16 febrero, 2014

.g (garnacha de gredos) 2012 de Orlando


En 2011, vivían en Navarredondilla (Ávila) 270 personas. A 1133 metros sobre el nivel del mar. Tocaban a 12 habitantes por km2. Pasaba sus horas allí uno más, que quería hacer vino. Orlando Lumbreras. Un loco del mundo del vino. Sin demasiados recursos propios, no se le ocurre otra que montar una acción verkami para financiar su sueño: una garnacha de parcela en suelo granítico de altura, claro. Cuando recibí su mail casi no le hago caso...Pero la intuición no me engañó. Mi pequeña aportación me trajo como regalo, al cabo de unos meses, una caja de seis botellas de una garnacha que me apetece describir con calma. Bebida a lo largo de tres días.

.g (garnacha de Gredos). Vino de parcela. Vino de pueblo. Navarredondilla. Vino de Orlando.  631 botellas. 14%. Esta es la 143 y lleva ya unos meses de reposo. Han aposentado sus virtudes, las han hecho crecer. Las han consolidado. La bebo tal y como su padre aconseja, en su momento, con fruta y calor. Zumo de zarzamora fermentado. Frescura del granito desmoronado. Brezo y laurel. Un punto de austeridad y rusticidad. Pedernal y sílice. Vino fresco pero con cuerpo y entidad. Pasa ágil, con andar ligero: ojo de perdiz. Musgo al borde del camino. Frambuesas en su punto de acidez. Regaliz roja. Profundo. Intenso. Fragante. Con las horas,  maduro: la frescura de esa tarde de agosto en la sierra. Naranja sanguina. ¿Recuerdas la sensación cuando tu mano pasa por una madera que todavía no conoce el cepillo? Nobleza de la materia primera y poca intervención. Así me suena este vino.

El arte de la garnacha... Se resuelve  dentro un acertijo de palabras y en un mar de vinos. Un poco demiurgo o hechicero hay que ser para poder acertar ese enigma casi a las primeras de cambio. El sueño de un loco del vino hecho botella. Qué placer poder beber cosas así, amigo. Vamos a por más, ¿no?

5 comentarios:

Rumbovino dijo...

Escuchamos a Orlando hablar de vinos muchas veces y nos encanta escucharlo... No sabíamos de su Garnacha. Nos intriga esa cepa, casi no la hemos probado, pero cada letra que leemos sobre ella nos atrapa un poco más.

Un abrazo y muchas gracias por seguir escribiendo querido Joan!

Abrazo desde las pampas!

Orlando dijo...

Como siempre que te leo, esta vez implicado directamente, la piel se torna ruborizada y las palabras cuestan salir de mi garganta; los dedos se agarrotan y no quieren escribir porque la mente no sabe que ordenes mandar, emocionada, con tus palabras. Siempre único en el verso, amigo, nos debemos una de las grandes!!!!!
Un abrazote fuerte!!
Orlando

Orlando dijo...

omo siempre que te leo, esta vez implicado directamente, la piel se torna ruborizada y las palabras cuestan salir de mi garganta; los dedos se agarrotan y no quieren escribir porque la mente no sabe que ordenes mandar, emocionada, con tus palabras. Siempre único en el verso, amigo, nos debemos una de las grandes!!!!!
Un abrazote fuerte!!
Orlando

Joan Gómez Pallarès dijo...

Queridos Rumbovino: Espña es una tierra de promisión para las garnachas!!! Bienvenifos a una parte importante del paraíso de esta cepa! La de Orlando, mago de las palabras y de las entrevistas, es algo poco habitual, cálida y atractiva en un ambiente de frescura y altura!
Un abrazo y hasta pronto, como siempre!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Nos la debemos, orlando, por supuesto. La apuesta por un sueño siempre merece la pena, acabe éste como acabe. Pero es que, además, si el sueño termina bien como éste, el placer ya es de otra dimensión!
Un abrazo y quedamos para la cosecha del 2013, bien pronto!!!
Joan

Publicar un comentario en la entrada