07 septiembre, 2012

Et in Arcadia ego?

Tamadaba desde La Degollada
Hoy tenía la intención de publicar un post distinto. Pero el día a día se impone y la urgencia de las noticias se muestra intratable. No hay quien quiera pararla. ¿Nadie, nadie? En algunos pequeños rincones (y no solo de la península armoricana...), algunos resistimos. No voy a hablar de Rajoy ni de Merkel ni del 11 de septiembre en Catalunya ni de Mas ni de la compra masiva de bonos que los expertos llaman "neutralizada". Pienso mucho en Tolkien estos últimos tiempos. Y en Goscinny y Uderzo. Las circunstancias les unen, para mi gozo y para mi pesar. Algunos resistimos, sí, pero Sauron y Mordor están venciendo y las tinieblas cubren ya la Tierra Media. Solo en casa por primera vez en mi vida adulta. Solo de verdad. No circunstancialmente solo. Un hijo se va hacia el sur. Otro parte a un cercano oeste. Mi santa se concentra en su trabajo (se va hacia el sureste cada mañana). Y yo, solo, ante el ordenador, miro al norte y pienso en la resistencia activa. En cómo, rodeado de temibles y entrenadas legiones, de babeantes y hediondos trolls, voy a sobrevivir. El camino es sinuoso (cruzando el parque de Tamadaba, en la foto superior) pero está en uno mismo. Leer, aprender, viajar, beber, comer, escribir, contar. Ser mejor y compartir. Esa va a ser mi forma de "combate".

Et in Arcadia ego? No me siento así. De nuevo septiembre. Una nueva etapa de mi vida empieza en septiembre. Otra vez. Las partidas, las ausencias, no me sumergen en la tristeza, pero (como bien dice una querida amiga) me dejan en la melancolía. La soledad no es un paraíso, te visite o no la Muerte. No me siento en una reencontrada Arcadia (he estado allí varias veces)  por el hecho de estar solo y disponer de más tiempo para mí. Pero tampoco es una desgracia. No huelo la sombra de la Muerte, aunque las siluetas de los dragones de Sauron  se intuyan en el cielo claro de Barcelona.  Presiento la oportunidad de poder hacer las cosas que quiero hacer como las quiero hacer. Es la hora de aprovechar la ilusión por un nuevo aprendizaje. Es la hora del viaje, interior y exterior, para conocer a fondo el mundo del vino que más me interesa, en España. Viajaré, hablaré, entrevistaré, escucharé, miraré, leeré, fotografiaré, beberé, comeré, sacaré mis ideas, las contaré. Por supuesto, no dejaré de lado mis otros amores habituales (Italia, Francia, Alemania, Austria, Portugal, Suiza; empezaré también con Grecia), pero mi concentración estará en España. Es la hora de la viticultura y del vino, de la naturaleza hecha arte a base de sudor, de las cepas que hacen crecer tus pies hacia sus raíces.

¡Es la hora del vino, tonto! Anteayer, Carlos Maribona (@salsadechiles) publicaba una bonita foto de François Mitjavile en su Château Tertre-Rôteboeuf, Grand Cru de St. Émilion. "Uno de los grandes" apuntaba Maribona, con "vinos clásicos para dormir mucho tiempo". Añadía Santiago de Coalla (@CoallaGourmet) que "bebí un 2005 con amigos hace unos meses...espectacular".  Yo confesé tener  un 2005 y mi voluntad de hacerle dormir el sueño de los justos. Pero Santiago (como antes había hecho ya Ramón Coalla con otro Rôteboeuf) me puso la mosca tras la oreja: "si me pudiera permitir otra botella, no creo que resistiera mucho".  Alguien objetará "qué va a decir éste, si lo vende". Pero yo contestaría que Santiago vive el vino al margen, casi, de las ventas. Me levanté y le hice caso. Susurré "perdón" a la botella. Y la abrí. Tertre Roteboeuf Saint-Emilion Grand Cru 2005. François et Emilie Mitjavile, botella número 12048. 14%. Sin decantar. Abierta media hora antes de empezar a beber. Copa Priorat de Roger Viusà para Zwiesel 1872. 15ºC. Qué vino tan serio y profundo. Tan medido todo, tan bien puesto todo: madurez, fruta, madera, afinación, reposo en botella. Tanto Santiago como Maribona llevan razón: ahora, este vino es un guante casi perfecto, al olfato y al paladar. En diez años, su estructura será más liviana aún, más ligera. Ahora es un vino como ese aire, todavía denso aunque ya algo fresco, de septiembre.

