31 octubre, 2012

Mis mejores de los mejores de Peñín

Los responsables actuales de la Guía Peñín tuvieron la amabilidad de invitarme, detalle que agradezco con sinceridad, al XII+I Salón de los mejores vinos de España según la puntuación de su Guía. Sobre ésta no repetiré lo que ya dije en su momento porque nada ha cambiado. Pude estar en el Palacio Neptuno de Madrid probando, conociendo, reconociendo y, también, descubriendo nuevos vinos. Estuve en la cata de cepas raras (entiendan "raras" por "escasas" en su producción) y no estuve en la de la selección de los vinos mejor puntuados de la Guía 2013 (que la comunicación de la empresa calificó de "privada"). Puesto que, aunque algunos no se lo crean, esto no es un medio de comunicación convencional, no daré detalles de lo que, sin dudas, fue un éxito de convocatoria. Escrito está. Fue tal el éxito, y tan desbordante para el local elegido (es un sitio ideal para, más o menos, la mitad de mesas, bodegas y asistentes), que me fue imposible probar todo. Lo digo porque voy a proponer algunos apuntes sobre aquello que a mí me pareció más destacado del Salón, pero que nadie se sienta ofendido o ninguneado. Era imposible probarlo todo en día y medio y con 3000 personas que, más o menos, pretendían lo mismo que yo.  Descarté, pues, aquello que tengo más por la mano y, por qué negarlo, aquello más comercial y que menos me interesa. Me dediqué a lo que más me apetecía y a lo que desconocía. Incluso de aquello que más me apetecía, algo se quedó en la botella (¡lo siento, Sebio!).

Sigo el orden del número de las mesas, que fue el de su inscripción en el Salón. No había ordenación por tipos de vino o por DOs. Tuve suerte: uno de los primeros fue, al final, de los que más me gustó. Domaines Lupier, de Enrique Basarte y Elisa Úcar (DO Navarra), demuestra que la garnacha en San Martín de Unx tiene mucho que decir. Su El Terroir 2009 me pareció un buen vino que tiene que ir a más, una garnacha  a seguir por muchos años. No descubro nada si digo que Celler Batlle 2001 de Gramona es un cava extraordinario, uno de los mejores vinos del Salón, con una energía y una frescura apabullantes. Con un porcentaje alto de macabeo (30%), se hace más larga la espera del Turó d'en Mota 2001 (100% xarel.lo), que todavía reposa en la bodega de Recaredo, mientras su hermano pequeño (2002) está ya en el mercado.  De Bodega Marañones (Vinos de Madrid) me gustan hasta los andares y sus maneras, la discreción de sus vinos (también en el color) y cómo ofrecen a su garnacha un saber casi borgoñón. Su Marañones 2010 (100% garnacha en suelos elevados, graníticos y arenosos) me pareció el más destacado, mientras que su albillo sufre todavía de los males de la madera y de una larga fermentación. Paciencia. Del Selecció Especial 2009 de Ferrer Bobet (DOQ Priorat) ya he escrito varias veces. El primer gran vino, en mi opinión, de esta bodega. Vivirá muchos años y dará largas horas de placer. Pero no pierdan de vista, por favor, su Ferrer Bobet Vinyes Velles 2010, un vino con un 30% de garnacha y un gancho y sutileza enormes.
Guía Peñín
Con los vinos de Olivier Rivière me pasa como con Marañones: me gusta hasta cómo te explica las cosas. En esta ocasión, y a falta de su albillo (que me parece sobresaliente), me quedo con el impacto de su El Quemado 2010, un vino de uno de los cinco pagos que Olivier maneja en Covarrubias (DO Arlanza), una tinta del país con una energía de vértigo. De Recaredo, el Reserva Particular 2002 BN apunta maneras de gran cava, pero ahora el que está más en forma es el Brut de Brut BN 2004: tiene que ser uno de los grandes vinos de los próximos meses. Tres vinos grandes me llegaron también de la DO Cava. Y me demostraron, una vez más, que hay que ir a los sitios como el Salón de Peñín,  porque uno nunca lo conoce todo. Ni tan siquiera de aquellos que cree conocer mejor. Raventós i Blanc es la bodega y su colección de tres añadas de larguísima crianza, la gran idea de Pepe Raventós. Manuel Raventós 1998-1999-2000 una junto a la otra, con una proporción no menor de parellada (parecía casi profecía entre los expertos decir que la parellada no puede envejecer bien...), entre el 25 (1999) y el 40% (1998) y un apunte de chardonnay (entre el 5 y el 10%), más las otras dos variedades clásicas. 1999 me pareció el mejor en estos momentos, un vino único, a la altura de los grandes cavas de larguísima crianza, y con sólo un 25% de xarel.lo...

Poco voy a decir de Terroir al Límit (DOQ Priorat). Ustedes pensarán que no hago más que hablar de amigos en este post. Y es cierto, pero ésa es mi suerte. Dejando de lado el detalle, siempre digo lo que pienso de lo que bebo y en esta ocasión el Torroja Vi de Vila 2010 mostró una tacto y unos aromas que lo convirtieron en una de las mejores garnachas (en ensamblaje, claro) de un Salón que, a ratos, parecía casi un Festival de la Garnacha. Así siguió la cosa con Bernabeleva (Vinos de Madrid) y su garnacha de la Viña Bonita 2010, un viñedo a 700 metros con cepas de 80 años. Una maceración larga y un alcohol alto (15% declarados) no ocultan una fruta preciosa. Una persona que está encontrando su punto de intimidad con la cariñena es Alfredo Arribas. En su Clos del  Portal (DOQ Priorat) hace ya cosas bonitas. Su Tros del Clos 2009 (servida en mágnum gana enteros), con 14% y 100% cariñena es un vino que muestra una gran finura y un momento bueno. Y la inmensa mayoría de priorats del 2009 no están todavía ahí. El maestro de la tempranillo, Juan Carlos López de Lacalle (Bodegas y Viñedos Artadi, DOC Rioja), vuelve a dar una soberbia muestra de templanza y de saber hacer con sus pagos desgajados del Pagos Viejos. Desde el primer día que pude probar El Carretil aislado de sus hermanos supe que era mi tempranillo de referencia. Y El Carretil 2010, en mi opinión, sigue ahí, en lo más alto de la uva más emblemática.

