30 octubre, 2011

Pezas da Portela godello 2009

Pezas da Portela 2009
Pezas da Portela de Valdesil es la selección de once fincas que la familia Prada Gayoso cultiva en Portela (Vilamartín de Valdeorras, DO Valdeorras). Al NO de Valdeorras, sobre suelos de pizarra desmoronada, crece este godello (clon originario de Pedrouzos) en cepas de más de cincuenta años (promedio) y a más de 500 metros de altitud. Cada peza (finca) ha sido vendimiada y vinificada por separado, se ha hecho una breve maceración pelicular, un prensado manual en vertical y una fermentación del mosto en madera de roble francés (en barricas de 500, 350 l y en un tino de 2000 l), también por separado. La homogeneización se ha hecho en barrica durante seis meses y después, el vino (sin maloláctica) ha reposado en depósito de acero durante otros seis meses. La ficha técnica de la bodega no lo indica (tienen colgada la de 2008) pero algún trabajo de lías finas se nota en el vino: muestra un tacto glicérico en paladar muy agradable.

Es un vino que tiene una gran acidez, tanto en nariz  (manzana ácida en combinación con el sabor peculiar de las lías, digamos la parte más madura de esa  manzana...) como en boca (pera limonera). Tiene una gran estructura, cuerpo y cierta densidad: envejecerá bien durante unos cuantos años. Servido a unos 12ºC, sus 14% de alcohol apenas se notan y cuando gana un poco de temperatura, se llena la copa de los aromas y sabores del campo húmedo y del pasto en otoño, sombra por la tarde junto al hórreo. La botella no es barata (sale por unos 20€), pero sin duda es uno de los godellos que merece la pena ser conocido y bebido. Si es guardado un par de años, la botella ganará no poco, pero ahora mismo ofrece ya buenos ratos de placer. Con la pasta rellena de calabaza de la foto inferior, acompañada de un sencillo sofrito de cebolla tierna, hierbas del campo, pimienta negra y rebozuelos fresquísimos, el vino estuvo superior. Seguro que aguanta también segundos platos de buena entidad: pienso en los pescados grasos que ahora el Mediterráneo nos ofrece, salvajes (lubina, dorada) pero también perdices y codornices.
Pasta con calabaza con rebozuelos

18 comentarios:

El Gaitero del Cabo La Muerte dijo...

Pues ya he tenido yo el gusto de probar el 2006 junto al Hórreo, por la tarde, por la mañana y por la noche, eres la bomba, maestro.

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo no, Gaitero, pero intuía que la cosa iba por ahí...No puedo acumular tanta experiencia, pero sí he estado en esa situación física y también he bebido el vino. El resto, se combina en la cabeza, y listos.
Saludos!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Mi experiencia con la 06 fue amor a primera Vista, aunque botellas posteriores me hicieron dudar de su evolución, baja acidez y mucho caramelo. Apunto esta añada para probar, lo de gran acidez me llama atención.

J. Gómez Pallarès dijo...

Bueno, S., es una apreciación puramente subjetiva porque analíticas no tengo y el nivel real de acidez y de PH no lo conozco. pero ciertamente de caramelos y mieles había pocos. Glicerol sí, pero bien puesto.
Saludos!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Joan sólo hablaba de la añada 06. La 09 puede ser diferente, no los comparaba

J. Gómez Pallarès dijo...

Por supuesto, S., así lo he entendido. De todas formas, un viñedo suele tener niveles de acidez más o menos homogéneos. Cambios muy bruscos no suelen darse. Sería interesante que alguien aportara las visiones de las dos añadas. Yo tampoco puedo porque no bebí ese 2006.
Saludos,
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Joan, me imagino que según que añadas debido a la climatología, podrán ser muy diferentes con respecto a la acidez. Si es una añada calurosa bajará de acidez, y si se apura un poco la vendimía los niveles de acidez caeran, no es asi?..

J. Gómez Pallarès dijo...

Por supuesto, S., el clima tiene una incidencia probada científicamente en acideces del mosto más bajas, como también otras cuestiones que afectan tanto a la viticultura (la práctica del no-desehrbado, por ejemplo; la vendimia sobremadurada; la sobrefertilización con potasio...) como a la enología en bodega (las técnicas de maceración; la fermentación maloláctica allí donde no solía paracticarse,...). Pero yo me refería más bien al pH de la tierra, que es el que de una manera más constante transmite la acidez a las cepas que se alimentan de ella. Quien conoce los vinos del mundo te dirá bien qué tierras en qué zonas aportan, de una manera sistemática, una acidez más alta y más o menos constante: en Galicia, por ejemplo; en el Mosela o el Rhin, por ejemplo; en le Cinque Terre, por ejemplo. Y por supuesto, después, tenemos otro tipo de prácticas, tanto en el campo como en la bodega (aquí hay mucho que decir tanto, y poco que sepamos, en el tema de las adiciones de ácidos cítrico y tartárico natural), que pueden modificar el resultado final en la percepción de un vino.
Es, pues, muy peligroso que uno que escribe de vinos (yo, vamos), hable de acideces sin una analítica delante. Pero es lo que suelo hacer porque casi nunca tengo esos datos precisos y, por lo tanto, mis notas se basan en la percepción subjetiva de los vinos que bebo.
En cualquier caso, creo que todos estaremos de acuerdo en que, como dicen Blouin-Peynaud (a quienes tengo siempre en mi mesita de noche!), el conocimiento y control de la acidez es uno de los elementos esenciales para producir vinos de calidad.
Jo, menuda mañana te estoy dando...
Buenos días!
Joan

Mike Tommasi dijo...