En unos años será una suave brisa de otoño. Acariciará y calentará, pero no quemará. Refrescará sin transmitir frío. Cedro bruñido. Eucalipto en flor. Compota de cassis. Penetrante. Envolvente. En boca tiene una fluidez arrolladora. Y caudalías: casi no recuerdo  la última vez que bebí algo tan intenso y, al tiempo, tan discreto. La cabernet franc apenas se nota. Queso curado al vino. Su corteza. Láctico y, al tiempo, frutal. Tomillo y laurel. Clavo de especia y grafito. Le devuelve todos los sentidos a la merlot. Al final, notas un tanino que todavía conserva alguna arista, que está por pulir y piensas ¿me habré equivocado?  No. Esta hora a solas entre los Mitjavile y yo ha merecido mucho la pena. ¿Es un vino para compartir? Por supuesto. Como todos los grandes vinos. Pero la hora que hemos pasado solos en casa ha sido de las mejores de los últimos tiempos.  Este vino me ha emocionado como poquísimos priorats y borgoñas han hecho; me ha hecho beber sin pensar (hablar no podía, claro...), por completo concentrado en él, con él;  y me hace pensar que el tiempo que vivimos, por muchos senderos que nos haga andar, acabará llevándonos a un mar soñador (foto inferior, el Atlántico, cuando llegas a la la Punta de la Aldea, en Gran Canaria). Con vinos así será mucho más sencillo, por supuesto. En la ruta ¡de nuevo!
Punta de la Aldea, costa norte de Gran Canaria PS. Con el paso de los días, esta merlot adopta casi la seriedad y complejidad de un cartujo.

41 comentarios:

biodinamicos del sur dijo...

Hola Joan.
Así estoy yo, después de muchos Septiembres “de vuelta al Cole”. No bebo esos vinos maravillosos de los que hablas pero estoy empeñado en hacer un vino que se pueda beber.
Que te vaya bien en esta nueva etapa, yo estoy en ello.
Un abrazo
Antonio S.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Antonio, estoy seguro de que lo beberemos y nos emocionaremos. Después de seguir tu periplo, nos veremos antes de lo que crees!
Un abrazo,
Joan

Jose dijo...

Todo lo soporto... menos la tentación.

Saludos,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Estamos igual, Jose. Siempre me apetece caer.
Saludos,
Joan

biodinamicos del sur dijo...

Eso espero Joan.
Antonio S.

Individu Vins dijo...

Bienaventurados los que se encuentran solos al abrir un gran vino porque...
Porque a mí no me dejan solo nunca y al final apenas me quedan unas gotitas!

Un post preciòs, company!

Santiago de Coalla dijo...

Qué bonito el artículo. Me ha encantado (qué voy a decir yo...) comprobar que la emoción que uno siente con una botella de vino puede tener réplica en otra persona. Es la emoción la que nos mueve a muchos a encontrar el momento para compartir una determinada botella de vino. Qué difícil es transmitir esa emoción cuando no puedes llevar a los clientes a esa esquina mágica del jardín de François, o cuando te faltan las palabras para transmitir la belleza y la valentía inherentes a determinados proyectos vinícolas.

En una ocasión, compartiendo mesa con un viticultor, su mujer me decía que teníamos que contar lo que había detrás del vino. Cuánta razón tenía, pero qué difícil es porque el cliente que no ha estado en ese viñedo o en esa mesa de la cocina... sólo tiene lo que hay en la copa como elemento de referencia...

Smiorgan dijo...

