17 abril, 2012

Guía Peñín Live Tasting! (con una apostilla sobre la información vinícola de calidad)

Guía PeñinLiveTasting
Vaya por delante que este no es un medio de comunicación al uso. Si lo es, acaso lo sea a mi uso. Pero no más. Y la política de la casa es que aquí no se difunden "notas de prensa". ¿Por qué? Quizás interese saberlo a quienes me mandan "notas de prensa", por si quiero publicarlas. Esto no es prensa. Es un cuaderno de notas personal que usa la red para comunicarse con los lectores quienes, además, tienen la libertad de escribir y opinar lo que les parezca sobre lo que escribo.  Es un hecho que la comunicación ha dejado de ser propiedad de quien emite la información para ser controlada por quien la recibe. Aquellos medios en que emisor y receptor se encuentran en tiempo real, son los que están llegando a la gente por encima de los demás. Era, pues, lógico que quien quiera comunicar llegara a los blogueros y a los tuiteros. En masa, en los últimos tiempos. Las notas de prensa quieren comunicar. Y saben que por los blogs pasan muchos miles de lectores cada día. Activos y críticos. Los que ahora interesan. Las notas de prensa, además, quieren vender. Por eso no las publico. Porque yo no tengo arte ni parte. Sólo hago (los que conocen los casos, saben bién por qué) un tipo de excepción: mis amigos y sus actividades. Yo no soy afecto de la Guía Peñín, ni tan siquiera he cruzado dos palabras en mi vida con su fundador. Pero si Álvaro Cerrada me lo pide, lo hago. Porque es amigo, porque está aumentando el valor comunicativo que tienen los blogs y porque ha puesto en contacto a estos con una Guía (no estoy ahora opinando) que es referente para mucha gente.  Por eso lo hago.

Pero no difundo tal cual la nota que Álvaro me ha mandado por dos razones: sería asíncrona (se mencionan cosas que ya han pasado como si no hubieran sucedido todavía) y prefiero redactar la información a mi manera, aunque con sus palabras. El hecho (ampliamente difundido en Twitter a través de #guiapeninLIVEtasting)  es que el jueves pasado, 12 de abril, Guía Peñín puso en marcha una iniciativa dirigida a los bloggers españoles especializados en vino y gastronomía (la nota pone también "estilo de vida", pero no sé qué es eso...): Guía Peñín Live Tasting! A través de encuentros en Madrid (el 12 de abril), Barcelona y Valencia, Guía Peñín quiere acercarse a quienes se dedican a difundir la cultura vinícola en Internet. Los eventos tendrán como principal atractivo una cata comentada de una selección de los mejores vinos evaluados por la Guía Peñín de los Vinos de España 2012 a cargo de Carlos González, director de la Guía Peñín. Durante la actividad, que pretende ser un encuentro distendido y divertido, los bloggers también tendrán la oportunidad de conocer a los catadores, cómo es su trabajo en el día a día, así como el del resto de departamentos de la empresa. También en abril se celebrará un evento en Valencia, mientras que a Barcelona la iniciativa llegará en junio. En septiembre se cerrará la actividad en Madrid, justo un mes antes de la salida al mercado de la edición 2013 de la Guía Peñín de los Vinos de España. Si queréis más información, podéis poneros en contacto con Álvaro Cerrada (alvaro@yalocatoyo.com) o con Victoria Lara (vlara@guiapenin.com). A lo que se ve por la foto inferior, la convocatoria de Madrid fue un éxito, y los vinos catados, realmente soberbios.
Los Bloggers, con el equipo de la Guía Peñín

APOSTILLA. POR UNA INFORMACIÓN VINÍCOLA DE CALIDAD.
Ramon Francàs, apasionado, informado, activo y respetado periodista vitivinícola de La Vanguardia me manda, hoy mismo, un manifiesto (difundido también a través de su blog) cuyo contenido (por omisión) parece haber sido escrito casi a propósitro del primer párrafo de mi post de hoy. El manifiesto, en palabras de Ramon, es éste:

