19 septiembre, 2011

Sevilla y el vino

plano_olavide_Sevilla
No quisiera que se me enfadara nadie en Sevilla. Me gusta la ciudad, me pierdo por alguno de sus lugares (sobre todo, qué poco original, en Triana y Santa Cruz) y, sobre todo, tengo a no pocos amigos entre sus habitantes. Estoy en la ciudad (no me gusta decir "voy y vengo": mi presencia es más o menos permanente desde el exilio interior que les tocó vivir a mis abuelos, allá a finales de los 50 del siglo pasado y primeros sesenta) desde los tres años y sus texturas, aromas y sabores forman parte de mi DNA emocional. De una forma más intensa, estoy y trabajo en la ciudad en los últimos diez años. Y caramba, tras mis dos últimas estancias (en junio y en septiembre de 2011), si no lo digo, reviento: ¿qué le pasa a la hostelería de esta ciudad con el vino? ¿Es un problema de la clientela? ¿Somos tontos, insensibles a buenos vinos servidos en buenas copas? ¿No pedimos jamás los vinos de la tierra? ¿Les trae al pairo a los hosteleros qué sirven y cómo lo sirven porque la gente bebe lo que se les pone y punto?

No consigo entenderlo, de verdad. Todos sabemos que es una ciudad donde se come bien o muy bien a ratos. Y el vino debiera formar parte del alma de cualquier gastromía. En estos meses, enumero, he comido en lugares muy interesantes: pongamos por caso dos establecimientos de tapas creativo-recreativas. Cádiz Nueve es uno de ellos (una morcilla espléndida; unas albóndigas de humus con cuscús muy ricas; un pionono con galleta María...). Pura Tasca es el otro (quesos bosqueño y pajarete, de delirio; morcón Sánchez, espléndido; arroz meloso con magret como tomado en Doñana, muy sabroso). He comido también en lugares correctos tirando a buenos en algunas de sus propuestas. Pongamos por caso, el Bar Giralda (con una fritura de verduras muy rica); o Modesto, el restaurante de toda la vida (en Cano y Cueto 5, junto a la Puerta de la Carne), con una fritura de pescado más que correcta; o el San Marco (el de la C/ Mesón del Moro), con un salmorejo en verdad delicioso. Nunca hemos pedido grandes vinos (presupuesto manda..) y siempre me he fijado en los que se servían como vinos de la casa, en las copas que tenían pensadas para esos vinos.

Un desastre sin paliativos. Sólo se salva (con buena nota, de veras) el Ocnos Rosado 2009 (tomado en Cádiz Nueve) de Colonias de Galeón (Sierra Norte de Sevilla), un rosado por sangrado de syrah, con frescura (hierbabuena) y estructura, con aires de especia delicada (pimienta roja madura). Las copas, con todo, no estaban por la labor.  Y a cierta distancia, un Montsant, del que no diré nada porque no es un vino de la tierra. Quiero destacar sobre todo ese detalle: cada vez que pido vinos tranquilos de Andalucía (no hablo de velos en flor, aunque, vaya, el discurso no es muy distinto...), sean blancos o tintos (rosados hay pocos) o, directamente, de Sevilla, me miran como si fuera marciano. Cada vez que me fijo en las copas, se me cae el alma a los pies. Generalizar es malo y ya sabéis: sólo escribo de primera mano y a partir de mi experiencia (seguro que hay sitios que no conozco que van por otro camino...). Mi experiencia es mala, sin más, y sólo puede hablar de una pésima y muy falta de calidad "riojitis" (ni "riberitis" galopante, vaya) y de un notable poco amor por el servicio adecuado del vino. Que se pongan las pilas, por favor, porque si siguen así, flaco favor le hacen a la gastronomía y a la viticultura de Andalucía. Que no sólo de vender cualquier cosa vive la restauración. También hay que saber vender bien y de la tierra.

16 comentarios:

Gourmetdeprovincias dijo...

