13 junio, 2012

Copa a copa: alternativas a El Viajero

El Petit Celler
El Viajero de El País, en su edición de 25 de mayo de 2012, ofrece un artículo de Carlos Delgado. Tengo gran respeto por la trayectoria del Sr. Delgado y por lo que ha hecho, y hace, por el vino de este país. Y, con seguridad, no habría escrito este comentario si no hubiera notado una sutil pero importante diferencia (para un filólogo, por lo menos lo es) entre la edición impresa y la digital. La impresa titula El buen vino, copa a copa y subtitula Una guía con diez de las mejores vinotecas de Madrid y Barcelona. En la digital, se titula Las mejores vinotecas de Madrid y Barcelona y subtitula Diez locales que apuestan por el buen vino, que se puede pedir copa a copa. Ese día compré la edición impresa y me quedé bastante tranquilo. Pensé: si pone el partitivo "diez de las mejores vinotecas", está claro que existen éstas, pero también otras. Él elige éstas pero todos sabemos que hay otras. Lo pensé, pejiguero que es uno, porque no estaba de acuerdo con alguno de los locales que recomendaba el Sr. Delgado y, sobre todo, porque no daba la información que yo consideraba básica de alguno de ellos, como sí hacía con otros.

Por ejemplo. Yo he ido no pocas veces a Paco Meralgo desde 2008 y no creo que sea una vinoteca (más allá del valor etimológico del palabro) ni un lugar pensado especialmente para los vinos por copas. Por ejemplo. También he ido alguna vez a La Vinoteca Torres y es cierto que puedes tomar vinos por copas, pero sólo de la casa Torres. Se le ha olvidado escribir ese detalle. En cualquier caso, era su selección y ahí está, tan respetable y buena guía como el lector quiera conceder. Pero ya se sabe, en la era del 2.0, la edición impresa quedará quién sabe donde, y lo que va  a permanecer al servicio permanente (24 x 7 x 365) del internauta curioso de los vinos por copas en Barcelona (de Madrid no opino), es la digital. Y ahí, caramba, se han comido el partitivo, y lo que sale (al parecer) son las mejores vinotecas de Madrid y Barcelona. Y con eso no estoy de acuerdo. Por supuesto, se trata de mi opinión, sin más, pero creo que hay otras opciones más deseables para los amantes de los vinos por copas en Barcelona. Coincido plenamente con Quimet&Quimet: siempre ha formado parte de mis querencias. Creo que La Vinya del Senyor ha dejado atrás sus mejores tiempos tras ser engullida por lo que los expertos llaman "el síndrome Disneylandia" (que afecta de lleno a esta ciudad, convertida de facto en un parque de atracciones más: el arquitecto Bohigas decía, hace poco, que tendrían que poner una reproducción de la Sagrada Familia en cada barrio...). A Torres he dejado de ir porque sólo puedo beber Torres. Y a Paco Meralgo voy a comer algo, pero no a buscar vinos por copas.

Añadiría otras cinco referencias para los amantes de los vinos por copas que, además, quieran comer bien o muy bien, tapas, medias raciones, platillos, etc. El nuevo hotel de la Plaça Reial, D.O. Plaça Reial. 934813666. Plaça Reial, 1. Tiene una cocina que saca cosas interesantes a la plaza (en verano, será de los mejores sitios de Barcelona) y un comedor interior atractivo. Quesos de la casa, de leche de vaca, interesantes. Tienen una carta de vinos con más de 150 referencias preparada por dos personas que saben mucho (no doy sus nombres porque son tímidos). Machada: todas las botellas de la carta, todas, se abren por copas. Eso sí: uno tiene que estar dispuesto a pagar el precio de la parte alícuota. Restaurante Piratas. 932457642. C/ Ausiàs March, 157. Tienen una cocina resultona y de pequeñas porciones (algo cara) y un surtido de vinos muy apañado, muchos de ellos de su vecino Cuvée 3000. La Teca. 933101956. C/ Agullers, 9. La cocina fría de la familia Vila, con todas las bondades de la tienda, un montón de vinos de Vila Viniteca y uno de los mejores panes de Barcelona. Quesos, para qué hablar...Monvínic. 932726187. C/ Diputació, 249. Por mucho que todo el mundo que ama el vino sepa de su existencia, no dejaré  de mencionarlo. Es el mejor bar de vinos por copas de Barcelona, de España y uno de los mejores del mundo. Es una de las grandes vinotecas de España también, y en las mesitas de la entrada puede uno comer en frío o, también, algunos de los bocados exquisitos cocinados por Sergi de Meià (buñuelos, croquetas, arroces, ensaladas, etc.). El Petit Celler. 932008260. C/ Beethoven, 8. He hablado hace cuatro días de ellos. Muy nuevo en la ciudad, tienen en la tienda más de 300 referencias, y los vinos por copas van rotando sin intermisión. No me han dicho lo que los del Hotel D.O., pero casi: se puede abrir lo que uno quiera, sin sobreprecio. A la que mejoren el pan, la cosa estará francamente interesante.  Son cinco más para completar el listado del Sr. Delgado. Seguro que ustedes podrían aportar unos cuantos más y, por supuesto, discrepar con los que apunto ahora. Con vinos por copas y buena comida. En Barcelona. Una gran opción para pasar un buen rato.

91 comentarios:

Malena dijo...

Hola Joan!
Todavía cansada y súper contenta por el éxito de la 2ª barra ambulante de vino artesano en el Bar Seco:), me encanta leer sobre la oferta de vino a copas.
De la barra ambulante traigo un pregón y una pregunta, a saber ¡que viva la acidez! y ¿para cuándo la próxima?
Sobre barras de vino a copas en Barcelona agrego dos y seguro queda un puñado fuera (pero no tantas):
-El Bar Pla, c/Montcada 2, en el Born. Ofrecen tapas, raciones, platos, muy saborosos y agradables a la vista, elaborados pero sin abrumar. La carta de vinos es extensa, lo suficiente como para abrirse buenas botellas. La oferta por copas podría abrir más botellas, pero de todos modos vale mucho la pena. El sitio es muy lindo, con un poco de barullo, una barra larga de mármol y taburetes, la luz que amarillea, como si quisieran recordarte el humo pero sin el humo. Sitio valioso.
-El Bar Zim, c/Daguería 20, a pasos de la Plaça de Sant Just y del Ginger, por si luego el cuerpo pide una copa. Acaso el bar más pequeño de la ciudad intramuros, vino a copas y quesos de la mujer escocesa vecina, que a cinco metros, tiene una nevera con una selección muy interesante (confieso mi ignorancia en quesos aunque me gusta comerlo). El pan es exquisito y la tapita viene con la copa!!!!
Gran abrazo y salut!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Hola, Malena, y felicitaciones por el éxito! El rato que estuve fue, realmente, vibrante, con vinos y tapas de altura: muy bien!
No he puesto el Bar Pla porque ya sabes que todavía no he debutado allí. Así que me parece muy bien que lo propongas tú, que sí lo conoces bien. Lo mejor de esta propuesta y de la del Sr. Delgado, es que entre todos, vamos a acabar haciendo un bonito listado de lugares de vinos por copas de buena recomendación!
Del Bar Zim, lo confieso, nada sé: he pasado por allí alguna vez (para ir a la Reial Acadèmia de Bones Lletres, a dos minutos), por supuesto he parado donde "la escocesa" (no está mal ese bautizo!), pero en el Zim no he reparado. Ya caerá!
Muchas gracias por la aportación!
Abrazo, salud y vinos!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Joan me quedo con curiosidad del sistema de apertura de botellas utilizado D.o Plaça real.
Y otra pregunta, no hay ningún bar especializado en vino, en el que no haya tapas, ni raciones ni bocadillos?. Está bien el vino asociado a la comida pero creo que falta el bar especializado, sin mas...

Jorge Díez dijo...

Quizá sea lo mejor de este medio, que todos podemos aportar nuestra propuesta y que sea discutida, claro.
Sibarita, eso que propones me parece que se acerca a la entelequia (según para quién, en sus distintas acepciones). Tantas veces lo hemos hablado...

EuSaenz dijo...

Hola Joan, yo ya metí cera al caballero en Verema cuando alguien lo sacó a la palestra, mi máximo respeto por Carlos, alma mater de Vinoble entre otros, pero el listado de Madrid no hay por dónde cogerlo.

En Madrid Aloque ha cerrado y si bien era un local interesante sobre todo por la personalidad de Paco Parejo la ausencia de vinos extranjeros le hacía perder mucho fuste. En cuanto a Casa Lucas y Taberna del Sumiller ni de coña. Laredo y Entrevinos sí que están entre lo mejor, la primera con mayor calidad en general y la segunda con un espíritu tabernario muy atractivo, en ambas se come y se bebe francamente bien.

