30 mayo, 2012

Colet Assemblage Extra Brut 2009

Colet Assemblage 2009
He pensado que sería un buen ejemplo para explicar qué pretendo hacer en este diálogo entre Blogger y Twitter en un mismo espacio lector. Microbloguear me permite describir así el Colet Assemblage Extra Brut 2009:

DOPenedèsMétodoTradicionalPNChCobrePieldeCebolladeFigueresFresasClaroNítidoFrescoSeco BurbujassinRuidoBrezoVioletaÁcida

Macrobloguear me permite decir, unos días después de haber bebido la última botella y de haber podido intercambiar epístolas electrónicas con Sergi Colet (uno de los grandes del cava que trabaja fuera de la DO Cava...), que 2009 es, en su opinión y tras veinte cosechas y vinificaciones, la mejor de cuantas ha hecho; me permite añadir que, en opinión de Sergi, 2009 es una añada muy fresca y de una acidez bestial (sic!); me permite explicar que la palabra Assemblage tiene, en este vino, un doble significado: por una parte, Colet usa el sistema más habitual en la Champagne, es decir, el ensamblage de una variedad tinta y de una blanca para obtener el vino base final. Pero, por la otra, y desde hace ya diez años, las dos variedades que forman este vino (Pinot Noir en un 55% y Chardonnay en un 45%) fermentan sus mostos siempre juntas. Eso hace que el vino final sea más elegante e integrado, en palabras de Sergi.

Por supuesto, se deduce de lo anterior, que el Assemblage que ahora está en el mercado es un vino de añada, "vintagé, millésimé": todos sus mostos son de 2009. Y 2009 tuvo un clima bueno en el Penedès para su uva. Un julio fresco y un agosto sin lluvias, seco pero no muy cálido, dieron como resultado una fruta de gran fragancia aromática, muy sana y sin podredumbre, acidez muy alta (3,08 de PH) y, en consecuencia, un potencial de guarda enorme. Añado que la uva de este vino procede de una finca orientada al noreste (El Romaní, en Sant Martí Sarroca, a 350 metros de altitud, fresca por demás). El único "problema" es que hubo menos fruta y, por lo tanto, menos botellas (7500...). Se elabora con la vinificación en blanco de las dos variedades, como he dicho, de manera conjunta. De aquí el bellísimo color del vino: el contacto de la piel de la Pinot Noir con su pulpa en el momento del prensado y su posterior matrimonio con la Chardonnay, le dan ese aire que en Italia llamarían "ramato" y aquí, a falta de adjetivo con tradición vinícola, mal definimos con perífrasis del tipo "hilo de cobre, cobrizo, capa externa de la cebolla de Figueres". Y etc.

Con los meses de degüelle, la burbuja irá ganando en ligereza y finura, pero ya en este momento se bebe suave, nada agresiva, en armonía con el vino. Es un vino, por lo demás, que hoy alguien llamaría "gastronómico" (en este cuaderno, se parte de la base de que cualquier vino sirve para comer: falta encontrarle su plato...), un vino comodín: de entrada, beberlo es un placer a cualquier hora, aunque a mí me da más por las tardes. Lo puedes tomar de aperitivo, con cualquier plato de pasta, pescados guisados al horno, caza y volátiles (no digo nada con los pollos de la ilustre colega de Sergi en Pacs del Penedès, Maria de Cal Tinons). El ligero tanino que aporta la Pinot Noir ayuda mucho. La comida oriental va a agradecer esta añada. Las pizzas saltarán alborozadas y el tomate recibirá con una sonrisa al cuchillo. Es un vino seco, muy fresco (la añada que más), con una acidez impresionante y con una integración en boca que pasma. Huele y sabe a fresas del bosque recién cogidas del matorral, a humedad, a brezo (mínimo vegetal en posgusto), a violeta (que no sea de invernadero, por favor): esa mezcla sutil entre acidez y frescor de la violeta fresca. Y acompaña cualquier postre con frutas que no tenga crema. Hagan Ustedes la prueba con un buen fresón: quítenle las hojas, llévenlo a la boca, muerdan con firmeza, saboreen, imprégnense del sabor, tomen un sorbo de Assemblage y verán cómo todos los sabores se multiplican. Mi última botella la compré por 17€ en la Vinacoteca y voy a ir al almacén de un amigo a por unos palés para el verano. Ya.

Nota de servicio para un comprador avisado. Con probabilidad, va  a ser también la mejor añada del Grand Cuvée Extra Brut de Colet.

28 mayo, 2012

#IterGallaicum

MAPA DE LA ANTIGUA GALLAECIA, CON LOS TRES CONVENTOS JURÍDICOS Y SUS RESPECTIVAS CAPITALES
A partir de hoy, voy a pasar unos días en Galicia, más bien en Gallaecia (algo de Portugal caerá). Como es costumbre en esta casa, los ratos libres que dejen mis ocupaciones más habituales y oficiales, se van a dedicar (¡por entero!) a patearme unos cuantos viñedos, a visitar algunas bodegas que me tienen cautivado y a comer en tabernas, bares y restaurantes de postín (por supuesto, no hablo de precios...). Prometo aprovechar el tiempo y, en la medida de lo posible, contar algo de lo que vaya descubriendo. No llevo teclado mayor. Así pues, lo que pueda ir comentando, lo van a leer ustedes(si les apetece, por supuesto) al final de esta página, en la sección de Tuits, con el sugestivo título de #IterGallaicum. Prometo no hablar de hoteles ni de aeropuertos ni de barcos ni de atascos de coche. Espero estar a la altura de lo que Ramon le pide a un microbloguero. Por otra parte, la programación de macroblogging va a seguir su curso habitual en la parte superior de sus pantallas, ésta que les habla ahora mismo. Que ustedes lo pasen bien.

El mapa con los tres conuentus de Gallaecia en tiempos de Diocleciano procede  de Asiahistoria.

26 mayo, 2012

III Concurs Bloc DOCat

III Concurs Bloc DOCat
La Denominació d'Origen Catalunya té una cosa clara des de fa molts anys: una de les millors aliances que es pot fer per difondre els vins que es fan a la seva empara és amb la difusió 2.0. Conscient d'això, va ser de les primeres DOs catalanes en tenir el seu bloc, va potenciar ben aviat la comunicació d'activitats a través del seu web i, nogensmenys, va ser la primera en reconèixer la feina que els blocs fem per difondre els valors del món de la viticultura i del consum del vi a casa nostra. El conreu de la vinya, la producció del seu vi amb les varietats pròpies de les nostres terres, el seu consum imprescindible per acompanyar les millors receptes i paisatges del país, formen part de la nostra cultura. No és només una qüestió de negoci (que també: tothom ha de poder viure d'allò que fa), sinó sobretot de ponderar el vincle de menjars i vins amb paisatges, amb arquitectura, amb clima, amb persones, amb records i sensacions. Aquest és un país de ceps i de vins i tot el que ajudi a explicar-ho és bo.