Termino ya. No podía ser de otra manera...Dos de los tintos que más me gustaron eran gallegos. Los probé en la cata de cepas escasas, muy bien llevada por José Peñín y Carlos González. Los dos vinos son bien conocidos para los amantes de esta tierra pero conviene airear de nuevo sus nombres y cualidades. De Bodega Algueira (DO Ribeira Sacra), el Merenzao 2010 me parece un vino superior. Suelos de pizarra, bancales sobre el Sil mirando al sur, raspón y pisado a pie (el dolor lleva a la excelencia), larga maceración y crianza en roble francés, sus taninos son finos y ligeros, su alma es pura fruta y su destino es la mejor mesa, tanto da si le pones un pulpo, como una empanada, un besugo o una perdiz. No se queda atrás, aunque ese día estaba algo cerrado (son dos años de diferencia y una crianza mucho más larga, de 18 meses y sin filtrar), el Brancellao 2008 del Dominio do Bibei. Ácido, fresco, ligero, aromático, expresivo, de trago largo. Para espíritus sedientos que gustan de beber territorio y comer con él.

Quien quiera completar estas notas, encontrará útiles los comentarios de PeñínVicenteMariano e Ignacio.

28 octubre, 2012

Charles Dufour Blanc de Blancs BN


Charles Dufour es un tipo joven, perdido en el límite del Aube, en Landreville. Parece que algunas de las cosas interesantes y recientes en Champagne suceden también en los extremos de la región, en el Vallé de la Marne (por el oeste) y en Côte de Bar (por el sur). Landreville está ahí, en el sur, y los viñedos de Charles (heredados de sus padres, apenas 5 Ha), están asentados en suelos arcillocalcáreos, con buena ventilación. Había probado su champán en dos ocasiones multitudinarias, he hablado con él una vez y me quedó la idea de que tenía que beber su vino con calma y concentración. Charles es un hombre tranquilo, que no llega a los 30 años, autodidacta, que entra en el viñedo de sus padres y se decide por la reconversión a la biodinámica con rapidez. Con ella está definiendo, además, sus propios parámetros como vigneron en la bodega. Aunque no lo parezca (las apariencias...), Charles tiene alma y sensibilidad de auténtico vigneron. Y de esto, en la Champagne, saben mucho. Alguien a seguir de cerca.

Este Blanc de Blancs no figura como "vintagé" en la etiqueta, pero es del 2006. Ha sido sulfitado en el prensado para el mosto (de SO2 total tiene 17 mg/L tan sólo), ha hecho la fermentación alcohólica de forma espontánea y sólo con las levaduras del viñedo. Ha completado la maloláctica en barricas a lo largo de diez meses de estancia en ellas, con sus lías (80% del vino). El 20% restante, lo ha hecho en acero inoxidable. Batônnage en las barricas. El degüelle es de 25 de octubre de 2010 y el vino lo tomé hace bien poco, casi dos años después del degüelle. Demasiado tiempo, en este caso. 12,5% para beber sobre los 10ºC, permitiendo que suba la temperatura para poder saborear bien las características del vino.

Los primeros aromas son de autolisis pronunciada. Manzana asada y crema catalana con algo de azúcar quemado (y es un brut nature en pureza, conste: no hay azúcar añadido ni licor de expedición) sobre un fondo de hojaldre. Acidez tremenda en boca. Me asombra que haya hecho la maloláctica, porque el ácido málico está muy vivo en este vino. El tapón de corcho se expandió poco y mal. Y los aromas de madera y de crianza se han desarrollado más de lo debido en la botella. Lo disfruto porque su burbuja y su tacto son frescos y atrevidos, casi salvajes, pero a ratos me suena a Colet-Navazos con cierta oxidación. Esto está muy bien en Jerez, claro, o en Selosse, porque es lo que buscan. Pero creo que Dufour quiere andar por otros caminos. Intuyo un vino base de chardonnay que está ahí, que despuntará. Pero la madera, el batônnage y un degüelle demasiado lejano del día en que bebí la botella enmascaran un poco  el conjunto. El perfil seco, sin concesiones, es una de las virtudes del vino pero ha ido demasiado lejos en el desarrollo de aromas terciarios en la botella. Al cabo de 24 y de 36 horas, la oxigenación ha hecho su papel y el vino se muestra más amable. Asoma la fruta que lleva dentro (pera limonera) y un deje especiado, también por la  autolisis, bonito: galleta de gengibre. La botella, por lo demás, me parece cara: 48€.
 Charles Dufour BdB BN

25 octubre, 2012

III Ranking Indep. de Vinos < 10€

Mariano Fisac es uno de los jóvenes enoblogeros más emprendedor de este país. Siendo por completo amateur, anima su blog de cabecera, Mileurismo Gourmet, en solitario (aunque no tenga la menor idea de estadísticas, estoy casi seguro  de que será uno de los más visitados); por si eso fuera poco, se lanza a la aventura de publicar otro blog en inglés, Wine Gossip from Spain,  pero lo hace sin "liquidar" su "outlet" de aventuras gastronómicas, Crudismo Gourmet. En pocas palabras, él solo se está convirtiendo en una empresa editorial 2.0 dedicada al comentario de vinos y comidas que se adaptan a los bolsillos y presupuesto de casi todos.
III Ranking independiente vinos  10E
Fiel a su filosofía de partida, Mariano lanza (en colaboración, que yo sepa, con los amigos de Bagos, Adri y Fernando; con Fernando Romero, del grupo Nove; y con el maestro Xoan Cannas, de Pepe Vieira), la III edición de su Ranking Independiente de los 10 mejores vinos de España por debajo de los 10€. Yo animaría a todas las bodegas que pasen por aquí y lean esto a que manden sus botellas al concurso, siempre que estén en el mercado por debajo del precio de referencia, claro. Este concurso, en cuyo jurado participamos restauradores, sumilleres, periodistas y amateurs escritores de vinos, clientes y consumidores, se está convirtiendo en una gran plataforma para la difusión de vinos realmente buenos a precios imbatibles. Vinos que están dirigidos, como todo vino bueno, a cualquier potencial público consumidor, pero en especial a quienes tienen menos presupuesto para pagar sus botellas. Aquí encontrarán respuestas a la Gran Pregunta: ¿es posible beber bueno y barato en España? Por supuesto, lo es. Quim Vila me preguntaba el otro día que dónde estaba el futuro del vino en España. Mi primera respuesta fue "en el cultivo": o la gente se pone las pilas, o el cambio climático acabará con nuestros viñedos. La segunda respuesta está en iniciativas como ésta. ¿Es posible beber bueno y barato en España? Por supuesto, lo es. Aquí, como en tantos otros sitios en el país, haremos propuestas y daremos salida a esa inquietud. Pero hay más respuestas. Las iremos viendo.

