30 julio, 2012

De la necesaria, oscura, vacuidad

Vacuidad
Siempre me han interesado las naturalezas muertas pero nunca había pensado en ellas como algo vacío. Una naturaleza muerta, un paisaje artificial de botellas consumidas: necesaria vacuidad. Casi nunca publico fotos de este tipo: las guardo para inventario y suelo concentrarme en la descripción de uno o dos vinos. Pero ayer por la noche, mientras celebrábamos un reencuentro de amigos largamente esperado, bajo la luz tenue del cuarto creciente, pensé en el vacío de la oscuridad y en el Elogio de la sombra de Junichirô Tanizaki. Un libro que puede parecer poca cosa pero que me ha hecho comprender, en apenas 90 páginas, algunas esencias de la cultura japonesa. No sólo eso: también de la literatura, sin más. Escribo demasiado y, a veces, tengo la sensación de que la gente se aburre leyendo. Corta y se va antes de acabar. Mis estadísticas son las de Google Analytics y éstas me dicen que el lector para en este cuaderno una media de 2 minutos y algunos segundos. Poco creo yo que es para leer con sosiego. Voy a aquello que aconsejaba Jamie Goode y se propone Tanizaki: si escribes más de mil palabras en un post, estás "muerto". Y Tanizaki (traducción libre del catalán, que leo): "quiero intentar recuperar, por lo menos en mi literatura,  este mundo de sombras que se está perdiendo...quiero esconder  en la oscuridad las cosas que sean demasiado evidentes y prescindir de los ornamentos innecesarios".

Intentaré aprender de estos dos maestros. Champagne Tarlant Rosé Zero Brut Nature. 2006 y vinos de reserva anteriores. 12%. Degüelle: marzo de 2010. La sabiduría de la proporción precisa para esa añada y las anteriores: 85% chardonnay y 15% pinot noir. Eléctrico y elegante. Sin concesiones. Dr. Bürklin-Wolf, Kirchenstück 2002. Palatinado. 13,5%. 10 años no son nada. Von Guradze sabía bién qué hacía. Un vino para perderse en él, para la inmortalidad. Salvaxe 2010, de Xose Lois Sebio. En Ribeiro, 13,5% de lado, silveiriña, treixadura, albariño, godello y caíño blanco. Estamos en los inicios y este vino desprende ya una energía que sorprende y cautiva. Me gustó mucho con un bonito en escabeche. Les Tosses 2008 de Terroir al Límit. DOQ Priorat. 14% de una samsó que vive en las nubes y muestra la cara oculta de una variedad que todos creen conocer. No se dejen engañar. Busquen. Egon Müller Scharzhofberger Spätlese 2010. Mosela. 9%. Muy sencillo: teníamos un pastel de melocotón y este vino concentra la mejor esencia de la fruta madura de hueso. Carne blanca para un frescor de manantial. Único. Dentro de 20 años, será una de mis últimas botellas. Recaredo Brut de Brut Gran Reserva Brut Nature 2003. DO Cava. 12%. Degüelle: diciembre de 2010. Macabeo y xarel.lo que saben envejecer como pocos. Un vino para una charla con la Vía Láctea entera. Pero la conservación de una botella tiene que ser cuidadosa. Donde compré ésta, no habían hecho bien las cosas...el vino lo pagó.

Tanizaki, de nuevo: "no hay ningún mal en que se conserve una casa así, ¿verdad?  Para ver su efecto, ahora apagaré la luz".

26 julio, 2012

Terra Remota Caminante 2010

Devastation by Mònica Quintana
No tengo una planificación de mis posts (temas, tipos de vino, zonas...) más allá de aquella que me manda la única norma sagrada: jamás repito un vino. Eso me obliga, muy gozosamente por lo demás, a beber siempre cosas distintas, a aprender algo de personas, bodegas o tipos de uva que conocía poco. Y etc. Sólo le veo ventajas a esa manera de proceder. No sé si el de hoy es un post obligado. Sé que cumple la norma básica (jamás había probado el vino blanco de Terra Remota) y sé que el vino procede del lugar del que hoy quería hablar. Entre Capmany y Sant Climent Sescebes. Una de las zonas más castigadas por los incendios en el Alt Empordà que, parece hoy, están ya bajo control. Quienes amamos la naturaleza y conocemos más o menos su evolución y su historia, sabemos que el fuego forma parte de ella. El fuego que surge de una manera espontánea y prende cuando la vegetación está, por así decir, preparada para recibir las cosas buenas que el fuego también conlleva.

