11 octubre, 2013

Nuevos albariños de Xurxo

69 arrobas 2012
Descubrir nuevos vinos que te gustan es grande. Descubrir a las personas que están detrás de ellos es mejor. Reconocer que, con el paso del tiempo, esas personas se convierten en tus amigos, es lo más. Y ver, cómo al final de ese proceso, las charlas que los amigos tienen sobre los vinos acaban en una botella cuyo contenido también te gusta mucho, es felicidad. Cuento el proceso porque ha sucedido recientemente. Hace unos meses probaba de unos pequeños depósitos un nuevo albariño, en la bodega de Xurxo Alba (Albamar) junto a Adri (Viñoteca Bagos, en Pontevedra). Ambos, muy amigos, se me quedaron mirando con esos ojillos traviesos que comparten, como diciendo: "y bien, ¿qué te parece?" Les dije lo que pensaba: la habitual radicalidad de las propuestas de Xurxo (acideces de impacto, sabores auténticos y matices gracias al trabajo con lías en inox) se mostraba con mayor verticalidad y transparencia si cabe. El vino, que unos amigos (Adri y Fernando de Bagos) habían pedido a su amigo Xurxo ya está en la calle o quizás tras la barra de Bagos! Se llama Sesenta e nove arrobas 2012 y es una quintaesencia de albariño, que lleva incorporado el ADN de la tierra cercana al océano. Acero. Estilete. Corteza de limón. Sin concesiones. Alma de Xurxo, alma de Albamar. Mar a borbotones. Brisas atlánticas. A pesar de su mirada azul, casi asesina, el vino tiene cuerpo en la boca, tiene entidad y cierta untuosidad. Se entretiene y ramonea en el paladar antes de alegrarte el día, paladar abajo. Recuerdo del patio con limonero. El niño termina sus deberes, se acerca al árbol. Busca. Escoge. El olor de las hojas del limón arrancado. Aromas del desgarro. Exprime con la mano encima del vaso el salvaje limón. Cerca del mar del verano. Agua. Frescor. Sed aliviada. Ajedrea. Sal. Astringencia y carácter.

Era ya noche cerrada. Íbamos en el coche de Xurxo (que es metáfora de su alma, no digo más) hacia una fiesta de la que no sabía nada. Me fueron contando después, pero antes de llegar a eso (que no es tema para este post), Xurxo me interrogó sobre cómo veía las etiquetas de sus vinos. Y le dije, de nuevo, qué pensaba: que me faltaba un poco de congruencia entre los vinos que bebía y aquello que me transmitía el diseño de las etiquetas. También hablamos de las formas de algunas botellas. Por la tarde habíamos estado en el viñedo que más me gusta de los que trabaja, O Pereiro se llama, junto al campo de fútbol de Castrelo, en la desembocadura del Umía. Un sitio especial. Con el tiempo entendí el por qué de la charla: Xurxo tenía en la cabeza su primer albariño de finca y quería darle, no sólo un contenido único sino un nuevo envoltorio y una imagen renovada. Es la que tenéis en la foto interior, presidida por un mazarico. De nuevo la frescura, la brisa marina, la raspadura de limón. Pera limonera y salinidad, matizada por una fermentación maloláctica que se nota más en boca. Y por un trabajo cuidadoso con las lías. Consistencia, solidez y, al mismo tiempo, paso ágil en el trago. Ese perfil de acero de los vinos de Xurxo, matizado por la brisa del mar y la finura de las lías, se ofrece con generosidad en este Finca O Pereiro 2012, ya uno de los mejores vinos de mi amigo.
Finca O Pereiro 2012 de Albamar

7 comentarios:

Smiorgan dijo...

No he probado Sesenta e nove arrobas como tal, aunque igual los depósitos...
Finca O Pereiro es grande y lo será más! Xurxo ya hace que lo es...

Saludos.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Digamos que son primos hermanos pero que 69 Arrobas tiene también la personalidad de Bagos, son concesiones y a todo gas! Finca O Pereiro es, en mi opinión, el primer vino de madurez de Xurxo...aunque ni él mismo se lo crea...
Saludos!
Joan

Lluís Pablo dijo...

Totalmente de acuerdo Joan, O Pereiro para mí es el vino con más raza de todos los que ha elaborado Xurxo hasta ahora. También es cierto que la 2012 acompaña y es muy curioso observar como cuando lo das a probar es difícil de entender por algunos...y es que la no evidencia asusta, desmonta, descompone y no se entiende (por momentos me recordaba la 2008 alemana o borgoñona en su juventud). Otros en cambio han sabido ver que al vino sólo le falta algo de tiempo en botella para domar ese genio que lleva dentro y que todavía está alborotado después de embotellarlo...tiempo al tiempo pero O Pereiro 2012 va a dar mucho que hablar...¡faltan magnums!

Toni dijo...

¡¡¿Galiza?!! ¿El elaborador es portugués?.

Rumbovino dijo...

Querido Joan, gracias a tus guías hemos conocido a Xurxo, hemos probado todos sus vinos y hemos escuchado la historia de la etiqueta que has contado... Una tarde y media noche pasamos en la pequeña bodega disfrutando de ya no sabemos cuántos vinos, la tortilla de patatas maravillosa de María Isabel y unos mejillones inolvidables. De aquella visita recordamos el Finca O Pereiro como el "diferente" en todo y con gran potencial, y el 69 arrobas pasó más desapercibido, pero deja el sello de Xurxo bien claro. Un gran tipo este chico... que placer. Gracias por guiarnos hacia allí.

Abrazo grande y salute!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Hola, Toni, el elaborador es gallego y se llama Xurxo Alba Padín, con el apoyo y las de otros dos gallegos, Adri y Fernando, de Bagos. Más no puedo decir...
Saludos!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Es fatntástico que lo pasarais tan bien, aunque nada me extraña viniendo de esa casa y esas gentes!!! Todo es tan sencillo, todo tan normal...pero la calidad se esconde en cualquier rincón y nunca hay que dejarse engañar por las apariencias, ni para bien ni para mal. O para lo que parece bien o para lo que parece mal.
El mundo está lleno de trampantojos de todos los colores...
Un fuerte abrazo y salute, queridos amigos de la Pampa!
Joan

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