22 octubre, 2012

Luigi Pira Barolo 2004

Capunata siciliana della mia mamma
Mi madre ha hecho un viaje iniciático a Sicilia, recientemente. Es algo frecuente: quien llega por primera vez a la isla, si ha leído algo, si tiene el espíritu despierto y adecuado, vive experiencias difíciles de vivir en otras islas. Y no hablo de continentes...La dimensión gastronómica (en su caso, con poco vino, apenas bebe...) es una de las de mayor impacto. Y en esa dimensión, el universo de la berenjena es muy grande, lo ocupa todo, desde la pasta pasando por la pizza y terminando, claro, en la caponata (capunata en siciliano). "Voy a intentar hacer una", advirtió. Y vaya si la hizo: efecto Ratatouille puro y duro. Llevarse un pedazo de esa amalgama de verduras y aceitunas a la boca, cerrar los ojos y pasear por Agrigento, fue todo uno. Receta sencilla pero que hay que hacer con calma: cebolla, apio, tomate, aceitunas partidas, alcaparras, berenjenas, sal, pimienta, aceite y un toque de vinagre. El resultado: espectacular, ya lo ven. Me advirtió de la receta y yo pude pensar con calma. La primera idea se va a la isla, claro: alguna botella de COS, de Ariadna Occhipinti, del Cantante, de Cornelissen. Pero...pero ¿por qué no probamos un hermanamiento norte-sur? Y la cabeza y sus manos se fueron directas a la última botella que tenía (en efecto, ya es pasado..., ni una gota quedó) de Luigi Pira.

2004 es una cosecha, en mi opinión, excepcional en el Piemonte. Y a medida que pasen los años se irá demostrando. Si solo se tratara de mi opinión, quedaría en nada la cosa. Pero mi gran maestro en asuntos de buen beber y mejor vivir, en general y en Italia en particular, Juancho Asenjo, piensa exactamente lo mismo.Y Julia Harding, MW y mano derecha de Jancis Robinson, anda también por ahí. Como pasó en tantas regiones vinícolas en Europa, 2002 fue, en tierras de Barolo, año húmedo, fresco y con lluvia; que 2003, con su sequedad y calor tremendos, absorbió pero no devolvió en forma de fruta óptima. Las plantas venían, pues, de dos años incómodos para ellas. Y en 2004 explotaron. 2004, en los sitios que conozco bien, es el año a retener, a comprar, a beber en restaurantes y en casa. Quien supo conducir y moderar el vigor de las plantas, hizo gran cosecha. Empieza ahora la época de la sazón para esa añada. Habrá más, por supuesto, pero este genérico Luigi Pira Barolo 2004 nos hizo disfrutar lo que, malamente, voy a intentar describir. De entrada, no procede de ninguno de los tres GC en los que los Pira tienen nebbiolo en Serralunga d'Alba (Rionda, Margheria, Marenca), pero tiene algo de todos ellos. Y si 2004 es un gran año en Barolo, Serralunga d'Alba y sus tierras son la gran explosión en ese año. Venimos de La Morra, de Barolo, de Monforte...siguen ahí, por supuesto (sobre todo, La Morra), pero el siglo XXI está consagrando a mis dos pueblos preferidos en esta zona: Serralunga d'Alba, pero también Castiglione Falletto.

Massolino, Brovia, Cascina Cucco, Ettore Germano, Luigi Baudana, Luigi Pira, etc. Y en Castiglione Falletto, también Brovia, Cordero di Montezemolo, Boroli, Oddero, Cavallotto, Giacosa...Los Pira (Giampaolo, Romolo, Luigi) eran de lo más accesible, en precios, en pureza de estilo, en tradición piemontesa servida en copa. Todo sigue igual, mejorando. También los precios...Este 2004, con 14%, servido a 15-16ºC, tiene un recorrido enorme, casi desde el principio. Dadle media hora tan sólo y os mostrará un potencial, no tanto de músculo, cuanto de profundidad y de finura, que irá creciendo y creciendo...Hojarasca y humus. Ciruelas maduras y, con el tiempo en copa, en compota. Surcos en el campo, abiertos tras la lluvia. Taninos algo rústicos (cierta astringencia del tanino de la madera y, claro, de la naturaleza del hollejo de la nebbiolo), un poco cuadrados, pero de tacto fino y, a ratos, casi sedoso. Es un vino "fondente", pero con una acidez y una frescura grandes: la de las primeras violetas pero en un clima de otoño. Hojas de tabaco en el secadero. Ágil como un purasangre, pero con el alma reposada y calma de un percherón. Es un vino de campo noble. No sé si me explico: me estoy notando ya en una buena edad para disfrutar por completo de vinos como éste.
Luigi Pira Barolo 2004

18 octubre, 2012

Recaredo: el cava del pare, el cava de l'avi

Josep Mata Capellades al 1962 any de la primera collita del Reserva Particular de Recaredo
Hivern de 1962. Josep Mata Capellades, al pati del celler. Sembla que pensi "any de neus, any de béns". És l'any de la primera collita d'una nova idea, d'un pas més (tants n'ha fet des de 1924) cap a la definició de Recaredod'una manera de treballar personal i, sovint, diferent. En qualsevol cas, la seva. Macabeu i xarel.lo. Fermentació d'una part del most en bocois de fusta de roure. Vocació de transmetre el valor del pas del temps en una ampolla: no volem arribar exhausts al darrer moment. Volem una vellesa elegant, digna, desperta, sense bastons i amb l'orgull de qui pot dir que ha arribat amb salut al gran final. Frescor, acidesa i expressió natural del temps. En una ampolla. Terrer. Subtil complexitat d'un naixement meditat que l'ampolla anirà moldejant, treballant, allargant, ampliant amb matisos insospitats. A la penombra de la cava, sota terra, a temperatura ambient, en silenci i amb discreció, sents com la natura et parla a cau d'orella i et diu: espavila't, que si em dones, et tornaré!

Reserva Particular de 1984. "El cava del pare" diu el seu fill Antoni. "Cada vegada que al celler, per visites, s'obre un 84, sempre dic que m'avisin perquè és la collita del pare. En aquesta collita, el pare sempre hi és present. Va morir el 87, però al 85, quan es va embotellar, hi era i les decisions van ser seves". "Entre el 84 i el 91 no hi ha res guardat", afegeix en Ton, fill de l'Antoni i nét del Josep. "El 84 el va fer l'avi. És el cava de l'avi". En queden 51 ampolles al celler. Brisa. Mares. Regalèssia. Acidesa impressionant. Quan el vam tastar (la nit del 15 d'octubre de 2012) estava millor que molts dels joves. Fresc i viu encara. Aromes de ca l'apotecari. "Suc d'ortiga, boca seca, record profund", identificava en Josep Roca. Vellesa càlida. Mínima bombolla convertida en seda, al nas i al paladar. Una dimensió diferent del cava, més enllà de la feixuga de l'espai-temps que, sovint, ens toca viure.