La DOCat llença ara, conseqüent i més que mai en temps de dita crisi, la III edició del seu concurs al millor bloc vitivinícola català. Les bases expliquen ben clar en què fonamentarà el jurat les seves decisions. Llegiu-les i si encaixeu en el seu esperit i lletra, animeu-vos a participar-hi perquè és una iniciativa que mereix ser viscuda en qualsevol de les seves fases. La millor i més important, no cal dir-ho, és la de la construcció del bloc i d'un llenguatge propi per parlar d'aquestes coses (fet d'imatges i de paraules, de sintaxi i de tipografia). Ras i curt: no hi valen improvisacions aquí perquè el que es busca són trajectòries i algun tipus de criteri. La segona i més intrigant, és la d'enviar la teva sol.licitud. Qui es mirarà el teu bloc? Qui formarà part del jurat? Què en diran? Què en valoraran, si en valoren alguna cosa...? L'adrenalina puja! La tercera i més excitant és la de la resolució. D'una manera o altra jo he tingut la sort de viure les altres dues edicions, i la festa al voltant del vi català, que té com a un ingredient més el del premi, és important i engrescadora. Totes tres etapes valen la pena, guanyis o no. És a dir: som-hi!

24 mayo, 2012

Furore Bianco Fiorduva 2010

Maglie siciliane con tomate y boquerón
De forma periódica me ataca la nostalgia del sur italiano. De Nápoles, pasando por la Costiera Amalfitana (Amalfi, Positano, Ravello, Furore), siguiendo por Salerno, Pestum, Bari, Lecce, Reggio nella Calabria y terminando en Sicilia (Segesta, Selinunte, Taormina, Cefalù, Erice, Caltanisseta, Corleone, Prizzi, Bagheria...), he pasado buenos momentos allí y siento cómo esa tierra también es, un poco, la mía. Son recuerdos, son aromas, son sabores, son lecturas, son paisajes, son recetas, son vinos, son silencios, son rumores del pasado y deseos del presente. Una de las recetas que suelo hacer, aunque nunca de la misma forma, produce en mí el siempre buscado "efecto Ratatouille": pasta con pescado azul. Es la época, sale baratísimo y de fresco que lo compras, casi te lo comerías crudo o ligeramente marinado. Pero la receta va por otro camino hoy. Sofrito de cebolla, amenizado con ajedrea. Ajos y un poco de guindilla. Cuando los sabores se han integrado al olfato, tomate crudo. Todo toma su tiempo,  pero cuando el tomate lleva ya su media hora larga, un poco de orégano, sal y azúcar moreno. Mi mezcla de especias de ras-el-hanout particular (comino, nuez moscada, anís estrellado, coriandro, pimienta, albahaca). Y reposo, a fuego mínimo. Frescor, acidez, dulzor, picante, especiado: ¡Amalfi! Limpio unos boquerones bellísimos, flechas de mar con ojos frenéticos que te preguntan por qué. Hoy no habrá respuesta: miro hacia otro lado...Los preparo en filetes y los rebozo muy poco, los frío casi al dente y los reservo. Maglie siciliane (suerte de macarrones sin estrías, algo alargados y de pequeño diámetro) también al dente, que se sirven con el sugo de tomate y los boquerones encima. El resto: para la imaginación.

¿Un pedazo frutal de la Costiera Amalfitana en botella? Sencillo: Marisa Cuomo. Tiene su mérito controlar 5 Ha de viñedos en terrazas sobre las rocas calcáreas que recogen el sol y el fresco de ese rincón único del Mediterráneo. Para mi gusto es más tierra de blancos que de tintos y el Furore Bianco Fiorduva (DOC Costa d'Amalfi) es uno de los que más me gusta. Su vinificación exige mucho más tiempo en botella, cierto, pero mi guión pedía ese tipo de vino...¡Y no había otra botella en casa! Viñedos en el municipio de Furore, la densidad es alta para la zona (más de 5000 plantas por Ha) y el rendimiento por cepa, algo superior al kg. Es una uva que se hace en la planta y se recoge voluntariamente madura, casi sobremadurada (ya en octubre). 30% de Fenile, 30% de Ginestra, 40% de Ripoli es el ensamblaje. El mosto fermenta con pie de cuba hecho en la propia bodega y la fermentación, a temperatura controlada y en barricas de roble, dura tres meses. Reposo en inox y en botella. 13,5% para tomar sobre los 12ºC. Oro de paja vieja, oro de sol al atardecer. Flor de retama. Hinojo. Romero. Es un vino para el tramonto, sí. El fresco de Villa Cimbrone. La sombra del ciprés. El agua corre entre los frutales. El vino tiene que afinarse y reposar en botella. Perder algo de proteínas y de glicerina y ser más ágil. Pero será un gran vino. Vegetal de boj. Flor de naranjo. Ajedrea (quizás sea de la salsa...).

A los dos días, melocotón maduro de secano. Almendra verde. Es un vino largo y complejo que se entendió de maravilla con la humilde, delineada sencillez de una pasta con tomate y boquerones. Más problemas tuvo el pobre con el exquisito segundo plato que preparó Marta. Carrilleras de cerdo pintadas con aceite, miel y mostaza a la antigua. No tiene mucho secreto la cosa, pero el resultado es espectacular (como bien se puede ver). Carrilleras en un azafate al horno, con su aceite, su sal, su pimienta y la pintura de la mostaza amielada al espliego. Dos horas y media a ritmo suave, ahora les doy la vuelta, ahora voy regando para que nada quede seco. Ahora empieza a hacer una mínima crosta el cerdo. A media cocción, manzanas peladas a cuartos. Ahora paro y me lo como todo. Un vino siciliano de frapato le hubiera quedado mejor, quizás, pero vamos, en los montes encima de Amalfi, también hay castaños y cerdos. Así que ese punto entre ácido y dulzón de la receta tampoco quedó del todo mal con el frescor del vino y el dulzor de esa fruta de secano que esconde su corazón. Tanto la pasta como el vino proceden de la nueva tienda que mis amigos de La Enoteca d'Italia han abierto en los límites del Ensanche de Barcelona, en la C/ Roger de Flor, 135. Merece mucho la pena la visita porque ellos eran (¡y son!) especialistas en los vinos del norte de Italia. Y ahora han empezado a traer botellas también del sur: Cuomo, Zampaglione, Cos, Occhipinti...
Carrillera de cerdo, aceite, miel, mostaza y manzanas

21 mayo, 2012

Hostal Sport en Falset

Hostal Sport a Falset
La historia que siempre se reescribe, la de la inmortalidad, es la del ave Fénix. En la tradición grecorromana, circulan varias versiones, pero la síntesis es la siguiente: Fénix es un pájaro fabuloso, de plumaje rojizo y tamaño de águila. Vive 500 años y cuando siente cercana su hora, construye un nido con especias y plantas aromáticas. Pone un único huevo que cuida durante tres días. Al tercer día, arde el nido. El Fénix se quema por completo pero de las cenizas del nido, se salva el huevo y de él  nacerá un nuevo Fénix. Cada 500 años. Si unimos a este mito otra creencia del Mundo Antiguo sobre la inmortalidad, tendremos las claves para comprender qué es hoy y qué representa el Hostal Sport en Falset. Se trata del símbolo de las Cuatro Estaciones vinculado a la vida de la cepa y al vino. Las Cuatro Estaciones se suceden la una a la otra sin interrupción, como la cepa encadena la aparente muerte (la llegada del invierno) con un nuevo renacer (cada primavera), la madurez de la planta (verano) y la sazón (la cosecha cuando empieza el otoño). El mosto, que nace de esa sucesión jamás interrumpida de las estaciones, se convierte en vino gracias a la fermentación furiosa, diría báquica de la que, de hecho, todo nace y es. Y el vino, cuando lo bebemos y nuestro cuerpo y mente se apoderan de él, se convierte en símbolo de inmortalidad y de nuestra unión con la tierra que nos da todo.

