17 abril, 2013

¿Proemios a mitad de camino?

Desde Briones tras la lluvia del 11 de abril de 2013 Es una costumbre antigua, clásica, ésta de proponer una breve pausa, una reflexión, antes de proseguir el camino. Sobre todo, antes de finalizarlo en la meta que uno se había propuesto alcanzar. Digamos que se trata de un segundo proemio pero en un lugar que no es el que, por naturaleza, le correspondería. Con la breve pausa pascual, e incluyendo los días pasados en las Islas Canarias (en los que descubrí no pocas cosas...), son ya más de dos meses de camino, casi 9000 km rodados y más de 40 bodegas visitadas, charladas, bebidas, vividas. Salí de Barcelona hacia el sur, con la idea de dejar Catalunya para mi última etapa. He estado en Utiel-Requena, en La Manchuela, en La Mancha, en Alicante, en las Sierras de Granada, de Málaga y del norte de Sevilla, en Cádiz, en Extremadura,  en el centro de la Península (en Carabaña, en Méntrida, en San Martín de Valdeiglesias, en Cebreros), en la Sierra de Francia y los Arribes, en Zamora, en Toro, en la Ribera de Duero, en Rueda, en el Bierzo, en Galicia, en la Rioja y Navarra.

Se ha quedado en el camino la Cornisa Cantábrica (Cangas, Liébana, la zona marítima de Euskadi), que intentaré recuperar en un viaje más corto y centrado. Falta ahora, en las próximas semanas y antes de que el calor apriete más de lo que uno desea cuando patea viñedos, una de las partes que más me apetece de este viaje: Catalunya y Baleares. Aunque la gente piense que conozco bien la zona, sé que tengo mucho por descubrir todavía. Y, sin duda, tengo algunos vinos que he bebido con placer pero cuyos viñedos y bodegas no conozco. En los próximos días, publicaré alguna nota sobre lo que más me ha gustado de la Rioja y Navarra (Roberto Oliván, Olivier Rivière, Elisa Úcar y Enrique Basarte). Y espero poder terminar mi Iter Hispanum con algún apunte catalán y, quizás, balear.

Vivo con intensidad estos meses, siento sin dificultad cuándo hay conexión con un viñedo, con un paisaje, con las personas que hacen en este o aquél lugar sus vinos. Charlo mucho y con gente muy diversa.  No sé en qué momento entro en sus vidas, pero la gente se abre y acepta, generosa. Me dan su tiempo, su energía, su conocimiento, su experiencia, su amor por lo que hacen. También paso mucho tiempo en silencio (no sólo el de la noche, que casi nunca ha sido blanca), sobre todo mirando con atención el paisaje y sus habitantes, escribiendo y leyendo. Aprendo que no existe una fórmula, una solución. Quien tiene todas las respuestas a las cuestiones que la tierra o el vino le plantean, hace un vino que no me interesa. He visto y aprendido cómo se escucha al viñedo, cómo se observa su evolución. Sé ahora (aunque no siempre pueda hacerse...) que hay una sola manera de comprender qué y por qué es un vino: viajar, ver, charlar, beber, aprender. Callar y respetar. Dejarse absorber. Finalmente, entender y asimilar. Los jóvenes suelen hacer una o dos estancias largas e intentan aprovechar los hemisferios para hacer dos cosechas en un solo año. Les diría, si alguno quiere escucharme, que no es la manera de entender.

En el camino está la respuesta, no en la estancia. Ahora lo sé. Lo único que no entiendo (aunque estuve un buen rato frente a la casa de A. García Calvo en Zamora) es por qué el camino tiene nombre de mujer y el río lo tiene de hombre. Voy a seguir, a ver si encuentro una respuesta...Desde Briones tras la lluvia del 11 de abril de 2013 dos

16 comentarios:

Mixtura Gourmet dijo...

Hola amigos, muy buen artículo y muy buenos vinos, ya aprovechando os invitamos a degustar los vinos gourmet de salamanca que tenemos a un precio de lanzamiento en la web vinos gourmet

Joan Gómez Pallarès dijo...

