19 octubre, 2013

Manuel Vázquez Montalbán: 10 años

MVM 10 anys
18 de octubre de 2003: los pájaros de Bangkok dejaron de cantar. Las rosas de Alejandría se cerraron. El delantero centro se levantó como si nada. Biscuter dejó de ir a la Boquería. Manuel Vázquez Montalbán moría en Bangkok al pie del cañón, que es tanto como decir de un avión, viajando. En la cultura mediterránea no hay otra manera de estar con los muertos: los amigos se reúnen alrededor de la mesa, beben, comen (si es posible cosas que gustaran al muerto), cuentan detalles y anécdotas que vivieron en primera persona, se inventan cosillas, reconstruyen. Acaban recreando una figura que quizá no sea con exactitud aquello que fue en vida Manolo Vázquez Montalbán, pero que cumple con precisión el objetivo básico: MVM no ha muerto del todo. Seguimos leyendo sus obras. Seguimos recordando sus historias. Seguimos hablando, leyendo, comiendo, bebiendo, cocinando con él.

Ayer el Conuiuium de Slow Food que lleva su nombre, el de Barcelona, se reunió en el Matamala (km 0) con el conuiuium  de Colli Superiori de Valdarno (Toscana), del que MVM fue socio durante unos años. Tomamos el embutido que más gustaba a MVM (finochiona o salame sbriciolona e Fegatello), que fue de largo lo más interesante de la cena: curado con muy poca sal, con hinojo y semillas de matalahúva, con carne de cerdo muy seleccionada, un poco de pan con tomate y un buen Chianti Riserva Campo del Monte 2008 (Az. Agricola Campo del Monte), me hizo recordar detalles de mis pocos momentos pasados con el muerto al que estábamos convocando para charlar con él y resucitarlo por unas horas. Los Spaghetti alla Checco (mucho menos picantes de lo que, en los buenos tiempos, le habrían gustado a MVM: Asesinato en el Comité Central), de buena factura, y unas  excelentes costillas de cerdo con frutos secos y cítricos (Historias de fantasmas), completaron un menú que sólo pretendía una cosa: el reencuentro con Manolo a los diez años exactos de su muerte. Lo conseguimos. Salí pensando "desde los 15 años estoy contigo, desde que un profesor me hizo leer, ¡en la escuela! (bendito hombre), Informe sobre la Información, estoy contigo." Y no te voy a dejar. Siempre vas conmigo, cuando como, cuando paseo, cuando escribo, cuando cocino, cuando bebo. A veces paro y pienso "míralo con los ojos de Manolo". Y me divierto un montón. Seguimos, maestro.

6 comentarios:

Jorge Díez dijo...

Entrañable homenaje, Joan. Y hace falta, que tengo la sensación de que se le recuerda menos de lo que merece. No sé, a lo peor es obcecación mía.
Salud.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, querido Jorge. Estoy empezando a no entender cómo funciona esto del recuerdo en la gente. De la comunicación ya ni hablo. Sentado a la mesa con un montón de gente atraída por el décimo año de la desaparición física de MVM y me preguntaba alguien que si Biscúter era una marca de no sé qué...Por supuesto que hay un montón de gente que no le olvidamos, pero son muchos más, legión, los que ya ni saben que existió. Su hijo ha publicado ahora un libro de recuerdos que todavía no tengo.
Salud,
Joan

Jose dijo...

En este (perro) mundo que vivimos el recuerdo es apenas un par de días; una semana todo lo más. Es así de triste esta (in)civilización del continuo estímulo y refuerzo positivo (¿o era negativo?).
Siendo un crío supe de la existencia de Vázquez Montalbán por un juego de ordenador. ¡Ay aquellos vetustos chismes de 8 bits! En mi caso un Spectrum y en él "Los pájaros de Bangkok". Ahora la parte vergonzante. ¿Os podéis creer que nunca he leido un libro suyo? Pues se me cae la cara de vergüenza. Tendré que solucionarlo.

Saludos,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Es sencillo de arreglar, querido Jose! Y sin saber si te gustarña o no, puede que encuentres el espíritu de una ciudad que casi ya no es. Yo empecé a leer a MVM cuando no habías nacido tú (presumo...) y ese primer libro, que de ficción no tenia nada, Informe sobre la Información, me llevó ya a no perderle hasta que el desamparo atronó el cielo de Bangkok.
A veces, muy pocas, Jose, he pensado que de todos estos siete años de escritura sobre comidas y vinos, algo habría llamado la atención de MVM y, quizás, le habría agradado Por desgracia, empecé muy tarde y ya no lo voy a saber.
Hace tiempo que ya no me gusta lo que escribo con los ojos de Manolo. Y eso me hace pensar no poco...
Saludos,
Joan

Jose dijo...

Leo la fecha de edición de ese libro y fue once años antes de que yo naciera. Arreglaré esta (¡otra!) laguna mía literaria.

Sobre lo que escribes, primero te tiene que gustar a ti. Y por otro lado, ¿eres honesto con lo que escribes? ¿con el por qué lo escribes? ¿con cómo lo escribes? (tri-ubi sunt). Seguro que las respuestas a esas preguntas sí agradarían a Manuel Vázquez Montalbán, ¿no crees caro Joan?

Abrazotes,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

En efecto, Jose...y tampoco quiero confundir. Es evidente (para mí, claro) que yo no leí la primera edición. Leí la que pude pillar cuando un profesor me aconsejó el libro allá por un lejano 1974...Esa reimpresión, para ser exactos, marcó una parte de mi cabeza, sin duda alguna, sobre la prensa y sobre tantas otras cosas. De Informe sobre la Información hasta Galíndez, MVM entró ya en mi vida con un espíritu crítico, que no me ha dejado.
En cuanto a lo segundo, estoy en la previa antes de entrar en el tri-ubi.sunt que mencionas! Ando sencillamente en la idea de que vuelvo a escribir demasiado y de que necesito un poco más de espacio y de criterio entre post y post para gustarme algo lo que escribo y disfrutar más de ello.
Pude disfrutar poco de la vida de MVM, pero de lo poco que pude y de lo mucho que me han explicado algunos que le conocieron bien, creo que sí, que algo le gustaría, aunque en general nunca pierdo de vista esos ojillos entre burlones,cómplices, mordaces y cariñosos...
En fin...seguimos!
Un abrazo!
Joan

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