23 septiembre, 2012

Ribeira Sacra, Lalama 2008

Lalama 2008 Conozco esta bodega aunque no la haya pisado nunca. En mi último viaje a Ribeira Sacra estuve cerca, pero no llegué a la zona de Quiroga-Bibei, en los márgenes de este río. Es tierra que recibe menos lluvia que los viñedos del Sil y más cálida, también. En sus suelos domina la pizarra, aunque su composición es muy variada. Es una zona de la Ribeira Sacra, me atrevo a decir, que quizás mira más al Bierzo que las restantes, tanto por la orientación de muchos de sus viñedos (hacia el este, aunque las uvas de Lalama miran más al oeste) como por la variedad tinta dominante, la mencía. En cualquier caso, su influencia sigue siendo la atlántica y la mayor parte de sus viñedos se encuentran a una respetable altura sobre el nivel del mar (hasta los 700 m). Dominio do Bibei, lo confieso, me atraía tanto como no terminaban de convencerme sus vinos. Me interesaba el trabajo que hacían, bebía alguna de sus botellas (empezó su actividad en 2002, iniciativa brillante de Javier Domínguez), seguía esa primera excursión "fuori mura" de René Barbier (hijo y padre) y Sara Pérez (madre), intuía potencialidades grandes tanto en las uvas tintas (algunas plantas de más de 60 años), mencía, mouratón, brancellao, garnacha tintorera, que van a Lalama y Lacima; como en las blancas, godello, albariño, dona blanca, que van a Lapola y Lapena.

Me gustaban esas ganas de usar lo menos posible (vaya, hasta donde yo sé, ¡no lo usan!) el acero inoxidable (que, se mire como se mire, es el material menos natural en una bodega), a cambio de favorecer los fudres usados de distintas medidas, demi-huids, tanques de cemento y barricas siempre usadas (incluso a las nuevas les dan un paso de vino). Pero quizás no me convencía (a mi nariz y a mi paladar, vamos) esos 20 meses de crianza del Lalama con sus lías, en barricas de 300L y en fudres de 45Hl. Pensaba "serán las lías..." y "hay que tener más paciencia con estos vinos y darles más años de botella".  El vino no se filtra ni se estabiliza y la apuesta de la bodega es que, tras el embotellado, permanece en la casa otro año y medio. Hasta que llegué a este 2008... La bodega no da información de su cosecha pero en la DO se analiza 2008 como una añada muy buena, aunque la producción fue un 10% menor a la de 2007, quizás por los meteoros adversos en el período de floración. Pero el momento de la maduración fue muy bueno, septiembre seco y soleado y, aunque con menos uva, buena y en buen estado.

12,5% para tomar sobre los 15-16ªC. Nosotros lo tomamos, quizás, un poco caliente aunque no tengo la menor duda que el sitio en que lo hicimos y el plato que acompañó al vino (una extraordinaria hamburguesa de Angus en Caldeni), fue lo que me hizo dar la vuelta definitiva y caer, ya, a los pies de esta gente do Bibei y del vino que hacen. Ya me tienen entre sus incondicionales. Lalama 2008 es un vino expresivo, floral, alegre, con una fluidez y una amabilidad grandes. Tiene unos taninos pequeños, redondos y sin arista alguna. 2008 es un vino fresco, equilibrado y que se bebe, si sabes cerrar discretamente los ojos..., como un soplo de Ribeira en tu cara: fruta discreta, amable, cereza, violeta, pasto y arcilla roja. Con un poco de aire, el valor de esa mencía asoma con discreción pero, también, con persistencia. Me supo a vino clásico, a vino fino, a vino que vivirá muchos años y evolucionará (justo empieza ahora su carrera, aunque no sé cuántas botellas se han hecho de este 2008...) bien, muy bien.  Y todo esto por 15-16€ en tienda y 24€ que pagamos en el restaurante. Vaya, pagó, porque encima me invitaron...Un día perfecto y una bodega que, aunque todavía no haya pisado, considero ya entre mis amigas.

8 comentarios:

Mariano dijo...

Coincido plenamente. Es impresionante lo que mejoran los vinos de esta bodega añada tras añada. Todos ellos.

Como las composiciones de Lalama varían según la añada, las verticales son todo un festín.

Capítulo aparte merecen los monovarietales, el particular mouratón y el soberbio brancellao, de un viñedo de ensueño que, por cierto, sí has pisado... ;)

Abrazos

Joan Gómez Pallarès dijo...

La verdad es que he bebido y probado no pocas de esas botellas y pensaba que les faltaba un plus que, sabiendo quiénes son los que hacen esos vinos y las tierras de donde proceden las uvas, tenía que ir llegando. Ya lo está haciendo, sin duda. Voy a dedicarle un ratillo no lejano a los blancos, ahora, tras este Lalama 2008. Sobre el mouratón, por desgracia, no puedo hablar, no lo he bebido jamás. Sobre el brancellao, sí, y claro, como apuntas, me hizo una ilusión tremenda saber de dónde salía esa uva y pisar esos viñedos alucinantes. Esos, por cierto, no están orientados al oeste, sinó más bien al sursuroeste, ¿no?
Un abrazo,
Joan

RUBEN MORERA dijo...

Gran bodega, impresionantes los viñedos y vinos más que interesantes.....si pots tindries que tastar LAPOLA 2010, LACIMA 2008 y a dia d'avui LALAMA 2007.

Salut

Joan Gómez Pallarès dijo...

Moltes gràcies pels consells, Ruben! A dia de hoy, mi objetivo es Lapola 2010!
Salut,
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Siempre me ha gustado lo que hacía esta bodega en tintos, los blancos siempre me parecieron un peldaño por debajo que los tintos, pero es cierto que van mejorando.
He probado este vino en 05, 06 y 08 y como comenta Mariano van mejorando añada tras añada. Me gusta probarlos con años encima, este 08 probado en junio y en cata rápida me pareció un poco falto de integración, con aristas.
Sin lugar a dudas es una de la mejores rcp de vinos españoles
Desgraciadamente no tengo el gusto con los monovarietales.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Mi botella, Jorge, estuvo realmente espléndida, con una integración de todos los elementos del vino grande. Y una fragancia...Ahora iré a por algún blanco, aunque no con demasiados años.
Saludos,
Joan

Carlos Persini dijo...

Joan, si tu objetivo es un blanco, Yo te recomendaría más un Lapola 2009 más que un 2010. Mucho más redondo.

Un saludo

Joan Gómez Pallarès dijo...

Moltíssimes gràcies, Carlos, per la recomanació. Així ho faré!
Abraçada,
Joan

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