29 agosto, 2013

Marca Vi '13: Seminario de winebranding

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Marca Vi '13 se celebrará el próximo viernes 6 de septiembre en Figueres (auditorio Narcís Monturiol del Cercle Sport de Figueres), con el apoyo del ayuntamiento de la ciudad, el patronato de Turismo Costa Brava-Girona y la DO Empordà. El alma que está detrás de la organización es Laura Masramon, sommelier especializada en el Empordà y es ella quien me cuenta sobre la importancia de esta actividad pionera en Catalunya, aunque con amplia tradición en grandes zonas vinícolas de España, como la Rioja o el Marco de Jerez.

Como consumidor de vino, amante de los vinos del Empordà y seguidor de lo que sucede alrededor de la comercialización y de sus dificultades y retos, el tema me motiva especialmente: cómo se crea una marca en el ámbito del vino y del enoturismo. Tengo tantos ejemplos en la cabeza de cosas claramente distintas y, todas ellas, de éxito en sus ámbitos (claro, también sus contraejemplos...), que no veo el momento de que llegue el seminario. Especialistas como Pau Canaleta, David Riu, Jaume Gené, Jaume Marín, Mónica Figuerola y José Antonio Donaire aportarán datos y experiencia. Y yo, espero que haya debate.

Laura finalizará la jornada con una presentación horizontal que promete mucho: vamos a ver qué da de si la añada 2009 en la DO Empordà, a cuatro años vista. Con distintos productores, zonas, terruños, sistemas de vinificación...Las catas horizontales me encantan: poder sentarse y, de una tacada (¿o habría que decir 'catada'?), poder hacerse una idea de cómo está evolucionando la añada es algo bonito. Y si la protagonista es una de las zonas de Catalunya que está emergiendo con fuerza, tranquila, suave y con maneras, pero fuerza al fin y al cabo, el interés se redobla.

Si queréis aprender, debatir, conocer, probar (todo ello en el marco, más amplio, de la XXIX Mostra del Vi de l'Empordà), beber la actualidad del concepto de la creación de una marca de vino con ejemplos concretos de la DO Empordà, ésta es una gran oportunidad. Y Figueres y el Empordà, en septiembre, están que se salen...como casi siempre, por otra parte.

25 agosto, 2013

Diario (y seis, último)

S'exèrcit de paia
21 de agosto. Empieza la parte que menos me gusta de cada año: el último dia que...Es miércoles y voy, como siempre, al mercado de Santanyí. Ya no es posible acumular provisiones y lo único que hago es comprar para Barcelona: las últimas sobrasadas de Obrador (ya no tiene de "coentes...", qué desastre), las aceitunas partidas de la Sansoneta, los quesos de Mallorca. No le doy mucho espacio a la tristeza pero se hace inevitable pensar cómo será el año que viene, si será. Me concentro en las cosas bonitas que el mercado tiene: las caras de la gente, la simpática manera de regatear de los senegaleses (la llevan en la sangre), la música y, sobre todo, le dedico unos minutos a la padrina del mercado, a la decana que puede con todos. Pensé, cuando la conocí (apenas ha cambiado, un paso reciente por la peluquería que le ha dejado una melena corta, a lo garçon), que estaba haciéndole casi un favor comprando algo. Tonto. Hace lo que quiere con los precios y los pesos, te coloca con una media sonrisa lo que le apetecete y, sí, te vas pensando que has hecho la B.O. del día. Una mujer que puede con todos y con todo. Por muchos años.

22 de agosto. En Mallorca tengo muy pocos amigos y los que estoy haciendo estos últimos años, gracias al vino, van a ser de los que durarán. Creo. Vienen a cenar Eloi y Mònica (4 Kilos Vinícola y Château Paquita) y Biel (Ramaders Agrupats de Felanitx y espíritu libre). Lo mejor que tiene vivir "fora vila", en el campo, es que la gente te trae lo que hace: paté de las últimas matanzas, licor de nueces y de membrillo, esa uva de mesa que hace apenas dos horas reposaba, inconsciente de su futuro, en la cepa al fresco de la tarde...Me encanta. Yo no produzco nada con mis manos en la isla (todavía...), pero elijo. Ofrecemos todas las harinas posibles de ca'n Figaseca (coques de verdura, de trempó, de prebes, panades de carne, cocarrois de verdura con pasas. Y coca de albaricoque de postres). Y hago una excepción...Sí, lo confieso. No me atrevo a ofrecer vino mallorquín interesante, y que no conozcan, a quienes hacen grandes vinos en la isla. He ido a Artà, a can Moià, y me he agenciado con unas botellas de Recaredo Brut de Brut Gran Reserva BN del 2004 (degüelle de hace cinco meses) a un buen precio. Todos hemos celebrado la novedad y la alegría de una burbuja que ha salido espléndida. Las botellas salen perfectas y disfrutamos de la combinación. 2004: un gran año para estos recaredos. Charla de la buena al fresco de sant Salvador. Nos emplazamos para los próximas matanzas en casa de Biel. Ojalá.
Tomàtigues al sol 23 de agosto. Últimas citas en Mallorca. Por la mañana, quedo con Xesc Durí (de hecho, en el registro figura como Xesc Grimalt, pero en Felanitx, si uno nace "fora vila", como Xesc en Son Durí, acaba llamándose Xesc Durí) para merendar. Primero, a las 9 de la mañana, hacemos repaso de barricas con él, Eloi y Mònica. Se añade después Lluïsa (de Amadip/Esment). Ahora os hablo de ella. Los vinos han sido movidos hace pocos días y están algo inquietos, raros. A pesar de todo, sigo convencido de que el callet de 4 Kilos Vinícola (sobre todo aquel en que Xesc mezcla cerámica y madera) es de los vinos más finos que se hacen en España. 2012 será un año extraordinario y Grimalt-Caballero 2012 será de traca. Merienda  ("es berenar", en Mallorca, es el desayuno) con toda la gente de la bodega y con el socio de Xesc, Sergi Caballero, pa amb oli y embutidos de Obrador (¡pero el de Felanitx! C/ del Pare Aulí, 13, telf. 971580057). Tienen una longaniza y un fuet extraordinarios. Bebemos 4 Kilos 2008, potente, recio, musculado, con un peso grande del cabernet sauvignon que puede con la elegancia del callet. ¡Desayuno para quien está trabajando desde las 7 de la mañana!

Cuando terminamos, Xesc y Lluïsa tienen muchas ganas de mostrarme la impresionante realidad que se esconde tras una botella de Gallinas&Focas. Las gallinas son divertidas y las focas aplauden. Bien, hasta aquí todos de acuerdo. Pero ese nombre (ahora tan burdamente copiado por otras marcas que no tienen ni un buen vino que ofrecer) lo pusieron, en una genial, divertida y emocionante sesión creativa (no os perdáis el video que encabeza la página web del vino), las personas que trabajan en Amadip/Esment. Lluïsa, una de las responsables y enlace con 4 Kilos Vinícola, me explica que es una asociación que fundaron unos padres con hijos con distintos niveles de discapacidad intelectual. Tiene una larga tradición en Mallorca y, ahora mismo, atiende a más de 800 personas, con los recursos que les donan, sí, pero también con la actividad empresarial que generan. Me quedo impresionado con las instalaciones de Son Ferriol (en la charla con ellos, ¡hemos atravesado la isla!), con los huertos y los viñedos que apenas tienen tres años. Acaban de hacer una bodega nueva con todo lo necesario (unos fudres de François hermosos y apenas tostados...) y Xesc considera, sin más, que Gallinas&Focas es ya la tercera marca de 4 Kilos Vinícola. Y así la trata. Hay gente de Amadip que necesita pasar el día al aire libre y de estos, algunos forman el equipo que apoya y trabaja para este vino. Trabajo en el campo (primoroso: lo he visto), vendimia, selección, pisado de la uva, todo se hace con ellos. Xesc, además, dibujó un perfil de vino bien distinto de sus hermanos de 4 Kilos. Un vino con protagonismo (ronda el 80% en 2012) de mantonegro y apoyo de syrah, que tiene unos aires (con el paso de los años) casi atlánticos.

