30 marzo, 2012

Viernes de Restauración

Sushi y té verde en Can Kenji
Según el DRAE para el verbo "restaurar": "2. tr. Reparar, renovar o volver a poner algo en el estado o estimación que antes tenía." Ha sido una semana dura e intensa, en la que se han mezclado novedades y cosas muy interesantes con decepciones y algunos reveses. Se me quedaron cuerpo y espíritu algo magullados, con necesidad de restauración inmediata. Entre tanto vino probado (aunque la gente no se lo crea, probar más de 200 vinos en tres días es un ejercicio agotador, tanto para el cerebro como para las encías y la lengua...) y tanta decisión por tomar en otro ámbito de mi vida, resonó esta mañana uno de los consejos que el lunes mismo me daba mi amigo Barquín ("the Sherry guru", según Jancis Robinson), cuando hablábamos del concurso de cata por parejas de Vila Viniteca: "entre sesión y sesión, no hay nada como ir a un buen oriental". He dormido bien esta noche, por fin; he leído y trabajado un buen rato; me he puesto en la piel de Kostas Kharitos (cómo me gusta este tipo) y he salido a la calle. Una cita previa, también reparadora, ha puesto mi cuerpo en la buena senda (mi fisio tiene unas manos que habría que asegurar, os lo digo yo).Y tras una pequeña decepción (mi primera opción era Wakasa, en C/ Nàpols, 347, pero he encontrado el local cerrado...), mis pies me han llevado al lugar que un lector anónimo defendió hace unos días en estas mismas páginas: Can Kenji. El sitio me sigue pareciendo agradable, con una corriente de aire que ha permitido a la primavera compartir taburete conmigo (ha sido en la barra: me gustan las barras de los sitios de comida japonesa, para ver cómo manipulan los cocineros. Su sensibilidad y precision me tienen alucinado. Aunque hay que decir que en Can Kenji el único cocinero japonés es Kenji). La sopa miso ha entrado en mi estómago con la suavidad y sigilo de un gato. El sushi variado estaba recién hecho y ha hablado en nombre de las grullas que hace días ando buscando. Me he atizado pequeñas dosis de buen wasabi para despejar bien los poros de la nariz. Y he acompañado con un suave té verde sencha. El sencha abre el cerebro y calma el espíritu. La pequeña dosis de energía que me faltaba ha llegado con el acierto de un flan de gengibre, delicado y sabroso. Un buen paseo por nuestros Campos Elíseos de bolsillo (dicho con todo el cariño: el Passeig de Sant Joan), con parada en un banco frente a la espléndida Casa Macaya, han redondeado este Viernes de Restauración. Próximamente, en esta misma pantalla, tendrán Ustedes un resumen de impresiones de lo que Intervin y Alimentària han dado de sí para mí.
Viernes de restauración

26 marzo, 2012

La Música del Vi o del valor de la contraprogramación

La música del vi
Durante estos días voy a hacer especial caso de Jamie Goode: bueno no sé si seré, pero si breve, seguro que dos veces bueno.Por lo menos en temas de escritura, en general, y para blogs, en particular. La Música del Vi se programa cada dos años en Barcelona y coincide con el primer dia de Alimentaria, es decir, de Intervin. Todas las bodegas que lleva en exclusiva Vila Viniteca están presentes y cada año congrega a un número mayor de público. Este año, me comentaban, superaban las 4000 inscripciones...Intervin estaba particularmente tranquilo hoy, por razones obvias: la contraprogramación de Vila funciona de maravilla, el reclamo es poderoso, el lugar es céntrico y bonito y y no menos de 140 bodegas ofrecen algunos de sus mejores vinos. Me parece obvio, además de legítimo, que se aproveche la gran afluencia de gentes del vino a Intervin para organizar actos paralelos (no constan en agenda alguna pero les llamamos "off Alimentaria). Pero alguien tendría que hacer una reflexión sobre el asunto. Y creo que este alguien pertenece a Alimentaria: por qué no pocas bodegas (algunas de las más importantes del país) consideran que Intervin tiene el suficiente poco valor como para no estar en él. Por qué algunas otras contraprograman incluso en el hotel frente al recinto ferial, para mayor comodidad de los acreditados en Intervin. Qué valores añadidos ofrece Alimentaria: buenos precios; impacto en los medios; comodidades en el transporte y para trabajar...Cuando el "off Alimentaria" crece sin parar cada dos años y el "in Alimentaria" disminuye el número de bodegas presentes, hay que hacer una reflexión crítica seria y tomar medidas. Ya. Y conste que no hablo para nada de la calidad y productos de las bodegas presentes. Esto lo dejo para los próximos días porque me da que habrá cosas interesantes que comentar.

