30 abril, 2012

J.-P-Thévenet Morgon 2011 "Vieilles Vignes"

J.-P. Thévenet Morgon VV 2011
Del Morgon de Jean-Paul Thévenet ya he hablado en otra ocasión, quién es y qué representa en el Beaujolais. Así es que ahora me voy a concentrar, con brevedad, en el vino. Comprado por 16€ en La Part dels Àngels, es uno de los vinos franceses más honestos y auténticos que se pueden comprar en la ciudad de Barcelona. Uso el adjetivo "auténtico" según la acepción de Jamie Goode y Sam Harrop en la introducción de su libro Authentic Wine. Toward natural and sustainable winemaking. No quiero ahora provocar polémicas con él. Sólo digo que éste es un vino auténtico, que destila pureza en su perfecta imperfección. Bullicio. Volumen. Sabor: esa perfección consiste en que no puedes probar dos añadas iguales porque jamás se van a dar con exactitud las mismas condiciones en la tierra y en el cielo, en la bodega y en la persona, como para hacer dos vinos iguales. Cerezas maduras. Aromas de la fermentación. Golosina de frambuesa. Habla el vino, habla la tierra, habla la persona: 2011 es un vino más ligero, más ágil y con menos entidad que 2010. Tiene el frescor y el aroma del brezo junto a un manantial de grosellas. Me lo tomaría por palés y con casi todo: cualquier pasta con un buen tomate, por ejemplo. Un pollo a la pepitoria, por ejemplo. Un arroz de verduras y conejo, por ejemplo. Unos caracoles, por ejemplo. Para pasar el rato y charlar sobre vinos veros, por ejemplo.

26 abril, 2012

Contraetiqueta con premio

Contraetiqueta amb Premi
Contraetiqueta es una asociación sin ánimo de lucro (como tal asociación, claro), que agrupa algunas de las tiendas de vinos más importantes de Catalunya. Han nacido hace bien poco (creo que menos de un año) pero muestran gran voluntad e iniciativas por recuperar el consumo del vino en estas tierras y con las denominaciones de origen catalanas como grandes protagonistas. Tuve la suerte, hace bien poco, de poder asistir al acto de presentación de su última campaña. En colaboración con el INCAVI y con las DOs catalanas, promueven hasta el mes de junio el consumo de vino de estas DOs y lo premian con copas de una de las mejores casas fabricantes. Los lectores habituales de este cuaderno saben que no suelo informar de este tipo de actos, pero en esta ocasión me gustaron dos cosas: normalmente, los propietarios de enotecas van a la suya y no se casan con nadie. Hay que vender y punto, y no suele haber un hilo conductor en las tiendas. En este caso, la alianza entre puntos de venta y DOs, con la ayuda del INCAVI y la bendición del Conseller Pelegrí, merece ser destacada. La segunda cosa es que el acto se realizaba en la terraza del Hotel OMM. No soy habitual de las azoteas de la ciudad y me digo que hago mal porque suelen ofrecer puntos de vista interesantes. Pero la tropa que las puebla por las noches y lo que suelen ofrecer para beber, me echa para atrás, sin más. Una presentación vespertina en el OMM, con la primavera y los primeros vencejos cortejándose sobre los cielos de la ciudad, merecían el viaje. Y además de la presentación formal, hubo algunos vinos bien interesantes: el Gatzara 2010, que sigue mostrando cómo la trepat de la Conca de Barberà mantiene la forma; el Foranell 2009 del celler Quim Batlle, que vuelve con gran dignidad a los mejores momentos de la pansa blanca en Alella: un vino casi brisado; el Masia Carreras 2007, del Celler Martí Fabra, que enamora con la fuerza y perfumes de la mejor samsó de l'Albera (Empordà) y un genérico DOM 2011, el vino del Consell Regulador de la DO Montsant, que mostró el perfil más fresco y menos maduro de esta tierra bendecida por hombres santos. En resumen, una "serata particolare", que bien merecía una reseña!

23 abril, 2012

Bàrbara Forés Blanc 2011

Bàrbara Forés Blanc 2011
Bàrbara Forés es una de las bodegas emblemáticas de la DO Terra Alta. Hace años que les conozco, hace más todavía que bebo sus vinos y veo cómo siguen aprendiendo y progresando. Además, para qué negarlo, me gustan como personas. Cada vez tengo más claro que cuando me gustan unos vinos, las personas que están detrás tienen algo que me gusta también. En este caso, es más que algo...discreción, atención, trabajo bien hecho, grandes resultados. Su blanco con crianza, El Quintà (última añada 2010) es uno de los grandes blancos catalanes (con y sin premios; si es con ellos, mejor, claro), gran expresión de la garnacha blanca, símbolo de fresca y concentrada mediterraneidad. Su tinto El Templari (añada 2009), con garnacha tinta y morenillo, es uno de mis mejores compañeros de mesa. Hay que destacar el papel crucial de la bodega en la valoración actual de esta variedad autóctona, la morenillo, que seguirá dando grandes alegrías a los amantes del vino con características bien identificadas con un territorio. Y su vino dulce, Dolç Bàrbara Forés 2009, es un VND de garnacha blanca (en esta añada, hecho a la Mediterráneo muy del sur, con la uva deshidratada sobre cañizo) que acumula los recuerdos del postre de músico pero con mayor frescura y bondad de la fruta (no hay alcohol añadido). Pero hoy quiero decir cuatro cosas de uno de sus vinos "bread&butter", esos vinos que todas las bodegas tienen y sobre los que, no todas, tienen que asentar la bondad de sus números y la de su fama.

El Bàrbara Forés Blanc 2011 es un vino que se compra por 6-7€ y que vale mucho más de lo que cuesta. Hecho también de garnacha blanca (sin duda, una de las señas de identidad de la Terra Alta y de esta bodega), con un 3% de viognier, es un vino que nace de una primavera lluviosa y de un verano muy seco. La cepa trabajó, en el momento de maduración de la fruta, con dureza para sacar su fruta adelante. Y la vendimia tuvo que empezar temprano. Es un vino sin crianza de madera pero que puede aguantar muy bien unos años de crianza en botella. La maceración pelicular larga (20 horas) y la fermentación controlada por frío de 15 días, se lo van a permitir. Con 14%, hay que tomarlo fresco, pero no frío porque el alcohol no pesa. La primera nariz es de cítricos y el primer trago te devuelve cierto amargor vegetal de la variedad. El vino tiene el equilibrio y temperamento de la flor de la mimosa: es punzante y limonero, pero al mismo tiempo atrae por su frescor y por un mínimo punto dulce (de la viognier). Casi tiene un punto de miel de azahar y a ratos, me trae el recuerdo de los naranjos en flor tras la lluvia. Qué aroma tan atractivo. Este vino es una buena "golosina", que acompaña de maravilla cualquier pescado con personalidad, sobre todo al horno. Aunque como aperitivo y para no pocos platos del recetario japonés, será también un buen aliado. Con un poco de aire y de temperatura, te devuelve aromas de membrillo maduro y de fresia.