Reserva Particular de 1991. Entre el 91 i el 96, els quatre cosins (fills de l'Antoni i el Josep), Carles, Jordi, Josep i Ton, s'incorporen al celler. En Josep comença el 91. Any important, doncs: la tercera generació! 64 ampolles en queden. Collita especial, que va entomar molta pluja i temperatures fresques a l'estiu. Autòlisi molt present. Fusta seca. Perfil oxidatiu noble i notable. És el més "sanluqueño" de tots. "Riquesa integral, solatge", apunta en Josep Roca. "El fons de la bóta". Altre cop, la vellesa altiva i orgullosa. Aquest ja va amb bastó, però mostra encara la seva fermesa de fusta en guant de vellut.

Reserva Particular de 1993. En Ton defineix Recaredo com un "projecte jazzístic, un projecte lliure". Continua la simfonia dels taps: en Federico i en Jordi treballen ràpid i bé. És l'any del pare i del tiet. Aboquem el nas el meu company de tast, en Joan Arboix, i jo. Ens mirem l'un a l'altre, com dient "collons!"  Cap dels dos no havia tastat el 1993 abans. És, de llarg, el més especial de la nit, el que ofereix més contrastos i harmonies diferents. Autòlisi pronunciada. Anís estrellat. Més vinós que els seus germans. Té un mínim toc animal, de mesc. Safrà sense torrar. Ras-el-Hanout i, al mateix temps, flor de til.ler. "Reducció, fósfor", apunta en Roca. Buquet dels "garnis"  i un punt, al mig de Sant Sadurní, on han anat a trobar-se Unter den Linden i Essaouira. Molt especial.

Reserva Particular de 1996. L'any que en Ton comença com a professional a Recaredo. Anyada de bona aigua, temperatures fresques, estiu amable i gran verema. "La sort dels novells!", diu en Ton. Beneïda anyada: gairebé tothom la considera la més rodona de la nit. Avellana torrada. Pa torrat. Fonoll marí (un punt de sal...). Clau d'espècia. Terra i arrel. Tè verd de primera collita. Ascètic. Sec. Amargós. Rebotiga d'apotecari. Impressiona aquest sagal de 16 anys.

Reserva Particular de 1999. Any especial per a Recaredo. 75 anys de la fundació (al 24) i primera collita de Turó d'en Mota, un cava que trenca tots els paràmetres coneguts a la DO Cava. Comença a ploure menys i els estius són més càlids. Collita profunda, "tel.lúrica" la defineix en Ton. És un vi més delineat, entra com una glopada d'aire fresc, perfilat. Acer. "Pur, directe, precís", apunta en Josep Roca. Es nota la fusta. Hi ha frescor i autòlisi al mateix temps. Civada torrada. Amargor varietal i ginesta en flor. Sol i calor. Sona a Penedès de cap al Garraf, més proper al mar.

Reserva Particular de 2001. Gairebé el més jove de la casa! Acaba de sortir el Reserva Particular 2002 al mercat però a aquest 2001 (no oblidem que Turó d'en Mota 2001 encara dorm el son dels justos i sortirà després que el 2002!) se li noten totes les virtuts de l'edat segona: cítric. Aromàtic intens. Seda al nas i al paladar. Setí. Energia pura. Fonoll. Ginebró. Albercoc. Amargor vegetal en boca. El tacte de la pell de préssec. "Llum intensa", conclou Josep Roca. Amb el temps, serà una gran anyada.

Tardor de 2012. Antoni i Josep Mata Casanovas han convocat els amics al celler. 50 anys d'una revolada. Les coses han canviat una mica. Per fora. Per dins, en esperit, tot segueix igual: ells, la segona generació, donen el relleu a la tercera (Josep, Carles, Jordi, Ton i la presència imprescindible de Joan Rubió), i Recaredo segueix creixent. Per dins, no per fora. Les idees són més clares que mai: tradició, respecte  per la naturalesa, fidelitat al terrer, cava sense sucre afegit, llarguíssima criança, suro natural, aclarit i desgorjat a mà i a temperatura ambient. Ton Mata ha introduit els vins. Josep Roca els ha begut i explicat, també des de dins i en penombra. Amb sentiment i emoció, d'una manera visceral. Omar Sosa també els ha begut i els ha explicat, però al piano. A Omar l'he sentit més que escoltat. Amb els ulls tancats i l'estómac obert. No sóc capaç de descriure com retruny, encara, la seva música dins meu. Tot plegat: vi, esforç, treball, paraules, música, temps, energia que fuig del moment per integrar-se en una línia que sempre és perquè ja ha estat i serà.

A Recaredo, ho sabem, seguiran si fa no fa. Compromís. Delicadesa. Finor. Elegància. Envelliment. Discreció. Terrer. Dins d'una ampolla i en forma de cava. Quin privilegi poder portar-ho a una copa de tant en tant. Beure-ho i sentir-ho. Formen part del meu patrimoni sentimental. A casa, jo també sóc de la tercera generació que els beu. I la quarta, els meus fills i les filles dels meus germans, ja l'han tastat! Que sigui per molts anys!
50 anys de Reserva Particular de Recaredo La foto de l'encapçalament, de Josep Mata Capellades, me l'han proporcionat els amics de Recaredo. Les cites "entre cometes" de les presentacions als vins de Josep Roca, les reprodueixo amb el seu contentiment.

Postscriptum. He escrit aquest text durant tres dies. Fins avui, que penso que ja es pot publicar, no m'he adonat que coincideix (la data, 18 d'octubre de 2012), amb el novè aniversari de la mort de Manolo Vázquez Montalbán allà on dormien els seus ocells. El Toni Falgueras em recordava, la nit de la celebració, que el primer viatge a Recaredo el fa ver en companyia de Nèstor Luján i de Manolo Vázquez Montalbán. Recaredo era el cava preferit del Manolo. Sempre en el record. Etern.

17 octubre, 2012

III Fira de Vins de Torrelles de Llobregat

FIRA DE VINS DE TORRELLES DE LLOBREGAT
Adictos a la Lujuria nos convoca, junto con el Ajuntament de Torrelles de LLobregat, a la III Fira de vins en la Masia de Can Coll. Va a ser una buena oportunidad para descubrir vinos, estoy seguro.

