15 julio, 2011

Mam i Teca

Empedrat del Mam i teca
No creo en las casualidades. Las cosas suceden porque y cuando toca y el Destino nos mueve como le da la gana. No hay más: resignaos y disfrutad de lo que se os da cuando llega. Empecé a leer las novelas de Pepe Carvalho (trasunto poético-revolucionario de Manuel Vázquez Montalbán) el día 8 de marzo de 1984. Debuté con la segunda de la serie, Tatuaje, y no he dejado de disfrutar con ellas hasta que el "pájaro" llegó a Bangkok, un mes de octubre de 2003. He tardado 27 años en descubrir dónde ejercía Biscúter en Barcelona. He tardado, sí, pero ¡he llegado! MVM se desdoblaba en dos: contra el mundo luchaba como Carvalho. Con el mundo, se aliaba a través de la cocina de Biscúter. Radicalmente directo, enganchado a la Boquería como el pulpo a la roca, Biscúter ejercía en la parte baja de la Rambla, en una cocinilla del despacho de Carvalho, frente al Arc del Teatre. No hay que desplazarse mucho, de verdad: Alfons oficia en Mam i Teca, en la C/ de la Lluna n.4, en lo que MVM quizás llamaría las estribaciones occidentales del Barrio Chino. Su cocina es algo más amplia que la de Biscúter pero no mucho más. Su espíritu, su apego a la más cruda realidad, su socarronería, su capacidad de adaptarse a aquello que el mercado le da cada día son, sin más, la reencarnación del trasunto culinario de MVM. Fuma, bebe, insulta con cariño y acierto, provoca y sabe tratar a la gente desde el tú a tú más afable. Y cocina sencillo, casero y, qué caramba, de puta madre.

Nada anunciaba que la cosa acabaría con una epifanía como la que os estoy describiendo (escribo esto en la tarde del 14 de julio de lo que podría haber sido Año Santo de 2011). He entrado modoso, temprano, cuatro mesas (11 plazas) y cinco taburetes en la barra. Vacío  a las dos menos cuarto. "Vengo solo". "Siéntate donde quieras", me dice Jordi, el camarero, que después se ha revelado como un crack de la música posrumbera catalano-andaluza y aledaños (lo que pincha es una compañía ideal tanto para el local como para lo que se come, de veras). "Qué me recomiendas". "Empedrat". Venga, pues, un empedrat de primero. Los jureles a la plancha los he pedido yo directamente de segundo (anotados en una pizarra). El empedrat estaba riquísimo, con un aceite del que no he dejado gota, vamos, unas judías mínimas que parecían de Santa Pau y dos anchoas que me han hecho soltar una lágrima. Los jureles en su punto, de carne firme y jugosa, con ensalada, pimientos verdes, cebolla sabrosa y olivas muertas de acompañamiento. "Qué tenéis de vino por copas". "Blanco del Penedès". Sin más. Vamos mal, pienso. Pero le echo una ojeada a la carta y descubro que hay malvasía de Sitges de Sasserra, con la coletilla "por copas". "¿Y esto?", pregunto al camarero. "Ah, sí, esto también". Joder, me digo, casi mato la comida por culpa del vino. Me abren la botella y me sirven como si la copa fuera un barreño de San Fermín. "De qué año es", me atrevo a preguntar. "2005". Un estremecimiento de placer Pavloviano recorre mi espinazo...¡tengo bien fresca la memoria de la última botella de 2005! La realidad supera al recuerdo: hoy mismo este 2005 está más hermoso y opulento, con esa combinación de  sequedad y frescor que tan bien le cae. Matorrales verdes cerca del mar del Garraf. Madera seca que el sol ha secado en la orilla. Miel de milflores. La cosa se ha puesto interesante. Pero lo mejor estaba por venir y no sólo tenía que ver con la comida...

