19 junio, 2012

Algo se mueve en Galicia: vinos

Régoa en Amandi, Ribeira Sacra por J. Gómez Pallarès
Han sido sólo cuatro días los que he podido pasar en Galicia. Pero han sido intensos. Asumí de entrada que no podía hacer todo lo que quería y me concentré en unas pocas cosas, zonas, DOs, bodegas, personas, paisajes. Cierto es que, además, en comidas y cenas fue saliendo algún otro vino de DOs que, en esta ocasión, no pisé. Por supuesto, siempre vino gallego, que es lo que toca cuando uno está en Galicia, con una leve incursión en el Bierzo, que será frontera administrativa (en DOs, en provincia, en Comunidad Autónoma), pero no cultural y vitivinícola: las variedades de la Ribeira Sacra y de Valdeorras están bien presentes en el Bierzo, vamos. Y viceversa. No se tomen esto como un informe, por favor: son sólo las notas de mi Iter Gallaicum, tomadas a vuelapluma, mis impresiones al hilo de las conversaciones que iba teniendo con quienes hacen el vino y pisando los lugarse donde ese vino nace. Lo que más me interesa de este asunto. Decidí que dedicaría  mi tiempo a dos bodegas del interior, la una cercana al Sil, la otra al Miño. Y dos días de costa. Uno para una bodega de Rías Baixas. El otro, para descubrir una zona de la que no hubiera probado nada ni supiera nada. Para mí, para mi suerte, ¡eso todavía es posible en Galicia! Lo de los cañones del Sil era cosa cantada: uno que vive con pasión los costers del Priorat y las laderas del Mosela, no puede dejar de sentirse en casa en el Sil.
As Furnias 2010
La DO Ribeira Sacra es la que ampara a las bodegas que se encuentran en la zona. Tenía varias alternativas (Adega Algueira, Ponte da Boga), pero al final me incliné por la que desconocía casi por completo: Bodega Régoa C.B. Son los viñedos que tenéis a vuestra izquierda en la foto superior. En la parroquia de Amandi, con pendientes que llegan al 80%, la protagonista es la viticultura heroica. Por decir algo, porque la tierra va por libre: no se puede cultivar y las cepas, relativamente jóvenes, trabajan duro y solas para romper el esquisto ferruginoso de la zona. José Mª Prieto es el alma de Régoa, la persona que con paciencia de cartujano, ha ido recomponiendo un paisaje de viñedos único en esa zona: su uva procede de un viñedo de once Ha ¡en una pieza! La bodega es joven, los vinos son jóvenes, el criterio se va construyendo a medida que José Mª aprende. Lo mejor es lo que ya nadie le puede quitar: terruño y fruta. Su mencía y su albarello (de ésta, tiene casi el monopolio en Ribeira Sacra) darán grandes vinos. De todos los que probamos, me quedo caso con el "mayor", el Régoa 2006, mal llamado básico, trabajado con una criomaceración de 48 horas, levaduras autóctonas (en pie de cuba) y unos 26 días de maceración. Es el vino que mejor me habló de esos viñedos: el amargor suave del albarello (brancellao), la suavidad del leve paso por madera de 5000 l troncocónica, el laurel, una matizada mineralidad, el deje seco del raspón. Frescor y pocos afeites. Un buen vino.