No es el caso. Lo hemos visto. Lo sabemos. Seis colillas mal apagadas en un párquing de la autopista han quemado unas 15 mil Ha de vegetación. Han matado por lo menos a cuatro personas. Han malherido a muchas más. Han producido muerte, devastación, tristeza, impotencia. Vincent lo explicaba muy bien. No voy a añadir más. Pero necesitaba encontrar dos cosas para poder escribir hoy: una foto que mostrara de forma tan trágica como bella esa destrucción. Y un vino que simbolizara aquel lema latino, post nubila, clarior. He tenido suerte: lo más difícil, ha acabado siendo lo más fácil. Gracias a la generosidad de Mònica Quintana, puedo publicar hoy su foto Devastation. Cuando haya pasado la tempestad, el sol brillará con más fuerza. Cuando haya pasado el incendio y la tierra y quienes la cultivan  puedan asimilar las heridas que algunos humanos le han infligido, la vegetación renacerá. Con más fuerza que antes. Más verde que antes. Pasarán unos años y el paisaje, aunque habrá cambiado, volverá a ser paisaje. Y los cultivos y los animales y las personas, también. La foto de Mònica muestra el presente pero anuncia el futuro: el cielo volverá a ser, todo él, azul, y el sol brillará sin filtros de muerte. El vino, Caminante 2010, simboliza también qué quiero decir. Está hecha por gente que escogió ese lugar, por gente que construyó una bodega ejemplar en ese lugar y por gente que está empezando a hacer vinos francos, sinceros, luminosos y abiertos. Como éste.

Garnacha blanca, chenin blanc, chardonnay. Fermentación en inox y en barricas usadas. Reposo con sus lías durante seis meses. 14%. Hay que abrir la botella y dejar que se airee. Hay que tomarlo sobre los 12ºC. Tiene el color amarillo del sol brillante cuando ciega tus ojos: casi blanco. Huele a lima-limón. A corteza raspada de limón. A anís estrellado. A infusión ligera de regaliz. Tiene un punto de mantequilla salada en la boca. Es un vino mordaz y ligero. Fresco y fragante. Sólo tiene un problema: es un vino caro (sobre los 17€ en tienda). Es, con todo, el tipo de vino (como algunos otros blancos en l'Empordà: tampoco era tan sencilla la elección hoy, de veras) del que quería hablar hoy porque representa ese sol que empieza ya a aparecer tras las nubes de ceniza. Los irreductibles (amigos) Galos sólo temían una cosa: que el cielo cayera sobre sus cabezas. La gente del Empordà, que vive bajo un cielo de mil matices, saldrá adelante. Y nosotros estaremos con ellos y les ayudaremos.
Terra Remota Caminante 2010

