25 enero, 2013

Algueira Merenzao 2009

Algueira Merenzao 2009 En el corazón de la Ribeira Sacra, en la reputada parroquia de Amandi (ya desde el siglo XII se hace vino allí...), Adega Algueira es una de las apuestas más firmes en el trabajo con las variedades de uva de la zona. En Doade, en la carretera que cruza el cañón del Sil hasta Castro Caldelas, conviene no confundir Algueira con catamaranes y restauración (que también). Algueira ofrece, sobre todo y como pocos, la mejor expresión de las uvas merenzao, brancellao (alvarello o albarello), mencía y caíño, entre las tintas; y de la godello, loureiro, alvariño y treixadura, entre las blancas. Mi condición de neoenófilo con los tintos gallegos provoca en mí una pasión, quizás insana, hacia los monovarietales: necesito conocer y retener los sabores, aromas y características de estas uvas todavía poco familiares para mí. Tienen, sobre todo las tintas (con las blancas me siento ya casi primo hermano), una textura de gran finura, una capacidad colorante mediana (a ratos casi de capa baja), unos antocianos discretos y unos taninos que nadie intenta domar a base de dura madera. Son vinos que, poco o mucho, en esos rasgos básicos, me llevan con rapidez al recuerdo de otras variedades atlánticas (o de clima cercano) españolas (la carrasquín, por ejemplo, la verdejo tinta también) o francesas (la pineau d'Aunis y la groilleau sobre todo y, por supuesto, la pinot noir más floral y delicada del sur, de Rully o Givry).

Este monovarietal de merenzao de Algueira 2009, 13,5%, no se ha movido de esos parámetros que tanto me gustan. Sinceramente: vinos como éste o el brancellao de la misma casa, justifican por sí solos la existencia de una bodega en su tierra. Entiéndanlo como un halago: esta merenzao es como una pinot noir gallega. Suave extracción, tanino goloso pero muy ligero y delicado. Pimienta rosa. Tiene una frescura y una profundidad enormes. Y estamos en 2009...impresionante. Esa violeta fresca, recién llegada (no de Holanda, por favor...) de nuestros jardines, que tiene una mezcla única de cierto dulzor y una acidez penetrante. No es sencillo encontrar en España vinos como éste, que se beban con gran placer y tengan una versatilidad grande en la mesa. Es un vino que te captura desde el primer momento, se apodera de tu pituitaria y no la deja. Es un vino floral, sí, pero también con frambuesa fresca y ácida. Suave sequedad sin llegar a la astringencia, sedoso pero sin florituras. Equilibrado. El grano de pimienta estrujado en tu mano. No es un vino barato (25€ en la tienda on-line de la bodega, aunque yo lo pagué más caro en una tienda presencial...) pero merece la pena porque con él bebes un pedazo auténtico de Ribeira Sacra.

30 comentarios:

Smiorgan dijo...

Vinos atlánticos, varietales, florales...acabas de describirme algo muy parecido al Goliardo Loureiro 2010 que descorché antes de ayer. Que disfrute.
Escarbemos en los tintos gallegos. Hay mucho para gozar.
Saludos.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Qué bien...qué vinazo también! Me estremezco solo pensando en una cosa, S.: todo lo que conocemos ya, caramba, pero...¿cuánto nos falta por conocer de paisanos que hacen sus vinos para su propio consumo y tienen viñedos y cepas de impresión...? Con mi amigo Antoni Portela hicimos ya una batida por el Morrazo y la próxima será por los vinos arousans. Y siempre estás descubriendo (sean furanxeiros o no), potenciales increíbles. Si alguien hiciera en Galicia un proyecto parecido al que ha hecho Torres con su recuperación de variedades ancestrales, en seis o siete años no saldríamos de nuestro asombro. Lo que conocemos, pero lo que nos falta por conocer y anda en madera perdida por esas laderas de Dios...
Saludos,
Joan

Smiorgan dijo...

Lo que yo aún no conozco tiende a infinito.
Para este verano me han preparado un enorecorrido que incluye Valdeorras y Ribeira Sacra. Ya me comen las ganas.
Logrará Galicia ganarse el sitio que algunos creemos que merece? Y...la dejarán?
Saludos.

Andrés Marcaccini y Noemí López dijo...