La syrah y la crianza dominan al principio, pero la frescura, suave extracción, tanicidad rústica y suavidad del mantonegro (una sousón, casi) acaban imponiéndose. Probamos las barricas de las que saldrá el ensamblaje de ese 2012 y, al final, Xesc hizo una prueba con todas ellas: será un vino de mayor profundidad y concentración que 2010 (2011 no lo he probado todavía...), más enérgico y con mayor presencia de aromas de la fruta. La delicadeza y fragancia del mantonegro serán memorables. Se nota, claro...La ilusión, el entusiasmo con que Lluïsa y Xesc me cuentan todo, se me pega. Yo conocía el vino, había visitado la web, disfruté de las etiquetas. Pero hasta que no ves cómo Biel pasea por los campos, ensimismado por completo en sus pensamientos, Lluïsa lo saluda con cariño, él se gira como diciendo "y esta marciana, ¿de dónde sale?", se va directo a los rosales que rodean el viñedo más joven y empieza a regar (es autista), no te das cuenta de la profundidad y autenticidad de lo que bebes en una copa de este vino. Yo también quiero ser marciano y quiero bañarme en las aguas de Marte.
Corredisses d'il.lusió
Este 23 se me convierte en un día intenso. No sólo porque sea el último completo en la isla y por todo lo que os acabo de contar. Por la tarde visito a un querido amigo, enfermo en Portocolom (la salida al mar de los de Felanitx: esas historias de pueblos siempre en el interior y de torres de defensa contra los piratas). Le encuentro mejor de lo que esperaba y me permito hacer algunas bromas que él acoge con ganas y sonrisas de complicidad. No voy a escribir ahora sobre la vida y la muerte ni sobre cómo las afrontamos. Mi amigo, que es un epicúreo "avant-la-lettre", está tomando todo con un profundo estoicismo y su actitud de esta tarde, sus ganas de seguir las provocaciones que yo le lanzaba, me hacen pensar. Salgo a la luz de s'horabaixa del puerto. Es el puerto natural que más me gusta de Mallorca y ver cómo se pone el sol en sus aguas es un ejercicio de estética que nadie debería perderse. Pienso en lo que ha sido él y en lo que será. Me quedo, con lágrimas en los ojos, pensando en lo que es ahora mismo. Un instante de felicidad con una broma, el contacto con el amigo, con sus hijas, con su nieta (ahí la sonrisa es franca y abierta). Y ya está.

24 de agosto. Nos vamos. Con el corazón casi más cansado que encogido. Es generosa madrugada. Tomeu Penya habrá alegrado el espíritu de la gente en la primera verbena de Felanitx. Mientras escribo esto (ahora mismo es madrugada, sí, pero ya del 25 de agosto), resuena en casa, en Barcelona, la sirena de un barco en el puerto. Así salí ayer de Ciutat de Mallorca. Dejé a los míos en el aeropuerto y fui a desayunar al mercado de Santa Catalina. Largas horas hasta el mediodía haciendo compañía a un viejo que no leía novelas de amor ni pescaba ya en alta mar. En el muelle del puerto estuvimos dos horas. Él es sordo. Yo no tengo ganas de hablar. Perfecto, aunque no pescó nada. No parece importarle. El barco salió puntual, pero el piloto se vio obligado a dar unos cuantos avisos  a un montón de barquichuelas (comparadas con el monstruo) que se empecinaban en cruzar el camino del gigante del mar. Un camionero de Bilbao comentó: "esto sí es una sirena, caramba, y no lo que llevo yo en el coche". No me muevo de cubierta en todo el viaje. Paso las horas insolándome, mirando al mar desde la proa (lo más cercano que dejan acercarse a uno a la proa, vamos...), ahora desde babor, ahora desde estribor. Siempre con la esperanza de comprobar que este mar Mediterráneo nuestro (que, de hecho, es el que me lleva a Mallorca año tras año) da todavía muestras de vida. Hace años que no veo tortugas...muchas medusas, pájaros. Este año, mi fortuna de Odiseo me tenía guardada una sorpresa.

Por supuesto no hay foto y tendréis que creer a este cronista. En fin...estaba ya rozando la desesperación. Seis horas largas de navegación y nada digno de ser visto y comentado. La mar se estaba rizando y esos hilos de espuma, que siempre van paralelos al agua, dificultan la visión. Sólo ves espuma. Eran las 6 menos cuarto cuando, de pronto, casi por la  aleta de estribor, veo que uno de esos hilos, en vez de correr paralelo al mar, ¡rompe en vertical hacia el cielo! Me levanto, corro hacia mi posición y, de golpe, a unos 100 metros del barco, un delfín rompe las aguas y pega un brinco por encima de las olas. ¡Un delfín! De inmediato, a su lado, aparece otro delfín, que nada más clásico, digamos. La coreografía duró un par de minutos: ellos se movían poco y nosotros íbamos rápido. El uno va saltando, el otro acompaña y mira. No me lo puedo creer: he perdido la cuenta de las veces que he navegado esta ruta y jamás había visto algo así. Me vuelvo a sentar. Estoy por pedir un mojito para celebrarlo (ahora los hacen como churros en este barco) pero cuando veo cómo opera el camarero con su material, me contengo. Me siento de nuevo, cierro los ojos. Recreo la suerte.

Pasa casi una hora y ya se avista la línea de la costa muy a lo lejos. Miro hacia popa, cosa que no hago casi nunca...y ya sé, sí, ya sé que no me creeréis, pero de golpe y sin previo  aviso de chorro de agua, otro delfín (no me atrevo a decir si era el mismo equilibrista de la sesión anterior) rompe el agua, ¡nadando de espaldas! Se hunde, coge fuerza y se pasa otro par de minutos haciendo el mismo número. Cierro ya los ojos. No quiero ver más. Pido a una alma caritativa que me guie hasta el coche. Y no abrí los ojos hasta que las sirenas dijeron "estamos bajando compuertas".  Se va, se va, se fue...este diario. Con la tristeza y la melancolía que me provoca siempre el regreso. Hoy empieza una nueva época: retos, aventuras, encuentros, realidades distintas. Pero con Mallorca, siempre, en mi corazón. Se va, se va, se fue. Ojalá lo hayan disfrutado como yo he hecho mientras lo escribía.
L'Empire des Lumières 4

21 agosto, 2013

Diario (y cinco)

Cala Varques
18 de agosto. Sylvain Tesson La vida simple, a quien releo con constancia, sigue siendo fuente de inspiración. Expulso de mi cuerpo al filólogo que habita en él y no hablo de la traducción, a ratos incomprensible. Me quedo con alguna de sus reflexiones, aunque tenga que modificar su redacción (no en este caso, de aquí las comillas, p.117): "todo lo que queda de mi vida son las notas. Escribo un diario íntimo para luchar contra el olvido, para darle un suplemento a la memoria. Si uno no guarda registro de los hechos y gestos, para qué vivir. Las horas pasan, cada día se borra y la nada triunfa. El diario íntimo, operación comando emprendida contra el absurdo." Pregunta: ¿el diario íntimo tiene que permanecer en la intimidad? El de Tesson no, porque vive de la escritura. El mío, sí. Me lo voy a permitir.