Como tantas veces, Joan, leerte es una fuent6e de inspiración, reflexión y sabiduría.
Sobre la tentación...caigamos, caigamos...hagamos caso a Wilde.
Ayer tuve que resistirme duramente (una maldita cefalea que me taladraba la cabeza me lo desaconsejaba), para no echar mano a algo de lo que llegó a mi casa el martes por la tarde. Viejos conocidos de el dueño de esta casa y de sus lectores: Morgon 2009 de Lapierre (sin sulfitos), Crozes-Hermitage 2009 de Graillot, Domaine Aubert et Paméla de Villaine La Fortune 2009...
Totalmente de acuerdo con lo que dices de Santiago vive el vino. Y es una de las personas por la que me dejo aconsejar sin dudas.
Saludos.

Vicente Vida Lanzas dijo...

Si es un vino para compartir, lo tendré que probar (perdóname el chiste fácil).
No estoy de acuerdo en que todos los grandes vinos sean para compartir. Al menos, para mi hay vinos de meditar, que necesito beber y saborear en soledad, proque es ahí donde entregan todo lo que llevan.
Recuerdo un buen oporto, un Dalva vintage 1978, que bebí poco a poco en momentos de tranquilidad. No creo que lo hubiera disfrutado de otra forma.
Saludos
Vicente

Joan Gómez Pallarès dijo...

Caramba, I.V. (F.), muchas gracias. Aunque yo, como ya he dicho en el post y comentaré ahora en la respuesta a Vicente, siempre prefiero compartir antes que beber solo. Digamos que esta botella la abrí solo pero después fue compartida, por supuesto. El problema es, quizás, que tú sueles tener a demasiada gente alrededor!
Salut,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Es cierto, Santiago, que para entender de verdad un vino es bueno conocer los lugares y las personas. Pero yo soy de los que piensa que la copa dice mucho, mucho. Como decía Cicerón, solo hacen falta orejas para escuchar! Eso sí: si la copa y la botella me dicen tanto como es este caso, tengo casi la necesidad de intentar conocer a los que han hecho el vino. El lugar lo he pisado y recorrido en coche unas cuantas veces, aunque no exactamente los viñedos de los Mitjavile (porque también tienen en Castillon y en Côte de Bourg, no?).
Todo se andará!
Ahora parece estar muy de moda criticar a quienes decimos todo lo que creemos que hay que decir sobre un vino, sean cosas técnicas (cuando corresponde) o más desde las vísceras (como éste es el caso: que la gente sepa que Mitajvile solo usa Radoux no era, quizás, muy significativo en el artículo y, casi, estorbaba algo al tono que quería dar al escrito). Escribiré un día de estos sobre el tema porque ya estoy hasta las narices: el pensamiento vano, débil, líquido ha llegado al mundo del vino y ahora parece ser que los culpables de que los jóvenes no consuman vino somos los que comunicamos sobre él sin hacernos entender.
La cosa viene, claro, por lo que dices sobre las palabras que son necesarias para describir un vino: las que toquen , sencillamente, sean muchas, sean pocas, sean más o menos técnicas. Me han encendido algunos comentarios recientes y un artículo de hoy en La Vanguardia.
Volveré sobre ello. Pero lo que me interesaba remarcar es, al hilo de todo esto y de tus palabras, que la copa ya dice mucho, aunque no todo, claro.
Muchas gracias por tus palabras!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Pues fíjate tú, S., que si tomas el Morgon sin sulfitos igual te va bien para la jaqueca!!! Los otros, quizás no...En cualquier caso, esos buenos vinos mejor es tomarlos en plenitud de condiciones: lo mío no llegan a ser jaquecas, pero sí fuertes dolores de cabeza muy de vez en cuando. Y las percepciones quedan como dormidas.
Los otros no, pero el Morgon no tardes mucho en tomarlo...
Saludos,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Incluso esos vinos que comentas, Vicente, los prefiero compartidos que solos. Uno puede hasta acordar "cinco minutos de silencio", aunque ni eso suele hacer falta. Cuando compartes una gran botella de ese tipo (generosos, licorosos...), el silencio se hace solo alrededor de la mesa. A mí, eso, todavía me emociona más.
Y yo he aprendido mucho de la generosidad de gente que tenía botellas muy importantes y que decidió compartirlas. Mis amigos lo saben: todas mis botellas son para compartir. Ahí no hay reservas.
Saludos,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Tengo el plan de hacer un largo viaje para conocer y hablar con la gente, Antonio. Espero que podamos vernos y beber un buen vino tuyo!
Joan

Smiorgan dijo...