Juan González Arjones me esperaba en el concello de Crecente, parroquia de Ribeira, muy cerca del río Miño. As Furnias es su vino y su proyecto. Ha sido (¡y es!) la vida de sus padres y será la suya. Espero...Porque Juan vale, es muy joven, tiene ideas y ambición de vino y una larga tradición que proyectar hacia el futuro (las cepas de su abuela, que cuida el tío abuelo, son casi como las de la Sra. Lola, no digo más: ¡y están bien activas!). Su principal viñedo es clásico de zona de aluvión, con arena, arcilla, un fuerte componente de granito y cuarzo. Juan no cultiva la tierra. Juan tiene cubierta vegetal (que es la que la compacta) y su segadora es el rebaño de ovejas del vecino: precisión milimétrica y animal. Su marco de plantación está muy meditado: libertad para las calles, competencia para las cepas (2 x 0,8). Crecente siempre fue tierra de tintos: caíño longo, caíño da terra, brancellao, sousón, espadeiro son sus uvas. Las de su vino, el único por ahora en el mercado, As Furnias 2010. Más caíño y brancellao que sousón y espadeiro.  Juan tiene la suerte de poder trabajar el viñedo del Canda (brancellao), puro suelo de fósiles y cantos rodados, que es lo más parecido al vergel de Angeli que he visto en España.  Se considera el 100% del raspón: si es verde no entra, el resto todo para adentro. Prensa vertical. 50% del vino pasa 6 meses en barrica usada. 12,8%. Trasiega lo mínimo. No filtra. Su rasero de calidad: ¿les gusta a los paisanos? Vamos bien. Su vino tiende más a la reducción que a la oxidación. Conserva algo del carbónico de la fermentación, la fruta, el frescor: violeta, cereza, fresón, pimienta roja, laurel, vegetal sano. La tercera copa es mejor que la primera. Un vinazo para comer, para beber, para no cansarse.
Viña de Martín Escolma 2005
Entre los viñedos y los viñerones, hubo sus pausas de cuyas comidas hablaré en otro post. Pero con las comidas, hubo también sus vinos. Y entre ellos (más allá o más acá de los de la Sra. Lola y el Finca Genoveva de Rodri: ¡no se pierdan el próximo post!), reinó el Escolma Viña de Martín 2005, de Luis Anxo  Rodríguez Vázquez. No podía ser de otra manera: fue abierto en Bagos, uno de los grandes templos de la vinofília en Galicia, como quien no quiere la cosa. Treixadura, lado, torrontés, albariño. 13%. Fermentado en barrica, con doce meses más en barrica, seis de los cuales con sus lías. 1 año en botellero antes de salir a un mercado que todavía no entiende bien que esto sea un Ribeiro (su DO). Sencillamente, es otra historia. Luis Anxo es otra historia. La de alguien que persigue la calidad y la perfeccción y vendimia y vinifica sin sacar botellas hasta que considera que llegó el momento. Este vino, con los años que ya tiene, es de otra dimensión: la de los grandes Arbois, la de algunos rieslings y chenins del Loire, ya en la estela de los grandes blancos europeos. Mieles y acidez brutal, qué contraste magnífico. Hinojo silvestre, balsámico, acetaldehído, flores algo marchitas. Brisa del mar. Un vino para la emoción y el recuerdo.

Las dos visitas marítimas estuvieron reservadas para la bodega de Rodri Méndez, Forjas del Salnés, y para la península del Morrazo. De la primera, he hablado con cierta frecuencia en este cuaderno. El día que comimos en Sabino (¡qué restaurantazo, próxima crónica: comidas!), además del Leirana Finca Genoveva, Rodri me dio a probar el mismo vino pero brisado. Cos Pes se llamará, quizás: un vino cuya uva se pisa "con los pies", que pasa dos meses con sus brisas, trabajado con gas inerte y con un toque oxidativo. Es un vino que se perfila y empieza a beber en la parte alta de la cepa y termina en la profundidad de sus raíces. Rodri tiene sus modelos para este vino, hablamos de ellos (Fontanasanta de Foradori, no les digo más), pero en mi opinión, sin barro es mucho más emocionante que los que se hacen con nosiola. También será un vino para la emoción. La península do Morrazo. Mi amigo Antonio tenía in mente llevarme a descubrir los vinos arousáns (Vinos de la Tierra de Barbanza e Iria), pero al final cambió de opinión y me introdujo en algo más desconocido, para mí por lo menos. El Morrazo, del que Antonio ha hecho una descripción que me ahorra todo. 17 paisanos, todos ellos amateurs puros, agrupados en la Asociación de Viticultores de San Martín de Bueu, con viñedos que son vergeles (literalmente: tratamientos hacen, pero cultivo, nada de nada), orientados a la ría de Pontevedra o a la de Aldán (una maravilla de paisaje, dicho sea de paso) y sobre suelos de arena con granito y cuarzo. La variedad reina es la tinta femia (caíño da terra), junto con la albariño.

