08 febrero, 2012

Prévost La Closerie fac-simile 2009

Prévost La Closerie Fac-simile 2009
 Anuncia la contraetiqueta:

"Champagne extra brut rosé. 12,5%.
Elaboré par Jérôme Prévost à Gueux.

Glissé en bouteille avant l'orage /
D'un été deux mille dix /
Parmi l'odeur du bois Mélèze /
A l'ombre du nouveau chai /
Dans la chaleur des petites Mains."

 Jérôme Prévost es uno de los vignerons de la Champagne que más me gusta y más me interesa. Su tradición la ha fabricado a golpe de tesón y de pasión. Heredó de su abuela dos Ha de pinot meunier en el viñedo llamado "Les Béguines" (en La Closerie, Gueux, a 2 Km al oeste de Reims), que ella arrendaba en "métayage" (forma de contrato por el que el arrendador paga el uso del campo en forma de cosecha y, en el caso del viñedo, de botellas). 1997. Tenía un amigo Pévost. Anselme Selosse...Le convenció para que empezara a trabajar él "Les Béguines" y le cedió un trozo de bodega en Avize. Hasta 2003 en que vinificación y embotellado se producen ya en Gueux. Prévost es el hombre "uno": una sola variedad, pinot meunier. Una sola añada, esto es siempre "vintagé". Un solo viñedo, "Les Beguines" (aunque tenga 0,2 Ha de chardonnay, pinot noir y pinot blanc). Suelos calcáreos y de arena compactada por 45 millones de años, con multitud de fósiles en su interior y la roca madre a 80 cm del nivel del suelo.  Sus  etiquetas no llevan certificado alguno, pero Prévost sigue los ritmes de la luna y de la naturaleza, no usa pesticidas ni herbicidas y deja que la uva madure sin ayudas externas. Su fórmula es sencilla: es cuestión de saber regular sus presencias y ausencias del viñedo. El mosto fermenta y envejece con levaduras de la fruta y de su campo en botas de 450 a 600 litros. No hay trasiegos y los vinos no son filtrados ni estabilizados y, tal y como nos explica el poema de la contraetiqueta, se embotellan tras las primeras tormentas de verano, en julio.

Todas las botellas son degolladas al mismo tiempo, tras 18 meses de reposo. Si mis cuentas no me engañan, pues (el detalle de la fecha no consta...), he cometido con esta botella la atrocidad de abrirla muy pocos meses después del degüelle. Mi experiencia me dice que habría que esperar por lo menos un año. Uno lee "extra brut" pero sabe que, por ahora y aunque el hombre está con sus experimentos, su champagne es "non-dosé". También se lee "rosé" y aquí hay que aclarar que Prévost sigue a pies juntillas la tradición de la tierra: su rosado se llama facsímil porque se parece al monovarietal (BdN) de pinot meunier, tiene su alma pero no es exactamente igual. Es un rosado de ensamblaje con un poco de chardonnay. Prévost cree que el 90% del vino se hace en el viñedo, con el que hay que relacionarse de una forma tranquila (léase poco intervencionista) pero muy regular. Su rosado es, en mi opinión, el vino donde su huella personal más se tiene que notar: no hay más que abrir la botella (por favor, una hora antes del consumo) y ver el extraordinario color del vino. Se percibe de inmediato que es un ensamblaje. Y se entiende, con el primer aroma, que este vino es la máxima expresión (en Prévost) de la cultura más enraizada en Champagne. La del ensamblaje: de uvas procedentes de viñedos separados, de vinos procedentes de añadas distintas, de tipos de uva distintos. Prévost siempre se ha expresado, con insistente personalidad, a la contra y aquí, en mi humilde opinión, con su "rosé", rinde homenaje a la tradición, a aquello que los niños aprenden desde pequeños en las casas de la región.

