10 abril, 2013

Los agros perdidos de Antonio Saborido

Viñedo de 200 años en Xirpin Barbanza En el DRAE, la palabra "agro" significa "1. m. Campo, tierra de labranza." Indican que procede del latín ager, agri . En latín, si la palabra no lleva adjetivo, significa siempre "campo cultivado" y sólo cuando éste ha sido abandonado o no se ha cultivado jamás, se usa un adjetivo para indicarlo (agros incultos, por ejemplo). Eso fue, exactamente, lo que sucedió durante las dos horas en que estuve paseando (en compañía de Antonio Portela y un amigo suyo), con Antonio Saborido, de Xirpin, por las tierras de labranza de la parroquia de Abanquerio, en el municipio de Boiro, frente a la ría de Arousa. Anduvimos dos horas con su coche, parando en esta o aquella parcela de viñedo suya, y la expresión que más veces salió de su boca fue "todos estos agros estaban plantados" o "los agros llegaban hasta aquí". El amigo de Antonio, al final, se quejaba un poco: "no hemos visto nada y había otros viñedos que podíamos haber visitado". Puede que tuviera razón...pero lo que a Antonio Saborido le salió del alma mostrarnos fueron todos los agros que se habían perdido en los últimos 40 años, los agros perdidos de Antonio, los que él, con sus propios ojos y ya de niño, ha visto cómo iban desapareciendo de su paisaje.

Puede que fuera, por lo demás, la manera más eficaz de que alguien como yo (el único que, en realidad, conocía ese extraordinario paisaje arousan por primera vez) se diera cuenta de qué significaba realmente encontrar un viñedo como el de Xirpin (en la foto superior). En un ejercicio que ya conozco como habitual en Galicia, Antonio ha ido controlando pequeñas parcelas (no agrupándolas porque en Boiro eso es imposible: ¡tiene apenas una Ha en 12 parcelas!), cuidándolas con mimo y reconstruyendo un paisaje que, hace cincuenta años, era tal y como le véis ahora en la foto superior: cepas emparradas a unos 60 cm del suelo (francoarenoso), prefiloxéricas y con unas edades que iban de los 150 a los 200 años. Los niños vendimiaban sentados...El valor de lo que hace Saborido es doble, aunque en realidad es incalculable: no sólo sigue representando con orgullo la memoria de lo que fue (casi al estilo de Fahrenheit 451); también se niega a que desaparezca lo que todavía es. Y por ello, gusten más o menos, sus vinos Xirpin blanco y tinto son mucho más que vinos. Son historia de Galicia embotellada. Porque yo jamás había probado algo como el Xirpin blanco. Esos viñedos centenarios plantados en pie franco en medio del bosque son de raposo (branco lexítimo), Viño da terra de Barbanza e Iria, y aunque contienen un mínimo porcentaje de albariño, saben a algo muy distinto.

Saben a raposo, saben a historia, saben a clima y territorio, saben a Antonio. Son pues, y en muchos sentidos, vinos únicos. Probamos un Xirpin blanco 2012 con 12,7% y de depósito aún, que era punzante, redondo y algo dulzón (aunque seco por completo: la uva es así). Tiene un punto tropical y, sí, es poco ácido en comparación con sus uvas vecinas del sur, muy redondo y con el tanino pequeño. Huele a nísperos maduros, al hueso de ese níspero, tiene un posgusto de una finura vegetal enorme: aromas de helecho y de liquen en el bosque húmedo. 2500L de blanco en 2012...El Xirpin tinto 2012 lleva mencía, sousón y caíño y el que probamos dejaba sentir la reducción típica del sousón, pero tenía una fragancia tremenda: pimienta roja y grosella roja también (12%). Tanino fino, pequeño pero jugoso. Con los mejillones en escabeche caseros, abrimos un Xirpin blanco 2010 y seguí notando una finura grande en ese raposo: finura de la flor del jazmín, ese punto dulzón y embriagador, mimosa en flor (aunque sin la penetración ácida de la planta). Es un vino que se afina y adelgaza en boca con reposo en botella.

Este viaje mío, que va ya para las ocho semanas, podría tener varios subtítulos: el de las islas perdidas (cada bodega que he conocido parece una isla frente a un mar que las ignora) y los robinsones reencontrados (a pesar de todo, hay en ellas un montón de orgullosos supervivientes). O el de los viñedos perdidos, abandonados, convertidos en maleza y pasto del bosque y de las plagas. El viaje de los agros perdidos, tal y como nos enseñó Antonio Saborido, podría llamarse. Y a pesar de todo, sigue habiendo mucha gente que cuida, mima y embotella las cepas que encontró. En la foto inferior, Saborido, izquierda, está con Antonio Portela, o viticologo dos bagos, que se me antoja, cada vez más, pieza fundamental para entender la Galicia vinífera de hoy. Gracias a ambos aprendí un montón de cosas en Boiro.Antonio Saborido y Antonio Portela

16 comentarios:

SIBARITASTUR dijo...