Añadiría al listado locales como Vinoteca García de la Navarra (última en llegar y pegando fuerte), Jota Cinco (la mejor en vinos de Jerez), El Quinto Vino (un clásico), Viavélez (apuesta sólida y consolidada), El Fogón de Trifón (barra diminuta y siempre concurrida), Lavinia (con las 6000 referencias de la tienda a precio de tienda y cuidada cocina), Cuenllas (siempre serios y con grandes vinos) o La Venencia (el más auténtico, imprescindible para amantes del Jerez).

Listas, qué haríamos sin ellas, verdad?

Saludos,
Eugenio.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Buenas, Jorge S.,: que yo conozca, no existe un bar donde sólo te sirvan vino, en Barcelona. No sé si vamos a entrar en otra polémica (los dioses me confundan y no lo quieran, porque ya llevamos unos días que para qué...), pero yo no sé si iría mucho a un bar donde sólo sirvieran vino. Creo que no podría, vamos. Una cosa es ir a catar, donde hueles, tomas y, mayormente y con perdón, escupes. Ahí no hace falta apoyo de comida más que unos bastones para ir limpiando antocianos y raspando taninos. Pero si vas a un sitio a beber (que de eso van los sitios que comentamos aquí), yo necesito acompañar fijo, aunque sea con un buen pan y algo de embutido o queso (así empezó en el bar à vins Monvínic). Pero beber a palo seco, no puedo, como mucho un espumoso a media tarde, pero no más.
¿Tú lo tienes en tu tierra?
Saludos!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Pues sí, Jorge D., la inmediatez del comentario a lo leído y la rapidez en la respuesta (eso intento yo por lo menos) siguen siendo dos de las grandes bazas de los blogs macro, por así decir, los blogs donde no hay limitación de caracteres. LO del microblog (twitter o lo que use cada cual) está muy bien y me gusta como complemento, pero está claro que uno se pierde con cierta rapidez en el marasmo de tuits. Publico algo, aunque sea sólo la réplica de este post en Twitter, llama más o menos la atención, hay algunos comentarios o reenvíos, pero pasa muy muy rápido. Y para buscar después...
Yo no sé cómo lo ves tú, Jorge, hablas de entelequia, como si dijéramos un "imposible", ¿no? Yo también lo veo así, un imposible, pero más porque no le veo interés al beber sin comer que por otra cosa.
Este blog se llamaba antes "De vinis cibisque", Sobre vinos y sus comidas. Y aunque no siempre hable de las comidas que hay con un vino, suelen estar ahí (a no ser que se trate de catas, presentaciones, etc., donde no vas directamente a beber).
Saludos,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

A mí lo de Madrid ya me lo parecía, Eugenio, pero no me he atrevido a decir nada porque no estoy tan al día como lo estás tú y algunos otros colegas y amigos. Me encanta que hayas hecho este comentario al post porque, incluso sin quererlo, podemos completar ahora otro listado, el de Madrid! Y propuesto por alguien como tú, que te pateas el territorio como el que más y opinas siempre con plena libertad.
Mi listado de Madrid, pasaba, en efecto, por Laredo y Enrrevinos. Por supuesto, la tradición y constancia de Luis en El Quinto Vino merece un reconocimiento: no hay que dejarse llevar por el aire tabernario de la cosa, porque vinos por copas y botellas interesantes siempre hay. Me quedaría también con Lavinia (sólo he estado en el de Ortega y Gasset yo) porque, a diferencia de lo que no les dejaron hacer en Barcelona, allí se come bien y se bebe de maravilla. Y me apunto bien lo de la Vinoteca García de la Navarra, lugar que todavía no conozco.
Fíjate tú si hemos enriquecido el asunto en unas pocas horas.
Y los listados, pues sí: desde Homero que los tenemos con nosotros. No vamos a dejarlos, ¿no?
Saludos!
Joan

Jose dijo...

Hombre Jorge, seamos civilizados. ¿Vino sin comida? ¡Tiene el mismo sentido y tristeza que una comida sin vino!

Saludos,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Esto me recuerda, Jose y Jorge, ese letrero que preside el comedor de Alfredo&Ada en Roma: "Un pranzo senza vino è come un giorno sensa sole". Una comida sin vino es como un día sin sol. Pues eso.
Saludos!
Joan

Jose dijo...

Suele decir Abraham García que sólo comer sin vino es más triste que comer solo.

Saludos,

Jose

P.S: Sigo fielmente insumiso a la revisión última de la RAE.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Confieso haber leído varias veces tu comentario y haber pensado "será gramatical, no lo será..."
En fin...academias...
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Joan lo "nuestro" no son polémicas son intercambio de opiniones hombre, cómo eres, jejeje.
En Asturias que yo sepa no hay ningún local sólo de vino, desgraciadamente .Muchas veces me iría a tomarme dos copas de buen vino y listo, pero es bastante difícil.
Pues va a ser que no estoy de acuerdo contigo, ni con Jorge ni con Jose e intento explicarme. No estoy hablando de comer sin vino, sino de tener la posibilidad de beber – bien o muy bien-sin comer.
¿Tan raro vemos un local especializado- con lo que ello conlleva, selección, copas, alguien que asesore o pueda explicar…- donde puedas ir a tomarte 2 o 3 vinos- como el que toma 2 colas o 2 cañas- e irte?. Ya hay muchos sitios donde tomarte un vino, o una botella y picar algo o comer, hablo de otro tipo de negocio.
Veo gente tomarse dos o tres cervezas y no comer nada, ¿por qué es diferente para el vino?, porque tiene mayor graduación?. Perfiles de vino y momentos del día hay muchos y no todos piden comer, o no?, no tengo un horario para beber vino.
¿Qué diferencia hay entre un pinchito de deferencia para acompañar, a no poner nada?, para mi muy poca. Conozco muchos locales que se llenan simplemente porque pasan muchos pinchos cada poco, entonces ¿que interesa?, ¿el vino o los pinchos gratis?, imaginaros como suelen ser ahí los vinos cuando se llenan por lo que se llenan….
¿No será que es una conducta aprendida?, porque culturalmente hablando es cierto que el vino está asociado a la comida pero no veo porqué no puedan ser divisibles. Los típicos chatos de vino que tomaban los paisanos ¿no iban asociados a comidas, no?, al menos yo los recuerdo solo bebiendo.
En este caso el orden de los factores altera el producto, no es lo mismo una comida sin vino – triste-que un vino sin comida y prefiero la primera acepción del diccionario sobre Entelequia,
1. f. En la filosofía de Aristóteles, fin u objetivo de una actividad que la completa y la perfecciona.
Creo que promover el consumo del vino en cualquier horario y sin necesidad de “acompañantes”, ayudaría a incrementar el consumo del vino en caída libre y que tantas quejas subscita.

Jose dijo...

... empujoncito a los números enteros (en este post creo que sí llego a tiempo)

Saludos,

Jose

Jose dijo...

Para mi lo contrario no tiene sentido Jorge. El vino para mi, siempre, acompaña la comida. Bien puede haber lugares en los que el vino acompañe a la comida o viceversa, pero siempre de la mano.

El aumentar el consumo del vino mediante su whiskalización (el que se beba como el whisky en las películas) no creo que sea factible, o al menos no lo es dentro del marco en el que yo comprendo el vino.

Cuando alguien me pregunta por un vino siempre le pregunto acerca de qué alimento acompañará. Bien que haya vinos como Oporto, dulces de todo lugar y condición y todos los etcéteras que podamos tener en mente, pero el vino para mi tiene siempre compañía.

Saludos,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

Mi querido amigo, si el objetivo final es beber sin comer, no hay problema alguno! En Monvñinic hay un montón de gente (sobre todo en las horas tranquilas de la tarde) que se montan sus minicatas con lo qu etengan abierto por copas (ya sabes, 35/40 referencias diarias...) y no comen nada.
Lo que no creo que sea económicamente rendible es un local donde sólo se sirvan vinos por copas, o botellas...
Todos los locales que he mencionado sirven también para eso y los que conozco de Madrid, también: vas, te tomas un par de copas y listos. Nadie te obliga a comer con ellas.
Y por completar a Aristóteles, yo creo que beber sin más ayudaría a que la gente saliera a buscar la perfección de la risa, que como todo el mundo sabe, es el único tratado de Aristóteles que no se nos ha conservado.
Un abrazo!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Gracias, Jose, eres un detallista!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Lo de Jose, ya se lo comentarás tú. Jorge. Pero lo de los chatos: hablo sólo de mi memoria. Allí donde hay chatos (incluso en los foranchos / loureiros gallegos), hay algo para picar. Yo entiendo que tu pasión por el vino y por conocer cuanto más mejor, te haga decir que beber sin más ayudaría a incentivar el consumo del vino. Pero yo creo que sería todavía mejor si los locales donde fundamentalmente se consume vino, aportaran un poco de imaginación al comercio con que se acompañara el vino.
Para mí, más allá de Alfredo, que bajó de las montañas de Frascati para establecerse en Roma en el dopoguerra (un tipo duro), y de su máxima, comer es beber buen vino, beber vino es comer bien.
Sólo concibo el bebercio solo en ámbito profesional, donde no se traga, por así decir.
Saludos,
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Jose, en ningún caso quiero ser paladín del aumento del consumo de vino, simplemente lo comentaba por toddas las quejas que oigo por el descenso del consumo.
Y creo que el vino esté tan asociado a la comida hace que se consuma menos. Quiero decir que si este fuera visto /enfocado como la cerveza y se consumiera de la misma manera, "libre" y en cualquier horario, subiría el consumo, por oye tampoco es algo que me preocupe.
Respetando la opinión, la costumbre y el gusto de cada uno, insisto en que no veo por qué el vino ha de consumirse con comida, y por qué no puede consumirse mas como otra bebida cualquiera, como una cerveza, un combinado. No veo las diferencias - las hay pero entenderme bien- para que no sea así. Creo que el vino puede consumirse a cualquier hora, en cualquier lugar y hay diferentes perfiles de vino para cada clima, situación, comida, conversación o necesidad de refrescarse.
Y todo esto es mas una reflexión/pregunta que os hago, porque me cuesta entender que eso no sea así, mas allá de las costumbres y gustos de la gente.

