26 septiembre, 2012

Joc de copes

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Soy un friki del vidrio en el servicio del vino  (DRAE, avance de la 23 edición, en las tres acepciones que la que Fija acepta) y estoy firmemente convencido de que el material, la forma y la fabricación de copas y decantadores modifica la percepción del vino que tomamos o servimos con ellas. Lo he podido experimentar muchas veces, tanto en positivo como en negativo. Puedo admitir, incluso me puede hacer sonreir, que una marca decida hacer un guiño al consumo popular del vino proponiendo en su establecimiento el porrón como decantador "avant-la-lettre". Pero si me ponen un vino que necesita de veras decantación en un porrón, yo me levanto y me voy. Me gustan las formas adecuadas, me gusta que alguien se pase días, semanas, meses experimentando y probando cómo beber mejor un priorat, un burdeos, un mosela o un cornàs. Me gusta que un industrial trabaje con esa persona y sean capaces de llevar a la fábrica esas ideas. Me gusta comprar todo tipo de copas y de decantadores y hacer experimentos/experiencias para sacar mis propias conclusiones. Me gusta la elegancia de los decantadores y, en la medida de lo posible, me gusta que cada vino tenga su mejor copa y que cada copa encuentre su vino. De veras: aunque no los usara (que no es el caso), soy capaz de pasar horas mirando copas y decantadores en una tienda especializada. Si en vinos, soy un "geek", en vidrio (y otros materiales) soy un friki.

Sentada la afirmación y asumida la patología (lo que acabo de ahorrar en médicos...) , todo esto...¿a cuento de qué viene?  Muy sencillo: mi revista de cabecera en temas de gastronomía catalana, Cuina (no, no me pagan por escribir esto, más bien pago yo que, con mucho gusto y provecho, estoy suscrito desde el número 1) propone para el próximo día 4 de octubre en un céntrico local de Barcelona, un "Joc de les copes". En colaboración con Matamala, Riedel y Vila, la revista va a demostrar de forma empírica cómo la elección de una copa u otra modifica y mejora la percepción del vino que bebes en ella. No se trata de una convocatoria de frikis, conste, porque nosotros ya estamos convencidos. Se trata de una convocatoria abierta a cualquier curioso que se sienta un poco Santo Tomás, como pensando "estos, claro, frikis, qué tonterías dicen y hacen con las copas de vino". Vengan (yo, aunque sea de los que ya puso el dedo en la llaga, estaré), experimenten y convénzanse. Creo que lo pasaremos en grande y, además, lo haremos con vinos (y sus hacedores) que forman parte de mi cabecera de imprescindibles: Alemany-Corrió, Pardas, Colet y Lustau. Ahí es nada...

10 comentarios:

Individu Vins dijo...

Bones!

Me encanta el asunto 'copil' jejeje
Me encantan las copas y los decantadores.

Como con cualquier afición/obsesión, igual que con el asunto audio/video, siempre hay un dato que me atormenta...en el caso de las copas es el porcentaje de plomo. En fin, cosas de las rarezas.

Anoche me tomé un Viña Herminia 1975.
Me hizo ilusión beber algo sólo un año más joven que yo (por aquello de ver quién se conserva mejor).
Tres minutos de dedicación para sacar un corcho en estado sospechosísimo, y 15 minutos pensando y probando en qué copas tomarlo jajaja
Al final, me decidí por unas copas de Brandy de Spiegelau que me tienen el corazón cogido.

A todo esto, el vino, sin ser algo con qué perder la cabeza, tenía el encanto de estar en perfecto estado terciario de revista.

Salut, company!!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Casi seguro que intuiste, por el corcho y el color del vino (aunque por su edad, parece que estaba bien), que necesitaba tanta ventilación como concentración para extraer lo bueno que quedara del vino. La elección de la copa de brandy de Spiegelau puede parecer algo sui generis pero lo que es el recipiente seguramente te dio ese plus de ventilación y de verticalidad en la extracción/captación de las moléculas de ese vino, las que quedaran...
Seguro que tú estás mucho mejor!!!
Yo me decidí ayer, tras ver cómo van a ir las cosas los próximos meses, por un gran Coulée de la Serrant de Nicolas Joly del 2008. Ya es un buen vino pero pesa demasiado todavía ese 15% de alcohol. Con unos años de botella, creo que será una de las buenas añadas de Joly, realmente.
Yo elegí las copas altas de Mikasa (antigua Mikasa, todavía tengo!) para vinos blancos que van muy bien para Loires con poderío.
Salut!
Joan

Individu Vins dijo...