Hola, M.G., ya me parece bien que la gente me use para venderse. Si puedo ayudar, lo hago, y hay un montón de ejemplos por ahí. Pero tampoco nos pasemos con la publicidad. Este blog nace para que la gente lo utilice sin beneficio comercial de ningún tipo. Abajo a la derecha se explica claramente.
Gracias,
Joan

Jorge Díez dijo...

Se me ocurre que las mujeres tienden más a seguir ahí, a dar soporte, mientras los hombres no paramos, no podemos, estamos de paso; acompañamos mientras nuestra ruta coincide. Quizá por eso camino y río...
O a lo peor es un monstruo soñado por una escasa razón este apunte.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Agustín García Calvo hacía una reflexión sobre el genero de las palabras y el título de su artículo, el que comentaba TaoPlatón, era Sobre la feminidad del camino. Ya en Homero la palabra, siendo (o pareciendo) morfológicamente masculina (-os), es de género femenino. Mientras que en latín, brutotes ellos, es de género neutro. Pero nada es lo que parece...en realidad, la distinción es otra, porque hay ni pocas palabras que tendrían que ser femeninas (porque son en *-a-) pero son masculinas; y al revés. En latín igual.
La distinción real no era esta, en su inicio, sino de la animado/inanimado. El camino que uno puede hacer es animado y acaba desembocando en palabras generalmente femeninas. El camino ya hecho suele ser inanimado, y de género neutro.
En fin...que la cosas es más compleja de lo que parece, pero la idea es que el camino que está por hacer, femenino en este caso, es el que te da la vida, la animación. Mientras que el camino ya hecho, neutro, ya no te da nada. Hablo de lingüística, claro! Por eso, uia, en lat., es femenino, mientras que iter es neutro.
Lo del río, en la línea que comento, es un sinsentido morfológico en griego. Por lo menos para mí. Prima la historia de la palabra sobre la razón que apuntaba antes. O quizás los griegos pensaban que el río no era camino...!?
En fin... para las 9 de la mañana no andamos mal tú y yo, eh?
Saludos,
Joan

Individu dijo...

Querít Joan,
Leo (más de una vez) el post, y voy también del tirón a los comentarios. Y casi olvido el post mismo y pienso en el uso abusivo -hoy- de los blogs: que si autobombo, masturbaciones, felaciones, publicidades vestidas de kaki, ese cómo buscar qué escribir para generar muchos comentarios...
Y vas tú y te marcas estos juegos preliminares, donde a uno no se le ocurre qué coño comentar porque quedó todo dicho...

En fin, viva la libertad de uso de los blogs.
Y vivan las excepciones!

por cierto, vendo opel corsa...

Jorge Díez dijo...

Si es que no son horas de ponerse a darle vueltas... al camino.

Un saludo.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Sin duda, Individu; que cada cual utilice sus medios de expresión como mejor le parezca, pero a día de hoy este blog se rige por los criterios de Creative Commons Non Profit. Es decir: que yo hablo de lo que me parece como me parece y nadie me paga por ello ni obtengo ningún beneficio comercial ni deseo que nadie obtenga ningún beneficio comercial por lo menos sin que me lo comente antes.
Está claro que si escribo es, entre otras razones, para hacer que la gente conozca vinos y, si es el caso, se interese por beberlos. Esto es comercio, sin duda.
Pero de ahí a que me cuelen (porque quise, claro, porque los comentarios los modero antes) "banners" con publicidad que no he elegido yo comentar...
En fin, yo a lo mío.
Abrazo,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Ahí le han "dao", Jorge, ahora comentaré algo sobre el tipo de camino que he empezado a recorrer estos días, ya en Catalunya.
Saludos,
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Ya te bautizé en su día como el "Labordeta del vino", no lo estás haciendo nada mal, no. Menudo lujo de pateo y vivencia. Tienes alguna fecha marcada para publicar ese libro?

Joan Gómez Pallarès dijo...

La verdad, Jorge, es que la comparación con Labordeta, por más inmerecida que sea, me llega al corazón.
No hay fecha para nada, amigo. Yo voy haciendo y a ver qué sale...
Saludos,
Joan

Juan M. Redondo dijo...