"POR UNA INFORMACIÓN VINÍCOLA DE CALIDAD
La actual situación económica ha exacerbado algunos de los males endémicos que aquejan a los medios de comunicación que se dedican al vino en nuestro país, cuya supervivencia se hace paulatinamente más comprometida, a la vez que pone en serio riesgo un bien esencial como es el derecho de los lectores y consumidores a una información objetiva e independiente sobre la materia.
Su fuerte dependencia de los ingresos publicitarios –común a la práctica totalidad de la prensa sectorial- coloca más que nunca en una posición de debilidad a las cabeceras de este segmento editorial frente a las presiones de las empresas e instituciones anunciantes. Cada vez con mayor frecuencia, estos soportes informativos –y no pocos profesionales del periodismo- se ven impelidos a escoger entre la supervivencia económica y el respeto de los intereses de sus lectores.
Creemos que, a través de un diálogo crítico enriquecedor para todas las partes, especialmente con las bodegas y los profesionales de la enología, en el último cuarto de siglo la prensa especializada ha tenido una contribución fundamental en el diseño del elevado perfil cualitativo del que hoy gozan los vinos de nuestro país en el mundo. Sin embargo, hay motivos para afirmar que, en la actualidad, esta contribución está siendo ignorada –o cuando menos contemplada con indiferencia- tanto por las instituciones públicas como por una buena parte de las empresas vinculadas a este importante sector de la economía española.
Entendemos que la difusión de una cultura de consumo inteligente y responsable de vino es la única vía para recuperar un mercado interno en preocupante decadencia, al tiempo que un instrumento necesario para potenciar la imagen del producto en los, hoy más que nunca, imprescindibles mercados y foros enológicos internacionales.
Por ello hacemos un llamamiento a la reflexión dirigido a empresas editoriales, profesionales de la información, productores y anunciantes, instituciones y consumidores, y les invitamos a involucrarse en la necesaria recuperación de un segmento editorial estratégico para el desarrollo de la imagen y la comercialización de los vinos españoles de calidad:
* A las administraciones públicas, para el establecimiento de un ámbito normativo favorable a las iniciativas editoriales y periodísticas comprometidas con este objetivo común.
* A la industria del vino –especialmente las bodegas-, para que se comprometan con la supervivencia de la prensa especializada y la reconozcan como un soporte necesario y eficaz para sus mensajes publicitarios.
* A las empresas editoriales, para que protejan la independencia de sus redactores, la objetividad de sus contenidos y la dignidad profesional de sus colaboradores.
* A los profesionales de la información, para que contribuyan a desterrar prácticas que conculquen su independencia y a la denuncia de situaciones indeseables, desde unos salarios a la baja hasta el recorte sistemático de los honorarios de los colaboradores externos.
* Por último, animamos a los lectores y consumidores a reclamar su irrenunciable derecho a una información de calidad, veraz e independiente.
Estamos convencidos de que la aplicación de estas elementales reglas de compromiso y profesionalidad es el único camino para mejorar la calidad de la información vinícola en nuestro país, lo que, sin duda, será beneficioso para todos los agentes implicados en la cadena de valor del vino."

Y lo firman, además de Ramon, Salvador Majón, José Ramón Sánchez Peiró, Cristina Alcalá, Andrés Proensa, Mónica Muñoz Blanco, Enrique Calduch, Raquel Castillo, Miguel Ángel Rincón, Segundo López, Alfredo Peris, Luis Vida, Mario Hernández Bueno, José Luis Murcia, Íñigo Morales de Rada y Margarita Lozano.