SIBARITASTUR dijo...

Joan, no solo tengo pasión por conocer sino también por beber bien. Y no sólo eso, sino por hacer un trabajo bien hecho y especializado. Por eso pienso que un local por y para el vino tendría que funcionar - tengo las mismas dudas que tú por otro lado- , con mucho trabajo, saliva etc
Ya sé que puedes ir a esos locales, tomarte dos y no comer nada. Pero habiendo cocina hay mas ruido, mas olores, mas "interferencias" y locales así hay muchos - aunque buenos haya pocos-.
Y eso que comentas de imaginación es un buen punto, pero veo que lo que se le ocurre a todo el mundo es poner restaurante o gastrobar.
Entiendo que tu no concibes tomarte 2 vinos un dia y otro, aunque no sean todos, de la misma manera que te tomas dos cervezas y sin necesidad de pedir algo de comer?

Joan Gómez Pallarès dijo...

"que el vino esté tan asociado a la comida hace que se consuma menos." Perdona que me entrometa en vuestro diálogo, Jorge y Jose, pero así lo convertimos en conversación! Yo no comparto en absoluto que la asociación entre vino y comida sea una de las causas del menor consumo. Lo es que la gente, joven sobre todo, va a cosas más baratas (cerveza sobre todo: por eso lucho tanto y gasto tanta energía en argumentar contra es amoda de la cerveza para toda una comida porque lo que se está haciendo es quitar natural que le corresponde al vino en una mesa mediterránea) o más fuertes de alcohol (los todavía más jóvenes). Si en todas las esculeas, exisitiera esa asignatura sobre hábitos saludables en la comida, se podría hablar sin tabú alguno del vino a los niños. Porque el vino forma parte de nuestra cultura, como también la cerveza o el aguardiente, claro, pero siempre cada uno en su sitio. El vino está asociado a la comida porque estamos hablando de nuestra cultura, Jorge. Y ésta no es la de beber solo, sin comer, sino comer y beber con tino y según la tradición de cada lugar.
Seguimos! Y buenos días!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Ahora ya me meto en nuestro diálogo,. Jorge. No hay ni uno de los locales que te he mencionado (de Barcelona por lo menos) donde percibas el más mínimo olor o ruido de cocina. Por supuesto, hueles los platos, tuyos y del vecino si son fragantes, pero no hay humos ni ruidos. Tú sabes bien, porque lo conoces bien, que la quintaesencia de todo lo que estamos hablando, que es Monvínic, tiene lo que algunos incluso consideran un ambiente entre aséptico y frío con un tipo de luz muy concreto y mesas de un blanco muy mate, precisamente para que pueda disfrutarse al 100% el vino.
A tu pregunta concreta: yo puedo solo beber, cierto, pero solo si tengo un cierto o un buen colchçon en el estómago de las horas previas. Si he comido bien, puedo tener una charla a media tarde y tomar un buen vino o un espumoso, y entonces no pido nada para acompañar. Eso lo hago poco, pero lo hago. Lo que no concibo, no ya culturalmente o conceptualmente, sino físicamente, es tener el estómago vacío de horas entrar en uno de estos lugares que hemos mencionado y llenarlo de vino. Sencillamente, no puedo. Como también me cuesta mucho tomar una cerveza en ayunas, sin más, conste. Además de todo lo que hemos comentado de lo cultural y conceptual, lo mío es, también, un tema físico: beber en ayunas un par de copas...como que me tumba, vaya. No puedo. Y además, no me apetece...osea que no lo hago. Y sinceramente no creo que un tipo de locales así favoreciera el consumo entre los jóvenes. Un bar de vinos por copas, con grandes vinos a pequeños precios (ya sabes, lo de nuestro amigo Mariano!) y tapitas bien hechas y baratas también: eso es lo que veo para atraer a más gente joven a beber con calidad y tino. Un bar de vinos donde todo, todo, estuviera por debajo de los 10€ y, por lo tanto, las copas (dignas, para beber bien, nada de chatos ni de carolinos) pudieran salir tranquilamente a 1€, por ejemplo. Y un par de buenas tapas a 2€. Y que un joven entrara y pudiera tomarse su buen aperitivo por 5/6€ y comer, si las tapas son dignas, por 10€, eso lo vería. Vaya si lo vería. Lo veo, vamos.
Saludos!
Joan

Jorge Díez dijo...

La que hemos liado por lo que era poco más que una broma... Me explico: aludía con mi comentario a una costumbre que comparto con mi amigo Jorge S., la de ponernos pretendida y exageradamente serios cuando probamos un vino, cuando catamos, que hace que nos estorbe lo demás (la comida, en este caso). Seguramente yo soy más tajante todavía que él en ese aspecto. Por supuesto, eso nada tiene que ver con los gustos y preferencias de cada cual ni va a alterar nuestra herencia cultural, que Joan describe muy bien, es sólo -yo también soy insumiso- otra forma de afrontar la pasión por el vino.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Ya entiendo, Jorge D., y la verdad es que mientras leía lo que el otro Jorge proponía, ne venía a la cabeza una extraordinaria escena en la que se descojonan de los catadores serios. Es de una peli antigua, veré si pillo de nuevo el corte. El catador serio era Vincent Price, creo, y el borracho que le manda todo al garete era Peter Lorre.
Yo, aparte de encontrar un buen templo donde sacralizar en exclusiva el asunto de la bebida del vino sin más excusa que esa, me centraba más en el tema físico. Sencillamente, no puedo beber en ayunas. Necesito, quizás también mentalmente (no lo niego), un poco de colchón!
Saludos,
Joan
PS. Encontré el corte antes de cerrar este comentario!
http://www.youtube.com/watch?v=vjmeAmKz0wM
Pasen y disfruten ustedes de esta pequeña maravilla. No somos nada y menos si no sabemos con quién bebemos!

Joan Gómez Pallarès dijo...

No sé quién lo hace mejor, si Price o Lorre. Qué geniales están!!!

Jorge Díez dijo...

Sí quiero añadir un par de consideraciones más. La especialización de un local se produce de hecho al margen de hacer bandera de ello. Quiero decir que, como apuntaba Jorge S., igual que existen sitios de poca calidad que se llenan porque dan aperitivos gratuitos abundantes, hay sitios que permiten beber muy bien donde la comida es secundaria, y su clientela lo sabe y lo disfruta. Por no citar ningún gastrobar actual pondré el ejemplo del ya cerrado Legado de Baco en Gijón: allí se iba a beber. Y muy bien.
La otra consideración que quería compartir con vosotros es que quizá a los dos Jorges, a Sibarita y a mí, nos condiciona otra capa cultural más cercana. En Asturias sí se da más lo de beber sin comer. Por ejemplo, con la sidra, que aquí, a diferencia del caso vasco (creo) pone la bebida por encima de la comida. Es frecuente compartir varias botellas de sidrra entre amigos sólo con charla, no con picoteo.

Joan Gómez Pallarès dijo...

La conclusión está clara: el vino estaba muy bueno...¿Se imaginan probar un Volnay de 1832...?

Jorge Díez dijo...

