31 diciembre, 2011

Porque hoy es sábado

El poema de Vinicius de Moraes "Dia da criaçao" me acompaña desde mis años mozos. Lo escuché por primera vez en un casettte (sí, sí, hubo un tiempo en que se escuchaba música también en cassete) de Vinicius, con Toquinho e Maria Bethania, y la voz de ese hombre de letras total sonaba tal y como pueden escucharla ahora en este corte que les enlazo: profunda, amable, sabia, socarrona. Siempre he pensado que las cosas suceden cuando tiene que suceder y ese inexorable (ya desde el Génesis, 1, 27) "porque hoy es sábado" lleva con él que todo puede suceder (como Vinicius cuenta con notable causticidad) sencillamente "porque hoy es sábado". Porque hoy es sábado 31 de diciembre de 2011, mañana será domingo 1 de enero de 2012. Porque hoy es sábado, éste es mi post 899. Porque hoy es sábado, mañana domingo voy a publicar mi post 900. Porque hoy es sábado, todo el mundo va a desearse grandes cosas para mañana domingo. Pero lo único que cambiará será que hoy es sábado y mañana, domingo. No hay nada como el tiempo para pasar. Hoy es el día del presente. Al mañana no le gusta ver a nadie bien. Por mucho que hoy sea sábado y mañana domingo. Hoy es el día del sábado. Porque hoy es sábado, todas las mujeres están a la espera (Dios creó primero al hombre...). Porque hoy es sábado hay un renovarse de esperanzas. Porque hoy es sábado, me ha apetecido beber un vino de Martí Fabra. Porque hoy es sábado hay frenéticos cortes de mangas. Porque hoy es sábado, las cosas saben bien. Porque hoy es sábado y termina este 2011 de desconcierto, mañana será domingo y empezará un 2012 de descalabro. Porque hoy es sábado, el vino sabe de maravilla. Porque hoy es sábado, su garnacha, su samsó y su poquito de tempranillo, syrah y cabernet sauvignon encajan y se complementan. Porque hoy es sábado, aprecio mejor que nunca la poca madera que lleva este vino. Porque hoy es sábado, la fruta madura me la tomo con sobrasada y pan moreno de Felanitx. Porque hoy es sábado, bebo este vino fresquito. Porque hoy es sábado su ciruela, su pimienta negra, su suave grafito me saben como si fuera sábado. Porque hoy es sábado incluso me parece bien esa pequeña sobremaduración que deja el vino en el fondo del paladar, a mano izquierda. Porque hoy es sábado, este vino sabrá mejor mañana, que es domingo (porque hoy es sábado). Porque hoy es sábado, Dios hizo al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza. Porque hoy es sábado, Dios descansará mañana, que será domingo. Porque hoy es sábado, mañana alguien saltará desde un trampolín. Porque hoy es sábado, ese 15% de alcohol casi me parece bien. Porque hoy es sábado, me gusta que este vino apenas llegue a los 10€. Porque hoy es sábado, les digo que esta gente de la Masia Carreras (Sant Climent Sescebes, Alt Empordà) es de lo más noble y auténtico en la manufactura del vino en este país. Y dando todos los trámites por cumplidos, porque hoy es sábado les advierto a Ustedes que existe la perspectiva razonable de que mañana sea domingo. Porque hoy es sábado.
Martí Fabra Selecció Vinyes Velles 2007

29 diciembre, 2011

Viña Bosconia Gran Reserva 1991

Viña Bosconia GR 1991
Quizás sea Viña Bosconia el vino más borgoñón de López de Heredia. Nace de un viñedo, Finca El Bosque, que fue escogido por el bisabuelo de las actuales propietarias para hacer su Rioja Cepa Borgoña. Las cepas que alberga El Bosque (tempranillo, garnacho, mazuelo y graciano) no tienen nada que ver con las del Cepa Borgoña, pero dan otra impronta, muy riojana esta vez, al vino: su ensamblaje procede de lo plantado en el viñedo. Confieso mi debilidad por los Bosconia: proclaman su origen y su filiación con suma discreción (en este 91, entre tempranillo y garnacho suman el 95% del vino; el resto, mazuelo y graciano) y son vinos de una fina consistencia, delicados y precisos, serios y con un punto de frescor importante. Protegidas las cepas por la Sierra Cantabria, a 410 m de altitud y al amparo del Ebro, la suave ladera de cascajo, arcilla y caliza, está orientada al sur. La humedad del río, la protección de la sierra, el suelo bien drenado y las horas de sol conceden su impronta al vino. 20 años son una buena medida para tomarle el pulso a un Viña Bosconia. 1991 es considerada por la bodega como una muy buena añada y esta botella, que fue servido sobre los 15ºC con 12,5% de alcohol, no fue decantada. Basta con abrir un par de horas antes e ir comprobando la evolución del vino "a cielo abierto".