Cosas así son a las que me refiero cuando en algún intercambio de opiniones, digo que a mi si me importa de donde, qué y como está hecho un vino, frente a los que dicen que lo que verdaderamente les importa es lo que tiene en la copa, si les gusta o no.
Para mi este tipo de vinos parten todos con un plus, y a la hora de elegir botellas son las primeras opciones.
Había oido hablar de estos vinos pero no he tenido la suerte de probarlos, y menos aún de pisar su origen.
Y sobre antonio Portela, suscribo lo q comentas y añado que ese salón que organiza junto con Marina en Tui, es un All Star del vino Gallego, impresionante.

Smiorgan dijo...

Agro también existe en galego: 1. Terreo de cultivo [por contraposición a terreo a bravo, souto, prado, seara, campo ou aldea]. Sinónimo de leira, terreo, veiga.
Ay, amigo Joan, el minifundio galego... Creo que es una cosa consustancial al gallego. No hay forma, oye, de que se pongan de acuerdo para juntar fincas. Xurxo sabe algo de eso también. Esa tradicional e inmemorial desconfianza galega...
Así hacer "vinos de finca" es un tanto complicado, no?
Saludos.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Yo creo que las dos cosas son importantes, Jorge. Ya he llegado a un punto en que si un vino me parece muy mal hecho o con mucho defectos y problemas, escribo sibre él, Pero casi siempre lo hago ya sólo de los que me dan cosas interesantes en copa y, despu´,es me dicen también algo la persona que los hace, el viñedo de donde sale, la historia del lugar, etc.
Demasiado viejo soy ya como para perder el tiempo en según qué cosas.
Cuando viajas y vas a buscar también lo desconocido te arriesgas a todo. Y a veces sale bien, a veces mal. En la Rioja me está pasando especialmente...Estoy arriesgando mucho aquí para caminar lo no trillado o lo que ya conozco.
En la tienda, si confío mucho en quien me vende, arriesgo. Si no, voy a cosas que ya conozco o que me ha recomendado mucho alguien en quien confíe.
Ando así.
Tui...el único consuelo para mí (que tampoco iré este año) quizás sea que he podido conocer no pocas de las bodegas más interesantes que estarán presentes. Pero poco consuelo es...
Un abrazo,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Gracias por la información, Elías. Yo me quedé con el español y el latín. Pero estaba claro que si Antonio Saborido usa la palabra es porque su gallego, lengua materna, es lo que le da para ese concepto.
Vino de parcelas tendría que ser el nombre!
Saludos,
Joan

Toni dijo...

Lo que dice Sibaritastur creo que tiene algo que ver conmigo.
A mi SI me importa "de donde, qué y como está hecho un vino" pero me importa más lo que hay en la copa. Es decir, que si un vino que me gusta esta hecho por una bodega "industrial" no tengo problemas, el caso es que lo disfrute, pero si no me gusta ya puede ser que esté hecho por un viñeron respetuosísimo con la tierra, de agricultura biodinámica, viñas bicentenarias, laderas con pendiente del 90%, rendimientos de una cepa por hectárea, etc, etc, que no lo voy valorar más por eso.

O me gusta o no me gusta. Creo que se entiende.

Y este último caso me pasó hace poco con un blanco gallego de cuyo autor que se ha hablado muy bien en estos foros. A mi no me gustó o será que no lo entendí.

Antonio dijo...

Agros perdidos y muertos menos en la memoria de Antonio.
Islas perdidas pero vivas y con raices más profundas y pensamientos y sentimientos más sanos que el mar de ignorancia que les rodea.
Pero nada dura sin fin, y todo retorna eternamente, o algo así...
Moltes Gracies per tot Joan

SIBARITASTUR dijo...

Joan todos andamos así, recomendaciones de alguien en quien confiamos o cosas que se leen de proyectos interesantes etc. Defectos?, creo que entiendo lo que me quieres decir pero supongo que algunos son tolerables, no?.
Podríamos hablar de algún vino por ahí que según lo standar es defectuoso y para mi está muy bueno.
Creo que siempre hay que arriesgar porque sino nos aburriariamos demasiado. A veces sale bien y otras mal, pero es una ctitud vital y divertida.

SIBARITASTUR dijo...

