16 febrero, 2012

Postre en Quimet&Quimet

Esto que sigue es un buen ejemplo de por qué sigue existiendo este blog y, además, un perfil de contenido distinto para Twitter (todos los ríos, por lo demás, van a parar a la mar, que se llama feisbuc). Suelo escribir demasiado y los 140 caracteres, comidos ya de entrada por el peso de la foto que uno ponga, se quedan en nada. El fogonazo, con todo, era más propio del momento, de móvil y de Twitter. Pero quería decir cuatro cosas más. Por ejemplo, que ayer me perdí, a la hora de la comida, en el Raval de Barcelona. Nada del otro jueves: el paisaje urbano y humano han cambiado tanto que me sentía como en cualquier gran ciudad del mundo, con miles de emigrantes intentando ganarse la vida en ella. Anécdotas y espectáculo: de todo tipo y variado. Comí una deliciosa empanadilla de carne uruguaya y me supo a nada. Seguí y de pronto me encontré con la calle de las Carretes. ¡Caramba! (pensé) mi destino me ha puesto en la senda de Lo de Flor sin buscarlo. Hubiera traicionado a mis compañeros de viaje futuro (nos hemos confabulado Vincent y Fredi para hacer la katábasis juntos), pero estaba dispuesto a todo. Fiasco: sillas encima de las mesas apuntaban a un cielo que todavía no se ha abierto para mí: "a partir de las seis..."
Postre en Quimet&Quimet BCN
Carretes para abajo, Sant Pau del Camp y como quien no quiere la cosa, salté el Rubicón (avinguda Paral.lel) para sumergirme en los placeres del Poble Sec. Mi cerebro empezó a salivar. La empanada uruguaya estaba ya quién sabe dónde...y tras darle dos vueltas, fui directo a uno de los clásicos de mi vida, al bar donde se sigue sirviendo la mejor y más imaginativa comida fría de Barcelona: Quimet&Quimet, en C/ Poeta Cabanyes, 25. Siguen en plena forma, inventando montaditos y tapas y con una buena carta de vinos en las paredes y de botellas por copas (ahí menos, pero suficientes como para que el cliente avezado pueda jugar un poco y Quim aconsejar con libertad. Por lo demás, cambian con frecuencia). Me monté un festival de tomate en conserva: un montadito de sardinas ahumadas con base de tomate; otro de erizo y un tercero, sublime (el mejor), de bacalao con olivada sobre fondo tomatero. Con un cava rosado de Llopart, la cosa funcionó de maravilla. Pero el "escándalo" llegó con los postres. No estaba en la carta, pero Quim me dijo que tenía plum cake casero. Yo le había echado el ojo al Robert Weil Spätlese 2004 que estaba en copas. Y pensé que sería una buena combinación. Pero la cosa superó todas las expectativas: el platillo llegó acompañado de un queso de pasta blanda y castaña en almibar. Ya lo decía nuestro padre intelectual, que es el que da nombre a este queso: "Un postre sin queso es como una bella dama a la que le falte un ojo". Pues eso, un delicioso, en su punto de madurez, corteza algo dura, interior entero pero que se deshace en la boca, punto dulzón, Brillat-Savarin se aliaba con una castaña que revelaba su alma salvaje, menos dulce de lo que uno suele esperar. A su lado, el plum cake, con las pasas y algo de naranja formaban una trilogía digna de un renacido Capitolio. El águila de Robert Weil, con un Spätlese 2004 que es uno de mis preferidos, no hizo más que ensalzar y dar profundidad y calidez al conjunto. Salí al calor del sol de invierno en las laderas de Montjuïc y agradecí a los dioses que me permitan vivir en una ciudad donde locales como Quimet&Quimet siguen siendo posibles y necesarios.

8 comentarios:

Toni dijo...

Al hilo del primer párrafo, no soporto el Facebook. Por ejemplo me parece increíble que haya ya establecimientos que en vez de tener web solo tengan página en Facebook y entonces tengamos que registrarnos para acceder a la información.
Así, es como el Gran Hermano que todo lo controla...