Este 91 tuvo una evolución elegante pero mesurada: a la media hora estaba muy arriba, después empezó a bajar un poco, se estabilizó a la hora y media y allí se quedó. Aunque no esté de moda y mucha gente critique la incomprensión que provocan estas descripciones, les diré que este vino mozo tiene un color y una limpidez extraordinarias. Es, ya a la vista, un vino terso, del suave color de una teja casi translúcida, de pasta vítrea, con dejes anaranjados. Brillante entre el rubí y la amatista que ve la luz del sol tras muchos años de penumbra. Es un vino hermoso, ágil, de una viveza arrebatadora. Su primer aroma es el de un fino cigarro holandés, con su crema de café. Cerezas en maceración. Alcohol medido y muy en su sitio. Hojas de tabaco de Virginia. Un poco de violeta marchita y de hojarasca. Vino fino. Vino delicado. Vino fresco con unos taninos pequeños, redondos y firmes en su ligereza. Aunque ahora mismo no es de aquellos Bosconias que evolucionan horas en copa, su viva acidez y su cuerpo entero hacen presagiar muchos años de vida en botella. Nuestra comida de Sant Esteve se honró con su presencia en la mesa.

24 diciembre, 2011

Vino y amor

extremely-hard by gapingvoid
He pensado en este dibujo de Hugh MacLeod (por otra parte, gran amante de los vinos), desde que me lo mandó. Y pienso que retrata bien mi relación con el vino, con las personas que lo hacen y con la tierra donde nace. Yo no soy un profesional del vino pero me tomo muy en serio mi relación amateur con él. En cierta forma, pues, "trabajo" muy duro para conocer y encontrar aquellos vinos que amaré. Y lo hago para tener que toparme lo menos posible con vinos que acabarán no gustándome. Estaba esta mañana de semireposo repasando las páginas de amigos y referentes cuando he topado, en la de Luis Gutiérrez, con el ya famoso vídeo de Campofrío. No lo había visto, lo confieso. Me he situado con rapidez (ya hay de todo en la red, por supuesto) en el bando de los que ha disfrutado con ese guión, con ese rodaje, con esos reencuentros (pagados, sí, pero reencuentros al fin y al cabo) de antiguos amigos muy peleados.

Y he pensado también que Luis tenía razón: "merece la pena verlo". Será oportunista, sí; ha llegado por Navidad, también; los productos de Campofrío, pues ni fu ni fa...pero la idea ha sido suya, y el homenaje a Gila, servido por una nómina de cómicos de impresión, me ha gustado. Y cuando ha sonado el teléfono y ha salido el maestro al otro lado del hilo, me ha emocionado. Porque me acerca a ese lado del convite y la amistad, de la complicidad y la generosidad, de la charla y las historias mil, que he conocido también gracias al vino. Porque lo hace en un cementerio que era el lugar ideal en la Antigüedad donde comer y beber para recordar a los que nos han dejado (¿qué otra cosa hacemos estos días?). Y porque, aunque sea publicidad gratuita (la mía claro, pero ¿qué más da si yo disfruto mientras escribo esto?), comparto plenamente el lema de la campaña: con la que está cayendo, que nada nos quite nuestra manera de disfrutar de la vida. Que Ustedes la disfruten, pues, con sus seres queridos a lo largo de todo el año (¡no sólo de estas fiestas!). Y que lo hagan con buena comida y mejores vinos. Que son cuatro días. 

22 diciembre, 2011

Respuesta a un Anónimo sobre La Calma

Publico mi respuesta al último comentario de la entrada anterior porque este programa me impide, ahora publicar textos con más de 4096 caracteres (como respuesta. Es esta:

"Supongo que eres poco lector de este blog porque sabrías que desde hace varios años no publico comentarios sin firma. He hecho poquísimas excepciones y ésta es una de ellas, pero te agradecería infinito que dieras tu nombre y apellidos. La discrepancia no hay que sentirla, en mi opinión. Al contrario, bien argumentada y cortesmente expuesta, hay que fomentarla porque es la que te hace pensar de veras. Por eso publico la tuya: no lleva firma pero es correcta y respetuosa.