22 julio, 2012

Por qué COS Frappato 2010

Han sido quince días negros y me planteo si voy al médico ¡porque lo he pasado de muerte! Estas cosas suelo hacerlas cuando estoy de estrictas vacaciones. Pero este año...tardan tánto en llegar, nos las están poniendo tan largas, tan cuesta arriba los que "gobiernan" en Berlin, en Bruselas, en Madrid y en Barcelona...que me dije "empieza a ponerte algún tráiler, caramba!".Y sí: han sido quince días llenos de muertes, crueles asesinatos, escenas de vudú escalofriantes, suicidios voluntarios (qué pleonasmo...: pero quienes hayan leído lo mismo que yo lo entenderán!), suicidios inducidos, juguetes muertos, muñecas rotas. Demasiado joven muerto. Quince días negros y duros en Barcelona. Voy a empezar la historia por el final. Toni Hill, El verano de los juguetes muertos, Barcelona, Random House Mondadori, 2011. No sé si lo es, pero Toni Hill se merece el honor y el placer del seudónimo. El libro huele a la Barcelona escenario de los crímenes más sórdidos, de las historias más ocultas, de las venganzas más amargas. La Barcelona de los pijos frente a la de los emigrantes. La Barcelona de unos reivindicados Mossos (para mí, es la primera vez que un inspector de los Mossos, Héctor Salgado, llega a la categoría de estrella de la novela negra: a su joven autor le tendrán que dar algún día la Creu de Sant Jordi...), tan activos y astutos como humanos y vulnerables, vuelve con una fuerza casi carvalhiana. Por "desgracia", sus protagonistas sólo beben combinados y cafés. No hay aquí recetas ni vinos...Una pena.
Cos Frappato 2010 2
La trama cambia de escenario, pero la historia suena muy parecida. Estamos en Atenas y Petros Márkaris, en Suicidio perfecto, Tusquets Editores, Barcelona, 2012, nos mete en un pegajoso (sus asientos son de escai), caluroso y andrajoso Mirafiori para que nuestro amado Kostas Jaritos nos conduzca (paso a paso, es imposible perderse en Atenas con sus indicaciones) a la resolución de otros tres suicidios inducidos. Jaritos, como Salgado, hace una investigación extraoficial, y el juego que da esa vida casi al borde de la hoja de servicios (ambos quedan a un tris de que les echen de sus puestos) es enorme. Como suele suceder en estos casos, su resolución no aporta la felicidad. Ni mucho menos. La negritud de estas novelas no está tan sólo en sus muertes. Sus protagonistas se nos hacen mayores y no están para milongas, aunque siempre nos queden los tomates rellenos y las hojas de parra para una redención eterna. Exactamente allí encontramos a nuestro admirado Salvo Montalbano, en la renovada, soprendente L'edat del dubte de Andrea Camilleri, Edicions 62, Barcelona, 2012 (por cierto, un aplauso para la traducción de Vidal). La sorpresa, el azar le ponen ante sus narices un caso por completo inesperado. La rutina, aunque persiste (sus almuerzos en Enzo, sus paseos hasta el puerto en función de la digestión necesaria), salta en mil pedazos, y entre Vigàta (Porto Empedocle), Montelusa (Ragusa) y la Marina di Vigàta (Donnalucata), surge con tanta fuerza como los salmonetes (sin duda, el otro gran protagonista de la novela)  la figura del fantasma de la edad: la teniente Belladonna. Qué mal termina todo.

Tan mal que cuando cierro la tercera novela y voy a la nevera a por uno de esos blancos frescos sicilianos que tanto gustan a Montalbano (carricante, grecanico quizás...Camilleri nos deja con las dudas) y a la teniente, topo con la dura realidad. Ni una sola botella de blanco siciliano para mi restitución...desesperado por aliviar mis penas en este negro, duro, julio barcelonés, escudriño mi mapa sentimental: Ragusa (Montelusa) está apenas a 25 km de Vittoria (Vittoria), en el corazón del sureste siciliano. Aunque Salvo no suela beber tintos, ¿no le apetecería tomar un buen frappato di Vittoria?  ¡Y ahí  sí! Giusto Occhipinti y Giambattista Cilia sonrien desde la esquina de su portentoso, fino, delicado COS Frappato 2010. Quince días duros, intensos, de lectura desenfrenada y de paseo por la parte más oscura del Mediterráneo merecían un final como éste. Cilia Occhipinti Strano en los orígenes. COS, llamada a revolucionar desde las raíces el vino en Sicilia. Uno de los primeros en volver a la biodinámica para devolver a la tierra el equilibrio, y a sus vinos, un frescor (por latitud) inusitado. Los pimeros (desde la marcha de los Cartagineses de la isla: ¡yo sé quién ha probado esas ánforas!) en volver a las vasijas de barro para la fermentación y reposo de sus vinos (Cerasuolo di Vittoria, IGT Frappato, Nero d'Avola, pero también Pithos, blanco de Grecanico, etc.). Los primeros en la isla en atreverse con una DOCG. La uva de este COS Frappato procede de los pueblos de Bastonaca y Fontane, de suelos arenosos, con cal y sílice mezclados con arcillas frescas. 250 msnm. Fementación en cemento vitirificado y doce meses de reposo. 12,5% para beber fresco (sobre los 15ºC). Color de zumo de granado. Perfumado. Fresco. Fragante. Barro y pedernal. Cereza. Laurel seco. Romero. Clavo. Pimienta negra. Es un vino tan fácil y agradable de beber. Seco y jugoso al mismo tiempo, con taninos pequeños pero agradecidos.