Y termino por ahora. Mis opiniones quedan matizadas por mis propias manías, claro. Lo digo porque yo sí que como solo muchas veces. A diario, en primer lugar, porque vivo solo, pero también cuando salgo por una ocasión especial. Un menú de El Corral del Indianu se puede disfrutar en buena compañía pero yo soy inmensamente feliz con su única compañía y la de una botella de buen vino, os lo aseguro. Aparte, a diario, con las comidas, es raro que beba vino, y en cambio cuando salgo a dar una vuelta lo raro es que lo acompañe de comida. A estas alturas no seré yo el que haga complejo de no seguir la tendencia mayoritaria. Y esto lo digo como mero añadido, como caso peculiar, que nadie vea en mis palabras mal humor porque no lo hay. Al contrario, estas tertulias son otra manera de compartir lo que como o bebo solo y me gustan.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Tienes razón en ambas cosas, Jorge. Por supuesto, hay sitios donde ha mandad siempre más la tradición de beber que la de comer. Pero sin tener mucha idea del asunto, lo confieso, ¿qué grado alcohólico tiene la sidra? Me viene a la cabeza otro ejemplo, no muy lejano a vuestra tierra, donde lo primer era (y es) el beber. Me viene a la cabeza por lo que dices de la sidra: usan los mismos vasos que vosotros, aunque allí los llaman carolinos. Hablo, claro, del Morrazo y de los furanchos y furancheiros (loureiros). Allí se iba a beber el vino del furancho y como mucho, la gente llevaba algo propio. Ahora está cambiando mucho esa costumbre y los furancheiros atraen no sólo por su vino (cada cual, sin duda, distinto del del vecino, de hecho cada botella es distinta...), sino también porque sirven unos callos o un pulpo o una empanada...
Sigo en lo mismo: puedo imaginarme tomando algunos vasos de sidriña y charlando sin más. pero a la que paso al grado de la tinta femia (y eso que apenas llega a los 11%) o al albariño del Morrazo, y me veo de meio carolino em medio carolino sin más, es que me veo rodando hasta la playa de Bueu, sin más...
Saludos,
Joan

Jorge Díez dijo...

¡Genial la escena! Un poco menos exagerado, pero a todos nos viene bien, entiendo, no despegarnos del personaje terrenal, no dejar que nuestra pasión nos eleve a "alturas" desde las que no podamos pisar el suelo. Creo que se me entiende. Brindo con simpatía por esos dos personajes; no pueden negar que les gusta el vino, en estilos muy distintos.

Jorge Díez dijo...

Sí, hay algo de "truco". Los seis grados de la sidra, los setenta centilitros de capacidad de su botella y las mermas por servicio -lo que salpica al escanciarla- y por consumo -ese resto final que se devuelve a la tierra- reducen lo suyo la ingesta alcohólica, aunque parezca fuerte bebérsela de botella en botella.

Joan Gómez Pallarès dijo...

¿Verdad? Qué pena que no pueda soltar Lorre el nombre del último vino...aunque yo creo que sería un Château d'Yquem de los de Thomas Jefferson...

Joan Gómez Pallarès dijo...

No sé si pasará como con la cerveza, que las hay de 4,3% y puedes pasar hasta los 11,5%, por lo menos...
En fin...que las tradiciones hay que respetarlas y en el caso del vino, no hay como para tener todas las opciones posibles al alcance de la mano, la que vosotros proponéis también por supuesto.

SIBARITASTUR dijo...

Joan cambio la frasecita que dije, creo que el vino se consumiría mas sino estuviera tan ligado a la comida, como por ejemplo la cerveza. Eso quería decir aunque el vino tiene mas “problemas” que ese.
Ya van saliendo mas respuestas a mis preguntas, el % alcohólico, el hecho cultural, el gusto de cada uno y el precio. Sigo insistiendo en poder ver el vino como algo de consumo habitual y en cualquier horario.
Y aunque estemos "hablando" Jose y yo es un diálogo abierto para todos, me interesan todos los puntos de vista y lo que cada uno quiera decir o criticar.
Me encantan Monvinic y siempre que puedo voy alli, hablo de un neogocio similar a él. Aunque la ultima vez que fuí había una vitrina con quesos "apestosos" que enrarecia el ambiente, olia a pies que tiraba pa tras.
Entiendo lo que dices del estómago vacío y estoy de acuerdo, pero yo no hablo de "llenarte de vino" sino de tomar dos copas en cualquier momento del día, tomar vinos como se va de cañas por ejemplo
Interesante la idea de negocio que propones.

SIBARITASTUR dijo...

Jorge y Joan, no hablo en ningún caso de "catar" ni de ponerse serios con el tema, aunque debería haber posibulidad de hacerlo. Sino de tomarme un buen vino cuando me apetezca y a la hora que me apetezca, un sito con "algo mas". Pero para que haya sitios así la gente debe consumir mas vino, ser rentable. Como hay tantos y tantos vinos, perfiles y momentos del día me cuesta entender porque el vino no se consume mas "libremente" y de forma informal.
La sidra tiene 5-6 % pero os puedo asegurar que es mas peligrosa que el vino, el vino tomas dos cipas - unos 24 cl- y de sidras al menos una botella, así es la costumbre, menos alcohol pero mas cantidad.
Y no veo a nadie comer despues de varias botellas, lo mismo me pasa con la gente que bebe cerveza, porque para el vino no puede ser igual?, esa es la reflexión/pregunta.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Y yo que pensaba que esa vitrina era inodora...Caramba, los quesos que contiene son excelentes pero, claro, cuando se abre y los manipulan, tienes razón lo suyo huelen. Pero no para echar para atrás...siempre tienen cosas interesantes. Y ahí me has "dao": es un de los mejores ejercicios que se pueden hacer y, para mí, de los más difíciles, el de casar los quesos que van teniendo con los vinos que van abriendo por copas. Un señor ejercicio, vaya, complejo donde los haya en el arte de comer y beber bien.
El resto queda claro, tanto para ti como para mí: a estómago vacío, dos copas son ya muchas para mí.
Y lo del negocio: será que no lo he encontrado todavía, pero "alucino" de que nadie con dos dedos de amor por el vino y una buena cartera no lo haya puesto. Existe, por supuesto, Fastvínic, pero ahí el rango de vinos y precios es más alto (aunque hay cosas bien interesantes por dos euros) y el concepto de comida, aunque muy rico, bien otro.
Ahí la tienes, pues, si pillas a un socio capitalista, con lo que tú sabes de RCP y vinos BBB, vas y te sales!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

No sé por qué no puede ser igual, la verdad, porque jamás tomé tanta sidra ni tanta cerveza. Hablamos de por lo menos un litro, ¿no? De sidra, jamás. De cerveza, quizás en mis años mozos en Alemania, pero jamás tomé un Maas (una jarra de litro), sino medio litro y sí, alguna vez tomé dos seguidas, pero siempre con pan tipo brezel por lo menos y casi siempre con otras cosas más contundentes junto a la cerveza.
Y no ves a nadie comer tras esa injesta de cerveza o de sidra ¿por qué no pueden con su alma? No entiendo.
Yo a la que salgo de una cata con cien vinos, lo primero que necesito es poner grasa en el estómago. Y si me apuras, antes también lo hago.
No digo que no, conste, pero será que el raro soy yo...
Sobre el vino, ya opiné: mi cuerpo no admite ese tipo de ejercicios.
Saludos!
Joan

biodinamicos del sur dijo...

Hola Joan.
"La mejor tapa de un vaso de vino es otro vaso de vino". Es lo que decían unos amigos de mi pueblo que se juntaban cada día para echarse unos blancos.
Saludos
Antonio Sánchez

Jose dijo...

Como dice Jorge (sib) no es un diálogo entre nosotros dos, si no una conversación entre todos los que de ella quieran participar.

Por mi parte, yo soy incapaz de beber nada sin ingerir alimento. Ya sea vino o cerveza. No considero tampoco que existan lugares que regalan la tapa, esta se suele cobrar en el precio de la consumición. Creo que fue Jorge (el que no es Sib ;-) ) el que escribió un artículo al respecto no hace mucho.
Es distinto en el norte y en el sur. En el sur va de oficio el que lo pongan, tan de oficio como el que su precio vaya incluido en el precio. En el norte y depende de lo que vayas consumiendo. Formas distintas de aproximación a un mismo fin y negocio.

Creo, por contra, que el desligar el vino de la socialización no llevaría a aumentar su consumo. Que no pasa nada por defender que aumente, pero siempre de modo responsable. El vino acompaña miles y miles y miles de tapas, de raciones y de platos, no necesariamente hace falta mantel de hilo, si no que ese mismo concepto de chato, común en muchos lugares del orbe, acompañado de alimento creo que ayuda más que inhibe su consumo. Adicionalmente es el vino una bebida eminentemente social, para compartir, de manera análoga a esos platos que puede acompañar de manera más desenfadada y que puede hacer que la gente joven, o la menos joven pero que no bebe vino, comience a consumirlo.

En cualquier caso, creo que el descenso del consumo no es un problema del modo en que se muestra, si no de una pérdida de las costumbres que nos eran propias en la cuenca mediterránea. Una lástima esta erosión cultural, que no parece terminar de tocar fondo, pero mientras no se reconduzca esta, mientras la gente no vuelva a observar el consumo de vino como algo natural, cotidiano, nada especial, que puede estar presente en nuestras mesas sin más motivo que el que hoy es hoy, seguirán cayendo su consumo, pues no irá más que a pulsos de una moda.

Saludos,

Jose

SIBARITASTUR dijo...