Supongo también que lees poco este blog porque hace ya muchos años que vengo desarrollando la idea de que cada variedad de uva recibe un mejor trato allí donde ha nacido, donde ha crecido y donde los viticultores llevan siglos conociéndola y vinificándola. En este sentido, aquí se ha escrito bastante sobre la chenin blanc (una de mis variedades blancas preferidas, junto a la riesling, a la chardonnay -sobre todo en la Champagne-, a la albariño y a la fiano d'Avelino. Aquí se ha escrito y se han valorado vinos de François Pinon, de Eric Nicolas, de Domaine Huet, de Nicolas Joly, de Mark Angeli, etc. Y se ha desarrollado la idea de que el lugar ideal, aquél en que esta uva se expresa con todos los matices y vinificaciones posibles es en el Loire. Como sucede con la riesling en el Mosela, el Sarre, el Rin; como sucede con la chardonnay en la Borgoña y en Champagne; como sucede con la fiano d'Avelino en los montes de la Campania; como sucede con la albariño en las rías gallegas. Por supuesto también, como sucede con el trepat en la Conca; o como sucede con la xarel.lo en el Penedès. Y cientos de etc., que podrías poner tú, yo y todos los que amamos los vinos como máxima expresión de una tierra, de un clima, de una cultura y de una historia.

Pero ¿esto me impide valorar que una de las más finas pinot noir que yo he probado jamás es la que hace -no vende todavía-  Rodri Méndez en el Salnés? ¿Esto me impide valorar que el riesling que tiene plantado Raül Bobet en Talarn acabará dando buenas alegrías a los aficionados? ¿Esto me impide valorar que una de las chardonnay más impactantes es la de una pequeña isla próxima a Nueva Zelanda? ¿Esto me impide valorar que una de las mejores expresiones de syrah que he bebido en mi vida es australiana?
Por favor...me estás confundiendo churras con merinas. Me gusta tu metáfora cinematográfica, pero tu aplicación a lo que yo comentaba sobre la chenin blanc de Can Ràfols dels Caus es abusiva y sacada de contexto.

De Can Ràfols dels Caus valoro, más que nada, su trabajo con las uvas autóctonas, como hago con todas las bodegas de mi paisanaje (lo tomo como un concepto positivo). Pero ¿no voy a tener en cuenta y a despreciar su trabajo con la incroccio Manzoni porque se la inventara, la uva, un ingeniero de Conegliano? ¿Voy a despreciar su trabajo con la chenin blanc porque no recibe la influencia del Atlántico y su terruño es diferente al del Domaine Huet? Son cosas distintas, así hay que entenderlas, beberlas y explicarlas. Pero La Calma, sobre todo con años de botella, es uno de los grandes vinos blancos de este país y resulta que está hecho con chenin blanc. ¿Que es distinta y tiene menos matices que el sec de l'Haut Lieu de Huet? Es distinta y tiene matices muy distintos. No diré que me gusta más la una que la otra. Me gustan las dos, pero por razones muy diversas.

Descalificar la chenin blanc de La Calma (con treinta años ya de viñedo sobre sus espaldas en 2012) bajo la idea de que una cosa es Ford o Wilder y la otra un vídeo casero me parece casi de trazo grueso. ¿Me dirás que todas las películas de Ford son igual de buenas, quizás? ¿O las de Billy Wilder? ¿Me dirás que lo que Joyce escribió en Trieste es peor que lo que escribió en Dublin?
Me hubiera parecido más ajustado decir "mira, es como si te dijera que, en mi opinión, la obra cumbre de Wilder es "El crepúsculo de los dioses", que podría ser el vino de chenin blanc del Loire que a ti más te guste; mientras que una obra que me convence menos es "Bésame, tonto", que podría ser un vino de chenin blanc hecho en el Garraf". Pero de ahí a tu descalificación global va un abismo.

