26 noviembre, 2012

Cata de Capçanes en la Vinacoteca

Kosher Flor de Primavera 2001 a 2010
En la noche del pasado viernes nos reunimos unos cuantos amantes del vino para asistir a una gran sesión. Cata vertical, bien que segmentada, de dos de las etiquetas emblemáticas de una de las bodegas cooperativas de mayor prestigio en España, el Celler de Capçanes. La cosa tenía su mérito porque de alguna de las botellas elegidas quedan apenas seis ejemplares en el Cementerio de la bodega. El celler hizo un esfuerzo generoso y la Vinacoteca (con Àlex Férriz al frente) puso una organización perfecta, siempre atenta a los detalles, amable con la gente, generando información y propiciando un buen debate. Me gusta cómo hacen las cosas y me siento cómodo allí: sin pretensiones ni tonterías y al quite de cualquier cosa que puedas necesitar. Tenía yo grandes expectativas con alguno de los vinos de la noche, sobre todo de las cosechas 2001, 2004 y 2009. No salí defraudado en absoluto. Al contrario: me fui con la clara idea de que lo que encuentre de Capçanes del 2001, lo compraré. Y si tuviera dinero, me agenciaba con unas cajas de Cabrida 2004 y 2009 para que duerman la noche de los justos unos pocos años (sobre todo el 09).

Como no lo tengo, me conformo ahora con explicar cómo disfruté de las botellas que abrió y explicó a la perfección, con simpatía y muchos datos (incluso de detalles preciosos del día a día de la vida del celler), Xavier Castellet. Me gusta mucho el vino kosher de Capçanes. Tanto el Flor de Primavera como el Flor de Flor de Primavera (un Cabrida kosher, para entendernos, que tienen que buscar sin dudarlo). En la sesión, el protagonista fue el Flor, un ensamblaje básico y proporcionado, aunque en cada cosecha varía un poco, de garnacha y samsó, más un variable de cabernet sauvignon. Los vinos kosher siguen una muy estricta norma, aplicada por un rabino especialista (en este caso, David Libersohn), para que puedan ser consumidos por los practicantes de la religión judía. Lo que aquí interesa es bien sencillo: la práctica en el campo es ecológica y aunque no estén certificados, no pueden usar ningún pesticida ni herbicida ni tratamiento sistémico en los viñedos que darán la uva para el vino kosher. En cuanto a la bodega, no hay novedad: además de un muy estricto control (lo que es kosher, sólo se manipula bajo el control del rabino Libersohn), muy largas maceraciones a temperatura controlada, remontados diarios, doce meses en barrica kosher de primer o segundo año (cada vez más francesa y menos americana, aunque en 2001 debían estar aún al 50%), clarificación con claras de huevos kosher (ni pico de gallo ni huella de sangre) y reposo de tres meses en depósito de acero antes del embotellado.
Cabrida 2003 a 2009 Es el vino que ha puesto en el mapa al Celler de Capçanes. No se si es injusto porque es así por valores que poco tienen que ver con la tierra, pero es así. Hay Cabridas, por ejemplo, que se cuentan entre las mejores garnachas del mundo, pero se han colado en el mercado internacional casi a rebufo del Flor de Primavera. Ahí están los dos, ¡es lo que cuenta! Flor de Primavera 2001 resultó de lo mejor de la sesión. Una añada que lo tiene todo, madurez, buena fruta, equilibrio, lluvia y fresco cuando tocaba, calor en su momento...Una gran integración del vino con la madera, aunque en la primera media hora domina ésta. Después sale la fruta. Cacao, pimienta negra, mentolados, una personalidad arrebatatadora, fragante, naranja confitada, con garra y finura al mismo tiempo. Un gran vino. 2002 fue una cosecha más desgraciada, con mucha lluvia, fresco, poca diferencia térmica entre el día y la noche. ¿Lo mejor? Que la botella refleja muy bien cómo fue la añada. Un vino fresco pero con cierta atonía aromática, tanino redondo en boca y más fruta fresca, aunque plana, en nariz y boca. 2003 fue el año de los grandes, extremos calores, que Capçanes vivió mal. Bloqueo en las cepas, maduración irregular de la uva, mucha selección y no demasiada calidad. Uva pasa en primera instancia, alcohol punzante, vegetales como el ciprés, regaliz y cierto aire animal que no me disgusta. A pesar de todo es un buen vino, incluso con cierto frescor aunque el tanino de la madera, muy secante, se note desgarrador porque ésta tuvo que emplearse a fondo. 2010 es todo lo contrario, y más tras un 2003. Exhuberancia de una añada fresca, muy fresca, carga frutal enorme, cereza picota, casi violetas, y una garnacha que domina el panorama del vino más que en otros ensamblajes. Es como estar ante la puerta de chiqueros y que te salga de golpe el mogollón. Un vino para disfrutar ya porque no creo que sea de larga vida.