Joan cuando digo que olía que tiraba pa tras no significa nada sobre la calidad del queso. Un munster es tremendamente apestoso y está buenísimo, una cosa no quita la otra.
Yo se de rcp?, ese es un término tan relativo y personal que...; Donde no me salen las cuentas es en vinos a 1 € o no ser que bajes mucho la cantidad. Por eso dinero solo se me ocurren los m.c y vinos de cooperativa pero tampoco era eso. Aunque la idea de negocio me gusta.
Con respecto a la sidra es Jorge D quien mejor nos puede informar.
A mi no me gusta mucho la siidra y por lo tanto "ir de sidras" voy poco. Pero la última vez que sali con un "sidrero" en una hora habían caído 4 botellas, y subiendo.
LA gente que sale así, grupos nutridos a veces, no se les ve pidiendo sidras y comida a la vez. beben y beben y a lo mejor despues de un buen rato piden algo para asentar estómago, o alguno "forra" con algún pincho o después van a cenar. Pero que yo sepa no es sidra/comida, no están asociados- que también- cada cosa pulula libremente.

SIBARITASTUR dijo...

Biodinámicos del Sur si tengo que elegir pienso mas como ese dicho que con asociarlo a comida.
De alguna forma reivindico- es una forma de hablar- o me gustaria que hubiera un consumo mas popular del vino sin necesidad de "siempre" ir acompañado. Como se hace con la cerveza, la sidra o las copas.
Yo saldría por la noche a un bar a tomar vinos, cavas, champagne, en vez de lo normal que es salir y beberte copas (varias y sin comer).

Jorge Díez dijo...

Ese cambio en nuestra cultura, que conlleva caída del consumo de vino, tiene mucho que ver con operaciones de mercado, por ejemplo, con meternos la cerveza -más ajena a nuestra cultura- hasta el alma con calzador. Suave, eso sí (anuncios bonitos, mecenazgo cultural, festivales veraniegos...).
Por otro lado, en la opción de Sibaritastur yo veo al menos tres aspectos relacionados pero no coincidentes. Uno sería una posibilidad de negocio, que tendría que valorar el particular interesado. Otro, la idea de un entorno especial, singular para el disfrute del vino. Interesante, pero de poco alcance, menos rentable. ¿Por qué lo creo así? Porque eso nos gusta a los apasionados del vino pero somos minoría, el consumo normal de la gente tiene más que ver con ese modelo mixto, acompañado de alimentos, en convivencia con cualquier otra bebida, etc. Y por último veo el aspecto más interesante a mi entender, el que puede "sumar" a nuestra afición común: dar a conocer más el vino y su disfrute sin vínculos fijos, es decir, que igual que lo tomas con la comida, igual que sales de tarde a tomar un par de ellos con unas tapas (o no), puedas pedirlo de noche en algún establecimiento -obviamente, los más tranquilos de ese horario- como alternativa a otro tipo de tragos. Una conversación nocturna en torno a una botella o unas copas de vino en lugar de acompañarla de unas rondas de cervezas o de unos gin tonic, por ejemplo. Aunque el problema sería el mismo del local, raramente podría ser exclusivo o dominante el vino, debería convivir con vecinos que no sé si serán demasiado "ruidosos" o incómodos para el planteamiento de mi tocayo. Ese creo yo que es el incentivo al consumo adicional al que apunta Jorge S., idea totalmente compatible con la moderación y añadida a las pautas de consumo que dominan hoy. Sin embargo, ¿a cuánta gente le interesaría?

SIBARITASTUR dijo...

Jose aquí en Oviedo se está cogiendo la costumbre de poner pinchito o tapita con cada consumición, que estará incluida en precio?, seguramente pero el cliente no lo nota porque no lo paga a parte. En el sur ya hay mas cultura de esto y hay locales en que no parece un pincho de deferencia sino directamente son tapas trabajadas y por una caña o vino.
Desligar el vino de la socialización?, precisamente es todo lo contrario lo que defiendo. No veo por qué intentar separarlo de la comida y que tenga vida propia es desocializarlo.
Y yo creo que lo que yo propongo es natural, cotidiano, nada especial ni trascendente y ayudaria a fomentar el consumo y por lo tanto los negocios mas especializados y mas "serios" que aquí salvo muy pequeñas excepciones no existen

Jorge Díez dijo...

El "sidrero" tradicional actúa así, pero es curioso, la extensión enorme del consumo de sidra, que se produjo hace no tantos años, fue unido a hábitos nuevos: socialización (bebida compartida), acompañamiento (tapeo o comida más seria junto a ella)... Creo que tu propuesta para el vino busca hacer el camino inverso.

Joan Gómez Pallarès dijo...

En tu tierra sí que sabéis, Antonio. La sentencia es de las buenas! A mí me gustaría saber de qué blancos se trataba porque has dado en otra clave del asunto! Ya he comentado que yo puedo hacer eso incluso con dos copas de espumoso y si me apuras de blanco, siempre que no haya fermentado en barrica ni tenga mucho azúcar residual! De tinto, seguro que no...Vijiriega...?
Saludos y buenos tomates!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Haces una buena descripción de esa costumbe, Jorge. Me gustaría saber (lo siento pero es que no tengo ni idea...) cuànto azúcar residual suele tener la sidra. Porque quieras o no, si son botellas lo que caen y no culines, las cogorzas tienen que ser importantes...
Y vaya, no te entendí bien con lo de los quesos. Está claro que eres quesero, como yo, pero "apestar", en castellano verbo significa lo que significa (Arrojar o comunicar mal olor) y la connotación es peyorativa.
Pero ya te entendí. Al trapo de la combinación de quesos y vinos no entraste, pero un día le meteremos el hocico a eso!
Saludos,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Bueno, Jose, ahí te dejo entre jorges!
Cúidate!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Tu último comentario, Jorge Sib. afina mucho más tu concepto. Te entiendo bien ahora, aunque no comparta esa manera de beber vino que se compara a la de beber cerveza o sidriña. Para mí, vino y comida siempre van juntos y no concibo al uno sin el otro.
Saludos,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Jorge D., creo que llevas mucha razón en lo que dices, por lo menos en los puntos primero y tercero. En cuanto al primero (que ha sido motivo también de debate en este cuaderno a raíz de la campaña de una marca cervezera con esa cerveza que, hélas!, quieren introducir como compañera ideal de toda la comida y, por lo tanto, como substituta del vino), das en el clavo y en el quid de la cuestión: es tremendo (y acertado en el sentido de que lo hacen muy bien esa gente!) el movimiento publicitario que asocia a la cerveza con el verano mediterráneo, con la vida encantadora y amable de las islas y de la costa de Levante y etc. No han sabido las empresas del mundo del vino encontrar un mensaje parecido. Citaría algún anuncio de cava, pero va muy por detrás (en imágenes, en guión, en mensaje) a aquello que saben transmitir algunas cervezeras. Tiene ahí el mundo empresarial del vino una gran asignatura pendiente: cómo se amolda su mensaje a aquello que la gente joven está dispuesta a "comprar". Todos hacemos lo que podemos, también (modestamente) los bloggers, pero es evidente que no basta con eso. Hace falta más acierto y más dianas!
Sobre lo segundo, ya comenté. Sobre lo tercero, sí quiero decir que cuando he salido yo alguna vez por la noche, noche, quiero decir noche, me ha sido tremendamente difícil elegir qué podía beber. No existe el concepto de un vino o un espumoso o un generoso dignos y de calidad en todos los locales de copas donde gobierna con tiranía el gintónic y cualquier tipo de combinado. Tener un vino generoso de calidad, un buen espumoso, un blanco y un tinto no sería un gran esfuerzo pero no quieren hacerlo. He ahí otro problema que hay que intentar resolver. Porque antes que meterse algo de 40% que no sé de dónde viene no con qué desgraciados alambiques se ha hecho, me tiro a la piscina de tónica.
Seguimos!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Joan "apestoso" iba entre comillas porque era para que se me entendiera. De todas maneras no me dirás que un queso que huele a establo añejo es agradable?. A mi me gusta que mi familia es de pueblo pero al público general es algo "apestoso". No entré al trapo del matrimonio queso/ vino porque no suelo ejercer en las armonias, yo al contrario que tu concibo el vino como algo sólo. Lo abro para probarlo y a veces aporvecho para hacerlo con comida. Por lo tanto no me esfuerzo en establecer "armonias". Para quesos - salvo excepciones - tengo un comidín, Riesling.
Con respecto a la sidra no puedo ayudarte con el azúcar residual, puedo decirte que al paladar se nota muy poco y la acidez es la protagonista.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Los furancheiros también atraen a su publico ahora con la tapa de lo que sea. Ya no basta con que la gente se diga "ahí tienen la mejor tinta femia del Morrazo". Con tanto furancho, primero, los restauradores que pagan impuestos andan cabreados. Segundo, hay competencia. ¿Cómo atraes a la gente que paga sus dos euros por medio carolino? Con algo de comida que hace ben pocos años, casi nunca se servía!
Como bien describes para la sidra, hay que adaptarse. Los cambios y los hábitos: o los creas tú o te arrastran...
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Ahora buscaré la información sobre la sidra, Jorge. Y el resto, era para echar un poco de sal al asunto. No le des más vueltas. De todas formas, yo tampoco busco armonía ni maridajes ni otras chorradas similares. Busco qué queda bien con qué. En eso, sin duda, somos consecuentes los dos: tú tienes clara tu línea y yo, la mía. Si recuerdas los primeros tiempos de este cuaderno, se llamaba "De vinis cibisque". Era una auténtica declaración de intenciones que tuve que quitar porque no se entendía. Normal, claro...ya nadie sabe latín. Pero la idea era clara para mí desde el principio, y sigue igual: a veces hablo sólo del vino, pero mi objetivo es hablar del vino y de sus comidas. Por eso mantuve y mantengo el subtítulo del blog: "Una crónica sobre el vino y sus comidas", donde el adjetivo posesivo es clave!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Jorge suscribo la última parte de tu comentario.
Se trata de popularizar el consumo "libre" del vino para que pueda haber negocios "rentables" de ese estilo, creo que puede existir uno que aune todo lo que comentas.
Te insisto que en ningún caso hablo de todo esto como un lugar de cata, aunque tambien debería poder hacerse, y el ruido me molestaría en si mismo pero no porque me impidiese beber vino como quiero. Hay momentos para beber y otros para catar y en todo momento hablo de beber, de consumir vinos