19 abril, 2012

Lluerna

Lletons cruixents amb calamarons al Lluerna
No voy a descubrir nada a la gente de buen comer y beber que vive o pasa por Barcelona: aunque se encuentre físicamente en Santa Coloma de Gramanet, Lluerna (Triglia lucerna) es uno de los grandes restaurantes de la ciudad. Sin más. Mea culpa, mea culpa, tota mea culpast. Hace ya mucho que tenía que haber ido. Y por fin, la oportunidad de la cita con un amigo me permitió algo muy sencillo: se toma el Metro de Barcelona, pongamos en Plaza Catalunya. ¿Céntrico, no? Línea 1, la roja, la transversal e histórica 1. Ya no huele mal. 22 minutos de metro. 22. Bajan Ustedes en la parada Santa Coloma de Gramanet. Cogen la C/ Anselm  Clavé, junto al Ayuntamiento. Tercera a mano derecha. C/ Rafael Casanova 31. 5 minutos a pie. 5. En total: 27 minutos. 27. Superen Ustedes las barreras de que si Santa Coloma tiene esto y lo otro, que se está lejos, que si...Está muy cerca, su centro histórico es bonito y muy agradable. Y tiene a uno de los mejores restaurantes de Barcelona incrustado en su piel. No me voy a poner hiperbólico. Sencillamente, Víctor Quintillà es uno de los grandes cocineros que han pasado por mis ojos, oídos, orejas, paladar. Sencillo, amable, atento, controla por completo todos los procesos de su cocina, desde la compra con absoluta trazabilidad (es Slow Food Km 0 y no de boquilla). Domina todos los "palos" del arte coquinario, todos: sus aperitivos son atrevidos y originales.
Jean Leon Cabernet Sauvignon 1982
Sus recetas profundizan en el producto sin tonterías y sacan sin complejo alguno su mejor sabor. El de la tierra o el del mar. Sus texturas: son su fortaleza y su mejor aproximación, el punto preciso de cocción de las cosas. No hay intuición: hay ciencia, aquí, y mucha experiencia y aprendizaje. Sin trucos. Domina  las sopas. Controla a la perfección los arroces y los pescados. Apunta contundencia y sapidez en las carnes, energía del reposo bajo control y punto, otra vez, óptimo. Y cuando piensas que va a pinchar en algo, te saca unos postres (por supuesto, también suyos), de ensueño. Quienes me conocen, saben que huyo de los menús de degustación. Me gusta tomar dos platos, un postre y enterarme bien de qué cómo y bebo. Pero tocaba. Tocaba ver y saber hasta qué punto todo lo que me habían contado de Víctor y lo que había leído se correspondía con la realidad. Pan hecho en casa, con una corteza de delirio. Mojito en cubito de aperitivo. Calabacín ecológico al curry en una sopa fría cuya primera cucharada supo a gloria de primavera verde y húmeda. Un marymontaña excepcional (foto superior): mollejas crujientes con pulpitos. Delicados, sabrosos, a ratos contundentes. Una delicia planiana. Arroz con gamba del Josep de la Barceloneta. Con un fondo que rebosaba sencillez y sabor, un arroz al dente y una gamba única en Barcelona con una plancha al minuto. Por desgracia, no dejamos mucho margen a Mar Gómez, jefa de sala, summiler y hacedora de una carta de vinos que explotaré bien en próximas ocasiones. Mi amigo trajo dos botellas geniales. Y cayeron, claro. Con estos primeros platos, bebimos un nuevo descubrimiento, cómo no, del Roussillon. El Domaine de l'Horizon, de Thomas Teibert, es una bodega nueva en Calce (empiezan en 2003), pero que aprovecha con sabiduría y sencillez los magníficos viejos viñedos de la zona. Su "Blanc 2009" es un ensamblaje de macabeo (70%) y garnacha gris con un 5% de garnacha blanca, que tiene gran personalidad, mineral, fresco y ligero al tiempo. Un gran vino que en magnum puede dar mayores alegrías.
Lluerna amb verduretes al Lluerna
El plato más emblemático de la comida llegó con una delirante lluerna, un pescado que luce en el mercado por sus colores vivos pero que casi nadie sabe presentar bien, a no ser que sea "enmascarado" en suquet. Aquí no hay trampas (foto inferior): en su punto de plancha, de carne prieta y compacta, sabroso por lo que come en la arena cerca de las rocas. Chapeau: la metáfora palpable del restaurante y de su cocinero. Remató una sabrosa carne de buey de Solé Capella en su punto de reposo (sobre las siete semanas), con un delicado parmentier de patata. Melosa. Tierna. Poderosa. De los dos postres, me quedo con la versión Quintillà del tiramisú. Será la influencia del maestro Adrià en la separación de sus elementos clave. No habré comido yo miles de tiramisus en mi vida...Y éste me sorprendió. Porque el licor viene en forma de helado de amaretto (de la casa, claro), porque el crujiente está donde no lo esperas. Por la delicadeza con que Victor trata el mascarpone. Sobresaliente. La segunda parte de la comida transcurrió con un vino mítico: Jean Leon Cabernet Sauvignon 1982. La foto central mal muestra la sutileza con que el tiempo ha pasado por este vino: ligeramente evolucionado, el alma de esta uva que la bodega supo hacer como nadie penedesenca (aunque con un aporte pequeño de cabernet franc) se muestra con sus terciarios armonizados a la perfección, con ligero tabaco, suave piel de ternero y aromas de cacao y de hojarasca. Sus taninos han empezado a adelgazar pero se muestran todavía enteros, redondos, seda fresca que regala el paladar y te devuelve el ensueño de quien creó la bodega y la sencillez y sabiduría de quien hizo este vino. Por si fuera poco, lo bebí en una copa que realzaba sus cualidades, sin estridencias, con transparencia y fuerza: de Zalto, la Denk'Art Burgunder.  El conjunto de la sesión fue de un alto nivel y salí con dos convencimientos. Superada la fase menú de degustación, volveré con frecuencia a comer los platillos de temporada: Lluerna es un gran sitio de la gastronomía catalana. El segundo, es que éste es uno  de los mejores cocineros que trabaja ahora mismo en Barcelona. Por sencillez. Por sabiduría. Por sensibilidad. Por atención absoluta al producto y a sus puntos de cocción. Porque lo hace todo y todo lo hace bien. Y a ratos, muy bien.

