12 noviembre, 2012

Risotto de espárragos de Rafa Bernabé

La receta es véneta pero los espárragos, recién cogidos y sin los cuales no tendría sentido, me los regaló mi amigo Rafa Bernabé, de Viñedos Culturales y Bodegas Bernabé Navarro (Beryna). Y es que a Rafa, como gran viñerón que es, no se le escapa nada de cuanto suceda cerca de sus viñedos...La cosa es tan sencilla como sabrosa, aunque modifiqué algo la receta original. Lo más importante es preparar un buen caldo, con horas y paciencia, suficientemente concentrado y sabroso, aunque sin pasarse. En este caso, tan sólo vegetal. Agua mineral, nabo, apio, cebolleta, puerro y bulbo de hinojo. Una pizca de sal. Y dos horas poquito a poco. Se reserva. Tiendo a las puntas del espárrago silvestre para un risotto pero estaban tan tiernos éstos que casi me alargo hasta el tronco central. Aquí modifiqué la receta. Antes de sofreír la cebolla en AOVE y mantequilla, en la misma cazuela de hierro fundido donde haré el risotto, salté los espárragos. Todos, unos pocos minutos y a fuego muy alegre, para que conservaran el verdor (que veis en la foto).  Reservé unos cuantos para la decoración final del plato: la gracia es que la gente, al final, note en su paladar, dos texturas y sabores de espárrago. Se reservan.

En esa cazuela, que conserva ahora la memoria del espárrago, se sofríe la cebolla tal y como he dicho, hasta que queda transparente. Se añade, entonces, la mitad de los espárragos previstos, y que hagan el camino de la cocción final juntos, cebolla y espárragos. Cuando están al punto (esos espárragos tienen ya un color verde mucho más apagado y un cuerpo mórbido y tierno), se arranca la ebullición del caldo vegetal y se tiene ahí, al ladito, siempre hirviendo aunque con moderación. Se añade el arroz a la cazuela y se dora con cebolla y espárragos. En mi caso, confieso predilección por el vialone nano de Ferron con un año de reposo. Me va de maravilla y ofrece una textura final ideal, con entereza pero mínima resistencia al diente. Libera, además, el almidón con una generosidad contenida. Dorado el arroz, es cuestión, ya, de ir echando caldo vegetal. Empiezo con una ebullición rápida de todos los ingredientes en la cazuela y, entonces, bajo el nivel del fuego. Y voy añadiendo caldo y removiendo para amalgamar. En la medida que el arroz te lo pide, añado algo de sal, un poco más de mantequilla (para cuatro personas, unos 60 gr al final) y cuando faltan pocos minutos, unas buenas cucharadas soperas de parmiggiano rallado (dos para cuatro personas). Unos minutos de reposo, ¡y a la mesa!
La Bota de Fino
Pensando en los gustos de la gente que se sentó, preparé dos vinos. La Bota de fino (amontillado) n.24 de Equipo Navazos, de Pérez Barquero, en Montilla. Y Le Jeau 2010 de Les Pierres Sèches, AOC Anjou. Yo me quedé con el fino amontillado, para el risotto, y el resto empezó ya con el Anjou. Conste que, tal y como tenía preparada la comida (con una merluza de Cudillero a la andaluza de segundo), este nuevo (para mí) chenin blanc estaba previsto para el pescado. Pero sobre gustos...El amargor salvaje de los espárragos de Rafa combinaron de maravilla con la contenida salinidad de este fino amontillado. La suave textura del fino viejo de monte de Montilla envuelve al espárrago y al resto de verduras y les lleva directos al corazón del "buon gustaio". Madera vieja, muy ligeramente yodado, almendra verde y sal. Vino fiero antaño, nada agresivo hoy. La edad le ha dado un tono ambarino y una suavidad y delicadeza enormes. Nueces recién cascadas. Verdor del nogal, sol y ramas en verano. Es un topicazo pero me apetece soltarlo: este vino es oro de monte embotellado.