Lo mío no son jaquecas, ya te contaré.
Sobre los vinos, este fin de semana no creo que caiga ninguno, porque esta noche ya tengo un curso/cata Rioja/Ribera, mañana comida festiva con amiguetes a la que llevaré otras cosas, y el domingo a pasar el día en algún río con la caña y las moscas...la última salida de pesca de la temporada.
Pero cada vez que paso por delante de la cava...el Morgon me llama...
Saludos.

Santiago de Coalla dijo...

François es propietario de Tertre Roteboeuf en Saint Emilion y, efectivamente, de Roc de Cambes en Côtes de Bourg. Las dos propiedades se cultivan y los vinos se elaboran, siguiendo las mismas directrices. Luego es el terroir el que dicta que TR sea un vino de más calidad. François tiene una filosofía de cultivo de la vid muy peculiar y casi que a contra-corriente. Busca un tanino degradado resultado de vendimiar en un momento muy concreto, en el que la piel de la uva está "a punto" de arrugarse, pero sin llegar a hacerlo. A pesar de lo que esto sugiere, no se buscan extracciones muy fuertes, y los vinos tienen una suavidad de terciopelo (por el tanino) sin resultar alcohólicos o cálidos en la copa.

Un Roc de Cambes 2009 me parece una compra muy interesante para conocer el estilo Mitjavile sin necesidad de gastarse un dineral (que es lo que cuesta un Tertre Roteboeuf). Tampoco es que Roc de Cambes sea muy barato para ser un Cotes de Bourg.

Domaine de L'Aurage es, efectivamente, parte de la familia Mitjavile, en concreto de su hijo Louis.

Espero no haber entrado en "modo venta" (sólo pretendía aportar a la conversación). Si consideras que algo de lo he escrito es inapropiado, borra sin cautela.

Tanto hablar de François me va a hacer comprar una botella de Roc. La tentación...

Abrazos.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Sobre los otros dos no digo nada, pero al Morgon del 2009 no le daría yo mucho respiro...
Buena pesca! Y vaya, no es por nada, pero si te llevas o comes un buen desayuno y lo aderezas con el Morgon, picará de todo...
Joan

biodinamicos del sur dijo...

Claro Joan, aquí estamos, tú avisas.
Antonio.

Joan Gómez Pallarès dijo...

En efecto, he leído, Santiago, que la vendimia que hace F.M. es tardía. Eso puede ser más o menos peligroso en Saint Émilion, pero en Côtes de Bourg, con el río y el mar tan cercanos, y esa tierra...Tiene mucho mérito hacer vinos que sean realmente interesantes y frescos en esa zona. Normalmente la merlot pesa mucho en paladar y en nariz allí. Yo he probado bastantes en mis estancias en un concurso que se hace, precisamente, en el Liceo de Bourg en Gironde, aunque nunca el Roc de Cambes...
Ya sabes...no te prives!!!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Si todo va según lo previsto, ya te pondré unas letrillas, Antonio!
Joan

Èlia dijo...

Joan! el meu professor estimat i el meu guia preferit per perdre'm entre els laberints d'Horaci!
com estàs? fa temps que et segueixo la pista, no et pensis que t'he abandonat!
el post d'avui m'ha tocat d'una manera especial, saps? primer, perquè has descrit tan bé aquesta barreja de malenconia i soledat del setembre... i perquè com bé dius, comença una època nova!
no tot està perdut, saps? els joves encara ens interessem per les llengües mortes, pels autors antics, per la pintura clàssica i la poesia. Encara ens agrada menjar bé i beure bons vins, gaudir de la bona vida!
anims, que no tot són mc donald's, ni pelis de hollywood, ni coca-cola ni música techno...
Tots busquem la manera de tirar endavant! i tu ets una persona fabulosa i escriuràs uns pots magnífics sobre vins que ens deixaran a tots amb un pam de nas.
ALtres, ens decantem pels dolços! Acabo de començar un curs de pastisseria a la Hofmann que em tindrà ocupada fins el juliol i que és el meu somni fet realitat! m'ha costat arribar-hi i ara he de treballar dur per ser la millor i apendre tot el que pugui! perquè això és la meva passió... sento que per fihe trobat una cosa que m'emociona i a la que dedicaria les 25h del dia... :)
quan obri una pastisseria vindràs a veure'm?