17 abril, 2012

Guía Peñín Live Tasting! (con una apostilla sobre la información vinícola de calidad)

Guía PeñinLiveTasting
Vaya por delante que este no es un medio de comunicación al uso. Si lo es, acaso lo sea a mi uso. Pero no más. Y la política de la casa es que aquí no se difunden "notas de prensa". ¿Por qué? Quizás interese saberlo a quienes me mandan "notas de prensa", por si quiero publicarlas. Esto no es prensa. Es un cuaderno de notas personal que usa la red para comunicarse con los lectores quienes, además, tienen la libertad de escribir y opinar lo que les parezca sobre lo que escribo.  Es un hecho que la comunicación ha dejado de ser propiedad de quien emite la información para ser controlada por quien la recibe. Aquellos medios en que emisor y receptor se encuentran en tiempo real, son los que están llegando a la gente por encima de los demás. Era, pues, lógico que quien quiera comunicar llegara a los blogueros y a los tuiteros. En masa, en los últimos tiempos. Las notas de prensa quieren comunicar. Y saben que por los blogs pasan muchos miles de lectores cada día. Activos y críticos. Los que ahora interesan. Las notas de prensa, además, quieren vender. Por eso no las publico. Porque yo no tengo arte ni parte. Sólo hago (los que conocen los casos, saben bién por qué) un tipo de excepción: mis amigos y sus actividades. Yo no soy afecto de la Guía Peñín, ni tan siquiera he cruzado dos palabras en mi vida con su fundador. Pero si Álvaro Cerrada me lo pide, lo hago. Porque es amigo, porque está aumentando el valor comunicativo que tienen los blogs y porque ha puesto en contacto a estos con una Guía (no estoy ahora opinando) que es referente para mucha gente.  Por eso lo hago.

Pero no difundo tal cual la nota que Álvaro me ha mandado por dos razones: sería asíncrona (se mencionan cosas que ya han pasado como si no hubieran sucedido todavía) y prefiero redactar la información a mi manera, aunque con sus palabras. El hecho (ampliamente difundido en Twitter a través de #guiapeninLIVEtasting)  es que el jueves pasado, 12 de abril, Guía Peñín puso en marcha una iniciativa dirigida a los bloggers españoles especializados en vino y gastronomía (la nota pone también "estilo de vida", pero no sé qué es eso...): Guía Peñín Live Tasting! A través de encuentros en Madrid (el 12 de abril), Barcelona y Valencia, Guía Peñín quiere acercarse a quienes se dedican a difundir la cultura vinícola en Internet. Los eventos tendrán como principal atractivo una cata comentada de una selección de los mejores vinos evaluados por la Guía Peñín de los Vinos de España 2012 a cargo de Carlos González, director de la Guía Peñín. Durante la actividad, que pretende ser un encuentro distendido y divertido, los bloggers también tendrán la oportunidad de conocer a los catadores, cómo es su trabajo en el día a día, así como el del resto de departamentos de la empresa. También en abril se celebrará un evento en Valencia, mientras que a Barcelona la iniciativa llegará en junio. En septiembre se cerrará la actividad en Madrid, justo un mes antes de la salida al mercado de la edición 2013 de la Guía Peñín de los Vinos de España. Si queréis más información, podéis poneros en contacto con Álvaro Cerrada (alvaro@yalocatoyo.com) o con Victoria Lara (vlara@guiapenin.com). A lo que se ve por la foto inferior, la convocatoria de Madrid fue un éxito, y los vinos catados, realmente soberbios.
Los Bloggers, con el equipo de la Guía Peñín

APOSTILLA. POR UNA INFORMACIÓN VINÍCOLA DE CALIDAD.
Ramon Francàs, apasionado, informado, activo y respetado periodista vitivinícola de La Vanguardia me manda, hoy mismo, un manifiesto (difundido también a través de su blog) cuyo contenido (por omisión) parece haber sido escrito casi a propósitro del primer párrafo de mi post de hoy. El manifiesto, en palabras de Ramon, es éste:

"POR UNA INFORMACIÓN VINÍCOLA DE CALIDAD
La actual situación económica ha exacerbado algunos de los males endémicos que aquejan a los medios de comunicación que se dedican al vino en nuestro país, cuya supervivencia se hace paulatinamente más comprometida, a la vez que pone en serio riesgo un bien esencial como es el derecho de los lectores y consumidores a una información objetiva e independiente sobre la materia.
Su fuerte dependencia de los ingresos publicitarios –común a la práctica totalidad de la prensa sectorial- coloca más que nunca en una posición de debilidad a las cabeceras de este segmento editorial frente a las presiones de las empresas e instituciones anunciantes. Cada vez con mayor frecuencia, estos soportes informativos –y no pocos profesionales del periodismo- se ven impelidos a escoger entre la supervivencia económica y el respeto de los intereses de sus lectores.
Creemos que, a través de un diálogo crítico enriquecedor para todas las partes, especialmente con las bodegas y los profesionales de la enología, en el último cuarto de siglo la prensa especializada ha tenido una contribución fundamental en el diseño del elevado perfil cualitativo del que hoy gozan los vinos de nuestro país en el mundo. Sin embargo, hay motivos para afirmar que, en la actualidad, esta contribución está siendo ignorada –o cuando menos contemplada con indiferencia- tanto por las instituciones públicas como por una buena parte de las empresas vinculadas a este importante sector de la economía española.
Entendemos que la difusión de una cultura de consumo inteligente y responsable de vino es la única vía para recuperar un mercado interno en preocupante decadencia, al tiempo que un instrumento necesario para potenciar la imagen del producto en los, hoy más que nunca, imprescindibles mercados y foros enológicos internacionales.
Por ello hacemos un llamamiento a la reflexión dirigido a empresas editoriales, profesionales de la información, productores y anunciantes, instituciones y consumidores, y les invitamos a involucrarse en la necesaria recuperación de un segmento editorial estratégico para el desarrollo de la imagen y la comercialización de los vinos españoles de calidad:
* A las administraciones públicas, para el establecimiento de un ámbito normativo favorable a las iniciativas editoriales y periodísticas comprometidas con este objetivo común.
* A la industria del vino –especialmente las bodegas-, para que se comprometan con la supervivencia de la prensa especializada y la reconozcan como un soporte necesario y eficaz para sus mensajes publicitarios.
* A las empresas editoriales, para que protejan la independencia de sus redactores, la objetividad de sus contenidos y la dignidad profesional de sus colaboradores.
* A los profesionales de la información, para que contribuyan a desterrar prácticas que conculquen su independencia y a la denuncia de situaciones indeseables, desde unos salarios a la baja hasta el recorte sistemático de los honorarios de los colaboradores externos.
* Por último, animamos a los lectores y consumidores a reclamar su irrenunciable derecho a una información de calidad, veraz e independiente.
Estamos convencidos de que la aplicación de estas elementales reglas de compromiso y profesionalidad es el único camino para mejorar la calidad de la información vinícola en nuestro país, lo que, sin duda, será beneficioso para todos los agentes implicados en la cadena de valor del vino."

Y lo firman, además de Ramon, Salvador Majón, José Ramón Sánchez Peiró, Cristina Alcalá, Andrés Proensa, Mónica Muñoz Blanco, Enrique Calduch, Raquel Castillo, Miguel Ángel Rincón, Segundo López, Alfredo Peris, Luis Vida, Mario Hernández Bueno, José Luis Murcia, Íñigo Morales de Rada y Margarita Lozano.

