28 noviembre, 2011

Mendel Malbec 2008

Mendel malbec 2008 2
He estado debatiendo conmigo mismo (menuda gilipollez...) cómo afrontar los tiempos duros que vivo en la relación entre las pocas horas que tengo para mí y una pausa excesiva y no deseada entre post y post. Sigo viajando, sigo comiendo, sigo bebiendo, sigo conociendo y descubriendo. Me falta tiempo para documentar y escribir largos textos. ¿Solución? Ya lo comenté una vez. Uso el mismo formato del blog pero intento adaptarme a los usos y maneras del "microblogging". Sin la cortapisa del número de caracteres, eso sí, la única restricción que me aplico es la del tiempo que dedico a la escritura de un post. Esto, claro está, mientras siga mi ajetreo profesional actual.

Mendel fue una de las bodegas que me interesó en mi viaje a la Argentina. Tomé algo, vi mucho en alguna de mis tiendas de referencia. Una botella en especial me llamó la atención y viajó a España. Mendel Malbec 2008 es un vino mendocino, con 14%, cuya uva procede de un viñedo plantado a 1000 metros de altitud. El detalle, hoy en Argentina, es casi baladí  porque ya hay bodegas que están trabajando a 3000 metros (Colomé). Me interesó mucho más que el viñedo de malbec fuera de 1928 y, sobre todo, plantado en pie franco. En Luján de Cuyo, sobre un suelo de aluvión, pedregoso y muy permeable. Pisado artesanal y maceración de 21 días. 12 meses en barricas nuevas de roble francés. No es un vino, que yo sepa, ni de cultivo ecológico no de prácticas biodinámicas en viñedo o en bodega. Así pues, ofrecía aquello que yo buscaba: el perfil de la malbec primera tratada con modernas técnicas. Cereza entera, algo ácida. Brezo. Frescor casi cítrico, de naranja sanguina. Tinta china azul. Frescor también en boca, aunque con taninos algo ásperos, pero agradables. El tanino es pequeño pero de paso placentero. Arándano rojo ácido. La madera acompaña con discreción, bien. Se nota un poco su tanino, al principio, pero con un buen jarreo, se va. Es un vino austero en boca, casi cartujano. Me gusta ese carácter. Creo que la uva fue vendimiada con un punto de premadurez (si se me permite la expresión). Es un vino fenólico pero mesurado. Lo tomé con un roast-beef y un confite de cebollas "à la crème de cassis" (un regalo de mi cuñada, comprado en Fauchon), y resultó una combinación perfecta. Al cabo de las horas, regala con un poco de laurel y pimienta roja y con más tiempo, evoluciona hacia el arándano negro en sirope. Es un vino que tendrá largo recorrido en botella. Me salió por 14€, un gran precio. Este post me ha salido por 30 minutos, antes de correciones. Con ellas, 35 minutos.

24 noviembre, 2011

Corelium 2007

Popets de Sant Carles amb conill de La Cooperativa
Estoy barruntando la idea de publicar unas notas que se titulen "Prácticas de enofilia biodinámica". Tengo dos problemas para empezar. El primero: "enofilia" no es palabra recogida en el DRAE. El segundo: me van a tomar por loco. Veremos qué hago, pero por lo menos sí voy a confesar que este post no hubiera existido si no creyera firmemente (a mis pruebas, privadas por ahora, me remito) en la existencia de una biodinámica para el consumo del vino. De la misma manera que existe una biodinámica de la viticultura que hay que relacionar con otra de la producción del vino en bodega, existe también una por la que a grandes (a ratos bastante pequeños y más precisos) trazos puedo regir mi consumo de vino, en la medida de lo posible biodinámico. Aunque no olvide que el proceso por el que el vino nace, con muchas o pocas ayudas, natural es. El sabado 12 de noviembre de 2011, con la luna recién menguando, en un día dominado por la tierra y raíz (¡es obvio que quien no lea a Maria Thun no hace falta que siga!), con la presión atmosférica sobre el Priorat bastante alta, tuvo lugar el Tasta Porrera 2011. Gran afluencia de público, muchas ganas de pasárselo bien, buen ritmo de ventas (me pareció...) y muy pocas cariñenas en el horizonte de las mesas de los cellers de Porrera. Cierto, no estaban todos. Más cierto todavía, todos los que estaban, seleccionaron sus vinos con criterios de amplia diversidad. Para mi desgracia, yo tenía claro que, con ese tipo de día y en el Priorat, lo que procedía era probar cuantas más cariñenas mono o quasivarietales mejor. Mis "prácticas" a lo largo de ya tres años...Y de eso había muy poco, poquísimo. Lo probado confirmó mi intuición. Los vinos que me parecieron más relevantes eran los que llevaban una mayor proporción de cariñena. Aunque a alguno le suene a prejuicio, los que me conocen, saben que sólo escribo lo que percibo, no lo que creo que voy a sentir o lo que me dicen que tengo que sentir: fueron Clos Dominic Vinyes Altes 2008 (85%, 15% de garnacha) y Ferrer Bobet 2009 (todavía no está en el mercado), con 70% (30% de garnacha). Serán dos grandes vinos.

