25 julio, 2013

El año que viví intensamente

Devastation by Mònica Quintana
Me debía un texto de este tipo. Quizá, también, se lo debía a algún amigo que pedía con insistencia un resumen de mi viaje por la España vitivinícola que más me interesa ahora. Pero no va a ser solo eso. No puedo. Desde julio de 2012 hasta el momento en que escribo (dos días antes de Santiago de 2013), han sucedido tantas cosas y las he vivido con tal intensidad, que mi vida ha cambiado. Yo he cambiado. Puede que para bien, pero todavía no estoy seguro...Iremos viendo. De momento, prometo no citar a ningún poeta ni filósofo. Como mucho, a gente del vino que, a ratos y aunque no lo sepan, también embotellan poesía y nos hacen sentir, con un buen trago, más cercanos a Schopenhauer y a la luna. Aviso: prepárate, que hoy va para largo.

El año empezó de la peor manera posible. Con dos terribles incendios (hace pocos días se recordaba en el Ampurdán -un abrazo, Víctor- ese primer año con actos y exposiciones), que mataron a cuatro personas y pusieron en peligro los viñedos de alguno de los pueblos con mayor tradición vinícola de la zona. No se ha hablado tanto de ello, pero también en mi otra zona de privilegio en Catalunya, el Priorat, hubo algún incendio que preocupó seriamente a muchos, noroeste del Montsant. Por suerte, aquí nada pasó a mayores. Empezamos la vendimia la tercera semana de agosto y con ella, empezaba también mi pequeño sueño, una utopía que, con los meses, se ha ido convirtiendo en hermosa (muy pequeña, pero hermosa) realidad: habíamos acordado con Dominik y Brunnhilde que mi mayor ilusión tenía que encontrar un espacio para nacer. Y ese espacio era Terroir al Límit, sus uvas y su bodega. "Haz el vino que te apetezca. Sabemos que es lo que más te gustaría hacer".
Rosat 2012 
Y lo hice, vaya si lo hice. Vendimié, comí mucha uva, escogí la que me pareció mejor para el vino que tenía en la cabeza, pisé, tapé, empezó la fermentación espontánea. Prensamos a los pocos días. No filtramos, no estabilizamos, no clarificamos. El vino, ya hecho en las distintas garnachas que podían formar el "coupage" final, reposó en barricas de madera usada y en acero inoxidable. Los últimos meses (a partir del 21 de enero de 2013), ya ensamblado y oliendo y sabiendo más o menos a lo que yo quería, el vino se hizo joven en una damajuana de 100L. Era una prueba y la cosa da para lo que da. Lo embotellé, botella a botella (sí, lo confieso, calculo haberme bebido en esa operación no menos de tres o cuatro litros...¡cómo disfruté!), el 2 de abril de 2013. Y hemos bebido, con Dominik, Brunnhilde y con unos amigos, tres botellas desde entonces. El 18 de junio, el 5 y el 12 de julio. El vino, rosado del Priorat (ese era mi primer sueño), nos gusta mucho. Lo confieso: ha salido bastante cerca de lo que tenía en la cabeza. Las botellas que se vendan, lo serán en un conocido restaurante de Girona. El resto, para los amigos. Muy pocas...El año que viene, ¡más!

Mientras mi rosado para Terroir al Límit (lo escribo, lo leo y todavía no me lo creo...) iba haciéndose, yo empezaba otra aventura, en paralelo. Quería escribir un libro sobre el vino que más me gusta; sobre cómo creo yo que se puede hacer; sobre qué actitudes y maneras de estar en el viñedo y en la bodega me interesan más;  y, por supuesto, sobre algunas de las personas que hacen esos vinos en España. Tenía tiempo por delante, tenía las ganas, encontré la ocasión propicia. Y la cacé al vuelo. No quería en absoluto hacer un libro con refritos del blog, una selección de posts, una antología...No. Quería escribir de cabo a rabo desde cero, a partir de lo que tenía en la cabeza y con las experiencias que me fuera dado vivir a lo largo de este año. Por primera vez en mi vida firmé un contrato para escribir un libro, con una fecha de plazo de entrega: 15 de junio de 2013. Y me lancé. Los primeros meses (hasta enero de 2013) fueron de mucho trabajo en casa: lecturas, codos, ordenador y escritura ante la pantalla. Mi entrenamiento en otros ámbitos me ayudó, claro, pero a finales de enero estaba ya agotado, con una buena parte del libro esbozada (que no bien escrita...) y con la familia mentalizada de que en febrero iba a empezar la segunda parte de mi aventura. Me iba para completar el sueño: recorrer España entera (al final se quedó fuera un trozo de la cornisa cantábrica...¡prometo volver!)  con el coche; para pisar los viñedos que me apetecía pisar; para beber con sus creadores, los vinos que más me apetecía beber en los paisajes donde nacen; para oler campos y montes; para conocer a las personas. Y para vivir, sin más, "en la ruta, de nuevo".
Portada RBA
Creo que el viaje ha sido lo que ha cambiado mi vida. Salí de casa el 18 de febrero de 2013 y la última anotación en mi diario, en la que formalmente me doy por despedido, es de 18 de mayo de 2013. Sí, seguí la idea de Basho: "desde tiempos inmemoriales, el arte de escribir un diario de viaje ha sido una actividad muy popular".  Quizá de una manera menos tensa e intensa que la de Siylvain Tesson, con su La vida simple (lectura imprescindible, sabio consejo de mi amigo Marc Lecha), quise consignar todo lo que sucedía fuera y dentro de mi cuerpo. Hubo algún alto en el camino, incluso una vuelta a casa, pero fueron tres meses de enorme intensidad, que nada tiene que ver con hacer las cosas con rapidez.  Planificaba mi viaje y mis etapas cada quince días, más o menos, y nunca preveía más de dos visitas en un solo día. Casi siempre, una sola visita: siempre con charlas sin reloj, siempre sin pedir nada ("quiero probar esto o lo otro", jamás), siempre dejando que las cosas fluyeran de forma natural y al ritmo que la persona con la que estaba quisiera.