La chenin blanc de los amigos de Mark Angeli en La Guimardière, en cambio, sentó de maravilla a la merluza fresquísima. 13,5% para un vino y una gente a la que hay que seguir con atención. Es de aquellos vinos que a las 24 horas siguen evolucionando y perfilando su carta de presentación. Manzana madura, gran acidez al mismo tiempo. Vino redondo con alcohol muy medido. Hinojo silvestre. Miel de romero. Impresionante frescor junto a ese carácter de madurez tan bien llevado. 
Me gustó, además, la polivalencia del Le Jeau 2010. Está claro que no tiene azúcar residual (como sí tienen no pocos vinos del mentor Angeli), pero ese leve recuerdo de la manzana en un fondo de hinojo y frescor casi de hierbaluisa, encajaron muy bien con el "gateau de campagne" de manzana, que mi santa preparó como postre. La sutileza de la receta, cercana a la zona donde nace el vino, ese juego de equilibrio perfecto entre los huevos, la harina y las claras montadas en su punto e incorporadas con infinita paciencia a la masa, ofrece aires de sencillez, de naturalidad y de levedad. Pocas cosas, y tan difíciles de hacer, como unas claras bien montadas que se adapten a la masa para acabar ofreciendo algo etéreo. Eso pasó con el pastel de manzana al que la chenin blanc de Les Pierres Sèches dio más gracia y agilidad. El vino mismo, a las 24 horas, ganó en fibra y estilo, en mordiente y acero, en frescor casi balsámico y aguja de pino tras la lluvia. Ya ven ustedes lo que llegó a inspirar el detalle de Rafa...qué suerte tener amigos así.Gateau de campagne aux pommes

44 comentarios:

Mariano dijo...

Buena opción el fino. Aunque siempre lo es, los espárragos son habitualmente devastadores para cualquier vino tranquilo, si bien el plan b del Anjou también me parece muy inteligente. La chenin también suele regatear con soltura a habituales verdugos verdes como espárragos, alcachofas o aguacates...

Por cierto que tengo un Le Jeau'10 de mi última visita coallera, aunque me gusta la chenin madura, por lo que trato de esquivarle la mirada... cómo lo ves?

Abrazos!

Individu Vins dijo...

Bones!
Confieso, que al ver por TW el título del post, pensé...ostia! no estoy al día!
Qué importante es la paciencia para la cocina, el viñedo y la bodega...y qué importantes los amigos. Para todo.
Me encanta eso de que 'un fino que va para amontillado'
Salut!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Fino amontillado o no, manzanilla pasada, amontillado, palo cortado, vin de Jura, cualquier vino con una bien hecha oxidación como un GR blanco de Viña Tondonia, un fiano d'Avellino de altura...hay muchas opciones para superar ese "mito" de las alcachofas y los espárragos. También Selosse, claro...
Le Jeau 2010: se puede beber ya perfectamente pero creo que es un vino que puede aguantar algunos años muy bien. Para los espárragos yo no lo tomé, conste, no me pareció la mejor opción. Pero hubo gente que, en la mesa, no es muy propensa a estos vinos míos preferidos, y tiró para el chenin blanc. No se quejarin, conste!
Saludos,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Buenas, F., la definición es clara y la pusieron los amigos del Equipo Navazos. Se trata de un fino de Montilla, de PX del monte, que tiene un caracter distinto del jerezano o el chiclanero. "Va para amontillado", vamos...
Y por supuesto: ubi amicus, ibi opes. Quien tiene un amigo, tiene un tesoro.
Abrazo,
Joan

Jose dijo...

... se me invoca y aparezco ;-)

El risotto es una de mis comidas de confort. Para esos días de invierno (¿alguien ha dicho infierno?) en los que uno llega agotado a casa, a las tantas y media, y necesita algo que le haga sentir bien. Un cierto sentido de hogar, desde el plato y para dejar de estar 'arrecío'.

También tengo como costumbre comprar espárragos verdes, trigueros a ser posible, en temporada, para irlos consumiendo durantes las noches de invierno. Una forma de traerme la pasada, o la próxima, primavera al plato y al espíritu.

Como tú, Joan, parte de los espárragos van al rehogado y los más tiernos y las yemas los añado casi al final. Apenas un instante antes que la mantequilla. Si veo que no son suficientemente tiernos los escaldo, todo sea por mantener su verdor. Además la parte más cercana al corte del tallo, la más dura, la añado al caldo con el que mojo el arroz. Caldo este que no lo hago cocer demasiado tiempo. Me limito a hacer un caldo corto.

Qué bueno el risotto. Tengo pendiente el hacer un risotto verde con "recortes" de otras recetas (¡aquí no se tira nada!) que intentaré hacer esta semana.