El texto previo con que Ramon presenta el manifiesto en su blog me parece pertinente y les recomiendo su lectura. Además, les pido su opinión, claro. Porque en este manifiesto, y entre sus firmantes, hay gentes de sensibilidades, procedencias, haceres y procederes muy distintos. Lo cual, y por no salirme del texto del manifiesto, puede inducir a error o a mala interpretación del lector al que, precisamente, se quiere veraz, independiente y cualitativamente bien informado. Un manifiesto se redacta con mucho cuidado, por definición, y su texto dice tanto como su no-texto (aquello que se excluye del texto). Sus firmantes, por supuesto, y sus trayectorias dicen también tanto como su texto y su no-texto. Yo lanzaría, precisamente porque definía al principio de este post, a mi cuaderno como "medio de comunicación a mi uso", algunas preguntas que tienen, creo, relación con el manifiesto: ¿el problema de los medios de información vinícola especializados es sólo el de la crisis económica? ¿No será que más que informar unidireccionalmente, lo que se busca ahora es comunicar de forma reversible? ¿Por qué las empresas mandan sus notas de prensa a los informadores/comunicadores/narradores vinícolas no profesionales?  Estoy de acuerdo con mucho de lo que se dice en este escrito aunque me sienta identificado en él sólo como "lector y consumidor" que quiere una información independiente, veraz y de calidad contrastada. Pero creo que los firmantes han perdido una buena ocasión para hacer una reflexión que contemple el tema de la comunicación vinícola desde todas las perspectivas que hoy la están modificando. No se trata sólo de tener que "escoger entre la supervivencia económica y el respeto de los intereses de los lectores", esto es, decir lo que se piensa porque se tiene toda la información sobre un tema y no existen condicionantes económicos que presionan tu independencia como profesional. Se trata, en el fondo, de que algunos  abusaron de sus lectores cuando no había condicionante económico alguno. Y ahora se juntan todos los problemas: el de la crisis, que a todos aprieta. El de los anunciantes que, como siempre pero más, quieren condicionar el mensaje. El de los empresarios, que son más receptivos que nunca a las presiones de sus anunciantes. El de la información en su relación con la comunicación. El de quién es quién en la secuencia "informante-informado" en la era del 2.0. Y etc. No basta con centrar el debate en la información vinícola de calidad (que tendría que ser por defecto así, sin más y siempre) y su relación con la crisis económica. Hay otras varias crisis encima de la mesa que afectan también varios aspectos del no-texto del manifiesto. Lo mejor de todo esto es que del caos siempre acaba naciendo un nuevo cosmos. Allí nos encontraremos tomando buenos vinos mientras vemos la puesta de un sol que nunca se pone.

14 abril, 2012

Vinos de Languedoc-Roussillon: el futuro

Les Pyrinées des Conilhac de la Montagne
No quiero hacer un artículo lleno de datos, sino de sensaciones. Los datos que las confirmen van llegando e irán creciendo en el futuro. Creo que Francia sigue siendo el país del mundo que posee la más poderosa tradición vitivinícola. No estoy hablando sólo de cantidad de castas autóctonas o de cifras de venta. Estoy hablando de variedad de tierras adaptadas a determinadas uvas. Estoy hablando de cientos de años de tradición en una manera de hacer los vinos. Estoy pensando en cómo los franceses se acercan a sus vinos y a sus comidas, en cada zona del país. Estamos muy lejos de lo que uno palpa cuando, sin más, toma el coche y se pone a conducir por Francia. Sin citas previas, sin guías. Olfato, vista, oído, gusto y tacto. Los sentidos plenamente dedicados a disfrutar el pasisaje vitícola, a descubrir sus vinos, a comer sus recetas. La última experiencia que he vivido me ha confirmado una impresión de mis últimos viajes y cientos de vinos probados (en varios concursos): hay ciertas zonas que viven casi más de su pasado que de su presente (Bordelais, por ejemplo). Las hay que tienen un pasado espléndido, un presente vivo y un futuro esperanzador (Champagne, Bourgogne). Y tenemos las terceras, que tienen un pasado quizás menos brillante, pero viven un presente ya dinámico. Sobre todo: el futuro es suyo. Pienso en Loire y en los vinos de Languedoc-Roussillon.

Por supuesto, hablo sólo de mi experiencia. Y habrá otros lectores que podrán, quizás, contradecir o completar lo que ahora escribo. Pero el último viaje me ha dejado realmente excitado y con los dos ojos, el paladar, los oídos y la vista bien pendientes de lo que vaya pasando en Languedoc-Roussillon. Tiene una ventaja para mí, claro: está cerca de casa. Y en estas cosas, el trabajo de campo, el ir de pueblo en pueblo descubriendo bodegas, mirando viñedos, paseando por carreteras desiertas y escuchando y hablando con la gente es importante. En este viaje, entramos a Francia por Puigcerdà y la Guingueta (Bourg-Madame), pasamos La Tour-de-Carol y el Puymorens hasta Ax-les-Thermes (qué mal huele este pueblo: azufre en estado puro!). Y aquí ya nos desviamos para poder hacer un recorrido de Norte a Sur y de Oeste a Este, entrando en la zona por la AOC Limoux y saliendo por Banyuls y Rivesaltes. Esta tierra es diversa y disfruta de muchas virtudes y algunos defectos. Empezemos por estos últimos: desde Roquetaillade y Bouriège se percibe ahora mismo la exhuberancia del agua y de las últimas nevadas (impresionantes este 2012), pero la gente del lugar nos habla de la sequía que va ganando terreno. Desde lo alto del Domaine Bellelauze (donde dormimos: ¡magnífico lugar como centro de operaciones! Gran acogida, mucha amabilidad y table d'hôtes 100% casera), nos cuentan cómo los rebaños, hace 50 años, pastaban y bebían en la cima de las colinas que miran al Pirineo. Ahora, tienen que bajar ya un desnivel de más de 200 metros para beber en el río. ¿Cómo se combate esto? Con el cultivo en el viñedo. Impresiona ver la cantidad de cultivo en ecológico (normalmente certificado) o en biodinámico, que convierte el espacio entre cepas en un auténtico jardín de vida y de retención del rocío matinal. Las cosas positivas son sencillas de enumerar (y perdonad ahora, pero voy a generalizar un poco): en función de la localización de los viñedos, hay una buena influencia atlántica en terrenos entre 200 y 300 metros, con corrientes y ambiente más fresco y suelos más arcillocalcáreos. La planta madura más lenta. O la hay muy mediterránea, en altitudes más bajas, con un clima más cálido y seco y maduraciones de planta y uva más precoces, sobre arcillas y limos más ligeros. Y, por supuesto (mirad la foto superior, tomada en la vertiente entre Roquetaillade y Conilhac-de-la-Montagne), existe también la influencia pirenaica, en viñedos con altitudes hasta los 600 metros, más humedad y frescor, maduraciones más largas todavía sobre suelos con más hierro.