Me recuerda a las mujeres que han iluminado estas tres excelentes novelas negras: Regina Ballester, la madre de Gina, antes de la muerte de su hija. Laura Belladonna, la teniente que fue todo y nada para Montalbano en el suspiro de una novela. Kula, o la revindicación del talento juvenil. Occhipinti y Cilia son un trasunto de Sicilia, como Montalbano lo es de Carvalho, MVM, Camilleri  y, también, Sicilia. Jaritos lo es del Ática y Salgado está a medio camino entre la Barceloneta y la Boca. Ya sabéis por qué, hoy, COS Frappato 2010. Me interesan los que me hablan de una tierra. Occhipinti, Cilia, COS lo hace con sus vinos. Camilleri, Márkaris y Hill con sus personajes. Está resultando un buen tráiler, éste. Y me alegra que Barcelona se reivindique, gracias a Hill, como escenario de este tipo de novelas. Dónde andará, ahora mismo, David Serafín...

Los vinos de COS se pueden comprar ahora en la Enoteca d'Italia. Las novelas, en cualquier librería.

18 julio, 2012

Guitián 2006 + 50 meses en botella

En el mes de marzo de 2008, mi amigo E.Calamar publicaba sus impresiones sobre este vino. "Y aquí tenemos este Guitián Godello 2006, uno de los tres vinos que se elaboran de esta finca. El más básico en principio. Fermentación en cubas de acero inoxidable y embotellado a continuación, a diferencia de sus hermanos...Un vino que a pesar de ello no defrauda. Puro y complejo. Con una nariz muy característica: entre floral y mineral, con notas cítricas, de piel de limón, con ligeras notas de sésamo, valeriana, jabón de Marsella y parmesano que le dan complejidad. En boca, con la acidez muy bien integrada, con buen peso, bien graso, largo y disfrutable." Como siempre, Calamar la clavaba en su comentario final: "Perdónenme ustedes la osadía: nada que envidiar a la Borgoña". Cuatro años y cuatro meses después, abro una botella del mismo vino, una de las pocas que se han puesto a la venta (aunque no se lo crean: sobre los 12€) y que uno de mis contactos habituales en la Vinacoteca me ha guardado con celo (¡gracias, Carlos!). La probamos juntos en la última edición de la Música del Vi (esas cosas que todos hacen y no debieran: la típica botella que sale de debajo de la mesa...) y me quedé con las ganas de beber una con calma y tranquilidad.
Guitián 2006 + 50 meses botella
Y aquí está la experiencia. Los Guitián, Ana Martín y Pepe Hidalgo decidieron dar un paso al frente. No hace tanto que los vinos blancos de Galicia han mostrado su aptitud para un buen envejecimiento. No hace falta hablar ni de DOs ni de variedades porque son casi todas. Yo mismo he tenido la ocasión reciente de beber un (para la casta) viejísimo albariño que, de fresco, casi se echa a hozar. Ese albariño no tenía más secreto que el de una fermentación en madera de castaño (acero no había...). Este godello de los Guitián no tiene más secreto que el poder de la fruta en una buena añada y su capacidad, diría innata, de guarda. Porque ni el viñedo es viejísimo (primera comercialización en 1991) ni hay otra cosa que la fermentación en acero y la voluntad de guardar ese blanco joven unos años para demostrar que algunas tierras gallegas y sus castas de uva blanca pueden llegar a la altura de otras grandes castas de la vieja Europa: la chardonnay, que citaba Calamar; la chenin blanc y la riesling, añado yo. Al tiempo... Este Guitián 2006, tomado cuatro años y cuatro meses después de la nota de mi amigo, demuestra que sus hacedores han convertido su hipótesis en tesis: guardemos esos cuatro años y pico la godello joven que ni ha tocado madera ni ha convivido con sus lías para nada ni etc. Mostremos el potencial  que tiene la botella para desarrollar aromas terciarios. Y ya está. 13% para abrir sobre los 12ºC, dejar que respire una media hora y a beber. El vino tiene una nariz portentosa, algo más perfumada quizás que el que tomé en La música del Vi: domina el melocotón de secano y el orejón de albaricoque, se percibe una mezcla de miel y flor blanca de tilo, asoma un poco de hierbabuena y se intuye un vino tan goloso como fresco. Pero algo empieza a fallar...en nariz es más expresivo y enérgico que en boca ahora mismo. Su paso por el paladar es más lábil y escurridizo. Tiene menos entidad que lo que la nariz aventuraba. Se antoja un godello que anda entre el riesling GC de una buena añada (no excelente) y un deje lopezdeherediano. Los terciarios muestran un gran potencial, pero acaba asomando el acero y algo de óxido (ese es el mineral que se intuye, óxido de hierro) que me muestran un vino ya algo fatigado.

