13 marzo, 2013

Vinos Ambiz de Fabio Bartolomei

La soledad del manager de cepas En 2013 se cumplen los primeros diez años de esta pequeña bodega que no somete sus viñedos a control alguno. Ni tan siquiera los conejos están preocupados: si no saben cuántas botellas podrán producir cada año es, por ejemplo, porque los conejos se les comieron, en 2012, casi la mitad de la cosecha. Estuve un día con Fabio, italiano nacido cerca de Lucca, educado en Escocia y adulto en Madrid: su vino es la pura expresión de su personalidad, un hombre sencillo, honesto, polifacético, sin tapujos, natural, afable. No echa nada al campo que no sea natural (el raspón  de su propia uva y la boñiga de un rebaño de ovejas y cabras ecológico de un vecino, compostado durante más de un año pero sin ningún preparado: no es biodinámico, todavía…añadiría yo), no echa nada al vino. Depende cada año de lo que la tierra les dé. Ni más ni menos. Por eso nunca sabe cuántas botellas tendrá. Trabaja con o sin hollejos (eso sí, siempre con despalillado) en función del tipo de uva.

La airén la fermenta en acero inoxidable, la prensa con rapidez y la deja reposar con sus lías unos tres meses. El vino que da es espectacularmente sabroso, fresco, muy de flor en el campo de primavera. En 2010 la vinificó con maceración carbónica y tuve la suerte de tomarme una botella superviviente con él: una prueba real de que este tipo de maceración produce vinos que pueden vivir varios años. 2010 estaba grande, incluso algo tánico, astringente y terpénico (con aromas de pera y de pulpa de moscatel, ¡siendo airén!). Conservaba esa mínima alma del CO2 y creo que con un buen cordero de la zona hubiera quedado de maravilla. La otra variedad blanca de la zona, la uva malvar, la trabaja con sus hollejos para producir lo que él llama Vino Naranja (por su color, no porque lo haya infusionado con naranjas). El vino pasa por lo menos seis meses con sus hollejos y el que probé (que había pasado por un solo travase y reposaba ya en unas lecheras –sic-) sabe directamente al viñedo del que sale: en Villarejo de Salanés (con Fabio, pensativo, en la foto), a 770 msnm, de cepas de 100 años sobre un suelo arcilloso y algo calizo. Nos pusimos de barro hasta las rodillas (llovía ese día…) pero me empapé del sabor y aromas de ese viñedo increíble: ese aire de arcilla y barro, de olivos con su aceituna madura, de cobre (seco en boca pero al mismo tiempo, sedoso por el tiempo en que ha estado con sus lías) y yesca…todo eso estaba, intacto, en el vino.

Comimos en Morata de Tajuña, donde tiene su pequeña bodega en un espacio alquilado donde Juan, un tipo amable y cómplice. Buena gente. En la Tinaja (C/ del Carmen, 28, teléfono 918730604), un lugar de toda la vida donde, claro, los jueves sirven paella, tomé un consomé delicioso (como el que hacía mi abuela sabía tras la lluvia caída) y unas espléndidas albóndigas caseras. Con ellas rematamos la botella que habíamos medio llenado directamente de un depósito de inoxidable. Una garnacha de Sotillo de la Adrada (en Gredos), de cepas de más de 50 años, de un color bello como hacía tiempo que no veía: brillante, con luz propia, cardenalicio. Cantueso, madroño, frambuesa en posgusto, caramelo de violeta. Fresco, redondo, ligero y sencillo, sin madera y desde la fermentación, con sus hollejos. Llevaba unos seis meses así cuando lo bebimos. Para embotellar ya y beber a espuertas, si hubiera botellas para ello. Me fui de Morata con la sonrisa en los labios por haber conocido a Fabio, por haber pisado sus viñedos con él, por haber compartido su duda congénita en cuanto hace y por la historia de uno de sus vinos del 2012: la uva la pisaron su hijo y todos los compañeros de clase, unos veinte, más padres y madres. El jaleo fue tan descomunal que el cuaderno de bodega de Fabio, donde llevaba anotados todos los detalles de vendimia y vinificación, se perdió. ¿Problema? Qué va…experiencia acumulada y a empezar de nuevo, ¡que cada añada es distinta y pide cosas distintas! Así es Fabio, así son sus vinos.

18 comentarios:

Jose dijo...

Esa garnacha, en efecto, es la pera limonera. ¡Para bebérsela por bañeras!

Saludos,

Jose

Jorge Díez dijo...

Más descubrimientos atractivos. Está claro que este viaje va a enriquecer también a tus lectores. Gracias, Joan.

Smiorgan dijo...

No se por qué, porque solo hemos intercambiado opiniones en un par de comentarios, pero Fabio es uno de esos tipos a los que me gustaría conocer.
Ya hablaremos, Joan, de lo que podría salir en soporte papel de este viaje tuyo. No conozco hasta ahora tal recopilación e información sobre auténticos viñerones en España como todo esto que estás haciendo.
Saludos.

Mariano dijo...