Pongamos nombres y apellidos. Hostal Sport a las puertas del Priorat. No me gusta imaginarlo sólo como parada y fonda de una ruta que nace en Barcelona y sigue hacia Valencia. Es eso, sí, pero sobre todo, es una de las puertas a la inmortalidad que, por supuesto, se encuentra en el Priorat. No fue casualidad: los monjes escogieron esas colinas y la sierra del Montsant para construir las escaleras que les tenían que llevar a Dios. Otra manera de ser inmortal tras la muerte...El Hostal Sport, nacido el 1923, se quemó por completo a los 84 años de su fundación. Quedaron cuatro paredes y una voluntad. La de la familia propietaria, los Domènech, para hacer renacer de esas cenizas al Hostal que simboliza la hospitalidad de la comarca. Por historia y por presente. El Sport, además, representa la mejor tradición fondista de Catalunya, la de los desayunos con cuchillo y tenedor. La de los cocineros anónimos, que viven por y para las pequeñas cosas bien hechas de la cocina  de cada día. La de la amable acogida y la cama preparada. La tradición de la restauración, de la reparación nocturna y la de la continuación del viaje.

Sucede, ahora, que el Sport es, además, puerta de entrada al Priorat, no sólo parada para un viaje que siempre tiende hacia el Sur. Tuerzan Ustedes hacia el norte y usen las habilidades, contactos y conocimientos de su actual propietaria (cuarta generación familiar) para comprender por qué la inmortalidad, además de con el ejemplo del ave Fénix, se consigue a través de la comprensión profunda de la tierra, de sus vinos, de sus monumentos. Por qué no hacerlo con los vinos del Priorat y del Montsant. Si los Cartujos subían y bajaban del cielo con ángeles y querubines desde Escaladei, ¿por qué no buscar dónde están, hoy, esas escaleras? Antes del más largo viaje (que no es otro que el conocerse a uno mismo: el Priorat es un gran sitio para hacerlo), restáurense Ustedes a gusto. Hacía muchos años que no paraba yo en el Sport, muchos, y me llenó de placer (por inesperado, mayor), la sencilla eficacia de su propuesta: excelente coca con tomate y aceite. Gustosas arbequinas para el aperitivo.  Buenísimas croquetas hechas con el pollo de la sopa de la noche anterior. Extraordinarios calamares a la romana, tiernos como el amanecer, suaves y esponjosos como los de las abuelas. Suave, al punto, bacalao (gran tradición prioratina) a la romana. Atractivo y contundente menjar blanc. Una carta de vinos que contiene alguno de los grandes tesoros de la DOQ Priorat (la bodega estaba en otro edificio...). Tres puertas, tres reflexiones para la inmortalidad del lector se abren en el Hostal Sport: la del ave Fénix. La de las Cuatro Estaciones y el vino. La de los Cartujos y la historia y paisajes del Priorat histórico. ¿Van Ustedes a negarse tamaña indulgencia?
Calamars a la romana de l'Hostal Sport de Falset

18 mayo, 2012

Vins dans sa primeur

Providence Pomerol 2011
La degustación "en primeur" es todavía algo poco habitual en España. Más propio de las DOs, diría, que de las empresas que se dedican a distribuir, beber los vinos "en primeur" es arriesgado. La primera acepción del Petit Robert se dedica, no por casualidad, al vino. En Francia es gran tradición y saben bién cómo organizar estos acontecimientos. "Primeur: caractère de ce qui est tout nouveau. Vin dans sa primeur, tout jeune". Tan joven es que el vino se bebe cuando todavía no ha nacido, de muestras que proceden (dos, tres días antes) directamente de la bodega. Que el bodeguero sepa escoger esas muestras para empezar a dar una idea de qué va a suceder con su vino es, también, un arte, una muestra de sabiduría y de complicidad con aquello que estás ayudando a crecer. A este delicado y comprometido ejercicio dedicó la jornada una de las empresas que más me gustan, por su profesionalidad, por la seriedad de su compromiso en la selección de bodegas y por el trato que tienen con los clientes. Primeras Marcas. No, no, no cobro nada por escribir esto, lo hago porque me da la gana, sin más. Y sobre todo porque aprecio el trabajo bien hecho, las personas que lo hacen y valoro muchos de los vinos que venden. Se bebió una buena selección de vinos del Bordelais y una pequeña muestra de vinos españoles, de la Rioja, de Ribera del Duero, de Mallorca y catalanes.

Hablamos siempre de 2011 y de vinos en botellas de muestra, que tardarán bastante o mucho en ser comercializados. Es importante tener en cuenta, pues, que este cuaderno, hoy más que nunca, es tan sólo el de un potencial comprador que tiene el privilegio de interrumpir el nacimiento de un vino y ver, casi al modo de una ecografía, cómo será la criatura que todavía reposa en el vientre de la barrica.  En la Gironde, 2011 ha sido un año complejo y alejado de los parámetros habituales. Un año de profunda sequía durante los primeros seis meses, con lo que el viñedo afrontó el crecimiento de la planta y del fruto en malas condiciones, con pocas reservas en el sustrato. Lluvias importantes en julio y temperatura por debajo de lo habitual. Finales de julio y agosto secos y con sol, que permitieron a la uva madurar en condiciones, aunque algunas variedades sufrieron más que otras (Cabernet Sauvignon la que más sufrió, con una vendimia baja en rendimiento). A lo que se bebió, podría llegar a ser una gran añada de blancos, sobre todo en Graves. Y una buena añada para aquellos vinos que tengan un aporte significativo de Cabernet Franc en sus ensamblajes. Creo que el Sauternais puede llegar a ofrecer, también, vinos con un frescor  y una lozanía que hacía años que yo no olía ni bebía. Lo iremos viendo, pero de mis anotaciones me atrevo, en mayo de 2012, a recomendar algunas cosas. El Domaine de Chevalier  Blanc, con apenas 15 mil botellas de Sauvignon Blanc y Sémillon, me atrajo mucho. Austero, con equilibrio, más terruño que fruta y una boca que apenas tiene ya trazas del bâtonnage, vivirá muchos años.