Con el "rabo entre las piernas" y mascullando contra los montones de merlot, syrah y cabernet sauvignon que olí, fui a comer a La Cooperativa. Ya saben los lectores de este cuaderno que allí me siento como en casa. Me gusta mucho la cocina de Mia y ese atractivo colosal que siente por la "panmediterraneidad" (no, no busquen en el DRAE, tampoco está el palabro) ejercida desde el corazón del Priorat. Me gusta mucho, también, la relación visceral y apasionada que Litus tiene con el vino. Acordamos el menú con rapidez: para enderezar estómagos y arreglar espíritus, no hay como una sopa de cebolla hecha con mucho cariño, horas de cebolla lentamente pochada, un buen caldo de verduras y gallina y un gran pan. De segundo (foto de arriba) un platillo delicioso, delicado. Como si los pulpitos de Sant Carles hubieran pasado por el Cortiella, se adaptaron de maravilla al conejo y hablaron casi un lenguaje de elfos. Dominó el monte sobre el mar, en este caso, pero con suavidad otoñal. El vino fue cosa de Litus, claro. "Por favor, ¿puede ser una cariñena del 2007?". Lo del 2007 es porque cada vez tengo más claro que se está asentando como una gran añada en algunas zonas del Priorat. Venía de probar, hacía dos días, un extraordinario (pónganle todas las estrellas, por favor), Clos Dominic Selecció Andreu 2007 (en formato magnum), un monovarietal de cariñena de la parte más alta de La Tena, que tiene una profundidad y una suavidad que tumban. Litus me propuso una cosa bien distinta, pero que era exactamente la que pedía a gritos el día 12.11.11, la sopa y el conejo: Corelium 2007.

La bodega que lo hace, Terra de Verema, está afincada en La Vilella Baixa, pero las uvas de este vino vienen de El Lloar, de la finca La Cometa, un "coster" de 70 años, de muy mayoritaria cariñena. Aunque la web del celler no lo explica, creo que toda la fruta procede de La Cometa (90% de cariñena, 10% de garnacha). En El Lloar vive uno de los viticultores que más aprecio en el Priorat: Jaume Sabater, un hombre serio y sabio. Me dice Litus que él cuida de La Cometa. Bien. Quien orienta sobre todo el proceso del vino es Ester Nin. Mejor, pienso. Ester está dentro del alma de la cariñena. En El LLoar y en Porrera. Este Corelium 2007 (me gustaría que alguien me dijera por qué lo escriben en acusativo) ha fermentado con sus levaduras naturales durante 30 días y tras un prensado discreto, ha pasado a barricas de roble francés (para 3000 botellas) de primer y segundo año (90%-10%). 16 meses ha madurado en ellas. Ligero filtrado y a la botella. 15% de alcohol (quizás un poco más) para un vino con una garra enorme, que mejorará no poco con los años. Empieza ya como un vino profundo, pero austero. Domina la poca garnacha que lleva en el primer olfato. Poderoso y con músculo en nariz, su paladar es mucho más sutil y ligero (ya la cariñena). Es un vino fresco que se transforma por minutos en la copa: ciruela seca, tomillo, un punto de frescor casi marino (salado al tiempo que terroso), que recuerda mucho a los fósiles que cogíamos de pequeños. Su radical mineralidad nace de un terruño que estaba casi en lo más profundo del mar en esa zona. Con aire y algo de temperatura, ofrece grosellas negras en compota, higos secos y chocolate negro a la taza (con agua, a la francesa). Un mínimo ahumado entre los rescoldos de la ceniza cerró un telón que me reconcilió con el día y me confirmó que no sé si voy a escribir nunca unas "prácticas de enofilia biodinámica". Algo sí haré: no dejaré de tenerlas y de ampliarlas.