Por los ventanales asoma un cliente habitual. Suelta Jordi gritando hacia Alfons (que estaba en la cocina con unos garbancitos con tocino para tres jóvenes francesas que sabían bien qué comían y bebían, al contrario de lo que hacen la mayor parte de nuestros posadolescentes): "¡¡¡llama a la perrera !!! ¡¡¡Que vengan ya los de plagas del Ayuntamiento!!!" Y entonces entra el cliente por la puerta. La cosa ha tardado dos minutos en liarse y yo, diez en entrar de lleno al trapo. Complicidad absoluta. Matices a tope. Segundas intenciones. Palabras y palabrotas. Barrio Chino de veras: Biscúter y Carvalho se me han aparecido de golpe. Se ha negociado un menú: "Me pones unos espárragos". "¿Cuántos?" "Dos y medio", suelta el cliente habitual. Y de allí para arriba. No os cuento para cuánto han dado los espárragos cojonudos que se ha tomado mi compañero de mesa (hemos acabado peleando codo con codo, contra los dos facinerosos que regentan el local). Sólo os digo que la batalla más dura se ha librado sobre el acompañamiento: "quiero mahonesa con mis espárragos". Y salen de la barra Alfons y Jordi con una bolsa de plástico: "te vamos a cortar un huevo porque es la única manera de que te pongamos unos cojonudos con mahonesa", han soltado entre risotadas. Por supuesto, se los ha tomado con un chorretón de aceite y un mínimo de pimienta negra. Lo del trapo ha sido porque cuando he pillado el tono y nivelazo del asunto, he entrado de lleno, me he repantigado en mi silla, he pedido un amaro Averna (que ya no es lo que era...) con un cubito de hielo y hemos estado destripándonos los unos a los otros con un cariño y una devoción que hacía años no vivía. Ha sido una de las comidas más "desastrosas" y  agradables de los últimos 27 años. Sólo me faltaba que las tres francesas hayan despachado sus garbanzos y su queso con un Bri de Monroig MMX de Serrat de Montsoriu (¡quiero que mis hijos tengan novias así!) y que Alfons confesara que conoce a Trallero desde los siete años, para que se completara la epifanía. Una tasca-bar-restaurante-discoteca-enoteca-embajadadelaboquería-trasunto/reencarnación del alma poéticoculinaria de MVM/Carvalho/Biscúter que nadie que quiera saborear y conocer los restos del naufragio de aquello que un día fue Barcelona debe perderse.  Bufff...Lo digo en serio.

No recuerdo ni qué he pagado por la comida (la tecnología punta de la empresa, como comentaba el cliente habitual, llega hasta el sistema de cobro: a tocateja y punto). Incluso creo que mi compañero de batalla ha pagado una de mis copas de malvasía: me parece que los jureles andaban sobre los 6€ y algo parecido el empedrat. He salido, además, con una botella del Sassera 2005 y dos del Bri de Monroig (no fáciles de encontrar en Barcelona: un MMIX y un MMX) y he pagado un total de 62€. Lo mejor, con todo, ha sido que hoy he completado y sustanciado en carne un recorrido de amor por la Barcelona más canalla y descarnada (literaria) que empezó hace 27 años. Ha sido como volver a casa. Y por favor, dejadme terminar con una nota de servicio: leed este post con la malicia, complicidad y sonrisa más amplia posibles. En especial los protagonistas (si terminan leyéndolo). Ha sido escrito desde un cariño y devoción grandes. Ellos no sabían quién era yo, me han conocido hoy  y me han acogido con una complicidad y camaradería enormes. Se han convertido en uno de mis puntales emocionales desde hoy mismo. Cuando tenga que mojar (me olvidaba el pan: buenísimo) mis penas en albóndigas, croquetas, buen vino y cualquier guisote, ¡ya sé dónde tengo que ir!: donde cocina Alfons, alias el "Biscúter". En Barcelona de nuevo y para todos Ustedes.


Sorells del Mam i teca

22 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicidades por una disfrutar de una experiencia que cada día resulta más difícil vivir; y no es fácil porque hay poca gente con la sensibilidad que tú tienes y porque hay pocos locales donde la personalidad del propietario marque con tanto relieve la escena.
Un abrazo,
Pedro Barrio.

J. Gómez Pallarès dijo...

Da gusto escribir para lectores agradecidos como tú, Pedro! Un abrazo!

Anónimo dijo...

Joan, dilluns baixem a Barcelona a espiar algun local per una idea que ja t'explicaré quan estigui més avançada, i t'asseguro que no ens perdrem el mam i teca.
Rosina

J. Gómez Pallarès dijo...

Fantàstica idea, Rosina! Però controla hores i día de tancament, que aquests paios són capaços de tot!!! Salut i un petó! Joan

Jose dijo...

Apuntemos este día como aquel en el que te hemos leido un exabrupto }:-)

Tienen un aspecto excelente los pececillos. Con un brillo de su grasa natural.

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Se me perdone, Jose, que ha sido por exigencias del guión y por estar a la altura de los canallas que, en forma de clientela o de personal trabajador, frecuentan ese local.
Los jureles estaban realmente espléndidos. Sólo lamento que mis fotos difícilmente consiguen estar a la altura de lo que mis ojos ven...
Sic transit Gloria Swanson...
Joan

Jose dijo...

Toda palabra y expresión tiene su lugar y su momento ;-)

¡Ay y los pececillos azules! ¡Qué poquito se les valora!

Saludos,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Si entras en lo de feisbuc, verás el pequeño hilo de comentarios que hemos ido armando entre Raul Domngo Toledano y un servidor: entre la pasión de MVM, Carvalho y Biscúter, por un lado; Andrea Camilleri, Salvo Montalbano, Adelina y Enzo, por la otra; y Alfons, por la de la realidad, hemos tejido un buen hilo de sugerencias sobre estos pececillos azules tan entrañables, que hermanan como columna vertebral el Mediterráneo y llegan, por supuesto, a otros mares. pero ese triángulo entre Génova, Barcelona y Porto Empedocle, hummm...
Por si no tenía suficiente con los jureles de ayer, hoy ha tenido lugar un segundo baño de mediterraneidad a cargo de la parte veneciana del asunto. En I Xemei, de Barcelona, han caído caballas, sardinas, boquerones y unos bigoli con cebolla y anchoa. Ni que cuento, vamos...