19 de agosto. Natación en Cala Varques (foto superior). Sería una de las calas vírgenes (no hay cemento y sólo se puede acceder a pie o en barco) más bonitas de Mallorca si no fuera por: 1. Ya sale en todas las guías y hay mucha gente. Colapso de coches en los accesos y dos bares fantasma en las rocas y en la playa. 2. El último mohicano habita en sus bosques, de hecho una tribu entera...Algunos se han apropiado del espacio público y los rituales de seducción y apareamiento, de caza, de brujerías varias se suceden sin pausa. Los tambores van anunciando cada tanto una nueva función. 3. Hay una cala fantasma junto a Cala Varques, que aparece y desaparece cada año en función de las tormentas de invierno. Uno de los encantos era ir nadando hasta ella. Cuando me acercaba (nado a lo Leigh Fermor: me echo al mar y "pá fuera telarañas"), casi me vuelvo loco: ¡había desaparecido y no me daba cuenta! (Nota: tengo que comprarme unas gafas graduadas para el agua...veo menos que un calamar gigante a mil metros de profundidad...). Sòtil 2011 de Mesquida Mora 20 de agosto. Comemos mucho en casa. Me gusta ir a comprar al mercado, ver, oler, escoger, cocinar, comer mirando al cielo, beber vinos de Mallorca que me apetezca beber. E intentar descubrir cosas nuevas. No es sencillo: paso por las tiendas y todo me suena ya a bebido. He intentado entrar a fondo en los rosados y me llevo un montón de decepciones. (Barry White está sonando con fuerza en casa ahora mismo: ¡algo bueno he pegado a mi hijo pequeño!). No quiero ahondar en el tema pero no veo ninguna idea con sentido. Me faltan el rosado de Toni Gelabert (muy agotado: no tiene ni él en casa...) y el que ha empezado a producir Es Fangar (su yerno, Dani, en el trabajo de campo, y su hija, Xisca, como enóloga en bodega). Quizá el jueves pueda conocer Es Fangar in situ y en la finca. Ya os cuento. En ese cielo aparece de golpe Sòtil 2011 de Mesquida Mora. Había probado todo de esta bodega menos el Sòtil. Certificación ecológica y algunas prácticas biodinámicas. Callet y mantonegro, meses de madera de grano fino. Otro vino fresco y fácil de beber (13,5%). Cerezas y moras en la zarza, algo rústico y vegetal. Huele a tierra y a arcilla. Cárdeno y ligero. Suena más atlántico que el resto de vinos bebidos (con permiso de Château Paquita, de Efecte Vinari). El equilibrio de sabores es grande: flor del callet y rusticidad del mantonegro. Flor de violeta. Algo de madera, pero no molesta. Boj. Con las horas, cae un poco pero si se bebe ipso facto es un vino resultón e interesante. Algo caro...pagué 20€ por él.

P.122: "a la mujer que se ama habría que darle piedras, fósiles, gneis, cualquiera de esas cosas que duran eternamente y no se marchitan". P.138: "entre el deseo y la nostalgia, hay un punto que se llama presente". Nota: tengo que investigar los efectos de un buen vodka ruso sobre las sinapsis de mi cerebro. Tesson supo que su mujer había roto con él a orillas del lago Baikal, en una durísima primavera. Creyó morir de pena y sufrimiento, pero la tristeza pasó ("se va se va se fue", Drexler siempre en la cabeza) y él supo encontrar el camino de la redacción de sus notas. Algo tendrían que ver el vodka y el salmón en el asunto, digo yo. Este diario cada día interesa a menos gente, pero estoy contento: sé que quienes lo leen, lo disfrutan. No sé qué pensaría Tesson de una cerveza como Galatzó de Cas Cerveser, pero yo proclamo mi entusiasmo. Malta de cebada y de trigo, lúpulo, levaduras y agua. Sin filtrar ni pasteurizar. En Galilea (Serra de Tramuntana) y de forma por completo artesanal, con envase retornable (0,6€), el carbónico natural de esta cerveza, su sabor intenso, su color dorado, su suavidad y aromas vegetales, su espuma la hacen algo muy especial. Me confieso devoto: suena a estarse bebiendo "s'hora baixa" entera en una copa. Tesson se la tomaría en botella de 3L. Yo me conformo con los botellines de 33cl y 4,5%. Eso sí, me los tomaría por cajas.

La foto inferior muestra la puesta de sol desde esa Serra de Tramuntana (Selva). Una de las cosas bonitas de Mallorca es que el sol muere en el mar del tramonto. Coges el coche,  te desplazas hacia el este y ves salir el mismo sol por el mar de levante. Tonto, diréis, claro, por eso es una isla...Pero yo no hablaba de islas. Hablaba de poesía. De Catulo, que tampoco me quito de la cabeza en esta isla porque, hace ya más de dos mil años, nos explicó cómo el sol, cada día igual, cada día distinto, puede nacer y morir mil veces...Lo importante es que por muy breve que sea la luz que se nos otorgue (la vida), la vivamos tan intensamente como si se tratara de una noche eterna. O eso entendí yo...Serán Mallorca y la cercanía de la luna llena (mañana, por hoy) que me producen un efecto raro. Sin vodka. Todavía.
L'Empire des Lumières 3

17 agosto, 2013

Diario (y cuatro)

Patatas de s'Horta con pesto rosso
14 de agosto. En casa. Mucho calor y ganas de comer solo las cosas que la tierra más cercana nos da. Y frescas. Patatas de S'Horta (forma parte de Felanitx: las compramos al payés que las hace): tienen fama. Merecida. Cocidas con su piel y sal durante media hora y reservadas unas 2/3 horas antes de la comida. Paella: sofrío ajo y piñones de Santanyí. Los pongo en el vaso del turmix y añado queso curado de vaca rallado, sal de coco y pimienta de Obrador de Santanyí, salvia que hemos plantado para estos días y un poco de tomate deshidratado por la Sansoneta de Manacor. RRUUUUU RRRUUUU. Pruebo...algo disgustado: decido mezclar la tradición toscana con la ligur: añado unas hojas de albahaca (también plantada en casa para estos días). Delicioso y a punto. Pelo y corto las patatas. Cada cual añade al gusto su "pesto rosso"y, de nuevo, el sur de Mallorca en un bocado. Lo tomamos con un vino que me sorprendió para muy bien: de Can Majoral (en Algaida), su Capgiró 2012. Es una bodega que trabaja en ecológico certificado y, además, usa prácticas de biodinámica (por lo menos con esta uva y vino, aunque no explican cuáles...). En Ca na Toneta, en su día, probé su gorgollassa, que me dejó encantado. Y este monovarietal de giró blanc es un vino muy a tener en cuenta. No hay madera y todos los terciarios que se huelen (y no hay pocos: es un vino complejo) proceden de los seis meses que el vino, fermentado en inox, ha pasado con sus lías finas. VT de Mallorca, 14%, una gran presencia en boca. Nuez moscada, terpenos, fruta en posgusto (albaricoque, flor blanca de espino)...Y sigue con su fresca y compensada complejidad: vegetal de brezo, aguja de pino, resina, membrillo en el árbol. Buena acidez y mejor proyección y evolución. Es un vino con un espinazo impresionante y una capacidad de combinación gastronómica grande. 10€ en la tienda...

