29 diciembre, 2011

Viña Bosconia Gran Reserva 1991

Viña Bosconia GR 1991
Quizás sea Viña Bosconia el vino más borgoñón de López de Heredia. Nace de un viñedo, Finca El Bosque, que fue escogido por el bisabuelo de las actuales propietarias para hacer su Rioja Cepa Borgoña. Las cepas que alberga El Bosque (tempranillo, garnacho, mazuelo y graciano) no tienen nada que ver con las del Cepa Borgoña, pero dan otra impronta, muy riojana esta vez, al vino: su ensamblaje procede de lo plantado en el viñedo. Confieso mi debilidad por los Bosconia: proclaman su origen y su filiación con suma discreción (en este 91, entre tempranillo y garnacho suman el 95% del vino; el resto, mazuelo y graciano) y son vinos de una fina consistencia, delicados y precisos, serios y con un punto de frescor importante. Protegidas las cepas por la Sierra Cantabria, a 410 m de altitud y al amparo del Ebro, la suave ladera de cascajo, arcilla y caliza, está orientada al sur. La humedad del río, la protección de la sierra, el suelo bien drenado y las horas de sol conceden su impronta al vino. 20 años son una buena medida para tomarle el pulso a un Viña Bosconia. 1991 es considerada por la bodega como una muy buena añada y esta botella, que fue servido sobre los 15ºC con 12,5% de alcohol, no fue decantada. Basta con abrir un par de horas antes e ir comprobando la evolución del vino "a cielo abierto".

Este 91 tuvo una evolución elegante pero mesurada: a la media hora estaba muy arriba, después empezó a bajar un poco, se estabilizó a la hora y media y allí se quedó. Aunque no esté de moda y mucha gente critique la incomprensión que provocan estas descripciones, les diré que este vino mozo tiene un color y una limpidez extraordinarias. Es, ya a la vista, un vino terso, del suave color de una teja casi translúcida, de pasta vítrea, con dejes anaranjados. Brillante entre el rubí y la amatista que ve la luz del sol tras muchos años de penumbra. Es un vino hermoso, ágil, de una viveza arrebatadora. Su primer aroma es el de un fino cigarro holandés, con su crema de café. Cerezas en maceración. Alcohol medido y muy en su sitio. Hojas de tabaco de Virginia. Un poco de violeta marchita y de hojarasca. Vino fino. Vino delicado. Vino fresco con unos taninos pequeños, redondos y firmes en su ligereza. Aunque ahora mismo no es de aquellos Bosconias que evolucionan horas en copa, su viva acidez y su cuerpo entero hacen presagiar muchos años de vida en botella. Nuestra comida de Sant Esteve se honró con su presencia en la mesa.

11 comentarios:

Smiorgan dijo...

Ole por ese Bosconia y los vinos de López de Heredia.
Viña Tondonia es el primer vino "de calidad" que recuerdo haber probado, y me encantó. Desde entonces le tengo un cariño especial.
En mi vinoteca hay un Tondonia Reserva 2001 que casi no me atrevo a descorchar :)
Saludos.

Anónimo dijo...

Joan,
Para mí uno vino de referencia, dentro de la Rioja.
Me encanta el termino:"a cielo abierto".
Saludos

Bentley

Anónimo dijo...

Profeso una devoción leal por los vinos de López de Heredia; son un tesoro que todos los enófilos deben aprender a valorar. Siempre visten una celebración y siempre te acercas a ellos con una cierta emoción reverencial suscitada por su historia y su fidelidad a una forma de hacer que ya casi no se encuentra en mundo del vino. Y hay algunas botellas que, abiertas decenas de años después de su cosecha, resultan deliciosas en su finura y complejidad.
Pedro Barrio

J. Gómez Pallarès dijo...

S., yo ese Tondonia lo guardaba diez años más. Como quien dice está recién salido de la bodega y necesita tiempo, mucho tiempo...
Algunos tintos de Tondonia son, un poco, como volver a casa por Navidad, ¿verdad? Siempre están ahí y están esperándote con cariño. Algunas añadas son excepcionales y es como si tiraras la "casa por la ventana" (por Navidad!), pero incluso las que no lo son tanto, te dejan esa sensación.
Saludos,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Gracias, Bentley. Con edades que te lo permiten, yo juego siempre a abrir la botella, dejar que respire un rato, probar, ver cómo está el líquido y, en la medida de lo posible, no decantar. Aquí no hubo problema alguno y ese ejercicio discreto de toma de contacto con el oxígeno lo llevó el vino mucho mejor que con cualquier otro método más "drástico". No hizo falta, el vino sólo pedía ver el cielo por ese trozo de cuello de botella y, después, ya en la copa.
Saludos!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Querido Pedro, sé de tu proximidad con la propiedad de la bodega y por tu conocimiento profundo de la Rioja, te honras cuando hablas de los tondonias, bosconias, etc., en estos términos. Con todo, creo que no todos los que se acercan a la labor actual de Mª José López de Heredia y su equipo (pasión y respeto por la tradición a partes iguales), pasan más allá de Tondonia. Por eso quise abrir por San Esteban un Bosconia de los interesantes que conozco. Así les pude explicar a mi familia (aunque me temo qyue ya no escuchan mucho: beben con placer, pero escuchan más bien poco...) que existen otras cosas en López de Heredia, además de Tondonia. Ahora (sé que te gustan estas cosas!) propondría que dentro de tres años, en 2014, abríeramos una botella de Bosconia del 94 y otra del 64 para festejar con todos los honores el primer cincuentenario de esa añada mítica.
A cuidarse!
Joan

Cuina Cinc dijo...

Hola, Joan,
El meu pare havia comprat de les Viña Tondonia, un ví deliciós
L'etiqueta la trobo molt maca:))
Quina descripció més encertada, “las cerezas...”
tanca els ulls i sent el vi.
Joan et deixo l'enllaç del meu últim post:
http://cuinacinc.blogspot.com/2011/12/la-nit-de-nadal-toza-o-tronca-de.html

He escrit una recepta del ponche, herència familiar" que porta vi. Per al•lusions al món del vi tu faig saber.
Una abraçada i Feliç any 2012, en la mesura que ens deixin!!
Et reitero l'encert que vares tenir amb el vídeo dels còmics el dia de Nadal, fantàstic:))

J. Gómez Pallarès dijo...

Moltes gràcies, Fina! Reconec que no sóc aficionat a ponxes i receptes familiars perquè no he estat mai en aquesta tradició. la veig i la recordo molt més de climes més freds que el nostre.
Però reconec també que si tingués a mà un tassó del teu ponxe i fes fred a fora, me'l beuria molt de gust! Té una pinta extremadament llaminera i agradable.
Salut i molt bona entrada d'Any Nou!
Joan

Cuina Cinc dijo...

Moltes gràcies, Joan,
Igualment, segur que t'agradaria.
Quina ampolla i quina etiqueta presentés avui més maca:))
Feliç 2012, a veure si ens deixen:))

J. Gómez Pallarès dijo...

La manera de fer el vi, l'ampolla i l'equiteca responen al concepte més clàssic dels vins de la Rioja. I fa bonic, que surtin vins tan interessants, tan bé de preu i amb una etiqueta que reflecteix tan bé aquest esperit. És com un univers molt ben equilibrat aquest de López de Heredia.
No confiem massa en el 2012, per si les mosques, però si més no en lo personal, que tinguem un Bon Any!
Petons,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

On "equiteca", llegeixi's "etiqueta"...la meva dislèxia...
Joan

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