Creo que el que ha hecho un planteamiento comparativo abusivo e inadecuado, además de muy poco respetuoso con el trabajo que representa La Calma has sido tú. Y sigo pensando que este vino, en el panorama, lugar y vinos con los que tiene que ser comparado (que es el que subyacía a mi comentario) es un gran vino (con años de botella, eso sí).
Saludos,

Joan

PS. Por cierto, y no es por impedir la libertad de expresión o el derecho de réplica, pero quede claro que si no firmas un eventual siguiente comentario, no lo publicaré.

20 diciembre, 2011

Egon Müller Scharzhof 2010

Egon Müller Scharzhof 2010
El Sarre (en alemán Saar) es el afluente del Mosela que más alegrías da a los amantes de la uva riesling. Por dos razones fundamentales: Egon Müller y Geltz Zilliken (alguno también nombraría a Van Volxem). Müller representa la gran tradición, asentada en uno de los mejores viñedos: Scharzhofberg (en el pueblo de Wiltingen). Zilliken representa la revalorización de un viñedo algo olvidado, el de Rausch (Saarburg, pero en el lado occidental del río). De Müller hay que beber todo. De Zilliken, también, pero sobre todo (en mi humilde opinión) su Kabinett, una de las mayores expresiones de este tipo de vinificación de la riesling (su 2009 es enorme). La añada 2010 levanta pasiones en Alemania, tanto en positivo como en negativo y creo que una buena manera de empezar a beberla es con uno de los mejores básicos que se han hecho en ella. El Scharzhof 2010 de Egon Müller es el primer peldaño en los vinos de la casa. Alguien podría llamar a este vino "genérico", pero creo que cometería un error. Más sencillo: es lo que Müller mismo define como "la puerta de entrada" a sus vinos. Sus uvas proceden de una variedad de viñedos (en Saarburg, Oberemmel, Wawern y, en Wiltingen, Braunfels y Kupp) con lo que aquí no ha lugar el concepto de "terroir" concreto y sí el de características del vino de la zona. En sus momentos más mozos (¡estos!) el vino muestra un buen equilibrio entre un ligero dulzor, una buena mineralidad y una acidez muy refrescante.

Con 10% de alcohol y una temperatura de servicio sobre los 8ºC-10ºC (para dejar que suba hasta los 12ºC), el corcho muestra ligero poso de cristal de bitartrato potásico, que en nada afecta ni a la calidad ni al sabor del vino. Éste tiene un primer aire de ligera turbidez y de claro carbónico. Es un vino que se irá aposentando con los años y que, aunque se pueda beber desde ya con gran placer, no hará más que crecer en botella en los próximos cinco. Es chispeante casi, pero con gracia y armonía, Tiene la frescura y el aroma de la hierbaluisa y de la citronela. Agua del Sarre, se me ocurre escribir. Eau de Saar, vaya, porque es un vino de suave perfume (corteza de limón), goloso como el lemon curd. Fresco como un manantial de Elfos. Carne de membrillo con poco azúcar. Vino fugaz, lábil, que se escurre entre los labios pero deja el poso del gran arte efímero. Realmente terso y vibrante. Uno de los grandes Scharzhof de Müller que haya probado yo. Lo compré en Wein&Umami por 18€ (más IVA). (Ya puestos: si a alguno de Ustedes les interesa realmente la uva riesling -mi caso es el de un enamoramiento fuera de control-, no se pierdan, por favor, los Spätlese y Auslese 2010 de Egon Müller.)

15 diciembre, 2011

Millésime Bio 2012

Millésime Bio 2012
Fue uno de esos días especiales. 24 horas que marcan. Lluvia a cántaros. Frío imprevisto. Y a pesar de todo, rumbo al norte, a Montpéllier. De forma por completo inesperada, los organizadores de Millésime Bio 2012 (la feria más importante de vinos procedentes de uva de cultivo ecológico: ¡580 bodegas en 2012, del 23 al 25 de enero!) me invitaban a participar en el jurado de la quinta edición del Millésime Bio Challenge. Incrédulo, me cercioré dos veces: ¿seguro que no se equivocaban? Y no. Para mi alegría, es habitual en este tipo de jurados mezclar profesionales de la enología, de la sumillería y de la restauración con periodistas y con amateurs, entre ellos bloggers. Fue una jornada tremendamente estimulante en muchos sentidos. Puede que el día no fuera el mejor pero el hecho de poder probar más de 200 muestras de este tipo de vinos (aquí nadie habla de natural o de biodinámico: sólo se atiende con escrúpulo a que las uvas estén certificadas como de cultivo ecológico), me dio una gran ocasión para tomar el pulso real a la producción mundial. No voy a escribir sobre esto porque los resultados ya son públicos. Sí voy a decir que tuve doble suerte porque me pidieron que me quedara también  por la tarde, para decidir cuáles, de entre las medallas de oro concedidas, iban a tener  la mención especial del concurso. Y estuve en la mesa en la que se decidieron tres de estas cuatro menciones especiales. Como en cualquier gran concurso, las botellas son muy desiguales y la criba acaba imponiendo, sin demasiadas dudas, la calidad. Siempre subjetiva, por supuesto, pero de lo que yo probé y hasta donde alcanzo, calidad sin duda. Podéis consultar la lista completa de premios en el pdf que he enlazado y podéis (si puedo, yo lo haré de nuevo), planear un viaje a Montpéllier en enero, para probar todo con calma.