Por la noche, cita ineludible con la feria agrícola nocturna de Son Macià. Son Macià...¿cómo deciros en dos palabras? Imaginaos la Toscana, con sus suaves colinas onduladas, pero llenas de cultivos, de almendros, de olivos, viñedos y cipreses. Pues eso, pero en pequeño, es Son Macià, entre Felanitx y Manacor y hacia el mar de levante. La vigilia de la Asunción (y también el 15) preparan una fiesta rural donde no falta de nada: exhibición de caballos, todo el bestiario autóctono mallorquín (en la foto inferior, gallinas y gallo), frutas, verduras, vinos, cocas, panades, artesanía, cosmética natural, aves rapaces (cetrería)...Son Macià es una de las esencias del campo del levante mallorquín y alguno de sus viñedos de fogoneu es casi mítico (el de Toni de Son Vell, por donde pasamos: en el camino viejo de Felanitx a Son Macià). Con Toni nos pasó una de buena: iba yo conduciendo hacia la feria como hace cualquier mallorquín, con el brazo izquierdo colgando de la puerta del coche, como caído de un quinto piso, y mirando hacia todas partes menos hacia el camino que tenía delante. Hacia Son Macià por el camino de Son Vell precisamente. Y de golpe, un coche rojo detrás que, sin tocar el claxon, iba casi pisándome, con mucha prisa. Hasta que me harté, a la primera curva me aparté y le dejé pasar con una señal de "anda ya...".  Después, en la charla con Toni, descubrimos que ¡era él!: llegaba tarde para la feria (menudo personaje es...) y, además, ¡había olvidado entregar el vino que el Ayuntamiento le había pedido! Solo hago un apunte de emergencia para los amantes del vino mallorquín: ya hablé de su Corrent 2012 (del que ahora sé todo...y que compré a 3,5€), con callet, mantonegro, fogoneu francés y pequeños restos sin identificar...Pero es que su Son Vell 2012, que todavía tiene reposando en botella y sin salir al mercado, es algo impresionante: callet, mantonegro y bastante fogoneu mallorquín viejo, 9 meses de barrica y un tanino rústico (de la uva, no de la madera) impresionante.

Nota de servicio para visitantes en agosto y septiembre: todos los sábados por la noche, en Son Macià hay mercadillo rural, con todos los productores del pueblo al alcance. Yo no me lo perdería.
Gall i gallines mallorquines a Son Macià
15 de agosto. Media veda. Los cazadores han empezado a tirar sobre las 6:50 de la mañana y han cortado de cuajo la Asunción de María. En Mallorca existe la muy arraigada tradición de los lechos de la  Mare de Déu: cada iglesia representa a su María tumbada en el lecho de muerte, presta a ser asumida por las fuerzas celestiales, rodeada de cirios y de plantas olorosas (albahaca sobre todo). Jamás me he atrevido a hacer una buena foto...Tenéis que imaginarlo o buscar alguna foto en la red... El pasado se nos echa encima. En Mallorca le cuesta darse por vencido, por mucho que se intenta. Hay que saber disfrutar de estos jirones de cultura y de memoria, casi diría populares, que en esta isla están bien vivos. En este día, en casa no cocino. No me da la gana. Propongo a la familia una pequeña excursión por una de las carreteras interiores que más me gusta de Mallorca: de Felanitx a Vilafranca de Bonany. No quiero ni describirla, hay que hacerla poco a poco y disfrutando de las laderas, cultivos, pacas de paja, cernícalos, chorlitos, muros de piedra seca viejísimos..El objetivo es comer en S'Estanc Vell, un bar-restaurante que me hizo conocer Xesc Grimalt en junio pasado. Tomé muy buena nota de los salmonetes fritos de ese día. Y del flan casero...

Creo que, ahora mismo, S'Estanc Vell (con una sala que lleva Pere con maestría de antaño: Carreterra a Palma 29, Vilafranca de Bonany, 971560523, cierra los lunes, y da de comer y cenar de martes a domingo) es uno de los mejores restaurantes Poulidor de la isla: honesto, cocina muy casera y con productos de la zona, buen, muy buen precio, trato amable, sala genial (con neveras de los años 60 funcionando de maravilla), sabrosa y con todo en su sitio. Copas correctas (Stölze). Y con vinos interesantes de la tierra. Poco más le pido yo, ahora mismo, a un restaurante. Un pulpo encebollado, con detalles de ajo, espinacas y piñones, que estaba realmente tierno y en su punto de reposo. Superior. Un magret a la brasa con arrope de granado agrio (quedan muy pocos en Mallorca y ellos lo preparan para cocinar todo el año) para el que no tengo palabras....Mirad la foto inferior y ya me diréis. Esa cultura ancestral en el Mediterráneo (ya Apicio da un montón de recetas de este tipo), en que los sabores de la caza hecha en el hogar, se mezclan con contrastes dulces (la coción del arrope, los albaricoques secos como acompañamiento), ácidos y agrios (en este caso, gracias al peculiar, único sabor del zumo de este tipo de granado), estaba en ese plato. Un momento único. Completó, entre otras cosas, una receta ancestral: berenjenas rellenas con bacalao y salsa de tomate casero. Un marymontaña sencillo, discreto, de sabores muy sugestivos.

Tomamos la última botella que quedaba de Gallinas&Focas 2010, uno de los vinos que te hace recuperar la confianza en la bondad de las personas, nacido de la colaboración entre Amadip esment y 4 Kilos Vinícola. Lee, por favor, la página web entera del proyecto, mira con calma el vídeo que explica cómo llegaron al nombre tan genial que lleva el vino (las gallinas son divertidas, las focas aplauden...para qué más). Y si encuentras una botella de este 2010, cómprala ya y disfruta de un vino único. VT de Mallorca, 14%, 70% mantonegro, 30% syrah, con 15 meses de barricas de 500L Allier. Empieza a estar en su buen momento este vino: ligeramente tánico, muy suave y fácil de beber, pimienta y cerezas, mirto y grosella negra, corteza de algarroba. Sencillo, combinó de maravilla con todos los plato pero con el magret tuvo una charla divertida: me entregué a ella y tardé unas horas en poder coger el coche de vuelta...
Magret con salsa de granado amargo de S'Estanc vell dos 16 de agosto. No me apetece escribir. El silencio, su presencia, es tan necesario como el oxígeno para el vino. Pero si hay demasiado (interior, exterior) te acaba matando un buen vino y cualquier escrito. Leigh Fermor me agota: estoy descubriendo aristas en mi ídolo y no doy ni abasto ni crédito. Ventajas e inconvenientes de conocer a alguien en profundidad: no todo te va a gustar...Ayer empezó a soplar un viento que rompía esquemas: venía diciendo "huelo a septiembre"...Mi cabeza está en otros sitios. Veo vendimias, huelo fermentaciones, pienso en mis amigos, noto el cansancio en mis piernas antes de empezar a pisar la uva...