Es tierra de furancheiros: esos productores hacen vino para su consumo anual (aunque algo probamos de 2010), pero lo que no beben ellos, lo sirven en sus casas, en sus furanchos (marcados para público conocimiento con una rama de laurel en esquinas y cercanía de las casas), con vasos de sidra (sic), carolinos. Estuvimos dando vueltas con Fernando "Tourón" y terminamos en casa de su madre, donde él y su cuñado, Luis, nos sirvieron una extraordinaria empanada de maíz para acompañar esos vinos. Lo dicho: tratan el viñedo, pero una vez hecha la vendimia, el mosto se convierte en vino sin ningún tipo de tratamiento (ni trasiegas ni filtraciones, nada) ni de aditivo. Son tintos, pues, con un carbónico marcado, con una acidez brutal y con un grado que apenas llega a los 11%. Son vinos cuya uva tiene un gran potencial: los viñedos no están contaminados y el perfil organoléptico de la tinta femia que probamos (compré después otra, en el Bar Fariña, que todavía estaba mejor) es sincero, franco, hermoso, incluso con unos taninos nada bastos. La albariño de Luís fue punto y aparte. Cierto que tienen la volatil algo alta (a veces al límite), pero esa fruta tiene también un potencial grande, incluso con un perfil terpénico inusual. Si leen el post de Antonio, descubrirán también viñedos en espaldera muy baja (medio metro) y plantados directamente en la arena de la playa cercana. Se trata de una tierra descuidada por los grandes productores (no hablo de tamaño, conste) de vino gallegos y a la que no es fácil acceder. Los furancheiros están muy orgullosos de sus viñedos y de su vino. Yo diría que tienen que estar más orgullososos de haber preservado un patrimonio importante y de ser los guardianos de una fruta que podría dar nuevas e inesperadas alegrías a aficionados que no puedan frecuentar sus furanchos. Esa alianza entre gentes que puedan ayudar a hacer un mejor vino en la zona y los loureiros (el otro nombre con que se les conoce en la zona), sería para no perdérsela.
Viñedos junto al mar en O Morrazo (Bueu)
Esta es una tierra de paisanos. En esta tierra, la gente siempre cuidó sus campos y sus cepas y siempre hizo vino. Muchos se fueron, sí, pero no pocos quedaron cuidando de un patrimonio de variedades y de productos que tiene un valor incalculable. De los que se quedaron, muchos siguen tal cual. Y me parece perfecto: forman parte de esta tierra y de su memoria cultural, que es también la de las recetas y sus vinos. Pero de los que quedaron, no pocos han empezado a andar con otro aire, con un ritmo y una ambición que les proyecta hacia el futuro. De algunos, he hablado hoy aquí, pero hay muchos más. Los seguiremos, los comeremos y beberemos juntos. Yo no me lo pienso perder. Porque esta tierra gallega tiene todo: castas blancas de ensueño; castas tintas frescas y fragantes; productos de primerísima calidad tanto en el mar como en el monte. Gran variedad de climas y de terruños.  Potencial de crecimiento y de viñedos y variedades por descubrir. Cocineros sensibles y muy atentos al producto de su tierra y de su mar. Y lo más importante: gente que sabe qué hacer con todo eso.

PS. Y bueno, lo siento. La pasión por el viaje, sus gentes y sus vinos me desbordó, y salió un post muy largo...Jamie Goode me va a reñir. Y todavía me falta hablar con calma de la Sra. Lola y Rodri. Y de lo que comí...