Pero de lo que yo bebí, bien en las mesas del jurado, bien durante la comida, algunas recomendaciones de compra sí quisiera hacer. Son pocas pero creo que merecen la pena. Por si alguno de los lectores tiene a mano estas botellas, yo no dejaría de comprar (¡me incluyo!): del Domaine  Phillippe Goulley, su Cuvée Simone Tremblay 2009, un chablis 1er cru Fourchaume de gran pureza varietal. Del Domaine Theulet&Marsalet (René y Fanny Monbouche) su Cuvée Émilie, un AOC Monbazillac, que aúna la riqueza de los vinos del Sauternais con la frescura y delicada fuerza de los de Bergerac (un gran descubrimiento, mi "coup de coeur", sin duda en estos premios). Tuvo mencion especial un QbA del Mosela, de Weingut zur Römerkelter, su Beetle Riesling Trocken 2010. Los mayores entendidos discrepan algo sobre la añada 2010, yo solo digo que éste es un buen vino pero que he bebido (tanto en el Mosela como en el Rin como en el Palatinado) cosas que me gustan más. De mis queridos y admirados Albet i Noya  (DO Penedès) destacaron algunas cosas, no menciones especiales pero sí medallas de oro: no dejen de probar su Syrah Colección 2008 y su Tempranillo Clàssic 2010 (éste último es un vino muy placentero).  De la Azienda Agricola Erbaluna (DOC Piemonte, en La Morra), yo no me perdería su Barolo Vigna Rocche 2007. Y del gran Jean-Louis Dutraive (AOP Fleurie, corazón del Beaujolais), del Domaine de la Grand'Cour, su Clos de la Grand'Cour 2010.  En la comida salieron otros vinos que, supuse (no he tenido tiempo de hacer  la comprobación), fueron premiados en ediciones anteriores del concurso. Me dediqué a probar sistemáticamente los champagnes y me quedé con dos de ellos. De la bien conocida y admirada (yo lo hago, vaya), Françoise Bedel, su Origin'elle, un ensamblage mayoritario ahora mismo del 2004 (con algo de 2005) y predominio de la pinot meunier (es una de las grandes en esta variedad), más un 32% de chardonnay y un 11% de pinot noir. Un prodigio de equilibrio y frescura. El segundo fue el Brut Millésime 1998, Grand Cru de Ambonnay de André Beaufort, con una larga crianza magistralmente bien asentada.

Los vinos de Albet i Noya se encuentran fácilmente. Los de Dutraive, los vende  mi amigo Julien y el champagne de Françoise Bedel es una de las estrellas de Wein&Umami. Que yo sepa, el resto de vinos, no los trae nadie (¡en Barcelona!).

10 diciembre, 2011

J.-P.Thévenet Morgon "Vieilles Vignes" 2010

Thévenet Morgon 2010 Vieilles Vignes
Se lo digo con sinceridad: es realmente excitante, para un amante de los vinos naturales (más: biodinámicos en este caso, desde 2008) tener a tiro de piedra en Barcelona a Jean-Paul Thévenet. Estamos en Villié Morgon (corazón del Beaujolais, appélation Morgon), en contacto directo con uno de los herederos espirituales de la persona que revolucionó (casi me atreviría a decir, "involucionó" por el tipo de prácticas que defendía tanto en viñedo como en bodega) el Beaujolais, Jules Chauvet. Sus otros tres compañeros de "armas": ni más ni menos que Marcel Lapierre, Guy Breton y Jean Foillard. Jean-Paul tiene (propiedad familiar desde 1870) apenas 5 ha de gamay en Le Clachet, en suelo granítico y con cepas de entre 45 y 100 años de edad. Thévenet está en el corazón físico y espiritual de la gamay y de Morgon y su cuvée "Vieilles Vignes" representa (en mi humilde experiencia), una de las mejores aproximaciones posibles al más puro, sencillo y viejo estilo de esta zona de Francia.