Saludos,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Es bien cierto, Jose, que tomado con mesura es un plato que reconforta panzas, además de alegrar espíritus, sobre todo cocineros!
Mi caldo, verde también, estuvo en la cocción casi una hora y media, corto corto no fue, aunque tampoco concentrado. Lo que no he hecho nunca es hervir en él los espárragos. Tomo nota!!!
Curioso, por lo demás, que aquí estemos tú y yo comentando la receta sin hablar bocado de los vinos...
Mi siguiente va a ser ya un clásico de setas, de lo más sabroso que encuentre en el mercado en el momento de perpetrarlo. Allí caerá algún barolo o barbaresco, creo!
Saludos,
Joan

Jose dijo...

Hablar de las comidas es hablar de los vinos y de lo que les rodea :-)

Hay algunos espárragos verdes, que por su grosor, necesitan de un ligero hervor si queremos que no estén crudos pero mantengan su verdor y aun esas notas de frescura primaveral. Eso y que como decía antes: Aquí no se tira nada. Ese agua tiene el sabor de los espárragos. ¿Por qué no utilizarla para potenciar aun más esos tonos en el risotto? Pues dicho y hecho ;-)


En el capítulo setero este año le he dado más que el anterior, en las que apenas las probé. Hace poco se fue el Produttori de Barbaresco '06 con un guiso de patatas, costillas y níscalos.

Saludos,

Jose

Smiorgan dijo...

Como te cuida el amigo Don Rafael, eh?
Yo ya hace que no me pongo con un risotto, pero con los representantes italianos que madruan en mi cava, he de ponerme manos a la obra en breve.
Casualmente (o no tanto) ayer mismo descorché, disfruté, y casi me acabé, una botella de ese mismo Jeau 2010. Mis percepciones? Muy en tu línea, manzana verde, piel de ciruela y recuerdos como de cantos rodados mojados, quizá un suspiro de jazmín, acidez y frescor. Hoy probaremos que tal le ha sentado el día a lo que quedó y en breve mi post al respecto.
Ah, yo le hice entenderse con unos lomos de salmón con salsa de puerros y un revuelto de jamón y gambas (Jose, vuelve a salir el mar y montaña ;))
Saludos.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Bien hecho, caramba, y mejor dicho!!! Aunque yo me miro los calibres de los espárragos y según qué calibres van a la brasa o al horno directamente, pero no al salteado.
Y esa nebbiolo es genial para estas recetas! Para mi desgracia, ya sólo tengo 2007....
Joan

Jose dijo...

Hay muchos más mar y montaña de los que apreciamos en un primer vistazo. Fijate en eso que los mesetarios llamamos paella. Mal tiene que estar la cosa para que no mezclemos pollo, conejo, mejillones, gambas, mero y todo lo que se tercie :-)

Lo que ocurre es que algunas de esas uniones nos resultan algo más extremas que otras y las que comentabamos de jamón, o tocino, con cigalas, o carabineros, resultan más vistosas. O la que publiqué de manitas de cerdo, garbanzos y chipirones resultan más, quizá, extremas.

Saludos,

Jose

Mariano dijo...

Hablando de Barbaresco, me voy a la cata de Bruno Rocca. En un ratito. Mmm

http://www.enotecabarolo.com/catas/2012/noviembre/000082

Joan Gómez Pallarès dijo...

Me imagino muy bien el Jeau 2010 con un buen salmón, sí señor. De todas formas, confieso que el salmón casi solo me gusta ahumado o marinado en casa y ahí sí que no...pero desde hace unas semanas estamos cocinando mucho pescado al vapor en casa, como a la papillote pero con ese engendro del Lékué. Y un Jeau seguramente funcione con eso.
Saludos!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Además, Jose, cada tierra, cada clima, cada territorio tiene su tradición de mar y montaña. Incluso hay lugares de mar que casio no la tienen. Y lugares de montaña que la tienen bien viva pero con pescado en salazón. Y etc. Y no es fácil que coincidan. Ahora todo se difunde y conoce, pero todavía veo la cara de estupefacción (después de placer, conste) de unos amigos sevillanos hace justo diez años, cuando les serví en casa unas albóndigas de cerdo y ternera con sepia, más sepia en el guiso.
Y llevas razón, claro, en lo del arroz, aunque la tradición de la "mixta", mar y montaña, tampoco es tan antigua. Pero serlo, eslo!
DE todas formas, ha llegado un momento en que la tradición coquinaria ha sido superada por la imaginación y la capacidad de invención de la materia primera que cada cual tiene a mano.
Saludos,
Joan
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Caramba, Mariano, qué lujo!!!
Buen provecho!