Toni el comentario no iba por tu personalmente pero si que lo hemos hablado. Ya sabes que estoy de acuerdo contigo en el fondo pero para mi, antes dd elegir un vino la procedencia, el quien y el como es determinante. Y luego si me gusta bien y sino no.
En cuanto a los industriales, puede gustarme y mucho pero si lo son, si lo sé, trato de evitarlos, no me interesan.
Ese vino que no te gustó, fue Salvaxe?. Si es así podrías detallar más tu opinión?. Si es ese a parte de muy pequeña producción es algo diferente, complejo y potente. Creo que puede chocar un poco sino estás de probar vinos así pero al menos es auténtico y eso lo valoro mucho. A mi si me gustó aunque no se encuentra en mi "alineación de inicio". Hace tiempo que no los pruebo pero me gusta más Hush

Joan Gómez Pallarès dijo...

Hola, Toni, al margen de lo que comentéis Sib. y tú, sí quiero decir que a mi también me importa que el vino sea bueno, sin más. Jamás antepongo apellidos de padre y madre (madre, la tierra, claro; padre, quien lo hace, sin ánimos machistas vamos) al nombre (vino). Como todos, bebo de todo y lo que quiero es que sea un buen vino. Si es un buen vino., un vimo que me gusta, entonces busco cómo se llaman el padre y la madre. Jamás al revés ni, tampoco, jamás que me condicionen los apellidos a la hora de conocer.
Primero hay que beber, después saber. Casi siempre, en este viaje, ha sido así. Pasa que en muchos casos, ese beber viene de muy lejos. Y cuando ese beber me ha gustado, entonces ha venido el conocer. Si el beber no me interesa, no ando un paso para conocer a los padres...
Es cierto, con todo, que las sorpresas saltan cuando te mueves y en este viaje, en algún caso ha pasado que he conocido antes los apellidos que el nombre, caso de Saborido y Xirpin. Pero si no me hubiera dicho algo el vino, no hubiera escrito sobre él, eso también está claro.
Tampoco quiero decir con esto que todo lo que visito y me gusta tenga que salir en el blog. El blog sirve para contar cierto tipo de historias, y otras muchas de vinos que también me han gustado en nombre y apellidos en otro sitio saldrán. Espero.
Saludos,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

A mí no me gustan los vinos que tienen defectos, Sib., si entendemos la palabra con el mismo sentido. Vinos que no sean perfectos, que son casi todos, porque la perfección no existe en términos globales, me gustan muchos. ESo está claro. Pero con defectos, es decir mal hechos o con problemas, no me gustan ni hablo de ellos.
Saludos,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

En efecto, querido Antonio, a eso los Griegos le llamaba Aión y Cicerón lo tradujo por Aeternitas. Ahí estamos, persiguiéndola a través del cultivo de la vid y del vino que da.
Un abrazo!
Apertas,
Joan

Toni dijo...

Sí Sibarita, creo que ya había comentado aquí que iba a probar el Salvaxe 2010. Me pareció un vino demasiado pesado y cargante. No es que estuviera mal pero me pareció un vino para una cata. Para cenar con él se me hizo difícil después de la segunda copa y eso que tú sabes que a mi no me disgustan en general los vinos potentes ya sean tintos o blancos.

Toni dijo...

Al final creo que estamos todos de acuerdo. Lo importante es que te guste el vino y si luego tiene alguien detrás interesante como persona o como viticulor, pues mucho mejor como me pasó en semana santa viendo la bodega Los Frailes de Valencia.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Pues eso mismo, Toni, ni más ni menos. Si hay una historia interesante que contar, un paisaje o un viñedo que describir, algo que te de un plus, pues tanto mejor.
Saludos,
Joan

Javier dijo...

Soy más de cerveza que de vino (no de la caña de Amstel), y la verdad es que tu blog está genial, así no la lío a la hora de llevar una botella a casa, enhorabuena y a seguir así.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Yo no reniego de una buena cerveza, sobre todo ahora que esté país está despertando del letargo en que le sumió la Edad Media y se están haciendo buenas cervezas artesanas en muchos sitios. Y más que se van a hacer, por los proyectos que voy conociendo.
Pero vaya, que no hay color ni sabor ni historia ni nada. Aquí no tenemos ninguna abadía benedictina haciendo cerveza desde el siglo XII ni campos que te cuenten nada. Ni etc.
Me alegra que este blog y, seguro, otras muchas cosas buenas del vino, te animen a llevar botellas a casa!
Es el mejor premio y regalo que se me puede hacer: que me digas algo así!
Muchas gracias, Javier!
Saludos,
Joan

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