PS 2. Este post hubiera sido imposible sin los contactos, ayuda y consejos de Mariano y de Antonio. Mil gracias para ambos. Ellos demuestran, una vez más, que esto de los enoblogs va mucho más allá de la escritura.

28 comentarios:

Andrés Marcaccini y Noemí López dijo...

Querido Joan, deja por favor que me ponga de pié! Desde la distancia, miles de kilómetros nos separan, siento latir Galicia con tu post. Soy un enamorado de esta tierra que siento mía, de su gente (mi esposa es gallega de pura cepa), sus paisajes, sus comidas y sus vinos... Es que Galicia es mágica y enamora... no pasa inadvertida para quien la conoce. Estuve 5 años viviendo allí y cuando el tiempo y las obligaciones me lo permiten, retorno a ella. Hay un potencial enorme en esta tierra que ha resistido a todo... solo es cuestión de conservarlo y disfrutarlo. Qué gusto leerte, Noemí debe estar feliz, y qué cerca me siento. Abrazo y salute!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Muchísimas gracias por tus palabras, Andrés! Confieso que he vivido con intensidad estos días y, aunque aquí hable sólo e algunos de los vinos probados, hay mucho, muchísimo más, como bien debes saber...
Espero que pueda haber otro post de restaurantes y el próximo será un especial dedicado a las dos personas que más me han impactado en ese viaje, y no sólo hablo de vinos o de cepas.
Un abrazo y salute!
Joan

Anónimo dijo...

Bon dia Joan,

Mis felicitaciones por este magnífico nuevo post (como no podía ser de otra manera) de esta nueva visita a tierras gallegas. Demuestras tener una gran sensibilidad y un amor por los vinos de esa maravillosa tierra.

Este verano estoy montando una maratón de una semana por varias bodegas gallegas, entre ellas y como no, visita obligada a Rodri y me gustaría comentar algunas cosillas contigo. A ver si coincidimos en algún evento y me aconsejas algunas cosillas….

Un abrazo,

Javierbb

Joan Gómez Pallarès dijo...

Pues cuando sea posible, a tu disposición me tienes. Ya dije a Andrés, que lo que sale es mucho menos de lo que bebimos en esos días...Aunque lo que es estrictamente visitas a bodegas, son las que menciono. Bueno, los furancheiros, bodegueros no se consideran...pero a la que pilles una ocasión como la que Antonio puso en mis manos, dedicar un día a los vinos arousáns o a los del Morrazo, es algo que te dará alegrías. Y si combinas, al estar tan cerca de la playa, un buen baño y una fantástica comida con sos vinos fresquiños, ni te cuento de lo cerca que estarás del paraíso!
Abrazo,
Joan

Vicente Vida dijo...

Hola Joan

¡Qué especial es la tierra gallega, y que ricos sus vinos! Mi experiencia recientes con vinos gallegos, entre otras una cata que nos organizó Mariano no han podido ser más satisfactorias.
Coincido contigo en el nivel del Viña de Martin, lo incluí recientemente en una cata de iniciación y encantó. Un vino accesible y de un gran nivel.
Muchas gracias por el post, que nos ha transportado a los que no tenemos tantas ocasiones de viajar, a tan bonitas tierras.
Saludos
Vicente

Joan Gómez Pallarès dijo...