El texto previo con que Ramon presenta el manifiesto en su blog me parece pertinente y les recomiendo su lectura. Además, les pido su opinión, claro. Porque en este manifiesto, y entre sus firmantes, hay gentes de sensibilidades, procedencias, haceres y procederes muy distintos. Lo cual, y por no salirme del texto del manifiesto, puede inducir a error o a mala interpretación del lector al que, precisamente, se quiere veraz, independiente y cualitativamente bien informado. Un manifiesto se redacta con mucho cuidado, por definición, y su texto dice tanto como su no-texto (aquello que se excluye del texto). Sus firmantes, por supuesto, y sus trayectorias dicen también tanto como su texto y su no-texto. Yo lanzaría, precisamente porque definía al principio de este post, a mi cuaderno como "medio de comunicación a mi uso", algunas preguntas que tienen, creo, relación con el manifiesto: ¿el problema de los medios de información vinícola especializados es sólo el de la crisis económica? ¿No será que más que informar unidireccionalmente, lo que se busca ahora es comunicar de forma reversible? ¿Por qué las empresas mandan sus notas de prensa a los informadores/comunicadores/narradores vinícolas no profesionales?  Estoy de acuerdo con mucho de lo que se dice en este escrito aunque me sienta identificado en él sólo como "lector y consumidor" que quiere una información independiente, veraz y de calidad contrastada. Pero creo que los firmantes han perdido una buena ocasión para hacer una reflexión que contemple el tema de la comunicación vinícola desde todas las perspectivas que hoy la están modificando. No se trata sólo de tener que "escoger entre la supervivencia económica y el respeto de los intereses de los lectores", esto es, decir lo que se piensa porque se tiene toda la información sobre un tema y no existen condicionantes económicos que presionan tu independencia como profesional. Se trata, en el fondo, de que algunos  abusaron de sus lectores cuando no había condicionante económico alguno. Y ahora se juntan todos los problemas: el de la crisis, que a todos aprieta. El de los anunciantes que, como siempre pero más, quieren condicionar el mensaje. El de los empresarios, que son más receptivos que nunca a las presiones de sus anunciantes. El de la información en su relación con la comunicación. El de quién es quién en la secuencia "informante-informado" en la era del 2.0. Y etc. No basta con centrar el debate en la información vinícola de calidad (que tendría que ser por defecto así, sin más y siempre) y su relación con la crisis económica. Hay otras varias crisis encima de la mesa que afectan también varios aspectos del no-texto del manifiesto. Lo mejor de todo esto es que del caos siempre acaba naciendo un nuevo cosmos. Allí nos encontraremos tomando buenos vinos mientras vemos la puesta de un sol que nunca se pone.

16 comentarios:

Mariano dijo...

Hola Joan,

Suscribo tus palabras por la parte que me toca.

Yo estuve allí (se me puede ver en la foto haciendo un poco de "dónde está wally") y fue interesante en muchos sentidos. Por razones similares a las tuyas no publiqué la nota de prensa, pero sí me parece oportuno sacar alguna que otra reflexión al respecto. Proximamente.

Un abrazo,

Joan Gómez Pallarès dijo...

Por supuesto, Mariano, fue una de las primeras personas a las que vi en la foto. Y pensé "fíjate tú, como si no hubiera roto un plato en su vida"...
Bromas aparte, hoy es un día especial, sin duda, no buscado, para este tipo de reflexiones.
Hoy, un grupo de profesionales del periodismo vitivícola han publicado lo que uno de ellos mismos llama "manifiesto": "Por una información vinícola de calidad". Puesto que no somos profesionales ni informamos ni nada por el estilo, los que publicamos en este tipo de medios 2.0. no hemos sido no incluídos ni mencionados en el dicho manifiesto. Me parece interesante esta omisión.
En fin, igual pongo el manifiesto como anexo a este post, porque, como bien has recogido, la primera parte del mismo tiene que ver con quién informa, quién dice qué desde qué posición y varios etc., que siguen siendo ignorados por los que, con razón (por supuesto: se ganan la vida con esto) se llaman profesionales de la información vinícola de calidad (por otra parte, titular del que se deduce que los hay que informan sin calidad).
Un abrazo,
Joan

Ramon Francàs dijo...

Excelente comentario Joan. Quisiera comentarte, sin embargo, que una cosa es subscribir un manifiesto, como es mi caso, y otra muy distinta fomentarlo, redactarlo y decidir a qué personas se les hace llegar para que lo subscriban, lo cual no es mi caso en ninguno de los supuestos. En el debate de fondo subyace, creo modestamente, el empobrecimiento galopante de una profesión periodística que merece otros derroteros.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Comentario recogido, Ramon, y gracias por tus palabras. Queda claro que no has redactado tú el texto ni has decidido a quién difundirlo más allá de la difusión que tú mismo has hecho entre la gente que te ha parecido más oportuno. Pero quien firma un texto, lo suscribe en su integridad. Eso también está claro. Aunque eres tan honesto que haces tu propia propuesta de enmienda en la introducción de tu blog. Por eso he recomendado a la gente que lo lea también. En general, Ramon, creo que no se trata sólo de un empobrecimiento de la profesión periodística, sino de una crisis de dimensiones globales que afecta al papel del periodismo en la era del postimpresionismo (la era en que todo se va a leer pero sin necesidad de imprimirlo!). Estoy muy de acuerdo contigo: por tradición, por adaptación del periodismo a cada momento histórico que le ha tocado vivir en su relacuón con cómo se comunican las personas y en cómo comunican aquello que les interesa comunicar, esta profesión se merece que, entre todos, la vayáis llevando hacia otros caminos.
Salut,
Joan

Jose dijo...