Funcionó, muy bien diría. No recuerdo ni un solo chasco, ni una cita fallida, ni una persona que, cuando se da cuenta de que estás allí solo para escuchar y para entender a su tierra y a sus vinos, no dé todo para que te sientas mejor y para explicarte todo. Cada dos o tres días, buscaba un día entero de soledad, para poder asimilar cuanto iba aprendiendo, para redactar mis notas, para (de vez en cuando...) escribir un post en el blog. Hubo mucho y bueno, pero, sin duda, hubo hitos, momentos que se han quedado clavados ya para siempre en mi corazón y en mi memoria. Me salen así, de forma espontánea: las horas y días pasados con Rafa Bernabé, las pelotas de mondongo de su madre, los embutidos, pan y vinos tomados con Simón en La Mata: todo empuje, todo corazón, todo bondad. El pollo campero y la amistad sin condiciones de Ramón Saavedra. La pequeña charla con el padre de Federico Schatz, en La Sanguijuela (un paraíso en la tierra), y esa imagen, que no se borrará jamás, del abuelo atando cepas al alambre con el cochecito de su nieta al lado. Barro hasta los tobillos con Fabio Bartolomei y la homérica sopa que tomamos con su garnacha de Sotillo de la Adrada. La única persona con la que he comido dos veces en este viaje, hombre generoso y sabio, de prodigiosa memoria y ciceroniana humanidad, que quiso mostrarme su mejor cara allí donde pasó momentos inolvidables: El Escorial. Víctor de la Serna, una persona imprescindible para entender al vino en España, hoy.
Mariquita en el viñedo de Bernardo
Marc Isart...un hombre que entiende a la tierra y a los vinos como pocos en este país. Merece todo el reconocimiento que seamos capaces de darle bebiendo sus vinos de Bernabeleva. El hombre tranquilo: Mario Rovira sigue fiel a su destino y a su intuición, a pesar de todo y de todos. Es una de mis imágenes: los montes Aquilianos nevados al atardecer y yo saliendo de su nueva bodega-almacén, a punto de estrenar. Me llevo a Galicia entera en el saco: no hay nada que me disguste de esta tierra, nada. José Luis Mateo y la comida con su padre, Alfonso, en A Canteira, un momento para entenderme, gracias al ejemplo de José Luis; Sebio y su tremenda generosidad y ganas de compartir todo conmigo, no solo conocimientos (esa charla de madrugada); Bernardo Estévez: quizás el espíritu más equilibrado y cercano a la tierra de cuantos he conocido; Xurxo Alba y la madre que lo parió, qué mujer y qué hijo...Conmigo van esa tortilla de patatas, esa raya, las mejores filloas de mi vida y ese atraco a mano desarmada y ante testigos de Xurxo (en su furgoneta, que es una metáfora de su vida) para que, yendo ya hacia una presentación pública de sus vinos (ante casi 100 personas...), fuera yo ¡y no él! quien los presentara. Cómo lo pasé esa noche...¡Gracias, Silvia! Rodri...jamás habrá palabras para describir su generosidad y su amistad: por fin pude pisar su bodega nueva, allí donde sus vinos despegarán definitivamente.

De Galicia siempre salgo llorando y pensando cuándo podré volver...En La Rioja me quedé prendado de la fuerza y magnetismo de Roberto Oliván y con la emoción de pisar, por primera vez en compañía, los primeros viñedos propios de Olivier Rivière (La Losada, en Navaridas). Navarra es tierra de lobos, ya se sabe, y haber podido disfrutar un día entero de la pasión, amor y conocimiento que ponen Elisa y Enrique en "domesticar" a los suyos, tiene un gran valor para mí. A alguien podría parecerle que de Catalunya lo sé todo...este viaje me ha demostrado que estoy muy lejos de eso. Buenos consejos me llevaron a Montse Molla, Carlos Alonso, Joan Fabra, Didier Soto y Núria Dalmau. Ellos me han mostrado el alma de una tierra, el Ampurdán, que vive con cepas desde hace más de 2500 años. Del sur me quedo con el recuerdo de una lección magistral sobre sulfitos en el vino que nos dio Josep Lluis Pérez, maestro donde los haya, y con la valentía, alegría y confianza con que los hermanos d'Anguera afrontan la nueva etapa en su bodega. Del centro, me quedo con los brazos siempre abiertos de los Bartra, en su uilla rural del siglo IV d.C., en Sant Pere de Ribes. Algo único, por cómo son y por los vinos que hacen: allí me siento en casa. Y de mis saltos a las islas, dos fogonazos: el de la tarde al sol de poniente en La Hornaca (Tenerife), con Jesús, Visi y sus galletas de parmesano. Y la comida familiar con Xesc de son Durí, en Vilafranca de Bonany.