Los laureles que coronan  las 4 Ha que poseen los de Jean-Pierre Moueix en el corazón de Pomerol van a reverdecer con este 2011. Con 90% de merlot y 10% de Cabernet Franc, creo que han encontrado el mejor equilibrio de todos los pomerol probados. Con, de nuevo, apenas 15 mil botellas, el Providence es un vino fresco y balsámico, con una nariz que te sumerge en las mejores virtudes de su ensamblaje: carnoso con un toque de franciscana austeridad. En boca cae un poco, pero al tiempo. Un tercer vino francés me desbordó. Por la experiencia que tengo en concursos, sé que los vinos dulces (sean del tipo que sean) y los espumosos siempre reciben una gran valoración por la sencilla razón de que tus olfato, paladar y encías los agradecen mucho tras, pongamos, 35 tintos salidos de barrica. Pero este Château Doisy-Vedrines me devolvió los mejores aromas de la flor de azahar  y el frescor azucarado del lemon curd. Sauternes sufrió de otra manera el 2011, con más sequedad y calidez, mayor concentración y deshidratación más rápida de la fruta. Con sus distintas pasadas por la cepa, en general esta gente vendimió tres semanas antes de lo normal. No olvido la acidez y frescura de este vino.

De los vinos españoles, compraria una caja de cada uno de estos. Ribera del Duero puede acabar ofreciendo, en 2011, una añada importante de veras. Una maduración sostenida y sin sorpresas meteóricas, acaba ofreciendo una vendimia pausada, en la que la fruta llega siempre en sazón a la bodega. De Viña Sastre, su Regina Vides me devolvió las buenas sensaciones tan a menudo olvidadas. La madera nueva queda en un segundo plano, como siempre debiera, y la fruta de esa maravillosa, escasa y vieja tempranillo aflora de nuevo. De la república independiente de Felanitx (que, por si alguien no lo sabe, es la Macondo del Mediterráneo)  probé un nuevo paso hacia la profundidad de los de Ànima Negra Viticultors. Su Son Negre 2011, sobre todo de callet de tierras muy pobres cerca de la carretera de Campos antes de llegar a Felanitx (su producción por cepa es inferior al 1/2 kg!), es de veras emocionante: me impresiona la capacidad que tiene este vino, de nuevo, de ofrecerte el Llevant mallorquín dentro de una botella, pero con una finura y una extracción muy suaves. Algo parecido me sucedió con un vino que conozco bien. Conozco bien a quienes lo hacen y la tierra donde se hace y digo sin rubor, que el de 2011 es el mejor Els Escurçons (de Mas Martinet) que yo haya probado a día de hoy. Apenas 5 mil botellas de una garnacha que jamás había tenido esa carga frutal (con un contrapunto de fragor, nada discreto, de la syrah). Una calidad de fruta y, de nuevo, un frescor y una finura casi impropios del lugar donde se hacen esas cepas, que habrá que revisitar tantas veces como sea posible. Hay que ver crecer a este vino como crecen sin cesar las personas que lo hacen.
Els Escurçons 2011 DOQ Priorat de Mas Martinet

15 mayo, 2012

Victorino 2007

Victorino 2007 DO Toro foto de la web de la bodega
La bodega de los Eguren en la DO Toro: Teso la Monja. Venden Numanthia a una firma de productos de lujo y se concentran en algunos viñedos que ya venían trabajando años atrás. Victorino surge como homenaje al abuelo de los Eguren y a una ganadería de toros de lidia. Victorino "conjuga bravura, armonía y equilibrio", según el comentario de sus hacedores en la web de la bodega. Victorino nace de viñedos de 45 años en Valdefinjas, Toro y Villabuena del Puente. Cepas en vaso, plantadas en pie franco y con poda en corto. 2007 es una añada complicada para ellos, por lo que describen en la información sobre ella: la fruta maduró con lentitud y sorprendida por lluvias que no cayeron cuando debían o cuando lo hicieron, lo hicieron mal. El ciclo vegetativo de la planta sufre por ello. Despalillado total, estrujados suaves, con pisado, y leves remontes. Ocho días de fermentación a temperatura controlada y maceración con hollejos durante dos semanas. Fermentación maloláctica en barricas nuevas de roble francés. Maduración del vino durante año y medio en barricas nuevas de roble francés (no especifican zona ni tipo de tostado). Marcos Eguren figura ya, en la añada 2007, como enólogo responsable de este vino.

The Wine Advocate: 92. International Wine Cellar: 92. Wine Spectator: 91. Guía Peñín: 94. Robert Parker: 92+. Enodisfrute: 91+. Todos en la famosa escala del 100. Las instrucciones de uso de quien lo vende suelen incluir una decantación y una temperatura de disfrute de 15ºC. De vinis: yo no lo decanto. Lo abro, le dejo una hora de respiración y empiezo a beber, fresco, sí, sobre esa temperatura. Anoto alguna cosa. Decido que le doy tiempo y vuelvo a beberlo a lo largo de otras 72 horas. Mi puntuación final, que casi nunca publico (como bien saben los lectores de este cuaderno, aunque siempre la anoto) es de * * ↑, en una escala que va de 0 a * * * * *. Si la traduzco a una escala de 100, podría estar este Victorino 2007, tomado a primeros de mayo de 2012, en 55-60 puntos, como mucho. La flecha que apunta hacia arriba indica que creo que el vino mejorará con los años, quizás hasta 2016 ó 2017. En mi opinión y a la vista de lo que huelo y bebo, este vino está claramente sobrevalorado por las guías y listados que he podido consultar. Y vale menos de lo que se suele pagar por él (sobre los 30-32€). Se me hace extraño pensar que quienes han puntuado hayan bebido, además, un vino mucho más "tierno", más domado, que el mío: lo han bebido mucho más cerca de la fecha de embotellado, vamos. Y han puntuado mucho más alto de lo que mi percepción me dice, hoy, que este vino representa. La duda, de nuevo: ¿qué puntúan estos listados? ¿La fama y prestigio del bodeguero que, en este caso es muy grande? ¿La proyección que le ven al vino? Cada vez tengo más claro que lo que no puntúan es lo que ofrece el vino que beben. O lo hacen con sus buenos matices. O beben algo que el cliente como yo no tiene en su botella. O yo qué sé...

La realidad que bebo en estos momentos poco tiene que ver con estas valoraciones, todas ellas sobresalientes (todas por encima de los 90 sobre 100). Y yo tengo por norma dos cosas: valorar el vino en el momento en que lo bebo es la más sagrada. Intentar apreciar el potencial de crecimiento, de evolución, es la segunda. Mis notas dicen, literalmente: "¿sangre de toro o sangre de Toro? ¿Sangre de Judas? Capa cubierta, cubierta, vino casi impenetrable, Darth Vader de los vinos de Toro. Caoba oscura, cedro, alcohol en el trago, humo y hogar. Toda la fuerza y concentración, determinación y energía que muestra su color y nariz, lo pierde en boca: se nota menos la madera y la extracción. Algarrobo maduro. Ceniza de sarmiento. El vino está mucho mejor a los tres días de abierto. Es un vino bien hecho pero que emociona poco. Apenas sé identificar aromas de fruta. Todo se va en terciarios. En la boca y en contacto con su humedad, se vuelve el vino pequeño. Fondo de carne." Estas son mis notas. "Conjuga bravura, armonía y equilibrio", dice la web. En estos momentos, se me antoja 2007 como una añada compleja para este vino. La uva sufrió, el campo y la cepa hicieron lo que pudieron y el enólogo echó el resto. Bravura la tiene porque la casta de la uva, esos viñedos y esa tierra son como son. Pero le falta un largo trecho para mostrar la armonía y el equilibrio que, por lo demás, las puntuaciones que he citado parecen otorgarle ya. Puede que llegue con los años ese conjunto armónico y esa voluntad de ofrecer un Toro elegante donde los haya. Pero por ahora, el Victorino que sale al "ruedo" del paladar está más en cabestro que en pura raza. Esperemos que vaya creciendo con los años.
Toro de Victorino Martín
La foto de la botella procede de la web de la bodega. La del toro es de la ganadería de Victorino Martín, también de su página web.

