16 junio, 2013

Siete años y uno más

La viña de Juan Manuel Vetas bajo na nieve
Noche en blanco, como la que pasó el bello viñedo de Juan Manuel Vetas (en Ronda) el día que tuve la fortuna de pisarlo. Siete años en la vida de un blog son muchos. Mi amigo Manolo Gago (la única vez que he podido estar en el Fòrum Gastronòmic de Girona, hace ya cinco años) pronosticaba un máximo de cinco años de vida para un blog que hubiera sido cuidado y bien trabajado por su creador. Manolo sigue con su Capítulo Cero, como yo con este De uinis. Y, por supuesto, algunos otros amigos siguen ahí también. No nombro a nadie, así no me dejo a nadie: no me apetece hoy buscar las fechas de primer post de cada cual. Vamos contra la corriente efímera que, parecía, iba a dominar la blogosfera enogastronómica. Y aquí seguimos.

1 de junio de 2006 a 16 de junio de 2013.
1070 posts publicados (con éste)
12087 comentarios a los posts publicados y siempre contestados (salvo error, omisión o insulto)
Más de un millón de visualizaciones de esta página, con más de la mitad de lectores que son reincidentes.
40% de lectores en España; 8% en Estados Unidos de América; 3% en Francia; y el resto, repartidos en todo el mundo, pero sobre todo en la vieja Europa (Alemania, Portugal, Italia, Reino Unido), América del Sur (Argentina y Chile) y Asia (sobre todo, China). Muy pocos lectores africanos...

Vengo de un viaje de tres meses que me ha cambiado como persona y como bebedor de vinos. Más que nunca, necesito entender al vino en un paisaje y con las personas que lo hacen dentro de él. Y más que nunca, quiero hacerlo con el menor número de interferencias posible. Con la mayor naturalidad posible. Si yo he cambiado, me parece de Perogrullo que el blog cambie conmigo. Aunque mi amigo (todavía no sustanciado en carne), Jesús Melitón, proponía ayer un estrabismo vínico, con un ojo en la viña y otro en el inevitable mantel (que tiene que volver en forma de catas de "guante blanco" y  del que, por supuesto, no reniego), no me veo yo en eso.

Constato, por otra parte, que no critico, que las formas y los fondos de los blogs hace mucho que no cambian. Las formas...parece que se haya inventado todo pero veo, con admiración hacia este medio, que el microblogging (140 caracteres en forma de tuit) no se ha cargado a nuestro macroblogging (di lo que quieras con los caracteres que consideres necesarios). El resto, son aderezos y maquillaje  (videoblogs; photoblogs, etc.) de una realidad difícil de ocultar: escribir un blog significa, en primer lugar, querer escribir: no basta con decir "me toca hacerlo" o "tengo que estar". En segundo lugar, hay que saber escribir. Y en tercer lugar, significa tener algo que decir y con un punto de vista concreto, el que sea pero uno. No todo el mundo cumple con esos tres requisitos básicos. Se trate del tema que se trate.

El contenido de mi blog. Aquí no puedo hablar ya del resto porque cada cual va por donde cree oportuno y los temas y sus aproximaciones son infinitos. Sigo teniendo ganas de escribir sobre gastronomía, es decir, sobre vinos y sus comidas. Pero necesito renovarme. Si la forma sigue pareciéndome correcta en lo básico (y lo básico, en un blog, es que te lean y reaccionen, en forma de comentarios a tus escritos, que tú siempre contestas), aunque pueda proponer algún cambio estético (que también me apetece), lo que corresponde es tocar el fondo, el contenido, lo que un periodista llamaría, quizás, la "línea editorial". Tengo claro (o me parece claro, vaya...) que si algo se aprecia en este blog es el comentario de proximidad: sobre las personas, paisajes y vinos que conozco más de primera mano, porque he estado en sus campos, porque he hablado de sus vinos en sus bodegas y los he bebido entre sus cepas.