He aprendido de las personas, sí, como nunca había hecho antes.
La Losada en Navaridas de Olivier Rivière
Pero también he aprendido con ellas: cómo trabajan su tierra y  cómo la entienden. A su lado, he aprendido que beber cierto tipo de vino es una de las formas más naturales, espontáneas y lúcidas de volver a un paisaje, a un territorio, a su cultura. He aprendido que algunas personas siguen siendo la medida de todas las cosas, también en el viñedo y con su vino. He aprendido que el mundo del vino que más me gusta está hecho de pocos ruidos y de muchos susurros. He aprendido que allí donde generaciones de agricultores plantaron cereal, no hay que plantar cepas: probablemente no funcionarán o no lo harán como debieran. He aprendido que hay sitios donde es la tierra la que habla y nosotros los que tenemos que callar, mirar mejor y entender. Después, si hace falta, actuar. He aprendido que el secreto de un terruño en una botella consiste en huir de la monotonía industrial para buscar la polisemia artesanal. He aprendido que, en viñedos trabajados con la biodinámica, la presencia de microorganismos beneficiosos para la tierra es mayor que en otro tipo de terrenos. He aprendido que si un viñedo está sano y no ha tenido especiales problemas durante el año de la cosecha; si la uva se ha vendimiado en su justo punto y entra sana, fresca y en condiciones a la bodega, hay que hacerse a un lado y dejar que el vino se haga lo más solo y tranquilo posible. Porque lo más importante ya está hecho.

He aprendido que las levaduras indígenas son imprescindibles porque forman parte del ADN del viñedo, son las que se encuentran en la piel de sus uvas, en sus flores y árboles, en la historia de una bodega, las que van a permitir que el vino sepa al lugar donde ha crecido su uva y donde se ha hecho. He aprendido mucho pero tampoco hace falta ser exhaustivo, ¿verdad? Volví de mi viaje con tiempo suficiente para ir digiriendo cuanto había vivido y conocido. Me concentré en la parte final de la redacción del libro y algunas de las bodegas y personas que me dieron tanto pasaron a formar parte de él. No todas, por desgracia, porque el número de páginas era limitado. Estar de nuevo en Barcelona me "obligó" a abandonar mi soledad y a volver a compaginar actividades. Me descentró un poco, cierto, pero seguí conociendo a personas y bodegas, algunas de las cuales se han convertido ya en piezas importantes de un nuevo orden de cosas en mi vida. Terminé el libro y lo entregué en el plazo previsto. De hecho, ¡un día antes! ¡Porque nadie se había dado cuenta de que el 15 de junio de 2013 era sábado! Si todo va según lo previsto, me dicen que saldrá a la calle el 17 de octubre de 2013.

Sortida de sol sobre el Priorat BY Rafael López-Monné
En los últimos meses he participado, además, en un proceso de selección que, con probabilidad, me llevará a cambiar de trabajo en septiembre, en otra ciudad. Dejo algo que conozco bien y me adentro en un bosque de novedades que me apetece y para el que ya veremos si estoy preparado...Pero entro. A todo esto...¿alguien pensaba que los dioses se quedarían tan tranquilos contemplando cómo todo le iba más o menos bien a este pendejo? Mis dioses suelen ser buenos cuando los tratas bien, y Baco es mi protector: ¡le hago ofrendas a diario! Pero hay envidias...siempre las ha habido y este barbudo Odiseo ha sido sometido a un pequeño castigo. El dios del mar mandó olas que arrastraron el barco hasta las rocas. Ahora escribo desde una playa: no sé todavía si es la de los Feacios...Hambre, sed de vino, sal, cosas que te ponen a prueba. ¿Pensabas que podrías escapar sin pagar precio alguno a un año así? Insensato. A ese pecado se le llamaba "húbris" en griego antiguo: orgullo, altanería, insolencia, impetuosidad, injuria, testarudez. Daño. Los dioses castigan a los humanos por esa afrenta. Y ahora, escribo el post que necesitaba escribir unas horas antes que me digan si Poseidón gana o, sencillamente, me ha pegado un buen susto. Justo para decir: no te pases, Joan, todo tiene un límite y hay que saber sufrir, también. Prefiero que sea así: tenía muchas ganas, necesidad casi de escribir este texto y publicarlo hoy. A modo de agradecimiento por tantas cosas, por todo lo que he podido hacer, por todo lo que he aprendido y sentido, por todo lo que he recibido de tanta gente en el año que viví intensamente.