Tengo una constatación (en la que coincido con no pocos amigos que han probado también este vino) y una pregunta. Constato: el experimento funciona y este vino ha desarrollado un potencial de aromas que su juventud "enmascaraba" en otras virtudes. Pregunto: ¿por qué algo más de 50 meses? ¿Cada cuándo probaban el vino? ¿Cuándo y por qué decidieron que había que embotellar ya? Yo creo haber dado una respuesta pero es muy posible que vaya equivocado.

15 julio, 2012

Oller del Mas

Oller del Mas i Montserrat
Hi ha paisatges que omplen una vida. N'hi ha d'altres que omplen les vides de 37 generacions d'una mateixa familia. Ho he escrit ràpid, però costa de pair. Costa a qui, com jo, ve d'un passat més aviat poc documentat, encara que parcialment molt nostrat...Oller del Mas són 473 Ha en una sola peça. No hi deu haver gaires exemples d'integritat física d'aquest tipus. Ja ho diu la foto: DO Pla de Bages, al sud de Manresa i protegida per turons que, com ones, van a morir a Montserrat, que era el mar. Més de 100 Ha de conreu: nogueres, cereals i vinyes. Merlot, sí (ja endevino els sospirs...plantada fa 25 anys, però merlot), sirà, cabernet sauvignon i cabernet franc, picapoll blanc i (únic celler les properes set veremes a la DO) picapoll negre, mandó...Pous d'aigua, rieres, cabanes a la vinya de pedra seca (ben conservades). Certificació ecològica i vinyes que progressen cap a la biodinàmica. Pocs llocs com aquest per posar-s'hi: ells són el seus veïns. No hi ha ningú més a la vora dels ceps que senglars i ocells: regne de calàndries, terreroles, aloses i cogullades. Tudons i falciots i algun aligot que ve del sud. Terres pobres d'argila i calç jeuen sota la torre del castell. L'amo, quines històries, s'hi va trobar sense voler i es convertí en hereu el terrible estiu del 2003. Els ceps van sobreviure i van rebre'l amb un 2004 que no oblidarem al sud d'Europa: fresc, humit, amb una natura que tirava cap amunt amb la força d'haver sobreviscut dos anys de maltractament ferotge. Fruita fresca, sana, madurada amb temps i sense estridències, veremada de nit. Entra al celler a 14ºC i només cal triar-la. Aquesta gent té temps i sap què és la paciència.

El vi s'està a la fusta el que li cal i les ampolles, al celler, també el temps just. No hi ha pressa per treure-les. A l'Arnau Oller 2004 no li van caldre més de 12 mesos en bótes de fusta nova de Tronçais i Nevers. 13% (mai no han passat, però, els 14% i som ja amb les copes dels vins del 2011) i una subtilesa, tant en color com en aromes i sabors, que et duen a terres llunyanes, entre Pomerol i la Montagne St. Émilion. Quan les condicions acompanyen, hi ha aquí un gran merlot.  A cegues aguantaria moltes comparaciones, moltes. Baixa extracció, fresc, pebre vermell, fruita regalada en posgust, raïm esclafat a la mà (i és un 2004!). És un vi amb una finor, una delicadesa i uns tanins petits i rodons, que convida a no deixar la copa. Un vi d'excels buquet que, a estones, sembla que pinotegi i tot (Thienpont dixit). Bé ho saben els que l'han fet: només cal estar atents i esperar que les condicions de l'anyada acompanyin. Mentrestant, però, no s'han adormit l'amo i el seu privilegiat conseller, no: Arnau Oller 2007 serà un vi de perfil més poderós i enèrgic, però té els vimets per ser un bon vi. I el Petit Bernat 2011, fet amb picapoll negre, CS, CF i sirà és, ja, el "bread&butter wine" del celler: un vi de ceps joves per prendre durant 2012 (si en trobeu alguna ampolla...), fragant, lleuger i amb una fusta molt ben mesurada (tres mesos de segon i tercer any). La resta de negres i el rosat són, encara, un pas enrera. La darrera sorpresa (per a mi, que coneixia poc la casa i els seus vins...): Bernat Oller Blanc de Picapolls 2011, un vi blanc de forta personalitat, amb tanins de vellut i una mica d'acer, ideal per a volateria que no sigui de caça. Un vi que fa pensar: 50% picapoll blanc i 50% picapoll negre vinificat com a blanc. D'aquest en tornaré a beure. I si trobés una caixa de l'Arnau Oller 2004, la comprava i me n'oblidava uns quants anys...