Aunque después del viaje, encuentro, vivencia, sensación, vides, vida, vino, vicio,(envidia toda que le vamos hacer) descansarás, esperamos verte por Asturias, por los VC de Cangas, en tu próxima escapada. Salud¡
Juan M. Redondo

Joan Gómez Pallarès dijo...

La verdad es que entre lo que me quedó pendiente en Cangas, las ganas de ver algo en Liébana y la información que he recogido de Euskadi, el viaje al norte cantábrico está cantado, Juan M. Sólo tengo que encontrar un poco de financiación, es decir, ahorrar algo! Pero ganas, le tengo ya muchas.
Ahora, ando ya concentrado con Catalunya, que tiene mucha tela que cortar!
Salud!
Joan

Anónimo dijo...

Saluus sis, Johannes!
Menudas disquisiciones filológico-etimológicas leo por aquí. Veamos a ver si contribuyo a oscurecerlo esto un poco, al modo de Heráclito: ya sabemos su famosa frase de panta rei (todo fluye), pues bien, en esto del fluir está la raíz indoeuropea *rei- que podemos encontrar en el latín rivus (con un sufijo -wo- propiamente de formación de sustantivos masculinos; y este sí que 'corre', porque significa 'arroyo' en latín). Lo del griego potamós ('río) parece que tiene que ver con la raíz indoeropea *pet- 'precipitarse, volar', y vendría a indicar 'el flujo que se precipita'. Baste lo dicho para los filólogos recalcitrantes (tú y yo y unos pocos más, supongo).
Lo que verdaderamente me mueve a escribirte es ese contundente "En el camino está la respuesta, no en la estancia. Ahora lo sé."
Coll..., Joannidis, ¿no te trae esto a la cabeza a Cavafis? (otra vez a vueltas con la filología, ¡si es que no tenemos remedio! Y lo entiendo, ¿eh?; ¡con García Calvo de por medio, por si faltaba algo!): si es que esa es la Ítaca que todos andamos buscando, en el vino o en la vida: el camino es lo que nos hace sabios. Celebro leértelo, aunque te confieso que me dejas atónito: háztelo mirar, que decís por Cataluña ;-)
Bene ualeas!
Donatus.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Querido Donato,
la verdad es que no pretendía llegar a según qué niveles de indoeuropeo...pero está perfecto que lo hayas puesto tú por escrito.
Por lo demás, el mito de Odiseo, tan interesante y distinto, tan parecido en otras cosas, al de Eneas, persigue siempre la consecución de un fin que me parece, mayor y más viajero me hago, equivocado: la meta como objetivo narrativo. Es lo que comentaba con una amiga: a mí lo que me hubiera gustado es que Odiseo se hubiera quedado con Nausicaa, caramba, o que Eneas hubiera echado unos párrafos más con su reina. Pero las fundaciones tienen lo que tienen. Yo, como no me siento en la obligación (ni me lo manan los dioses, claro) de fundar nada, cada vez más voy por libre.
Lo que tienes que desarrollar (pero ya será un día en privado) es ese "Celebro leértelo, aunque te confieso que me dejas atónito: háztelo mirar, que decís por Cataluña". ¿Doy otra imagen? En fin...ya me contarás.
Pero lo dicho, y repito, yo no estoy por Ítaca, por llegar, estoy, al contrario, por no llegar nunca. Así es más divertido y se aprende más.
Cura ut ualeas, dilectissime Donate!
Iohannes

Anónimo dijo...

Bueno, Joan, no me lo tomes a mal: pretendía un simple guiño de filólogo a filólogo con pasión enopática común. No obstante, quedaré encantado de 'desarrollártelo' cuando andes por los Madriles. ¡A ver si en una de estas escapadas al foro que hagas hacemos por quedar! Me tienes a tu disposición, magister.
Abraçadas.
Donatus.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Querido Donato, me encanta ese desarrollo. Confieso que el indoeuropeo no es lo mío, aunque tuviera la suerte de poder estudiar con Pepe Fortes (un sabio enorme y timidísimo). Me interesa especialmente la relación entre los conceptos de género animado o no y el desarrollo de la masculinidad o la feminidad, en función de que el camino indique que algo se ha recorrido ya o que se puede recorrer todavía.
Así que si podemos algún día, tomaré esa lección con mucho gusto!
Una abraçada!
Joan

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