15 octubre, 2012

Viña Tondonia Gran Reserva tinto 1978

Otoño I por Sole Felloza
Otoño es una estación que pide, casi exige, vinos como éste. El cielo llueve, por fin, generoso. La temperatura es más fresca por la mañana. La luz se acerca al horizonte, baja, con una consistencia suave, más amable al mediodía. Apetece elegir vinos que acompañen a cada estación. Sensaciones distintas en el campo. Vinos distintos. Un vino reposado, un vino hecho con años para durar muchos más. Un vino distinto. Una bodega, en su conjunto y con todo lo que representa en España, casi única. López de Heredia. Quintaesencia del rioja más fino, más sutil, más delicado y entreverado. Tiempo es lo único que pide. Paciencia para saborear esa lenta evolución que una lenta y paciente vinificación necesitan.

Yo no colecciono botellas. Me las bebo y apenas guardo unas pocas docenas. Llegó el otoño y mi cabeza se fue a la Viña Tondonia. A mi disposición tenía un Gran Reserva tinto de 1978 (buena añada, pero no todo el mundo tira cohetes con ella) y un Gran Reserva blanco de 1987 (aquí hay más coincidencia con los cohetes). El estado del tapón me aconsejó abrir el primero. Los dos me hubieran hablado con la misma voz de esta estación y de cómo hay que vivirla. Pero el 87 tiene más recorrido y mi botella estaba entera. Puede esperar. 1978, pues, fue la elección. Emoción...¡el tapón se rompe! Sacacorchos de láminas. Precisión (mi santa...yo soy un manazas) y botella abierta. Intacta y vino entero. Perfecto. Color terso, vibrante, entre la teja anaranjada y las hojas que se proyectan sobre el lago (en la foto de Sole). Primera copa: evolución limpia. Ideal. Suave decantación, vino a 16ºC.

Empieza a abrirse al cuarto de hora y a mostrar su alma de hojarasca en el bosque, ahumado muy suave, delicado arándano negro. Humo, ceniza en el hogar, calor en el cuerpo. Más emoción, vino vibrante, acidez perfecta. 12%. El vino corre por la copa como zagal pizpireto, con piernas ligeras y susurrando sus encantos en el reencuentro, efímero, con la luz y el aire de la estación. Humus, guindas, helecho y bosque al atardecer. Madroño. Vino discreto, vino envolvente, vino seductor. Tiene un punto de frescor: casi de infusión con corteza de naranja. Puede que no sea una añada mítica, pero este Viña Tondonia Gran reserva tinto de 1978 ha salido perfecto, ímtimo y emotivo. Un vino cálido de otoño, hojas de fuego, para siempre...Existe otro otoño, azul. Queda ya para otro vino.
Viña Tondonia Gran Reserva tinto 1978
La foto Otoño I es de mi amiga Sole Felloza.

10 octubre, 2012

Finca La Emperatriz garnacha 2010

Finca La Emperatriz garnacha cepas viejas 2010 Lo que van a leer ustedes tiene más que ver con el entorno en que se mueve un vino que con el vino en sí mismo. Es cierto que quienes vinifican ahora en Finca La Emperatriz son los responsables de que Neal Martin haya situado a su Garnacha Cepas Viejas 2010 en la lista de The Wine Advocate de M. R. Parker en el rango de los 93 puntos. Y lo son porque hacen las cosas cada día mejor, porque reflexionan sobre sus técnicas de vinificación (sobre todo) y sus vinos evolucionan casi con mayor rapidez que la fruta (garnacha de cepas viejas, en el caso que nos ocupa) con que los hacen. Porque esa garnacha llega donde llega y da para lo que da (que no es poco), pero la manera como la trabajan, la hace más accesible y placentera que muchas de las garnachas que he probado en las DOC Rioja y DO Navarra (perfiles bastante parecidos). También son responsables, y bien que hacen, de gestionar esos 93 puntos Parker como oro en rama y de buscar (a través de una agencia de comunicación que hace muy bien y con transparencia las cosas) la máxima repercusión posible entre los medios y, de ahí, entre los consumidores. Aquí entro yo. Aunque muchos me consideren "medio" y me manden de vez en cuando botellas, soy un consumidor que escribe sobre lo que bebe y paga. En algunos casos, hago una excepción.

Como éste. La bodega, a través de la empresa de comunicación, me pidió recibir una botella de la "parkerizada" garnacha, yo les expliqué mi modus operandi, ellos aceptaron (con la misma transparencia, es sencillo: digo lo que pienso tras beber el vino y, además, manifiesto que esta botella no la he pagado, aunque veo que está sobre los 18€ en tienda), y aquí estamos. Sobre suelo franco-arenoso tapizado de cantos rodados, viven estas cepas en vaso de garnacha de 65 años. 2010 fue año de nieves en la Rioja Alta (la finca se encuentra en Baños de Rioja), con primavera seca y verano sin sobresaltos, ni térmicos ni meteóricos. Ello permitió una madurez lenta pero buena, con uva sana y sin alteraciones. La vendimia, como en casi todas las zonas altas del planeta con garnacha, fue algo tardía, en la segunda quincena de octubre. Los responsables del vino buscan la expresión de la fruta gracias a su concentración previa, en el racimo, a través del frío. Antes de la fermentación, la uva pasa una noche en cámara y cinco días en maceración pelicular prefermentativa (a 5ºC). Cuando arranca ésta, la concentración es ya grande y la gracia del asunto es que, en este momento, compensan con una extracción que es muy suave para lo habitual: en barricas abiertas que, casi, parecen demi-muids (500L), se fermenta el mosto con bazuqueos manuales diarios. La maloláctica la hace el vino en las mismas barricas usadas. Y la crianza, de 11 meses, se hace en barricas de la misma capacidad, pero con lías finas. Por lo que huele el vino, debe usar una parte no menor de barrica usada. Todo ello me parece positivo y nos lleva a un vino que, sin llegar a lo que llamaba priorats 3.0, empieza a seguir esa pista en la Rioja. ¡Ésa es una buena noticia para mí!