13 mayo, 2012

Metablogging

De Vinis  Abans
"Hablar de un blog desde otro blog" ha dejado de tener sentido, tal y como sentenció Gapingvoid hace ya años. Quizás le pondría una excepción, que suelo perpetrar una vez al año, por lo menos. Hablar de tu propio blog desde el blog puede, todavía, tener algún sentido. En el caso concreto de hoy, tiene dos. El primero es el informativo. Peter Hodder-Williams y yo hemos introducido algunos cambios en el diseño y presentación del cuaderno y quiero, aunque sea mínimamente, presentarlos. El segundo es más reflexivo, pero tiene que ver con un cambio importante: por qué existe ahora, en la parte inferior del blog, una herramienta que permite leer al instante los tuits que publico. Como podéis ver por la fotografía que reproduce la pantalla de la anterior versión de De vinis, yo ya no me sentía cómodo leyendo mi propio blog. El tipo de letra, su grosor, su compaginación en la línea y en los párrafos, me pesaban un poco. Era como esos vinos que salen de una no-selección de las uvas: las pasas van al mosto y aunque el vino huela bien, siempre acaba pesando en el paladar (sobremaduración...). En el blog me pasaba lo mismo: era bastante ágil su lectura, pero acababa pesándome. Hemos cambiado el tipo de letra, que vuelve a una raíz más clásica de la tipografía, hemos ensanchado su cuerpo, aunque no lo parece porque el perfil es más ligero. Hemos enmarcado el texto de cada post en finas líneas verticales para que el ojo se sienta más cómodo en el campo de lectura. Y la gran "revolución": el tipo de letra pedía a gritos dejar de marginar a la derecha. De forma congruente, se han modificaco también todas las letras que aparecen en el blog, título y subtítulo incluídos.

Estamos contentos con el resultado. Creo que se ha ganado en agilidad y en comodidad y la lectura del cuaderno es, ahora, más amable y sencilla que antes. Por decirlo en pocas palabras: hemos quitado todas las pasas de la vendimia y creo que nos va a salir un "vino" más austero, más de aromas primarios, más directo y vivaz. También se ha introducido una mejora en las suscripciones. Hasta ahora el blog sólo ofrecía la posibilidad de la sindicación de contenidos a través de RSS. Ahora, cuando pinchéis (en la parte superior derecha) en "Suscripciones", os saldrá una tercera pestaña: "Suscripción por mail". Basta que uno escriba su email allí y lo mande. De forma automática, recibirá una respuesta, pinchará un enlace que se le ofrece y a partir de ese momento, cada vez que publique algo en el blog, tendrá aviso de la novedad.  El segundo objetivo es más de reflexión sobre el papel del blog en relación a aquello que estoy empezando a hacer con Twitter.  Si sustituimos Blogger y Twitter por las palabras que les definen en inglés me será más fácil explicar qué pretendo hacer. Frente a Twitter, bloguear es, ahora mismo, "macroblogging". Seguimos hablando de escribir en un blog en el sentido de sentirte dueño de tu propio medio de comunicación. Hablamos de hacerlo sin límite de espacio ni de caracteres, aunque los que saben de esto recomiendan no superar los 1000 por post. Hablamos de una compaginación personalizada y meditada de textos e imagen. Hablamos de la inmediatez en la interacción entre escritor y lector hasta el punto de que, no pocas veces, se cruzan los papeles y muchos lectores (para mi suerte) se convierten en escritores y protagonistas activos del blog.

Frente a esto, surge con fuerza imparable el "microblogging", que aquí personalizo en la herramienta que más se está usando si hablamos de texto e imágenes, Twitter. Si habláramos sólo de imágenes, esto tendría otro nombre. Si de vídeos, un tercero. He decidido someterme a la prueba y explorar las fronteras del lenguaje y de la descripción de vinos y comidas con la losa (por ahora muy pesada para mí) de los 140 caracteres. Hablamos de una compaginación de texto e imágenes que es la misma para todos. Hablamos de una compulsión en la escritura que roza lo frenopático. Hablamos de cómo controlar y hacerte tuyo este medio alternativo de comunicación que, en el fondo, puede servir para lo mismo aunque con ropajes distintos. No me interesa deciros "¡Hola, buenos días, hoy amanece nublado en Siberia!", ni cosas por el estilo. Me interesa (de nuevo la metáfora del vino) la idea de un "vino" de añada con maceración carbónica frente a un vino que tiene su buena fruta (¡sin pasas!), madera y necesidad de cierto reposo.  Twitter representa, para mí, la oportunidad de encontrar un estilo distinto para hablar de las mismas cosas. No vais a encontrar allí opiniones sobre si la almohada del hotel es una porquería o sobre si el avión sale con retraso. Vais a encontrar lo mismo que en De vinis pero con un esfuerzo muy grande para ajustar estilo, lenguaje, formas y maneras de describir vinos y comidas a un formato que es el mismo para todo el mundo: 140 caracteres que se reducen drásticamente si enlazas una foto.

Para poder hacer este ejercicio que, dicho sea de paso, me apetece mucho, necesitaba que "macroblogging" y microblogging" compartieran un mismo espacio a los ojos del lector. Esto ya sucedía en Twitter porque todos mis posts salen automáticamente allí, en forma de enlace/tuit. Pero no sucedía al revés porque las herramientas para poner Twitter en Blogger no me gustaban nada. Hemos trabajado con Peter para arreglar eso. La segunda gran novedad es, pues, que al final de la página principal del cuaderno (y de cada página, vamos) y tras el post que aparezca, encontraréis los cinco últimos tuits que he escrito. Se ofrecen con el mismo estilo que los textos del blog, pero con un formato más libre y, claro, actualizado también al instante. Hay que advertir dos cosas: sólo pueden salir mis tuits (saldrán cinco) y si alguien se interesa por una conversación o tema, tiene que pinchar el enlace. La segunda es que este diálogo que me propongo y os propongo sobre dos formas de escribir bien distintas (hablaríamos del epigrama, brevedad y aguijón del tuit, frente a la poesía épica, reposo y meditación del post) pero sobre un mismo tema, me obligará a no escribir según qué cosas en Twitter. Porque claro, todo va a salir en el blog...Ojalá os interesen estos últimos cambios. Parecen sucintos y poca cosa, en la comparación con la versión anterior del cuaderno, pero para mí son importantes y me obligan, sobre todo, a replantear contenidos y formas de expresión. Por naturaleza, habrá temas y momentos que pedirán directamente "macroblogging"/Blogger, mientas que otros encontrarán mejor acomodo en el "microblogging"/Twitter. Para unos terceros, tendré que pensar con calma qué hago...En resumen, abandono el acomodo de las formas conocidas y con la "excusa" de esta redefinición tipográfica de De vinis (también hemos modificado mínimamente la plantilla de Twitter, pero allí es casi imposible personalizar...), me lanzo con armas y bagajes a la experimentación y a la búsqueda de los contenidos más adecuados para cada formato de blogueo. Termino: en esta reflexión, mi presencia en Facebook deja de tener sentido. Jamás creé contenidos específicos para FB que era, para mí, un mero repositorio de datos. Ahora tiene menos sentido todavía. Quien lo usaba como "alerta" para los posts nuevos, ya tiene resuelto el problema (con la pestaña nueva de Suscripciones).