Maravillas como estas se ven muy poco en el mundo del vino... hay que saber buscar y encontrar. La comparación con la Pinot que has descrito es así... a ciegas, en cualquier lugar del mundo, logra confundirte realmente. Yo (descarto a Noemí, gallega de pura cepa) me enamoré de galicia hace muchos años... y de sus vinos hace muy poquito, dos años te diría. Mis amores comenzaron justamente con Algueira... Uno bebe Ribeira Sacra con estos vinos. Bebe historia y bebe la misma magia que encierra galicia profunda a quienes saben entenderla.

Salute, querido Joan! Un gran post... con morriña.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Yo creo que ya se ha ganado ese sitio entre los que sabemos más de qué va la cosa. Ahora, creo, nuestro trabajo es seguir difundiendo la noticia de los buenos vinos que ya se hacen allí y, claro, ir descubriendo las cosas nuevas que van saliendo. El caso de Adega Algueira es, casi, el de un consagrado, vaya.
Seguimos!
Joan
PS. Y ya contarás qué descubres en su momento!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Pues no es mal lugar ni malos vinos para enamorarte, Andrés! Pasa que después, ya se sabe, si empieza uno muy alto cuesta encontrar cosas que te gustem tanto. Por suerte Galicia las tiene, tanto en tintos como en blancos y de gran variedad de uvas y con vinificaciones e intenciones muy distintas. Eso está bien: se siguen rompiendo tópicos y veo a la gente inquieta y buscando la mejor expresión para sus uvas. Mejor pana nosotros, claro!
Salute, y un abrazo!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Vinazoooo. Este fue uno de mis vinos del año pasado, subí al blog una cata en el mes de abril. Estaba muy disfrutable cuando aquello pero seguro que estos meses le sentaron de maravilla :
Algueira Merenzao- Sibaritastur
.
La 2010 que probé me gustó menos que esta pero de todas formas son vinos muy interesantes. Me encantó su alvarello de mismo año y su pizara del 10.
Galicía es la bomba, que variedad, que personalidad, que soplo de aire fresco vinícola, que alegría.
Galicia es un vergel, un paraiso vinícola, con mucha variedad de estilos en vinos, de uvas, de paisajes, de tierras.
Gracias a la forma de ser Gallega que muchas veces se criticó, gracias a eso han mantenido lo suyo lejos de las "amenazas" externas y les estoy muy agradecido.
Smiorgan beber un Goliardo del 10?, supongo que le quitaste el pañal antes de bebértelo no? ;)

Smiorgan dijo...

Y le limpié el culete :-)
Sibarita, estaba delicioso. El tanino, a sorbos marcado, a sorbos perfecto. La acidez fantástica. Para mi, aunque pueda desarrollar cosas, no necesita impepinablemente mucha más botella. En breve mi post.
Lo que dices da terriña galega me emociona. "Soplo de aire fresco". Lo mismo que siento cuando bebo uno de estos vinos. Precioso.
Un saludo.

Carlos Rodriguez dijo...

Hola Joan, poco o nada puedo añadir. Este Merenzao, es una debilidad para mi, me encanta tanto la recuperación de la variedad como esa sutileza que transmite. Por otro lado, cada dia me siento mas privilegiado de al vivir en Galicia poder probar tantas cosas, que seria imposible conseguir fuera, ya sabeis que aqui somos el paradigma del minifundismo en todos los aspectos. Y si me lo permiten las demas DOs gallegas, RSacra tiene alma, autenticidad y capacidad de sorpresa. Me han dicho que su garnacha 10 está a un gran nivel....
Un abrazo Joan.
Carlos

Smiorgan dijo...

Difundiendo la noticia....
De momento ya tengo una cita esta primavera para convencer a un enólogo de Burdeos y a otro alicantino, así como a un restaurador, de la calidad de los tintos gallegos. Si es que me meto en cada lío...
Los vinos casi los tengo decididos.
De lo que descubra, que no creo que sea nada que no conozcáis, daré cuenta.
Saludos.

Joan Gómez Pallarès dijo...