Es un vino (qué paradoja la suya), que no ha nacido para satisfacer a M. Parker, sino para ser bebido como gran compañero de mesa. La madera se nota, pero más en boca que en nariz. Es un vino con extracción más suave, con una capa media, más expresión de fruta, más ligereza y, casi, liquidez. Es un vino más fino. Mora silvestre, tanino algo rústico (de la madera), brezo, madera de boj. Es un vino agradable y que pide tragos. Sólo tiene un problema: la gracia que muestra en nariz y en su deambular por la copa, la pierde un poco en boca. Pasa muy bien, pero le falta "punch", mordiente y energía, se muestra algo pesado y abatido en el paladar. Sigue con alguna nota bonita de cacao maduro y de cassis, pero al final, para lo bueno y para lo malo, pesa más la vinificación que el deseo de mostrar la fruta. Quizás, pienso, porque la fruta da para lo queda. Y ahí viene el problema: el Sr. Martin está construyendo su criterio sobre los vinos españoles a bandazos y parece que no termina de ubicar bien a las garnachas y, tampoco, a algunas de sus mejores amigas, las cariñenas. Hay otras cuestiones...pero serían ya tema para otro artículo. Lo decía: éste no es el problema de Finca La Emperatriz garnacha 2010, es el problema de quienes leen y confían en The Wine Advocate, que tienen ahora que lidiar con un asunto casi tan peliagudo como el que representaba el método de trabajo del Sr. Miller.

Porque el Sr. Martin, en su primer listado de 2012, ha hecho jugar a este vino en la liga de los 93 puntos. Y en esta liga ha puesto a competir en un mismo grupo, a Finca Dofí 2010 de Álvaro Palacios (con un 80 de garnacha), un vino, en mi opinión, extraordinario; a Clos Mogador 2008 (con un cupaje más variado, dominado por garnacha y cariñena) de René Barbier; a L'Espectacle 2006, de René Barbier y el Dr. Zamora, una garnacha pura del Montsant que mira al norte y que es de lo mejor de España, ¡en esta añada!; a un Vinyes Domènech Teixar 2008, una de las mejores garnachas peludas del mundo. Y, por poner dos ejemplos más del desvarío del Sr. Martín, muy próximos al perfil de vinos de que estamos hablando, citemos a las cariñenas de Ferrer-Bobet Selecció Especial 2009, el primer gran vino de esta casa en el Priorat (dará que hablar con los años); y de Orto Vins, La Carrerada 2009, uno de los grandes de Joan Asens e integrante de la tríada capitolina de la DO Montsant con Teixar y Mans de Samsó. Todos ellos son vinos que tienen una profundidad y una expresión en boca que está algunos peldaños por encima de Finca La Emperatriz garnacha cepas viejas 2010. Que este vino puede llegar a esas cimas... Creo que sí: tienen potencial en el viñedo, inquietud en la bodega y, por lo que sé, muchas ganas. Pero todavía no está ahí y le han hecho jugar en una "liga" que no es la suya. El problema, claro está, no es del vino ni de quienes lo hacen y promocionan. Es de los Srs. Parker y Martin y de quienes se creen expectativas cuando vean en un rango de puntos unos vinos junto a otros y piensen, "¡esto no lo conozco, hay que probarlo!". Hay que probarlo, claro, pero después (precios aparte, porque Martin no puntúa por precios), hay que ser honesto y decir con claridad lo que uno bebe y piensa.

07 octubre, 2012

Una semana particular

Sophia Loren from The ten best of articles, the100.ru
Ha sido una semana particular, intensa, con muchas experiencias y sensaciones. También con muchas grandes botellas. No sólo las del W&CIF...¿Ha sido una confabulación entre Baco, Epicuro, Sileno y algunas ninfas la que ha puesto ante mis narices tal cantidad de buen vino? No lo sé, pero quienes hayan sido, tienen mi agradecimiento eterno. Tras dos días catatónico, anduve otros dos pensando si dedicaba un post entero a alguno de estos vinos. Se cruzaron otras dos citas con dos nuevos grupos de grandes botellas. Tras la cena con unos amigos ayer por la noche y el carácter rotundo, espléndido de los vinos que abrimos, vi la imposibilidad de tal empresa. Aunque no sea mi costumbre, hoy prefiero citar con nombres y apellidos todos los vinos que he bebido esta semana y destacar alguna de sus bondades. No es mi costumbre, pero no quiero dejar a nadie fuera. Tampoco sé por qué pero no tomé ni una nota y me concentré en las sensaciones. Ha sido una semana realmente particular. Empezó con la clausura del W&CIF, en Mas Rabell. Por ser un vino muy especial, que marcó la historia de Torres y contribuyó a que el "equipo no bordelés" arrasara en el Juicio de París de 1979, me emocionó beber el Torres Gran Coronas Reserva  (Mas La Plana) Dry 1977. Es cierto que si Paris tuviera que elegir ahora, su Helena no sería, quizás, este Mas La Plana CS (más o menos en 30 años parece estar el límite para el declive de este vino), pero no lo es menos que conserva la belleza y, casi, la serenidad de la edad última. En otra división juega en estos momentos el Torres Grans Muralles 2001, un vino que ha llegado a una espléndida madurez, fino, fragante, envolvente, con todos los aromas del entorno otoñal de Poblet.

La siguiente estación de esta Via Paradisi tuvo lugar en Monvínic. Juro que entré para comer unas croquetas de ceps y beber media copa de algún tinto atractivo (¡eso es un aperitivo!). Salí con: unos blinis ligeramente ahumados y caviar de trucha (muy atractivo, en el paladar, el que combinaba con salvia); una tortilla de setas variadas (soy muy pejiguero para las tortillas, me gustan un poco más jugosas y con cierta altura: que la forma de la sartén no condicione la de la tortilla); una reinvención de los postres de músic espectacular (con una pasta choux y una suave crema al vino rancio que me hicieron aplaudir -en silencio- al joven Pol Contreras, un pastelero que reparte discreción, ingenio, imaginación y sabiduría a partes iguales); Domaine Pascal Cotat, Chavignol Réserve des Monts Damnés 2008, un bastión de acidez y de fruta apabullante: algunos años nos darán la mejor versión de este sauvignon blanc, pero está ya enorme; Adega Algueira  Carballo Gallego 2009, con mencía, una finura, una fragancia, un frescor  y una clase a la altura de los mejores atlánticos del Loire y PN del sur de la Borgoña; René Rostaing Cuvée Classique 2006, la esencia de la syrah, regaliz, cassis tomada en la rebotica del apotecario de Ampuis (en el período de Entreguerras). Es un vino antiguo; Azienda Agricola Roccolo Grassi, Amarone della Valpolicella 2004, además de la deshidratación propia de las uvas de un amarone y del sabor de los hollejos, Grassi vendimió algo tarde esta uva, fino aunque con taninos asperos en boca, es demasiado opulento y maduro en nariz (quizás los años le den un mejor momento); Moreno (Montilla Moriles) amontillado de los Siete Sabios,  me hizo pensar que los Siete Sabios de Grecia no tenían ni idea de qué era el placer...este vino es generoso, con una fragancia y un atrevimiento enormes, descarado, abierto, con todas las cualidades de un gran amontillado y una frescura y un volumen inusitados, un grande; terminé esta estación con otro grande, no olvidado, pero casi...de la DOQ Priorat, De Muller, rancio dulce Dom Berenguer Solera de 1918, lo escribí en twitter, "todo el mundo debiera beber y pensar sobre este vino" y, añado ahora, sobre su precio y la discreta y atractiva tradición que De Muller representa en Tarragona. 