La primera foto es de Mònica López Quintana. La última, de Rafael López-Monné.

Postscriptum, redactado el 25 de julio de 2013 a las 9:00. Dicen los informes, y ratifica el médico, que los "aliens" que llevaba en el cuerpo sufren una "ausencia de signos de malignidad". Jodida estilística: ¿no podrían haber usado una figura menos rocambolesca que la lítotes? Por ejemplo: está usted cojonudo. Hoy se levanta la ley seca, además, y puedo comer casi de todo. No les cuento cómo terminaré el día. No porque no quiera, es que no podré hacerlo. ¡¡¡MIL gracias a todos los que os habéis interesado por mi estado de salud!!!

Postscriptum  2, redactado a la misma hora. Ni en la peor de mis pesadillas hubiera pensado que este post tenía que acabar lamentando profundamente lo que ha sucedido en Galicia. Ese accidente de tren, como siempre con las muertes imprevistas, deja a mi pequeña historia de un año en el lugar que le corresponde, mínimo. Y solo me alienta, ahora mismo, a llevar mi cabeza y mi corazón al lado de los que están sufriendo y van a sufrir las consecuencias de una tragedia de tales dimensiones.

36 comentarios:

Jose dijo...

Enhorabuena Joan, por todo, pero sobre todo, por el parte médico.

Saludos,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Sin duda, es lo más importante, Jose. El post lo habría publicado igualmente porque para eso lo escribí antes de saber nada de los resultados. Pero la vida, hoy, sería ya muy distinta si el barco se hubiera hecho trizas contra las rocas.
Poseidón está conmigo. Me ha avisado pero no me ha roto...No es mala pareja, esta de Poseidón y Dioniso!
Abrazo,
Joan

Enric M. dijo...

Hola Joan
Celebro que estiguis bé, que puguis gaudir com sempre i que el disset d´octubre puguem llegir el teu llibre.

Salut!

Anónimo dijo...

Hola, Joan, hace ya tiempo que me acerco a tu blog para disfrutar "virtualmente" de vinos, paisajes y gentes que has tenido la suerte de conocer y que nos cuentas con pasión post a post. Hoy me dirijo a ti y a tus lectores con una doble alegría, el libro que todos esperábamos y que en la cosecha del próximo otoño podremos saborear -cuando lo presentes en Barcelona, haré lo posible por asistir-y para celebrar que los "aliens" han sido amistosos. Salut i molts vins, Joan!
Manu Marín

Jorge Díez dijo...

Difícil día para estas letras, teñido de luto, pero era EL día.

Celebro que al final todo haya quedado en un aviso por parte de la salud pero en nada grave. Y celebro el nacimiento de dos nuevas criaturas (¿tres si incluimos al renovado Joan?), tu vino y tu libro. Al menos uno de ellos llegará a mis manos, sin duda. Habrá que aprender con todos estos recién llegados, siempre hay que seguir aprendiendo o es que ya no vivimos, y yo no estoy dispuesto a dejar de aprender.
Salud, hoy más que otras veces si cabe.

Rumbovino dijo...

Querido amigo,

Para los que amamos este mundo, el poder leerte y "vivirte" es un placer y una belleza .

Confesamos que mientras leíamos este post nos recorría una especie de escalofrío por todo el cuerpo, y nos preguntábamos cuando estábamos llegando al final, cómo terminaría la historia.

Estamos felices por vos y porque aún vas a dar batalla, mejor que antes incluso (porque parece que pensamos que nada nos destruye hasta que un sopapo nos avisa que hay que despertar y prepararse porque somos débiles), pero al mismo tiempo estamos inmensamente tristes por Galicia, nuestro hogar, y su xentiña. Desde la distancia solo podemos leer y escuchar lo que nos cuentan... y sufrimos.

Querido Joan, que el destino te depare millones de botellas y de historias más para contar. Nosotros te seguiremos disfrutando... Gracias!

Desde las frías pampas arxentinas. Tus amigos Noemí y Andrés

Mariano dijo...

Gracias Joan, por una feliz noticia en una semana triste.

No sé si llegaré a probar tu vino, pero sin duda me beberé tu libro y disfrutaré.

Me dejas inquieto con eso de que te vas a otra ciudad. A ver con quién hago yo ahora barra fija en Monviníc.

Ya contarás.

Un fuerte abrazo y felicidades por todo, pero, sobre todo por vencer a los aliens.

Bodega Ateneo dijo...

Magnífico post Joan, me alegro que todo haya salido bien, y la ley seca se haya acabado felizmente ; espero pronto ver tu libro a la venta y disfrutar de el, ya que nos acercas a la parte mas luminosa del mundo del vino; un fuerte abrazo de un torpe mirmidón.

Rafa.

P.S: una pena no haberte conocido en ese viaje, espero que haya una nueva oportunidad ;)

unaexcusaqualsevolper dijo...