Ha sido un placer, literalmente, Vicente! Cualquier excusa es buena: yo iba por otras cosas porque ya sabes que tampoco soy profesional de los vinos. Pero a la que me dan dos horas de margen, procuro aprovecharlas!!!
Cierto: aquí fueron unas pocas más...
Todo lo que es la vertiente atlántica de la Península, no hablo ya sólo de España, es algo impresionante. Ahora vengo de pasar dos días en Lisboa y alredededores y tuve una cena en un restaurante imprescindible,q ue me recomendó Luís Gutiérrez: Claro!, del Chef Vítor Claro, en el Hotel Solar Palmeiras, en la Marginal a Cascais. Intentaré escribir sobre él porque muy, repito muy, pocas veces he podido encontrar a alguien que tenga tan bien reflexionado qué cocinar como qué beber ccon su cocina. Un auténtico crack en los fogones y en la bodega. Probé cosas geniales. Y además, los dioses estuvieron conmigo: ¿No ponemos los pies en el restaurante y al primero que tomamos es a Dirk Niepoort? Impresionante: a los vinos de Vítor, Dirk añadió un Madeira seco viejo viejo (aunque no mucho tampoco: no me lo dijo pero rondaría los 20-25 años quizás), un Carvalho Freire de 1955 (bufff...) y un buen porto. Y no olvido un Gevrey-Chyambertin del 2007 de Rousseau, que estaba para llorar...
Lo dicho, los vinos que reciben vientos del Atlántico, pocos o muchos, van para arriba para arriba. Pero para nuestra suerte, tienen también una larga historia después, que hay que beber para comprender el hoy!
Saludos,
Joan

Jorge Díez dijo...

Qué buena experiencia describes... y qué fácil parece eso en Galicia. Tiene magia.
Tengo bastante reciente el recuerdo del Régoa -Tui, el pasado fin de semana- y de As Furnias, compartido con Sibaritastur no hace mucho. Podría suscribir completamente tu apreciación del primero y coincido en ese carácter "fácil" del segundo, que bebes sin parar y sin que pese, aunque sea "menos vino".
En cambio tengo últimamente sentimientos encontrados respecto a Viña de Martín. Creo que necesitan más tiempo del que les hemos dado, quizá. Las primeras veces que probé los vinos de Luis Anxo me dijeron muchas cosas, todos, blancos y tintos. Últimamente, en cambio, veo vinos siempre correctos pero me falta aquella emoción.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Seguro que lo pasasteis en grande, Jorge: ese claustro (he estado hace mil años y lo recuerdo más por las fotos que por otra cosa) y su microclima invitan a un descubrimiento tranquilo. No sé cómo se vivió porque supongo que habría mucha gente, pero seguro que fue intenso. Y con tantos vinos interesantes...
Mis últimas experiencias con ese vino de Luis Anxo son 2005 y 2007, así que estoy convencido de que ya tenían, más o menos, los años necesarios de botella. Entiendo bien qué quieres decir con eso de que el paso de los años le da más emoción y e intensidad a esos vinos, pero tendré que venir ahora a botellas más recientes para poder comprobarlo.
Lo haré porque me apetece mucho y prometo que en mi próximo viaje me concentraré en Ribeiro y Monterrei. Quedará valdeorras, pero de esa DO ya tengo alguna joya de la que hablaré más pronto que tarde!
Saludos,
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Galicia es un vergel del vino y la viña, y además está lleno de buena gente.
No soy el único que dice desde hace tiempo que el "futuro" de los vinos españoles está en Galicia, entiéndase bien, sin ánimo de ser excluyente de otras zonas y vinos.
Al contrario que en otras zonas han sabido mantener lo suyo, sus variedades, sus vinos y no conozco otra región vinícola española con tanta diversidad y tantos buenos vinos diferentes. Soy fan de galicia y sobre todo de sus tintos.
A régoa tuve la suerte de visitarla allá por l 09 y simplemente con ver el viñedo ya mereció la pena la visita. Luego está la paciencia, la pasión y el trabajo de Jose María que poco a poco va para alante. Conozco los vinos, los llamados "basicos" de todas las añadas y aunque me gustan y me parececen buenos vinos también me generan alguna que otra "controversia".
Tengo la oportunidda de hacer una mini vertical con 06, 07, 08 y tendré una opinión mas concluyente.
As furnias es el ejemplo, y aquí uno lo que hablábamos el otro día de popularizar el consumo del vino, es el ejemplo de un vino que puede ser consumido a cualquier hora, sin necesidad de comida, es un vino de charla, sencillo pero con sus complejidades, fresco, sabroso...
No me cansaré de reivindicar el consumo de vino en cualquier momento del día y sin necesidad de acompañarlo de comidas,como se hace con cervezas y sidras por ejemplo. Con vinos así está mas cerca, vinos para beber.
Y con viña de martin tengo también mis dificultades. Me gustan mas los tintos de Luis Anxo y no acabo de coger el punto a los blancos. Hace poco catamos un escolma blanco de 08 entre varios freaks del vino y a ninguno nos convenció, y mas teniendo en cuenta su precio. No entendía nada pero me parecía que era un vino de larga guarda.
Este fin de semana en Tui, en A emocion dos Viños, Luis Anxo llevó un os pasas 05 y 11, ademas de un escolma blanco 03 y 08. Increible la viveza y el desarrollo de ambos vinos en cosechas con tanto tiempo, sobre todo os pasas siendo el "básico". Seguen sin gustarme mucho - quizá me guste mas el básico- pero que vinos....