Sí, ese Coulée 2008 pesa mucho, pero estoy de acuerdo, creo que será de las buenas de verdad.
Yo reconozco que aunque aún no esté, de vez en cuando me doblo alguna, especialmente si quedamos entre amigos y abrimos 08 y 09 de coulée y del hermano pequeño todo a la vez y hacemos bailar las copas.
Es curioso que el 2009 (con un porcentaje de botrytis muy inferior) resulta ya más bebible, especialmente para los que no están muy acostumbrados (o no les acaba de hacer el peso) a lo que tú bien llamas Loires con poderío.
Salut!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Joly tiene mucha fe en este 2008 y cree que en los días adecuados y en los momentos precisos (ay, ay, que me estoy metiendo donde no me llaman...estoy leyendo precisamente ahora la parte del libro de Goode-Harrop que habla de biodinámica!) este va a ser un gran vino, un vino de fuerza y de luz. Ayer era un día, en ese sentido, nefasto para abrir esa botella, y salió solo la fuerza de esa uva, casi agresiva. Unos días abierta la botella, le darán otra dimensión, pero sin duda necesita tiempo. 2009 es más accesible, sí.
Salut,
Joan

Jose dijo...

Tengo más respeto por la RAE que, prácticamente, por ninguna otra institución. Como en todo soy subjetivo y observo como algo razonable la inclusión del término 'friki', así como el 'tuiteo'. Me recuerda a que hace una década o algo más escuchaba como habitual el término 'emailieren' para indicar en alemán el envío de un correo electrónico.

Sigo, no obstante, objetando de manera activa a la anterior revisión que me parecía más una propagación y constatación de la incultura que reflejo de una lengua. Lo indistinguible de los 'sólo' y 'solo' en los libros y demás escritos desde la fecha me hace releer demasiadas frases para comprender qué están diciendo o intentando decir.

Con respecto al coperío, con el tiempo he seguido reduciendolo a lo esencial tras la primera etapa de entusiasmo. Un par de tipos de copas y listo. Unas "balonosas" del Ikea para los vinos jóvenes y rosados sencillos y las Spiegelau Authentis para lo demás. También tengo alguans Spiegelau para los espumosos, pero con el tiempo he visto que los aprecio más en la Authentis.

Saludos

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Como en todo, Jose, hay que seguir la norma hasta que topa con tu criterio. Si éste es sólido y bien argumentado, como el tuyo es, no hay academia que pueda con él. Lo del "friki" ha sido una pequeña provocación por mi parte. En efecto, pensé "se habrán atrevido?". Y sí! Y lo puso, junto a las comillas para el "geek". Una manera tonta e inocente de divertirme. Con los acentos, en cambio, no se juega, sobre todo en Francia y aquí. Y si introduce elementos de confusión, menos.
En algunos grandes sitios del vino han hecho como tú, Jose: Monvínic, por ejemplo, tanto por razones prácticas como por una cierta idea de que con tres o cuatro mínimos comunes denominadores ya puedes cubrir el espectro de casi toda la variedad. Yo sigo con mi frikismo recalcitrante aunque algún día, cuando quite todos los cuadros de las paredes y me desprenda de todos los libros que no voy a releer jamás, quizás me quede con tres o cuatro tipos de copa básicos. "Getting down to the Essentials. " Una manera de ser y de envejecer, en mi caso. Todavía me falta algo para eso...
Saludos,
Joan

Mariano dijo...

Desgraciadamente yo también he asumido la patología y lo que ahorro en médicos me lo gasto en copas. Algo, dicho sea de paso, mucho más placentero.

En estos últimos años creo que he pagado la Universidad del vástago del Sr. Riedel.

Si atrapo un pinot, una chardonnay, un CS, un syrah o un riesling le aplico su copa, pero lo que más me gusta es el experimento con lo que no tiene copa. La mayoría de los tintos galaicos me entran de maravilla en la Pinot Noir, así como lo mediterráneo (sobre todo Priorat) en la Syrah. La riesling es muy interesante para jerez, y para albariños jóvenes, pero esos otros que tu y yo conocemos, van de miedo con la PN. La tempranillo me encanta con champagne, y a la cabernet todavía me falta pillarle el punto... ¿alguna sugerencia más?

Joan Gómez Pallarès dijo...

Yo a la CS le doy siempre una copa de Burdeos o, lo que es casi lo mismo, una de Priorat. Mi preferida para ambas es la que se inventó para Zwiesel 1872 Roger Viusà, de los grandes someliers que ha dado este país. Su copa Priorat es genial para cualquier CS, en mi opinión. Yo no uso la copa de PN para los vino de por aquí, más bien la copa de Côte Rotie, Cornas, Montsant que es la que pega de miedo con la syrah. Como genérica va bien la de Zinfandel/Chianti de Riedl, aunque siempre depende de la antigüedad de la añada, ya si por ponemos pejigueros...
Me vuelvo a lo mío...
Abrazo y feliz estancia!
Joan

Unknown dijo...

Por curiosidad, has probado las Gabriel-Glas? Las estoy encontrando cada vez en más restaurantes, pero me resulta difícil de creer que una copa pueda ser excelente en todo.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Desde septiembre de 2012 a marzo de 2017 he evolucionado mucho, me he movido para quedarme, ahora mismo, en otro Glass, que es el Royal: Royal Glass está en todo lo que bebo en casa junto con Zaalto. Elijo en función de lo que sé del vino. Si no sé nada y es la primera vez, entonces Rpyal Glass.
Saludos, No sé quién
Joan

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