01 enero, 2013

Año de vinos: Blessed!

Anaga hacia Benijo unfiltered
La historia de hoy es el símbolo de lo que será una buena parte del año nuevo para mí. Un año de intensa dedicación a los vinos, de dar vueltas por España descubriendo o redescubriendo las botellas que más me interesan, que más me gustan, que me cuentan historias sobre las personas, sobre las tierras y sus uvas. Tengo el tiempo, tengo la oportunidad, no necesito pretexto. Voy a intentar escribir un libro sobre algunos de esos vinos y lo voy a hacer a mi manera: carretera y manta. "On the road again". Seleccionando y recopilando mis notas de años, concertando citas, yendo a los sitios, pisando viñedos y bodegas, charlando y bebiendo con quienes hacen los vinos, personas y paisajes, clima y uvas. Para mí, no hay otra manera. Y salga lo que salga al final, sin duda en este caso, lo más interesante estará en el camino. Puede que este cuaderno se resienta un poco y que la periodicidad de los posts no sea la habitual. Pero intentaré explicar las cosas que vaya conociendo durante este viaje y, de hecho, el cuaderno se convertirá, más que nunca, en el de un viajero a la búsqueda de vinos y sus comidas.

He hecho ya unas pequeñas "previas" antes del gran periplo, que empezará en febrero. Entre ellas, algunas gallegas y canarias. Porque se trata de eso, de un periplo: salir de Barcelona hacia el sur y recorrer España en el sentido de las agujas del reloj, para terminar en Barcelona de nuevo. Y como cualquier periplo que se precie de ese nombre antiguo, será un viaje también personal. Algunas cosas se contarán aquí, otras en el libro y las terceras se quedarán en mi zurrón. La historia de hoy, como les decía, es un pequeño símbolo y un buen aviso para mí: la planificación tiene que existir, por supuesto ( de otra forma, me arriesgo a encontrar no pocas "puertas" cerradas...), pero siempre hay que dejar tiempo y margen mental para la improvisación, para saber reconocer la sorpresa cuando salta, para seguirla y dedicarle el tiempo que se merece, el que sea. Así sucedió con Fernando Luengo y el viñedo de los Frontones (a 1700 msnm). Y así sucedió, también, con la bodega y los viñedos de Pablo López Betancort. Quien conozca Tierra de Frontos y a Pablo pensará que no hay casualidad aquí: Pablo, entre otras cosas, es el enólogo de esa bodega de la DO Abona. Pero yo no llegué a Pablo a través de Fernando. Fue precisamente al revés. Cuando estuve en Tierra de Frontos ¡no sabía que Pablo era su enólogo!

Mi primer día en Tenerife. Había quedado con los amigos de Hoya del Navío (qué otra sorpresa tan agradable...) a media tarde y tenía unas horas por delante. Coche y a improvisar. Pensé en Tegueste, que no estaba en mi ruta inicial. Desde Santa Cruz podía haber llegado por varios caminos y al buen tuntún decidí hacerlo por El Portezuelo. Iba tan tranquilo por la carretera cuando, de golpe, veo un letrero en lo alto: "Camino de los viñedos de Tegueste". Volantazo a la derecha, literal, y para el camino. Delicioso y mínimo, apenas dos coches, serpentea por los viñedos de ese valle privilegiado y bastante olvidado. Hice todo el camino (unos 3 km) y llegué a Tegueste. Ya iba de vuelta hacia el norte, demasiadas casas y urbanización, y decidí dar marcha atrás. Solo entonces, a la vuelta (también imprevista) y desde esa perspectiva, pude ver un viñedo espectacular: de vegetación preciosa y exuberante entre sus calles, de cepas de cierta edad y suave pendiente mirando al océano y al noroeste. Paré en una cuneta y mientras leía un letrero en la cancela (Finca Ecológica Mederos, Vinos Blessed: ¡caramba, no conocía de nada el nombre!), para un 4x4 enorme en medio de la carretera y alguien me pregunta: "¿buscaba usted algo"? ¡Era Pablo!, uno de los socios de Blessed y quien lleva al 100% tanto los viñedos como la vinificación.