Joan Gómez Pallarès dijo...

Es un buen ejemplo, Jorge, en efecto, de tu idea de vinos para beber, sin más, Es una buena expresión. Yo preferiría proponer otra, aunque con el mismo vino: distingo vinos para comer y vinos para catar. Parece que hay quien hace vinos para los catadores, las guías y los concursos. Los hay que los hacen para beber y para acompañar adecuadamente una comida, Vinos que se beben, no vinos que se comen. Tanto en tu acepción como en la mía se encuentra el vino de As Furnias.
Por lo demás, será interesante es cata, porque una de las cosas que hace José María y que yo no termino de entender/aceptar es que en cada añada, pase lo que pase en ella (lluvia, frío, momentos de fliración, de envero, etc., hasta la cosecha), repite el mismo ensamblaje. No la fdorma de vinificar, cierto, pero sí el ensamblaje. Nosotros también probamos varias añadas juntas de Régoa y la que más nme gustó fue la del 2006. ¿Adivinas por qué? Ya me dirás!
Los blancos de Luis Anxo son blanco hechos, en mi opinión, con el alma de las López de Heredia. Blancos que juegan a la reducción/oxidación hasta límites en que los años no hacen más que jugar a su favor. Blancos, del que hablamos (por supuesto, Viña de Martín), que se hacen como mucho años atrás pero con una higiene que les va a permitir vivir muchos más años.
Yo los entiendo en esa perspectiva y me gustan mucho.
Saludos y ya comentarás tus impresiones de Tui. La verdad es que no he tenido tiempo de pasar por tu blog, no sé si lo has hecho...
Joan

Antonio dijo...

más allá de la escritura...

gracias Joan por la sensibilidad con la que captas la esencia de las tierras, sus personas y vinos

con respecto al claustro creo que nunca hubo aglomeración, solo sacamos 300 entradas.

apertas

Joan Gómez Pallarès dijo...

Pues, en efecto, Antonio, más allá de la escritura palabras como las tuyas son las que me ayudan a seguir trabajando en el blog. Podría hacer lo mismo, por supuesto, sin esta parte pública. Pero compartir experiencias, vivencias, vinos, comidas y viajes con gente como tú y ayudando a conocer las puertas que, entre todos, abrimos, me gusta. Y si alguien puede sacar provecho de la información y comentarios que publico...pues ya es fantástico.
No parecen muchos, 300, para tanto vinazo y viticultor impresionante como estaba presente...Sed tu, obstinatus, perdura!
Apertas
Xoan

IGLegorburu dijo...

Juan (As Furnias) tiene mundo recorrido y creo que va a reflejar bien lo que quiere. Sé que algún cambio hará ;-)

Un saludo

Mariano dijo...

Esto es síntesis querido.

¿Qué añadir?. Pues nada, que vuelvas y podamos coincidir.

Un fuerte abrazo

Joan Gómez Pallarès dijo...