un petó molt i molt gran de la teva pastissera lletraferida preferida!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Èlia estimada, el teu nom va ser profètic. Ho vaig saber des del moment que vam començar a treballar Horaci. Il.lumines els llocs per on passes. I el temps que vam treballar junts (amb la teva inseparable Judit, una altra crack), vaig saber què era disfrutar en el meu treball de lector, compartit!, d'Horaci. Les dones que poseu passió en les coses que feu (això de les 25 sobre les 24) sou les que m'agradeu de debò. I el que vas fer aquell curs va ser memorable. I el que vas recomençar a fer des d'aquella nit de comiat a Sabadell, m'agrada tant com m'impressiona. No sé si vaig poder dissimular prou la meva alegria, però en aquell moment jo ja estava prou madur com per no només acceptar, sinó també fer-me còmplice immediat de la meva milor estudiant que, d'un dia per l'altre, em deia (encara en veu baixa), que deixava diguem la pràctica activa de la filologia clàssica, per passar a la de la cuina. Em va semblar tan genial que encara xalo ara. Reinventar-se, reconèixer-se, retrobar-se i submergir-se en l'aprenentatge nou del que sigui: no hi ha plaer més gran. I tu no pares de fer-ho. I jo, sincerament, tampoc! És la sal de la vida. Les capes de la parmiggiana di melanzane en que convertim les nostres hores i dies van pujant i cada dia fan que la recepta sigui més saborosa. Sembla que totes elles siguin el mateix, però no...sempre hi ha petites novetats. Ara, amb la Hofmann, comences una capa nova on, a més dels ingredients habituals, hi estàs posant ja una mica d'alfàbrega fresca (aromàtica, atractiva, poderosa) i una mica de pebre acabat de moldre (poderós, complex). A mig curs, potser, pensaràs que el tomàquet fresc pot ser reemplaçat pel gust punyent d'un bon tomàquet sec...Estic segur que el resultat serà saborós, delicat i intens al mateix temps. Com ets tu.
Tu també saps (alguna vegada, quan eres a Gràcia en vam parlar, encara que al final no et vaig dur a la meva pastisseria grega preferida...) que els dolços són la meva perdició. Qui fa bona pastisseria, ja sap que em té als seus peus. I no n'hi ha tants en aquesta ciutat. Que m'agradin de debò els comptaria amb els dits d'una mà...Tu seràs una d'elles i obris botiga on l'obris, o surtin els teus pastissos d'on surtin, em tindràs a la porta des del primer dia. I parlarem de com combinar sabors i gustos entre els teus dolços i els meus vins, també dolços, una de les tasques més complicades que hi ha...Els vins dolços són una de les meves grans passions i trobar-hi pastissos (o al revés) no és tan senzill.
Com que omnis una manet nox i la d'Horaci no és exactament la mateixa que la de Catul (tu ho saps bé), no cal tenir pressa per fer-se immortals. Correm però no tinguem pressa.
I trobem-nos, per favor. Ens escrivim un mail.
Et tu obstinata, carissima mihi, perdura et uale!
Joan qui et Iohannes

Smiorgan dijo...

Uy, que tontada. Resulta que el Morgon es 2010. Un añito menos, mas tranquilidad no?
Saludos.U

Joan Gómez Pallarès dijo...

Sin duda, S., pero recuerda que si te apetecen esas trazas de carbónico que suelen tener los morgons de Lapierre (y a mí me apetecen mucho), tampoco es cuestión de alargarse mucho más...
Saludos,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

M'avergonyeix gairebé la meva poca destresa en el teclat...i això que la "v" sigui al costat de la "b", em mata...A la resposta a l'Èlia, s.v.p., ja sabeu què heu de corregir al final...
Salut,
Joan

compravinoonline.es dijo...

Bonita pagina, pasaremos por aquí mas veces.
Saludos!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Bienvenidos y muchas gracias Cuando ustedes gusten, aquí estaremos.
Saludos!
Joan

Enópata dijo...