17 de agosto. Escribo demasiado y sobre cosas que interesan poco. Lo acabaré pagando. Este viento...sigue soplando y parece que nadie quiere darse cuenta. Amanece nublado y con ganas de jaleo: el tiempo se pone cachondo cuando se acerca el fin de semana, lleno de gente con pocas horas y muchas ganas de disfrutar de sol y de playa. Los que llevamos más tiempo corremos el riesgo (no lo hagas, no es elegante) de pensar "bueno...así descansamos...y el resto, que se jorobe". No. No es elegante ni amable. Si hace mal tiempo en vacaciones, lo hace para todo el mundo, también para los findesemaneros. Hay que solidarizarse y maldecir a nubes y aguas. ¿No habíamos quedado que jamás llovía en en sur de California y de Mallorca? Mi hijo pequeño me da la "alegría" mañanera: ha perdido el avión porque se ha dormido. Normal...se fue a dormir a las 3:46 am (puto whatsapp que te controla como si fuera el reloj de la fábrica de mi abuelo: si queréis hacer perrerías, desconectad el móvil por favor) y tenía que levantarse a las 6:00 am. Ni se enteró del despertador. Y no entendía por qué. Cojo el coche y voy a ir por la carretera más larga a Son Sant Joan, con Bebe (pá fuera telarañas), Jonathan Richman (I'm so confused) y Antònia Font (Lamparetes) en el CD. A ver si me aclaro un poco dando una vuelta por el far des Cap de Ses Salines.

14 agosto, 2013

Diario (y tres)

Cala Mitjana
13 de agosto. El lector perspicaz va a descubrir enseguida que Cala Mitjana es una de las más bellas de Mallorca. Su ensenada natural (a mano derecha), sus aguas transparentes (con generosas zonas de sombra en su parte izquierda), sus pececillos que te limpian los tobillos con pequeños mordiscos (me río yo de la moda japonesa...), su media hora a pie (si no tienes barco...), que la hace algo menos accesible...Cala Mitjana solo tiene un "problema": representa uno de los residuos mejor conservados del tardofranquismo en Mallorca.

Diálogo estival, pescado al vuelo: "Tomasillo, tu jefe anda nervioso, ¿verdad?, porque don Guillermo está por llegar. Y, claro, querrá tener una buena propina".

El lector perspicaz notará que a mano derecha de la foto asoman porciones de cemento. Cala Mitjana, que era una de las calas más hermosas de Mallorca, fue profanada en su momento, vendida a la familia Fierro y "salvajemente" construida. Generosos parterres de césped junto al mar...viviendas para invitados en la playa, casas para los señores en lo alto. La ley de costas, en su momento, les impidió cerrar del todo la propiedad y los humildes bañistas que vamos a pie la atravesamos para llegar al mar, que es el nuestro, que es el gozar. Ayer la actividad era frenética: muchos empleados, jardineros, gente limpiando, cortando, podando, recogiendo. Mucho ruido, mucho, junto a la playa, que es libre, que parecía hecho a posta para romper la tranquilidad del sufrido bañista. Hasta que un capataz habló con Tomasillo (andará por los 40 y trabajaba como un jabato) y descubrí por qué: el amo estaba a punto de llegar, el heredero de la salvaje acción del franquismo, que construyó encima del mar y que viene de Madrid a pasar unos días, preparado para dar propinas a troche y moche. Cuanta destrucción para unos pocos días de vacaciones...

Pobre Tomasillo, pienso yo, tu tremendo trabajo de una jornada entera (concentración benedictina para recoger de la playa todo lo podado) pasará completamente desapercibido. O casi.
L'Empire des lumières 2

13 agosto, 2013

Diario (y dos)

Tramonto des de Selva 9 de agosto. Éxito previsible de un diario escrito a la antigua usanza, donde la comida y los vinos se mezclan con cualquier idea o experiencia que pase por la cabeza de uno. Ya lo escribió Basho: cuando uno está de viaje, tiene que escribir un diario. Nada dijo (jamás) sobre su lectura. Sigo adelante con los que os sintáis cómodos (¡gracias, Jorge y Vicens, por vuestras palabras escritas! Y a los que sé que leéis aunque no comentéis en público). La culpa es de Sylvain Tesson y su nefasta influencia: sin estar en la taiga siberiana, bebo como un cosaco, compro, cocino y como. Hago lo que me da la gana. Leo sin parar a Leigh Fermor (biografía de Cooper y su descripción del norte de Grecia) y no hago nada que huela a trabajo. Hoy he aprendido dos cosas. Primera: un chiringuito de playa, por más a a la moda que quiera estar, si está en Mallorca, es mallorquín. Ha sido un goce ver cómo las gallinas paseaban y picoteaban los restos de comida en el de cala Sa Nau, ante la mirada y pies estupefactos de guiris y godos. Todo olía a gallina. Segunda: bornear es lo mismo que bordear pero con un cambio de consonante. Los bordes que tienen barco, bornean en cala Sa Nau. Dejo de lado el detalle y me concentro en la sustancia: el agua de la cala está como nunca. En primavera llovió, los acuíferos van llenos llenos y el que deja morir sus aguas en la cala baja generoso. La cala tiene una agua única: una parte salada y con una temperatura más alta, la otra dulce y con la temperatura más baja. Qué sensaciones...