Esos dos años pasados en el Piemonte, Iñaki, seguro que han dejado huella...de algunos cambios me habló, a nivel de bodega, por ejemplo. Y a nivel de cultivo, también. Sin duda, un hombre, una bodega y unos viñedos a seguir de cerca. Ese viñedo del Canda me dejó tocado...Y ese mirar tan de cerca al otro lado del monte, a Portugal, no hará más que traerle cosas buenas, creo.
Saludos!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Galicia, querido Mariano, te da mucho más de lo que pides y buscas. Seguroq que volveré, y a no tardar! Y haremos por coincidir, aunque no sea en Tui...
Saludiño!
Joan

José Luis Louzán dijo...

Joan...pero que bueno eres puñetero¡¡

Como ya te dije, la próxima coincidimos si o si...

De lo que comentas coincido en todo, sobre todo en Regoa y su "especificidad" y rareza. En un mundo de duros competidores, dedicarte a algo por pura pasión y sin venir a cuento demuestra locura o amor por ese algo. Creo que José María tiene una proporción de ambas en su proyecto... ;-)

Hasta la próxima maestro...

SIBARITASTUR dijo...

Jajajaja Joan, vaya par de puntillosos que somos los dos, jejejeje. De acuerdo con tu "expresión". Aunque yo no tengo muy claro de un vino para catar me quedo con esas tres, vinos para catar, vinos para comer y vinos para beber.
Con respecto A régoa tengo la información que 06 y 07 eran mas o menos 93 % mencía y 7% alvarello pero en la 08 se incopora caiño y Souson en pequeña proporción.
A riesgo de equivocarme, a mi no me extráñan tanto las proporciones como la elaboración, igual estoy equivocado pero creo que elabora siempre de la misma manera y pienso que no debería de ser así. A mi lo que me pasa es que me parecen vinos bastante duros en gral y que necesitan de tiempo, pero es que estamos hablando de por ejemplo un 08, hay 4 años y tienen una tanicidad...; quizá una elaboración mas ligera?, a ver lo que da de si esa minivertival, te contaré.
Los blancos de Anxo como te comenté, a pesar de no estar entre mis favoritos me parecen grandes vinos, y me sorprendo con su longevidad. No creo - es una sensación- que tuviera los heredia en la cabeza cuando elaboró, pero si que es cierto que con los años - sobre todo escolma- desarrollan un perfil algo oxidativo. Desde luego después de lo probado en Tui voy a seguirlos un poco mas de cerca.
Se donde hay un magnum de 05 que espero encontrar compañeros para catarlo.
Espero subir lo de Tui para la semana que viene, ya sabes...

Joan Gómez Pallarès dijo...

Louzán qué alegría, hombre!!! Alabados sean los ojos que leen tu escritura, es decir, los míos!!!
Llevas toda la razón con José María: sólo se puede entender realmente el asunto si estás con él en Amandi, si pisas sus laderas y bajas con el 4x4 hasta abajo con él. El día que consiga meter su pasión y ese viñedo en una botella, ese día seremos, todos los que la bebamos, más felices.
Un abrazo, y eso, a vernos pronto!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

92% + 8%, Jorge, por aquello de ser puntillosos, y si la fuente no me corrige (que algo callada sí está...). la diferencia entre añadas está en el raspón: lo ha ido quitando poco a poco.
Esa cata vertical sí promete, vaya, y seguro que sacas conclusiones. La que hicimos con José María, en el restaurante que está en el CR de Ribeira Sacra, en Monforte, dio un resultado en el que coincidimos ambos: la que más nos gusta es 2006.
Tengo claro, por lo demás, que el formato natural de este Viña de Martín blanco es el magnum. Osea que 2005 en ese formato tiene que ser algo serio de veras. Felicidades adelantadas por el disfrute que tendrás.
Y sí, seguiré con atención tu blog (y el de algún otro colega) para saber cómo fue lo de Tui.
Saludos!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

No me puedes confirmar lo del cambio de coupage en la 08?.
Y no te parece que a parte del coupage, la elaboración debiera ser distinta - sino lo es ya- dependiendo de la añada?.
Cuando tenía el gusto menos definido, allá por el 09 probé 06 y 07 y recuerdo que me gustó mas la segunda porque era menos ligera que la primera. Ahora con esta, que todavia no sé cuando haré, sacaré conclusiones.
Lo que comentas de 06, y no será a parte del raspón, que se beneficia de los años en botella también?, viendo lo "duros" que resultan también podría ser, no?

