11 febrero, 2013

Grimalt Caballero 2010

Grimalt i Caballero cap a la definició icònica d'un escut d'armes

En la foto superior, vemos a los socios de 4 Kílos vinícola, los caballeros Francesc Grimalt (izquierda) y Sergio Caballero, en pleno proceso de transfiguración y simbiosis con sus viñedos de call vermell. El proceso tiene, por ahora (y a la espera de que el famoso ovni de Felanitx les designe como a los elegidos para el próximo viaje), dos resultados tangibles: una nueva divisa, "menos es más", que es la que les ha guiado hasta el vino que hoy bebemos, Grimalt Caballero 2010; y un nuevo escudo de armas (foto inferior): sobre el campo, se leen las iniciales de los neocaballeros, flanqueadas por las manos de Júpiter Tonante que arrojan sobre la tierra su rayo amenazador, y presididas por dos racimos báquicos, que surgen de las muñecas del padre creador. Confieso mi ansiedad por conocer el próximo paso que darán en su proceso metamórfico.

4 Kílos es, además, una bodega pionera en Mallorca (por el clima de la zona donde están sus viñedos, el sureste, en Felanitx; y porque se lo creen) en la preservación de la flora y en el uso de la cubierta vegetal, que ayuda (entre otras cosas) a retener la humedad de la noche y la madrugada en la zona. Pero no se han contentado con ver crecer lo que la tierra quiera darles entre sus cepas. De la misma forma que existe la selección masal en viticultura (con el objetivo de localizar las mejores plantas de un viñedo y de reproducirlas, injertándolas), ellos practican la selección floral: están realizando un estudio sobre la caracterización de la flora autóctona que cubre sus viñedos. Esta investigación les permitirá conocer mejor el funcionamiento del viñedo como un agrosistema en el que la vegetación natural juega un papel clave como bioindicador. En consecuencia, les permitirá, también, saber escoger y potenciar no todas las plantas autóctonas, sino sólo las más beneficiosas para su viñedo.

Una de las variedades emblemáticas de la zona, la callet (así llamada porque crece de forma ideal sobre suelos francoarcillosos llamados, por su color, "call vermell") es la protagonista de Grimalt Caballero 2010, en un 90%. El otro 10% es de fogoneu. Ellos distinguen entre fogoneu y fogoneu francés, pero ambas están catalogadas en la European Vitis Database, con el mismo número, VIVC 4169. Puede que sean clones distintos de una sola variedad, plantados en fincas distintas, que dan perfiles también distintos. 2010 tuvo un verano especialmente sediento en la zona: ni una gota de agua entre junio y principios de septiembre, con lo que el cultivo y la profundidad de los suelos resultaron decisivos. También el uso del raspón al 100%. La maceración duró 20 días y la crianza, 14 meses en barrica bordelesa nueva de roble Allier. 14%. 1000 botellas a unos 46€. Caro, sí, pero merece cada céntimo que pagué por él. Sobre los costes de producción en relación con el precio no puedo hablar. De eso no sé.

¿Cómo decirlo sin que parezca un apunte sexista? (Nada más lejos de mí). No estoy de acuerdo con el comentario de GC: "la versión más directa y femenina" de la callet. Creo que este vino no tiene sexo o, mejor, tiene todos los sexos. Es un vino completo, que huye de la inmensa mayor parte de cosas que se hacen en Mallorca y nos acerca, aquí sí por la vía más rápida, a los vinos frescos del Atlántico (Galícia y Loire), a los vinos tintos de los Alpes franceses (Savoie, Jura), a los vinos del sur de la Borgoña (Rully, Givry), a Morgon, a Regnié... Es un vino con raspón. Un vino fresco y ligero, un vino que acompaña y susurra. Un vino de mucho placer. Con violeta a raudales, extremadamente sutil y fino. De una fragancia que impresiona, turbadora. Rosas en su reventón de primavera. Flor de camelia. Cereza ácida. Con el tiempo, arándanos negros. Grano de café recién tostado. Bebo y siento que es un vino completo, sí, no solo femenino, porque a ratos es yin, a ratos yang. A ratos Ormuz, a ratos Arimán. A ratos Cástor, a ratos Pólux. Tiene un lado oscuro y otro luminoso. Cuando haya integrado por completo la madera, ya no quedarán botellas...qué pena.
Grimat i Caballero escut d'armes
Las imágenes proceden de la página web de 4 Kílos vinícola.

21 comentarios:

Mallorquín dijo...

Gracias por escribir este post, me ha emocionado profundamente su sabiduria para plasmar mi tierra mallorquina, gracias por entender lo que es la tierra y por su verbo culto y fácil

Joan Gómez Pallarès dijo...