Por otra parte, la Llotja de Mar de Barcelona da para lo que da. Es un edificio precioso del siglo XVIII, situado en un lugar que pronto volverá a ser de privilegio en la ciudad. Pero 4000 personas, por mucho que no coincidan todas juntas, no caben ahí. Salvando la primera hora, las siguientes han sido ricas en encuentros y vida social e incómodas para probar vinos y charlar con sus productores. Que de eso se trata. Creo que el acontecimiento puede acabar, entre mil comillas, muriendo de éxito. Paradojas, vamos, pero bien verificables tanto la una como la otra. Por lo demás, con 140 bodegas a razón de no menos de dos o tres vinos por cabeza...Comprenderán Ustedes que haya decidido concentrarme sólo en los vinos espumosos y en los blancos.  Con alguna excepción tinta. Entre estas, me ha gustado mucho el Gallinas y Focas 2009 de 4Kilos Vinícola, una mezcla explosiva y muy fragante de manto negro y syrah. Me ha parecido sobresaliente el Sot Lefriec 2006, de Alemany i Corrió, de gran empaque y largo recorrido. El Barbaresco 2007 de Ceretto ha llegado en un gran momento: hoy estaba de cohete y tracas. Y le veo un gran futuro a las garnachas de Els Escurçons 2008, de Barbier y Pérez; y la de Finca Sandoval, Signo 2009. Entre los blancos, probé mucho y me gustó especialmente la garnacha blanca de Clos des Fées 2011; el tempranillo blanco de Abel Mendoza 2009, que dará que hablar, aunque dentro de unos añicos; el riesling del Grand Cru Mandelberg 2009 de Bott-Geyl; el Pouilly-Fuissé Le Clos 2009 de Château Fuissé, de una carnosidad y turgencia tales que ni la "batonearon" ni le hicieron la maloláctica (acidez y y fruta impresionantes); me impresionó bastante el Guitián +50meses en botella, la prueba insuperable de que un godello sin madera puede envejecer de maravilla y ofrecerte terciarios insospechados. Creo que el Navazos-Niepoort 2010 será un gran vino en unos meses. Y ya les aviso, y por decir algo de la PX en seco: si algún día ven sobrevolar un OVNI sobre sus manteles, ¡no dejen de comprarlo! En cuanto a los espumosos, me quedo con tres: el Colet-Navazos 2008 que, para mi gusto, es un paso adelante en este increíble hermanamiento entre la xarel.lo y el Marco de Jerez. El Raventós i Blanc Manuel Raventós 2003 en mágnum, que en dos años será un vino de impresión (ahora ya da grandes alegrías) y el Brut de Brut Nature Gran Reserva 2004 de Recaredo, que con cinco meses de degüelle empieza a mostrar una finura excepcional. Y ya callo. Buenas noches.

The Alimentaria Hub

The Alimentaria Hub
Por "culpa" de Patrick Berry, he decidido dar otra oportunidad a Alimentaria y, dentro de ella, a Intervin. Quizás recuerden algunos lectores de este cuaderno mi berrinche con lo que vi y viví en mi última expeiencia en esta feria. Sinceramente, había tantas razones en contra de lo que montó la organización hace dos años que no pensaba volver y, en cambio, sí concentrarme en lo que algunos venimos en llamar "off Alimentaria": todo aquello que, gracias a la afluencia de visitantes que la feria genera, el mundo del vino organiza en Barcelona y alrededores, aunque sin conexión oficial con Fira de Barcelona. No sé si habrán cambiado mucho las cosas o no: lo comprobaré y se lo contaré en directo las horas y días que pasé allí. Sí ha mejorado, y por eso estoy con Patrick, la sensibilidad de los organizadores hacia las nuevas tendencias en el sector. Nace The Alimentaria Hub que intentará ser el gran centro donde dialoguen  (en el pabellón 7 de Fira 2, en Gran Via) la innovación, el conocimiento y las últimas tendencias para la industria alimentaria y sus agentes vinculados. Aquí entramos nosotros. En este nuevo "hub alimentario" va a existir un Espacio Bloggers, desde el que algunos tendremos facilidades para crear contenido: la fuente de inspiración estará alrededor nuestro, en varios miles de metros cuadrados (Intervin en el mío, pabellón 3) que intentaremos exprimir en las horas en que podamos estar en el recinto. Creo, pues, una nueva etiqueta en este cuaderno, "The Alimentaria Hub", que recogerá esta experiencia. Y creo otra, "Off Alimentaria 2012", que agrupará los posts que vaya publicando con las actividades más relevantes del mundo del vino en esa "otra feria", que no para de crecer. ¿Un primer motivo de reflexión, quizás, para los responsables de Fira de Barcelona y de Alimentaria?

24 marzo, 2012

Pinot noir 2010 de Rodri Méndez (y 2)

Pinot noir 2010 de Rodri Méndez
Vamos de prueba! La semana que viene será movida en Barcelona (Alimentaria, Intervin, Off Alimentaria) y no voy a ir con el PC a cuestas todo el día... No tengo iPad... Echen Ustedes las cuentas: solo llevaré encima mi iPhone con el que pienso publicar notas tanto en Twitter como en Blogger. Aquí andamos con las pruebas! Existe una aplicación para el asunto que hoy estreno. No tengo ni idea de cómo quedará esto porque escribo a vuela pluma y sin correcciones ni documentación. Me siento raro y en doble carpado sin red. El protagonista es un vino que todavía no existe, una 'prueba de autor' lo llamaría un artista gráfico. Rodri Méndez, el artesano de la forja en el Salnés sorprende y encanta con un tinto nuevo del mar. Mucho más al norte tenemos ejemplos de la única pinot noir que de un río que se convierte en mar pasa a un océano para darnos grandes vinos en el Loire. Y Rodri da otro salto mortal y pasa del caíño, el loureiro y el espadeiro a este sorprendente PN. Flor de violeta, que tiene una acidez sorprendente. Suena casi a Rully o Givry, pero más alegre, más fluido, quizás menos mineral. Bolitas de pimienta roja en el árbol. Taninos directos, muy perfilados. Es un vino envolvente, que penetra la pituitaria y se lleva todo. Laurel y buqué garni. Fresco y atlántico, sí, pero también austero y seco, sin alardes innecesarios. Fresas silvestres en su mata. Solo pienso que este pinot 2010 de Rodri Méndez tendría que salir al mercado más pronto que tarde, como este post que ya dura demasiado...primera lección: si posteas con un iPhone, sé más breve!