L'amo (he escrit la paraula amb tendresa i respecte, per la persona i pel mot: els que s'arromanguen i penquen com el primer són dels meus!) sap d'on ve. La responsabilitat no li pesa: la porta amb alegria,  sobretot perquè sap on va. Al celler i a la finca té les idees clares. I a l'etiqueta del Petit Arnau (i una mica més enrera) hi trobareu el perquè. El millor d'aquest celler i d'aquest home estan per venir!
D'Arnau Oller 2004 a Petit Arnau 2011
Un acceptable traductor gratuït i en xarxa català-castellà és el de l'Instituto Cervantes.

11 julio, 2012

Los ignorantes, de Étienne Davodeau

Ignorantes p01
Relato de una iniciación cruzada. Ediciones La Cúpula, S.L., Barcelona, 2012  (ISBN 978-84-7833-975-4).

Richard Leroy: "A ver si me aclaro, quieres venir a trabajar gratis en mis viñas para poder hacer tu libro... ¿Es eso?"
Étienne Davodeau: "También quiero que me expliques lo que ocurre en tu bodega y que me inicies en la degustación. Y eso no es todo. A cambio, tú descubrirás el mundo del cómic. Te traeré libros. Iremos a visitar a autores... y a viticultores. Todo esto no es moco de pavo, eh... Me tendrás revoloteando por aquí durante meses. Te va a llevar mucho tiempo. Si lo hacemos, lo hacemos bien... Así que piénsatelo durante unos días antes de darme la respuesta.
(Diálogos de la página 5. Pasan unos segundos, cambiamos de página, Richard vuelve con cuatro botellas y dos copas).
Richard Leroy: "Ya está. Me lo he pensado. Empezamos ya. Prueba estos cuatro vinos y háblame de sus diferencias y sus semejanzas." (Empiezan a probar, mientras una amplia sonrisa se dibuja en el rostro de Étienne). "Para la viña, empezaremos por la poda...Abrígate bien".