Felicidades por tus notas de cata tocayo. Considero que debemos hablar del vino tal y como lo sintamos en nuestro interior, sin cortapisas y sin autocensura, e incluso sin tener en cuenta esa corriente "barralera" que nos acusa injustamente de la bajada del consumo del vino y que pretenden vulgarizar en vez de divulgar la cultura del vino. Saludos afectuosos y sobre todo, ¡felices vinos!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchísimas gracias, Juan, por ser vos quién sois! A mí me tiene perplejo este acuerdo (o parece que haya acuerdo) de la posmodernidad sobre cómo hay que hablar del vino. La idea negativa de la predominancia de un pensamiento líquido, evanescente, débil, de Z. Bauman, llega también al mundo del vino. Y ahora resulta que si los jóvenes se están alejando de su consumo en Europa es porque no comprenden de qué se les habla, demasiado complejo, demasiado oscuro el lenguaje, etc. Menuda tontería. En primer lugar, porque eso es tanto como considerar imbécil a la joventud. Quien quiere se interesa y aprende, vaya si lo sé por mi trato cotidiano con ellos. En segundo lugar, porque lo que hay que hacer es decir las cosas bien dichas, con las palabras que sean las mejores para cada ocasión. Leo columnas, escucho opiniones y sigue predominando esa idea de que para hablar de vino no hay que saber. Para hablar sobre qué te gusta, basta con eso, saber qué te gusta (que tampoco es tan fácil). Pero para hablar de cualquier cosa, no sólo de vino (por supuesto), hay que saber. Saber lo que se conoce y tener una idea más o menos clara de lo que no se conoce. Es exactamente lo que tú dices, se está confundiendo una buena divulgación de las cualidades del vino con una necesaria vulgarización. Estoy radicalmente en contra. Por ahora he decidido no escribir nada sobre ello, más allá de los comentarios que puedan surgir a pie de página, digamos. Sería tanto como admitir que están hablando contra lo que algunos hacemos. Y no me doy por aludido. Nosotros hablamos, bebemos, conocemos y escribimos desde el entusiasmo y la pasión e intentamos transmitir cierto conocimiento (tampoco me las voy a dar de lo que no soy) precisamente para animar a la gente a que conozca y beba vino. Sin más.
Cuánta razón tenía Bauman...
Por cierto, ya sabes que me preocupa mucho tu comentario sobre vuestra lucha mensual. Por desgracia no vivo en tu ciudad y no puedo ayudar en lo que más se necesita: el consumo gozoso de los vinos que vendes y cuentas. Pero estoy contigo para lo que haga falta, vamos.
¡Felices vinos!
Joan

Charly Bibendum dijo...

Felicidades como siempre por un excelente post, Joan.
Desde mi punto de vista sin embargo, reinterpreto el título : Et in Arcadia Ego?. Si. El jardín de Mitjavile. Porque, para aquellos que no tenemos la suerte de poder escaparnos a tierras incluso tan cercanas como Saint Emilion, esa botella que viaja con su mensaje dentro, no escrito en un papel enrollado sino en el liquido que contiene, es la única manera de llevarnos esos mensajes, esa lugar y sus gentes, su clima, a los lugares más remotos o paradisíacos. En mi último viaje a mi Arcadia personal, que es la tierra que me crió, al otro lado del atlántico, me lleve una botella de La bota de manzanilla pasada Nª 20. Y allí, junto a gente que ni había oído hablar de la manzanilla, pudimos sentir el viento salino de Sanlucar. Y esa copa, que había llevado esos sabores tan lejos de su origen, nos susurraba: Et in Arcadia Ego. Incluso aquí, estoy.

En cuanto a la manera de comunicar... se ha confundido la accesibilidad con lo fácil, lo vulgar, lo intrascendente, despreciando lo complejo, profundo, lírico, hasta tal punto que se lo culpa de mantener alejados a los neófitos, impidiéndolos. Los jóvenes se alejan del vino porque se lo ha demonizado, se lo ha convertido en bebida alcohólica, dejando de ser arte, cultura, y hasta parte de la dieta mediterránea (de donde también ha sido expulsado). Claro. ¿O acaso los jóvenes de hoy en día se acercan en masa a la cultura, profundizan en ella? Si no les enseñamos a ver la belleza de las cosas en la literatura, la pintura, la música, ¿cómo pretendemos que asimilen fácilmente y en profundidad la cultura del vino? ¿Difiere tanto de las anteriores? Quienes estamos interesados en el mundo del vino tenemos, yo creo, la obligación de hacerlo de la manera que moralmente creamos es la mejor posible, sea desde la formación más básica a la mera poesía. Las palabras llegaran a quien quiera leerlas, a quien tengan que llegar.