A mí lo que me gista más de este 2009, Jorge, es que aún no controlando ni teniendo los datos climáticos de la Ribeira Sacra a mano, creo que sería muy caluroso también. Y a pesar de ello, y de que eso suele producir en los vinos un período de cerrazón mayor (necesitan más botella, vamos), éste está ya espectacular. 2010 es más accesible de entrada, pero más irregular también.
Completamente de acuerdo con tu cariño por el albarello.
Lo que habría que hacer ahora con esa forma de ser es investigar cepas que cada cual tiene en su viñedo. Más de una sorpresa saltaría, estoy segurísimo.
Saludos.
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Buenas, Carlos, y mil gracias por tus palabras. Si alguien se conoce la zona, sin duda eres tú. Vuestro vino, Viña Regueiral, fue uno de aquellos que me hizo abrir los ojos como platos, harto como estaba de sobremaduraciones y vinos cálidos en la zona. Todo avanza, también la sensibilidad de quien hace el vino ahora, que sabe mejor cómo sacar terruño en las botellas.
Vamos bien en Galicia, sin duda, pero lo mejor es que vamos a ir mucho mejor, también (no hay que olvidarlo nunca) en gastronomía.
Un abrazo,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Bien hecho, S., siempre que se pueda hay que meter "cuñas publicitarias" sobre los vinos que más nos gustan y llaman la atención. Ayer estuve cenando en Monvínic (tras una CATA HISTÓRICA con Luis Gutiérrez y Victor Urrutia, de Viña Real desde 1949 hasta 2005, más el blanco semidulce del 39: espeluznante) y conocí a unos nuevos amigos, aficionados que leían el blog y que se habían enamorado del vino gallego gracias a lo que leían en este blog. Y compraban por internet y sabían ya y comentaban. Y salí con una sensación estupenda: esto que hacemos sirve para algo, además de para pasarlo bien y aprender nosotros!
A seguir, pues!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Buenos días, Jose!

gin tonic Madrid dijo...

No conocía este vino, pero después de leer tu post voy directamente a comprarlo.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Pues, G.T.M., ojalá que os lo paséis de primera bebiéndolo! Creo que no os disgustará...
Saludos y buen provecho!
Joan

Jorge Díez dijo...

Qué estupendo vino este. Me gusta la comparación que haces con otras variedades atlánticas, entre otras cosas, por lo que toca a mi tierra. Hay potencial y creo que las cosas se están haciendo bastante bien, no tienen por qué malograrse.
Salud.

Toni dijo...

Aunque no soy tan optimista como vosotros sobre los tintos gallegos por lo que he probado hasta ahora, tengo una botella de este Algueira Merenzao en casa. Será cuestión de abrirla en breve.

Joan Gómez Pallarès dijo...

No tengo la menor duda, Jorge. He probado algunas cosas de los VT de Cangas y más pronto que tarde pasearé por allí (ya quedaremos!). Cuando me haga una idea clara de cómo se cultiva por allí y de los tipos de suelo que hay, supongo que podré opinar con mayor fundamento, pero me parece que el camino está claramente marcado: dejar que los vinos se llenen de la tierra, trabajar con las variedades más propias y dejar que la gente huela y beba eso.
Salud!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

De la camtidad sale la calidad, Toni. En eso coincidiremos todos. Para que salga calidad como la que estamos comentando tiene que haber mucha cantidad de otro tipo de cosas y, sobre todo, mucha tradición que, aunque no haya salido demasiado a la luz, ahí está y permite que los nietos, por lo menos, tengan la ilusión de lo que vieron hacer y bebieron en casa.
Esa botella está muy rica ahora, pero creo que seguirá mejorando por unos años...
Saludos,
Joan

Jorge Díez dijo...

En ese viaje será imprescindible contactar con Nicolás Marcos (Pésico). Y programarse para el occidente profundo, que tiene sus códigos. Pero las cepas también nos hablarán.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Qué bien suena todo eso...

SIBARITASTUR dijo...

Te digo lo mismo que Jorge con respecto a Asturias pero también te diría que no solo estaría bien conocer la "·parte" de Nicolás que lleva poco tiempo en la zona y tiene un estilo diferente, sino también la parte mas tradicional - o la que lleva más años en la zona- para contrastar.
Ese Pésico fué aquel vino del que hablamos pero que creo nunca llegó a tus manos...

Joan Gómez Pallarès dijo...

En efecto, Jorge, nunca llegó... pero habrá tiempo para todo, sobre todo para pasear tranquilo, para ver, beber y entender.
Gracias!
Joan

Carlos Rodriguez dijo...