10 de agosto. Nunca, jamás, entres en un restaurante con ideas preconcebidas, información excesiva, apriorismos o expectativas elevadas sin contraste de confianza. Hoy tenía que ser uno de los días gastronómicos importantes en este viaje. Miceli, en Selva (Serra de Tramuntana), era el lugar elegido. Que si recomendaciones de amigos, que si restaurante relevación de Mallorca en 2012 (lleva año y pocos meses abierto), que si son parientes de Ca na Toneta (los pueblos de Selva y Caimari están a 2 km)...La casa donde se encuentra el restaurante es muy bonita, bien restaurada y con una terraza de ensueño. La cocina está a la vista y la sala, mínima, goza de dos ventanales hermosos. La carta no existe. La cocinera, Marga Coll, nos cuenta que cada día va al mercado de Inca y jamás cocina lo mismo. Bien, pienso. Hay dos menúes degustación y servicio a la carta, con entrantes, primeros, segundos y postres a precio fijo. Trampantojo, porque no hay donde elegir. Todo pivota sobre el menú degustación y no hay nada fuera de él. Pero si, como nos pasó a nosotros, una mesa elige dos menús distintos y dos personas quieren comer solo dos platos, se imponen tres servicios de ritmo diverso en una sola mesa. Es un detalle de generosidad que actúen así, pero un grave error al mismo tiempo. Nadie come al mismo ritmo, unos esperan mucho, otros no descansan. En fin...creo que no funciona. Se agradece la voluntad de satisfacer a todo el mundo, se entiende que no quieran perder un solo potencial cliente, pero no funciona...
Logo de Miceli a la entrada del restaurante en Selva
En cuanto a la cocina, que es lo más relevante, confieso que no me dijo nada en especial. Ningún plato me emocionó. Y todavía no entiendo bien por qué. Comí bien pero no salí satisfecho. Quizá hay un desacuerdo inicial entre la parte más externa del restaurante, servicio y presentación, y la realidad que sale de la cocina. Mucho producto fresco y de la tierra, algo que se tiene que dar ya por supuesto. Una crema de berenjenas asadas a la brasa con aceite ahumado y virutas de panceta de ibérico. Quizá mi mejor plato de la cena: sabroso y consistente, con los sabores muy inmediatos, y ligero. Mi segundo fue un cazón con pimientos a la brasa (de nuevo), butifarra y patatas. El pescado estaba superior, muy en su punto, el contraste con la tierra (la butifarra), muy conseguido pero el conjunto quedaba lastrado por un exceso de pimienta y de picante sensación. El cazón, muy fresco, no podía con el aderezo que era bueno para otro tipo de texturas con este pescado. Probé un poco de pollo relleno de espinacas con salsa de mostaza antigua y puré de patatas. Flojo, con un sabor de leche que emanaba, supongo, del puré y de una parte de la salsa, que desencajaba el plato y quitaba sustancia al pollo. El postre estuvo bien (nos regalaron dos porque dos no habíamos pedido menú y de postre sólo había uno en la carta), un helado de palo con almendra y chocolate. La carta de vinos, muy pobre, con muchas referencias peninsulares que nada aportaban a la cocina del lugar y muy pocas mallorquinas, hecha sin idea de ningún tipo. Tomamos un vino de la zona, un Mortitx Blanco 2012. Tenía el recuerdo de la malvasía de la sierra, pero este 2012 es un puro desastre. Lleva moscatel (le va bien, cierto), pero sobre todo, más chardonnay y riesling (sic), que lastran el conjunto y, sin más, sobran. La chardonnay pesa mucho y el acero inoxidable y una indeseada oxidación hacen el resto. Un error mío que pesó, sin duda, sobre mi cena. Me dolió, incluso, el tartárico. Miceli está muy bien de precio (cuatro personas comiendo lo que querían comer, con una botella de vino de la carta y un excelente té verde pagaron 31€ por cabeza) y a la que aclaren conceptos en la carta (también la de vinos)  y en la cocina, irán muy para arriba. No sé si piensan que están ya ahí, pero todavía no...

11 de agosto. Ya no distingo entre un sábado y un lunes. En pocos días he perdido mi norte de agenda...Me guío por los días de mercado y por lo que me comenta la gente. No quiero leer periódicos. No veo la tele: el hombre de bosque, cuando no tiene tele, ¿qué hace? Abre un libro. ¿Domingo? Mercado en Felanitx. Me levanto muy temprano porque el orden de calles y de circulación se altera. Y mi horno de Ca'n Figaseca es cita ineludible. Cuando llego (7:30 am) la operación cepillo está en marcha todavía: todos los panes son cepillados antes de pasar a los estantes. Emoción, qué queréis que os diga. Compro de todo: pan moreno, pan blanco, ensaimada lisa de a cuarto, gató...La harina me enloquece. Vuelvo a casa y desayuno como un rey ante la inmensidad de la montaña de Sant Salvador. Vuelta a Felanitx con el mercado ocupando medio pueblo. Puede que el de Sineu sea más intenso, más medieval, más arracimado alrededor de la iglesia. Pero el de Felanitx es extenso y también tiene de todo. Y la estructura del mercado de abastos da cobijo a los habituales y a los ambulantes, a los que sigo de pueblo en pueblo. A la "sansoneta", la hija de "Sansón", que tiene las mejores aceitunas. Y busco a los payeses de S'Horta, los más apreciados en Felanitx por sus verduras. Por sus patatas, qué no haría yo...Una oda a la patata escribiría, como Neruda escribió una oda al tomate. Salvando las distancias, por supuesto. Al final del trayecto, he parado en uno de las tiendas imprescindibles del pueblo, Ca'n Dimoni, almacén agrícola, donde los que no tenemos árboles en propiedad compramos las mejores almendras. Las cuentas, aquí, todavía se hacen sumando en la cabeza. Y la gente confía. No hay más.

12 de agosto. Como con un descubrimiento del que apenas sé nada. Pero escribo sobre él porque me apetece. Xesc Durí, también conocido como Xesc Grimalt, de 4 Kilos Vinícola, me llevó a comer en el mes de junio a S'Estanc Vell, en Vilafranca de Bonany (en la próxima entrada del diario prometo escribir sobre ellos). El vino de cada día en el menú del mediodía era este Corrent, de Toni de Son Vell (en Son Macià), VT de las Islas Baleares. Como si él mismo hubiera ayudado en algún momento en su vinificación...Bien, tengo el teléfono de Toni pero no he podido llamarle todavía para conocer detalles del vino. Fui a S'Estanc Vell y me vendieron, muy amables, unas botellas. Agricultura ecológica en Son Macià (cerca de Manacor, otro paraíso agrícola balear: mañana, 14 de agosto, es su feria nocturna. ¡Jamás he visto juntos a tantos negociantes de caballos y asnos!), 13,5%, creo que no lleva madera este vino. Lo tomo fresco con una pasta de burballes de Porreres (la que más me gusta de Mallorca), y me encanta el carácter ligero y bebible que tiene. Huelo callet y quizás algo de mantonegro. Creo que también lleva un poco de tempranillo y, quizás, syrah, pero el aroma y cáracter que dominan son los del callet. Agua fresca color carmesí. Pimienta roja en el árbol. La coges y la estrujas en tu mano. Cerezas de Tramuntana y grosella. Fácil. Zumo de granado. Ligero en boca. Fragante pero discreto. Sabroso sin madera. Me suena a agua destilada de uva al estilo del carrasquín, el verdejo tinto, el caíño. ¡En Manacor! Creo que pagué por él 5-6€. Gran descubrimiento, uno de mis otros tintos del verano.
Vi Corrent VT 2012 de les Illes Balears de Son Vell, Son Macia PS. Pido disculpas porque el ordenador con el que trabajo en Son Grava y sus programas me tiene frito. Con las fotos, por ejemplo...No hago lo que quiero sino lo que puedo y hoy salen cosas algo fuera de escala. No quiero perder demasiado tiempo con algo que, en Barcelona, me cuesta dos minutos. Acaba de pasar, en vuelo rasante, un cernícalo ante mis atónitos ojos. Me gusta desayunar así.

09 agosto, 2013

Diario (y uno)

Sittin' on a dock
Tras una noche en vela, sin duda influenciado por la lectura recién terminada de La vida simple de Sylvain Tesson (libro muy recomendable); y con la presencia, que nunca me deja, de Nani Moretti (Caro diario) y su linfoma de Hodgkin (película muy recomendable), decido que el Cuaderno de Mallorca de 2013 se convierta en un diario. Cada día suceden cosas, cada día las anoto (en mi cabeza, en una libreta a ratos). Voy a tirar de memoria y de notas y a escribir sobre lo que más me apetezca, vinos, mercados, recetas, restaurantes, lugares, personas, situaciones...Lo que me venga a la cabeza, cuando me ponga a escribir. Sin filtrar ni estabilizar. No sé si os gustará, pero me apetece hacerlo así este año. Tengo la sensación de que las cosas ya no volverán a ser igual. Los "niños" crecieron y se me antoja imposible volver a arrastrarles para pasar unos días en la isla. Y las cosas están cambiando y lo harán más. Un diario me permitirá un registro más en primera persona que, esta vez, siempre será la misma. Estáis avisados...si no apetece el planteamiento, ¡es el momento de abandonar la lectura!