Ha habido un mínimo contacto del mosto con los hollejos de pinot meunier, que Prévost resuelve con una pincelada de chardonnay. Y ese rosado que parecía tener voluntad de intenso, se convierte en algo difuminado, brillante, etéreo, más Dégas que Monet. Percibes que es un color inventado por Prévost y eso, por supuesto, no es negativo. Al contrario: es el mejor homenaje posible a su tradición. Coral rosado que lleva siglos lejos del mar, rosa acuarela matizada por el paso del agua. Finura extraordinaria la de la burbuja,  muy viva pero mínima. Acidez, frescor y viveza rampante en el primer olfato (mucho más reposo tras el degüelle, nos darían un champagne bastante distinto). Matalahúva, arándano rojo al principio. Endrinas y madroño después. Mucha endrina y bosque húmedo (¿"mélèze"?). Notas la pujanza de la pinot meunier y la sutilidad de la chardonnay. Es un vino delicado, con un cuerpo ligero y una personalidad arrebatadora, que se acomoda en el paladar sin estridencias, como perro junto al hogar. Quintaesencia de la Champagne aunque tenga un 90% de pinot meunier...Pero es que uno siente debilidad especial por esta variedad de uva. (No puedo decirles el precio de este vino porque podría ser que mi santa leyera este post. Pregunten a Julien, por favor, de La Part dels Àngels. Gracias).

Nota bene. No se pierdan la entrevista que Jérôme Prévost concedió a mi amigo Jordi Melendo para Mundovino. Me ha ayudado mucho a entender al tipo detrás del vino. La foto inferior procede de Bibendum Wine Co.  y ha sido hecha por James Broadway.

PS.  Ho sento, Valentí: no he pogut aguantar...
Prévost en blog.bibendum.com.au by James Broadway

24 comentarios:

Mariano dijo...

Esto que haces no está bien, canalla. Con las cosas como andan y tú conviertes algo hasta ahora desconocido en una necesidad imperiosa. Siento como si hasta ahora no hubiera probado un champagne rosé de verdad...

Un abrazo

J. Gómez Pallarès dijo...

Amigo mío, por desgracia este champagne no entra dentro en según qué presupuestos, pero hay que decir que merece la pena intentarlo. Y sobre la tradición, antes de contestarte estaba repasando la página más completa de venta de champagnes on-line, la de Perfect Gin Tonic (que nadie se engañe con el nombre: id a esa página y mirad arriba a la izquierda!) de Fernando Angulo y veo cómo crece la moda del rosé de macération / rosé de saignée en Champagne. Hay, aquí también, extraordinarios ejemplares tanto de vignerons tipo Prévost como de casas más grandes (yo me quedo, ahora mismo, entre estos últimos, y bios, con los de Benoît Lahaye y de Pierre Larmandier: nada que ver con Prévost, pero extraordinarios en su confección también). Pero Prévost no deja de criticar un poco la moda ésta porque los enólogos consideran que hacer un gran rosé de macération o saignée es más complejo, técnicamente, hablando, que hacer un de ensamblaje. Y a mí me gustan los dos, conste, pero encuentro que cuando un enólogo encuentra su equilibrio en un ensamblaje de champagnes para ofrecer su rosado, hay que hacer un alto en el camino y beber con calma y silencio...
En la página de Fernando hay algunos otros ilustrísimos ejemplares de ensamblaje: los de Francis Egly, Selosse y Laval, por ejemplo.
Un abrazo!
Joan

Mariano dijo...

Oye, y dos cosas:

- ¿Alguno de "saignée" más accesible que valga la pena?
- Resulta que la primera copa de un champagne recien abierto, inclusive algunos francamente buenos, nunca me termina de entusiasmar. Luego la cosa mejora (especialmente un Francis Boulard del otro día...), entonces, ¿crees que lo que comentas de abrirlo una hora antes es aplicable a todos?

Gracias Maestro

Un abrazote

andres dijo...

hola joan
siempre esta bueno leerte, pero algunos de tus post inquietan, provocan.. Este es uno.. A ver como gambeteo yo a mi santa y me hago con una botella..
Saludos
Andres

J. Gómez Pallarès dijo...

Te contesto con calma cuando vuelva a tener un teclado decente delante, M. La cuestión se lo merece! Joan

Bentley dijo...

Hola,
Lo hubieras tenido que dejar tan solo una semana más y abrirlo el 14.
Si hubiera podido abrir una botella, seria en homenaje a Antoni Tapies.
Salut.

J. Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, A.! Lo de la inquietud me lo tomo como un halago, por supuesto! No sé cómo harás con tu santa, pero te deseo suerte: os merecéis esta botella y muchas más del estilo! Hay que regalarse como si cada día fuera el mejor! Saludos! Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Un pensamiento he tenido sobre eso, amigo B., y he llega dos conclusiones muy relacionadas con la tierra y la arcilla: o Vouette&Sorbée Argille o Turó d'en Mota 1999 de Recaredo. Creo que a Tàpies le van mucho los dos pero casi más el segundo. Saludos y gracias por la idea!!! Joan

Smiorgan dijo...

Joer, Joan. Transmites como pocos las sensaciones y las ganas de probar cosas.
Mis escarceos con el Champagne de las casas menos "famosas" (Clouet, Coulon, Gimonnet-Gonet), me han descubierto un fantástico mundo. Este que nos traes aquí parece un escalón más allá.
Y al hilo del tiempo tras degüelle, será tan difícil o contravendrá alguna rancia tradición el que se nos indique este dato en la etiqueta?
Ya se que para algunos puede ser sinónimo de botellas olvidadas en las estanterías, pero esos deben afinar lo que hacen, y nosotros agradeceríamos ese dato que nos quitaría de muchas decepciones.
Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

Perdona, amigo Bentley, por las faltas de mecanografía en mi respuesta. Intentaba agilizar la cosa desde uno de esos teléfonos tontos pero si ya me cuesta un teclado de ordenador convencional, uno virtual en una pequeña pantala...
Ayer por la noche, viendo en TV3 un muy buen reportaje sobre Tàpies, del 2004 (firmado por Carolina Tubau) y escuchando las explicaciones del artista y, antes, viendo la relación intensa de Miquel Barceló con Tàpies, pensé sobre todo en TIERRA. Ese peso de la materia en la pintura de Tàpies (y de Barceló) que le lleva, incluso, a renegar de los colores primarios en su obra, pide una burbuja que traiga ese recuerdo de barro, de tierra, de cal. Y esos fueron los dos vinos con burbuja que me vinieron a la cabeza. Tàpies creñia en sus raíces y las pintó en mil cuadros distintos. Un cava como el Turó d'en Mota 1999 sería un gran homenaje al pintor, sin duda. Y el Argille, que es un champagne de mi preferencia absoluta también, le seguiría muy cerca. Y tampoco estaría muy lejos del espíritu del pintor, que se hizo grande en París.
Gracias por seguir leyendo, como siempre!
Salut,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

