así lo creo yo, vamos. Mientras haya gente en el campo que crea en lo que hace, beberemos cada vez mejor, con mayor intensidad y autenticidad.
Las cosas se hacen cada vez mejor aunque sea a escala reducida, Hay sitios en los que según qué sensibilidades no entrarán jamás, no deben entrar. ero hay muchos otros donde sí. Huyamos del papanatismo y quedémonos con las cosas de verdad. Hablemos de ellas. Bebámoslas. Comámoslas.
Sgamos!
Abrazos,
Joan

Orlando dijo...

El paso natural que sigue a la atracción es la seducción; vinos necesariamente seductores, tú lo dices Joan, esos son los vinos que me hacen sentir... y vivir

Haart dijo...

Estoy muy deprimido
Llevo bebiendo toda la vida a gente como Muller, Rousseau, Coche Dury, Prum, Krug
Y ahora resulta que no es vino, he desperdiciado mi vida
Por favor den luz a mi camino!!!!!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Por mucho que la gente se ponga como se ponga, querido Orlando, hay un tema de percepción. Hay vinos que te dicen cosas, con una intensidad y con una energía, que otros, hechos a 200 metros, no te dicen. Se ponga la gente como se ponga, yo también lo siento así. O vibras o no vibras. Y por supuesto, que puedo vibrar con cualquier tipo de vino (léase lo que va a suceder en unos instantes con la siguiente respuesta al sr. Haart), pero me da mucho más un Richard Leroy o un Mark Angeli, un Émile Hérédia o un Puzelat (por hablar de una zona lejana y querida) que cualquiera de sus vecinos que trabajan de otra manera...
Es así. Puedo disfrutar con todo, o casi..., pero lo que me hace vibrar de veras sé bien qué es...
Un abrazo!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Desdeprímase usted, Sr. Haart. Y quédese bien tranquilo, por favor. No hace falta que se lo diga yo, pero ahí va: ha vivido, hasta el día de hoy, una vida de bebedor de vinos de primera, a plena satisfacción y con grandes productores. Y ha estado usted bebiendo vino, por supuesto. No se preocupe de más ni busque otras luces. No ha desperdiciado usted su vida. Si ha bebido así, lo ha hecho usted muy bien. Siga así y no se preocupe de más.
Si al lado de Coche-Dury ha bebido usted a Madame Bize-Leroy...Si al lado de JJPrüm, ha bebido usted las últimas añadas de Fritz Haag, si al lado de Krug, ha bebido usted a Vouette&Sorbée, por poner unos pocos ejemplos, completará un panorama vínico que, sin más, le hará más feliz. Pero a estas alturas, no tengo la menor duda de que usted, como yo, bebo de todo siempre que sea bueno...
Joan

Haart dijo...

La carrera del vino es larga, como cualquier otra carrera en la vida
Los ejemplos de los productores que cito, llevan años haciendo grandes vinos sin banderas de ningún tipo
Veremos cuando se pase esta moda del vino auténtico, de vinos reales, quién se acordará de estos vinos
Si toda la gente que se hace camisetas del vino natural, del vino real, del vino auténtico, bebiera vino, el consumo del mismo se incrementaría, cosa que no hace más que menguar
Me temo que tanto escribir del mismo, de llevar pancartas del mismo, debe resultar muy cansino
En lógica luego no apetece descorchar
Yo en el fondo y sinceramente les agradezco que beban estos vinos y se lo digo de corazón, los buenos son tan escasos que no llegan a todos

Joan Gómez Pallarès dijo...

Los ejemplos de los productores que cito yo, como los que cita usted, usando prácticas distintas, tampoco enarbolan bandera alguna. Yo no sé qué harán los otros. Yo bebo vino bueno y cuantos menos insumos de la industria (la que sea) tenga tanto en el campo como en la bodega, mejor para el campo y mejor para mí.
Por lo demás, nada es cansino si se hace con gusto. Si hubiera leído usted con atención. Sr. Haart, el post del que sale esta conversación, habría visto que si algo defiendo es la discreción. Que cada cual haga lo que le parezca oportuno. pero que lo haga, sobre todo si hablamos de beber vino, de recomendar vino, de ofrecer vino. Y que cada cual le ponga las etiquetas que prefiera.
Por lo demás, los vinos buenos, sin banderas ni etiquetas de ningún tipo, no suelen llegar a todos. Eso es, ha sido y será así.
Su generosidad, por lo demás, para con la mayor parte de humanos bebedores de vinos, es proverbialmente bíblica.
Joan

Cuina Cinc dijo...

hola, Joan t'estic escoltant, en directe, ho acabo de posar al facebook de cuina cinc
Felicitats!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Moltes gràcies, CC!!! Tot plegat, una mica massa de coses...aviat em posaré en "funció repòs"!!!
Petons!
Joan

Rumbovino dijo...

Un poco tarde como siempre querido Joan,

La pregunta que obligatoriamente nos debemos hacer es cuántos mundos del vino existen? Te leemos. Leemos a otros que comentan. Hay otros sin duda, porque no es el que vivimos nosotros.

Será cuestión de fronteras, será cuestión de historia, será cuestión de sabiduría, o de madurez quizá. vaya a saber... pero me parece que nos estamos perdiendo un mundo muy interesante, que da cita en otro lado.

Como siempre, un placer leerte y seguir aprendiendo.

Abrazos pampeanos. Salutes federales.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Tot capita tot sententiae, queridos amigos pampeanos. Tantas cabezas, tantas opiniones. A veces sufro más por los silencios que por las opiniones que se expresan. También estos cuentan, claro. Cada persona tiene una percepción de las cosas fruto de tantas variables que hace imposible una definición del mundo. Del vino también, claro. Cuando algunas de esas variables (electivas) coinciden, la gente se agrupa espontáneamente o no. En lo del vino natural, qué paradoja, más bien detecto poca espontaneidad y mucha pose...El adjetivo no me gusta demasiado y por eso dediqué un libro entero a matizarlo..Me gusta más el de "auténtico" de Goode y Harrop, pero ellos también dedican un libro entero (imprescindible) a matizarlo...
Yo sé dónde estoy. Bebo de todo y puedo disfrutar con muchos tipos de vino distintos. Pero mi "ideal"...sé dónde está, aunque proceda de docebas de retazos repartidos entre 40 bodegas distintas.
Seguramente vosotros andáis también en el camino de saber dónde está.
Me duelen más los silencios de los que sabiendo muy bien el qué y el por qué de su mundo del vino callan y te dejan en el lado oscuro de la luna.
Tampoco sé por qué, pero vuestro comentario me los ha llevado a la mente.
Ya se sabe: todos los mundos están en éste, que es el tuyo.
No hay más.
Un fuerte abrazo y gracias, como siempre, por estar ahí y contribuir.
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Y ya aprovecho, de inmediato, para corregirme a mí mismo: la sentencia latina es quot...tot, no tot...tot. Disculpen.
Joan

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