Felicitats!
sobretot pel parte medic, a la resta de lloances ja n'estas acostumat.
Quines ganes de tenir el llibre a les mans, llegir-lo, devorar-lo...

P.d: restaurant... Girona... el Mams????

Joan Gómez Pallarès dijo...

Moltes gràcies, Enric. És curiós, pero no dir terriblement conflictiu, com la circularitat del temps ens arrasa...parlava de l'nici de l'any, al juliol del 2012, amb una tragèdoa. I les circumstàncies funestes, em van fer reredactar el final del post, ahir al matí, per no deixar fora un record i un homenatge als que estan patint tant per la tragèdia de Santiago de Compstela. El que em queda al mig, que és aquest any que acabarà, si fa no fa, el 17 d'octubre, és molt positiu en general, però sobretot molt intens i ple de zigazagues. No hi ha camisn rectes...Això he après tamb´çe. I si vols aconseguir una cosa, t'has de posar a caminar. Si et quedes assegut, segur que no te la duen a casa.
Ens trobem,
salut!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, Manu!
Lo del alien, caramba, me salió por lo de la medida de alguna de las bestias que me sacaron...Creo que Ridley Scott empezó a trabajar la idea de la película con algo así!!!
No diré que la publicación del libro sea lo de menos porque los de la editorial me matan!!!
Pero confieso que, para mí, lo más importante ya está hecho: el viaje de este año, las experiencias que ya van conmigo y que seré incapaz de trasladar realmente al papel (aunque lo he intentado), el hecho mismo de estar escribiendo y viajando al mismo tiempo. Todo ha sido muy rico en detalles y en trabajo, en encuentros y en informaciones de todo tipo (no solo las técnicas, digamos, sobre vinos y viñedos), todo ha valido mucho la pena, antes de que salga el libro.
A ratos lo veo casi como la anécdota.
Pero me apetece un montón tener a esa criatura en las manos también!!!
No sé qué tipo de presentación querrán hacer...
Por ahora hablan de prensa especializada, pero si consigio convencer a mis amigos de Monvínic (ya hemos hablado un poco d eso), intentaré hacer una presentación allí con lo que corresponde: no un tipo que, a lo que parece, quiere vender un vino. Sino un tipo que está con los auténticos protagonistas de su libro, vinos y bodegueros, y que son ellos los que tienen que hablar por las páginas de libro.
A ver si me sale la cosa...
Abrazo,
Joan

Bodega Ateneo dijo...

Me alegro mucho que todo haya salido bien amigo Joan, me ha emocionado tu epopeya, y ansío hacerme con tu libro cuando lo publiques; cambiar de aires en el trabajo es siempre un nuevo reto, y nos forjamos con ellos, como ante cada nuevo vino.
Una pena no haber coincido contigo en alguna de tus etapas norteñas, espero que haya una nueva oportunidad.
Y no confíes mucho en los olímpicos dioses, ya sabes que son juguetones y disfrutan enredando a los mortales ;)
Un muy fuerte abrazo maestro,
Rafa

Joan Gómez Pallarès dijo...

Siempre das en el clavo, Jorge, incluso con la mayúscula, ahí tan bien puesta. En efecto, para mí era El día. Quería escribir el post antes del médico para no desmerecer ni uno de los minutos que he podido vivir a lo largo de este año con este o aquel diagnóstico.
Y así hice. La desgraciada, funesta, terrible noticia de Galicia nos dejaba a todos anonadados. Y estuve pensando un buen rato en dejar el post para más adelante.
Pero después pensé, aunque no pudiera ya escribirlo en el cuerpo del texto: este año que vivo intensamente, todos los momentos que cada uno de nosotros vive intensamente alrededor, siempre han sido un mínimo homenaje a los que, ahora, no pueden seguir la rueda de la vida.
La celebración de la vida, constante y con conciencia de lo que se hace, es el mejor homenaje a los que han cambiado de estado físico.
Y lo publiqué. Puede que lo que he hecho se hubiera entendido mejor en Roma en el siglo II d.C., que hoy...pero lo publiqué. También por los que se quedaron en esa funesta vía.
Yo soy como tú, Jorge: no estoy dispuesto a dejar de aprender, de cuanto me apetezca y con las personas que me apetezca.
Así de claro.
Un abrazo,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Queridos Noemí y Andrés,
en efecto, de esa fatal coincidencia con el día de San Jaime ya no los libra nadie. Y lo peor: cuanto hagamos estos días en la comparación con el dolor y sufrimiento que ha generado ese terrible accidente parecerá (porque lo es) sin importancia ni relevancia alguna.
Solo hay una cosa importante en la vida: ser cada vez más conscientes de quçe queremos hacer en ella y con ella, porque nadie te dice cuando y cómo pasarás a estado gaseoso...
Por lo tanto, hoy más que nunca, un fuerte abrazo de este que tiene el corazón medio argentino, y el deseo de que disfruten de cada uno de sus momentos como si fiera el último. Y de que lo que vaya viniendo sea recibido como eso, como un regalo del que tenemos que gozar, sin más dilación.
Quien no viva así, muere un poco más rápido cada día.
Muchas gracias por estar siempre ahí y por traer el aliento de la pampa!
Va fuerte abrazo!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Si todo acaba como parece que va a acabar (por ahora, los pasos dados son correctos y van en la buena dirección), no voy a ir tampoco muy lejos: Tarragona, ciudad que quiero desde hace mucho mucho, y que me permite no dejar de vivir en Barcelona, aunque pase días y algunas noches allí.
La barra del Monvínic, por supuestísimo, seguirá siendo la nuestra!!!
Y del resto, cuánta razón de nuevo (y es que tengo unos amigos sembraos, caramba): he intentado escribir un libro que, en la medida de lo posible, se beba!!!
Un libro que, aunque tenga partes incluso algo sesudas (no a todos va a gustar que pasé unas páginas hablando, con perdón, de mierda compostada y de preparardos biodinámicos...), ha sido escrito con la voluntad de que sea de agradable lectura y pase como el trago de uno de esos ancestrales que tanto nos gustan!
Y lo del vino...será cuestión de pillar la ocasión al vuelo. Habrá muy pocas (seis para mí!!!), pero las habrá...
Igual me invento algún sistema para poder compartir con más amigos este primer vino, que es muy especial para mí, por eso, no porque sea la repanocha, sino porque es el primero.
Abrazo!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