De nada. Escribir sobre Mallorca me gusta. Y estas tierras y viñedos entre Felanitx y Manacor me gustan especialmente. Vamos, que de Mallorca me gusta todo, pero el sureste, desde la colònia de Sant Jordi hasta Cala Varques y el interior, desde Santanyí y Felanitx a Manacor (llegando a su término), me gusta más, creo. Confieso que este vino me ha descolocado: no tenía nada claro que la callet pudiera dar algo así...tengo que ir pronto, si se dejan estos caballeros!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Cuando te leía ayer en twitter al respecto de este vino pude sentir lo que tu sentías. Y lo digo porque se como se disfrutan esas sorpresas que no te esperas - al menos no tanto- , esa satisfacción, ese bienestar que hacer que el vino enganche.
Suelo necesitar de vez en cuando sensaciones así o creo que me cansaría.
Dejando de lado el comentario de "femenino" sobre un vino, nunca me gustó y tampoco entendí, las ganas de probar este vino son muy grandes. Me parecen unos genios del marketing y promoción. Y además me gustan bastante sus vinos. Y si encima hacen su primer 100 % de variedad autóctona - sino me equivoco- pues más aún. El precio es lo que me echa para atrás y lo que me lo hará dificil porque además creo que volará de las estanterías.

Joan Gómez Pallarès dijo...

En general, yo tampoco creo que los vinos tengan sexo, pero sin duda no son asexuados. Quiero decir que esa tentación del ángel la tengo lejos. Es un vino completo, que tiene un aspecto que algunos podrían llamar "femenino " (quienes lo han hecho, por ejemplo), y otras cosas que otros podrían calificar de masculinas. Pero no entro ene so porque tampoco creo en esas divisiones. Las características, así lo creo, pertenecen a las personas, no a los sexos. Y por lo tanto, procuro hablar de las características del vino.
Es un vino de muchos registros, pero que, inevitablemente para mí, lleva al recuerdo de un caíño o un brancellao; de una pinot noir atlántica tanto como borgoñona; de una gamay del Beaujolais o de una poulsard o una troussaeu del Arbois.
Por lo demás, tus miedos se cumplirán sin más: 1000 botellas dan para lo que dan. Me fijé, aunque no la cogí, que la botella va en una caja de madera, como de producto de lujo. Y el vidrio está grabado con el escudo de armas y los nombres de GC. No hay etiqueta "clásica" o, mejor, la etiqueta es la contraetiqueta. Y el corcho es FSC y de 48 mm. Supongo que todo eso, más una estrategia también basada en el precio, acaban llevando a los 40 y muchos euros.

Carlos Persini dijo...

Buenas Joan!!

Pues la verdad es que a mí no me sorprendió. Pero no porque no estuviera bueno ¡Es que de ellos esperaba algo así algún día!!! Yo confiaba ciegamente en la Callet (vinya son negre es uno de mis vinos fetiche) y, viendo como en 4kilos aumentaba cada año el porcentaje de esta variedad, creia que en algunos años, 4kilos sería un vino como es GrimaltCaballero.
Delicado y con capacidad de guarda. Sin duda un gran vino. A mi, tal vez sea el vino de Mallorca, despues del citado Son Negre, que más me ha gustado.

Un saludo!!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Buenas, Carlos. Probablemente la gran diferencia entre el Son Negre y el Grimalt Caballero sea el raspón, ¿no? No me suena, aunque no tengo información más detallada que la que sale en la web de Ánima Negra, que el gran salto cualitativo, que hace a este vino tan parecido a alguno de los que he nombrado, sea el raspón. Que la callet da grandes alegrías es cosa sabida. Al que tú citas, añadiría el que más me gustaba a mí hasta que llegó este de GC: el Negre de Sa Colònia de Toni Gelabert. Yo he bebido mucho Negre de Sa Colònia y aunque los viñedos están lejos de estos, me gusta mucho también. Pero vamos, como vino, es un concepto distinto. Aver quién tiene el coraje de demostrar, con años y botellas, que éste CG2010 es un gran vino de guarda. Yo también lo creo, pero no sé si lo veré...
Abrazo!
Joan

Carlos Persini dijo...

Buenas Joan

Tal vez sea el raspón, lo que si es seguro es que ambos son vinos delicados, diferentes interpretaciones de la variedad. El GC es más atlántico, fresco, potencia el perfil más frutal e inmediatamente disfrutable. El Son es más especiado, reposado, de reflexión. Tal vez GC sería un Chambolle (por no citar las referencias que mencionas en el post), y SN sería, no se, ¿tal vez un Vosne? En cualquier caso me apunto el Sa Colònia, que nunca lo he probado. En casa tengo un Gran vinya Son Caules 2003 de Miquel Gelabert, pero se que no es lo mismo.