No les mareo con detalles (todo lo que la práctica de Chauvet y, ahora, de la biodinámica aconsejan, Jean-Paul lo sigue al pie de la letra, con una uva bastante madura, eso sí, y unas fermentaciones lo más largas posibles, hasta donde las bajas temperaturas las paren). Este "Vielles Vignes" 2010 tiene 12,5% y conviene tomarlo sobre los 15ºC con una buena ventilación previa de la botella (que no decantación, por favor). El corazón de este vino, sin duda, es el de la maceración semicarbónica. No sé cuánta uva habrá pasado por este proceso, no sé ni tan siquiera si ha pasado por él, pero el primer sorbo de vino te lleva, sin más, a ese carbónico que libera la fermentación y que la botella mantiene, aunque de forma muy tenue y casi en reposo. Cuero y brisa de la uva, chocolate con agua y zarzamora, son las primeras impresiones. Alma vegetal, agua y corazón de viñedo. Frambuesa ácida con más ventilación. Sarmiento y ceniza en invierno. Mina de grafito. Con el vino en copa y la botella abierta unas horas, el camino de la fruta se abre de una forma espléndida: en su alianza con el oxígeno, se convierte en un vino limpio, abierto por completo y muy bien perfilado. Tiene un tanino grande y voluptuoso y ofrece sensaciones de "vuelta a casa". Un vino serio y de pieza entera, sin aristas. Es un vino que reconforta y reconcilia con la naturaleza. Es un vino que te hace entender de forma clara que el camino no es otro que el del más profundo conocimiento de las tradiciones de cada lugar vitivinícola junto con el máximo respeto hacia la tierra que alimenta la cepa. Tenemos otra suerte por aquí...Jean-Paul tiene un hijo, Charly, que además de ayudar a su padre, vinifica en Régnié. ¡¡¡Próximamente en esta pantalla, su Régnié Grain et Granit 2010!!!

Compré esta botella de Jean-Paul Thévenet en La Part dels Àngels por unos 17€.

05 diciembre, 2011

Ca' Rugate Monte Alto 2009

Ca Rugate Monte Alto 2009
En la zona de Soave y Soave Classico, Ca' Rugate ha sido siempre una de mis bodegas de referencia. Sus garganegas me han parecido siempre sobresalientes y sus vinos dulces (tanto de Soave como de la Valpolicella), de lo mejor de la bodega y de la zona. Reconozco que siempre me había tirado hacia el Monte Fiorentine (hecho en inox) porque me parecía que mostraba el mejor perfil frutal de la garganega. Pero hace unos días, y tras la publicación de los Tre Bicchieri 2012 del Gambero Rosso (una de las referencias fiables, para mí, de la calidad en el mundo del vino italiano), compré una botella del Monte Alto 2009, uno de los premiados con la máxima distinción. Por desgracia, la bodega parece haberse olvidado de este vino en su página web (por lo menos no he sabido ver yo la ficha técnica, como sí está la de los otros vinos blancos), pero, en fin...lo importante es que la uva procede de Monteforte d'Alpone (¿quizás de un solo viñedo?) y que la vinificación se ha hecho en depósitos de madera de 20 hl (60%) y en barricas de segundo año (40%). Me da la sensación que no ha hecho la maloláctica (por lo menos completa).

Con 13% (para tomar con 10-12ºC) me agradó mucho su aire terso y fresco. Es un vino con cuerpo, algo glicérico (no podía ser de otra forma), pero con filo y perfil penetrante, nada empalagoso ni con trazas de lías. Me impresiona su viveza y me da que es un vino con muchos años de vida por delante (la longitud del tapón "delata" esa voluntad en el enólogo). Me gusta en especial que los Tessari hayan decidido dejarlo tal cual, sin filtrar. Así puede uno apreciar, junto con la buena idea de una madera que dé estructura y acompañe pero no oculte, la gran garganega con que se ha hecho este vino. Ya sé que no se lleva la descripción de los colores...pero este vino es muy hermoso, con un amarillo intenso de membrillo casi maduro, atravesado por rayos de verdor. El membrillo sale también en nariz junto con un potencial aromático y sápido casi feroz, poco usual en la garganega. Es un vino con la esencia del campo en su interior. Tiene el carácter entre líquido con cierta densidad y agua de manantial que tienen los grandes blancos. Y remata con un poco de miel de acacia en posgusto.