Muy bueno este vino, que descubrì en Hondarribia...

J. Gómez Pallarès dijo...

Grande piacere, Mike, leggerti qui un'altra volta! Sergi de Meià mi ha spiegato certa cosa successa grazie a te! Grande!
Questo vino: Hondarribia non è mal posto, non, per vaerlo conosciuto, con un buon pesce del Cantabrico...
Un abbraccio!
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Joan te hacía la pregunta por Lo que comentabas de que las acideces podían ser más o menos constantes. Yo he probado el mismo vino en distintas añadas y había mucha diferencia.
Ok a Lo el PH, que importante es para la percepción de la acidez. Recuerdo un vino que probé mismo día dos añadas consecutivas, al comentarlo con bodeguero q me había parecido una añada más ácida que la otra, me respondió q en analíticas era al revés, pero lo notaba así por el Ph.
Lo de las correcciones en bodega mejor lo olvidamos aunque sea una realidad.
Nunca están de más estás explicaciones Joan, se aprende mucho, por eso nunca das "el día", bienvenidas y gracias

J. Gómez Pallarès dijo...

Esto del ácido es uno de los temas clave de la enología, S., aunque muchos de los ácidos que forman parte de este genérico "ácido" no sean perceptibles organolépticamente. Y el pH, que tiene una correlación con la acidez total, modifica nuestra percepción hasta tal punto que la saliva misma, en contacto con el vino, modifica el pH del mismo.
Gracias por tus palabras,
Joan

Anónimo dijo...

Joan Imagino sabras que el 10/N fan la presentacio de la DO Valdeorras al Hotel PAlace de BCN
ens veiem alla
salut
enrique

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Enrique! Doncs, no, ni m'han convidat ni ho tinc a l'agenda. No crec que pugui anar-hi, perpo si em diuen alguna cosa, miraré horaris i ja veurem.
Merci i salut!
Joan

Ankabri Gastrónomos dijo...

Pues yo he probado esta añada y me ha dejado muy indiferente, corto de nariz, y en cuanto a la acidez estoy con sibaritastur, de hecho es una entrada que tengo pendiente, pero que me costará hacer, pues tengo mucha relación con el distribuidor de zona y tendría que decir que es flojo. Le pediré otra botella y ya veremos a ver.

J. Gómez Pallarès dijo...

Buenas, Ankabri, y perdón por contestar tan tarde pero llevo desde el viernes por la mañana dando tumbos por ahí (precisamente con Jorge el sábado!). Mi botella me dio lo que escribí. Poco más te puedo decir. Yo no conozco (o sí, pero como si no los coniciera a efectos de escritura en el blog) a nadie (literalmente) cuando decido escribir una nota sobre un vino en el blog. Es curioso, con todo (y entre viernes por la tarde, noche y sábado por la mañana lo pude percibir por enésima vez), que la percepción sensorial (nariz y paladar más que trago) que la gente tene sobre la acidez de un vino no suele tener mucho que ver con lo que el vino realmente lleva dentro. Y, además, la percepción de cada individuo cambia no poco. Entre este día y medio, hemos probado no menos de 40 blancos peninsulares (y unos poquitos alemanes e italianos) y los comentarios que escuchaba a los compañeros de cata eran, casi siempre, sobre la acidez: mucha dispersión y diversidad. Peynaud publicó un artículo hace años (que me hace pensar a veces sobre esto) con un estudio estadístico del efecto de la saliva (cierto, artificial) del paladar en relación con la percepción del pH del vino que estás bebiendo. Y yo alucino con la variabilidad y modificación de la percepción del pH de un vino en función de la saliva. IY me imagino: sal ahora de un estudio estadístico y vete a analizar la saliva de cada cual y su relación co el pH del vino. La percepción organoléptica de la acidez de ese vino siempre baja y, claro, cambia de uno a otro.
Menudo rollo dominical, total para decir que sí, que caramba, pruebes otra botella, pero con el barómetro alto por favor. Si hoy bebiera este vino en Barcelona, estaría probablemente por los suelos.
Saludos,
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Joan ha sido un placer, a ver si tenemos mas tiempo en otra ocasión.
Lo que comentas de la acidez es algo bastante curioso.
Es un tema que llevo tiempo hablando de él cuando tengo oportunidad porque muchas veces me hace perderme y no entender nada.
Hay tantas variables, a parte de las que tu comentas que me parecen muy importantes. No solo el Ph, sino el trabajo de lías que enmascara las acideces, el día que tengas al catar, la acidez natural y la de tartárico/ cítrico añadido, el gusto del probador...;
Hay tantas variables a tener en cuenta que se hace dificil tener un umbral claro de opinión.
Un ejemplo que me he encontrado varias veces, dos vinos diferentes, uno con lías y otro sin, los probé y uno me parecía con la acidez mas alta (sin lías) que el otro y cuando me dicen que la análitica es mas o menos similar te quedas bastante a "cuadros" y sin saber muy bien a que atenerte.
En fin, seguimos aprendiendo y probando...

J. Gómez Pallarès dijo...

También me quedé con muchas ganas de compartir más mesas y vinos con todos, Jorge...todo se andará!!!
Y sobre el resto, es también muy claro, en todos los estudios que se han hecho, que una cosa son las analíticas y otra las percepciones organolépticas sobre la acidez de un vino. Y si pasamos de blancos a tintos, el nivel de percepción personal todavía "engaña" más.
Dices bien:a beber, a disfrutar y a aprender!
Joan

Publicar un comentario en la entrada