17 marzo, 2013

Maldivinas

Viñedo Doble Punta de Maldivinas Son Carlos y Guillermo, o Guillermo y Carlos, qué mas da. Son muy distintos el uno del otro pero complementarios a la perfección. Guillermo es economista y viverista, Carlos ingeniero de telecomunicaciones. Ambos están profundamente motivados por este proyecto de su vida, Maldivinas, porque tienen una conexión con su tierra y sus vides muy intensa. Están, como quien dice y en términos de trabajo en los viñedos, empezando (desde 2006 y con vino en el mercado, La movida, desde 2008), pero el progreso de sus resultados es espectacular. He probado sus vinos de 2010, los de 2011 (ya en depósito, reposando y estabilizándose) y los de 2012, y puedo afirmarlo: esta gente está empezando a hacer cosas bonitas y emocionantes, sobre todo con la garnacha de su tierra. He visto los viñedos: desde la llanura, aunque a 800 msnm, de Finca Seroles (única donde la plantación en vaso, de 85 años, ha sido reconducida en alzada a los alambres de la espaldera, sobre un suelo de arena granítica que da frescura a los vinos), de donde saldrá su próximo vino Carnaval (en honor al pueblo de Cebreros, que es donde están sus viñedos), hasta las importantes laderas (algunas en bancales muy antiguos), de donde salen sus vinos de La Movida y el nuevo Doble Punta ("doble punta" porque ellos son como dos puntas de distintos, que no distantes…; y porque esas tierras están pobladas de cristales de cuarzo de doble punta). Este viñedo es especialmente bonito (terruño pizarroso: foto superior), como en un anfiteatro mirando al naciente y al sur y con cepas de 70/80 años de garnacha en vaso que hay que cavar con azadón una a una (no hay otra....) y arar (una sola vez) con caballo. Dejan que la hierba y las plantas aromáticas hagan su trabajo (con los insectos y, por qué no decirlo, con algunos aromas que son bien identificables en sus vinos. Abonan en orgánico.

Podan tarde para que la cepa no reconozca la nueva vida y no arranque su camino explosivo antes de que las heladas de primavera hayan pasado. Siguen las lunas y hacen las cosas con paciencia, cariño y atención. La tierra ya se lo agradece porque es de los viñedos que he visitado que más biodiversidad tenía. Y los vinos irán siguiendo ese camino. 2010 fue casi, para mí, todavía una Prueba de Autores, pero 2011 y 2012 son ya otro cantar. Usan el raspón cuando lo creen necesario (con el Doble Punta al 100%), no clarifican, no filtran y estabilizan sus vinos por frío natural. En el caso del Carnaval 2012 usan la maceración semicarbónica. Es un vino fresco y goloso, pura mineralidad de granito con algo de carbónico integrado, que ha pasado unos meses en barricas viejas (4-5 años) y es fruta roja de frambuesa y fresa silvestre. El Movida (tanto el 2011 como el 2012) es un vino más “prioratino”, con tomillo, sotobosque, hinojo silvestre y grosella negra pero en boca tiene una gran acidez y es largo largo, penetrante. El Movida Laderas tiene más aroma de flores en primavera, más vegetal y fresco (un recuerdo de piel de mandarina en boca), más de jara. Y el Doble Punta 2012 será un vinazo, sin más, muy fresco pero austero, algo rústico, vegetal y astringente, monte bajo, olivos y mucha zarzamora. Exigente con el bebedor pero muy agradecido. Los de Maldivinas llevan una buena vida en el campo y sus vinos (por cierto, hechos en un "vivero" de talentos vínicos enorme: la cooperativa de El Barraco, donde alquilan espacios) lo reflejan cada vez más. Mariquitas en el viñedo Doble Punta de Maldivinas

8 comentarios:

Mariano dijo...

Inicialmente fue Laderas el que me conquistó. Después fue el manjar de ciervos ( doble punta). En mi última visita me quedé con el granito. Tipicidad, fruta y precisión. Gran proyecto y gran futuro.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muy de acuerdo en casi todo, querido Mariano! Sólo que a mí ese viledo de doble punta (el de la foto) me atrae mucho más que el de Carnaval. En cualquier caso, este par de chavales parece que van bien encaminados, eh? Irán puliendo ese traslado tan delicado del paisaje a la botella y acabarán haciendo cosas grandes. Este 2012 ya me parece algo más que interesante, realmente bueno!
A ver si apartas un día para el fin de semana que viene!!!
Joan

Jorge Díez dijo...

A mí también me pareció prometedor lo primero que probé suyo, así que sigo la pista. Por cierto, preciosas fotos, muy descriptivas, acordes con lo que comentas de su viñedo.

SIBARITASTUR dijo...

Buena gente e interesante su trabajo. Me llamaron la atención en una prueba rápida durante el pasado alimentaria, así hable de ello en un post. En aquel momento eran muestras de 2010 y me gustó más el la movida por su mayor frescura y agilidad, frente a la complejidad- más boca- y profundidad del Laderas. Un año después también en prueba rápida me quedo con Laderas.
Posteriormente probé con calma el 09 de la Movida y aunque no me convenció mucho esa madurez, en boca tenía un buen paso, con buena acidez.
Dentro de no mucho probaré la Movida del 10 y lo contaré.
Sigo su evolución por los diferentes comentarios que circulan en la red y todo apunta a un despegue. Lo están haciendo bien y eso se notará en el futuro aunque el rango de precios donde se asientan es un poco complicado.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Perdonad por el retraso en las respuestas. Ayer fue un día de galleguismo intenso, con José Luis Mateo y sus cosas (viñedos, reflexiones, familia, vinos, Fiti, los perros), un día, claro, sin conexión alguna con máquinas...
Muchas gracias por tus palabras. Estoy intentando hacer, en efecto, fotos que tengan algo que ver con lo que vivo. Me alegra mucho, de verdas, que las disfrutes, Jorge.
Un abrazo!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Buenas, S., si yo me hubiera quedado en lo que probé de 2010, igual no hubietra ido a Cebreros, porque esas botellas no salieron bien. Pero tuve la suerte de la intuición, y quedamos. Y lo que probé de 2011 y, sobre todo, de 2012 en bodega, me pareció mucho más interesante. Y de ahí el texto. Y como personas son dos tipos geniales, con un amor por su tierra y sus viñedos impresionante.
En fin... que yo también creio que ya están en un vuelo de crucero, más que despegue, muy interesante!
Saludos,
Joan

Jorge Díez dijo...

La atención que merecen José Luis Mateo y su entorno disculpan toda desconexión, Joan. Además, esto no puede ser obligación sino afición. La pasión la alimenta e impone su ritmo. En este caso, un tanto caprichoso, como la naturaleza, como estos personajes que vas encontrando en el viaje.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Hay momentos, paisajes, personas y vinos que te chupan (en un sentido por completo positivo, claro), te exigen tanto y, a cambio, te dan tanto, que te concentras en ello. Y punto. Me paso anteayer cin José Luis. Ayer, exactamente iguial con Sebio (de Coto de Gomazir y Hush y Salvaxe y los vinos de Bernardo Estñévez también) y a ratillos, con Luis Anxo y Manu8el Formigo y, sobre todo, con Bernardo.
Hoy abtracción total: no entroi "uva" nueva a la bodega yt me dedico a controlar las "fermentaciones", si no, se me va a desmadrar la alcohólica!!!
Abrazo,
Joan

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