5 de agosto. Me gusta coger el barco solo. Viajar a Mallorca: siempre que puedo, en barco. Cuando existía Iscomar, eran los más grasientos, olían mal pero me llevaban a remotas travesías en mercante. Pura imaginación, Conrad, pero eran los que escogía. Ahora es otra empresa, con tripulación italiana y bandera española, aunque todas las referencias en el barco son a Bari. Me gusta Bari, es tan decadente y hermosa como Brindisi, como Messina, como Lecce, como este barco de nombre imposible, Visemar  One...Llego pronto. Los aires del puerto de Barcelona al anochecer siempre me han atraído. Acomodación: la más barata. El coche va bien, yo en cubierta no pierdo detalle de las maniobras y cuando me doy cuenta, el overbooking ha pasado sobre todos los asientos decentes de la cafetería. Decido dormir en cubierta. Por supuesto, no duermo. A ratos en una tumbona de plástico, a  ratos en el suelo, reparto mi tiempo entre los grupos de jóvenes, el mar que se nos traga y el cielo que se abre generoso, con la Vía Láctea más lechosa que nunca.

6 de agosto. La noche en vela pasará factura, pero todavía disfruto de la llegada a la bahía de Palma. El horario me ahorra la visión de la tierra quemada por los incendios y justo cuando atracamos, se abre el día desde Cabrera. Antes, la llegada coincidía con el primer sol sobre la catedral, un edificio que me tiene el corazón robado. Ya no. Hay que esperar un poco. Solía hacerlo desde el único bar que queda en el Pòsit de Palma, pero estaba cerrado. No poder comer mi primera ensaimada me pone de mal humor...No cambiará hasta que, por la tarde, decido acercarme a la bodega de Toni Gelabert, en el camí de son Fangos, ante el cruce a Son Macià (terme de Manacor). El saldo de vinos interesantes del supermercado donde tomamos nuestras provisiones no frescas es decepcionante. Salgo sin vino...Pero Toni y su mujer me lo arreglan en un periquete. Algunas botellas de su vino joven Eloi 2012 (callet, cabernet sauvignon, merlot y syrah) y una de su Blanc Selecció 2011 (macabeo FB). Me quedo sin Son Fangos rosat 2012, vendido por completo y sin botellas en la bodega. Entrar en su casa, respirar ese ambiente, charlar un rato y salir con vino bueno, me reconcilian con todo. Cena de pa amb oli y una botella de Eloi 2012: un breve paso por madera resalta su austeridad. Se nota la fruta (sobre todo, la callet y la CS, en el fondo el merlot, que no me gusta mucho), pero es un vino más trapense que benedictino. Se agradece ese primer trago. Tomàtigues de Manacor al mercat de Santanyí 7 de agosto. Miércoles, día de mercado en Santanyí. Uno de nuestros preferidos: sabemos donde comprar buena fruta y verdura, buenas aceitunas, buen embutido (Obrador). Cargamos con todo el producto fresco que nos apetece, incluídos estos fantásticos tomates "cor de bou" de un payés de Manacor. Tengo tantas ganas de pescado fresco para la comida que cometo un error de principiante. Entro en el edificio (antiguo mercado) donde trabajan las dos pescaderías de Santanyí. A la izquierda, una señora mayor, a la derecha una pareja de jóvenes. Quiero comprar y se me nota tanto que soy guiri, que la anciana se ceba conmigo: me dice que los calamares de potera son a 23€ (por otra parte, extraordinarios...) y me los cobra a 30€ cuando ya están preparados. Pido boquerones y cuando ya he pagado, escucho que me los ha cobrado más caros que a un señor del pueblo que ha comprado tras nosotros. Lo dicho: si vais a Santanyí a comprar pescado, no lo hagáis con la señora mayor. Engaña cuanto puede. Pero me apetecía tanto esa fritura de calamar y boquerón...Limpio todo en casa, lo preparo y paso un buen rato en la cocina. Nos han engañado pero disfrutamos del género con el Blanc Selecció 2011 de Toni Gelabert, un macabeo en pureza, FB. Se le nota el paso por madera todavía, pero tras una buena ventilación saca un brío y una energía grandes, una presencia en boca con buena acidez y flor de tilo y de manzanilla a mansalva. Es un blanco que vivirá años y acompañará, incluso, a buenos arroces con caza (tipo paloma torcaz).

A la vuelta del mercado, disfruto de la carretera de Santanyí a Felanitx por Cas Concos: me gusta mucho ese paisaje y sus curvas y laderas. Jonathan Richman y su Icecream Man al aparato y a todo trapo. Alguien se asusta...en el cruce de Cas Concos casi me come un camión de reparto...No puede uno bajar la guardia al volante. Cruzo Felanitx por el camino del cementerio y voy flechado a 4 KilosVinícola. Están muy cerca de Son Grava, son otra de mis grandes bodegas de referencia y, además y sobre todo, me caen muy bien. Saludos, besos y al grano: Xesc no está y charlo un buen rato con Eloi Cedó, Sistema Vinari, que trabaja también en la bodega. Cuando estuve en junio, su Château Paquita, que acababa de salir del fudre y estaba reposando en inox, me llamó la atención.Y quería que mi primera sobrasada del Obrador y el primer pan moreno de Ca'n Figaseca fueran con su vino. Nos ponemos de acuerdo enseguida en el precio: me regala una caja de ese 2012. Él es feliz de regalar a un amigo bebedor su vino (pronto saldrá al mercado: ya avisaré) y yo, más contento que unas pascuas de debutar con él. Segundo objetivo: el impresionante igloo (rectangular...) de paja que Xesc Grimalt se ha inventado para poder almacenar dos depósitos de inox en condiciones, 10 mil litros que ya no cabían en la bodega. Con las chaquetas de frío del inox y la conservación natural de la temperatura en un interior de paja, ¡el invento funciona de maravilla! Dos gatos pequeños, de precioso color gris marengo, completan el paisaje.