Si se sabe tratar la diversidad, uvas y vinos darán lo mejor de si y cada vez encontrarán (ésta es mi constatación en los últimos meses) viticultores que sabrán observar mejor y con más respeto sus viñedos y sus castas. Y hablo tanto de las que se han hecho en el lugar como de las que han llegado de otras zonas de Francia y se han adaptado bien o muy bien aquí. Por supuesto, hay precios y calidades para todos los gustos, pero la media de lo que he conocido y bebido estos días, desde lo más absolutamente desconocido para mí, hasta lo que ya tenía claro que quería probar, ha sido realmente alta. Y me parece mucho que esto seguirá creciendo. Hablo, por ejemplo, de la blanquette de Limoux de Marc Leseney, en Festes-et-Saint-André, siempre con mauzac. Hablo de la chardonnay extraordinaria y del no menos interesante pinot noir del Domaine de Mouscaillo, en Roquetaillade. Pero también de Beirieu o Azam o el Domaine de l'Aigle (antiguo y nuevo propietario) en el mismo pueblo. O de Les Rainettes, en Bouriège (el viñedo de la foto inferior es suyo). O de Delmas en Antugnac. O de Anne de Joyeuse (cooperativa liderada por un hermano de los Fort de Mouscaillo), con un Camas, merlot y también pinot noir, bien interesantes: confieso que hacía años que no disfrutaba tanto con un merlot tan sencillo como apetecible. Todos ellos en la AOC Limoux. Hablo de una tierra que te ofrece Malpère, Minervois, St. Chinian, Picpoul-de-Pinet y, dejando les Corbières al noroeste y el mar al noreste, las grandes maravillas de Maury y Côtes de Roussillon. Sólo les digo una cosa: en apenas un radio de 20 km uno pasa de Latour-de-France (Cyril Fhal) a Calce (Lionel Gauby) y termina en Belesta de la Frontière (con Riberach y su terroir de Belesta).  Singla, Sardà-Malet, los Amis Vignerons d'Anne-Claude Leflaive en la zona...Languedoc-Roussillon: un territorio de enorme riqueza, que te ofrece desde la más leve y delicada burbuja (ancestral), pasando por fragantes y secos rosados de cinsault o de syrah, siguiendo por armoniosos blancos (sean monovarietales o de ensamblaje: Eric Laguerre, con su Le Ciste, por ejemplo), disfrutando de algunos de los grandes tintos del país, desde los de ropaje más discreto y suave hasta los de mayor concentración. Y culminando con algunos de los mejores vinos dulces naturales del mundo entero. Me dejo muchos nombres, me dejo no pocas AOC y VdT del Languedoc-Roussillon. Pero dejo también este mensaje: sigan Ustedes atentos a lo que pase en este sureste francés porque va a merecer la pena.
Heureux celui qui habite entre vignobles

11 abril, 2012

Girona, Plaça del Vi, 7

Plaça del Vi 7, interior
Todavía no he comido en Plaça del Vi, 7 (Plaça del Vi, 7, 17004 Girona, telf. 972215604). Llegué por la tarde, después del tentempié de cumpleaños de una querida amida, y mi cuerpo pedía sólo burbujas. Charlé un rato con Roger Viusà y le felicité, como corresponsable del invento, por lo que suponía no para Girona, sino para Catalunya, su actualización del concepto de bistró. Más allá de las luces y la decoración (aquí hay opiniones para todos los gustos. A mí me gustan más los bistrós donde la luz es más directa), el ambiente que se ha conseguido es cálido y acogedor. Madera, espacio bien distribuido y mesas que no se agobian las unas a las otras. Dos concesiones al concepto decimonónico de bistró en Francia: una mesa grande (aunque alta) a compartir con comensales anónimos (o no, en cualquier caso, no previstos) y una mesa ovalada con sillas móviles y una parte fija adosada a la pared. Tomé una copa de Jacques  Lassaigne (de las colinas de Montgueux, junto a la antigua capital de la  Champagne, Troyes), BdB (cupage de 2007 y 2008), mucho más agradable y montrachetiano de lo que había resultado mi última botella. Me dediqué, después, a mirar con calma la carta de vinos.

Creo que nunca había escrito un post con este único motivo. Pero cuando pasa, pasa. Es la primera vez en España (con dos excepciones, por supuesto: Monvínic y Celler de Ca'n Roca, pero esos dos locales tienen objetivos y filosofías bastante distintos a los de Pl. del Vi, 7) que me sucede leer una carta de vinos y pensar "qué bien hecha y pensada está". "La firmo en un tanto por ciento muy alto y el resto, no lo hago porque hay cosas que todavía no conozco". Es coherente, sigue una línea clara aunque no única (vinos naturales sobre todo) y tiene una calidad en sus botellas (más allá incluso de los nombres) que impresiona. Aquí, en realidad, se buscan vinos, no nombres. Aquí hablamos de la tierra, de sus cepas más cercanas y de las personas que las miman. Si a la cantidad, le unes la calidad y la atención por el servicio, ya sólo queda desear ¡larga vida al local y a sus propietarios! Pongamos los nombres para que los "wine geeks" del mundo sepan que Girona está, ahora mismo, en el mapa vínico por dos razones. Ésta es una de ellas: Léclapart. Prévost. De Souza. Jacquesson. Larmandier. Tarlant. Bertrand y Hélène Gautherot. Selosse. Lassaigne. Mata y Rubió. Colet. Albet i Noya. Can Ràfols dels Caus. Raventós i Blanc. Puzelat. Angeli. Leroy. Daguenau. Dancer. Sabre. Morey. Pico. Dauvissat. Overnoy y Houillon. Pantaleoni. Foradori. Pepe. Valentini. Cos. Bürklin-Wolff. Rebholz. Wittmann. Heyman-Löwenstein. Von Schubert. Prüm. Escoda-Sanahuja. Barbier. Doix. Nin y Ortiz. Huber y Sadie. Pérez y Barbier. Massard y Brunet. Domènech. Asens. Jiménez-Landi. Ponce. Burgos. Goyo García. Jambon. Foillard. Lapierre. Métras. Dutraive. Arlaud. Barral. Prüfer. Fhal. Gauby. Occhipinti. Bufff...voy a empezar a estudiar lo de un abono de tren mensual Barcelona-Girona.

