28 noviembre, 2011

Mendel Malbec 2008

Mendel malbec 2008 2
He estado debatiendo conmigo mismo (menuda gilipollez...) cómo afrontar los tiempos duros que vivo en la relación entre las pocas horas que tengo para mí y una pausa excesiva y no deseada entre post y post. Sigo viajando, sigo comiendo, sigo bebiendo, sigo conociendo y descubriendo. Me falta tiempo para documentar y escribir largos textos. ¿Solución? Ya lo comenté una vez. Uso el mismo formato del blog pero intento adaptarme a los usos y maneras del "microblogging". Sin la cortapisa del número de caracteres, eso sí, la única restricción que me aplico es la del tiempo que dedico a la escritura de un post. Esto, claro está, mientras siga mi ajetreo profesional actual.

Mendel fue una de las bodegas que me interesó en mi viaje a la Argentina. Tomé algo, vi mucho en alguna de mis tiendas de referencia. Una botella en especial me llamó la atención y viajó a España. Mendel Malbec 2008 es un vino mendocino, con 14%, cuya uva procede de un viñedo plantado a 1000 metros de altitud. El detalle, hoy en Argentina, es casi baladí  porque ya hay bodegas que están trabajando a 3000 metros (Colomé). Me interesó mucho más que el viñedo de malbec fuera de 1928 y, sobre todo, plantado en pie franco. En Luján de Cuyo, sobre un suelo de aluvión, pedregoso y muy permeable. Pisado artesanal y maceración de 21 días. 12 meses en barricas nuevas de roble francés. No es un vino, que yo sepa, ni de cultivo ecológico no de prácticas biodinámicas en viñedo o en bodega. Así pues, ofrecía aquello que yo buscaba: el perfil de la malbec primera tratada con modernas técnicas. Cereza entera, algo ácida. Brezo. Frescor casi cítrico, de naranja sanguina. Tinta china azul. Frescor también en boca, aunque con taninos algo ásperos, pero agradables. El tanino es pequeño pero de paso placentero. Arándano rojo ácido. La madera acompaña con discreción, bien. Se nota un poco su tanino, al principio, pero con un buen jarreo, se va. Es un vino austero en boca, casi cartujano. Me gusta ese carácter. Creo que la uva fue vendimiada con un punto de premadurez (si se me permite la expresión). Es un vino fenólico pero mesurado. Lo tomé con un roast-beef y un confite de cebollas "à la crème de cassis" (un regalo de mi cuñada, comprado en Fauchon), y resultó una combinación perfecta. Al cabo de las horas, regala con un poco de laurel y pimienta roja y con más tiempo, evoluciona hacia el arándano negro en sirope. Es un vino que tendrá largo recorrido en botella. Me salió por 14€, un gran precio. Este post me ha salido por 30 minutos, antes de correciones. Con ellas, 35 minutos.

4 comentarios:

Rumbovino dijo...

Estimado Joan,
Qué gusto que escribas sobre vinos de estas tierras... Si algo faltó decir del vino es que lo elabora Roberto de la Mota, quizá el enólogo más reconocido e influyente de Argentina en estos tiempos (hijo del "Padre de la enología Argenta", Don Raúl de la Mota). Esta bodega se caracteriza por hacer vinos de alta gama y sus precios son también de alta gama... este que posteaste y otro que se llama Lunta (para nuestro paladar lo mejor en proporción) son los de precio más económico. Hemos probado en ferias casi todo lo de esta bodega y la verdad es que se puede decir que hacen un Malbec bien representativo de nuestra cepa insignia. No obstante es importante aclarar que este tipo concreto no es lo que más nos gusta. Apuntaste muy bien lo de la altura, en Argentina estamos produciendo vinos desde los 30 msnm hasta los 3011... casi siempre pegados al cordón cordillerano y desde Sur a Norte. Lo último: sin dudas la frase histórica de "el tiempo es tirano" en estas épocas cada día es más real! Un fuerte abrazo y salute!

J. Gómez Pallarès dijo...

Queridos amigos, muchísimas gracias por la información extra con la que regaláis este post. Me gusta en especial saber que este vino que me dio buenos momentos (confieso que en las dos primeras horas...siempre guardo un poco en la botella para ir probando el paso del tiempo y del oxígeno en ellos y, la verdad, a los dos días la madera y el volatil se dispararon) es de los sencillos de este enólogo. Trabajo bien hecho, sin duda.
Tengo muchas ganas de probar esos vinos de gran altura de Colomé: me dijeron que todavía no se comercailizan. ¿Cierto?
También me dio mucho gusto leer la lista Top 100 de Wine Spectator, en la que la patagona Bodega Noemía 2009 entra en el top! Me traje una botella y otra de la Chacra!!! Con el tiempo, sé que disfrutaré de esas malbec y pinot noir.
Salute!
Joan

Rumbovino dijo...

Hola nuevamente querido Joan,

Efectivamente, los vinos de los viñedos de más altura de Colomé aún están en etapas de experimentación y no han salido a la venta (aunque dudamos que demoren mucho tiempo en hacerlo). Actualmente los Tacuil de Valles Calchaquíes y Pasacana (2500 msnm) de la Quebrada de Huahuaca son los de más altura. Este último además de conocer su hermosa bodega entre cerros de colores, nos trajimos una botella y la probamos en casa tranquilos... es un sueño! Claro, con la impronta de la altura y el terruño entre piedras y cardones. Los Noemia y Chacra son el polo opuesto a este "salvaje" de la altura... Esperemos poder degustar juntos alguna botella en un futuro no tan lejano. Recibe un fuerte abrazo y salute!

J. Gómez Pallarès dijo...

¡Qué bien suena ese vino de la Quebrada! Fíjaos que los viñedos de más altura en España están en el Barranco Oscuro, en la Contreviesa granadina, a 1300 metros...Es una cosa que tengo muchas ganas de seguir y sin duda, uno de los grandes valores de la Argentina: viñedos a nivel de mar y viñedos a 3000 metros sobre ese nivel!
Salute!
Joan

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