La compré por 18€ (creo recordar: soy malo para eso de anotar todos los precios..) en la Enoteca d'Italia. Aprovecho la ocasión para deciros que han cambiado de local. Alberto y Leo ya no están en Gracia y ahora (desde el 1 de diciembre vaya) la tienda se encuentra en la C/ Roger de Flor 135 (por las mañanas de 11 a 14 y por las tardes de 16,30 a las 20,15; el sábado por la mañana de 11 a 14). Es más grande y con mayor capacidad para organizar cosas. Mis amigos siguen, además, en una selección constante de bodegas interesantes (siete Tre Bicchieri del 2012 tienen en estos momentos, de los que destacaría, además del Monte Alto, la Barbera d'Alba 2009 de Hilberg Pasquero y el Barolo "Sottocastello" 2006 de Ca' Viola) y estoy seguro de que nos irán regalando con nuevas sorpresas e incorporaciones. Como siempre dicen ellos, "alla salute"!

01 diciembre, 2011

Asturianos, en Madrid

Boletus de Zamora en Asturianos
He leído con cierto desconcierto algunos de los comentarios que se hacen a Asturianos. Creo que a los sitios que dan de comer hay que pedirles aquello que ellos están dispuestos a dar. Y Asturianos es un lugar que tiene vocación de casa de comidas. Sí, sí, se le puede llamar "bar" (tiene una pequeña barra en la entrada que responde a esa condición). También "restaurante" (su comedor, ahí está). Pero lo que realmente quieren transmitir Belarmino y su gente es la idea de que estamos en una casa de comidas donde el vino (esa es su condición diferencial) tiene un papel muy importante. Las raciones son abundantes, la calidad es grande, las cocciones no ofrecen sorpresas y uno encuentra, además, una complicidad enorme en la conversación sobre los vinos. Yo creo que es mucho lo que ofrecen en Asturianos. Cierto también, siempre que voy, procuro llegar temprano (las mesas y su proximidad dan para lo que dan) o bien cuando hay partido de futbol por la tele (suele estar vacío...). Si consigues ese poco de tranquilidad, la felicidad vínica y el buen rato gastronómico están asegurados.

En mi última estancia, cayeron esos deliciosos, pequeños y sápidos, boletus de Zamora (salteados); cayeron dos de los clásicos de la casa, el carpaccio de rape y las anchoas, sublimes ambos con la imprescindible compañía de ese pan antiguo que sirven en la casa; y cayó una extraordinaria carrillada (incluso en el detalle, de casa de comidas por supuesto, del tipo de patata frita que la acompañaba). La carne había hecho su cocción durante no menos de 4 horas (pieza grande) y, de veras, se deshacía en boca, con un punto meloso delicado y un contraste con la salsa (con reducción de vino), que me recordó sabores de muy antaño. Belarmino nos propuso todo a ciegas (lo del papel de aluminio es que le encanta, vamos) y el rey de la noche fue, sin duda, el Avan concentración 2008, del viñedo del Torrubio (Bodegas y Viñedos Juan Manuel Burgos, en Fuentelcésped). Un vino de Ribera del Duero que sabe a enorme, poderosa fruta.  Con 14,5% y 12 meses de barrica nueva (comentaba Belarmino que también usan de segundo año para este vino, aunque la etiqueta no lo diga) de roble francés, este 2008 es una auténtica sorpresa por la sencilla razón de que la tempranillo (en orgánico) puede con todo. Fruta de verdad, primero. Terciarios de la madera, después, que acompañan, no ocultan. Cereza madura, arándano negro, odre fino, cuero joven. Un Ribera de los que quedan pocos, a ese precio...Alegre y acompasado en boca, de trago largo y profundo, fue un compañero perfecto para la carrillada en salsa. Asturianos, en Madrid, es en pocas palabras, un lugar que cualquier persona que ame comer y beber en condiciones tiene que pisar de vez en cuando.
Carrillera en Asturianos