Cabrida, y así lo refleja la etiqueta, es de viñedos muy viejos (entre los 85 y los 105 años) que fueron pasto literal de las cabras en los años de depresión de la comarca, años 50 a 70 del siglo XX.  Incluso se comieron la madera...hubo que luchar mucho para recuperar esas tierras, pero se hizo y Cabrida, monovarietal de garnacha, empezó su vida en el mercado en 1996. La garnacha, a 500 metros snm, procede de suelos que actúan diversamente sobre la cepa, arcilla, granito, llicorella. Maceraciones de 28 días con gran diversidad de técnicas: depósitos abiertos, lagares, tanques. Inicia la maloláctica en tanque y la finaliza en madera siempre francesa (Nevers y Allier, de tostado medio). Tres meses de reposo, con ligero filtrado, en acero antes de embotellar. No estaba en la cata pero yo tengo en mi cabeza botellas de 1998, 99 y 2001 de este vino que me harían llorar de felicidad si las repescara. Cabrida 2003 se mostró bastante similar a su primo del Flor, aunque sin trazas de uva pasa. Tiene más fuerza, más potencial de fruta todavía por desarrollar y un tanino de la madera que todavía no se ha integrado del todo con el vino. 2004 fue, en mi opinión, el mejor de la noche junto con su hermano del 2009 (más por futuro que por presente) y su primo del Flor 2001. La fruta se percibe mejor en boca que en nariz, pero tiene un gran volumen. Es un vino muy garnachero, ya me entienden, para un perfil de friki de esta uva. Yo soy de esos...Tomillo, tabaco maduro en hoja, incienso, sarmiento, tiene recorrido y se afinará con más años. 2005 mostró un perfil mucho más discreto para mi gusto, más apagado y con unos taninos en boca rústicos y algo agresivos. 2009 fue una añada dura y cálida, con grandes oscilaciones térmicas y que pide paciencia para sus vinos. Quien la tenga, se verá recompensado...años hacen falta pero se le intuye ya a primer golpe de nariz, un potencial de fruta combinado con la mina de grafito, que no mostraban sus hermanos. La presencia de la maloláctica es muy notable todavía (ácido láctico por integrarse), pero su frutosidad y su profundidad podrán con todo, creo. Años para que un gran vino se exprese. Ningún secreto, ¿verdad? Fue una buena noche, sin duda, provechosa y feliz, gracias al Celler de Capçanes y a los amigos de la Vinacoteca.

18 comentarios:

Carlos Persini dijo...

Buenas Joan!!

Me alegro que lo disfrutaras. Por desgracia no pude estar presente, mi próxima paternidad me lo impidió, pero pude catar los vinos al día siguiente. Fantástico Kosher 2001, sobre todo en boca, algo maduro para mi gusto en nariz. 2002 creo que un escalón por debajo, pero también lo encontré muy interesante, con una buena evolución. En cuanto a los Cabridas, al día siguiente no había tanta diferencia entre 2004 y 2005, aunque el primero estaba algo más redondo, ambos en un gran momento de consumo.
Pues eso, me alegro que pasaras un buen rato. Y de paso, te recuerdo que tienes una excusa para volver; ¡el grolleau sigue aqui!!
Un saludo!!!