La ilustración de la portada (viñeta superior) corresponde a ese momento. Étienne, de pie, toma notas y esbozos. Richard, en cuclillas y barba de invierno (¡su uniforme!), habla con las cepas tanto como con Étienne y empieza un trabajo que, en su caso, se prolonga casi tres meses. Invierno de 2010: estarán juntos hasta que la cosecha de ese año repose en las botellas (Clos des Rouliers y Les Noëls de Montbenault 2010). Empieza una aventura fascinante (tomen ustedes el valor literal del adjetivo: embruja la experiencia que los protagonistas viven ante nuestros ojos), que Étienne nos cuenta en forma de "nouvelle" con ilustraciones. Él mismo habla de cómic pero yo creo que la ambición de su proyecto, tanto como la del proyecto de Richard, van más allá de la viñeta y del vino. Davodeau quiere trascender la presentación de una historia en viñetas porque quiere explicar un proyecto de vida, que es el suyo y el de Leroy, en campos muy distintos: la vida es aprendizaje y conocimiento y cuando uno se da la oportunidad de empezar de cero en algo que le es casi por completo ajeno, la experiencia que se vive en el camino hasta llegar a saber es la fundamental. En el fondo, dónde y cómo se llega es menos importante.
Ignorantes p91
Sería injusto decir que Étienne dibuja en blanco y negro. Sus matices en la gama de los grises son infinitos: el gris plomo del invierno se vive en sus dibujos, tanto como el gris tórrido de una calurosa mañana de agosto. Al mismo tiempo, el trabajo que hace con los encuadres, las perspectivas, la construcción de la narración en la página a través de las viñetas, me ha hecho disfrutar del libro como si estuviera en el cine. Y su forma de explicar, en dibujos y en texto, hace que la narración te absorba por completo. Es, más que otra cosa, intenso y profundo. Huye por completo de la superficialidad y se concentra en los gestos básicos que transmiten, en las palabras y los diálogos que te dan las claves para entender ese aprendizaje cruzado. Sin conocer a Étienne ni a Richard en persona, sé cómo son, sé por qué hacen lo que hacen y sé cómo lo hacen. Sé, también, que algún día me daré el gusto de conocerles.
Ignorantes p160
El libro que ha hecho Davodeau se parece mucho a los vinos que hace Leroy, No sé si lo ha hecho adrede, pero se parecen. Sus vinos y sus libros son como bocanadas de aire fresco: abres una casa largamente cerrada, la abres en primavera y el viento atraviesa puertas, levanta cortinas e impregna todo de los buenos aromas de la vida que renace en la naturaleza. Son luz y color (sí, color). Son mineralidad y calor. Son profundidad y consistencia. Son frescura y agradecimiento.  Richard dejó el trabajo en un banco, su amistad con Noël Ménard le llevó al Layon y la cosa iba hacia los Coteaux-de-Layon. Pero se cruzaron en su camino los secos de chenin blanc de Mark Angeli. Y tanto le cautivó la fuerza y sutileza de esa uva vinificada en seco, que sus Noëls de Montbenault (2 Ha) y Clos des Rouliers (0,7 Ha), en Rablay-sur-Layon, se quedaron en vinos secos. Vins de France, ni siquiera AOC Anjou. Para qué...Los que entienden la vida y su contacto con la naturaleza a través de les cepas (en biodinámica) no necesitan etiquetas. Les bastan sus cuatro amigos, la atención y el respeto de quienes están cerca de ellos y el diálogo constante con sus cepas y sus vinos, sea cual sea la estación del año. Hay una dimensión ética también para los grandes vinos, como la hay para acercarse al conocimiento de las cosas. El libro de Étienne y los vinos de Richard me ayudan a entenderlo.
Ignorantes p265
Tuve mi momento de duda, pero creo que este post quedaría cojo si no hubiera atravesado el espejo del libro y no les explicara, en cuatro trazos, mis sensaciones con Les Noëls de Montbenault 2010.  La alegría de esta vendimia tan especial, el trabajo intenso de Richard, Étienne y sus colaboradores para llegar a esa "batalla de racimos", la intensidad (la primera lectura ocupó una tarde entera y no estuve para otra cosa, lo confieso) con que he vivido su aventura de iniciaciones cruzadas, me ha dejado tan diferente y tan cercano a ellos, que tenía que hacerlo.  Vin de France. 14%. El resto de detalles sobre viticultura y vinificación pueden consultarlos en el libro. Miel y flor blanca de espino en nariz. Acidez de lima-limón, esbeltez de pera limonera en boca. Luz y tensión. Energía en boca. Albaricoque en nariz. Goloso, en nariz y en boca. Casi huelo a hierbabuena y en boca me devuelve el frescor de la sombra de los cipreses. Y su olor. Es un vino profundo y de una sola pieza, lleno de vida y de color. Y tiene ese recuerdo imborrable de los grandes chenin blanc secos (Noël Pinguet, Joel Ménard, Mark Angeli...): volumen, tersura y agua de manantial a raudales. Caramelo ácido de lima-limón, con un toque de hierbaluisa y de pera.

Vinos y libros son un punto de encuentro, por supuesto. Como lo son, ellos,  con cualquier otra manufactura artística que nos acerque a conocer (lo que sea) más y mejor: pintura, escultura, música, danza, teatro, cine, etc. ¿Hace falta que les recomiende esta experiencia cruzada? Lean ustedes este vino, por favor, y bébanse el libro. Les hará bien.

La redacción de este post no hubiera sido posible sin la complicidad de Julien, de La Part dels Àngels, que conoce bien a Richard Leroy, trae sus vinos ahora a Barcelona y me contó la historia de la redacción de Los Ignorantes cuando todavía se estaba "cocinando". Y por supuesto, no hubiera tenido la calidad en la reproducción de las viñetas sin la complicidad, permiso y ayuda de Ediciones La Cúpula, de Barcelona, responsables de la edición española de Les Ignorants, de Étienne Davodeau y Richard Leroy. Mi agradecimiento.
Les Noels de Montbenault 2010

08 julio, 2012

Wine Passionate

Be passionate by Gapingvoid
Bebo menos vinos, intento beberlos mejor. ¡Estamos de acuerdo, Juancho! Cada vez me interesan menos los juegos y concursos a botella tapada. Cada vez me gusta más ver la botella, saber qué hay detrás de ella, beberla con plena conciencia. No me afecta lo más mínimo saber quién o qué está detrás de la etiqueta para poder beber el vino con intensidad y para poder razonar mis ideas y mi opinión sobre él. Si la botella, me interesa de veras y no conozco quién la hace, intento saber: historia de la bodega y de las personas que están y han estado en ella. Historia de las cepas y de sus vinos, del territorio y su clima. Conocer, saber, degustar (el sentido latino profundo del verbo), saborear: sapere aude! La intensidad no me llega con la cantidad, sino con la calidad y profundidad de lo que hago. Me ha costado años entender esto, pero me sucede con el vino como con otras cosas en mi vida. El próximo post hablará, precisamente, de la intensidad que dos ignorantes ponen en el mutuo conocimiento del mundo del otro. Emocionante. Ya verán.