Ése va a ser el primer cambio radical. Si hago algo, lo hago a fondo. A partir del próximo post voy a escribir sólo de personas que conozca personalmente, y de sus vinos. En la medida de lo posible, además (rico no soy y mi tiempo, dentro de muy poco, volverá a ser limitado), que sea de vinos cuyas cepas haya visto también en persona y sepa cómo trabajan ellos sus campos y cómo sus mostos se convierten en vino en sus bodegas. Eso, sin duda, va a restringir el radio de acción de mis posts: sobre todo Catalunya y España; por supuesto, algo de Francia y de Italia (los países que más he visitado y donde puedo ir con más facilidad) y, menos, Alemania, Suiza, etc. Creo que escribir sobre cualquier vino del mundo que pase por mi garganta, por más que me guste, no aporta nada especial al blog. Habrá vinos, pues, que quedarán en mi estricta intimidad de consumidor.

Voy a intentar que mis posts sean más breves (¡menos éste!) y, en la medida de lo posible, que hablen de un solo vino. Estos últimos meses han sido excepcionales en contenidos, pero lo habitual no es que yo tenga tantos datos de una sola bodega, de las últimas cosechas, etc., como para que en un post hable de diez vinos...De nuevo, me propongo que el otro cambio mayor que se perciba sea en la forma escrita: en cómo digo las cosas, con qué palabras, sintaxis y estilo las digo.

Sigo dando la razón a Jamie Goode, aunque él, con su propio ejemplo, se contradiga: con esto de los blogs del vino, uno no se hace rico en este mundo. Ni tan siquiera se profesionaliza o saca suficiente dinero como para pagarse viajes y botellas. Yo no, por lo menos. Ni tampoco busco ninguna de las dos cosas. Quede claro, pues, que este es un blog amateur y radicalmente independiente, que no recibe un euro por publicar ningún tipo de contenido. En los últimos años, muchas empresas se han acercado a mí pidiéndome precio para escribirles posts patrocinados por ellas en mi blog. Menos UNA persona, UNA repito, nadie contestó a mis requerimientos: el producto tiene que gustarme mucho. Si no me gusta, no escribo sobre él. Tengo que poder escribir lo que pienso sobre él, además. Tengo que poder decir que escribo un post pagado, si no, la gente dejará de confiar en mí. Voy a cobrar en función de lo que la empresa que me pida un post patrocinado, facture: si la empresa factura 1000 millones €, pongamos por caso, pediré en proporción; si factura 100 mil €, igual, etc. Nadie, nadie ha contestado jamás a mis peticiones, cuando ellos eran los que se habían puesto en contacto conmigo. Mala educación, sin duda, acompañada de un sentimiento (mío, por lo menos) de que "a los que escribimos en un medio que se llama blog nos toman por imbéciles". Si quieren publicidad gratuita, que escriban ellos sus contenidos y los publiquen donde les parezca oportuno. La publicidad que es gratuita en mi blog, que es toda, la decido yo.

Hay otro tipo de publicidad, claro. Lo he dicho en varias ocasiones, pero no hay manera. Y el recibidor de casa se ha convertido en un almacén porque todas las botellas que recibo no caben ya en bodegas, armarios y neveras. Sólo escribo sobre las botellas que yo compro o las que me regalan mis amigos. No escribo jamás sobre botellas que me mandan las bodegas como parte de sus campañas de publicidad. Las respeto profundamente, las leo, las sigo y, por supuesto, decido si compro una botella. Si la compro y me dice algo, en positivo o en negativo, escribo. No hay más. Por favor, dejen de mandarme eso que, de manera casi ofensiva para el vino que contiene, suelen llamar muestras. Esto se va a complicar ahora, claro, porque lo que manda en el blog a partir de hoy, es el criterio de proximidad. Aunque sea un viticultor alemán, vamos: si no le conozco y no sé cómo trabaja, no voy a publicar sobre él.

Mucho se ha hablado en las redes últimamente de según qué cosas. Nunca con el menor fundamento real: ni tengo jefe ni lo busco. Y creo, con sinceridad, que me siento mucho mejor sin nadie que me vaya diciendo "tienes que escribir sobre esto" o "hay que catar el sureste español" o "sobre éste, mejor que no digas nada malo, ¿eh?". Queridos amigos míos han tomado ese camino en los últimos meses y espero con ganas y ansiedad sus primeras publicaciones. Y, sobre todo, que les vaya muy bien. Pero tengo claro que lo mío es trabajar en la promoción y difusión de la cultura del vino solo y sin jefe que me diga qué y cómo tengo que escribir.