La penúltima estación de esta gozosa uia fue en el restaurante Matamala. Convocados por la revista Cuina y acompañados de pequeños bocados que resultaron ser una agradable sorpresa (volveré para comer con calma), una serie de grandes vinos se sometieron a una injusta pero determinante prueba: si se beben en las copas adecuadas, su perfil aromático y gustativo gana mucho. Pasaron por esa prueba, Colet Navazos Extra Brut Reserva 2006, degollado en octubre de 2010, que mostró al principio su alma más champañera y al cabo de media hora, desbordó por el lado sanluqueño (el mejor Colet Navazos que he probado); Alemany-Corrió, Principia Mathematica 2011, un xarel.lo con DNA borgoñón que empezó algo reductivo para terminar como uno de los grandes vinos de esta semana, con una viveza y una fragancia que en cuanto integren la madera, dará muchos momentos de placer (no sé cuantas botellas hay...);  Pardas, Collita Roja 2009, un sumoll (con algo de marselan) de altura y gran nivel, con una estructura rústica y un tanino delicado; Lustau Brandy Solera Gran Reserva, un brandy de Jerez de hermosa caoba bruñida y un deje de oloroso que enamora. La última estación de esta semana fue en casa, terreno casi siempre amigo, donde la selección de vinos que preparé salió redonda. No siempre sucede, alguna botella falla por lo que sea...Redonda, lo que me llevó a a este poco habitual post, versión almanaque semanal: Champagne Agrapart&Fils. Avize Grand Cru, Blanc de Blancs NM Extra Brut Terroirs, mi pasión por cómo trabaja y es Pascal Agrapart no tiene límites: elegancia, precisión, finura, profundidad sin maquillajes. Por favor, ¿alguien podría venderlo en Barcelona? Gracias; Domaine Newman, Pommard Vieilles Vignes 2006, la quintaesencia de una elegante rusticidad, con un perfil sedoso, de raso, y austero al tiempo. Violeta y hojarasca. 2006 en un momento brillante; Rita&Rudolf Trossen, 2009 Kinheimer Rosenberg, Riesling Spätlese, de Kinheim-Kindel (Mosela) y biodinámicos desde 1978 (¿alguien recuerda cuándo empezó Joly?), ofrecen el perfil más auténtico y espontáneo, vivaz, fresco y espontáneo del riesling tardío sin botrytis. 9%. Me tienen a sus pies desde hace años y tampoco consigo comprar una botella aquí. Entre este Spätlese y el Kabinett de Egon Müller-Scharzhof 2011 (que un particular como yo ya no puede comprar) debe estar la verdad. No ha sido una semana dura, por supuesto. Y tuvo su colofón... Et in Paradiso ego. 

La foto de Sophia Loren procede de The 100 best of articles. La de Marcello Mastroiani, de Listal.
Marcello Mastroiani from www.listal.com

02 octubre, 2012

Wine&Culinary Int. Forum: impresiones

Wine & Culinary Int. Forum 2012
Izquierda: Gastón Acurio. Markus del Monego. Linda Milagros Violago. Yo. Jancis Robinson. Miguel A. Torres. François Chartier. Nick Lander. Ignacio Medina. Victor de la Serna. Alain Senderens. Vuelvo a la izquierda: Christophe Brunet. Johan Agrell. Juan Manuel Bellver. Josep Roca. Ferran Centelles. Joan Josep Abó. Faltan Oriol Balaguer y Javier y Sergio Torres: ¡estaban trabajando!

Apetece escribir estas notas (impresiones, sensaciones, flashes) en caliente. Ayer despedimos esta primera edición del W&CIF  y, hoy, los fogonazos conservan su calor y luz en mi libreta y en mi cabeza. Lo prefiero así. Un maestro en estos menesteres me aconsejaba: "tienes que desarrollar aquello que percibes en el momento en que te llega, escribirlo en una libreta y ser más natural, directo, cercano". Allá voy. Quiero mostrar mi agradecimiento a las personas que confiaron en mí para hacer de presentador del fórum con Juanma Bellver. Era una decisión arriesgada porque, aunque supusieran que tenía experiencia en esto de hablar y moderar una sala llena, nunca me habían visto actuar en directo. Me gusta prepararme a fondo para parecer lo más natural posible (sigo a mi maestro Cicerón en esto)  y, cuando haga falta, improvisar (siempre con fundamento). Y me gusta analizar mis sensaciones justo cuando acaba lo que he hecho. Fueron casi 10 horas en directo y perdí el control dos veces: la primera, cuando tenía que presentar a Ferran Centelles y Oriol Balaguer (genial y divertida ponencia sobre "El vino y la cocina dulce"), Oriol no estaba todavía en la sala (cuidaba la temperatura de sus chocolates pero yo no lo sabía...) y el ruido de las copas cuando eran retiradas (¡servicio casi perfecto para 230 personas!: solo anoté dos roturas de copa, ¡unos cracks!) me descentró. Improvisamos un diálogo con Juanma sobre la tradición repostera en Catalunya y me fui al siglo IV dC. Tremendo... La segunda: había apagado el aparato del micro inalámbrico y no recordé volver a conectarlo. Me tocó subir al escenario para hablar, el técnico de sonido me hacía señales de que yo estaba muerto por decapitación (en su jerga habitual: "no tienes sonido, lo has cortado"), no entendía nada y me tuvieron que traer un micro de mano.

El resto fue bien y, a ratos, muy bien. Juan Manuel Bellver y yo nos compenetramos y las sesiones, gracias (esto sí) a la profesionalidad de las personas que salen en la foto y de todas aquellas que no salen (¡muchísimas más!), fueron fluidas. Enseguida hablaré de contenidos, pero no quiero dejar de decir que en un fórum que tiene una dificultad logística tan grande es, literalmente, imposible que todo salga perfecto. He leído aquí y allá críticas razonables a cosas que los responsables de la organización tienen que mejorar. Aunque yo no me ocupé más que de la presentación y su preparación, sé que esos responsables van a leer con mucho cuidado todo lo que se ha escrito y van a aprender sobre todo de aquello que se puede mejorar. A mí no me toca hablar por ellos, lo tengo claro, pero como participante puedo decir que el Hotel ME tenía todos los requisitos para cumplir con las leyes de la hospitalidad (que Nick Lander tan bien ha establecido) menos uno: el espacio era insuficiente y no llenó las expectativas de mucha gente que hubiera querido disfrutar en directo de un acontecimiento único en Barcelona por la cantidad y calidad de los participantes, tanto en el escenario como en la sala.