Y en estos pensamientos andaba cuando me entra la reflexión dibujada diaria de Hugh MacLeod. gapingvoid. Be passionate  resume en un golpe de color y de rotulador lo que es mi vida alrededor del vino. Hugh tiene esa virtud: de vez en cuando taladra mi cerebro, lo lee, destila lo que hay dentro y me retrata. Sin más. Recibí la copa llena de pasión y pensé "ése soy yo". Él tiene una historia anterior, también de apasionado por el vino, que le llevó a colaborar con una bodega surafricana, Stormhoek Wines. De ahí que la reflexión final del mail en que me hacía llegar este dibujo ("Think how amazing life could be if you could find passion in everything that you do." "Imagina lo increíble que puede llegar a ser la vida si pones pasión en todo lo que haces"), acabe en esa copa de vino. Epicuro teñido de culto a Baco. Ahí estamos, ahí seguiremos.

03 julio, 2012

Musikanto 2011

Musikanto 2011
Confieso: he manipulado la fotografía de la etiqueta. No sé si con acierto o no. He querido destacar las manos del acordeonista sobre su instrumento y su mirada, locuaz, jovial, casi pizpireta. Porque este vino representa la alegría de la vendimia. Trabajadores búlgaros en el Pago de los Cipreses de Usaldón (Rafa Bernabé en sus Viñedos Culturales, DO Alicante). Vendimian, cantan, silban y cuanto terminan la jornada, rematan con sus instrumentos. Musikanto significa "músico callejero" en búlgaro. Así se ven ellos. Así los ha visto Rafa. Y ya no me refiero a la fotografía de la etiqueta, sino al vino que hay en la botella. ¿Cómo ha sido capaz Rafa de hacer algo así?  Ha mezclado, terruño, espíritu de la vendimia, fruta y vinificación y le ha salido un vino que es eso, música alegre, jovial, ágil de garnacha peluda.

Porque...¿cuántos minutos habrá pasado ese mosto con sus hollejos? Rafa tenía un vino en la cabeza porque lleva diez años vendimiando con esta gente. Y ha sido capaz de hacerlo y de embotellarlo. El mosto con los hollejos...¿10 minutos, media hora? Una finca con cepas de 50 años, a 700 metros de altitud, de riguroso secano (en conducción, poda, cultivo), en un terruño  de roca de granito descompuesta, pobre en materia orgánica. Vendimia habitual para la tierra y su clima (será a mediados de cotubre). Estamos hablando casi de un blanc en noir, con un prensado en vertical y ese mínimo contacto. Tiene un color que me recuerda a los mejores rosados de Bandol. Pero no es un vino rosado. Tampoco es blanco, aunque Rafa lo haya hecho casi como si de un blanco se tratara. Tampoco es tinto, aunque sea de garnacha peluda y tenga un alma de taninos importante. Desaparecieron los antocianos. Quedo el alma de la garnacha peluda en compañía del acordeón.

50 días de fermentación alcohólica en tinajas de barro de 45o litros, tres meses en ellas. Maloláctica en ellas. Estabilización por frío a lo natural:  sacando las tinajas a la intemperie. No hay aclarados. No hay filtrados. No hay adición de sulfuroso. Sólo han trabajado las levaduras de los Cipreses y el acordéon de los vendimiadores. Que estaba dentro de las tinajas. Por supuesto. Y en el vino, claro. 900 botellas. 14,5%. Hay que tomarlo sobre los 14-15ºC. Es un vino radical. Ajeno en el sentido de único. Uno no puede apropiarse de eso. Lo bebe, lo goza, pero pertenece a otra dimensión, desconocida en España. Acidez. Alegría. Frescor y sutileza. Al mismo tiempo, luz y oscuridad. Tacto y suavidad. Alcohol y ligereza. Arándanos rojos. Mezcla de frutillos rojos y fango. Zarzillos. Cristal. Barro. Devuelve la prístina condición a la uva: raíces y tierra. Fruta. ¿Cómo se puede capturar la alegría, la fuerza, la pasión, el cansancio más placentero tras una vendimia, y ponerlo todo en una botella? Rafa lo ha conseguido. Se llama Musikanto 2011.