Esta segunda prueba de post sobre la PN 2010 de Rodri la publico con mi ordenador unos minutos después de haber dado la primera a través de la aplicación de Blogger para iPhone. Sutiles diferencias que me hacen pensar que la aplicación les ha llevado unos veinte minutos a un grupo de informáticos competentes: 1. No he podido controlar la posición de la foto. En la versión dos, publicada en el Blogger habitual (que tampoco es una maravilla...), he editado la foto, la he publicado en Flickr, la he llevado a Blogger y la he publicado en la posición del post que he querido. 2. No se importan las etiquetas. No puedo etiquetar ningún post publicado con la aplicación sencillamente porque ésta no "lee" las etiquetas que tengo en Blogger (y yo que pensaba que todo estaba en la nube...). 3. Es muy complicado para un lerdo como yo proponer hiperenlace alguno. 4. Se me ocurren más cosas en relación a la cierta pausa y meditación que me permite tomar notas, reposarlas, editar buenas fotos y llevarlo todo, después, a Blogger en el PC, pero ése ya sería otro tema: cómo microblogueamos. La conclusión, al final, es doble: por una parte, estén Ustedes atentos, no sea que a Rodri le dé por sacar de verdad a la calle esta PN. Por la otra: esta aplicación de Blogger para postear en su programa desde iPhone es una porquería y no está a la altura de los mínimos requerimientos de calidad. Hay que buscar otra, si uno quiere tuitear y postear  desde iPhone (de FB ni hablo porque lo utilizo de repositorio. Nunca publico contenido nuevo allí, me limito a contestar de vez en cuando la insolente pregunta de "en qué estás pensando").

Pinot 2010 de Rodri Méndez (y 1)

Vamos de prueba! La semana que viene será movida en Barcelona (Alimentaria, Intervin, Off Alimentaria) y no voy a ir con el PC a cuestas todo el día... No tengo iPad... Echen Ustedes las cuentas: solo llevaré encima mi iPhone con el que pienso publicar notas tanto en Twitter como en Blogger. Aquí andamos con las pruebas! Existe una aplicación para el asunto que hoy estreno. No tengo ni idea de cómo quedará esto porque escribo a vuela pluma y sin correcciones ni documentación. Me siento raro y en doble carpado sin red. El protagonista es un vino que todavía no existe, una 'prueba de autor' lo llamaría un artista gráfico. Rodri Méndez, el artesano de la forja en el Salnés sorprende y encanta con un tinto nuevo del mar. Mucho más al norte tenemos ejemplos de la única pinot noir que de un río que se convierte en mar pasa a un océano para darnos grandes vinos en el Loire. Y Rodri da otro salto mortal y pasa del caíño, el loureiro y el espadeiro a este sorprendente PN. Flor de violeta, que tiene una acidez sorprendente. Suena casi a Rully o Givry, pero más alegre, más fluido, quizás menos mineral. Bolitas de pimienta roja en el árbol. Taninos directos, muy perfilados. Es un vino envolvente, que penetra la pituitaria y se lleva todo. Laurel y buqué garni. Fresco y atlántico, sí, pero también austero y seco, sin alardes innecesarios. Fresas silvestres en su mata. Solo pienso que este pinot 2010 de Rodri Méndez tendría que salir al mercado más pronto que tarde, como este post que ya dura demasiado...primera lección: si posteas con un iPhone, sé más breve!