Espero que os gusten las novedades y que me sigáis acompañando en este tramo de mi vida en el 2.0 de los vinos y sus comidas. Prometo dedicación intensa, pasión, subjetividad total pero bien argumentada, viajes, experiencias, voluntad de compartir aquello que vaya conociendo y aprendiendo y tanto placer como sea posible. Y por supuesto, siempre sigo abierto a que, también en esta reflexión metabloguera, vuestras opiniones y comentarios me hagan repensar alguna de las cosas que, ahora, veo bastante claras.

10 mayo, 2012

Antaviana en Figueres

Tomata d'en Met a Antaviana de Figueres
Tengo por costumbre construir mis propias guías. Viajar, olfatear, dejarse llevar por la intuición, acertar o equivocarse.  Anotar. Todos tenemos nuestras referencias, sí, pero cuando sabes que, vayas donde vayas, puedes apoyarte también en alguien en quien confías, alivias no pocos preparativos. A veces, ya sabes dónde vas a comer y por qué, más o menos. Y lo sabes porque los consejos que has seguido antes, no han fallado. Es el caso de la Guia de restaurants Km 0 Slow Food Catalunya, de Rosa Solà (Pol.len Edicions, Barcelona), que acaba de lanzar su segunda edición (en colaboración, ahora, con Daniele Rossi). Mam i Teca, Allium, Lluerna, Monvínic, Cafè 1907, Casamar, Els Casals, Celler de l'Àspic...algunos bien conocidos, otros menos,  pero todos (y muchos más), con sus páginas y reseñas escritas a pie de fogón por Rosa. Su última recomendación, estaba claro, ha sido tan acertada como las anteriores. Teníamos cena con amigos en Figueres y yo pedí, con todo el cariño, Antaviana. Rosina Miserachs, en la cocina, i Carles Fabregó, en la sala y en la bodega, dominan con tanta maestría como discreción un espacio que habla por ellos: decoración mínima, buen gusto e iluminación, tranquilidad, productos de la tierra en el plato y en las paredes (extraordinarias fotos de Met) y mimo por el servicio. Las horas pasan y la sensación de sosiego, de buen comer y beber, permanece.

Pan del horno de leña de Fortià, aceite de Vinaixa y un poco de sal. ¿Mejor aperitivo para un glotón? Colmenillas (apuramos casi la temporada estos últimos días), con crema y foie. No todos compartieron en la mesa el protagonismo robado a la colmenilla (el foie, con sartén o sin ella, es poderoso), pero a mí la combinación me gustó mucho. Las colmenillas pacían en el bosque unas horas antes, y eso es muy de agradecer. Al día siguiente, en el mercado de Figueres, fue imposible encontrar algo tan fresco...¡Antaviana tiene muy buenos proveedores! Las verduras ecológicas de primavera a la brasa (espárrago, alcachofa, cebolla tierna) con suave romesco, resultaron de lo más sencillo y sabroso de la noche. Con los primeros platos, tomamos uno de mis blancos preferidos de l'Empordà: de Mas Estela, Vinya Selva del Mar 2008. Garnacha gris y muscat de Alejandría (40%) sobre suelo pizarroso del Cap de Creus, este vino biodinámico tuvo una gran noche (luz y flor). Con reposo, gana en botella y 2008 nos ofreció una nariz golosa, de corteza de limón, de piña, de flor de azahar, combinada con un paladar que te llena y satisface por completo, afilado, seco y amplio al mismo tiempo.

Los segundos platos combinaron variedad de pescados (bacalao con crema de patata, huevo poché y trufa, delicado y perfecto de cocción; tronco de merluza con reducción de cítricos, donde quizás el cítrico dominaba demasiado ante una merluza de palangre a la brasa de textura primorosa) con lo que, para mí, fue el plato estrella de la sesión: una espalda de cabrito hecha a baja temperatura. No se me va de la cabeza la melosidad y suavidad de esa carne, la textura y el jugo perfectos. No era fácil combinar esos platos con un solo vino. Carles Fabregó ofrece una gran carta con más de 130 referencias, pero no puede llegar a todo porque la bodega de un pequeño restaurante (hablo solo del tamaño, por supuesto) no puede tener un gran pasivo de botellas con poco movimiento. Y un solo vino hubiera tenido que ser un gran cava o champagne de larga crianza y suaves taninos (para mi gusto). Lo solucionamos de maravilla, ¡con dos vinos, claro!: un fragante, bastante contundente (la madera nueva necesita más años de botella) y envolvente Masia Carreras Vinyes Velles 2007, donde las dominantes garnacha (sobre todo) y samsó aportaron frescor y suavidad al cabrito, tanto como confitura de zarzamora. Y la otra gran estrella de la noche: de Pouilly-Fumé, el Pur Sang 2007 de Didier Daguenau. Ambos vinos fueron convenientemente decantados, pero la sauvignon blanc de Daguenau necesitó bastante más que el Masia Carreras para sacar todo lo que lleva dentro. Con la cosecha del 2007, Didier celebró sus 25 años de viticultor y aunque sólo fuera por eso, el vino había que tomarlo con reverencia y cariño. Austero y discreto en sus aromas iniciales, donde da su perfil real es en boca y en posgusto. Tiene una acidez eléctrica, un vigor feroz y un posgusto que te devuelve todos los recovecos del suelo de limos y sílice donde crece. Con una hora de decantación, el vino crece, se abre y lo domina todo. Con un poco de bien madurado Comté (además de una golosa y caramelizada tatin de manzana), este Pur Sang se convirtió en un gran postre.