Un abrazo!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muy de acuerdo con tu descripción, Carlos. Por lo demás, lo más parecido al GC 2010 que se ha hecho en Mallorca, y que yo haya bebido, es el pinot noir de Toni Gelabert. Con eso lo digo todo. Este callet de GC2010 es el mejor "pinot noir" balear, dicho como gran elogio. Lo primero que me ha venido a la cabeza cuando lo bebía es el pinot noir de Rodri Méndez.
Abrazo!
Joan

Carlos dijo...

Yo pense lo mismo! Muy borgoñon. Una delicia.

Un abrazo!

ClanTabernario dijo...

Hola Joan, cada vez que te leo me dan ganas de escribirte, aunque sea para darte las gracias.

Pero casi siempre lo acabo dejando para cuando tenga un momento, y ese momento nunca llega. Hasta hoy, que has juntado demasiados temas que me apasionan. Intentaré no alargarme mucho.

Descubrí a Francesc a través de sus vinos y sus vinos, a través de Telmo Rodríguez, hace ya nueve años de eso. Desde entonces mi devoción por la callet.

Para no dispersarme aún más, lo que quería saber es tu opinión sobre el "tema raspón". No consigo nunca sacar conclusiones claras. Mis axiomas, siempre puestos en duda, serían: En la Borgoña hay tantos elaboradores que me gustan que despalillan, como los hay que me gustan elaborando con raspón ¿Los vinos elaborados con raspón, pierden acidez, y sin embargo son vinos más frescos? ¿Elaborar con raspón es sólo factible en climas fríos? y, de repente nos hablas de un vino atlántico elaborado en medio del Mediterráneo. Supongo que tampoco se creía posible elaborar un vino monovarietal de fogoneu, ¿verdad?

Joan Gómez Pallarès dijo...

Gracias, Carlos! En efecto, una buena palabra para este vino: delicia!
Saludos,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

O de manto negro, C.T., o de bobal o de monastrell. Digamos que la cultura de los monovarietales no es precisamente la del clima mediterráneo, donde, de hecho y según nos muestran los viñedos históricos que quedan (incluyo en el concepto de este tipo de clima a la Rioja, por supuesto) los ensamblajes, porque lo que había eran ensamblajes, eran los del viñedo: tantos tipos de cepa tenía un viñedo, eso era lo que iba a la botella de vino.
En cuanto al raspón, tienes razón al apuntar una cuestión de gustos: hay gente a la que le gustan los efectos del raspón en el vino; a otros no. Me refiero tanto a quienes hacen el vino como a quienes lo beben. No se puede generalizar ni maximizar un tema que daría para un gran capítulo de un libro de enología y vinificación, pero así en términos generales (no hablo de territorios ni de añadas ni de madurez del raspón) a mí me gustan más los vinos que llevan algo de raspón o raspón entero. Históricamente, no se tiraba nada (así se manifestaba) y eso, claro, incluñia el raspón. Las pocas garnachas prioratinas históricas (pre Barbier-Pérez-Pastrana-Palacios, para entendernos) que subsisten (en Scala Dei), se vinificaban con raspón. Y a título personal y sin entrar ahora en zonas y añadas y climas (ya se ha demostrado suficientemente que el clima y el lugar son un argumento desfasado: Rafa Bernabé, DO Alicante, vinifica con raspón; y GC2010, lo mismo, osea que no es un tema de frío-calor o de tipo de uva), a mí me gustan los vinos con raspón, por una parte. Y creo, por la otra, que la vinficación con raspón aporta ciertas ventajas, o mejor, más ventajas que inconvenientes. Por enumerar las que me parecen más claras: el raspón impide que el mosto disminuya y hace que éste se mezcle mejor con los hollejos; el raspón facilita el drenaje y el prensado del mosto durante el prensado (sobre todo si las prensas son verticales); el raspón eleva el contenido tánico, es decir, asegura una pervivencia mayor a través de un elemento natural como es la madera del racimo y, por lo tanto, permite modular mejor la acción de elementos ajenos a la uva; el raspón reduce, de una forma natural, el grado alcohólico del futuro vino. No es verdad, por lo demás, que el raspón reduzca la capacidad de los hollejos de transmitir aromas frutales al futuro vino: tenemos ahora este ejemplo; pero algunos otros son claros para los amantes del vino: Clape, Jiménez-Landi, Terroir al Límit; Dujac... Por supuesto, también tiene inconvenientes: el peor es que se use mal, que se recoja una uva no suficientemente madura y un raspón verde, que acabarán transmitiendo al vino aromas que el consumidor no aceptará. Y por supuesto, también, es más una elección filosófico-estilística que de necesidad. Una vez implantada en el mundo la moda bordelesa, las despalilladoras, las extracciones, etc., uno tiene que elegir...Yo, como queda demostrado en este cuaderno, bebo de todo, pero reconozco cierta debilidad por los vinos con raspón.
Menudo rollo, lo siento, C.T.
Saludos,
Joan

Jorge Díez dijo...