Corelium 2007

20 noviembre, 2011

II Ranking independiente Vinos < 10€

Mariano Fisac es el alma que está detrás de Mileurismo Gourmet, un blog independiente que estimula un consumo razonado (a los bolsillos me refiero), siempre a la búsqueda de la calidad en la comida y la bebida. Después de haberle conocido, sólo se me ocurre una forma de describirle: es la fuerza tranquila. Buenas ideas, capacidad de arracimar gente a su alrededor para llevarlas a cabo, y resultados. Pero sin estridencias, sin dar una sola voz y viendo cómo la gente le quiere y aprecia. Así nació el año pasado el Ranking independiente de vinos por debajo de los 10 euros. Y así ha crecido este año, en su segunda edición. Con sus amigos metidos de lleno en el asunto, con Xoán Canas dando un apoyo imprescindible (por el tema logístico de las muestras; por su increíble local, Pepe Vieira; y por su capacidad como sumiller y como organizador y dinamizador) y con un jurado formado por más de veinte personas, sabia mezcla de profesionales de la enología, de la sumillería, de la restauración y algunos amateurs, entre los que tuve la suerte de contarme. El viernes pasado salió el resultado del trabajo. Son las palabras de Mariano:
Ranking menos 10 euros Mileurismo
"En  décimo lugar, Arrocal 2009, una de las caras más sabrosas de la Ribera del Duero en su vertiente asequible. En noveno lugar, Grego Roble 2009, un tinto atrevido y de corte moderno que viene a demostrar que la D.O. Madrid está en el mapa, y pisando fuerte. En octavo lugar, Lagar de Costa 2010, solo viñedo propio, albariño 100% y una finca de ensueño no tiene por qué suponer un alto precio. Este delicioso blanco lo ha demostrado. En séptimo lugar, Gaba do Xil Mencía 2009, Telmo Rodríguez nos demuestra, con esta mencía de trago largo, que Valdeorras también sabe de tintos. En sexto lugar, Viña Regueiral 2010, o el microfundismo borgoñón llevado a la Ribeira Sacra. Elegancia para beber palets. En quinto lugar, Via Romana 2009, uno de los grandes en Ribeira Sacra que no sólo se ha renovado por fuera, vistiendo de etiqueta el exterior de su botella, sino que además ha demostrado el mimo y el buen criterio con el que ha cuidado su contenido. Frescura y, sobre todo, mucha fruta. En cuarto lugar, Selbach Riesling Kabinett 2010, la dama blanca estaba entre los participantes y, como es lógico, no podía pasar desapercibido ni en su versión más económica. Un vino perfecto para introducirse en la variedad riesling y los vinos alemanes. En tercer lugar, Alta Alella Parvus 2010. Quizás no muchos sepan que los romanos ya hacían vinos cerca de Alella (Cataluña), hoy una de las D.O. más pequeñas de la península. Aquí mandan los blancos y la prueba es este fantástico Parvus, pleno de nervio y franqueza. En segundo lugar, Barbadillo Eva Cream. Jerez, lider mundial de vinos de calidad a precios de risa, no podía faltar a la cita. Este fantástico cream, delicado, untuoso, profundo y larguísimo, no dejó lugar a dudas. Y, como sólo puede quedar uno, el GANADOR ES...Turonia 2010, una pequeña bodega de la subzona de O Rosal (Rías Baixas), Quinta de Couselo, heredad procedente de una explotación de la Orden del Císter, nos ofrece un 100% albariño atípico en lo varietal en una zona de coupages, pero profundamente pegado a la tierra en lo sensorial. El jurado lo tuvo claro. Un vino delicado, fragante, tenso, muy varietal y capaz de demostrar una teoría personal que me lleva a pensar que cuando a la albariño se la trata bien, hacen falta muchas armas para hacerle frente, y más si es en un concurso a ciegas."