En este viaje, Rafa, en efecto, se han quedado muchas cosa por hacer, mucha gente por conocer, algunas bodegas por visitar...
Pero mirémoslo por la parte positiva del asunto: algún día, ¿podré hacer como don Camilo José Cela...? No hablo de la calidad literaria, por supuesto, sino de ese segundo viaje a la Alcarria...¿Alguna choferesa encontraré que me lleve a hacer una reedición del viaje con otro tipo de comodidades...? Ya me relamo sólo de pensar en la posibilidad.
Muchas gracias por tu interés y por estar siempre ahí!
Abrazo,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Moltes gràcies, Unaexcusa..., per les teves paraules. Sens dubte, el que em fa més feliç i que ahir i avui siguin dies que disfruto molt especialment, és que fora els àliens, em sento i trobo com amb carrosseria nova!!!
Ho dic per lo d'Arbúcies, és clar!!! Ostitu, quin joc de paraules més dolent...Però Mams és a Arbúcies, reialme de les carrosseries!
No, No serà el Mams. Vam anar a explicar el vi a un altre restaurant i ja se'l van quedar tot (menys les poquísimes ampolles que ens hem reservat en Dominik, la Brunnhilde i jo): El Celler de Cal Roca el tindrà i en Pitu sabrà, com ningú, a qui treure'l, per explicar-li la història que hi ha darrera el vi. Li va agradar tant que va demanar tot el que fos possible. I vam decidir que allà es quedaven les ampolles.
Salut,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Me encantan sus enredos, B.A., son tan humanos en el fondo...pero cómo va a morir de celos un Olímpico...??? Pues sí!!!
El mundo griego hizo un regalo de un valor incalculable a una humanidad que ahora les da la espalda. Pero lo hizo: desde Homero hasta Eurípides y, por qué no, Plauto, poder hablar de las cosas de los hombres, de todos los hombres en cualquier momento de la historia del mundo desde que este es y en él se explican y se escriben historias, a través de los dioses y los héroes, nos hace distintos: nos hace partícipes de un teatro de emociones donde todo vale, donde todo sirve, mientras lo que se discute sean asuntos de lesa humanidad.
Esa imagen de Odiseo, zarandeado constantemente por Poseidón hasta quedar solo en la playa, muerto casi, a la espera de que la gran oportunidad de su vida lo vea y le de el despertar más dulce posible...es que me pone, vamos. Pena que el hombre tuviera que cumplir un destino, porque no tendría que haberse movido del lado de Nausicaa!!!
Habrá más oportunidades, seguro, quedan cosas que no he podido pisar. Y muchas ganas de hacerlo. Solo hay que esperar la oportunidad propicia. Y cuando la vea, será mía!
Abrazo,
Joan

unaexcusaqualsevolper dijo...

Ohhh, pel meu aniversari del 2014 tinc taula a Cal Roca potser en Pitu li queda alguna ampolla per compartir... :)

Respecte al canvi de ciutat, això vol dir que deixarem de gaudir-te per l'UAB? (potser ara fins i tot em poses cara: unaexusa... alies Carlos Escuredo). En tot cas, molta molta sort i encerts pel camí que comencis. Et seguirem, i gaudirem, ben d'a prop encara que nomes sigui 2.0.

Salut,

Carlos

Joan Gómez Pallarès dijo...

Hola de nou, Carlos!
Bé, és més que possible que si això acaba com ha d'acabar, i res no fa pensar que no sigui així, en efecte deixaré el lloc que hem compartit un cert temps.
Però seguirem junts aquí! Aixó és un fet!
Salut,
Joan

famílianinortiz dijo...