Hola a todos,
intentaré ser extremadamente breve y todo lo constructivo que pueda.

Creo que la crisis sólo ha agravado un problema de fondo enorme. Un problema de contenidos y de a quién va destinado.

De verdad, ¿hacia quién va destinado este tipo de periodismo vinícola oficial? ¿atraer nuevos consumidores? ¿fidelizar los existentes? ¿lo consiguen? Son todas ellas preguntas retóricas.

No hablaré de las guías, pues creo que siempre y en todo momento he dejado claro mi posicionamiento hacia ellas. Pero sí creo que el periodismo vinícola tiene que buscar el cómo llegar a los lectores y, al menos en lo que veo, no lo está consiguiendo. Y este esfuerzo lo ha de realizar al 100% este sector, no se le puede pedir a la gente que camine hacie ellos, si no a la inversa.

Saludos,

Jose

raqueliquida dijo...

Buenas tardes Joan
Me paso también por aquí tras la dura y desconsolada conversación que he tenido esta mañana con Ramon Francàs, amigo y admirado periodista, a propósito del manifiesto. He visto que tú también te haces eco y que sacas algunos asuntos importantes a colación, como el hecho de que los que publicáis en medios 2.0 no os véis reflejados. Pero si te parece, podemos discutir ese asunto en un intercambio de comunicación que lo tenga como protagonista exclusivo, pues creo que hay mucho de qué hablar. Sobre la información vinícola de calidad y el comentario que hace aquí Ramon, entiendo perfectamente sus razones para suscribirlo y sé que lo hace con todas las de la ley, pues en contra de lo que he oído esta mañana al comentar el asunto, no creo que Ramon cobre bajo mano de ninguna bodega para hablar de ella y sé que su lucha es la misma que la mía, de hecho, como he puesto en su blog, para mí es una referencia de honradez y periodismo de los pies a la cabeza.
Pero no puedo menos que discrepar de su firma junto a personas que corrompen la información de calidad y suscribir lo que se convierte, con esa perturbación, en un auténtico fraude. Un corrupto no puede firmar un manifiesto anticorrupción, es un sinsentido, y una persona honrada como Ramon (y otros, que los hay y en mayor cantidad que los perversos) no puede aparecer en esa lista y pretender que su nombre no se manche. Junto a él están amigos como Rincón, Calduch, Peiró y Proensa, para quien trabajo y de quien doy fe de que su constante defensa de la ética es incansable y permanece incólume pese a las dificultades económicas. Pero por esa mezcla escandalosa de honrados y corruptos no pienso pasar. Y así se lo he dicho a mi colega, a mi amigo, y por eso he soltado unas lágrimas de rabia, la de alguien que llevando casi diez años en esto está empezando, la de quien ha visto referencias periodísticas muy válidas en las que fijarse y la de quien ha tenido que sufrir las presiones de jefes y clientes para manejar el mensaje a su antojo. Pero me niego a tirar la toalla, a pensar que la información vinícola no es también un servicio público como lo es el resto del periodismo, a no dejar entrar nuevos mensajes y nuevas formas de comunicar. Y me niego a firmar ese manifiesto con gente que lo está manchando, y con ello, a todos los que estamos en él defendiendo la calidad de la información que emitimos.
Saludos,
Raquel Pardo (@raqueliquida)

Joan Gómez Pallarès dijo...