Quiero felicitar a los ganadores porque el resultado que han obtenido ha sido a través de un proceso muy limpio y competitivo. A los organizadores porque su trabajo ha estado a un gran nivel. Y, sobre todo, a los consumidores, porque ahora volvemos a tener una lista bien contrastada de vinos en el mercado por menos de 10 euros.  Aquí sí me gustaría que la idea que el Gaitero del Cabo La Muerte ha lanzado en el blog de Mariano  tuviera también éxito: una buena caja de los 10 vinos premiados para que todo el mundo pudiera beberse la idea clave que se ha venido trabajando aquí, ¡la calidad puede comprarse también a precios muy razonables!

18 noviembre, 2011

Les mandonguilles del Sr. Bach

Mandonguilles del Sr. Bach
Sé que no és la meva millor foto (ho sento, Alfons!), però el telèfon, per una banda, la llum escassa, per una altra, i el meu pobre pols, per rematar-ho, no han donat per més. Quedem-nos amb l'essència de la qüestió. Avui, dia 17 de novembre de 2011 (dia de Sant Gregori Taumaturg!), els atzars m'han acabat duent al Mam i Teca. El Sr. Bach s'havia tret la son de les orelles i havia preparat mandonguilles. No és broma: probablement es tracti de les mandonguilles públiques (el millor elogi l'ha fet un company de taula en sortir: "eren com les de la meva mare", ha dit!) que es fan a Barcelona. Deixem-nos, doncs, de mares i àvies (en la meva infantesa, els pares i avis només entraven a la cuina per tastar el punt de sal), i diguem que a un extraordinari sofregit d'albergínia i carxofa, se li afegeixen unes mandonguilles lleument fregides (molt poca farina i menys farina de galeta) que només tenen carn (i una mica d'all, no?), 50%+50%, porc i vedella del Pirineu català. Moltes hores de feina lenta (la cuina de l'Alfons és de les de xup-xup de tota la vida) per acabar amb una mandonguilla saborosa com poques, sencera i, al mateix temps, seriosa i austera. Collons, quina mandonguilla! La carn és el que és i els focs d'artifici els posen el sofregit i el pa que hi hem sucat. Calculem: n'he vist sortir 5 raccions avui al migdia. Posem-hi altres 5 per sopar. Diguem que potser n'hi quedaran demà (és a dir, avui pel lector) unes 15... Jo no m'ho pensaria gaire. Els hi dic de tot cor i pel "carinyu" que els tinc (a Vostès, és clar, lectors que siguin a Barcelona).

16 noviembre, 2011

Rumbovino

Rumbovino
Rumbovino es un blog reciente de vinos, que manejan con entusiasmo y pasión Noemí y Andrés desde la Argentina. Beben vinos, conocen bodegas (¡su lista de bodegas visitadas es ya respetable!) tanto en Europa como en América, y publican sus impresiones. Hasta aquí todo muy bonito pero normal: es lo que hacemos casi todos. Pero ellos, como algún querido e ilustre colega también hace (Jordi Melendo), tienen otra vena, otra curiosidad: quieren conocer más a fondo a las personas que hacen los vinos y a las que, a ratos, escribimos sobre ellos. Se han inventado un cuestionario y van haciendo entrevistas acá y allá. Me pareció una buena idea y en cuanto me lo propusieron, les dije que sí. Me costó no poco escribir las razones por las que siento pasión por la viticultura y sus hijos, los vinos. Pero lo hice y me quedé bastante tranquilo: una cosa es saber qué y por qué lo haces. Otra bien distinta, ponerlo por escrito. Por si os apetece conocer su blog y leer la "charla" telemática que mantuvimos, aquí os dejo el enlace. ¡Sólo espero que el tiempo y los hados nos permitan, algún día, conocernos en persona y brindar con algún buen vino!

11 noviembre, 2011

Un instante de felicidad

Pato de caza moulin-à-vent de Sergi de Meià en Monvínic
No puedo huir de la magia de los números. Creo en ella, me produce placer y me da sensaciones de belleza antigua. Todas las civilizaciones han creído en el poder de los números, en el de sus combinaciones. Todas han transmitido mensajes a través de ellas. ¿Quién puede sustraerse al poder atractivo de un segundo 11 en el minuto 11 de la hora 11 en el mes 11 del año 11 del milenio? A las 11:11:11 del 11/11/11 se publica, pues, este mensaje, fruto de un instante de felicidad. Surgió de la cultura tan intensamente catalana como afrancesada (aquí, años ha, no había percepción de frontera cultural y el norte y el sur de los Pirineos formaban un todo, también gastronómico) de Sergi de Meià, el chef de Monvínic. Muchas novedades en la carta: el otoño ha entrado con fuerza y pasión en la cocina de Sergi y no hay otro lugar en el mundo para encontrar síntesis perfectas (en ese instante, con esa combinación de sabores y de personas) que te permitan unir, casi sin fisuras, lo cocinado con lo bebido.