Saludos, caminante solitario, suerte es esta nueva etapa!!

Vicente Vida Lanzas dijo...

Hola Joan
Estoy completamente de acuerdo en lo que se refiere a que compartir el vino aumenta sobremanera el disfrute. Especialmente si las personas con las que compartes son capaces de apreciarlo. Personalmente considero el pasar un rato delante de una buena mesa, con buenos vinos y buenos amigos es una de las mejores experiencias de la vida.
Dicho esto, y probablemente por mi personalidad algo introvertida, me encanta pasar ratos pensando en silencio o escuchando buena música, y para estos momentos me gusta disfrutar de un buen vino. Son momentos en que casi siempre tengo una copa de oporto o un oloroso seco, mejor o peor, del que haya en casa. Sitúo estos ratos muy por debajo de los anteriores, jamás les daría prioridad, pero sin lugar a dudas los disfruto.
No creo que la culpa de que los jóvenes no se acerquen al vino, la tenga que se hable con mayor o menor profundidad en blogs como este, que al menos en los pocos meses que llevo siguiendo utiliza un lenguaje bastante claro y asequible, para una persona de cultura media. Hay temas que pueden interesar más o menos, pero es muy fácil discriminarlos. A mí la ampelografía, por ejemplo, es un tema que no me interesa en exceso, pero con saltarme la línea tan amigos.
Aún así, pienso que hay determinados escritores relacionados con el vino que parece que se esfuerzan en hacer parecer que este mundo parezca especialmente complicado, sólo apto para unos pocos eruditos, y eso siempre en mi humilde opinión crea rechazo. Hay notas de cata que parecen hechas para demostración de los conocimientos de botánica del catador, y eso creo que no es bueno si se pretende la difusión de esta afición.
Para nada quiero que se piense que demonizo el conocimiento, pienso que este da acceso a mayor disfrute. De hecho, en la actualidad, coordino tres grupos de cata, uno de ellos con jóvenes de menos de 25 años, y la experiencia me dice que especialmente los jóvenes se sienten atraídos por lo que en cierto modo requiere esfuerzo y profundización.
Saludos
Vicente Vida Lanzas

Joan Gómez Pallarès dijo...