8 de agosto. Hoy he dormido con Château Paquita 2012 por primera vez en mi cuerpo. El nombre del vino lo puso Eloi en honor a su madre. 2010 le gusta mucho (monovarietal de cariñena), pero yo no lo he probado todavía. Lo haré pronto...2012 no tiene nada que ver, pero lo disfruté mucho. Fue una sorpresa y así la viví: 40% callet, 40% mantonegro, 15% monastrell y 5% syrah, estas dos últimas vinificadas con maceración carbónica. 9 meses de fudre. Sin filtrar, sin más estabilización que unos días en inox, y embotellado en la primera semana de junio de 2013. La mejor descripción que se me ocurre: fue como tener el Regnié de Charly Thévenet en la copa, pero hecho en el sur de Mallorca y con mayoría de uva de aquí en vez de gamais del Beaujolais. En breve, esto quiere decir que me gustó mucho: es un vino fragante pero sin grandes discursos, fresco y ligero, directo, oscuro y de trago fácil, con mirto, frambuesa y corazón vegetal, restos mínimos de carbónico. No sé cuantas botellas saldrán a la venta, pero el hacedor del Cantamanyanes en su Tivissa natal, ha dado con una buena receta en su Felanitx de adopción. Esto sí es un tinto de verano, caramba. Sistema Vinari Chateau Paquita 2012

05 agosto, 2013

Qué es Mallorca

A Sineu, es padrí
Mallorca es una sensación. Tengo suerte, quizás: no he nacido en ella. No necesito la genealogía ni reconocer a nadie ni que nadie me reconozca como suyo para estar a gusto en la isla. De dónde eres, de dónde vienes, qué has hecho, cómo se llaman los tuyos, son cosas importantes para un mallorquín. Yo no he nacido allí: siento Mallorca de una manera más ingenua, más visceral. Mallorca es una sensación desde los 17 años. Mallorca es periferia: puedes ir a bañarte en ella, pero harás bien si evitas sus zonas dolorosas, destrozadas de hace años por un turismo que ha intentado comerse la esencia de esta isla. Muchos vendieron, sí, se construyó destruyendo, también. Pero la esencia sigue bien viva.
Betlem  per imprimir
Mallorca es periferia construida pero conserva lugares en los que puedes olvidar si el Tigris queda a mano derecha y el Eufrates a la izquierda. ¿O era al revés? Sa Canova hasta el Cap Ferrutx, por ejemplo, cuando cae el sol y estás tan quieto mirando el Cap rebozado de mágica luz que parece que hayas cometido un grave delito. ¿Son esos los gritos de Polifemo? ¿No estábamos en Sicilia? En el Mediterráneo, todas las islas grandes se parecen, también algunas penínsulas (Mani, el sur del peloponeso). Por eso me gustan tanto todas. Mallorca es la sensación de los mercados, del espíritu del campo, nunca recuperado porque jamás se ha perdido. Mallorca, a ratos, es naturaleza (desde es far des Cap de Ses Salines hasta cala Tugores), a ratos paisaje. Es Salobrar de Campos s'hora baixa Mallorca es harina, son lagunas de sal al atardecer. Mallorca es aceite, son almendros, algarrobos y limoneros. Mallorca es albaricoque, patatas y olivas con hinojo marino. Mallorca es recuperar la sensación de respeto hacia los animales: solo en Mallorca se me ocurriría tener a un perro conmigo. Un "ca rater", por supuesto. Mallorca es un mundo de llanuras cultivadas y de acantilados salvajes. Mallorca es sensación de aves en libertad. Mallorca es volver a sentir, oler y comer aquello que toca cuando toca. Mallorca es un cerdo. Mallorca es un hermoso racimo de uvas. Mallorca es la tierra que me permite volver a la esencia pausada de las cosas sencillas. A la adoración, renovada cada año, del dios de las pequeñas cosas. Cada cual encontrará su lugar, no tengo dudas. El mío es Mallorca. Ya lo sabéis, ¿verdad? Volvemos. ¿O vamos...?

02 agosto, 2013

Pol Roger, Sir Winston Churchill 2000

Sir Winston Churchill 2000 de Pol Roger
Mi primer encuentro serio con el trago largo, placentero, traqueal para entendernos, tuvo lugar este lunes pasado en Monvínic. Con la esperanza de que todo el galimatías médico de semanas anteriores terminara bien, Isabelle Brunet me había guardado plaza para una sesión única: con complicidades como la suya, uno va muy tranquilo por el mundo del vino... Se trataba de la primera vez (por lo menos que yo haya visto en Barcelona) que ella y su hermano, Christophe Brunet, preparaban y presentaban una cata con algunos vinos de la asociación que él representa como "wine ambassador": Primum Familiae Vini. Sesión única para mí: reencuentro con buenos amigos, con algunos enormes vinos y sentimiento de plenitud, de que mis sentidos y capacidad de complicidad para entenderlos estaban al 100%, tras una depuración total como la que había vivido. La sesión no decepcionó, al contrario, hubo momentos de gran esplendor (uno, quizá, más que otros: el que da título al post) que me han llevado a proponeros hoy algún comentario. Ellos son poderosos (Drouhin, Antinori, Mouton-Rotschild, Vega Sicilia, Torres, Tenuta San Guido, Beaucastel, Müller, Hugel, Graham, Pol Roger...), ellos no me necesitan en absoluto para comunicar sus vinos.

Pero yo sí necesito decir que en ese reencuentro hubo momentos muy afortunados. No todos los asistentes a la sesión (esa es la gracia del asunto, claro) nos pusimos de acuerdo en cuáles fueron. Y tras cada presentación, tras la comprensión y goce de cada vino, hubo comentarios y debate. Contrastres. Genial, sin duda. Qué necesidad hay de ponerse de acuerdo: todos tenemos nuestros parámetros de felicidad vínica sintonizados de manera distinta. Y entendemos y valoramos las cosas según esa sintonía. En la mía, destacaron un Château Clerc Milon 1998 (Pauillac): las muy minoritarias cabernet franc y petit verdot (apenas llegan al 17% de ese vino) estaban extraordinarias, aportando una gran frescura y una expresión aromática que me sedujeron. En boca estaba algo delgado el vino, pero en nariz...Un Bolgheri Sassicaia 2003 de Tenuta San Guido, con un primer golpe de fruta en nariz de gran impacto (mermelada de frambuesa) y una figura estilizada y fina (con 24 meses de madera...). En boca perdía algo de consistencia, pero su buqué me gustó mucho. El Château de Beaucastel, Ch-du-P, Hommage à Jacques Perrin 2001 me elevó un palmo por encima del suelo. Dicen las fichas (lo confirmó Christophe) que es un monovarietal de monastrell, pero mi nariz me decía que no, que había algo de garnacha, quizás algo de syrah y un toque de variedad blanca. En cualquier caso, es un vino de una frutosidad impresionante, elegante pero firme, sedoso pero de impacto brutal. No se me va de la cabeza.

Y sobresalió entre todos, llevándome directo al séptimo cielo, el champaña Sir Winston Churchill 2000 de Pol Roger. Lo confieso: tomé tres copas y no cayó un milímetro en las tres horas en que anduvimos juntos. Al contrario...Ramon Francàs (con quien tuve la suerte de compartir uno de los flancos de mi cata) apuntaba "es un trabajo de orfebrería, de gran precisión". Vaya...ese espíritu que Pol Roger quiso embotellar, el que dominaba a uno de sus clientes preferidos, estaba allí bien vivo: ligeramente tánico pero con una finura excepcional. Burbuja delicada pero siempre presente. Sentido del humor con gotas de malicia (acidez en boca, más que en nariz, vertiginosa). Avize, Cramant, Bouzy: mayoría de pinot noir (más de dos tercios), y chardonnay. La finura de la brioche recién horneada. La mantequilla ligeramente salada. La avellana poco tostada. Las pieles de la uva. Naturaleza de albaricoque y melocotón. La fruta y el trabajo del artesano siempre presentes. Las lías que sugieren, jamás enmascaran. La madera a lo lejos, casi en el bosque, pero también en tu copa. Gloria bendita del reencuentro con un gran vino en una añada que, ahora mismo, se muestra en plenitud. Viñedo de Pol Roger La foto de las botellas procede del equipo de Monvínic. La de los viñedos pertenece a Pol Roger.