Joan

Jorge Díez dijo...

Hacía tiempo que no leía una comida tan bien contada. Y qué apetitosa se hace. Además, justifica como nunca esa armonía de alimentos y vino, sobre la que en su día debatimos.
Una gran persona Rafa Bernabé. Todavía le reservo a mi grupo (de amigos) de cata el lote de vinos que me mandó hace unos meses.
Al margen, me han entrado ganas de probar ese Le Jeau.

Smiorgan dijo...

Le Jeau 2010, segundo día. Aparece la miel unida a la manzana, acidez aún mas fresca. Le hice compartir mesa en esta ocasión con unos huevos trufados con unas lonchas de 5J. De lujo!
Saludos.

Jose dijo...

Ciertamente la mesa une lugares que los kilómetros separan. Hay platos de un lugar que recuerdan enormemente, cuando no son iguales, a otros de los que distan por mucho.

No sé, Joan, si esa inventiva supera a la tradición. Quiero (necesito) pensar que no y que sólo es un instrumento a su servicio. Instrumento técnico y tecnológico, pero no sustituto. Lo bueno, y lo malo, de la tradición es que lleva su tiempo. Me pregunto de cuando en vez cuántos de los platos y las técnicas actuales realmente trascenderán en el tiempo y creo que estaremos todos de acuerdo en que la única forma en que la cocina trasciende es cuando se adopta en los hogares como propia.

Tradición... muchas veces me pregunto en qué estaría pensando el primer tipo que se comió un erizo de mar, una ostra, una seta. En qué pensaba el tipo que ligo un pilpil, un atascaburras. Qué resorte mental le hizo a alguien tener claro que con el faisandaje una pieza puede mejorar. Muchas son casualidades, pero otras sí responden a una búsqueda intelectual y que, con el tiempo, han llegado a ser tradicionales.

Saludos,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Buenos días, Jorge, lo mío no tiene gran mérito como contador de recetas. Pasé una parte de mi juventud traduciendo manuales de cocina de la antigüedad y cogí bien el método de la concisión y de cómo dirigirse al lector de cocina. Después, he pasado media vida leyendo recetarios y he entendido qué hay que hacer tanto como qué no hay que hacer...
Y eso, de vez en cuanto, suelto alguna receta por aquí. Me gusta hacerlo porque mi vida como gastrófilo/enófilo no es sólo una cuestión "pasiva", de sentarse a la mesa y pedir un plato. Lo que más me gusta es ir al mercado, pensar en un menú, comprar, cocinar, comer. Y, por supuesto, pensar en los vinos adecuados, encontrarlos y beberlos!
Los vinos de Rafa, bebidos y comentados en grupo, dan grandes alegrías, como él mismo! Y ese Le Jeau es un vino que no es todo terreno pero que da bastante juego. Realmente interesante, sobre todo por su precio! 15€.
Saludos,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Hola, S., veo que más o menos coincidimos también en cómo entra el vino a las 24 horas. Bien. Confieso, con todo, que no lo veo con trufa. Me hace pensar tu combinación y será cuestión de darle vueltas...una chenin sí la veo, claro, pero con los ésteres de los hidrocarburos más pressentes, con algo de botrytis con poco azúcar residual y, eso sí, el frescor y la viveza que la chenin pueden proporcionar a un vino envejecido con esas características. Vamos un Coteaux-du-Layon.
Pero atenderé a tu propuesta, por supuesto! Y veremos,
Saludos!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Buenos días, Jose,
lo que tú describes es, sencillamente, el método científico avant-la-lettre.. De hecho siempre ha sido así. Los tres primeros que comieron esa seta en el bosque y murieron, transmitieron, a su pesar al resto de pobladores de su zona, que esa seta era venenosa. El primero que la vio y no la comio, lo contó y ahí nació la transmisión de ese saber. Ensayo: error/ Camino cerrado. Ensayo: acierto: camino abierto. Empieza la transmisión y cuando ésta se consolida, la llamamos tradición. Con los erizos de mar, con las setas, con la carne de caza reposada unos días antes de ser comida para que sus fibras se ablanden. A veces es premeditado, sí. Tantas otras es fruto de la ocasión y de la casualidad, también. Pero siempre ha sido así. Y lo será, claro. Aprendizaje le llamamos también. Quien hoy está ensayando, errando o acertando, transmitirá y eso, algún día si triunfa, se convertirá en tradición. El problema de hoy es que casi todo ese proceso sucede al mismo tiempo! Por el 2.0, por la comunicación y las ganas de compartir, todo se hace sin pausa y sin capacidad de meditación y de reposar lo que se descubre.
Saludos!
Joan

Jose dijo...