Smiorgan dijo...

Y exactamente ¿por qué esta bodega hace vinos kosher? Mas que nada por si tengo que eliminarla de mis futuribles.
Saludos.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Me llevé un Clos de Mez, Carlos, pero no el grolleau! Y dos castaños monastrell 2011, que saldrán en el próximo post!
Ya supuse que algún tema familiar andaría de por medio, porque la cata era en verdad interesante. Todo sea por la familia, Carlos. Y en cuanto a los vinos al día siguiente, me alegra coincidir con el 2001, aunque en la noche anterior lo único "negativo" (entre mil comillas) que daba era una ligera evolución.
Saludos!
Joan
PS. Por cierto, el CF de la Leflaive, realmente poco aconsejable...

Joan Gómez Pallarès dijo...

Pues exactamente, S., porque hace años el presidente de la cooperativa convenció al resto de socios de la oportunidad de negocio que, en el mundo entero, representaba adaptar una pequeña parte de las instalaciones a la producción de vino kosher. Le costó convencer a la gente de la inversión que era necesaria, pero hoy no se arrepiente nadie. Les va muy bien esa venta en todo el mundo y, además, ha relanzado el nombre de la cooperativa.
Por supuesto, no hay razón alguna para que elimines la bodega. Sean vinos kosher o no, para uno que no sea de esa religión, tanto da. Yo no soy judío y me los bebo tan ricamente. Como cualquier otra persona de cualquier religión. Sencillamente son vinos buenos. Y a ti te gustan los vinos buenos!
Saludos,
Joan

Laura dijo...

Hola Joan.

Qué buenas descripciones haces de las catas!!

Tu post de hoy no me podía ser más oportuno.

Casualidades de la vida, ayer tarde (antes de leerte, la actualitzación de suscripcion ha llegado esta mañana)buscaba un vino diferente para sorprender a unos amigos amantes del vino y con bastante experiencia como catadores. El caso es que sin saber muy bien porqué, no tenía referencias de él, me hice con el Flor de Primavera 2010 y ahora después de leerte pienso que valdrá la pena la experiencia. Lo cataremos el domingo. Ya te contaré.

Saludos!!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Hola, Laura! Y muchas gracias por tus palabras: intento que mis descripciones tengan una base objetiva, pero al final te dejas arrastrar un poco, cómo no, por las emociones y los vinos que más cosas te dicen. Y ahí, claro, los gustos personales pesan lo suyo...
Creo que váis a disfrutar mucho este 2010: es un vino de goce, de fruta bastante generosa y fresco.
A ver...
Salut!
Joan

Jesús Sanchez dijo...

Una buena nota de cata que ayuda mucho a la hora de tener que comprar vino

Jaume Aguadé dijo...

Hola Joan,

Vas tastar el Flor de Primavera 2007? T'ho pregunto perquè la setmana passada vaig obrir-ne una ampolla i vaig endur-me un bon desengany. No sé si és la meva ampolla o potser el 2007 no està del tot bé.

Salut!