20 marzo, 2012

Clos du Rouge Gorge jeunes vignes 2010

Clos du Rouge Gorge jeunes Vignes 2010
Cyril Fhal. Un secreto a voces. Un artesano que controla todo el proceso: de sus apenas 5 ha no saca más de diez mil botellas por cosecha. Pasión por las cepas de su tierra (garnacha, cariñena, cinsault) en Latour-de-France (Triniac en occitano), trabajo concienzudo en la viña, resultados tan meditados como naturales. Vinos que se dejan beber con pasmosa facilidad. Sin más. Pudiera parecer sencillo pero no lo es tanto. En estas tierras azotadas por el viento y el sol, con lluvias más bien intermitentes, el trabajo en la tierra y en la bodega es muy importante porque si no, los vinos salen con perfiles bien distintos a éste. Los vinos de Fhal parecen sencillos pero son muy trabajados. Viñedos (en este caso) relativamente jóvenes de garnacha (sobre los 25 años) para este Jeunes Vignes de 13% (sí, sí, han leído Ustedes bien). Vin du Pays des Côtes Catalanes del que no conozco más detalles que lo poco que he leído y lo que me dicen mi nariz y mi paladar. Caballo en el viñedo. Uva vendimiada más pronto que tarde. Suave extracción, poca maceración y bazuqueos justos. 9 meses de madera probablemente usada (quizás no toda...). Este 2010 es un vino que incita y, cuando lo bebes, gusta mucho, pero mucho. Incita a la perplejidad: tiene un color algo evolucionado y su nariz responde a ese carácter. Pero cuando lo tienes en la boca es un vino que te deja perplejo y tan a gusto por su frescor apabullante (incluso con un leve carbónico todavía). Extraordinariamente fresco y bebestible, sí, su alma tiene los matices de la madera y del sarmiento, tanto como los de la cítrica sanguina y del pomelo. Huele a odre y huele a ciprés, sí, tanto como a zarzamora y a sanguina. Es una dimensión de la garnacha que me hace disfrutar tanto como pensar. Otra dimensión dominada por las suaves y frescas sombras del atardecer de julio más que por el sol del mediodía en agosto. Huele a campo y a tierra cultivada. Huele a caballo y a cola de caballo. Huele a auténtico este vino. Pero además, es un vino fino, un vino pensado para comer y beber, sin más.  Huele a vigneron este vino. Comprado por 16€ en Vino artesano.

15 marzo, 2012

Vinos del macizo del Garraf

El massís del Garraf por apocalipshit
No hay más que fijarse con atención en los mapas para comprender que la comarca y el macizo del Garraf son una realidad física a diferenciar del resto de comarcas que forman la DO Penedès. Su más importante falla separa, al norte, el macizo de la depresión en la que se asienta el Alt Penedès. Y la depresión que conforman los depósitos de aluvión cuaternarios de Ribes, Vilanova i la Geltrú y Sitges, marca su suroeste y lo separa del Baix Penedès. Las costas del Garraf, de roca permeable y dominadas por la maquia mediterránea, situan su noreste. El resto es Mediterráneo: agua, sal y brisa. Húmeda salinidad y brisas conducidas a través de un complejo entramado de dolinas que van desde el nivel del mar hasta los casi 700 metros; tierras que van desde la puramente calcárea del Cretácico inferior hasta la mezcla de la calcárea con los depósitos de aluvión y arcillas del Cuaternario; hidrografía reducida a lo puramente torrencial; pluviometría que no supera de media los 550 mm; más de 300 días de sol al año y una temperatura media de 16,6ºC (con medias máximas, en la costa -en el interior son más extremas- de 30ºC y mínimas de 3ºC), son las características fundamentales del territorio. Los municipios de Avinyonet del Penedès, Olesa de Bonesvalls, Olivella, Olèrdola, Begues, Sant Pere de Ribes y Sitges son los más significativos en viñedos plantados, bodegas establecidas y producción de vino en la zona.

Hace bien poco la asociación Viticultors del Massís del Garraf hizo una presentación de sus bodegas y vinos en Sitges. Sólo faltó una de las de la asociación (Torre del Veguer falló a última hora), pero hay que decir que hay otras bodegas en el territorio que no forman parte de este grupo. Así pues, y en honor a la transparencia, tengo que decir que me pude hacer una idea de lo que produce la zona, pero no una idea completa. Las bodegas presentes, además y como es bien lógico, hicieron una selección de sus vinos. Y no todas fueron con todo. Algunas de las variedades autóctonas, en este sentido, brillaron por su ausencia. Mientras que otras destacaron poderosamente. En este sentido, una mínima coordinación entre bodegas hubiera sido deseable. En mi opinión, y creo que ése es el objetivo fundamental de la asociación, no se trataba sólo de un acto promocional o social. Se trataba, también, de un acto en el que se lanzaba una pregunta a la que los asistentes podían contestar: ¿hay razones que apoyen la creación de una subzona, dentro de la DO Penedès, que agrupe de forma relevante los vinos que se producen en el macizo del Garraf?

Ellos creen que sí, por supuesto, pero yo salí, a partir de lo que pude probar, con una duda razonable. Y sigo en ella. Intentaré explicarme. Si lo que se persigue es marcar distancias con la DO Penedès, lo tienen sencillo y la respuesta llegaría rápido. Sí, hay razones para una subzona Garraf dentro de la DO Penedès. Porque yo soy de los que piensa que la DO Penedès es un totum reuolutum fruto de una larga historia de aluvión,  de una multitud de terrenos distintos, de un alud de intereses y de bodegas completamente diversas y de una variedad de uvas tintas y blancas que tienen, todavía, un complejo encaje con la idiosincrasia del territorio. Yo soy de los que no entiende a la DO Penedès en el sentido de que no sé qué es la DO Penedès ni cómo se significa, hoy, más allá del colectivo comercial. Comparto, ahora mismo, el esfuerzo que hace la DO por convertir a la xarel.lo en su emblema varietal, pero el camino que queda por recorrer es tan largo...¿Y qué pasa con las variedades tintas, con la sumoll? En este sentido, el Garraf tiene la ventaja de un territorio y unas características más claramente definidas por la propia naturaleza. Pero eso no basta para mí. Si la respuesta a esa pregunta tiene que ser en positivo, necesito ver y beber más y otras cosas. No me basta con entender (muy loable y respetable, por otra parte) que se trata de una operación más de promoción. Yo vivo (entre otras cosas...) para beber, conocer y entender vinos pero no como de ellos. Ello me permite decir lo que pienso, con todo el respeto hacia el trabajo de las personas, pero sin callar lo que veo.