Tienes mucha razón. El panorama sevillano es, en ese sentido y hasta donde yo lo conozco, desolador. De todos modos, hay pequeños rincones donde la media sube un poco: La Azotea, con una pequeña selección de vinos y buenas copas en las que servirlos (eso es todavía menos común que encontrar algún vino aceptable), la Taberna Zurrutraque, que tiene una interesante aunque breve selección de vinos andaluces, etc. En cuanto a tiendas, Botellas y Latas (en la C/ Regina) a veces da también sorpresas agradables.Tal vez también Vinacle, en la C/ Kansas City, aunque con este no tengo la certeza.

Y mañana mismo el sumiller Rafa Bellido, que trabajó entre otros en la Hacienda Benazuza, abre nuevo local, La Mojigata (C/ Moratín, 15), que espero que dé algunas alegrías en ese aspecto. Por lo demás, ya sabes de mi querencia por Pati To, aunque ese es otra historia.

De todos modos, como yo paso aquí la mitad de mi tiempo (la otra mitad sigue en Galicia), si te apetece nos avisas un día que vengas con tiempo y nos hacemos un recorrido por esos y por otros rincones de la ciudad.

Un abrazo

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Jorge, y muchas gracias por tu ofrecimiento. En estas dos últimas ocasiones,he ido con el tiempo tan pillado y ocupado que ni me he podido plantear un contacto contigo. Pero caerá, sin duda. Quede claro, aunque ya lo he dejado por escrito en el post, que hablo de mis experiencias en las dos últimas estancias y que hay otros sitios donde las cosas suceden de manera mucho más amable para con el vino. Pero en el conjunto de la ciudad son tan pocos y raros que se convierten, para mí, en algunas excepciones que confirman la regla. Ni tan siquiera las personas que conozco que aman de veras los vinos tranquilos andaluces (el dueño de Cádiz Nueve es de estos, sin duda), se atreven a poner según qué cosas en sus cartas.
Tomo buena nota de esta Mojigata!
Un abrazo,
Joan

Sibaritastur dijo...

Cuando he leído el post no he podiado remediar la comparativa con mi ciudad, Oviedo. El año pasado por estas fechas, Jorge Diez( Blog el Diletante), nos hicimos 35 vinotecas de la ciudad con el fin de escribir una crónica y elaborar una estadística de lo que teniamos, a dia de hoy seguimos igual.
Creo que estaría bien que la gente comentara como están sus ciudad en este aspecto y así hacernos una idea mas concreta de la generalidad.
Aquí os dejo el enlace de aquellas visitas :
¿VINATERIAS EN OVIEDO?, DOS VISIONES DE UNA MISMA HISTORIA. POR JORGE DIEZ Y SIBARITASTUR.

J. Gómez Pallarès dijo...

Muchas gracias, S., por el apunte. Precisamente hoy, un amigo me comentaba que las vinaterías en Oviedo estaban creciendo y que ya era posible encontrar mucho más que una buena sidriña...
Por otra parte, no estaría nada mal que los bloggers de las ciudades de España radiografiaran el estado de sus vinacotecas. Menuda guía interesante saldría...
Saludos,
Joan

Toni dijo...

Lo que escribes de Sevilla se puede extrapolar a cualquier ciudad de España. Yo todos los meses hago alguna escapada de fín de semana y lo he comprobado en todos los sitios en los que he estado.
De todas formas hay bares que a veces te devuelven la moral. Ahora estoy de vacaciones en la provincia de Málaga y el otro día estuve en el gastrobar de Dani García, La Moraga, y no solo tienen vinos andaluces además de los generosos sino que encima los sirven en copas decentes y a su temperatura. Toda una sorpresa agradable.