Aunque lo mejor estaba por llegar...tras tres horas de reposada y feliz cena, Rosina y Carles nos llevaron, subiendo una estrecha escalera, a una portezuela mal disimulada. La abrieron y nos transportaron (bendita "dimensión desconocida": nunca sabes cuándo y dónde abrirá sus puertas) a una época en que las catedrales se construían con armazones de madera y donde cualquier espacio, por complejo e irregular que fuera, encontraba un artesano a su medida. Pronto, muy pronto, bajo una cúpula de madera única, se servirán nuevos platillos y otros grandes vinos (por copas...).
Espatlla de cabrit cuita a baixa temperatura a Antaviana de Figueres

06 mayo, 2012

DOQ Priorat: Tast de Finques i Viles 2010

Sota la protecció del Montsant
Con este atractivo título se anunciaba la celebración de la décima sesión (diez años consecutivos) en que un número abundante de expertos (sobre los 50, entre enólogos, sumilleres, restauradores, bodegueros, periodistas, bebedores contumaces -yo...-), amantes y muy buenos conocedores de los vinos de la DOQ Priorat, se encuentran para someter a análisis y calificación los vinos de vila y los de finca de la única DO calificada de Catalunya. Organiza la degustación el Consell Regulador de la DOQ y el Parc Científic del Vi (VITEC), vinculado a la URV y se proponen, a mi parecer, tres objetivos fundamentales: 1. Tener más opiniones a la hora de calificar o no un vino. 2. Elaborar, con los datos de varios años consecutivos, un mapa de las características de los vinos de la DOQ Priorat en el que las constantes que aparezcan, vayan definiendo una identidad de esos vinos. 3. Aunque no se dijera con claridad, era el gran tema de conversación: ¿qué características fundamentales vemos los catadores en la añada 2010 para los vinos de vila y de finca? La información se procesa a través de una hoja de degustación (parcialmente, en la foto inferior, de A. Pasanau) que intenta medir en escalas de intensidad (de 0 a 5) valores fundamentales para cualquier vino: su aspecto visual; los descriptores organolépticos que muestra; la armonía; la cantidad y calidad de taninos; el impacto de la madera en nariz y en boca; el grado de identificación del vino con lo que se considera más típicamente prioratino. De largo, éste último aspecto, es el más complejo y polémico de todos, porque, aunque pueda parecer que hay un consenso sobre eso (qué es típico de un vino de la DOQ Priorat), las personas que hacen los vinos evolucionan y éstos con ellas. Y los que los beben, con el conjunto. Y el concepto, poco o mucho, está cambiando...

Sobre el objetivo número 1, poco puedo decir. Cada catador tiene un número de serie y los vinos que se van probando (36 + uno de muestra, genérico con uvas y mostos procedentes de todas las vilas de la DOQ, ¡un vino excelente, por cierto!), aunque sean los mismos para todos, nunca son los mismos en cada momento. Así se evita que, codo con codo, un catador pueda influir en otro. Al mismo tiempo, si no te dan las claves de cada vino (y no te las dan), es imposible saber qué vinos se han calificado mayoritariamente y qué vinos no. Por razones estrictamente técnicas (defectos), propuse no calificar 3 de los 36 vinos. Pero no sé cuáles son. Ni quiero saberlo. La gracia de este asunto es que el proceso es estrictamente aséptico, anónimo y lo más científico posible. Sobre el objetivo número 2, los responsables de la DOQ (con Toni Alcover de nuevo presidente y un montón de proyectos interesantes para llevar a cabo con su equipo) todavía no se atreven a decir cuándo habrá resultados públicos. Además de VITEC, el Tast se organiza con la colaboración inestimable del INCAVI (Estación de Viticultura y Enología de Reus). Precisamente su responsable, Xoan Elorduy, firma con otros colaboradores el primer fruto de estos trabajos de definición de características de vinos de vila de la DOQ Priorat y contesta con claridad la pregunta clave: ¿la zonificación de estos vinos dentro de la DOQ es meramente administrativa o responde a realidades distintas, en términos territoriales vinculados a parámetros analíticos? La respuesta muestra ya un claro indicio, aunque tiene el fallo de la escasez de muestras en que algunas conclusiones se basan: sobre todo a los niveles de polifenoles totales, de antocianos totales, de intensidad y variabilidad del color, se puede demostrar que la zonificación de los vinos de vila es correcta. Se pueden diferenciar, analíticamente, los vinos producidos en una vila determinada e, incluso, los vinos producidos dentro de cada zona. Otros datos, sobre todo los del grado alcohólico, la acidez volatil y el ácido tartárico, muestran mayor cohesión en todo el territorio.

En cualquier caso, la lectura de este artículo y la muy amable invitación de la DOQ Priorat a participar en el 10º Tast (que agradezco profundamente), me ponían en una situación inmejorable para intentar comprobar, en presencia de todos los vinos de vila del 2010, si esa zonificación que tanto interés viene levantando (a lo lejos, pero estaríamos hablando de los Priorat Villages), podía tener un rastro organoléptico que yo fuera capaz de identificar. En otras palabras, y en una cata a ciegas de todos los vinos de vila de la DOQ Priorat de 2010, ¿sería yo capaz de distinguir los vinos de Torroja, Gratallops, El Lloar, La Vilella Alta, La Vilella Baixa, Scala Dei, La Morera, Poboleda, Porrera, Masos de Falset, Bellmunt y Solanes del Molar? En segundo lugar, mi objetivo fundamental era el de todos, creo: el tercero que citaba antes. ¿Cómo percibo la añada 2010, sobre todo antes de que en la web oficial de la DOQ salga la calificación? ¿Mala, regular, buena, muy buena, excelente? ¿Y cuáles son las características que la definen ante la última añada probada, la 2009, calificada de excelente? A la primera pregunta: soy incapaz, ahora mismo, de asegurar qué vino de los probados era de Poboleda, cuál de Torroja y cuál de les Solanes del Molar. Puedo distinguir zonas por climas, tipología del suelo, casta de la uva, pero no por vilas. ¡Hay que seguir aprendiendo! A la segunda pregunta: percibo esta añada 2010 como de mayor regularidad y homogeneidad en los 37 vinos de vila probados. No noté grandes diferencias entre ellos. Puede que el clima de 2010, en general, junto con un mayor dominio de garnachas en los ensamblajes, ayude a esta percepción. 2010 es una añada más accesible y que va a necesitar menos tiempo en botella. Es una añada que, en los vinos de vila, se podrá beber en muy pocos meses y con un placer más inmediato que 2009, por ejemplo (una añada más compleja y de evolución más lenta). Los vinos estaban más abiertos, eran más redondos, tenían en general menos aristas, menos taninos y éstos eran más redondos y bebibles al corto plazo. Es una añada más fresca que 2009 y parece que la gente, por las razones que sea, ha empleado la madera de forma más mesurada. Hay menos madera agresiva, más madera de segundo y tercer año y su impacto negativo sobre el vino es menor que en otras añadas. En cuanto al color, es una añada intensa y con muy poca evolución. Los vinos son alegres y brillantes. Sobre los descriptores organolépticos, y ligado un poco a los procesos de vinificación que intuyo, los empireumáticos y los vinculados a la acción de la madera agresiva, brillan casi por su ausencia. Sucede lo mismo con los lácticos, mientras que la parte más vegetal y primaria de la uva empieza a sobresalir, sobre todo las hierbas aromáticas. Disminuye el impacto del sotobosque (moho, tierra húmeda, champiñón: curioso por lo que comentaré al final) y aumenta el balsámico (pino, menta) y el especiado (regaliz, anís). La fruta empieza a mostrarse también bonita, por la parte de las frambuesas y de las fresas de bosque y en cuanto al mineral, destaca el grafito. Sobre la cuestión más "arbitraria" (en mi opinión, claro): sí, creo que 2010 en los vinos de vila, es una añada típicamente prioratina, aunque sus condiciones climáticas no lo fueran precisamente. Por lo menos, no en relación a los últimos años.