Y lo que veo y bebo, en la muestra a la que asisto, es que esa diferenciación de terruños, de orografía, de lluvia y de insolación, de orientaciones y de altitudes no tiene una traducción más que muy menor en los vinos y en las bodegas. Creo que si se quiere avanzar seriamente en el concepto de subzona, la mayor diferenciación posible no tiene que venir del esfuerzo comercial, sino del vitivinícola: de qué uvas se trabajan, de cómo se trabajan y de qué vinos se hacen para ofrecer lo que yo, por lo menos, buscaba en esa presentación: terruño y especificidad dentro de una botella. De eso encontré poco. Algunas cosas, por ejemplo, me gustaron mucho pero no termino de ver su relación con el Garraf, más allá de que se hagan en él. De Finca Valldosera, me pareció interesante, atractivo, resultón, agradable en aromas y en boca, su cava (¿DO Cava?)  Subirat Parent. Monovarietal de esta uva (la subirat, a veces subirats o sobirà también), es un espumoso único, pero no me dice nada del Garraf, sinó de otras cosas. De Can Ràfols dels Caus otro ejemplo: me encantó su Cava Rosat Gran Reserva, monovarietal de pinot noir. Sé dónde está el viñedo pero cuando bebo este vino, no pienso en cuanto he descrito al principio del Garraf. Probé otras muchas cosas que todavía me llamaron menos la atención, hablando ya sólo de vinos, sin pensar en el Garraf. Y, finalmente, encontré algunas cosas que me dejaron con la duda como respuesta. Si no hubiera sido por estos pocos vinos que ahora comentaré, ni duda me hubiera quedado: no hace falta subzona Garraf en la DO Penedès porque lo que se hace aquí sufre de los mismos males que la DO entera: un totum reuolutum que ha perdido sus orígenes y no tiene un criterio definido para orientar su futuro.

Algunos vinos me hicieron pensar, en efecto, que sí hay tierras y uvas que han sido cultivadas, vinificadas y embotelladas para devolverte, precisamente, a su lugar de origen a través de aromas y sabores. El Garraf. El ejemplo más obvio se hace con una variedad de la zona, la malvasía de Sitges. Es la Malvasía de Sitges seca (la seca, ¿eh?, no la dulce) que se hace en el Hospital de Sant Joan Baptista de Sitges. Este tipo de malvasía no deja de ser un vino oxidado, fermentado y envejecido en viejas botas de castaño, que recuerda profundamente la salinidad y características organolépticas de un gran oloroso seco. Pero con malvasía de Sitges...Esos aires de pan de higo y frutos secos tostados, ese leve acetaldehído, ese aire salino (aquí suavemente matizado por los terpenos de esa uva), esa sequedad de mar y de madera en boca. Un gran vino, sí, que se produce sólo en la zona del Garraf. Con la misma uva se hace otro vino que me pareció muy interesante: el Vi Escumós Dolç de Malvasía de la bodega Vega de Ribes, de los hermanos Bartra. Espumoso realizado con el método ancestral (también llamado rural en Francia y en Gaillac, Gaillacoise), con 60 gr/L de azúcar residual, es un vino zalamero de leve burbuja pero con cierta astringencia, de 10,5% de alcohol y para tomar con cualquier tipo de postre dulce y, por supuesto, como aperitivo o con hígado. La Malvasía de Sitges Sasserra (vinificada en seco) 2006 de los Bartra me pareció, incluso, superior a la 2005. Es un vino que, por sí mismo, podría ya justificar la respuesta positiva a la pregunta de hoy. La otra variedad en la que encontré tipicidad es, con todo, la reina del Penedès, no sólo del Garraf...pero la xarel.lo de la zona, ahí está.  Los Bartra ofrecen aquí, un producto excepcional y, creo, único también: su Ancestral Xarel.lo 2008. Otro espumoso hecho con el método ancestral, 12,5% y ciertos aires de sequedad, salinidad y un poco de almendra verde. Un todo terreno gastronómico. También me gustó mucho el Xarel.lo Valldolina Ecològic 2011 de Valldolina Viticultors i Elaboradors, un xarel.lo de viña vieja de Olesa que sólo conoce el acero, una pequeña maceración prefermentativa y, tras la fermentación, tres meses con las lías finas. Fresco, cítrico, con estructura. Y la paradoja final: un vino que necesita paciencia tras abrir la botella, horas y horas y, con seguridad más años de botella, me dio también el perfil de lo que es, para mí, el Garraf. Profundidad, estructura, sequedad y cierto frescor al mismo tiempo, aromas de maquia, hierbaluisa, un punto cítrico, frutos secos. Mediterráneo. Se trata de El Rocallís 2007, de Can Ràfols dels Caus. Apunta maneras: será un gran vino. Del Garraf.  Con incroccio Manzoni plantado en 1988...