Un homenaje del chef a quien pasó como una estrella fugaz por el horizonte de la gastronomía mundial. De Lyon a Valencia, abrazando un amplio territorio que llega hasta el nacimiento del Ebro, la influencia de Alain Chapel (muerto de infarto a los 53 años, en 1990) sigue dejándose sentir.  La mousse de trucha del Pirineo y sus huevas con papada crujiente es un prodigio de delicadeza de sabores, de frescura y, al mismo tiempo, de poderoso efecto "Ratatouille" para quienes hemos pasado horas en el Pirineo catalán o aragonés, con la caña adolescente, río arriba, río abajo: un ríoymontaña tan sutil como contundente. Pero la compañía de unos amigos italianos me "obligó" a combinar esta delicia con un vino que provocó cierto desgarro en mi interior. No hablaré de ello. Me concentro en la segunda combinación, la que provocó el fogonazo intenso de placer y de felicidad que festeja el 11+11+11+11+11+11. Otro guiño francés de Sergi, en este caso, al Beaujolais: pato de caza "Moulin-à-Vent". Un fricassée de pato de intenso sabor, encerrado y horneado al instante en un "sarcophage" de hojaldre. El sarcófago es profanado ante los ojos del comensal y el pato se dispone a hablar (casi me sentí Eneas) acompañado de una suculenta reducción a base de los restos de su carcasa, de sus entrañas y del vino tinto (no gamay, por cierto).

Un impacto de fuertes aromas y sabores invadió mi cerebro, mi nariz, mi paladar. El contraste del humedal (la frescura del hojaldre, crujiente por fuera, tierno por dentro) con la fortaleza del sabor del pato y su aderezo: especias, carne reposada, cierto sabor de antes. La salsa fue punto y aparte. Me dejaron la salsera en la mesa: "la va a necesitar", sentenciaron. Vaya si lo sabían. La sangre, la evaporación del alcohol (¿algún brandy previo?), la carcasa y el jugo de su cocción, algún otro "desperdicio" pasados por el chino y convertidos, tras reducción, en la quintaesencia de una cocina que está desapareciendo. Intensidad y profundidad. Tiempo y meditación. Homenaje ante la presa caída. La carta de vinos por copas no ofrecía gamay. Subí algo más al norte y el hojaldre murmuró a mi oído el nombre de este antiguo pastelero, que cambió moldes por toneles. Dominique Laurent, uno de los más finos "négociants" borgoñones ofrecía un reclamo irresistible: Volnay Clos des Chenes Vieilles Vignes del 1999. Volnay es uno de mis pueblos preferidos de la Côte de Beaune, síntesis perfecta entre la cierta dureza de sus primos del norte y la cierta ligereza y frutosidad de los del sur. El Clos des Chenes de Laurent estaba delicioso: ligero, joven, muy fragante, con frescas violetas y arándanos negros, se convirtió en la pareja ideal para la receta de Sergi. Cierto, no era gamay, pero la pinot noir de Volnay mostró, de nuevo, la infinita versatilidad de esta uva.Vino y pato compartieron paladar. Sergi y Dominique, sin conocerse, se aliaron para crear un instante de felicidad. Un momento para la eternidad.
Dominique Laurent, négociant en Bourgogne

09 noviembre, 2011

Catavins Sabadell 2011

Catavins2011
Catavins Sabadell 2011. Una feria de historia reciente, que se está reinventando al compás de las mejores ideas, y que une a amantes del vino de todos los pelajes: compradores, vendedores, consumidores. ¡Merece la pena echar un vistazo al programa!

08 noviembre, 2011

Gramona Rosé brut 2008: dos tesoros...