Quanta vida que's desprent d'aquestes paraules! Transmets embeja (sana) i misteri pel camí que emprens., els canvis sempre provocant mareig, però si son vuscats, sempre, quasi sempre, ens porten a llocs positius.
Enhorabona pel teu gran viatge i pel teu primer llibre i gracies per la teva tasca al "mon dels vins".
Salut!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Vet-ho aquí, estimats Carles i Ester, vida!!! Vida que gira al voltant del vi i de tantes coses que la gent del vi em feu sentir i per les que mai no us estaré prou agraït. La font de la vida, que cadascú, desde temps antics, s'imagina de maneres diferents, fa temps que la veig jo amb profundes arrels com les dels ceps, i brollant experiències com el vi quan fermenta: explosions de vida, fermentacions de vi.
Res nou: sempre les persones hem estat vinculades al mateix tipus de coses amb la naturalesa. Passa que la majoria ho han oblidat...vivint entre sorolls, presses i ciments no és difícil perdre el sentit del què i del com...
Una abraçada forta i ml gràcies per les vostres paraules. Donen sentit al que faig.
Salut i bons vins!
Joan

Joan Franquet dijo...

Esperaré leer tu libro, ya que haces y cuntas las cosas con facilidad y tu lectura, buen saber y tu pasión por en mundo del vino " ENGANXA i és com una droga"....después de cada publicación espero leer la siguiente. Y pienso cuando será ¿? Gracias por tu pasión y que la compartas con los que también nos apasiona !!
Xapeau o Xapó !!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, de verdad, Joan, por tus comentarios!
Sí me he dado cuenta, leyendo la primera tanda de de pruebas del libro, que una cosa es escribir dentro de los límites de un post, y otra, muy distinta, enganchar (gracias por el verbo!) al lector a lo largo de un libro entero y hablando de vinos...
No es nada sencillo y veremos cómo sale. Espero que te guste pero está claro que el ritmo de lectura tendrá que ser otro...
También es verdad que lo he escrito pensando en pequeños tragos, no en tragos muy largos (ya no hablo de los de Rafa Bernabé!!!). Y la gente podrá cogerlo y dejarlo a voluntad.
Si algo me gusta en la vida es compartir lo que sé y aprender de los que saben cosas distintas de mí. Así que seguro que en este camino nos encontramos!
Saludos,
Joan

Smiorgan dijo...

Llego tarde...

Una vez medio recolocado el cuerpo después de lo de Compostela, de hacer recuento de amigos y familia ( nadie directo, pero si amigos de amigos), con mil preguntas dando vueltas en mi cabeza que no serán contestadas, y con un escalofrío recorriendo el espinazo de los amigos que tantos años celebramos nuestra cena anual del apóstol en la noche del 24 en un local de la calle de A Raiña...llego a este post...

Lo primero, enhorabuena porque los aliens sean solo unos pasajeros incómodos y puedas volver a la bendita mala vida.

Lo segundo, buscaré y compraré ese libro. Y veré como hago para que me lo firmes y dediques. Quiero fardar de conocer al autor.

Lo tercero. Acabo de empezar a odiar al autor al que pediré una firma. Me caes mal. Poder llegar a escribir y transmitir como tu es algo que no estará en mi mano, pero que admiro.

Enhorabuena y esperamos con ansia.

Abrazos.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Buenos días, Elías,
y gracias por tus amores y tus odios. La naturaleza humana es así...simepre tengo en la cabeza ese pequeño poema de Catulo que, en cuatro versos, lo describe tan bien: acaba diciendo que "no sé por qué es así, pero así lo experimento y así lo sufro"...
Amar y odiar un tema tan viejo como el Génesis...
En cualquier caso, y dejando la ironía de lado, muchísimas gracias por el esfuerzo que haces y por estar siempre ahí, aunque sea tarde (nunca es tarde para mí!) y con en corazón partío, siendo de donde eres.
Fardarás de amigo, si te apetece hacerlo, por supuesto. Ya buscaremos la manera!
Un abrazo!

Julio Romero Tera dijo...

A los bebedores de vino, nos tiene sin cuidado lo que no sea vino y en menor medida importa la naturaleza y circunstancias del autor. Salvo, y por razones que el espíritu vela, determinados seres que nos parecen más brillantes en la noche y aun el día, más espontáneos, con menos artificios. ¿Con o sin pretensiones? Carece de importancia, pues todos tenemos sueños legítimos y en la mayoría de los casos, prosaicas facturas que satisfacer a final de mes. Obligar a una espera de tres meses, es una retorcida manera de tortura; aunque lo maquiavélico, es el anuncio de la publicación con tres meses de antelación. Me consta que el objetivo no ha sido el libro, quizás un monólogo interior con salvedades. Un On the road, donde los amigos: los iniciales y los que se sumaron en el camino, han conformado lo que ya estaba en proceso. Mi admiración y un incontenible ¡Bravo Joan!
Me asocio y reconozco en la adendas Postscriptum y Postscriptum 2.
Recomendaciones finales. Para los aliens: Surfing with the Alien de Joe Satriani. Para el libro una cuestión: ¿Cuántos libros hay que adquirir, para que se le asocie una botella de Rosat (A cura de J. Gómez Pallarés).
Un abrazo energético.