La fecha del degüelle, ya lo sabes bien, amigo S., no es una cosa nada habitual en las botellas de champagne y, hasta hace bien poco, tampoco en las de cava. En la mayoría de casos, cuando conoces al importador o tienes confianza con el vigneron, le preguntas por la partida de la botella y te acaban diciendo la fecha, por lo menos el mes y el año. Pero cuesta, cuesta. En España, la cosa está cambiando notablemente. Y yo soy de los convencidos de que es una medida imprescindible, sobre todo para los espumosos que no son de añada. En este caso, hablamos, en efecto, de la rotación de las botellas y de que el cliente tenga una idea (en función de cómo ve que se ha conservado la botella) de qué se puede llegar a encontrar cuando la abra. En botellas de añada y de larga crianza, la fecha ayuda, además, a afinar tu consumo. Por lo menos, eso es lo que dice mi experiencia de bebedor contumaz de cavas y champañas de más o menos larga crianza. Pero eso lo dejo para contestar a Mariano!
Saludos,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Mariano, por fin encuentro un poco de calma. Ha sido un día duro, la verdad, con una comida "de trabajo" en I Xemei, en la que han caído un extraordinario Cerasuolo di Vitoria de Arianna Occhipinti 2006 (dioses, cómo quiero a esta mujer!!!) y un superlativo Celler de Scala Dei 1985. Ya ves en qué lodos ando...
Precisamente eld e Francis Boulard Rosé de saignée (NV y non dosé) es una buena opción, que sale mñas económica. El siguiente, 8€ más caro pero con un salto de calidad notable, es el de Pierre Larmandier: Larmandier Bernier Rosé de Saigné brut premier cru (NV). Éste me gusta mucho.
Lo que sé de consumo de champagnes y cavas de larga o muy larga crianza lo he aprendido de algunos amigos, actuales o de antaño, que saben mucho más que yo. Víctor Cardona (la persona que trae a España grandes marcas como Pierre Peters o Gatinois y otros vinos tranquilos imporantes) me enseñó lo que que hay que abrir la botella un rato antes del consumo. Comentaba que media hora antes, pero creo que eso va en función de la crianza, de la añada y de la fecha de degüelle. En general es bueno que el espumoso respire tras haber sacado con mucho cuidado y sin hacer ruido el tapón de corcho. Si el degüelle supone un shock tremendo para el vino, la interrupción del reposo posterior necesita una aclimatación tranquila al ambiente más aeróbico (tampoco se puede decir que la botella esté libre de oxígeno...). Media hora suele estar bien, pero te das cuenta de que hay productores que necesitan algo más. Prévost, por el trabajo que hace con las lías, es de esos. Hay que ir con cuidado, con todo, por lo de los olores en la nevera, si no tienes una de vinos en la que poner en pie la botella...Lo otro, lo de la fecha del degüelle, yo lo tengo claro por mi propia experiencia, pero hay mucha gete (productores incluídos) que me miran como diciendo "este está loco". En general los vignerons que hacen procesos naturales necesitan por lo menos seis meses de botella y de reposo tras el degüelle. Si te adelantas, el vino sale peor, eso lo tengo claro cuando lo he podido comprobar. Si además de un proceso natural, el espumoso es de una añada ya respetable (digamos a partir de cinco años para atrás) y ha tenido crianzas importantes (a partir de 18 meses), para mí lo ideal es abrir la botella tras un año de reposo posterior al degüelle. La cosa del equilibrio depende ya del productor. Tienes que conocerle bien y tener confianza: yo he disfrutado con un Vouette&Sorbée que llevaba tres años de reposo tras el degüelle (lo recordarás, no...lo tomamos juntos!!!). Y lo mismo me ha pasado con un Léclapart. Entre un año y un año y medio suele ser una buena media para disfrutar de este tipo de botellas. Y siempre, siempre, las abro con entre media hora y una hora de anticipación al consumo.
Un abrazo,
Joan

Smiorgan dijo...

Efectivamente, Joan, en los Champagnes de añada considero menos importante ese dato de la fecha de degüelle, quizá para no cometer infanticidios, como dices. Pero en espumosos non-vintage creo, como tu, que es un dato fundamental.
Así como desconfiamos de botellas de vino tranquilo entradas en años si no estamos seguros de su conservación, de la calidad de la añada o de la calidad del vino mismo, cuanto más tenemos derecho a desconfiar de un espumoso cuyo degüelle ya tuvo lugar hace tiempo.
Supongo que, entre otras cosas, esa fecha impresa en la etiqueta supondría que, las botellas no vendidas en su momento óptimo de consumo, se irán quedando almacenadas y nunca se venderán, y eso es un riesgo que muchos no quieren correr.
Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

Completamente de acuerdo en cuanto a los no "milesimados" (aunque cada vez más, también, hay etiquetas que te explican, pongamos por caso "60% de 2005 y 40% de 2006"): el riesgo comercial es enorme. Y en cuanto a los "milesimados" es importante también pero por razones distintas y en las que no todo el mundo estaría de acuerdo. Tienen que ver con el tiempo óptimo en que un espumoso puede reposar y seguir creciendo y madurando en botella tras su degüelle. Aquí la experiencia es muy personal y, supongo, bastante intansferible en cuanto a sensaciones olfactivas y de gusto, pero yo intento afinar a base de conocer a los productores y qué hacen con sus vinos. La media, según los casos, estaría en del medio año al año y medio tras la fecha de degüelle.

Mariano dijo...

