25 julio, 2011

Sito Venere 2010

Sito Venere 2010
est qui nec ueteris pocula Massici
nec partem solido demere de die
spernit, nunc viridi membra sub arbuto
stratus, nunc ad aquae lene caput sacrae.

Los hay que no rechazan una copa de añejo Másico
ni robar una buena parte del día entero,
bien echándose cuan largos son a la sombra de un verde
arbusto, bien acercando con suavidad su cabeza a la fuente sagrada.

En Italia hay muchos bosques y fuentes sagradas. Desde que el mundo es literatura y se explica con palabras, el agua y la madera, la naturaleza, los bosques y las fuentes han formado parte del rito fundacional de cualquier civilización que se precie. Roma no iba a ser menos. Cuando Eneas llega al Lacio agua, madera, fuego y aire (espacio) son los elementos imprescindibles para sobrevivir y empezar a construir la idea de una nueva ciudad. Llevó a cuestas, claro, no sólo a su padre (literalmente), sino la leyenda de su madre, Afrodita/Venus (metafóricamente). Venus, nacida del Cielo, a quien el Tiempo cortó los cojones...que cayeron sobre el mar de Chipre a gran velocidad y provocaron una mezcla colosal de agua, semen y férvida espuma de la que nació la diosa del Amor. Desde siempre, pues, la civilización clásica, que es la que nos acaba salvando de todo (lo sepamos o no...), tiene muy en cuenta el paso del Tiempo, el Cielo, el Agua y el Amor. Con frecuencia, todos estos elementos se mezclan en las termas, en los baños romanos: una cultura que siente devoción por el elemento que les asegura la supervivencia, concreta ese sentimiento en el culto al agua.

¿A qué viene todo este rollo? Se preguntará el lector que haya  llegado hasta aquí. Lo explico. Ramón Coalla tenía en la cabeza sacar un moscato d'Asti. Como uno de los mejores négociants de este país, Ramón tenía la inquietud de ofrecer uno de los vinos de verano por excelencia. Un vino que está sobre el 5% de alcohol, un vino hecho con moscato bianco, un vino de conversación agradable, de tardes pasadas al amparo de una buena sombra y escuchando el suave murmullo del agua (es decir, lo que nos cuenta Horacio en su primer poema), con un poco de azúcar residual y una mínima refermentación que produce ligero carbónico. Siempre he pensado que los buenos moscati d'Asti (como los brachetti d'Acqui: sus parientes tintos) no son vinos para postre, sino para aperitivo (cómo casan con unas buenas anchohas y pan con tomate...) o, más sencillamente, para estar y charlar a cualquier hora de la tarde o de la noche.

Sito Venere 2010 es todo esto. Habíamos pensado en otras palabras, pero el registro da para lo que da. Situs Veneris, Sito Venere, es el lugar en el que se complace Venus, allí donde se siente cómoda y en disposición de inspirar a quienes quieren escucharla. Puede ser cualquier lugar, pero las inscripciones latinas nos dicen que uno de sus preferidos, allí donde se sentía más cómoda, era el agua. Ya sabéis por qué...BALNEA VINA VENUS, dice un retazo de inscripción. "Baños, vinos, amor". La fórmula es mágica y este vino le rinde homenaje porque nace en una zona del Piemonte (entre Asti i Acqui Terme) que rinde culto al agua (en forma de termas)  desde hace más de dos mil años. Y es un vino que se bebe como el agua,  un vino que seduce y enamora, un vino de 5,5% que hay que tomar sobre los 10ºC. Aroma de pera limonera, manantial puro de montaña, jazmín, agua de rosas, pétalos secos y moscatel maduro, lima-limón. Frescor, fragor, descaro contenido. Es el vino que hay que tomar tras el baño vespertino, dulce estar recostado al fresco de una buena sombra, escuchando el murmullo del agua, espíritus libres, cuerpos atentos a la llamada de la diosa. Venus no suele fallar a la cita...
Nacimiento de Venus en Pompeia

6 comentarios:

Toni dijo...

Joan, si tiene 5,5% no se le puede considerar vino ¿no?.

J. Gómez Pallarès dijo...

En efecto, Toni, le llamamos vino, pero debiéramos llamerle "vino" o refresco de mosto de moscato bianco fermentado hasta llegar a 5,5% de alcohol (porque la fermentación alcohólica se para por frío).
Uso la convención, pero legalmente vino no és.
Saludos,
Joan

Smiorgan dijo...

Que casualidad, Joan.
Ayer disfrutamos en casa de una botella de Moscato D'Asti de Casa Sant'Orsola 2010. Y casualmente me decía a mi mismo si podía o no considerarse vino.
Las veces que he descorchado uno lo he hecho para los aperitivos, sobre todo que combinen sabores salados y dulzones. Ayer lo dedicamos a acompañar una ensalada de pasta con tomate, pepino, salmón marinado, queso y olivas negras, y fue muy bien.
Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

Fantástica coincidencia, S.!!! En efecto, yo lo tomo, por ejemplo, con un pan con tomate y anchoas, y te mueres del placer...Un dulzor grande, por ejemplo tipo turrón, con un moscato, daría una combinación de difícil "gestión"...esta ensalada que comentas tiene muy buena pinta con este tipo de "vinos"...
Saludos,
Joan

Smiorgan dijo...

Armonía por contrastes, una de las formas de maridaje quizá más arriesgadas y complicadas.
Saludos.

J. Gómez Pallarès dijo...

Esa es una forma de arte, sí señor. Y la de los vinos con algo de azúcar residual y los salados, algo muy a meditar siempre que se intenta!
Joan

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