En efecto, creo que hay que buscar una explicación a lo que acabo de describir en el clima de 2010 y en cómo los viticultores y enólogos han tenido que trabajarlo en su uva: ha llovido más que en 2009 (517,9 mm  frente a 439,8 mm) y sobre todo, lo ha hecho en los momentos en que la uva estaba madurando con intensidad (en agosto y septiembre, cayeron 115,5 mm en 2010 frente a 59,1 en 2009). Al mismo tiempo que el agua, la temperatura que marca el progreso de la maduración de la uva fue más fresca en agosto de 2010 (24,3ºC de media frente a 25,3ºC en 2009). La humedad relativa fue prácticamente la misma pero la irradiación solar media diaria fue mayor en 2010 que en 2009. No puedo hablar de la diferencia térmica día-noche: en 2009 fue muy grande en agosto y septiembre, pero me faltan los datos de 2010, aunque supongo que sería menor que en 2009. Estos datos se reflejan en las copas de vino de las uvas procedentes de cada vila de la DOQ Priorat. Dan como resultado una añada que veo como muy buena, con unas características que permitirán disfrutar de estos vinos de forma más rápida e intensa que la habitual en el Priorat. Ahora ya es cuestión del gusto y tendencias de cada cual para decidir qué vino de qué vila es de su mayor preferencia. Yo todavía no lo sé porque no he pedido a la DOQ Priorat que me resuelva las claves "número de botella-número de catador"...Pero creo que lo haré, porque anoté los números de botella que me gustaron de veras...
Finques i Viles 2012 DOQ Priorat

03 mayo, 2012

Freedom is Wine Blogging

Freedom is Blogging in your underwear
Este próximo mes de junio el cuaderno De vinis cumplirá seis años. Las reflexiones de Hugh MacLeod, dibujante profesional, sobre sus diez años con Gapingvoid, me vienen al pelo. ¡Y no menos sus dibujos! De hecho, tanto su experiencia en estos años, como el relanzamiento de su carrera como dibujante gracias al blog, han acabado en forma de libro: su portada es la primera imagen de este post y, en parte, inspira mi título también. Freedom is Blogging in your Underwear. Cambiemos viñetas por vinos y veamos cómo algunas de sus experiencias son, también, las mías. Aunque antes, quiero explicar que conozco a Hugh gracias a Peter Hodder-Williams. Peter es importante para mí y para este cuaderno. Peter es razón y pasión, es cordialidad y profesionalidad. Compartimos pasión por los vinos catalanes y por los italianos. Por la cocina y el campo. Pero sobre todo, creo que compartimos una misma manera de ver las cosas. La tiene expuesta frente a su mesa de trabajo, en casa. También la comparto, por completo. Él ha sabido dar sustancia a mis ideas sobre cómo hacer evolucionar este cuaderno. Lo tuvo claro desde el primer momento: "tú dedícate a los contenidos, ¡yo hago el resto!" Facilidad de navegación, claridad, sencillez, voluntad de destacar los elementos clave de un blog. Todo eso me ha dado Peter. ¡Y seguimos!

Yo sentía (¡y siento!) pasión por el campo, la viticultura y el vino, que es el resultado más llamativo, pero quizás no el más importante, de un ciclo anual que no cesa jamás. Así son las cosas desde que el mundo es mundo, desde que la vitis silvestris pasó a vitis vinifera. Y así seguirán. Todo era muy teórico en mi mundo hasta que empecé a pisar el Priorat. Que si Homero, que si los Líricos Griegos arcaicos, que si el ciclo de Dioniso, que si Plauto, que si Horacio y Virgilio, que si los mosaicos y los frescos, que si la epigrafía funeraria y las libaciones a los muertos sobre sus cenizas, que si la arqueología romana, que si Apicio, y etc. Hasta que un paisaje, una tierra, una cultura de la cepa y del vino que remontaba siglos atrás, me llamó: el Priorat. He estudiado de nuevo, he leído, he aprendido, he viajado, he charlado, he bebido, he conocido, he comido, he bebido, he olido, he bebido...y al cabo del tiempo, el descubrimiento de los blogs, me ha dado una voz. Como le ha pasado a Hugh, "tener un blog, tener  una voz, tener mi propio medio de comunicación ha cambiado mi vida". No precisamente, o no exactamente, desde mi ropa interior, pero sí desde las vísceras. Me he tomado como buen amateur, es decir muy en serio, esta manera de pasármelo bien, de divertirme escribiendo y contando mis impresiones de algunas de las cosas que me sucedían alrededor del vino y de sus comidas. Y como describe la portada del libro de Hugh, me la he tomado con total libertad. Con respeto y buenas maneras, pero con total libertad para escribir en este cuaderno lo que creía que tenía que escribir.

Y así sigo. Al filo de los seis años y casi mil entregas, mi vida ha cambiado bastante. Dejo ahora (qué cosas tiene la tal vida) unos años intensos dedicado a menesteres que, por necesidad, le robaron casi todo el tiempo a este cuaderno. Escribí menos estos tres últimos años, y lo hice con menor concentración. Esto ha cambiado ahora y voy a poder dedicar más tiempo a esta pasión. De nuevo Hugh MacLeod me ayuda: "encuentra algo que te guste de veras y busca la manera de destacar". Más que destacar, me propongo profundizar. Un querido amigo, que sabe mucho de Champagne, conoce mis planes y me aconseja: "no dejes de ser tú mismo". A eso me refiero: voy a seguir haciendo lo mismo que hacía hasta ahora, pero con más tiempo, con voluntad de pensar mejor qué, cómo y por qué escribo. También para qué y para quién escribo. Intentando (¡con Peter!) que el blog evolucione de nuevo, aprendiendo a hacer mejores fotos, eligiendo mejor los temas y leyendo y releyendo las cosas antes de publicarlas. Voy a desarrollar los textos mayores en este cuaderno e intentaré aprender a escribir textos menores (uso los adjetivos sólo en alusión al tamaño de los textos) en otro formato. Sobresalir, pues, pero hacia mi interior. Profundizar en una cosa que amo de veras y que me da mucho: el ciclo del año a través de la cepa y del vino. Aquí y en cualquier parte del mundo donde encuentre vinos que me emocionen, personas que me seduzcan y comidas que me hagan sonreir de placer. Sin pasión, sin emoción este mundo no tiene sentido. Y yo, en ese crecimiento, en ese descubrimiento, en esa escritura para contároslo, me seguiré sintiendo libre. Y, a ratos, feliz.
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