Joan Gómez Pallarès dijo...

En mis notas sobre todo lo que me iba contando José María siempre anoté, en cada añada, 92% mnencía 8% albarello. Pasa que la albarello tarda más en manifestarse. 2008 es más fresca que 2006 pero tardará más en abrirse. Y a pesar del raspón, no noté para nada que 2006 fuera duro. Es lo que tú dices: son vinos, estos "básicos", que anque no estén muy marcados por la madera (y la que llevan es troncocónica, fudre de 5000 L), necesitan años para desarrollarse plenamente. Con los años, la "dureza" tánica de esa mencía acaba aplacándose gracias a la fruta de la albarello.
Joan

Carlos Rodriguez dijo...

Joan gracias, es lo que puedo mas bien quiero decirte por escribir post como este donde reflejas lo que está ocurriendo en nuestra Galicia vinícola, y que solo tiene el problema de no ser tan reconocido o mas bien conocido de lo que se merece. Los que citas son un clarísimo ejemplo de ello y lo mejor es que la lista se puede alargar mucho más. El ejemplo del sabado pasado en Tui es muestra de ello, que calidad por metro cuadrado!!
Galicia es futuro pero me gusta que lo es mezclado con tradición, respeto, lentitud y autenticidad. Ya sabeis que ni subimos ni bajamos, que no tenemos prisa pero en esto del vino eso es una virtud y està dando sus frutos.
Espero podamos vernos en tu próximo viaje a estas tierras, un abrazo y como siempre felicitarte por tus lineas.
Saludos, Carlos

Joan Gómez Pallarès dijo...

Querido Carlos, tienes toda la razón en dos cosas (además de otras, por supuesto): lo que aquí se muestra no es más que un botón de lo que hay, por una parte. Y lo de la "tradición, respeto, lentitud y autenticidad" es algo que he palpado en no pocas botellas y bodegas con las que he hablado.
De nuevo como muestra, me remito a lo que va a ser el próximo post: cómo la tradición de varias generaciones en un viñedo se acaba aliando con un joven viticultor para sacar unos vinos de impresión.
En el próximo viaje tiene que caer ese encuentro!
Saludos,
Joan

Wines Inform dijo...

Hola Joan

Publiqué un video sobre Régoa grabado en Alimentaria 2012 -de momento es el único pienso en que aparece José Maria Prieto( http://www.youtube.com/watch?v=olJ5H2NqaJM )

No sé si habrá cambiando la situación, pero su vino se vende sólo en Galicia y Madrid.

Agradecerte que compartas con todos tus vivencias

Joan Gómez Pallarès dijo...

Hola, W.I., y muchas gracias por el enlace del vídeo...mira que saltarme a José María en Alimentaria y tener que ir a Amandi a conocerle...Pero fue mucho mejor, así pude pisar sus viñedos, algo excepcional!
Por lo demás, yo no he visto nunca su vino en Barcelona y según me comentó, estaba buscando distribuidor por aquí. No sé si habrá ya mejorado la situación...
Gracias, también, por tus palabras: es un placer hacerlo y ver que le interesan a alguien.
Saludos!
Joan

Wines Inform dijo...

Hola Joan,

Ja veus amb quin retard llegeixo la teva resposta...

Penso que igual que succeix a Linkedin,penso que en Blogger també funciona, seria bó que hi posessis un sistema per saber quan algú ha intervingut en una conversa en la que s'ha participat.

Una abraçada

Joan Gómez Pallarès dijo...

Doncs sí, tens tota la raó en tot.
Una abraçada,
Joan

Publicar un comentario