La tierra donde se plantan las cepas acaba imprimiendo su carácter. Las personas que recogen sus uvas, con las decisiones que toman y, cada vez más, con las que no toman, también. Mantengo mi duda razonable  sobre la pregunta que se formuló en Sitges, pero sé que hay ya un camino hecho y sé que queda todavía un buen tramo por recorrer. Será apasionante seguir, conocer y beber a quienes lo están transitando.
Ancestral Xarel.lo 2008
La foto superior pertenece a la galería de apocalipshit.

13 marzo, 2012

La idea del vigneron según Joan València

Manuel Valenzuela
Cada año, la publicación del catálogo de vinos de Cuvée 3000 tiene un plus, un valor añadido. La editorial que Joan València escribe a modo de prólogo es, a no dudarlo, un indicador de tendencias, un barómetro de hacia donde se mueven las cosas en el mundo del vino. No lo tomen como otra cosa: muchos productores que hacen vinos extraordinarios (¡y que también comercializa València!) no se verán reflejados en ella. Cierto. Pero no lo es menos que el concepto de vigneron (o viñerón, como Joan propone) es algo tan viejo como el mundo de la viticultura medieval en Europa (se usa como sustantivo en francés desde finales del siglo XII). Y que ese concepto ancestral (por usar un adjetivo muy querido también a los franceses porque define un modo de vinificación del espumoso) es, precisamente, el que están retomando jóvenes y no tan jóvenes, sobre todo en Francia y en España (aunque hay también bonitos ejemplos, pero más escasos, en Italia, en Alemania, en Suiza, en Estados Unidos, en Australia, en Suráfrica, en Argentina y en Chile). No voy a dar más definiciones porque prefiero que las lean en el prólogo (enlazado arriba) de Joan. Demos sólo unos cuantos nombres y recordemos a las personas, viñedos, cepas, uvas, vinos y actitudes que hay detrás de ellos. Richard Leroy. Francis Egly. Jacques Selosse. Lyonel Gauby. Didier Barral. Tom Lubbe. Phillippe Delesvaux. Cyril Fhal. Fernando García. José Luis Mateos. Daniel Jiménez-Landi. Josep Mas. Dominik Huber. Manel Amigó. Joan-Ramon Escoda. Toni Gelabert. Rodrigo Méndez.  Manuel Formigo. Manuel Valenzuela. Lorenzo Vílchez. Miguel Alfonso. Y para nuestra suerte como amantes del vino, un ya largo etc. Queda claro, ¿no? Cuanto más converja el catálogo de Joan hacia esta manera de ver las cosas en el vino, más interesante será. Por supuesto, es sólo mi opinión, pero hay ya mucha gente que vende muchas cosas y mezcla muchos conceptos. Cuantos más vendedores de vino en España, grandes o pequeños (cadenas de supermercados aparte: que también tienen su política, claro) vayan afinando su criterio y aporten algún otro tipo de valor a la transacción comercial (que, por supuesto, no es mera, ¡sinó todo lo contrario!), mejor será para todos. O así lo veo yo. Ése es el camino que marca Joan en su prólogo y tengo ya muchas ganas de comprobarlo en el catálogo!
Dominik Huber
En la parte superior tenemos a Manuel Valenzuela, de Barranco Oscuro. En la inferior, a Dominik Huber, de Terroir al Límit.  Dos buenos ejemplos. Ambas fotos fueron hechas por Marcelo Isarrualde para el proyecto El Genoma del Vino que quedó a medio camino de quién sabe dónde. ¿No sería esta editorial de Joan un buen momento?

09 marzo, 2012

Clerico Barolo Vigna Colonnello 2004

Monforte d'Alba vigneti
Alessandro Masnaghetti nos ha explicado con detalle dónde y cómo son todos los  viñedos de Barolo, Castiglione Falletto, Monforte d'Alba y Serralunga d'Alba (además del entero Barbaresco y zonas de la Toscana). Se trata de un auténtico tesoro que uno disfruta tanto como amante de los vinos del Piemonte como, sin más, amante de la cartografía. El mapa de los crus de Monforte d'Alba muestra con el detalle superior, los propietarios clave en Bussia Soprana (también existe la Bussia Sottana). Puede que el menos conocido de ellos sea Francesco Clerico (primo de Domenico), que posee 4,5 ha cultivadas en biodinámico desde hace 15 años. Es un tipo de una sola pieza, que pasa todo su tiempo en el viñedo, socarrón y hablador, que vive a la sombra de los grandes nombres de su pueblo. Sus vinos son accesibles, son baratos y, aunque no tenga mucha experiencia con ellos, puede que se puedan beber antes que la mayoría de barolos (también tiene un Langhe Nebbiolo muy interesante y unos barbera y dolcetto d'alba que no me gustan tanto. También comercializa el langarolo -nebbiolo y barbera- y sus grappe de barolo). Le conocí en su tenderete del mercado al aire libre de Turín el año pasado y le compré todo lo que tenía.