La energía, el talento, la emoción, las ganas de compartir y de vivir la experiencia del fórum se notaban en el ambiente, vibrante y con mil reencuentros, abrazos, charlas e intercambios a lo largo de una jornada casi homérica. Jancis Robinson pasó, en una ocasión, junto a la libreta de la que sale todo esto y soltó un "it seems exciting!" (mi letra es muy bruta, rápida y descontrolada...la suya y la de su santo esposo, Nick Lander, son pulcras y ordenadas: ¡también escribieron mucho!). Lo fue. Realmente lo fue. Josep Roca demostró que ha trascendido la dimensión espacio-tiempo de la física clásica. Lo suyo es ya cuestión de física cuántica: aunque en su trabajo diario se rija por una tabla periódica de aromas (ríanse ustedes de la química), su propuesta final nos llevó al mundo de los cuantos de energía, de lo que siempre ha sido y será porque nunca deja de ser. Sílvia Pérez Cruz y Toti Soler con la "Lágrima" de Amalia Rodrigues, para sublimar la saudade en una gota de Dow's Colheita del 1961 en tu mano. Josep, François Chartier, Alain Senderens, Oriol Balaguer, Ferran Centelles y algunas intervenciones del público, pusieron encima de la mesa una de las conclusiones del fórum: cuanto mejor conozcamos las propiedades físicas y químicas de los alimentos, antes y después de su cocción, y de los vinos con los que vamos a comer (ahí no hubo acuerdo: ¿quién fue antes, la gallina o el huevo, la receta o el vino, quién inspira a quién?); cuantas más intersecciones podamos proponer en la complementariedad de nuestras propuestas, más tenemos que tender a la sencillez. La máxima complejidad consiste en hallar, precisamente, la propuesta más sencilla y efectiva para nuestro comensal. Sencillez no es sinónimo de banalidad o de superficialidad sino de encuentro de esos invisibles cuantos de energía que son capaces de conectar con el consciente remoto de cualquier persona, venga de donde venga y tenga la cultura y experiencias que tenga. Ahí es donde compartimos, incluso sin saber.

La segunda gran lección/conclusión que aprendí: la persona que sentamos a nuestra mesa vuelve a ser el gran protagonista, absoluto y sin concesiones, de todo trabajo gastronómico, sea en la cocina o en la bodega. Insistieron en ello Josep Roca (cómo superar la hiperformación y el superego en sumillería y en cocina), Markus del Monego, Linda Milagros Violago (la más radical: no tiene el menor problema en adaptarse como guante a su interlocutor, le pida lo que le pida, el único objetivo es que se sienta cómodo), Johan Agrell, Nick Lander, Jancis Robinson, Victor de la Serna...Como clientes, no somos capaces de procesar  (a ratos, proclamo, ¡ni queremos!) siempre todo, de entender siempre cada propuesta, de atender a todas las explicaciones cuando nos enfrentamos a un menú con 24 platillos y 18 vinos. El cerebro no conoce límites, cierto, pero sólo en el no-espacio de Max Planck. En éste, el que Einstein empezó a repensar, sí los tiene y vuelve a ser hora de que respetemos los tiempos reposados y los modos de aprendizaje que conducen a la sencillez de la primera conclusión. La máxima sencillez está en el Génesis, por supuesto. Y Gastón Acurio e Ignacio Medina nos explicaron cómo volver a ella, con dos palabras escritas en una página, con una foto, con un solo bocado. Qué gran ejemplo. Profundidad que lleva a la sencillez. Complementariedad que lleva a la emoción como mejor forma de entendimiento. Respeto y complicidad máximas hacia las raíces de las que venimos (la naturaleza que nos da todo) para ser capaces de llevarlas al plato y a la copa. Y que quien coma y bebe, las sienta, las viva. Sin demasiadas explicaciones.

Dejo para el final los momentos de fascinación, en el sentido clásico de la atracción irresistible, del encanto que te provoca esa atracción, casi bruja, hacia una persona, una situación, una conversación que perviven en tu memoria, cálidas y hermosas, ya para siempre. Viví algunas (otra de mis suertes estos días: estuve muy atento a todo) y por eso estoy, hoy, tan cansado como satisfecho, molido pero con una sonrisa que no se quiere ir. El viaje, el frío, la lluvia, la noche cerrada en Montjuïc, una recepción en pie, dejaron a Alain Senderens exhausto y con ganas de volver al hotel. En compañía de Joan Josep Abó (¡otro crack!), tuve la suerte de poder llevarle en mi coche. Y en esa conversación nocturna, íntima, casi a oscuras, fue contando Senderens, más reposado y en voz baja, cómo había evolucionado un plato en su cocina gracias a los diez años en que unas botellas de Porto habían evolucionado también en su bodega. Otro momento fascinante fue el de la comida durante el fórum. Son intermedios que no me gustan, necesarios pero...: mucho ruido, demasiadas conversaciones cruzadas, poca atención a lo que se come y bebe. Fortuna me sonrió y me puso de compañera de mesa a Mireia Torres, una mujer de muy sólida formación, atenta, amable y siempre con una sonrisa, que me introdujo en las claves de su proyecto de recuperación de variedades autóctonas catalanas (puro ejercicio de Indiana Jones, como definiría a la operación el Sr. Miguel A. Torres) y me mostró, a través de sus manos y de su charla, quién está en el campo en esa familia (entre otros muchos, por supuesto). Poder beber, al día siguiente, mi primera copa de Querol 2012 ("querol" como nombre de variedad de uva catalana, ¡no nombre comercial de vino!) y comentarla con Linda y Ferran, fue otro momento fascinante. Termino con una imagen, un detalle de sublime humanidad y de arte coquinaria muy refinado: una oca "à la Royale" preparada por Joan Roca como guiño-homenaje a la liebre eodemque more de Alain Senderens. Una copa de Grans Muralles 2001 en un momento álgido de finura y elegancia. Un aplauso para los Roca y para el vino. Un micro. Una conversación improvisada entre maestros, Senderens y Roca. Fuera, el frescor de la brisa y la luz anuncian la llegada del otoño. Un momento para la inmortalidad.

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