08 abril, 2012

Camí de la Font 2010: diàleg pasqual

Durant el seu viatge pel Camp, Josep Pla (reconegut escriptor català, alter ego de l’Oriol Pérez de Tudela) va escriure: “el sentit de l’aprofitament és dut a l’últim extrem”. Aquest aforisme es converteix en divisa del Camí de la Font 2010, un sorprenent i delicat macabeu de l'Alt Camp, fet de plantes de més de 60 anys (les vinyes del tiet Pere, a Vilabella) que beu els aires del Renaixement perquè ens retorna, amb l'art de l'observació més que el de la intervenció, allò que va ser, es perdé i hauria de tornar a ser. Parlem, a més, d'una acció feta amb l'ètica de l'aprofitament, no la del disbarat de la inversió sense límits ni objectius que no vagin més enllà de la butxaca. L'havia begut, el vi, en tastos de multituds i sempre m'havia semblat un dels bons blancs de cada tast. Ara, per fi, n'he pogut beure una ampolla sencera (al llarg de tres dies. És el costum, sí: i he de dir que al tercer dia el vi era millor, encara, que al primer). El vi el fan l'Oriol i la Mercè Salvat, amb l'ajut d'en Carles Figueras. La curiositat per saber qui és el tiet Pere, on és la vinya i què i com ho fan (de la resta ja me n'encarregava jo...beure i viure el vi!), em va fer escriure l'Oriol. Ell em va contestar. Jo hi vaig tornar...
Treballant a la Vinya del tiet Pere
Camí de la Font 2010. U.
"Company,
he llegit el teu text dels cups (per què CUPS? si el DIEC reconeix i aporta el valor fonamental de la paraula), i m'ha agradat. No oblidem, però, que és una tradició universal, no només catalana. A la Rioja sempre s'havia fet el vi així i avui encara no pocs cellers els usen. Al Bordelais és una tradició mantinguda també sobretot a la zona de la montanya de Saint Émilion. El més interessant, doncs, és que algunes zones de la més rància tradició vinícola van arribar a la mateixa conclusió. Ara parlen d'ous (OUS?) com el gran descobriment de la vida contemporània, quan els Romans ja vinificaven en fang en forma d'ous, encara que ho feien millor. Els enterraven perquè estessin en contacte amb la terra. Bé, he tornat a beure avui amb plaer un cada cop més borgonyó Camí de la Font 2010. L'he encertada i he fet servir copes de pinot noir (amb dos collons!), i li ha anat de fàbula. No tindries en algun lloc una mica d'informació del vi? No en sé res, no sé si en Pep és tiet teu o no, i etc. amb la resta de coses del vi. Dona'm, per favor, una mica d'informació! O digues-me on la puc trobar!
Una abraçada,
Joan"
Camí de la Font. Dos. 
"Joan,
d’acord en general, i gràcies per la il.lustració històrico-geogràfica al respecte. De tota manera, el “patriotisme” que representa que anhelo no té fronteres geogràfiques, i molt menys administratives. El que m’interessa és la recuperació del patrimoni propi, autòcton, com a vehicle per a l’obtenció de l’autoestima suficient i adequada per a la curiositat i l’aprenentatge. Sento dolor quan anul.lem (parlo en termes generals de societat) el llegat cultural que hem heretat per importar compulsivament qualsevol proposta exterior; però, insisteixo, més enllà de qualsevol delimitació administrativa. Penso, més aviat, en la salut emocional col.lectiva. Crec que hem de treballar per conèixer-nos millor (a nosaltres mateixos): quin aforisme més antic, oi? Tinc la impressió que tot aquesta feina està pendent...Et puc parlar del Camí de la Font; i el Tiet Pere (nom que hem donat al celler): és un oncle de la mare de la meva dona (difunta des de fa dos anys), propietària, junt amb els seus dos germans, de la vinya del Camí de la Font. T’enllaço la pàgina de facebook del Camí de la Font i la fitxa que tenim penjada al web de EL VI A PUNT (vid. supra!). M’agradaria dialogar sobre aquest afer de la identitat.
Salut,
Oriol"
Camí de la Font. Tres. 
"Oriol, No t'ho creuràs però he rebut el teu missatge a la plaça de Josep Pla de Girona, en un dia d'aquells tan capellanescos. La font du a una ermita de Santa Maria? Quin lapsus, noi! Tres dies d'ampolla oberta i encara era més bo anit el vi. Repiquen les campanes per l'Angelus. Xerrarem, i tant! Merci per la informació! El vi el fas tu o te'l fan? Salut!
Joan"
Camí de la Font 2010. Quatre.
"El vi el faig al celler del farmacèutic de Vilabella, un “petit propietari rural”, antic en els usos i el llenguatge, amabilíssim, i el Carles Figueras, que és amic i enòleg i que maldo perquè estigui a la vora quan faig els tràfecs. Ja diu en públic que el vi el faig jo, segons el meu criteri, perquè ell mateix sap i verbalitza que des de la seva posició aquest vi hauria de ser diferent; i això vol dir retallat, arreglat...Que l’empremta de l’enòleg s’hauria de notar si ell n’hagués d’assumir la responsabilitat. Ell només assumeix la responsabilitat d’amistat, d’advertir-me dels perills dels que jo sóc inconscient... El Camí de la Font és un vi poc estàndard organolèpticament, i pel que fa a la seva estabilitat tècnica admet moltes discussions, però l’objectiu és la dignificació d’una feina que en aquest lloc, a Vilabella, a l’Alt Camp, ja ha perdut pràcticament tot el valor; i un dels primers objectius és en aquest sentit aferrar-se a la “natura”, evitant les manipulacions i esprement el suc de la vinya vella que encara queda. Amb aquesta visió anti-intervencionista hem anat decidint: estabilització natural per decantació, sense clarificants externs ni filtracions severes [en el moment d’envasar posem un filtre de 3 micres per evitar l’entrada d’insectes, bàsicament]. I al final, el Carles Figueras (ara treurà un vi seu – Vinyes de l’Albà) ha acabat compartint el sentit d’aquesta aventura que té caràcter familiar. Ves per on! Pla i la seva afició per la consolidació que el catolicisme representa tan bé. I jo comprant-li, sense haver passat mai pels ritus d’iniciació de l’Església...Demà seré a Girona. Has anat a veure la Plaça del vi , número 7?
Oriol"
Camí de la Font. Cinc.
"Hi he estat a la tarda, Oriol. Com que la cita era per una festa d'aniversari d'una amiga, hi he anat ja sense gana, però m'ha semblat que les recomanacions i els preus eren molt interessants. El menú del migdia és una mica car per Girona (16€), però tenia molt bona pinta. La carta de vins és, en termes absoluts, una passada. Clarament decantada cap a la bogeria de l'Orta pels vins naturals, però amb un munt de coses imprescindibles, sobretot d'Itàlia, França i Alemanya. De Catalunya i d'Espanya no estan malament però he trobat a faltar més coses, potser. He xerrat una estona amb en Roger Viusà i estan contents de com van les coses, encara que Girona no els serà plaça fàcil. En Pla només hi és en forma de fantasma ja i no queden molts grans gurmands a la ciutat. Alguns d'ells eren a la festa de la meva amiga i encara no hi havien passat...Moltes gràcies per la informació! Entenc que el vi no és ortodox de cap de les maneres però ja és la quarta vegada que el bec i sempre m'ha agradat. Aquesta darrera més. I si em vaga, li escriuré un post. A veure si començo a guanyar temps pel món del vi, que és cosa que ja em ve molt de gust!
Salut,
Joan"
Camí de la Font. Sis.
"Per cert, Joan, i ja que em demanaves informació, el vi el fem amb la meva dona, la Mercè Salvat (actual co-propietària de la vinya del Camí de la Font). Per això posem el nom a l’etiqueta, tant el d’ella com el meu. I és que a part de ser propietària de la finca, en el desenvolupament del caràcter que pretenem projectar, ella hi té un paper important, i participa de totes les feines que hi ha implícites, tant al camp com al celler. T’envio una foto que usem al facebook com a portada (supra!). Ah! Per cert. M’adono que aquest diàleg privat podria ser perfectament públic!
Oriol"
Camí de la Font. Set. 
"De fet, estimat Oriol, ja havia retallat i enganxat les teves respostes en una seqüència on, realment, només importava la teva "veu". La meva, en aquest cas, només tenia sentit com a incitadora, per dir-ho així. Bé, doncs com ho fem? Jo tinc les meves notes d'anar bevent el Camí de la Font 2010. Ara tinc la informació. Havia construït el diàleg en un arxiu word però per fer-lo servir com a informació. Bonic, bonic certament quedaria més bonic publicat tal qual, amb una breu passada de pedra pomera. Ho publiques tu al teu bloc? Jo al meu? Si ho fas tu al teu, jo publicaria només la meva nota de tast al meu, diria el preu del vi i on l'he comprat i hi posaria la foto de la familia fent feina! Si no t'agrada la idea i prefereixes que ho publiqui tot jo, llavors també hi posaria alguna cosa del senyor Pla...
Salut!
Joan"
I repicó.
"A més, a Flickr ja havia publicat la foto que vaig fer de l'etiqueta" (la que es veu aquí sota) "i trobo que el contrast entre la foto del treball a la vinya, en B/N és com queda bé, i els colors amb què queda l'etiqueta (ben vaticans), li dona un aire maco a la cosa. Per no dir un discurs de la foscor (no és metàfora!) de les arrels a la claror del vi a la copa.
Quan ens hi posem, que ens parin!
Joan"