Jaume

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, Jesús, por tu comentario sobre la nota. Pero si quieres hacer publicidad gratuita en mi blog no tienes más que pedirme que ponga el enlace de la tienda telemática que acabas de enlazar, y lo haré con mucho gusto. Como he hecho con las que me lo han pedido y ofrecen cosas que, en mi opinión, son de calidad. Todo lo que sea ayudar a vender vino, lo hago siempre. En parte, para eso estamos aquí: para ayudar a dar a conocer vinos y comidas a la gente.
Saludos,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Hola, Jaume! No, no va entrar al tast el Flor de Primavera 2007. Van ser 2001-02-03 (la gràcia va ser aconseguir ampolles de tres anyades consecutives) i 2010. 2007, ja ho saps, va ser una anyada complicada a la zona (tant DO Montsant com DOQ Priorat), amb pluja desigual, seca i a estones molt seca, amb moltes diferències tèrmiques però no a tot arreu. Ha produït vins històrics, moltgrans, com el Teixar 2007, posem per cas, i d'altres que...bé ja no descrius tu. Ahir, sense anar més lluny, vaig fer un tast d'un monovarietal de carinyena de la DOQ Priorat que sortirà al mercat aviat, nou i del que encara no puc dir el nom ni el celler. Però les vinyes són a uns 350 msnm, orientades a est i amb molt de sol. 2007 va ser, de llarg, el pitjor de la sèrie tastada, on la fruita es notava pitjor i on la fusta havia hagut de treballar més i en pitjors condicions.
En canvi, em sembla recordar (però ja no intento buscar la nota de tast...) un Flor de Flor de Primavera 2007 molt més interessant que el Flor de Primavera 2007 que vas obrir.
Salut! I per cert, en un dels propers posts, surts citat!
(una indicació teva de Mollet de Perelada, no dic més...)
Joan

Jaume Aguadé dijo...

Gràcies, Joan!

Aquests avatars de les collites formen part de les regles d'aquest joc.

Dient "Mollet de Peralada" ja dius molt...

Salut!

Jaume

Joan Gómez Pallarès dijo...

Sens dubte, és una de les gràcies! Vaig estar una vegada en un tast una mica frustrant. Una vertical d'un bon vi fet de manera biodinàmica. Hi havia sobre la taula deu anyades, deu collites...I pensava que hi hauria de trobar encara més diferències que en un altre tipus de vi, entre anyada i anyada. No va ser així, per a la meva frustració, com dic...
Aquell camí que tu vas explicar una vegada que anava fins a Banyuls...aquell!
Salut,
Joan

Smiorgan dijo...

Hola Joan.
No es el momento ni el sitio para entrar en detalles, pero mi pregunta no iba tanto por si "puedo" beber un vino Kosher (se que puedo) si más por si "quiero".
Saludos.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Pues entonces no entendí bien. Esa pregunta la puedes formular en público o en privado, por supuesto, pero en mi humilde opinión, la tienes que contestar en privado. Intuyo que es un tema muy tuyo, vamos.
Vaya, por lo menos yo no hablo de ese tipo de cosas (lo que intuyo de tus comillas, quiero decir, y con toda la precaución que hace al caso) en público en un blog de vinos, donde solo pretendo compartir mis sensaciones sobre botellas y guisos con quien quiere leerme.
Saludos,
Joan

Smiorgan dijo...

Efectivamente, amigo, y por respeto a ti, doy por zanjado el tema. Y te pido disculpas por haberme dejado llevar, pero en ocasiones hay cosas que me hacen saltar y superan mis bloqueos mentales. Lo politicamente correcto ya aburre. De nuevo, mis disculpas.
Peeeeroooo, tomo nota de tus sensaciones con los vinos :)
Saludos.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Gracias, E.
Joan

Jorge Díez dijo...

Tengo buenos recuerdos de cada añada de Flor de Primavera que he probado. Pedido la primera vez por mera curiosidad me ganó por su calidad, por el resultado en mis sentidos. Lo bebo -ya se ha dicho- ajeno a cualquier razón ritual, por supuesto, pero lo disfruté. Además, es fácil verlo en las cartas en Asturias.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Pues no sé si has probado el Flor de Flor de Primavera, Jorge. Es, como si dijéramos, el Cabrida pero en versión kosher. Monovarietal de garnacha de cepas muy viejas pero más ligero y con menos chicha garnachera que el Cabrida. Y además creo recordar que a un precio bastante más conveniente.
Me parece genial que los vinos del Celler de Capçanes anden por Asturias!
Saludos,
Joan

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