Joan Gómez Pallarès dijo...

El Reglamento de la Denominació de Origen Protegida Sidra de Asturias nos aclara el asunto, que desconocía por completo:
"Sidra: Es la bebida resultante de la fermentación alcohólica total o
parcial de la manzana fresca o de su mosto. Su graduación alcohólica
mínima adquirida será de 5 por 100 en volumen.
Se denomina seca la sidra que contiene menos de 30 g/l de azúcares;
semiseca entre 30 y 50 g/l y dulce cuando contiene más de 50 g/l hasta
su límite máximo de 80 g/l.
Sidra natural: Es la bebida resultante de la fermentación alcohólica
total o parcial de la manzana fresca o de su mosto, elaborada siguiendo
las prácticas tradicionales, sin adición de azúcares, que contiene gas carbónico
de origen exclusivamente endógeno. Su contenido graduación alcohólica adquirida mínima será de 5 por 100 en volumen."
Osea que el límite máximo permitido de azúcar en una sidra es de 80gr/L. Buenos pelotazos te puedes pegar con eso y un mínimo de grado alcohólico del 5%. Aunque supongo que la práctica habitual de los sidreros será con la seca, aunque si se le permite llegar hasta 30 gr/L, el abanico es muy amplio.
Joan

SIBARITASTUR dijo...

LA sidra es bastante seca Joan, otra cosa es que tenga mas o menos gr/l. Aunque puedan llegar a 30 te puedo asegurar que nota mas el azúcar en un Brut que en la sidra. Por lo general la acidez es la protagonista.
Imagínate las borracheras que se pueden llegar a pillar, pero lo peor es el clavo que tienes al día siguiente, ¿azúcar?, ¿grandes dosis de sulfuroso?.
De todas formas un sidrero habitual se bebe 2-3 botellas y ni se inmuta.
Y al hilo de lo que comentaba Jorge antes, una asociación habitual de Sidra/comida es hacerse una parrilla campestre y llevar varias cajas para todo el día.
Yo sigo llevándome mi vino para esas ocasiones

Joan Gómez Pallarès dijo...

Haces bien, Jorge! Pero vaya, una cosa es, en efecto, los gr/L de azúcar que dé una analítica y otra, cómo se perciben estos en relación con el alcohol, con la acidez y el ph...Es un mundo que no conozco, así que ya ni hablo de extractos secos. El reglamento ni dice nada de ellos.
Joan

Jose dijo...

Que curioso el modo de aproximación tan distinto que tenemos Jorge :-) Paseo por el mercado y no veo más que ingredientes e ingredientes a cocinar, pienso en montones de recetas que se me agolpan en la cabeza y en los vinos que me apetecerían... Paseo por la tienda de vinos y no hago más que pensar en platos y platos que irían con los vinos... :-D

Saludos,

Jose

Joan Gómez Pallarès dijo...

A mí me pasa un poco lo mismo, Jose, quizás no tanto como describes, pero casi...siempre estoy pensando con qué tomaría un vino o una receta porque estamos pensando, de hecho, en las características del vino o de los ingredientes de la receta. Tampoco pasa tanto porque, para nuestra suerte (por lo menos, la mía), hay muchas cosas que no conocemos del todo o nada!
Saludos,
Joan

Jorge Díez dijo...

Más tarde o mañana, según pueda, prometo seguir con la sidra si queréis. Como adelanto, la sidra a la que nos referimos es la que el Reglamento recoge como sidra natural y siempre está en el campo de la seca, y creo que con mínima cantidad de azúcar residual, aunque desconozco datos precisos. El dominio sápido, eso sí, es ácido. El grado mínimo es casi el grado "universal". Casi todas marcan 6 en la etiqueta. La otra, con sus clasificaciones, se refiere a la embotellada, la llamada "de mesa", que en Asturias vende poquísimo. Otra cosa es la espumosa, pero vamos a dejarla ahora aparte.
Los problemas con esa bebida son dos principales. Primero, alcohol en total es poco, pero el ritmo de ingesta es muy intenso (se bebe un vaso de un trago, unos diez centilitros de una vez) y hay que tener el cuerpo acostumbrado a eso, sin duda. Segundo, los niveles de sulfuroso son muy altos, dado que su elaboración en general es bastante "sucia" y además carece de otras ayudas naturales para su conservación, a diferencia del vino.
Un detalle lingüístico, Joan. Por favor, déjanosla en sidrina, el diminutivo en eñe mejor para nuestros vecinos gallegos. A cambio yo procuraré no entrar al trapo y no seguir con detalles de una bebida "tan mía" si no queréis, que debo disculparme por "invadir" así el post sobre otro asunto.
En cuanto al reto del queso y su armonía, no sé si me atrevo siquiera.
(Todo esto último, aunque no podáis verlo, lo escribo con una pronunciada sonrisa, que nadie vaya a enfadarse o tomar algo a mal).

SIBARITASTUR dijo...

La gentes somos así, diferentes. Voy a dejarlo así aunque crea que hay mucho "tibi@", es otra conversación.
Como comentaba, el vino es algo que concibo sólo siempre. Una cosa es el vino sólo y otra ese mismo vino con comida, son dos cosas diferentes. Unas veces mas satsfactorio de una manera y otras de la otra, pero la "pureza" de un vino, el alma, lo que es - y entenderme bien-está en el vino sólo, en mi humilde opinión.
Eso no quita para que disfrute treméndamente de lo que tu comentas Jose, una buena comida con vino y si es en compañia de alguien que cocine como tú y con una buena conversación, mejor que mejor.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Caramba, Jorge D., me has levantado una sonrisa como la tuya y un sonrojo casi igual...he vuelto tan embebido de vuestros vecinos gallegos que todo me sale en -iño/-iña!!!
Entendido, aunque mi lectura del reglamento me decía otra cosa, es bueno no meterse en camisas de once varas!
Me voy! Hasta lueguiño!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Ves, Jorge S., ahí no he entrado nunca: no he probado ninguna receta de José!
Entiendo bien lo que dices. A mí también me gusta conocer todo de un vino per se, ya lo sabes, pero enseguida me viene a la cabeza (involuntario total) con qué me lo bebería...además de la copa, claro!
Joan
PS. Esto de los emoticones en Blogger y sus comentarios, habrá que estudiarlo, ¿no? Creo que nos ahorraríamos más de una mala interpretación (al estilo de la que Jorge D. ha evitado con su paréntesis final!)

Joan Gómez Pallarès dijo...

Y no lo dije antes, Jorge D., pero yo estaré encantado si nos comentas algo más de la sidra. Mi ignorancia sobre ella es homérica.
Saludos,
Joan

Mariano dijo...

Caray, la que habéis liado por un pinchito. Como es un poco tarde para incorporarme a la polémica, sólo diré que estoy en la onda de Jose y Joan, porque cuando pruebo un vino, lo primero que pienso si me gusta, es con qué lo tomaría, y es que de un buen maridaje me sale algo mejor que el vino y la vianda por sí solos (pienso en oporto y gorgonzola, en manzanilla y mojama o en champagne y joselito...)

Por lo demás, me parece de pena capital que Monviníc no esté en la lista. Penoso.

Un abrazo a tots

(Y por cierto, tus comentarios Joan, sobre carolinos, Tinta Femia y la playa de Bueu casi me hacen saltar la lagrimilla, aunque un día hablaremos tú y yo de la cara oculta del Furancho...)

Joan Gómez Pallarès dijo...