J. Gómez Pallarès dijo...

Donde "Domngo", léase "Domingo", por favor. Estoy por sacar una foto que ha quedado maja de unos morralets con polenta (pulpitos a la brasa), para culminar una próxima apostilla a este post. Se ha puesto bonita la cosa del hilo entre MVM y Andrea Camilleri y, por lo menos,en Barcelona la parte italiana del asunto, resposa y se vive a fondo en este restaurante de I Xemei.
Joan

sibaritastur dijo...

Jordi, leyéndote parece que estaba a tu lado, que buena comida y entorno, como prestan estos momentos...

angel dijo...

EL día que consigamos coincidir en Barcelona, este será el sitio al que me gustaría ir contigo :)

J. Gómez Pallarès dijo...

Pues sí, S., diría más: casi me lo pasé tan bien comiendo y estando como escribiendo por la tarde!
Saludos!
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, Á., casi intuyo que tú eres de esos que están por ese eje que atraviesa el pescado azul a través de Carvalho y Montalbano. Espera a ver el próximo post y acabas de decidir dónde quedamos. Pero desde ya, me queda claro que cuando quiera tomar un buen platillo con su vino, ése será uno de mis sitios, sí señor!
Saludos,
Joan

J. Gómez Pallarès dijo...

Jose, ¿no habrás empezado las vacaciones? Por si las moscas no te espero...
Joan

Jose dijo...

¿Vacaciones? Creo que no sé lo que es eso estimado Joan... Esnortao... eso sí, esnortao un rato largo es lo que estoy...

Saludotes,

Jose

J. Gómez Pallarès dijo...

Por un momento he pensado "estamos ante un castizo creador de lenguaje"!!! Pero después me he documentado y he llegado a la conclusión, probablemente equivocada, de que eres de Bornos:
http://www.pazante.com/DICCIONARIO/index.php?Id=esnortao
Pero vamos el verbo y su participio se merecían la investigación, un buen jamón, un pa amb tomàquet de narices y un fino de una saca de hace un par de años, pasao, vamos!
Voy a por ello!
Joan

Anónimo dijo...

Que leche! No habíamos quedado que la cocina es cosa de vísceras. Pongámosle arrojo al elegir locales, alimentos y compañía.
Me recuerda al Piratas, pero parece más cañero, tendré que hacer una incursión.
De los vinos si pudiera escoger tomaría: Trallero (Serrat de Monsoriu) o Barranco Oscuro Brut Nature, incluso Vinya Sanfeliu rosat.

Bentley

J. Gómez Pallarès dijo...

Amigo Bentley, del fino tugurio éste me llevé dos botellas de Trallero, 2009 y 2010 de Bri de Monroig. Hoy he comido con el 2009 que estaba superior, con una fuerza de la pinot noir que me ha sorprendido. Los otros son vinos, por supuesto, también de mi preferencia, aunque no recuerdo que en Mam i Teca tuvieran nada de Barranco Oscuro. Confieso que no estudié a fondo la carta porque quería ir a conocer qué tenían por copas.
Por otra parte, el local y su gente no tienen nada que ver con el Piratas, empezando por cómo se cocina en el local, siguiendo por la idiosincrasia del ganado y terminando por la factura. Digamos que Mam i Teca es mucho más virgen en todo. Y que me perdonen ellos por el adjetivo...
Saludos!
Joan

Jordán Cortés dijo...

Que gratificante es disfrutar de estos pequeños grandes momentos, anotoado quedará en tu bloc de anécdotas-

Saludos desde Oviedo Joan.

J. Gómez Pallarès dijo...

Buenas, Jordán! También en cuanto a redacción del post, fue de aquellos de 'aquí te pillo aquí te mato'. Me senté por la tarde en casa y salió casi solo: de aqellos momentos que te motivan sin más! Salud, Joan

sibaritastur dijo...

Joan, mandé un comentario el sábado -creo- y no sale....

J. Gómez Pallarès dijo...

Hola, S., sí que salió, vamos yo lo leo ahora mismo en el sábado 16 de julio. Aunque me llamaras Jordi (entiendo que tantos años de Jordi Pujol acabaran confundiendo a la gente...), es brona eh!, lo publiqué inmediatamente y contesté. Entró el tuyo y el de Ángel (Life of Brian en el Golgota!) y los publiqué y contesté ambos. No sé qué puede pasar para que yo pueda leerlo y tú no...no lo entiendo.
A ver si sale esta respuesta...
Saludos,
Joan

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