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo también viajo bastante, Toni, y tengo que decir que en todas partes en España, encuentro buenos ejemplos (pocos, pero haberlos, haylos) y bastante malos o muy malos ejemplos de praxis hostelera en la relación con el vino.
Pero eso es como en todo, creo: cada cual tiene sus estándares de calidad en sus cosas. Y resulta que nosotrosd somos bastante pejigueros en el tema del vino. Vaya, yo por lo menos sí lo soy...Sólo hay dos paises donde, en mi opinión, la media de calidad sea superior a la de no-calidad: Francia e Italia. El resto que conozco bien (Alemania, Portugal, Inglaterra) sigue estándares que no están muy alejados de los de España. Se me antoja que de la misma forma que está empezando a renacer la preocupación por el producto que se cocina, podría también relanzarse la preocupación por el producto que le acompaá, y que es el que se bebe, tanto en el qué como en el cómo!
No he estado en este La Moraga, pero prometo atender el consejo en mi próxima visita a Málaga.
Gracias!
Joan

El Gaitero del Cabo La Muerte dijo...

-que desea:
-Un vino, que vinos tiene?
-Rioja, Ribera y Verdejo
eso e el 95% de los Bares de España, la cara de Marciano se me queda a mi.
Un Saludo Maestro,
Carlos,

J. Gómez Pallarès dijo...

A mí me alucina más todavía, Gaitero, que aquellos que se deciden a dar el paso de imprimir una carta, siquiera mínima, de vinos, pongan, pongamos, por caso:
Ribera x€
Rioja x€
y etc. Sin decirte marcas, sin darte añadas, sin nada. Después, preguntas y, pongamos por caso, en Sevilla, me pasó otra cosa alucinante: un tipo, responsable de sala de un buen restaurante de la ciudad (no diré el nombre) insistía en que la uva que contenía esa botella que me ofrecía (la del vino de mesa de la casa) era "rioja". Yo venga insistir "pero qué lleva, sólo tempranillo o algo más". "rioja lleva".
Para levantarse y largarse.
Ese extraordinario oficio que dignifican gente de tanta valíua como Josep Roca, el de camarero de vinos, se la trae al pairo a la inmensa mayoría de empresarios hosteleros de este país. ¿No podrían dar unas horas de formación vitivinícola a todo aquél que se tenga que poner al frente de un servicio de mesas?
Sin más. Eso es así.
Saludos,
Joan

SIBARITASTUR dijo...

Como dice el cartero así es en Oviedo en muchos sitios y al hilo de Lo que comentas q te pasó Joan, tan gorda no me pasó nunca pero cuando insistes en preguntar q hay, después de la respuesta automática de decirte las 3 R, Rioja,ribera,rueda y albariño Lo mejor es irse o no volver nunca. Es raro q salga de vinos por aquí, es desolador el panorama

J. Gómez Pallarès dijo...

A veces, con todo, en algunos de estos sitios hayq ue rascar un poco. Si te quedas con la primera impresión, puede que te equivoques. También hay que tener un poco de paciencia, cahrlar con el responsable de los vinos, ver si hay algo que no tenga en carta, etc.

Antonio S. dijo...

Hola Joan.
El día de la Moraga me gustaría estar. Os regalaría a cada uno de los asistentes una botella de mi vino, biodinámico. Es un vino de un viticultor autodidacta y ya se sabe los malos maestros que tienen los autodidactas, pero le pongo mucho interés.
Saludos

J. Gómez Pallarès dijo...

Antonio, eso sería una pasada!!! Vamos a ver si se da pronto un nuevo viaje a Málaga y lo montamos. Los autodidactas tienen a los mejores maestros: la naturaleza, la observación de las cosas y el ensayo-error/acierto. Salen muchísimo menos condicionados que los académicos!!!
Saludos,
Joan

Antonio S. dijo...

Gracias Joan, hay que animar a los amigos.
Antonio S.

El Gaitero del Cabo La Muerte dijo...

el cartero siempre bebe dos veces y el gaitero tres,
Salud y sidra,

J. Gómez Pallarès dijo...

Por supuesto, Antonio!

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues yo, Gaitero, cené una noche junto a Jessica Lange... El caso es que iba con Sam Shepard y toda la prole...Fue en Sevilla, en la única plaza triangular de la ciudad. Creo que esa noche ni comí ni bebí! Saludos, Joan

Publicar un comentario en la entrada