Conocí al personaje, tan grande como hippie, el año pasado, pero me falta el viñedo pardiez. Te me adelantas a todo.

A ver si me jubilo pronto ;)

Abrazos!

Joan Gómez Pallarès dijo...

No sé yo si habrá tantas botellas, Jose!!! Pero sí, la idea es claramente esa! Incluso en su frescor que, aunque no es de pera limonera, cítrica sí es!
Saludos,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Y lo que se queda en el tintero, Jorge...
Si alguien saca provecho, además de lo que yo llevo vivido como experiencia, pues mejor que mejor.
Saludos,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Alguna idea anda suekta por ahí, Elías. Digamos que puede que algo acabe saliendo.
Y en cuanto a Fabio, pues es una de aquellas personas con las que se está a gusto. Sin más.
Abrazo,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Donde "suekta", "suelta" vaya.
Este teclado acabará conmigo...
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Hay varios viñedos, Mariano, tienes donde elegir!!! Y digamos, en fin, que lejos de Madrid no están...
Lo del jubileo, tomátelo en el sentido literal: no esperes a que te jubilen para pasártelo en grande!!!
Un abrazo,
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Los vinos de Fabio son una de esas cuentas pendientes que tiene uno a lo largo de la vida y cuando miras atrás te sorprendes del tiempo que ha pasado y sigues con ella.
Hará más de 3 años que tengo esa cuenta pendiente, espero solucionarla pronto.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Temo que no deben ser de comercialización fácil, Jorge. No sé, en realidad, quién los distribuye en España. En los EUA es José Pastor, vaya lince, pero en España no tengo ni idea...
Saludos,
Joan

omniadawm dijo...

Vaya vino y bodega más interesantes... mmmm, Morata de Tajuña ¿Eh? mmmmm

Joan Gómez Pallarès dijo...

Mmmm, sí!!! Bodega, viñerón y casa de comidas, todo superinteresante. Añadiría: yummm!!!

Nuria Virginia dijo...

Graicas Joan. Me gustaría mucho por pillar a Fabio y visitarle y compartir en nuestro blog tambien sobre sus vinos. Y ofrecerlos en nuestra tienda porque no? ;)
Un saludo y gracias por la entrada. Todo un descubrimiento de oro :)

Joan Gómez Pallarès dijo...

Graciaas a ti por leer, Nuria! Y ya sabes, quien la sigue la consigue! Los datos de Fabio están en la red!
A por ellos!
Joan

mariano dijo...

suerte y te vaya vien en la recolecta y tus caldos sean de calidad un saludo

Joan Gómez Pallarès dijo...

Gracias, compañero. La cosa está dándose bien y la cosecha de personas interesantes, paisajes impactantes y vinos buenos está siendo buena también.
Saludos!
Joan

Fabio (Vinos Ambiz) dijo...

Joan,
Gracias por escribir esas cosas maravillosas sobre mi y mis vinos! Que ánimo me has dado, y me alegro que los vinos hayan gustado, que para eso los hago. Lo que intento hacer con todos mis vinos es expresar el terruño - la variedad, la geografía y el clima del año. Y para hacer eso, para producir vinos auténticos, genuinos, singulares, creo que no se debe añadir ingrediente alguno ni someter el mosto/vino a procesos alterantes. ¡Mínima intervención y mano ligera! Si no, sin duda producirás un vino delicioso y bebible, pero será genérico y 'globalizado' y no expresará nada más que su cumplimiento con unos requisitos comerciales y mercadotécnicos. Y ya tenemos millones de litros y miles de marcas de esos tipos de vinos! Además, en toda Castilla tenemos un clima tan bueno, que no hace falta echar pesticidas, herbicidas, insecticidas, fertilizantes químicos, etc al viñedo, ni falta hace hace echar esa farmacopia de productos químicos autorizados al vino en la bodega.

Sé que el Airén goza de muy mala prensa y tiene un bagage cultural y vinícola muy negativo, pero me da igual. Sé también, por mi experiencia de estos últimos 10 años, que es una variedad validísima y perfectamente capaz de dar un vino de calidad - con estructura, complejidad, cuerpo y todas las dimensiones que dan las variedades dicho 'nobles' o reconocidas. Yo apuesto por el Airén! Y por otras variedades locales 'en vías de extinción', como por ejemplo el Malvar or el Torrontés.

Esa Garnacha de Sotillo, que nos llevamos al restaurante, a mi también me encanta! Fue un experimento que me salió bien - no como los otros cuatro experimentos garnachosos, que de momento no están saliendo nada bien! Pero para eso sirven los experimentos. Solo hay unos 200 botellas, pero este año intentaré hacer más de lo mismo :) El microclima de Gredos y las variedades autoctonas de allí (Garnacha, Albillo y otros) en mi opinión es un tesoro escondido e infravalorado. ¡También apuesto por ello!

Gracias de nuevo por tu visita y por tu post, y extiendo con mucho gusto la invitación a cualquier amante del vino natural que lea esto a venir a visitarme.

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