... avanzamos tan deprisa, que apenas nos movemos.

Por otro lado, ¿tienes por ahí la receta de ese postre? Tiene un aspecto tremendo.

Gracias & saludos,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Eppur si muove...
En cuanto llegue a Barcelona y coja el libro de recetas con el que mi mujer trabajó, te la paso. Será mañana por la mañana.
Abrazo,
Joan

Jose dijo...

Ok, muchas gracias y tranquilo, cuando tengas un rato perdido, que no es urgente ;)

Saludos,

Jose

Jose dijo...

Y releyendo tus notas acerca del Le Jeau, así como las de Smiorgan, me he acordado del Les Pepinnieres de Pithon. ¿Le veis alguna semejanza?

Saludos,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Los ratos perdidos no existen per se, Jose. Me divierto fabricándolos!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Para mí no hay mucha semblanza, Jose. El vino de Jo Pithon es más delineado, menos maduro y proteínico que este de Les Pierres Seches. Aunque no he probado ningún 2010 de Les Pepinières...desde que Lavinia abandonó Barcelona, mi compra presencial de Loires y Champagnes interesantes ha caído en picado... Joan

Jose dijo...

Comprendida la diferencia que aprecias entre ambos.

Los del Loira los suelo comprar por internet.

Saludos,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Por pura necesidad, empiezo también a hacerlo últimamente. Pero me cuesta un montón eso de comprar sin tocar botellas... Pero qué remedio...

Marc dijo...

Espàrrecs, carxofes, vinagretes en general, salsa de taronja... molt interessant de trobar combinacions que funcionin per als "incombinables", que deia Lujàn. Perquè el tòpic fa que, al veure la foto d'entrada, primer arronsem el nas (i no per la foto ni per allò fotografiat, sino per les possibilitats de combinació).

Joan Gómez Pallarès dijo...

En François Chartier ens ha explicat amb raons allò que les sensacions i la intuició ja ens deien, Marc. Com sempre, cal seguir imaginant i cal seguir provant. I malfiar dels tòpics sempre, és clar!
Qualsevol "incombinable" té sempre més d'una possibilitat!
Salut,
Joan

Smiorgan dijo...

Hola Jose.
Yo no he probado el vino de Pithon, así que no puedo opinar.
Yo si compro cada vez más por internet. Por donde vivo, la oferta nacional es bastante aceptable, siempre que no te salgas demasiado de lo "establecido". Si quiero ir a buscar cosas más específicas, sólo me queda internet; y la verdad es que con gente como la de Coalla, El Sumiller y alguna más, voy muy bien servido.
Saludos.

Smiorgan dijo...

Obviamente mi comentario anterior debía comenzar con "Hola Jose y Joan" :/
Saludos.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Por favor, S., como si estuvieras en tu casa. Si algo me guste es que la gente hable entre si en el blog!
Saludos!
Joan
PS. Aunque yo sigo con eso del tacto de la botella...

Smiorgan dijo...

A mi también me gusta meterme en la tienda y rebuscar, mirar, tocar, comentar...pero he de reconocer que estoy muy a gusto comprando vía web. Puedes tener al segundo información de todo tipo sobre un vino, todo está al alcance de unos pocos clicks; en los sitios donde compro, si necesito asesoramiento más personalizado, me lo dan vía email o chat...en fin, para mí son casi todo comodidades.
Eso si, sólo repito en sitios que veo que me dan confianza en cuanto a la conservación del vino, transporte, etc.
Saludos.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Tienes toda la razón S., y vaya, yo te fichaba rápido para el asunto si leyera el tipo de elogio que haces de esta compra que, por supuesto, se impone, incluso en las grandes ciudades como Barcelona. Parece mentira pero yo alucino cómo aquí ya me es difícil encontrar tantas y tantas cosas que, por otra parte, no son rarezas para nada.
En fin, como bien dices y esto sucede en todo, hay que encontrar proveedores de confianza y actuar!
Saludos,
Joan

Smiorgan dijo...

Jajaja, no se trata de convencer a nadie, pero por ejemplo: si quiero comprar un Marqués de Murrieta, se que casi en cualquier sitio lo voy a encontrar. Pero si quiero un Morgon de Marcel Lapierre, o un Côte du Py de Piron, o algo de Coteaux du Layon, o incluso un Guímaro B1P o un Torna dos Pasás, pues en mi ciudad es difícil, así que, o me pateo tiendas (que también tiene su aquel, no lo niego), o me "pateo" webs.
Saludos.