Gramona Rosé Cáncer de Mama
...en una sola botella. Gramona, la Fundación para la Educación y Formación contra el Cáncer y la Fundación Bamberg promueven la investigación y, por lo tanto, la lucha contra el cáncer de mama gracias a la venta de este cava. De cada 18€ que cuesta una botella, 4€ serán destinados a proyectos de investigación (el cáncer de mama en las mujeres de la tercera edad) y a acciones de información (sobre todo, el refuerzo de la actividad a través de las redes sociales: Cancermama). Dos tesoros en una sola botella: el primero, la acción solidaria que representa (bello icono de Morillas Brand Design nacido para llamar la atención en la tienda). El segundo: que se trata de un cava de Jaume Gramona. Poca broma. Rosado de pinot noir, dos años de crianza, añada 2008. 12%. Hay que abrir la botella y dejar que respire media hora. Tiene el vino un color bello, entre la piel de la cebolla de Figueres y la hueva de la más fresca trucha del Pirineo. Su burbuja es fina aunque escasa. Huele a mermelada de cerezas con poco azúcar, algo ácida. Sabe a una coca con esas mismas cerezas.  Pan de higos. Tiene un perfil vegetal notable, con aires de zarzamora. Es muy cremoso y persistente en boca. Poderoso en posgusto. Es un vino largo, muy adecuado para aperitivos suculentos (con croquetas, por favor) que desemboquen en un buen guiso  de pollo de granja, por ejemplo, con sus orejones, sus pasas, sus ciruelas. Son dos tesoros que merece la pena encontrar.

03 noviembre, 2011

Gatzara trepat 2010

Gatzara trepat 2010
Me gusta el nombre de un vino cuando lo siento bien puesto. Un nombre de esta condición tiene que darte una idea de su carácter, de cómo es y de qué quiere darte su creador. "Gatzara" es una palabra muy bonita en catalán que significa "hablar con locuacidad, con alegría". Esa es su etimología, claro, porque después los diccionarios nos cuentan su historia más reciente. Es palabra que procede del árabe (nos dice Joan Coromines), del verbo "gázzar" y el sustantivo "gazâra", pura onomatopeya que describe ese hablar alegre y vivo pero en tono casi de murmullo. En castellano dio una palabra casi idéntica: algazara (¡qué bonita!), aunque también habrá quien la traduzca por bullanga, jarana o alborozo.  En cualquier caso, una palabra muy bien encontrada para este vino, que da alegrías y habla y hace charlar pero sin estridencias.

A su creador le conozco desde 2004. Ton Castellà. Compartimos una vendimia en el Priorat y desde entonces hasta hoy. Los encuentros no han parado hasta que el año pasado, con indisimulado orgullo (faltaría) me dio a beber sus primeros vinos en Montblanc. Los hace en la DO Conca De Barberà y desde esa maravilla que se llama Viver de Celleristes de la Conca de Barberà. Gatzara vins trabaja con distintas variedades de uva pero su seña de identidad, la de la DO entera, es el trepat. La cuidan, la miman, buscan conocerla a fondo para darnos en la botella sus mejores características, que son las de su tierra. Cepas en vaso de 40 años que no han conocido prácticamente producto químico. Vendimia algo tardía (16 de octubre de 2010), con selección a pie de viña. Derrapada la uva y con un prensado ligero, Ton hace una maceración prefermentativa en frío. 8 días. La fermentación es en acero inoxidable con control de temperatura. Después de la maloláctica, el vino reposa con sus lías finas (hay un suave filtrado, pero no estabilización) y se embotella. No hay más.

La uva fue recogida para ser ensamblada, al final del proceso, con tempranillo, pero en cuanto Ton vio el grado alcohólico (¡11,5%!) cambió de opinión. Hizo santamente. El destino natural de este trepat hubiera sido el de convertirse en complemento y balanza de una tempranillo más robusta y de por lo menos 14%. Estos 11,5% de alcohol y el proceso de vinificación nos dan la cara más amable y alegre, más bebible del trepat. Sorprende su color, que es casi el de un clarete. Es puro zumo de granada, brillante y atractivo. Huele y sabe muy varietal, deliciosa y delicadamente varietal, diría. Coge un poco de pimienta roja del árbol, estrújala en tu mano, mézclala (en tu cabeza) con frambuesas frescas y algo ácidas. Esto es Gatzara trepat 2010. Su característica más destacada es su versatilidad: acompaña la comida de maravilla. Se bebe como el agua y tiene un ligero posgusto vegetal entre el ciprés junto a la fuente y el laurel. Algún madroño asoma en el horizonte de este vino que se bebe como su nombre indica: con alegría pero sin gran estridencia. 1127 botellas (la 129 fue la mía) para quien las sepa encontrar.