Joan, totalmente de acuerdo, estoy muy ilusionado con el futuro vinicola que Galicia va a tener, y lo digo en afirmación. Poco a poco, pasito a pasito pero no me disgusta todo lo contrario, casos opuestos han existido muchos en este mundillo. Y ahora que comentas de gastronomia, si me permites ejemplos de grandes restauradores, como Acio, ganador del reciente premio restaurante revelación que viene a mi mente además de haber disfrutado de su cocina y haberlo hecho con una botella de este Merenzao o de una magnifica de Escolma de A Torna dos Pasas....volviendo al vino en sí, creo que el exito del vino en Galicia pasa por ese equilibrio que aun se mantiene entre lo tradicional, el abrirse a la modernidad muy lentamente, la suerte de esos viñedos, de esos terruños y de ese, imprescindible, factor atlántico tan maravilloso. Digo todo esto como amante de los buenos vinos, no como gallego, pero a fecha de hoy me alegran el alma vinos que muestran con dulzura su origen y para nada intrusionismo. Y en ello, aun teniendo la sobreexplotada R. Baixas con todo lo malo y poco bueno, Galicia está en la linea de salida. Saludos Joan....pd: que envidia la jornada que acabais de disfrutar y ese 1880....debió llegaros al corazón.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Yo alucino tanto con algunos vinos de loureiro / furancheiro como con los ya muchos grandes vinos hechos en bodegas más convencionales que conozco. Al margen de híbridos, hay cosas en el Morrazo y en Arousa que te hacen girar la cabeza y pensar "joder si hicieran vino pensando bién qué y cómo hacen las cosas en el campo y en la bodega". Por lo demás, alguno de los grandes vinos que he probado en este último año (los de Xurxo Alba Padín), nacen en un furancho, donde de manera clara y, por lo menos para mí por primera vez, veo el alma de la bodega junto al alma del vino de furancho. Hay que tener la capacidad mental de saber llegar a todo y, después, elegir y ayudar a que la gente elija.
Lo del viernes por la noche fue muye special, Carlos. Al principio, pensé que no escribiría sobre ello porque no tomé notas (las pocas, me las dejé allí...) y las tres fotos que saqué, malas, son de teléfono...
Pero al final, esta mañana me he levantado muy temprano con una idea en la cabeza. Y el próximo post irá sobre esa experiencia.
Saludos!
Joan

Alberto Nanclares dijo...

Realmente es un vino para disfrutar largo y tendido. El pasado lunes tuve la oportunidad de disfrutar un Algueira Merenzao 2009 junto a un Lo Morenillo 2011 (Vins del Tros) en una cenita con unos amigos en casa: pan con tomate, Torta del Casar y una tortilla de patata al calor de la chimenea. ¿Hay algo más parecido al paraíso?

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muy buena elección, sin duda, Alberto. Del Algueira ya hemos hablado, pero del morenillo, no! Tiene mucha gracia el asunto también. Empezamos, pinoeros en tantas cosas, con el Templari de Bàrbara Forés, que no era monovarietal de morenillo, pero ellos lo pusieron en la copa! Seguimos con el finca morenillo de Celler Piñol y ahora éste de Vins del Tros. Una variedad algo rústica, pero fragante cuando no la machaca la madera. Deliciosa con las patatas y la tortilla. No sé por qué pero me imagino la torta más con la suavidad del Merenzao.
Peró qué buena velada...
Salud!
Joan

Xoán Elorduy dijo...

Bos días, Joan.

Coido que toca ir a modo.

Deixar certos tesouros nos adegas e catalos ao carón dos bos amigos.

Xa sei que non é unha idea moi comercial máis os proxectos vitícolas teñen que medrar como as vides, ano a ano, e non de súpeto coma os cogomelos.

De tódolos xeitos unha forte aperta e azos para todas as adegas que traballan coas castes case esquecidas da Galiza.

Saudos e falámonos cedo.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Ola, Xoán!
tes toda a razón. O que é importante é que as cousas crezan á súa rimte natural. Xa vimos demasiadas adegas fracasar para queimar etapas moi rapidamente.
Creo que a forza de moito do que vexo e máis me gusta a Galicia é que a tradición se respecta. Non falo en xeral, senón do que máis me gusta.
Este é o camiño.
Unha aperta,
Joan

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