Después resultó que Pablo era, también, el enólogo de Tierra de Frontos y muy buen amigo de Tagalguén. Pero el encuentro había sido tan afortunado para mí como lo he contado. Puro azar, entre comillas. Estaba claro que teníamos que encontrarnos...El nombre que llevan sus vinos, en inglés, Blessed, no es más que la traducción del adjetivo Afortunadas, lat. Fortunatae, las islas que la diosa Fortuna ha bendecido con un clima y una situación geográfica de privilegio. Al cabo de unos días, pudimos quedar con Pablo, charlar, pisar sus viñas y beber sus vinos. Pablo es un hombre muy formado (en Madrid y en Burdeos) que decidió plantarse en los 40 con una bodega propia y unos vinos en la cabeza. Irán llegando, no tengo la menor duda: como toda la gente que he conocido en Tenerife y La Palma, transpira emoción, ilusión, dedicación íntegra. Vive, con su familia (¡las etiquetas de los vinos son de sus hijas!), por y para el vino. 5 Ha y media, por ahora, cultivadas en ecológico, sin pesticidas, sin abonos químicos, con levaduras naturales. Lo que da el viñedo es lo que uno encuentra en sus escasas 4000 botellas (en estos momentos, bajo la DOP Vino de Calidad de las Islas Canarias). Hace un vino muy interesante y complejo con uva forastera de La Gomera (Los Cascajos, a 1050 msnm), de personalidad arrolladora, redondo, terpénico, ácido y suave al mismo tiempo, manzana y pera. Hace también un tinto con barrica que, en mi opinión, subirá de interés a medida que vaya incorporando variedades locales (la tintilla y la baboso irán ganando protagonismo, seguro). Y hace, sobre todo, un verdello 2011, que me pareció el más interesante. Con maceración prefermentativa en frío, con fermentación espontánea, con trabajo sutil de lías (tres meses en inox) y con una malolática completa (diría). Fuerza y acidez sin ningún añadido, volumen impresionante, es un vino que, en boca te llena y ocupa por completo. Un vino que juega con la oxidación rápida de esa uva y que demuestra la sabiduría de Pablo porque juega con ese elemento a su favor. Muy redondo. Un ejemplo a seguir.

Las Islas Afortunadas deben su nombre a la traducción latina, Fortunatae Insulae, de una expresión griega que se popularizó, en español, como Macaronesia. La palabra procede de la unión del sustantivo griego, "nêsos", isla, y el adjetivo "makários". Las Islas de los bienaventurados, de los felices, de los afortunados, "Makárôn Nêsoi", son las islas, en la mitología griega, donde las almas que han hecho el bien reposan. Yo he empezado mi camino de este año novísimo en ellas, lleno de paisajes, vinos y personas, y espero que su espíritu me acompañe. Me siento, por supuesto, "makários" avant la lettre y deseo que todos ustedes lo pasen tan bien como sea posible. Y si es en la mutua compañía, mejor que mejor.
Blessed la serie completa

16 comentarios:

Herr Direktor dijo...

Joan,

celebro el año nuevo y tu nueva singladura!

Creo que los adictos a tu blog podremos otorgarte la licencia de ciertas demoras o interrupciones en tus publicaciones...porque realmente me gustaría ya poder poner en el "carro de la compra" ese libro que a partir de ya empezarás a dar forma.

¡Mucha suerte, energía, positivismo y sobre todo identidad y naturalidad en tu nuevo viaje!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, Herr, por tus palabras! Algunos prolegómenos del viaje ya han salido en estas páginas del cuaderno, pero la gran ruta, el periplo en sentido clásico, empezará en febrero y durará lo que tenga que durar!
Será interesante para mí, sin duda, y ojalá que todo lo que he aprendido estos años y voy a seguir aprendiendo los próximos meses sea capaz de llevarlo al libro.
Un abrazo,
Joan

Jose dijo...

Tendrás que hacerte una camiseta al uso, como las de los grupos de rock con las ciudades en las que tienen concierto ;-)

Abrazotes,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Creo que voy a ir más discretamente!
Abrazo,
Joan

Vicente Vida dijo...

Hola Joan

No sé si existe la envidia sana, pero algo así es el sentimiento que me produce esta entrada. Para mí no hay mejor experiencia relacionada con este mundillo que compartir los vinos con los que los elaboran, en la tierra en que nacen. Seguiré tu viaje con gran interés. Seguro que me apuntará algún desplazamiento que hacer en el futuro.

Un abrazo
Vicente Vida Lanzas

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias por tus palabras, Vicente. Yo soy de los que cree que "envidia" y "salud" no son términos contradictorios. No pocas veces, cosas, acciones, personas que me han estimulado mucho, me han llevado a hacer cosas para intentar imitarles, estar a su altura y etc. No sé si llamarle envidia o "benchmarking"! Pero en fin, saber qué hace la gente y aprender de ello me gusta.
Y ya veremos qué sale al final, pero el viaje ya habrá valido la pena.
Un abrazo, y seguimos!
Joan

Jorge Díez dijo...