Creo que he dicho ya todo lo que la noche blanca me ha susurrado. No hacen falta resúmenes. Este, por lo demás, no es un post de auto-ayuda: qué mal me siento, lo dejo, por favor convencedme de que siga, decidme cuánto os gusto, etc. Pasé por ese ridículo una vez. Y ya está. Estas últimas semanas he tenido alguna conversación con amigos sobre el tema. Me han ayudado mucho, sin duda. Y creo que he podido concentrar, ahora, mi sentimiento sobre la continuidad del blog en este texto. El día que piense que no me da lo que necesito y le pido (me pido, vamos), ese día lo diré. Y se acabará. Ese día no ha llegado todavía. Un abrazo grande a todos los que seguís al otro lado. ¿Un año más? ¡Vamos!
Barranco Oscuro bona
Esta foto es de un viñedo de Barranco Oscuro, en Cádiar.

28 comentarios:

Gastrono Vi dijo...

Bravo Joan! Todas las cosas cambian y las personas también. Personalmente creo que, aunque cambies tu "linea editorial", seguirás teniendo muchos lectores a los que les encante poder leer historias de vinos tal y como las explicas. A mí siempre me han gustado más las personas que cuentan el porque y el donde de un vino, de manera personal, que los que simplemente les dan un número.
Con ganas de seguir tu evolución!
Saludos.
@Gastrono_vi

Joan Gómez Pallarès dijo...

En el fondo, Gastrono Vi, no hago mñas que verbalizar y reconocer lo que he venido haciendo en los últimos meses. En esos momentos, sólo podía publicar sobre loq ue tenía más cercano. Y no nacia, esa acción de ningún tipo de refelxión.
Pero tras reposar un poco todo lo que he vivido y bebido, lo tengo claro, ahora mismo: lo que me apetece es escribir sobre lo que conozco mejor. Que es lo que me pilla más cerca. Y de paso, es lo que, creo, más puede interesar a quien me lee donde esté. Siempre me he preguntado: intersa mucho que yo opine sobre un vino australiano? A Quién...?
Muchas gracias por seguir ahí!
Saludos!
Joan

anna dijo...

Joan, es de los escritos más sinceros y honestos que he leído nunca. Esta lealtad tuya hacia lo que te gusta y lo que conoces a fondo será recompensado por la fidelidad de los lectores, que crecemos contigo cada vez que nos acercas un vino, una bodega, una viñedo o un elaborador. Un buen cambio, una excelente reflexión, un exitoso futuro!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Hola, Anna, y muchas gracias, de veras, por escribir aquí y por compartir tu visión de lo que apunto en este post.
No había para mí otro camino tras los meses de experiencia vivida en mi viaje por los viñedos y viticultores de España: acercarme más a la gente para entender mejor sus vinos y sus tierras.
Me importa, sin duda, que los que lean los textos de este blog se lo pasen bien y reciban una buena información. Que sean muchos o pocos, la verdad, hace mucho que dejó de preocuparme.
Quiero decir que hace mucho, mucho, me pasaba el día mirando índices, número de lectores, quién leía, dónde y cuándo lo hacía y otras tonterías similares...
Ya pasó, y ahora con un puñado de buenos lectores como tú y como la gente que, escriba algo o no, se acerca aquí para saber de los vinos que más me gustan, me siento más que recompensado. Muy recompensado, vamos.
Saludos!
Joan

Smiorgan dijo...

No se si hubo algún problema con mi anterior comentario. Decía que seguiré viniendo a esta, la casa de un maestro, donde tanto aprendo y disfruto, y donde tan a gusto me siento.

Las cosas buenas duran, se mantienen y se difunden. Eso hacen tus textos. Enhorabuena por esos 7 años.