Los dioses me sigan mandando un Mariano que siempre pone las cosas en su sitio: por un puñetero pinchito, sí señor!!!
En fin...ya se sabe, quien no tiene problemas se los busca y tener discusiones (en el sentido etimológico, vamos: discurrir en compañía!) sobre gustos personales tiene sus cosas, por supuesto, pero te deja donde estabas, sin más. Jorge S. seguirá con su manera de ver las cosas, y Jose, tú y yo con la nuestra. Y todos tan cómodos y contentos.
Conste que entiendo bien el punto de vista de Jorge S. y, creo, también el de Jorge D.: un espacio donde el único protagonista sea el vino y la única posibilidad sea la de beber en condiciones seguro que me tendría entre sus visitantes, segurísimo vaya. Eso sí, antes entraria con un buen pan en el estómago!
Sobre tu lagrimita!: Pronto saldrá un post donde más que lagrimita, te saldrán ríos de agua! Una de las cosas que más me interesó de la pasada estancia en Galicia fue todo lo que vimos con mis amigos Antonio y Fernando en el Morrazo. La comida en el Bar Fariña, mirando a la ría de Aldán fue una pasada, las patatas de Ons ni te cuento, los chiporines con cebolla y pimiento del Padrón para llorar y el pescaíto frito, bufff. Y en el camino un potencial de fruta enorme, tanto de tinta femia como de albariño, que noe s que se desperdicie. Jamás me atrevería a criticar lo que hacen los furancheiros porque ésa es su pasión y su tradición y no olvido que gracias a su esfuerzo, un montón de viñedos en la zona siguen vivos y produciendo. Pero para mí una de las caras ocultas de los viñedos de los furanchos/loureiros es la fruta que hay ahí. Una alianza entre algún furancheiro y algún enólogo de pro sería literalmente explosiva...Aunque, creo que deben haber otras caras ocultas, no...?
Hasta lueguiño!
Joan

Jose dijo...

Y ahora que estamos intimando y en lo que respecta al marketing y consumo de vino. Ya hace mucho tiempo que comenté en el blog (mientras canturreba 'You say goodbye in the airport...') que lo mejor que podrían hacer quienes quieren vender vino es contratar agencias de publicidad que se dedican a la cerveza, que hagan la campaña y antes de sacarla que pongan el producto. El marketing de las cervezas es genial y el del vino, sinceramente, es un absoluto truño, ¡siempre!

Saludos,

Jose

Jorge Díez dijo...

Hoy ha sido un día atareado y casi no he podido visitar mis blogs habituales.
Pensaba que lo propio para retomar el hilo del post era proponer nuestra lista de vinaterías y eso sería fácil, es un trabajo ya hecho. Bastaría con remitirse al post que elaboramos a medias Jorge Sib. y yo mismo y que publicamos en su blog. Pero hete aquí que esa muestra obedece a nuestro criterio de apasionados, no al del común del público. Es decir, muestra de vinos por copas y sólo bebida, sin tener en cuenta la comida que puede acompañar. Después de todo lo discutido quizá deberíamos revisar ese trabajo -nuestros hígados se sublevarán con sólo pensarlo- y ajustarlo a un criterio más abierto.
Lo de la sidra lo dejo pendiente de un desarrollo más amplio que tengo pensado para más adelante.
En pocas horas ponemos rumbo a Tui. Nos esperan muchos, y supongo que buenos, vinos.
Un saludo.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Estoy muy de acuerdo con lo que dices, Jose. Por eso saqué de nuevo el tema: no saben cómo enfocar el marquéting, no saben cómo vender esa imagen que es la que se ha apropiado alguna marca de cerveza. Como si Mediterraneidad fuera sólo sinónimo de cerveza o la vida bella pasara solo por ella. Las puestas de sol y las llegadas a islas fantásticas para pasar el verano también estarían mejor con una buena copa de espumoso o de albariño!!! Ya lo han intentado, como bien sabes, pero esos efectos beneficiosos, puede que lleguen a la marca en concreto, pero no al producto en general o al conceto de consumo, como sí han sabido hacer con la cerveza.
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Pues sería una gran idea, Jorge: si de este post pudiera acabar saliendo un listado de lugares de vinos por copas y algo que las acompañe de cuantos más sitios de España mejor, sería estupendo. Ya tenemos las aproximaciones y corrigenda y addenda a la lista del Sr. Delgado; mi lista y los addenda de Malena; la lista de Eugenio. Así que animáos, cubríos ben el hígado, y a por ello!
Buen viaje y mejor encuentro en Tui: promete realmente mucho!
Joan

biodinamicos del sur dijo...

Hola Joan.
Sí que ha cundido esta entrada.
Bebían el vino que traían de Valdepeñas en botellas de un litro, se llamaba Blanco Pasto “Espinosa”, por esta zona solo ha habido vino en Alhama de la uva Rome, se bebía en Navidad y hasta primavera que solía estropearse.
Eran cuatro, todavía queda uno. Además de ese mantra, lo repetían con frecuencia, tenían otro: No pasa nada y si pasa que pase. Eran divertidos.
Este año espero triunfar con los tomates. La viñita está que se sale.
Saludos cordiales.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Qué bonita historia, Antonio...jamás he bebido un vino hecho con esta uva de Málaga, la Romé. He leído algo de ella y parece, digo sólo parece, que podría tambiéne star presente en Grecia y en Italia, con el nombre de Romeiko, quizás pronunciado Romikó. Vete a saber (o quizás lo sables?), cómo llegaría a Andalucía. Tal y como la convertirían en vino no es de extrañar que aguantara tan pocos meses.
Las fotos de tu viñedo y del huerto son una pasada, sí!
Felicidades!
Saludos,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Quería comentar también, Antonio, al hilo del cómo ha cundido esta entrada, que una de las cosas más interesantes de un blog es que tú preparas un post pensando en esto y lo otro, pero a la que lo publicas, pierdes por completo el control. En el buen sentido: la gente se adueña del texto y uno empezó hablando de vinotecas y termina hablando de tomates. Unas veces piensas quelo que has escrito (que te ha costado mucho) va a merecer la atención de la gente y no paran más de 50 a leerlo y nadie comenta nada. Otras, haces un post más al azar o más de circunstancia, y esto se llena. Escribes algo con ánimo de proponer un debate o una polémica, y no caso. Y otras, pasó hace bien poco, pones unos carteles de actividades que hacen amigos pensando que sólo hablarás de por qué los pones, y acaba la cosa derivando en lo menos sano: la incomprensión y la mala interpretación.
También esto es divertido y me interesa en los blogs!
Joan

biodinamicos del sur dijo...

La Rome está localizada en los alrededores del Parque Natural de la Sierra Tejeda, Almijara y Alhama. Este parque ocupa pueblos de Málaga y Granada. Los pueblos de Málaga están en la ladera que da al mar, Axarquía. En esta comarca es donde cultivan la moscatel de Alejandría y algo de Rome. Entre los pueblos de Granada está Alhama, a sus vinos les llaman “Vinos de La Tana” que se hacen con Rome.
Los pueblos de un lado y otro han intercambiado productos del campo y el mar a través de las sierras, con bestias, yo recuerdo a los arrieros de Cómpeta o Frigiliana vender tomates o almejas en mi pueblo. En ese intercambio que se remonta a tiempos lejanos, pudo venir la Rome de Málaga a Alhama de Granada procedente de esas tierras lejanas de las que tu hablas. Vaya usted a saber.
La viña está en el Parque del que hablo, en Granada, es un rincón muy bonito.
Te felicito porque tiene que ser gratificante que tantas personas le presten atención a lo que haces.
Un abrazo
Antonio Sánchez

Joan Gómez Pallarès dijo...

Caramba, Antonio, otra de las cosas más gratificantes de este blog es que, ahora mismo, nos estás contando a todos la historia del pasado y del presenté de la Romé (siempre la leí con acento, aunque veo que tú no lo pones: tendré que revisar eso), que es muy nueva para mí. Ya veo las mieles, las verduras y las almejas pasando al otro lado a cambio del buen vino. No he probado jamás un Vino de la Tana. Ayer por la noche, tras charlar contigo, leí El Vino. Uva a Uva que, a falta del libro que acaba de salir sobre las castas en España y del que pronto saldrá, coordinado por Jancis Robinson, es lo que tengo más a mano. Y habla de cómo son los vinos de Romé y de cómo es esa fruta. Qué interesante. En otoño, tras la vendimia, voy a hacer una buena y larga excursión por tus tierras, Antonio, y me tienes que mostrar todo eso!
En casa, por cierto, siempre hay un poco de "miel" de caña de Frigiliana. Me gusta tanto la berenjena rebozada a la malagueña con ese poco de sal gruesa por encima y un chorretón de miel de caña...Tomo eso y en segundos estoy en la Axarquía...
Un abrazo,
Joan

biodinamicos del sur dijo...

Pues por aquí estamos para lo que haga falta Juan, me gustaría pasearte por esta zona. En Noviembre voy a Nepal para hacer el trekin del Annapurna espero que no coincida tu visita con los días que voy a estar fuera.
La gente aquí habla de la Rome, también sabes que aquí lo hacemos a nuestra manera.
Estamos en contacto.
Salud y buen vino.
Antonio Sánchez

Joan Gómez Pallarès dijo...