Esperaremos ansiosos cada avance, cada nota, y ese resultado final. Ánimo -que ya tienes, claro- y mete lo justo en la mochila; lo esencial es el camino.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Gracias, amigo Jorge. Lo de la mochila, prometo intentarlo. Soy de los que suele ir con todo lo que cree que va a necesitar, con lo que siempre arrastro, al final, unas cuantas cosas inútiles. Esta vez, voy a intentar hacer como dices!
Joan

Laura dijo...

Cómo promete tu 2013 Joan!! Ese gran periplo hace muy buena pinta. Los que nos entretenemos y aprendemos con tus posts disfrutaremos mucho ese libro. Y estoy segura al igual que Vicente que tus notas propiciaran algun futuro itinerario mío. Buen Viaje y Buena crónica!!!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Habrá de todo como siempre, Laura, pero es cierto que la parte vínica del año promete emociones, viajes, km, descubrimientos, reconocimientos y mucho compartir. Todavía tardaré un poco en marchar, incluso puede que tenga que hacer más de una etapa, pero la crónica está asegurada!
Saludos,
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Joan G. Pallarés, "el Labordeta del vino". Bromas a parte, me congratulo de tu decisión y espero poder leer más pronto que tarde ese proyecto. Seguramente disfrutaremos y aprenderemos muchas cosas.
Te marcas algún objetivo temporal?. Ni que decir tiene que si necesitas alguna cosa aquí me tienes, supongo que ya sabrás de mi experiencia organizativa ;)

Joan Gómez Pallarès dijo...

Joder, Jorge, ni se me había ocurrido, pero me gusta tu comparación, no porque esté a la altura, pero siempre he sido gran admirador de Labordeta. Y ese viaje suyo, del que vi bien poco en la tele (lo confieso), fue una cosa bonita. Lo mío será mucho más discreto, sin cámaras ni camisetas conmemorativas.
Sí tengo un objetivo temporal: quisiera haber visitado todo lo que quiero más todo lo que el azar y las informaciones de los amigos sobre el terreno (que saben mucho más que yo, por supuesto: tú también en toda la cornisa norte, incluyendo Galicia) me pongan a la vista, como mucho a finales de abril de este año, para redactar la parte final del libro (con mis comentarios de las bodegas visitadas) a finales de junio de 2013.
Por supuesto, serás sutilmente utilizado!!!
Saludos!
Joan

biodinamicos del sur dijo...

Hola Joan.
Buena noticia para empezar el año, un libro de los vinos que te gustan, estupenda idea.
Me ha alegrado también ver en tu blog, en dos ocasiones, la referencia al vino Hoya del Navío. Conocí a Jesús Rodríguez hace un tiempecillo y le compré una caja de tinto. En principio no lo entendí, dejé que pasaran unos años y este otoño nos hemos bebido las botellas que quedaban. Un vino espacial.
Ánimo Joan. Seguro que harás un buen trabajo, bien escrito además, como tú sabes.
Antonio Sánchez

Joan Gómez Pallarès dijo...

Buenas, Antonio! Ya es casualidad,. caramba!!! Hoya del Navío me gustó mucho y saldrán por supuesto, en el libro. Tienen incluso alguna variedad autóctona que nadie más cultiva, me parece... Lo que probé, con todo, no sé si estaba para ser guardado muchos años...
Ahí estamos, trabajando y pasándolo bien en el quehacer de ese libro, algo completamente nuevo para mí: un libro sobre vinos!
Saludos, gracias por tus palabras y un buen año!
Joan

Anónimo dijo...

Collons, Joan, (digo Makario):
Periplo y por las Μακαρῶν νἠσοι!, cómo te odio, (digo te envidio).
Faustum annum nouum MMXIII, magister! No es difícil: veo que lo vas a empezar en plena forma.
Suerte con tu viaje (recuerda llevar ïtaca siempre en la memoria; ya sé que es innecesario traerlo a colación) y tu libro.
Donatus.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Mayor me hago, Donato dilecto, más de Iliada me siento...tengo que hacerme mirar ese sentimiento que no acabo de saber interpretar...
Lo de Makario me ha llegado al fondo del alma: una de las canciones seminales de Jaume Sisa tenía también a un Macario como protagonista (del álbum, qué palabra...La nit de Sant Joan), que era un tipo especial. Ya se sabe, si eres makariota, algo llevas dentro!!!
Lo del acusativo exclamativo también me ha gustado mucho (hago como si no viera el verbo, vamos..., porque no lo has puesto aunque se entienda), desde Cicerón casi que no lo veía.
Estamos en lo del libro, escribiendo a gusto sin saber bien qué saldrá al final. Pero si salpimentamos la cosa con notas viajeras, igual alguien se lo acaba leyendo!
Dextrarum iunctio?
Aue et uale!
Iohannes

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