¿Un año más? No! Siete!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Pues sí, hubo algún problema, porque no me había entrado tu comentario!
Ya está: arreglado!
Y ya sabes que en esta casa siempre eres muy bienvenido, Elías. Siete más no creo...Pero uno, sí, lo intentaré!
Abrazo,
Joan

Donatus dijo...

Tempora mutantur et nos mutamur in illis...
Pues eso, querido magister.
En otro registro, me ha encantado el retruécano que he (mal)entendido. Escribes que hablarás de "vinos cuyas cepas haya visto también en persona"; pues, mira por donde, yo he tomado lo de 'persona' referido a las 'cepas', ¿o no es de esto de lo que hablas, de cepas que se cuidan y miman como si fueran vástagos propios?
Seguiremos leyéndote hasta que decidas seguir escribiendo, no te quepa duda. Todos valoramos tu honradez y tu talento narrativo (casi siempre ;-)
Saluus sis, dilectissime!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Más Heráclito quizás, querido Donato. Más bien he sido yo quien ha cambiado en los últimos meses y conmigo las cosas que hago. Nunca te bañas en un mismo río, pero porque nunca eres el mismo. Ahí estamos, en esa metamorfosis. Y al final, la sinécdoque al poder. Vino, cepa, uva...
Me gusta lo que dices, por supuesto, pero en este asunto, lo primero, junto con la honradez, es el criterio. Después, deductum dicere carmen...
Vale, mi karissime.
I.

Jose dijo...

¡Qué barbaridad! Siete años ya, caro Joan. ¿Te imaginas poder decir "hará 20 años que tenía 20 años" desde el blog?

Abrazotes,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

¿Con sinceridad? No, no me lo imagino! Pero en fin, con Serrat vamos haciendo camino desde hace muchos muchos años.
Abrazo!
Joan

Jose dijo...

¿Y te imaginabas hace siete años llegar hasta aquí? Porque yo no imagino cada día ni siquiera el día siguiente. ¿Cómo imaginarme algo a siete años vista o a esos veinte años? Caminar, beber y vivir (y disculpadme este pleonasmo)

Abrazotes,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

No, la verdad, pensaba que no superaría los cinco. De hecho superé las dos crisis canónicas que pronosticaba Gago y la conclusión es lo que escribía ayer: lleva mucho tiempo, sí, pero los beneficios digamos morales y físicos (el vino se bebe) que me proporciona son, sin duda, mucho mayores que los que tendría si cerrara ahora el blog.
Así es que sigo caminando, sigo comiendo, bebiendo (muy bueno el betacismo pleonástico) y, como consecuencia de todo, ello, sigo viviendo. Y a ratos, lo sigo contando.
Un abrazo!
Joan

M. Ángeles (Secocina) dijo...

¡Felicidades por esos años tan bien llevados! :))
En mi experiencia de nueve años ya con mi blog, he visto y he sentido mucho de lo que cuentas en este post. Al cabo de estos años, concluyo que me importa la autenticidad sobre todo. En mi cocina, en la vida, en los blogs, cómo no. Te dejo estos versos que Gerardo Diego escribió con la sabiduría de la madurez:

“No escribiré ya más un verso
en que no haya embarcado toda el alma
aunque no lo parezca
aunque se le antoje frívolo
al que no sabe la misión del fuego
y su escondido origen”

¡Un abrazo!

Joan Gómez Pallarès dijo...

¡Qué cita tan oportuna y bien escogida, M. Ángeles! Preciosa y oportuna, sin duda, porque lo que subyace a todo lo escrito ayer es, precisamente, eso: se acabaron los posts de ocasión, de lance, de "toca cada tres días uno". No lo escribí porque ya lo dije hace unos dos años y me atengo, desde entonces, a esa idea,que es la de Diego. Escribo sólo cuando tengo algo interesante que decir.
Muchísimas gracias, de veras. Y un abrazo! Y a continuar, claro!
Joan

Bodega Ateneo dijo...

Sólo puedo felicitarte Joan, yo estoy pasando mi primera crisis con el blog, me alegra saber que se puede superar, que sepas que somos muchos lo que te echaríamos de menos si cierras, así que adelante!

Joan Gómez Pallarès dijo...