Jose dijo...

Pues es curioso eso que apuntas Joan. Dentro de lo raros que somos para esto del vino las más de las veces tampoco es que compre uno cosas raras, de productores cuasidesconocidos o de añadas perdidas en la noche de los tiempos. Y sin embargo la compra vía internet es la más cercana de un modo realmente paradójico.

No te preocupes, Smiorgan, por el encabezado, que esto es como hablar en el salón de casa de Joan y es diálogo multilateral.

Saludos,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Y en la mía también, Elías, también. Que vivo en un espejismo de ciudad cosmopolita disfrazada, cuando la realidad es mucho menos estilizada!
Saludos,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Es la más cercana cuando sucede lo que describía Elías: cuando la página está realmente bien montada y te dan toda la información que te apetece tener antes de comprar. Digamos que si no hay tendero ilustrado a mano, por lo menos que las dudas te las resuelva la información que te dan. Y después, como en cualquier tienda de abastos, ya viene el tema de la provisión y de cómo te lo empaquetan y llevan a casa...eso no es problema menor, cuando de compras telemáticas se trata. Pero para nuestra suerte tenemos a buenos proveedores en este país. Y fuera también, claro.
Por cierto, ¿con qué te has comido ese bonito risotto?
Joan

Jose dijo...

En las últimas compras que he hecho por internet (obviando Amazon, claro), la compra era con la asepsia habitual, si bien el servicio ha sido de tú, con nombre y apellidos con alguien al otro lado. Correo electrónico, teléfono móvil o twitter. Hace, afortunadamente, más cercano algo que en principio es distancia.

Con el risotto no bebí vino, no tenía nada que me apeteciera con él y con la temperatura adecuada. Durante su cocina, sí. Iba picoteando unos rilletes de pato con pan de centeno y alcaravea (hecho en casa, claro) mientras echaba unos tragos del Amontillado Botaina. Tremendo vino; me ha encantado.

Saludos,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Pues creo que si hubieras seguido con ese amontillado, hubieras quedado la mar de bien...pero igual te ventilaste la botella en el antipasto!!!
Y sobre Amazon, sabes bien que han abierto tienda de vinos en internet. No sé nada todavía de ella, pero habrá que explorar sus posibilidades, ¿no? En los libros son de un eficaz que tumba...
Saludos,
Joan

Jose dijo...

Sí, lo lei hace unos díasl y he estado siguiendo el asunto con atención desde hace meses. La eficacia de Amazon, así como el equilibrio en los precios, debería avergonzar profundamente a toda la industria del comercio electrónico español. Y no lo pongo en mayúsculas, por que es gritar, pero su vergüenza sí debiera ser mayúscula.

La ineficacia mostrada en esta décadas en las webs de comercio electrónico, la inseguridad en la entrega, los costes y todos los etcéteras. Amazon les muestra y demuestra cada día que se pueden hacer las cosas bien o como las han estado haciendo estos otros. Que podrán poner todas las excusas que quieran, pero no son más que excusas para su profunda ineficacia.

Y el vino se fue en el aperitivo, pero es que sólo quedaba culín y medio ;-)

Saludos,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Ya me parecía a mí que tamaña maravilla no acompañara al arroz...Alguna razón profunda debía existir...
En fin...que tienes toda la razón. Cuando veo de dónde llegan los paquetes de libros de Amazon, sus centros operativos y su eficacia, sencillamente me admiro. A lo grande las cosas se hacen bien. El miedo a crecer bien paraliza a tanta gente por aquí...
Saludos y espero que esta tarde pueda ponerte la receta!!!
Joan

Jose dijo...

No te agobies con lo de la receta, cuando tengas un rato :-)

Y buff, llevo dando tumbos en esto de internet desde muy principios de los 90 y comprándoles a Amazon desde mediados-finales y siempre han dado un servicio excelente. Cuando después cualquier web-tienda, que dista apenas una centena, cuando no decena, de kilómetros de mi, no tiene más que excusas y nada de servicio y orientación al cliente, pues eso, causa vergüenza ajena.

Afortunadamente hay algunas, muy contadas, que están cambiando esto. Pero sigue siendo lacerante en un porcentaje exagerado de los casos.

Saludos,

Jose

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