Buenas tardes, Raquel. Tú lo has dicho bien claro porque tienes datos que a mí me faltan, claro. Yo sólo he podido ver y entender que el manifiesto está descompensado entre qué se dice y quién lo dice. Por una parte. Y por la otra aquello de los Evangelios: no sólo hay que ser la mujer del César, también hay que parecerlo.
Y un manifiesto no es sólo qué se dice, sinó qué avala a quienes lo firman. Y ahí se mezclan, a lo que dices tú y apunta Ramon en su prólogo al manifiesto, churras con merinas.
Bien: todo sea porque unos cuantos, sean o no profesionales, decidamos que estamos todos del mismo bando. Y ese bando es el de la información veraz, sin compromisos que no sean los de no fallar a lo que tú percibes y entiendes y sabes de un vino y de una bodega. Ahí estamos todos, Raquel, los que queramos estar. Y el grano de la paja ya lo iremos separando entre todos. A mí, personalmente, me da absolutamente igual sentirme o no representado en ese manifiesto. Sé bién qué hago, por qué lo hago y para qué lo hago. Pero dentro de la reflexión que allí se pretende, es evidente que el texto cojea de varias patas, como he dicho.
Lo que considero un error es, por una parte, separar a profesionales de amateurs. Lo que había que hacer es separar gente que da buena, contrastada e independiente información de la que no lo hace. Y por otra parte, me parece también un error pensar que todo el problema es económico, Hay muchísimo más que eso.
Pero al final, arrieros somos...y en el camino de la viña nos encontraremos. Y ante una copa de este o aquél vino, siempre acabaremos sabiendo dónde está cada cual.
Saludos y gracias por dejar tu opinión!
Joan

Joan Gómez Pallarès dijo...

Estoy muy de acuerdo contigo, Jose. Uno de los problemas que veo con claridad es que se tiene que estar con la gente, con el consumidor y más que nada, no hacerle pasar gato por liebre. No es retórica: el sector somos todos. Y eso es algo que no se entiende. Muchas empresas están vinculadas solo con su compromiso industrial y ganancial. Y hay muchas empresas que se pueden permitir eso en muchos sectores. Pero no en el del vino o la alimentación. Eso forma parte de nuestra cultura, de nuestras vidas, de nuestro paisaje físico y emocional.
Si me la pegan con un chip me voy a cabrear, pero si me la pegan con un vino o con una reseña torticera de un restaurante, no lo voy a personar.
Y cada cual que se atenga a las consecuencias si no hace las cosas como es debido, como los tiempos y las personas venimos exigiendo.
Saludos!
Joan

EuSaenz dijo...

Yo estuve el otro día en la presentación de Madrid (salgo ahí cortado en la parte izda. de la foto) y si te digo la verdad no me siento obligado a nada, ni si quiera voy a publicar nada en el blog, simplemente dejé una reseña en el foro de Verema porque nos lo pasamos bien, fue una tarde entretenida en la que saludé a buenos amigos, catamos unos buenos vinos y conocimos el método de trabajo de un equipo que elabora una guía de cierto prestigio, ni más ni menos. Tampoco le doy más vueltas. Yo estoy en esto del vino por puro y mero placer, el resto no me resulta importante.

Hablando de placer, BRUTAL finde por Gerona, sábado comida en El Celler con festival+clásicos+canelones de Doña Montserrat y 16 tremendas botellas de vino, cena en Villa Mas con menú degustación y 6 borgoñas + una rica garnacha de Colliure y domingo comida en L’Escala, en Korpilombolo, muy bien igualmente. Ya iré reportando en el blog, por lo menos necesito dos entregas. Al final no nos cortamos y en vez de ir a la Plaça del Vi fuimos directamente a Villa Mas, ¡algo salvaje! Estas cosas son las que dan sentido a nuestra vida, eso lo tengo claro.