Apreciado Charly, muchas gracias por el comentario. Entiendo bien tu argumento sobre la Arcadia, y lo comparto, sobre todo si pudiste disfrutar de él con una Bota de... n.20! Pero mi referencia no era la Arcadia de Teócrito o de Virgilio sino la que pintó Poussin. Y en ella, detalle no menor, está representada la Muerte. Por eso ponía en interrogante la alusión porque esa Arcadia no es, todavía, la que busco. Ese paraíso está en la tierra, cierto, pero en ningún lugar en concreto. Bueno, sí, en uno: en nosotros mismos. Por eso, prefiero (quizás sea la única ocasión realmente en que esto pase...) la imagen de Poussin, aunque la rebata, que no la de Teócrito y su seguidor en Roma, Virgilio. Si acaso, llamaría a uno que imitaba a Virgilio, aunque ya tengamos claro que no es el poeta: al que escribió los versos de la Tabernera, quien, al final del poema, nos recuerda que hay que disfrutar de la vida (en forma de juego y de vino puro) porque la Muerte acabará dándonos un coscorrón y diciéndonos "que vengo!". Esa imagen de abrir la botella, al otro lado del Atlántico, y sentir la brisa sanluqueña es poderosa y hermosa!
Y absolutamente de acuerdo con tus palabras finales. ¿Quién tiene que poner los límites a una manera de comunicar y de transmitir? ¿La idea, sin sentido, de que no nos van a entender y, por lo tanto, mejor apuntar bajo en lo que escribimos? Por favor... Quien escribe y dice en voz alta eso no ha entendido (o, quizás, no conozca) nada de la historia de la cultura occidental (de las demás no puedo hablar: las conozco poco), donde quien escribe suele hacerlo en múltiples registros de comprensión y cada cual se agarra al que puede. Pues eso es lo que hay que seguir haciendo, ni más ni menos. Y sobre todo, hacer vibrar a la gente y que se interesen.
Y gracias por la suerte!!!
Saludos!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Vicente, estoy muy de acuerdo con tu último párrafo: a los jóvenes hay que darles contenido, chicha con ganas y voluntad de transmitir tanto conocimiento como pasión por lo que uno conoce. Si se hace así, la cosa funciona. No tengo dudas sobre eso. Otra cosa es lo de los niveles de conocimiento, de comprensión o de interés. Tú lo has dicho muy bien: no te interesan ni la ampelografía ni la ampelonimia. Perfecto: te saltas eso y a correr. Así con todo lo que uno crea que tiene que hacer como lector. ¿Hay gente que piensa que la única responsabilidad es de quien escribe? Grave error, en mi opinión. Quien lee tiene, también, su nivel de responsabilidad y un lector activo es importante en la comunicación alrededor de un texto.
Yo intento seguir una de las máximas de Horacio: est modus in rebus, que no creo que haya que traducir por "hay que hacer las cosas con mesura", sino por "cada cosa tiene su medida". Apliquémoslo al vino y sabremos cuándo puede ser pertinente, o no, que se hable del origen de una cepa o de la confusión de uvas por "culpa" de su nombre; o cuándo de una vinificación sólo en acero; o cuándo de biodinámica, etc. Uno lee un post sobre vino y ¿qué busca? Yo busco que me motive para conocer aquello que todavía no conozco, que me den información sobre lo que no sé, que me aconsejen sobre algo que ignoraba....Después, que cada cual elija sus fuentes de información, aquellas que le dan confianza o placer o lo que les pida, y listos.
Y sobre los gustos vinculados a la personalidad de cada cual, pues eso, hay que respetar que cada cual tenga los suyos!
Saludos,
Joan

Smiorgan dijo...

Conocer es amar, me dice siempre la otra mitad de esta casa.
Desde que era un adolescente me gusta el jazz. Desconozco el motivo, pero siempre ha habido algo que me ha hecho volver mis oídos una y otra vez a esa música. La oía, la escuchaba, me sentaba a la batería e intentaba tocar algo parecido a lo que hacían Jo Jones, los baterías de Duke Ellington, o cualquiera de los monstruos del swing. Me gustaba, punto.
Poco a poco empecé a leer libros sobre jazz: sus orígenes, su evolución, los músicos, los instrumentos. Algo de teoría de la música...y poco a poco, las cosas cobraron otra dimensión.
Al oir los solos de Louis Armstrong, con esos silencios y esa brillantez, lo entendía. Cuando la banda de Count Basie tocaba ese swing genial, sabía de donde venía. Al escuchar las elegantes composiciones de Duke Ellington, me emocionaba. Cuando oía eso de que en la música de Miles Davis era más importante lo que no tocaba, sabía de qué me estaban hablando. Cuando escuchaba a Thelonious Monk tocar uno de sus "acordes inesperados", sonreía.
Cuando nos empapamos un poco del por qué de las cosas, de su historia, de dónde vienen, de cómo nacen, de por qué se hacen, del lenguaje que hablan, disfrutamos mucho más. Sea jazz, vino, literatura, o cualquier otra cosa.
Saludos.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Así sea. No hay más que añadir, S.
Joan

Cuina Cinc dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Joan Gómez Pallarès dijo...

Moltes gràcies, C., i igualment! Serà un curs ben diferent per a mi, i espero saber treure'n profit.
Una abraçada,
Joan

Cuina Cinc dijo...

Bon dia Joan,
Reflexions i paisatges d'un viatge interior. Precioses fotografies de las Islas Afortunadas.
Una abraçada i bona entrada de curs!

Joan Gómez Pallarès dijo...

No sé que ha passat, C.C., però la meva resposta al comentari que has eliminat segueix vigent: salut i petons!
Joan

Cuina Cinc dijo...

gràcies Joan,
petons fins aviat,

Joan Gómez Pallarès dijo...

De res!
Salut,
Joan

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