Es el Mercatino delle Erbe y su parada está en la Piazza  Palazzo di Città con Via IV Marzo. Su producción es muy limitada: si tengo que creerme lo que él mismo declara, no hace más de 3000 botellas, lo que es muy poco...En fin, sólo usa enólogo para los análisis y lo que sale del Colonnello, en la botella está. Su estilo y manera de hacer las cosas me parecieron un buen homenaje en la comida-funeral que hicimos en honor de Dalla. Hojarasca rojiza de otoño. Flor seca de violeta. Suave extracción. Moderada evolución. Entra uno en este vino y se siente como en los viñedos de la tierra del Barolo en otoño. Pámpanos entre el rojo, el naranja y el cobre. Ese es el color y el olor del vino. Es delicado y de taninos secos y pequeños. Esféricos y discretos en este 2004. Hay una pequeña huella de hidrocarburo y de tartufo blanco. Azafrán y agua cristalina. Vino maduro con las horas, algo cálido. Caramelo de lilas. Se me perdone: es un barolo muy femenino. Hoja de tabaco de Virginia. Puede que no esté catalogado entre los grandes, pero su precio (pagué 35€ por botella) se me antoja realmente bueno. Es una pena que los vinos del primo menos famoso de Clerico no lleguen aquí. O una suerte, según se mire: yo los compré directamente del productor, pude charlar un rato con Francesco  en el mercado y esa imagen de padres e hijo rodeados de vino y de tartufos se me quedó grabada ya para siempre. Volveré.
Clerico Barolo Vigna Colonello 2004

05 marzo, 2012

Luberri cosechero 2011

Luberri cosecha 2011
Tiempo gozoso de cosecheros. La avanzadilla del vino de la añada 2011 está llegando a las tiendas. Destaca sin duda una de las especialidades de este país, una especialidad hecha tradición en La Rioja y en Euskadi, pero que se practica con muy buenos resultados en otras zonas (Sierra Norte de Sevilla, Alicante, Toro...): la maceración carbónica y la semicarbónica. Los grandes protagonistas, ahora, son los vinos de maceración carbónica: los racimos se despalillan enteros (quien afina mucho recoge, para este tipo de vinificación, solo una parte de los mismos, normalmente las puntas) y las uvas van enteras a los depósitos de inoxidable. La fermentación sucede, entonces (normalmente a temperatura controlada), dentro del propio racimo (intracelular) a partir del propio gas carbónico que libera la fruta. Las levaduras tienen un papel secundario por unos días y el proceso, anaerobio, acaba produciendo un vino en el que los aromas primarios, de la fruta, y secundarios, de la fermentación, dominan claramente. Junto, por supuesto, con las leves y agradables punzadas que el carbónico liberado produce.

Este sistema de vinificación tiene la ventaja de la inmediatez (haces y consumes en un breve lapso de tiempo) y la gracia de los colores y aromas liberados que, por supuesto, nada tienen que ver con los tipos mayoritarios de vinificación, en que se rompe la fruta y la fermentación tiene lugar por efecto inmediato de las levaduras. Es el vino de la casa, el vino de los potes, el vino de las tapas, el vino que suele salir bien barato y agrada. Pero no es oro todo lo que reluce, por supuesto. Y por mucho que los cuatro o cinco euros (a veces hasta 11-12€...), sean atractivos, hay que saber distinguir. Y cada maestrillo con su librillo, claro...Hay ya vinos "clásicos" que, año tras año, están entre los que más me gustan: siguen ahí, en 2011, el Fariña Primero 2011, de Toro (a 6€); R. 2011 de Remírez de Ganuza (sobre los 10€); Albiker 2011 (sobre los 4€), ambos de La Rioja; Colonias de Galeón maceración 2011 (6€), VT de la Sierra Norte de Sevilla. Añado a mi lista el Piedra Azul cosecha 2011, de Estancia Piedra, de Toro (5€).  Tengo que probar el Muga Eneas 2011 (con más viura de la habitual), que promete (por lo leído...).

Por supuesto, también este Luberri cosecha 2011, de la familia Monje Amestoy (en Elciego, Rioja Alavesa: por cierto, qué bonita página web), que condensa un poco las virtudes (no hablo de defectos en estos vinos porque ya sabemos qué vamos a buscar en ellos y estoy aquí sólo con aquellos que más me gustan) de los vinos tintos de maceración carbónica. Suelen llevar, en la Rioja, un pequeño aporte de uva blanca, viura (en este caso, un 5%), que aporta estabilidad y brillo al color del vino y, por supuesto, algo de aromas. El resto, claro, es tempranillo a 13,5%. Hay que tomarlo sobre los 14ºC y bien conservado y tapado en la nevera, es un vino que mejora, sí, sí, mejora a las 24 horas de abierto. Tiene un hermoso color rubí, intenso, brillante y limpio. Y todos los sabores de la fermentación: a copa parada, es como cerrar los ojos y entrar en la bodega en el apogeo de la fermentación en los tanques. A eso huele este vino. Vino atractivo, vino zalamero, con golosinas de mora y de regaliz (pero no de palo, sino de goma roja). Me recuerda mucho el sirope de grosella, que los niños tomábamos con sifón: esa punzante, mínima, aguja...Dulzor acuoso de la grosella como protagonista. Tiene un punto herbáceo también, de la zarza de la mora. Y un posgusto mínimo de almendra amarga. Es, ahora mismo, un vino opulento pero que con las horas va ganando perfil y discreción. Empieza hablando casi a voz en grito y acaba en agradable conversación. Lo mismo le sucederá (a él y a todos los buenos de este tipo) con unos meses de botella. Irán afinando cualidades y perdiendo ese matiz de exageración que fomenta la maceración carbónica. En seis meses estará mejor que ahora. Aunque ahora, él y sus colegas, están ya bien apetecibles.