J. Gómez Pallarès dijo...

Buenas, Toni. A mí el FB me sirve para difundir los posts del blog y los tweets, pero no creo contenido específico para él. Me da miedo, eso sí, qué puedan llegar a hacer con los datos y por eso no pongo ninguno personal, más allá de mi lugar de residencia.
Lo que llevo peor es la cantidad de empresas que, más qu etener o no web, buscan tu "amistad" para ir colgando su publicidad en tu muro. Ellos quizás no lo vean claro, pero yo tengo clarísimo que eso les perjudica y por supuesto, cuando lo veo en mi cuenta, borro esos anuncios de inmediato. Y a la que repitan, les borro de mis contactos.
Saludos,
Joan

El Gaitero del Cabo La Muerte dijo...

Amigos, el Fb es el virus mas dañino y si no al tiempo, no confundir con los Fermentados en Barrica, que algunos están de muerte,
Un abrazo,
Carlos,

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo creo que, como todo, Gaitero, hay que saber usar eso del FB, tanto si se trata del programa como si se trata d ela barrica. Hay FB que matan como hay FB que te dejan la lengua como un tablao flamenco. Es una de aquellas cosas, tanto el uno como la otra, en que merece la pena ser prudentes!
Saludos!
Joan

Bentley dijo...

Hola Joan,
A todos nos a pasado alguna vez, plantarte en Plaça Catalunya y si te quieres perder, tienes tres opciones a la izquierda Ronda Sant Antoni; al centro Rambla dels Flors y a la derecha Via Laietana. Todas ellas con muy buenas opciones, dependiendo la que escojas (Ronda/41º. Rambla/Granja Viader. Laietana/Mosquito-Teca), pero independientemente de la decisión terminar yendo a la catedral gastronómica que es Quimet & Quimet. Y lo mejor es dejar que Quim te sorprenda. Pero esa castaña en almíbar que mencionas, es un magnifico bocado.
No voy a comparar con el vino de Robert Weil, pero creo que no le iría nada mal el Moscato d’Asti de C.V. Marenco.

A seguir disfrutando.
P.S. En breve en el Convent de Sant Agustí, tendremos el Festival de la Cervesa Artesana.

Cuina Cinc dijo...

Totally agree!
Fa molt temps que no he anat al quimet&quimet!,
Un molt bon lloc recent el varen convidar a tapias!
Abraçada

J. Gómez Pallarès dijo...

Muy de acuerdo contigo, Bentley: todos los ríos acaban en la mar del placer, que es Quimet y Quimet. El lujo está en los detalles y allí son reyes. Confieso que mis luces son lo que son y a mí no se me hubiera ocurrido proponer un plum cake casero con un Brilla-Savarin. Y dioses, qué combinación tan fantástica, dos texturas que se parecen pero no son iguales, se complementan; dos dulzores que se parecen pero no son iguales, se complementan. Y esa castaña, que parecería lo más dulce, aporta, por el contrario, un toque de sobriedad...
En cuanto a las cervezas, no es tema que me llegue habitualmente, pero si recibo publicidad o algún cartel, pues pondremos el anuncio, claro. Aunque alguno de mos colegas ponga cara de "tu quoque!", de vez en cuando me tomo una buena cerveza y aunque no controle ni tenga mucho criterio, me gusta cómo está creciendo la cerveza artesanal en Catalunya.
El problema del mpscato d'Asti es que tiene poca entidad como "vino". Puede ser poderoso a nivel olfativo, como el Marenco, pero su estructura es débil. Me temo que en el contraste con el Brilla-Savarin, quedaría en nada ese moscato. El riesling, por el contrario, de Weil tenía un cuerpo de bailarina y la fuerza de un caballo trotón. No sé si me explico...
Saludos,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Q&Q és un lloc que no falla. Només has d'encertar-la en el moment en que hi vas. Confesso que les aglomeracions m'atabalen una mica i si el local és petit, encara més. Si hi vas a primera hora o a darrera hora (crec que vaig entrar cap a 3/4 DE 3), hi estàs de luxe, amb una mica d'espai i temps, fins i tpt, per petar-la una mica sobre vins i combinacions amb en Quim.
Abraçada!
Joan

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