No hay mucho secreto en esto de las crisis, cuando se trata de un blog amateur, claro. Si es algo profesional, los números mandan por supuesto.
Pero si es amateur, como en mi caso, no hay más que mirar dentro de ti cuando hay una crisis del tipo "qué hago yo aquí, por qué estoy metiendo tantas horas en algo que no "sirve" para nada, y etc".: si sigues encontrando algo que decir, sigue. Si te has quedado seco, para. Decir por decir, hacer por hacer, por lo menos en mi perspectiva, no tiene mucho sentido.
Ánimos! Y muchas gracias por tus palabras!
Joan

sommplanet dijo...

Gracias por compartir tus decisiones más sopesadas pues conviertes tu blog en algo más nuestro. Tu coherencia, en un mundo tan agitado como este nos viene a todos muy bien.

Joan Gómez Pallarès dijo...

También he pasado muchas épocas de mi vida en ese mundo tan agitado, Somm! Y he aprendido la lección, hasta el punto de que sé cuando hay que parar un poco y bajar de él. O proponer cosas para que la gente se sume a esta manera más calmada de hacer las cosas. Como se hacen en los viñedos que conozco cada vez mejor.
Gracias por tus palabras.
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Obviamente no estoy de acuerdo contigo con los tres puntos que significan escribir un blog pero es cuestión de opiniones. Para mi un blog es decidir tenerlo, hacerlo y mantenerlo, lo demás depende de cada uno, de sus exigencias y de lo que que busque y quien lo lea decidirá si le interesa para seguir leyendo o no.
7 años son muchos años para el trabajo que da una bitácora y más como esta. Yo llevo 5 y miro hacia atrás y me sorprendo del tiempo que ha pasado.
Las crisis son normales, eso significa que no hay estancamiento, ni conformismo y que uno quiere evolucionar.
Don Joan seguramente encontrarás el sitio donde te encuentres cómodo para seguir aquí, aunque creo que la decisión que has tomado es muy restrictiva.
Y ya sabes que seguiré de "supporter".
Enhorabuena

Joan Gómez Pallarès dijo...

Buenos días, Jorge! De hecho lo de los tres puntos no afecta a mi blog, afecta a todo lo que hago y, sobre todo, a todo lo que leo en la vida. Quiero decir que si no leo cosas escritas por alguien que quería escribirlas; cosas, además, bien escritas y cosas que me digan algo con un punto de vista (insisto, el que sea), entonces ¿a qué me enfrento como lector? ¿A "comunicados de prensa" que lo que hacen es describir una actividad o lo que sea? No me interesa, la verdad. Soy muy respetuoso con las exigencias que cada cual se otorga, pero las mías tienen que ver con lo que yo siento como lector. Si en esa condición, pido lo que acabo de describir, ¿cómo no voy a intentar hacerlo cuando escribo yo algo?
Pero insisto, no es un tema de un blog de vinos y comidas. Cuando escribo cosas en ámbitos muy distintos, intento lo mismo. Otra cosa es, por supuesto, que lo consiga. Pero lo intento con plena conciencia de lo que hago.
Y en efecto es lo que tú dices: si no veo que hay ganas y voluntad (por parte de quien sea y en el tipo de escrito y medio que sea) de avanzar en este triple propósito, dejo de leer o de escuchar.
Estoy harto de que la gente escriba por escribir o hable por hablar. Necesito algún tipo de contenido que vaya más allá de la mera descripción, con tanta frecuencia, además, mal hecha.
Me gusta la palabra "crisis", Jorge. En griego antiguo, su primera y más importante acepción es la de "acción de decidir". He decidido, en efecto, tirar por este camino y vamos a ver hasta dónde y cómo aguanto. En cualquier caso, siempre que estés cerca, será un placer mayor!
Y, de nuevo, no estoy de acuerdo contigo: ¿restrictivo es que conozca bien a Bernardo Estévez y pueda hablar de su Issué? ¿O que hace unas semanas tuviera la oportunidad de charlar un buen rato con Jean Foillard y ahora me sienta con mayor capacidad para hablar de sus vinos? Y mil etc.
Cierto; ahora voy a seguir entrando a una tienda y comprando lo que me apetezca, pero no podré escribir de todo. Eso más que restrictivo, lo veo yo como perspectivo. Tengo otra perspectiva: he cambiado. Pero tú sabes bien que cuando estaba en un gran salón, tampoco me proponía catar todo. Y que siempre me proponía algún punto de vista, alguna perspectiva, un hilo temático fuera el que fuera (blancos, por ejemplo; o vinos de una zona; o una añada concreta en tintos, etc.). En lo que nunca me he sentido cómodo es en catar/beber sin más objetivo que ese.
Nos seguimos, como siempre!
Un abrazo,
Joan