02 marzo, 2012

Dalla

Le ultime ore: Un infarto l'ha colto all'improvviso, senza dare alcuna avvisaglia: così è morto questa mattina, intorno alle 10, Lucio Dalla. A ricostruire le sue ultime ore di vita lo staff e gli amici, commossi e storditi, ancora increduli.  "Stava bene. Ieri sera dopo il concerto di Montreaux era contento di come era anda. Stamattina si è svegliato, ha fatto colazione, un paio di telefonate, poi si è sentito male. Così improvvisamente. Tra lo sconcerto dei presenti." (Da Bologna Today).

Lucio Dalla forma parte de mi  vida y de mis recuerdos desde los veinte años. El 4 de marzo hubiera cumplido 69. Lleva más de treinta años conmigo y no me hago a la idea. Hace cuatro días disfrutaba del genio de nuevo. Este fragmento de sus nuevos ídolos, los Marta sui Tubi (el mejor directo de Italia, diagnosticaba Dalla al final de la canción que improvisaron), en un concierto en Bologna a finales de enero, muestran al mejor maestro: genial músico, inefable improvisador, creador inagotable, sentido del humor socarrón, íntima conexión con tanta gente, un imaginario hecho de mil canciones que llevamos ya para siempre con nosotros.



Marta sui Tubi e Lucio Dalla al Teatro del Navile di Bologa, il 23 gennaio 2012.

Es uno de sus textos emblemáticos. Por lo menos para mí. Como sucede con todos los grandes, no sabes si quedarte con sus letras o con sus músicas. Cuando suena la mejor combinación, te emocionas, te identificas, imaginas, vuelas.

"L'anno che verrà. 
Caro amico ti scrivo, cosi' mi distraggo un po'
e siccome sono molto lontano, piu' forte ti scrivero'
Da quando sei partito c'e' una grossa novita'
l'anno vecchio e' finito ormai, ma qualcosa ancora qui non va
Si esce poco la sera, compreso quando e' festa
e c'e' chi ha messo dei sacchi di sabbia vicino alla finestra
E si sta senza parlare per intere settimane
e a quelli che hanno niente da dire del tempo ne rimane
Ma la televisione ha detto che il nuovo anno
portera' una trasformazione, e tutti quanti stiamo gia' aspettando
Sara' tre volte Natale e festa tutto il giorno
ogni Cristo scendera' dalla croce e anche gli uccelli faranno ritorno
E ci sara' da mangiare, e luce tutto l'anno
anche i muti potranno parlare mentre i sordi gia' lo fanno
E si fara' l'amore, ognuno come gli va
anche i preti potranno sposarsi, ma soltanto a una certa eta'
E senza grandi disturbi qualcuno sparira'
saranno forse i troppo furbi o i cretini di ogni eta'
Vedi caro amico, cosa ti scrivo e ti dico
e come sono contento di essere qui in questo momento
Vedi vedi vedi vedi, vedi caro amico cosa bisogna inventare
per poter riderci sopra, per continuare a sperare
E se quest'anno poi passasse in un istante
vedi amico mio, come diventa importante che in quest'istante ci sia
[anch'io
L'anno che sta arrivando tra un anno passera'
io mi sto preparando e' questa la novita'"

Ángeles, demonios, pájaros, crisis, hilos que llevan a ninguna parte y a todas, voces que suenan, dioses, mares y océanos, velocidad, amor, fantasía. Dalla. Dalla en el cassette (casi nadie sabe ya qué es esto...). Dalla en el coche a todas horas. Dalla y Mina con el Vesubio de telón de fondo. Nuestro primer concierto: toda la vuelta a Sicilia para sincronizarnos con él en Bagheria. Dalla en Barcelona. Dalla en Roma. Paseaba cerca del Pantéon (unos días en que vivía casi al lado) sin nada que hacer (la mejor manera de pasear...) cuando de pronto veo que se acerca un tipo que se parece mucho a Dalla con un acompañante. Abro los ojos , me paro, "no puede ser que esto me suceda a mí", pienso. Reacciono como un adolescente: rojo como una frambuesa, discretamente le pregunto (pero seré imbécil...!!!???) si en efecto él es Dalla. Se me queda mirando con esos ojitos (que se convertían en ojazos por efecto de las lentes), la cabeza ladeada, su sempiterna gorra, y me pegunta "¿Cómo te llamas"? Se lo digo, acierto a explicar dos segundos de tonterías sobre mi íntima relación con él de la que, por supuesto, nada  y todo sabe (los fans somos todos así...) y acierto a sacar una libreta y un boli de la nada. Cumplido el ritual obsceno de la rotura de su intimidad, le doy la mano y me aparto de su camino. Ese trozo de papelito con su nombre va siempre conmigo. L'anno che verrà él ya no estará con nosotros pero su música siempre nos acompañará. Hasta que crucemos el mar profundo que tanto amaba y lleguemos a esa isla llena de ángeles rubios, de pajaros y radios que susurran, de Nuvolaris y Sennas que hacen las delicias de los amantes de la velocidad y de Caperucitas que esperan con ansiedad, en el fondo, que se las coma un lobo feroz. Allí nos espera Lucio.