Gracias Joan. Eres un fenómeno. Buscaré un hueco en la cava para Champaña en reposo... y así podré disfrutarlo desde la primera copa, lo que, con los tiempos que corren, no es ninguna tontería. También me pongo a la busca y captura de tus recomendaciones.

Qué vicio más caro, leñe!

Un abrazo!

Un abrazo

J. Gómez Pallarès dijo...

Es un vicio caro a ratos, sin duda, por eso merece la pena afinar incluso más!!! Considero, además, que la burbuja es especialmente delicada y la segunda fermentación de azúcares más el degüelle, la crianza, etc, requieren algo de conocimiento y cuidado! A beber y a gozar! Joan

Bentley dijo...

Amigo Joan,
Me has tocado. Con la familia Mata tengo un relación especial. Primero me engancharon sus vinos y después el honor de una relación más personal.

Un abrazo.

J. Gómez Pallarès dijo...

No sabía que la tuvieras, B., pero vaya, yo también tengo el orgullo de conocer bien y haber podido compartir buenos y grandes momentos con el Sr. Mata, con Ton Mata y con Joan Rubio y hay que quitarse el sombrero ante la alucinante evolución qu eha hecho la empresa, de la mano del padre, primero, y ahora, de la del hijo con Joan.
Son un ejemplo a seguir en todos sus aspectos, empezando por el respeto a la tradición, siguiendo por el conocimiento profundo de la tierra que cultivan y sus variedades de uva (que les llevan, en un trabajo que em impresiona, que dura ya más de 10 años) a la biodinámica pura y dura (es el único cava que sigui el proceso, sin más) y terminando por la calidad de sus espumosos. Sobre los tranquilos, pues hay de todo, pero en el camino están. De Recaredo y sus espumosos he escrito ya mucho aquí, pero no me canso de beberlos. El último Brut de Brut que he bebido, el del 2003, hará unas tres semanas, con una botella que encontré perdida en un tienda, (degollada hacia año y medio), estaba espectacular).
A partir de lo que están sacando al mercado de añada 2007, empiezo a ver (y a beber) cosas que me rechinan un poco. Y quiero hablar un día con Ton, pero vamos, su trabajo es espectacular.
Pensar en Tàpies, en su absoluta identificación con las raíces de su tierra, y en un cava que simbolizara realmente eso, fue todo uno: Turó d'en Mota 1999 (mi preferido, por ahora...).
Un abrazo,
Joan

Cuina Cinc dijo...

Hola, Joan
Bon dia M'agradaria posar. De vinis en els blogs que segueixo, però com no està la "B" de blogger no sé com fer-ho.
Si ho saps o ho esbrines ja m'ho diràs, gràcies per endavant!
Una abraçada bon cap de setmana,

J. Gómez Pallarès dijo...

Benvolguda, C.C.,
no sé si entenc massa bé la teva pregunta. Si el que vols és fer una subscripció al bloc a través de la sindicació (i perdó per la paraula...), només has de punxar, al meu bloc, a dalt a la dreta, l'apartat "Suscripciones", "Entradas" i seguir les instruccions. Si el que vols és tenir un enllaç permanent tipus "blogroll", has d'entrar a la configuració html del teu bloc i afegir el meu enllaç.
El que s'hi ha de posar, sigui pel que sigui (només ha sde canviar l'adreça URL i el nom), és:
De vinis, de J. Gómez Pallarès
.
El que no et puc dir és com entrar a les tripes del teu bloc perquè cada versió de blogger és diferent. I la meva, la que em conec, vull dir, encara més perquè la va manipular i preparar ad hoc en Peter, la persona qu eme va ajudar a fer la imatge que ara tinc.
Per cert: la imatge del teu bloc cada vegada m'agrada més!
Una abraçada,
Joan

Cuina Cinc dijo...

Moltes gràcies, Joan,
No ho veia,
ho tinc que deixar pel cap de setmana!!
No veia la "B" de blogger..
ja faré la llista,

J. Gómez Pallarès dijo...

De res, dona. Un plaer, i ja ho saps!
Joan

Anónimo dijo...

abra que probar sus vinos

un saludo

www.turismodepalencia.wordpress.com

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues si.
Saludos
Joan

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