David González dijo...

Felicidades Joan!!

No habia caido en la cuenta que ya llevamos 7 años, un mes y 5 días de Adictos a la Lujuria, por suerte casi nunca ha sido una condena.

Salud

Joan Gómez Pallarès dijo...

Sí, David, vosotros y yo nacimos casi al mismo tiempo!
Un abrazo y a seguir!
Joan

Cuch_illo dijo...

Tu blog es único, Joan. Disfruto cada palabra y aprecio profundamente la posibilidad de conocer aquello y aquell@s que están detrás de una etiqueta y una botella cualquiera.

Me encanta saber que seguirás en la brecha. A mi no me perderás de vista.

Un abrazo

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchísimas gracias por tus palabras. En el fondo, siempre que hablamos de vinos hablamos de personas, no puede ser de otra forma. Pero intentaré hacerlo más explícito, ya en el post de hoy, y tal y como he intentado estos últimos meses. Aunque con mayor brevedad!
Saludos,
Joan

Jorge Díez dijo...

Este tipo de reflexiones supongo que las hacemos todos los que tenemos un blog por afición, sea sobre el tema que sea. Quien lo tenga por otros motivos tendrá otros problemas pero no estos. En fin, Joan, serena decisión, meditada, así que ya tiene mucho de buena. Lo demás te lo dirá el tiempo y tus propias consideraciones. Seguimos juntos este camino, que nunca sabemos dónde acabará. Ni creo que sea lo que más importe.
Salud.

Joan Gómez Pallarès dijo...

En efecto, Jorge, creo que llevas razón, Este tipo de post se ha convertido, casi, en un género literario!
Seguiremos bebiendo y viviendo juntos una temporada! Y por supuesto, no tengo el menor interés en saber dónde ni cómo terminará.
Salud!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Hola Joan. Con respecto a los tres puntos que hablabas. Me parecen muy bien como exigencia personal y como selección de lo que leemos pero no me parecen algo a exigir al resto, cada uno en su casa...
Mi comentario anterior no era opinar sobre tu forma de verlo y llevarlo a cabo sino que si yo aplicara esos puntos a los que te refieres, tendría que cerrar el blog.
Me parece además, por lo que "exiges", que tampoco te "tengo" de lector ;).
Y cuando me refería a "restringir" lo digo porque reduces mucho los temas a que tratar, sin más. Me parece bien, no tengo nada que decir al respecto ni quería que lo pareciera, solo era una observación, obvia por otro lado. Como opinión, ahora si, me parece una evolución lógica por tu parte.
Lo de pagar por post. A mi me lo han sugerido pocas veces pero en una de ellas me ofrecieron 10 € por un post. Me quedé alucinado de ver que hay gente que quiere comprar tu voluntad y ética por 10 €, alucinante.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Querido Jorge, yo he dejado de leer periódicamente, que no esporádicamente, muchos blogs por una sencilla razón:la falta de tiempo. No por otro cosa. Y en efecto, se trata de mi opinión y de mi autoexigencia, pero como lector busco también que se den esas condiciones. Tú me ofreces otras cosas preciosas, que no están, como tú muy bien sabes porque tú mismo te las dices (no yo) entre las que yo me propongo en mi blog. Tú bebes muchas cosas a las que yo no podré acceder. Y tu blog, como repositorio de notas de cata y de características de los vinos, es precioso.
A cada cual lo suyo.
Lo de los 10€ me parece directamente un insulto...

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