Veremos...ojalá que no coincida. No te quedas tú en medias tintas!!! Menudo viaje ese!
Mi objetivo, siempre, es molestar lo menos posible a los viticultores, y entre noviembre y febrero, quizás haya algo más de tranquilidad en el trabajo en el viñedo. Mi próximo gran viaje por España intentaré montarlo entre esos meses, entre 2012 y 2013.
Eso: salud y buen vino!
Joan

Juancho Asenjo dijo...

Hacer listas es como encasillar en generaciones a los escritores solo por haber nacido en un momento concreto. El peligro que tienen es cuando se elaboran buscando por internet en vez de crearlas con la experiencia de cada uno. Es como la tendencia actual a presumir de vinos bebidos en vez de profundizar en los vinos vividos. La lista de 10 no hay por donde agarrarla porque se suman lugares que han cerrado con otros que dejaron de ser importantes y otros que nunca lo fueron. Pisar la calle es fundamental junto a gastar dinero. Es una pena que una persona habitualmente bien informada como Carlos Delgado haya pinchado en esta selección que olvida los últimos años.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Juancho, esta presunta paradoja entre vinos bebidos y vinos vividos me suena fantastica (perdon: no hay acentos, ando en Lisboa en un teclado infernal y no pillo ni uno), tan romana ademas: el betacismo hizo en latin que estos juegos de palabras fueran muy popolaures, beber y vivir.
El resto, es que entre tu y Eugenio, mas lo que hemos aportado desde Barcelona, lo dice todo. No se puede trabajar de esta manera, sin estar encima de las cosasni viendo como te redactan las cosas. Y si todo lo ha redactado el, pues eso, a patearse la calle porque falta mucha actualizacion.
Las listas, desde Homero y su catalogo de las naves, son claves. Para bien a ratos. Para mal casi siempre.
Nos vemos, Baco mediante, bien pronto!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Comentaba Jorge mas arriba sobre un informe que elaboramos él y yo hace un año, sobre la realidad de los bares de vinos en Oviedo. Un año después sigue mas o menos igual. Os dejo el link:
¿VINATERIAS EN OVIEDO?, DOS VISIONES DE UNA MISMA HISTORIA. POR JORGE DIEZ Y SIBARITASTUR.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchísimas gracias por el enlace, Jorge. Ahora ya tenemos buenos listados de madrid, Barcelona y Oviedo. A ver si se anima la gente!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Bueno en ese informe no hay nombres, pero si un informe de situación. Año y medio después seguimos igual.
Aaah y fuímos muy generosos con la estadística que si hubiiéramos sido mas puntillosos - cómo somos normalmente- hubieramos salvado a 2/3 y sin llegar a un notable siquiera.

Juancho Asenjo dijo...

Hace dos veranos me encontraba en Gijón y me sucedió una anécdota fantástica. Estaba charlando con Ramón Coalla en su tienda y paró un coche, se bajó su ocupante y le preguntó donde podía ir a tomar vinos por copas en Gijón. Sin casi 10 segundos de respiro, Ramón le dijo que era mejor que se dirigieran a Avilés que en Gijón la oferta era escasa y previsible... Recuerdo hace unos 14-15 años que el nivel de la sumillería asturiana era espléndido. ¿Qué ha pasado con aquella generación y las posteriores?. ¿Ningún lugar ha sustituido al recordado El Legado de Baco con David Barro?. ¿Y Germán Blanco no tiene algún local?. Son muchas preguntas pero no entiendo que antes hubiera un alto nivel cuando era mas difícil encontrar formación y hoy con una espléndida restauración no haya profesionales y/o locales de calidad.

Juancho Asenjo dijo...

Ya hablaremos de beber y vivir. Me encantaría que disfrutáramos algún día de una cena relajada con algunas botellas por medio y una interesante charla apasionada sobre lo divino y lo humano con el vino solo como testigo sin ser protagonista. Con paradojas incluidas. Un abrazo

Joan Gómez Pallarès dijo...

Quizás ha cambiado la otra generación, Juancho, la de los consumidores más jovenes, que se están tirando más bien hacia los destilados de alta graduación o hacia la cerceza y dejan esa franja de culturalidad que es, para su país, el vino de estas tierras.
No hya que cesar en el empeño, claro, y gentes que tienen tanto entusiasmo como posibilidades de hacer cosas, como Ramon y tu, sois muy importantes para que no tiremos esa toalla. Yo, en la medida de mis posibilidades, tampoco voy a parar, vamos.
Saludos,
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Eso es algo en lo que pienso con frecuencia, Juancho: elegir unas buenas botellas pero que no sean las protagonistas de la comida o la cena. Ese es, con frecuencia, nuestro "problema", el de los locos por el vino, que acabamos siempre hablando de DOs, de IGTs, de terruños y cosechas, de viticultores. Hombre, está muy bien, claro sobre todo si te juntas con gente que sabe mucho más que tú, pero esas conversaciones relajadas donde se habla de todo y el vino es el compañero ideal, discreto, se echan de menos.
Igual mañana...???
Saludos!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Juancho hoy en día yo seguría mandadndo a la gente a Avilés, me parece que hay mas nivel que en el resto de Asturias.
Germán Blanco y Ramón Coalla tienen sus respectivas tiendas y distribuidoras y están liados con sus negocios.
Con respecto al legado de Baco, en el mismo lugar ha abierto una nueva vinoteca con vinos muy caros por copas pero aún no he ido, a ver como va.
Lo que hace falta en el vino en general, es mas gente con pasión y con ganas de hacer cosas, comunicar y ver el vino desde otra perspectiva, que no sea la simplemente comercial que es lo que nos pasa a todos cuando llevamos varios años en un mismo negocio.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Yo tengo la suerte, creo, de que no vendo vino...sólo ayudo a venderlo a quien me apetece y cómo y, claro, siempre en función (que jamás sabré cuál es) de la gente que decide hacer caso a lo que comento aquí en positivo.
Hay que ser valiente para liarse y ponerse en este tipo de negocios. Por eso es prioritario para mí, para este blog, ayudar en la difusión de todo lo que me parece bueno para la defensa del consumo razonado del buen vino.

SIBARITASTUR dijo...

Mi comentario era muy general y no personalizado, por otra parte subscribo tu párrafo final. Creo que cuando una persona (as)lleva muchos años en un mismo gremio o negocio tiende a simplificarlo todo por cansancio, por problemas, por temporadas malas o por lo que sea y se tiende a reducirlo todo al comercio, al negocio, inclúso al negocio a corto plazo. No dándose cuenta que sin ciertos aspectos "pasionales" las cosas no funcionan igual.
Es evidente que todos los gremios y productos no son iguales pero en el vino hay un componente romántico, cultural, incluso mágico, hay algo dificil de explicar con palabras que tiene que estar presente en su forma de venta, y pienso que eso, en general, se ha perdido.
Hace falta gente nueva, con energías e ideas nuevas

Joan Gómez Pallarès dijo...

De los dos último ejemplos que has puesto, Jorge,sólo conozco bien a Ramon Coalla: este no ha perdido un ápice de nada, y le siguen brillando los ojillos a cada nuevo proyecto que te cuenta o vino que descubre y te hace probar.
Eso es bueno!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Joan es que no hablaba de nadie en particular, hablaba del mundo del vino en general.
No quería personalizarlo en nadie, no era mi intención.
Unos comentarios mas atrás hablábais Jose y tu de marketing para el vino. A mi me parece que no hace falta tanto marketing como cambiar los sistemas utilizados hasta ahora. Dejar el vino en manos de la hostelería, a su vez en manos de los distribuidores y ahogar a las tiendas y no importar mucho el cómo se vende, donde se vende y con qué márgenes se vende con tal de que me compres y me pagues un palé. Soy consciente que el sistema es así y todo el mundo lo justifica, pero a mi no me vale todo.
Soy muy crítico con todo eso y sería muy largo escribirlo , a parte de imposible por mi incapacidad de expresión escrita.
Mi comentario venía mas po esto que por personas y negocios en particular.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Próximamente tengo previsto escribir un post que se podría titular "Cómo vivir #Mediterráneamente sin probar la cerveza". En él hablaré de mi manera de ver las cosas en relación a la promoción del vino y a su vinculación con una manera de ver y hacer las cosas. Lo de Mediterráneamente, por supuesto, es por chinchar a una marca de cervezas en concreto, conste. En el Atlántico se puede vivir exactamente igual: sucede que allí no graban spots de cerveza = alegría de la vida, ni se dedican a pasear a gastrobloggers cual nuevos apóstoles.
Las cosas hay que hacerlas por pasión y por convicción. Si se hacen por constricción presupuestaria, vamos mal.
Sobre la escritura y su expresión: paciencia y perseverancia. Todos estamos en eso.
Joan

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