Julio Romero

Joan Gómez Pallarès dijo...

La verdad sea dicha, Julio (y si me leen en la editorial, me matan): no tengo puñeteras ganas de hacer publicidad ni dedicarme a vender el libro haciendo bolos por ahí...Pero este post era algo especial: el resumen de un año de mi vida tenía que incluir una referencia directa al libro. Es lo de menos. Lo de más es lo que he vivido mientras estaba en la labor. Y lo que estará, creo, muy muy bien, es intentar montar algun sarao con los vinicultores que se avengan, para hablar de vinos, pero sobre todo, para beberlos y para conocer a quienes los hacen.
Voy a ser, directamente, el anti Paco Umbral de la publicidad de un libro. "Oiga, no, yo no he venido aquí a hablar de mi libro. He venido a hablar de quienes hacen vinos que me gustam a explicar por qué y, si es posible, a bebérnoslos juntos!.
Eso haré. De todas formas...lo de los tres meses será nada...Publiqué la portada porque ya me dijeron que era la definitiva y en un plis plas, estamos allí.
El ferragosto lo mata todo, la gente olvida con rapidez. Y las cosas volverán a su cauce habitual.
Mi vida, no. Yo ya no soy el mismo tras este año. Y lo que haga a partir de ahora, también será, por lo tanto, distinto.
Tú lo has dicho muy muy bien. Se ha tratado de un largo e intenso monólogo interior, muchas veces en compañía de amigos, casi propiciado por ellos. Pero monólogo cuyas conclusiones quedan para mí.
Eres muy amable con tus palabras. La cosa ha salido como suelen salir las coas que salen bien: sin grandes planioficaciones y dejando que la corriente te vaya llevando.
Hace un año y medio preveía yo estar en una situación muy distinta de la que vivo ahora mismo. Releo el post, pienso además en todo lo que me ha pasado y no he escrito en él. Y me estremezco: de placer, de nervios, de inquietud, de turbación, de miedo.
Libros y vino: creo que voy a montar un viejo concepto, adaptado. Todavía hoy se convocan encuentros casi-espontáneos a través de la red para celebrar cualquier cosa, ¿verdad? O para crear algo nuevo y bonito: manifestaciones, cenas, música por sorpresa...
Creo que con mis botellas haré lo mismo. La única manera de poder compartirlas con tantos amigos será: "tal día, tal hora en tal lugar, venid con una copa en la mano". Los, pongamos, 20 primeros tendrán vino!!!" O algo así...
El año que viene, si los dioses lo quieren, habrá más.
Un abrazo!
Joan

Yuko dijo...

Joan san, felicidades por todo todo y todo, por tu salud, por tu aventura tan intensa, por tu primer libro, por ser tú. No puedo esperar coger el libro físico para sumergirme en el mundo de los vinos naturales de verdad de este país a traves de tus palabras con amor, pasión y profunda discreción. :)
Yuko

Joan Gómez Pallarès dijo...

Yuko san, es una gran alegría compartir contigo las buenas noticias!!! Y, por supuesto, y como siempre, compartir lo que yo pueda saber contigo es un placer y un honor.
(inclinación)
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Año de renovaciones y nuevas sensaciones. Me alegro mucho por todo y espero que a parte de leer tu libro pueda beber ese vino que has concebido, que ganas ;).
Un abrazo Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias por tus palabras, Jorge! En efecto, ha sido un año importante para mí, ya más que como amante de los vinos (que también), como persona. Estar bastante tiempo solo te da una cierta lucidez sobre dónde estás en relación con las cosas importantes de la vida.
Y en eso ando.
Por lo demás, no sé qué tipo de "tournée" tendré que montar para que todos mis amigos beban un poco de esas seis botellas que me tocan en el reparto del botín...
Complicado lo veo...Pero le doy vueltas!
Un abrazo!
Joan

Anónimo dijo...

Gran i emotiu post!
Pensa que a Mallorca t'esperen uns quants "Chateau's"!
Anims i a beure's el món!

eloi

Joan Gómez Pallarès dijo...

Moltes gràcies, Eloi!!! Hem hagut d'endarrerir un parell de dies l'arribada (per un compromís de fills...), però dilluns de la setmana que ve, 5 d'agost, agafo ja el barco i el 6 a la tarda, si hi sou, ja vin a agafar la meva quota de Chateau Paquita!!! I el que caigui de 4Kilos: vull que el primer vi que penetri el meu cos mallorquí sigui vostre!!!
Ben aviat!
Salut,
Joan

Anónimo dijo...

Ja ho saps…com si fos teva casa!!!

Joan Gómez Pallarès dijo...

És que, de fet, casa nostra és entre Son Durí i el celler!!! Serà genial aquest any, ja ho veig...potser fins i tot podré veremar una mica...encara que aquí, sobretot al Priorat, el verolat va amb entre dues i tres setmanes d'endarreriment!
Salut!
Joan

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