És un vi que no necessita molt fred per ser begut. Una mica de marialluïsa. Romaní. Estructura en boca. Lleugerament calcari. Profund i llarg. Bruc. A estones sembla un vi de la Borgonya, per cos i pes al paladar. Mares. Codony madur i, al costat, frescor delicada: l'ombra del llimoner a l'estiu, llimones a tocar de la mà. El vaig comprar per 10€ a Vinoartesano.

Josep Pla, quan escriu sobre la cuina , a De la vida de la terra, el mar i la taula diu que “Aquests articles són, per mi, una manera com una altra de parlar del país. Com que aquest país està tan endarrerit en aquestes qüestions, crec que aquestes coses tenen interès, i per això sempre n'he parlat una mica... Ho dic simplement perquè aquests són els fets. Escric sobre coses de cuina perquè m'és més fàcil que sobre altres coses."  Les coses han canviat, certament, però jo, a vegades en català, a vegades en castellà, intento seguir (amb l'Oriol davant) la petjada de Pla, i com que no sé fer-ho d'altres coses, escric també de menjars i vins, d'aquí i d'allà. Per parlar del país, no per fer-lo...
Camí de la Font 2010

05 abril, 2012

Turó d'en Mota 2002 de Recaredo

Turó d'en Mota 2002
L’any 2002, a diferència del 1999 i del 2000, a la vinya hi va caure més aigua que la mitjana. El raïm, a més, com que les nits d’estiu van ser més fresques i humides (mig grau per sota de la mitjana històrica), va madurar més lentament i, per tant, va ser veremat uns dies més tard que el del 1999 (11 de setembre) i el del 2000 (7 de setembre): el dia 16 de setembre de 2002. La vinya del Turó d’en Mota, plantada amb xarel.lo el 1940 i conduïda en vas, és a la zona nord-occidental de Sant Sadurní d’Anoia. La vinya s’orienta al nord i mira, per tant, cap a la muntanya de Montserrat a recer d’un petit bosc de pins. Cal destacar que Recaredo treu 2002 abans que 2001, per la senzilla (encara que molt poc habitual) raó que a l’anyada 2001 li falta encara temps de repòs al celler. Encara és un vi dur. 2002 és percebut, en canvi, com un vi ja madur i en bon moment per començar a ser begut.

2704 ampolles d’un vi que considero la màxima expressió d’una terra que viu de la bombolla. Un vi però que, paradoxalment? (és un cava!), té a la bombolla com a artista convidada, però no com a protagonista. Un vi degorjat tot just fa dos mesos i que dóna ja unes sensacions molt grans de perfecció i maduresa, d’esfericitat i arrodoniment. Un vi delicat i en ple equilibri, que guanyarà amb més temps des del degorjat, sens dubte. Un vi on la subtilesa dels més de 100 mesos de contacte amb les mares es percep pel tacte, no per l’olfacte. Un vi que ha perdut qualsevol aspror i enamora el paladar amb la seva seda. Un vi que et transmet les virtuts del terròs, calç, argila, fusta vella. I del seu raïm: el regust de la llimona al pa de pessic, el codony madur, el verd. Un vi que, es digui el que es digui, cal prendre sol i en silenci. He tingut la sort de beure totes les anyades de Turó d'en Mota i em queda la sensació que 2002 és la més rodona i millor de totes elles, la més neta i transparent, la que transmet els valors i essències de la vinya i dels seus observadors d’una manera més discreta i, al mateix temps, més directa.

02 abril, 2012

Intervin y Alimentaria 2012

Esto es el final
Gracias a la persistencia de Patrick Berry, responsable de The Alimentaria Hub dentro de Alimentaria 2012, he vuelto este año a Intervin. Me llamó. Le expliqué que mi experiencia, hace dos años, había sido nefasta. Insistió: querían crear contenidos desde las tripas de Alimentaria y querían hacerlo con una selección de blogueros sobre todo gastronómicos y uno, enófilo. Yo. Le dije con claridad que escribiría como siempre, con sinceridad y buenos modos. Pero que contaría las cosas tal y como las veía y sentía. Allá voy.

1. The Alimentaria Hub es una buena idea. Con muy pocos medios, poquísimos, Patrick ha reunido a un grupo influyente (en términos de impactos en la microblogosfera gastronómica, sobre todo: la gente medía tuits allí, más que posts), que ha estado escribiendo en vivo y en directo sobre lo que sucedía en Alimentaria. En mi caso, a cambio de un pase de prensa (consideran este cuaderno como una revista periódica que lee su buen número de gente en todo el mundo), de un lugar físico en el pabellón 7 donde sentarse y redactar y de buenos ratos de charla y de aprendizaje con gente que tiene mucha experiencia en este tipo de comunicación. No es poco. Si Alimentaria quiere que esto crezca, tienen que dar a Patrick los medios necesarios para que, por ejemplo, todos podamos escribir desde cualquier parte de Fira 2. No es de recibo que la única posibilidad de 3G a lo largo de cuatro días en Intervin fueran los lavabos del pabellón 3, que dan al norte. Me da igual que digan que esto es un negocio y que hacen pagar hasta por respirar. Las bodegas, que ya aportan un montón de dinero por el espacio, tienen todo el derecho de rentabilizar también su inversión a través de la información que generen sus productos. Y eso sólo puede suceder si se ponen los medios del 2.0 a disposición de quienes van a informar sobre lo que sucede.

