05 septiembre, 2013

Antoine Arena Cuvée Lisandra 2011

Antoine Arena Lisandra 2011
Patrimonio se encuentra en la zona más al norte de la isla de Córcega (Haut Corse), en la base de un dedo que, no pocas veces, ha acusado tanto a Francia como a Roma (cuando allí existía un imperio que quería invadir la isla, claro). Las colonizaciones han pasado sobre la isla, pero su carácter y sus maneras siguen. El paisaje, también. He podido charlar un par de veces con Antoine Aréna y he bebido sus vinos muchas más. Siempre he tenido las mismas dos sensaciones: darle la mano a él...se me antoja lo más parecido a que Córcega te estruje tu mano. Y beber sus vinos es lo más parecido a tomarte el paisaje del norte corso entero en una copa. Es de aquellas personas que hace vinos que son como él. Y sus vinos, además, son muy parecidos a la tierra de la que nacen. Da igual que sean de vermentinu, de nielluciu, de bianco gentile, da igual. Sus vinos son él. Sus vinos son paisaje, tierra y clima. Pueden gustar más o menos (Aréna es radical en su aproximación), pero a mí esa sensación, esa doble identificación con viticultor y paisaje, me apasiona, me encanta, me atrae irremediablemente y, por lo que acabo de decir, nunca me decepciona.

Cuvée Lisandra 2011. 13,5%. Monovarietal de nielluciu. Es uva muy extendida en la isla, de relativa poca coloración y que suele usarse para rosados. El tinto de Antoine abrió camino en su momento para una comprensión más compleja, radical y profunda de esta variedad de uva. Porque es roca y mineral este vino, aunque sea de capa media. Porque huele a campo y a rusticidad. Porque es fresco y es corso. Casi oigo a Polifemo gritar, aunque estemos en Córcega y no en Sicilia: "¡no os bebáis mi vino!" Bajo un castaño, en el monte, ovejas y cabras. Color divino, entre el rubí brillante y el granado filtrado por el atardecer, a poniente de la isla. Taninos cuadrados, pequeños pero jugosos. Grafito. Acidez tremenda. Vibra de energía y transmite valores esenciales, este vino. Pomelo anaranjado: más frescor, cítrico. Necesita aire, seguro, para liberar reducción. Astringente, rampante. La mora justo cuando termina su envero. Un hombre, sus hijos, las variedades de la tierra, la tierra y su condición. En una copa. Siempre fieles a lo que cada año dé. Me gusta. Mucho.
Contra Arena Lisandra 2011

4 comentarios:

Anónimo dijo...

gran celler...el vaig coneixer a chile de la mà de L.A.Luyt!

Jorge Díez dijo...

Me gusta esa depuración, ese simplificación: vino y personas detrás, un todo, transparentes. Tanto el anterior escrito sobre José Luis Mateo y Nistal como este. A mí me dicen mucho estas pocas líneas, me dicen lo esencial: me invitan a conocerlos si no lo he hecho.

Un saludo.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Un gran celler, sí senyor, d'aquells que, a més, tot el que toca ho fa bé, siguin blancs, negres, dolços...

Joan Gómez Pallarès dijo...

Siempre das en el meollo de las cosas, Jorge! Cada momento pide y, tantas veces..., te permite hacer sólo según qué cosas.
El tuempo de mi viaje y de las largas horas de escritura para explicar historias de personas y viñedos pasó. El tiermpo de Mallorca y de explicar en un dietario las trivialidades que sucedían, pasó también.
Hoy lo comentaba con un querido amigo: puede que yo me siente más cómodo contando historias de personas y de vinos más que describiendo loq ue más me gusta de lo que bebo. Pero...no tengo, en estos momentos, otra opción.
Y este es el formato que he escogido, en efecto!
Me gusta que te guste, vamos.
Saludos,
Joan

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