Al revés, interesante debate el del raspón. O ni tan siquiera, sólo pretexto para contrastar gustos, pero muy interesante.
En cuanto al vino que nos ocupa será difícil conseguirlo pero sin duda es apetecible. ¿Culminación de la idea de 4 Kilos? Espero que no, que quede cuerda para rato, porque están sacando algo muy bueno de su tierra y eso siempre merece la pena preservarlo y fomentarlo.

SIBARITASTUR dijo...

Al igual que Carlos yo era de los que pensaba que 4 kilos acabaría transformándose en 100 % autóctono y nos sorprenden con este.
Lo del raspón si que es interesante. No he encontrado ningún vino con raspón que no me guste pero tampoco tengo claro que se nota - organolépticamente- en el vino, a parte de un toque vegetal que aporta más frescura.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Jorges, os pido humildemente disculpas...Ayer rompí una norma sagrada, que es la de contestar lo más rápidamente posible los comentarios que se escriben en el blog. Ya sabéis la razón (el jaleo de ayer, también con cosas de uno de mis hijos, fue impresionante, todo para bien, pero impresionante) pero no me exime de no haber hecho las cosas como corresponde.
Yo creo que este vino no es culminación de nada, Jorge. Aunque no conozco bien a GC, les he visto actuar ya lo suficiente, les he leído, les he escuchado, he visto su forma de reflexionar en público sobre el trabajo (por decir algo: se lo pasan de muerte, creo) como para entender que estos no van a parar nunca, con este o con otro proyecto. El caso es moverse y perseguir la materialización de lo que tienen en la cabeza. Antes, hace años, iban por otros caminos (sobre todo Grimalt) y este GC2010 es un salto importante. Pero seguro que vienen más. Yo todavía no he probado un blanco bueno de veras que salga de sus manos...¿llegará?
Abrazo,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Ofrecidas ya las disculpas, Jorge, digo que lo del raspón no tiene por qué dar notas vegetales, ni mucho menos. Si está bien hecho, es seguro que aportará frescura (por aquello de la disminución del grado alcohólico), una coloración distinta y, también, una viscosidad distinta. Pero los grandes, buenos vinos hechos con raspón no tienen notas vegetales. Puede que las tengan si la uva ha sido vendimiada muy en su límite inicial, pero la gente que trabaja con raspón no se la suele jugar con eso. La clientela no suele valorar como positivos ese tipo de aromas y sabores, ya lo sabes, sobre todo cuando se trata de uvas que no tienen, per se, esas características.
Saludos!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Joan no hay por qué disculparse. Entiendo lo que dices del raspón pero a mi esas notas no me parecen desagradables- con mesura- sino todo lo contrario y en muchos vinos con raspón las he notado en boca - otras veces no-, como una leve sensación como si mordieras una hierba o planta verde, no se explicarlo mejor.
Y me entra una duda con respecto a esto, si se vinifica con raspón es una m.c no?, ahora me han entrado dudas en como se vinifican...

Joan Gómez Pallarès dijo...

No, no, no tiene por qué ser maceración carbónica. En la mayoría de casos, todos los que hemos citado de vinos en este post, no hay maceración carbónica porque, poco o mucho, el grano (con el raspón) se estruja y rompe muy ligeramente cuando entra en el lugar donde dará inicio la fermentación.

SIBARITASTUR dijo...

jajajaja es gorda, estoy apalominado, no había pensado en el estrujado, claro, corramos la cortina - por no decirn siempre un tupido velo- ;)

Joan Gómez Pallarès dijo...

Tampoco ibas tan desencaminado...en mi experiencia directa, es decir el vino que he ayudado a hacer, hay granos de uva que hacen por lo menos una semicarbónica, bastante parcial, pero semicarbónica. Para preservar el mosto que empieza a fermentar de la oxidación entre otras cosas, no basta con trabajar con CO2. Es muy importante pisar sin romper todo, pisar para que racimos y raspón tengan el mínimo espacio entre ellos. Por supuesto que no se llega a un ambiente anaerobio pero se intenta. Repito: hablo sólo de los procesos más artesanalles que conozco.
Buenas noches!
Joan

ClanTabernario dijo...

Como casi siempre, tan interesantes tus post como los comentarios que generan. Uno nunca deja de aprender, siempre pensé que las regiones de climas cálidos potenciaban la maduración fisiológica de la uva con mayor premura que su maduración fenólica, o lo que es lo mismo, que o pecábamos de uvas "sobremaduras" o de raspones algo verdes. Gracias por corregirme en mi error, si Jayer levantase la cabeza...

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