2. El ambiente profesional ha crecido, al tiempo que disminuía el número de bodegas presentes. En consecuencia, la tranquilidad ha sido mayor. No sé si ha habido más o menos afluencia de público en Intervin que hace dos años, pero los borrachos, las extravagancias y las gilipolleces de hace dos años, han brillado por su ausencia. Lo he agradecido especialmente. Y sobre los datos: nadie me ha pasado nada ni de Intervin ni de Alimentaria 2012 para que pueda escribir este post. Estoy casi seguro de que a los periodistas "de verdad", los que cobran de una publicación periódica (mis crónicas deben ser vistas más bien como una impostación o una diletancia), sí se las han pasado. Uno de ellos, y de los buenos, Ramon Francàs, cifra en 40000 los visitantes. 3. Ha existido un Intervin dentro de Alimentaria 2012 y un off Intervin, sobre todo en la ciudad de Barcelona. En algunos casos se ha tratado de contraprogramación pura y dura. No diré que sea ilegal, por supuesto, pero cierto aire de ilegitimidad sí le veo. ¿No estamos buscando todos que los que se ganan la vida con esto hagan su acto de promoción más importante del año? Si Intervin pierde (aunque sólo sea a ratos) 4000 visitantes porque están en otra parte de la ciudad; y pierde, además, este año, el cuarto día por una huelga general, a los expositores que han invertido les han quedado dos días hábiles enteros. Muy poco para tanto esfuerzo. El "off" ha crecido en todas partes, pero sobre todo en aquellas ferias que más se parecen a Intervin: Vinitaly y Vinexpo. En Prowein todo lo importante sucede dentro. Aquí casi ya no. Habrá que preguntarse por qué, ¿no? Y la respuesta tienen que darla desde Fira y desde el valor añadido que los contratantes encuentran en Alimentaria y en Intervin. 4. En este sentido, una de las cosas más positivas que he vivido ha sido el gran esfuerzo que han hecho las pequeñas bodegas por estar presentes. Lo he agradecido mucho: se han agrupado entre ellas, han explotado sus alianzas, han aprovechado las facilidades de los estands institucionales (el del INCAVI, un gran ejemplo, con sus m2 rellenos de pequeñas parcelas). Allí se ha palpado un enorme esfuerzo, que merece ser conocido y reconocido.

5. De las grandes bodegas no puedo decir lo mismo. No pocas de las más importantes de nuestro sector pasan por completo de Intervin. Están en su derecho, por supuesto, pero después que nadie se queje cuando por culpa de varios y distintos factores añadidos, la feria se acabe yendo al garete. Que si me instalo en un hotel frente a la feria, que si sencillamente no voy, que si monto un estand que parece un castillo medieval, que si monto otro con paredes y techos de vidrio (parecen accesibles pero no lo son para todo el mundo), etc. Para las pequeñas bodegas cualquier persona que se para ante sus botellas es una oportunidad. Para las grandes, suele ser un estorbo: si no estás en su agenda de citas y no eres comprador, no eres nadie. Feo, feo. 6. A pesar de todo, ha dominado mucho más el espíritu de las primeras que la fea actitud de las segundas: todos tenemos que ganarnos la vida, pero las formas son también importantes. He anotado un montón de cosas interesantes, de vinos que me han llamado la atención, de cosas que me he prometido beber con la calma necesaria. Algunas las he ido publicando en la etiqueta de #Alimentaria2012  en Twitter. Otros se quedan en mi cabeza y en mi libreta: espumosos de malvasía en Ibiza; parelladas en la Conca; garnachas en Calatayud y en el Montsant; moscateles en el Penedès; carinyenas en el Priorat y el Montsant; espumosos en Euskadi; garnachas peludas en la Terra Alta; morenillos en monovarietal; tempranillos ecológicos; godellos pizarrosos; sangre de Judas; y mil cosas más. Intervin ha sido, este año, la feria que había que patearse y trabajarse duro, pero los descubrimientos, ahí estaban esperando que la gente diera con ellos. Esa sensación no la tuve, ni de lejos, hace dos años. 7. En este país vitivinícola hay mucha vida, hay esperanza, hay personas que están trabajando bien y duro para potenciar y promocionar sus vinos y por hacer que éstos cumplan con su cometido fundamental: ser los fieles compañeros de un buen plato. Decir esto suena a perogrullo pero tiene mucho que ver con cómo se vinifica y con qué objetivos: ¿estoy trabajando para la guía X o Z o estoy trabajando para el comensal? Cada vez más personas contestan, con sus vinos, que para los segundos. Además de esto, que no es poco, se detecta con claridad que las zonas más relevantes del país están volviendo a sus orígenes, están reconociendo de nuevo los valores de sus uvas autóctonas y están comprobando que el interés que levantan sus vinos, también, procede de que son, por sus uvas, únicos en el mundo. Hay que hablar de esto, hay que protenciar estas tendencias y hay que hacer que la gente joven entienda que un rasgo más de su cultura, tan importante como puedan ser la literatura, la arquitectura, la pintura o la escultura, es la gastronomía. Y ésta, sin discusión posible, es ni más ni menos que la alianza entre comidas y vinos. A cada tierra lo que le es más propio, a cada plato lo que le acomode más y a cada comensal el anillo que mejor case con su dedo en la tierra donde está. Hablemos más de ello, valoremos y distingamos la calidad allí donde se produzca y hagamos que el consumidor vaya a comprar o al restaurante con más y mejor información.

Apostilla. No tengo la menor idea del volumen de negocio y de oportunidades que Intervin ha generado entre los asistentes. En mis estancias en los lavabos, he oído de no pocas transacciones, pero ése no es un barómetro serio. Me da en la nariz que la cosa no ha ido mal, pero es sólo una intuición. En cualquier caso, ése es el dato fundamental, y no lo tengo:  unos van a conocer, otros a ser conocidos, los terceros a reconocerse. Casi todos, a comprar y vender. Unos pocos, a aprender.

Gracias, Patrick, por convencerme y darme la ocasión de haber pasado unos buenos ratos con tantos vinos interesantes. Hay que intentar convencer ahora a los responsables de Intervin/Alimentaria de que no se duerman y aprendan más y más rápido de lo que han hecho bien y mal. A poco que se descuiden, les pasará un "bólido" por la izquierda, quizás en dirección a Madrid y ni se darán cuenta...
Molt personal de Joan Àngel Lliberia