Un saludo,
Eugenio.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Te reconocí, por supuesto, Eugenio, ahí a la derecha desde la sala, izquierda desde los que miramos la foto. Sin duda sería una buena tarde, e interesante tanto por los vinos como por las personas como por conocer como trabaja una Guía que, para bien y para no tan bien, suele estar en boca y teclado de no pocos.
Por supuesto, el flanco amateur del asunto éste estamos para publicar lo que nos parezca oportuno. Y listos. Pero eso no quita de que te perciban, tanto las guías como las bodegas como todo lo que mueve intereses económicos en el vino, como un "intermediario" interesante para conectar con tus lectores. Porque quieras o no, Eugenio, tienes lectores desde el momento en que escribes. Y cuando la gente valora lo que tú sabes, que es mucho, y la experiencia de cata que tienes y que no te casas con nada ni con nadie sino que dices lo que te pasa por las narices y el paladar y para abajo, todo eso se traduce en cosas como las que aquí se comentan. Más acá del vino, nunca más allá, la gente busca satisfacer también su intereses.
Del resto: no puedo más que decir que estaré bien atento a la descripción de vuestro viaje. Caramba, Eugenio, confieso que un ritmo de ese tipo yo ya no lo puedo llevar. Comer y cenar a ese nivel en un solo día, vamos, es que no lo hago ni como quien dice en una semana. Mi hígado ya no da para tanto...
Garnacha rica de postres? La Carabasse de Sardà-Malet está alucinante!!! Últimamente he probado 2003 y 2000 y para tirar petardos.
Felicidades por el tremendo fin de semana! Y sí, esas son las cosas buenas de la vida. Cada cual sabe encontrarlas. Y si no sabe, que aprenda!
Saludos!
Joan

EuSaenz dijo...

Jaja, realmente yo tampoco puedo Joan, lo que pasa es que si no hacemos alguna locura de vez en cuando, esto sería muy aburrido, verdad? Salíamos del Celler y fuimos a tomar una copa y después nuestra intención era visitar la Plaça del Vi, pero el amigo Eduard (calamar) tuvo la brillante idea de sugerir visitar Villa Mas pues pensaba que la enoteca estaría llena e íbamos a estar más incómodos. En fin, que le acompañamos solo 3 personas (el resto se retiraron) y los 4 nos fuimos a Villa Mas a liar una buena, Carlos Horta nos preparó un fantástico menú degustación y las botellas fueron cayendo solas. La garnacha no era dulce, se trata de un Yoyo La Trachée 2008 de Colliure, una garnacha muy de la zona y a precio ajustado.

Un saludo,
Eugenio.

Joan Gómez Pallarès dijo...

Ponerse en los tentáculos del Calamar es sinónimo de pasarlo bien y a tope! Me da no sé qué que ya no coincidamos nunca, él y yo. En fin...veo que saliste airoso: el festival Roca seguido de un festival Horta está al alcance de muy pocos! No conozco esta garnacha, por lo demás. A ver si me documento porque andamos estos días con tanto Roussillon que me faltan manos para anotar!
Saludos,
Joan

Calamar dijo...

Hola Joan, no le hagas caso a Eugenio que fueron ellos los que me liaron a mi ;-)

Yoyo es el alter ego de Laurence Manya Krief y la bodega está en Banyuls però tienes los vinos bien cerca, en can Benoït (L'Ànima del vi)...

Un saludo

¡Tenemos que coincidir más!

Joan Gómez Pallarès dijo...

Aunque no sé los doce Apóstoles que os reunisteis en este fin de semana gironí-empordanès, con los nombres que ya tengo sé que no puede salir nada "bueno" de ellos!!! Tenga quien tenga la culpa. seguro que fue un fin de semana extraordinario. Estaría celoso de vosotros, por lo demás, porque tengo la sensación de que me estoy perdiendo las grandes farras enófilas que últimamente pasan por estas tierras...pero no lo estoy. Si mis amigos se lo pasan bien, yo ya estoy contento. Y mis vísceras no aguantam ya el ritmo que vosotros les dais a las vuestras, puñeteros!!!
Eso sí, algún encuentro más petit comité y sin tantos vinos por medio o, por lo menos, con algo má de reposo entre sesión y sesión, de verdad que me encantaría.
Salut!
Joan

Calamar dijo...

Això està fet!

Al proper sarao t'aviso...

Joan Gómez Pallarès dijo...

Yes We Can!!! Li deia l'altre dia a un antic company nostre de tastos. Va passar elq ue va passar però la sintonia que teníem alguns de nosaltres, entre nosaltres i també amb algun altre amic que, tot i nos er de la confraria, era molt proper, no s'hauria de perdre per complet. Ningú no diu, ni crec que demani, reeditar coses del passat. Però trobar-se els amics sense altre objectiu que pessar una bona estona al voltant de la conversa, uns bons platillos i unes millors copes de vi, sí, oi?
Vinga, doncs!
Una abraçada,
Joan

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